Capitulo 11

El sufrimiento de Draco.

Hola mis queridos lectores, mil disculpas por la tardaza, pero es que la verdad no he tenido oportunidad, en fin, en este capitulo, como se puede ver en el nombre del mismo, explicare mas de los sentimientos de el joven Malfoy, además sabrán que es lo que quiere y que le hizo Voldemort al Rubio y que fue lo que paso con Ginny y el trío maravilla. Bueno lean y dejen sus comentarios, los quiero besitos.

RECORDANDO EL CAPITULO ANTERIOR.

Drake movió su varita y aturdió los cuerpos de Hermy y Ginny haciéndolos caer al piso.

-No te saldrás con la tulla grito Ginny

-Si, ya veras como me suelto y te doy una paliza–bramo la castaña que trataba inútilmente de moverse

-No lo creo gatita, hoy estoy de suerte

-¿Así? no eres afortunado, mira quien viene ahí.

Una mata de cabello rojo y una azabache se veían correr por el pasillo a toda velocidad, los dos se pararon es seco al ver a Drake en cuatro patas encima de Hermione y Ginny medio vestida, despeinada y sin falda.

Harry se sonrojo al ver las pantaletas de Ginny y mejor miro hacia otro sitio, Ron también se incomodo con la escena, no mucho por las pantaletas de su hermana sino por lo que estaba viendo,

-¡¡que demonios esta pasando aquí!!–grito Ron apuntando a su hermana y a Drake un odio se había apoderado de sus sentidos y le nublaba la mente, quería asesinarlo por lo que pensaba que había hecho con su pequeña hermana a la que aun consideraba inocente y virginal y con ella la chica que quería tanto a su Hermione, a ella a la que el deseaba ser el primero en descubrirla y hacerla suya.

Ron se acerco con paso firme hacia Drake lo tomo por los cabellos y dijo– ¿Cómo te atreves a tocar a mi hermana y a mi...a Hermione? Cruc...

-¡RON, NO! —grito Harry entrometiéndose entre el asustado Drake y su pelirrojo amigo—Ron, tranquilo, no lo hagas amigo, de verdad no vale la pena, lo mejor es llevarlo ante la profesora McGonagall, ella seguro que lo hecha de aquí.

-¡No Harry, ese maldito debe pagar¡—gritaba Ron—¡NADIE, ABSOLUTAMENTE NADIE TOCA A MI HERMANA MALDITO!

El pelirrojo se puso como loco y comenzó a lanzar hechizos que por fortuna no dieron en el blanco ya que Harry tomo el brazo de su amigo y lo movía en todas direcciones.

-¡SUELTA LA VARITA RON, NO LO HAGAS! —le grito el ojiverde, jalando la varita de su amigo, Ron era demasiado impulsivo como para medir consecuencias, el sabia bien de eso.

Por fin se la quito obligándolo también a soltar a Drake.

-sino me dejas hacerle algo con magia, entonces lo haré al estilo muggle, Harry pensando que su amigo se rendiría al no tener su varita, aflojo la fuerza, hecho que ocasiono que Ron pudiera salir disparado hacia Drake dándole de golpes en la cara.

El chico no su pudo defender ya que su varita se le había caído al instante en el que el pelirrojo se le había lanzado.

-¡Idiota, que te has creído al atreverte a tocar a mi hermana, mal nacido, imbecil! —gritaba Ron golpeándolo mas y mas a pesar de que Harry trataba de retenerlo.

Sangre comenzó a salir de la nariz del chico nuevo y se veía mareado.

-¡DEJALO HERMANO! —grito Ginny desesperada, sabia de la furia del pelirrojo y no quería que tuviera problemas, ya era suficiente.

-Ya escuchaste a Ginny Ron, déjalo entiende que es mejor llevarlo con la profesora.

-Pero Harry, que tal si la profesora no le hace nada, este idiota seguirá acosando a mi hermana y a Hermione, eso no lo puedo permitir, eso si que no—agrego el pelirrojo negando con la cabeza.

Harry se puso pensativo, Ron tenia razón, no se sentiría cómodo sabiendo que alguien como Drake aun seguía en la escuela esperando cualquier oportunidad para hacerles algo a Ginny y a Hermione, eso si que no lo podía permitir, era mejor un buen escarmiento antes de llévalo ante la autoridad del colegio, Ron ya le había dado un paliza, pero creía que no era suficiente.

Hermione y Ginny miraban a los chicos horrorizadas por sus miradas asesinas, la castaña estaba principalmente extrañada con la actitud de sus amigos y los conocía lo suficiente como para saber cuando se les debía parar, así que se acerco a los chicos y con dulzura tomo la mano de Harry y lo obligo a mirarla.

En cuanto lo hizo Harry casi se cae de espaldas—esa mirada, esa mirada—se repetía el muchacho que se perdía en los ojos color miel de su mejor amiga.

-Llevémoslo con McGonagall, no sigan—le pidió la castaña.

Harry no podía negar que quería tomar la otra mano de Hermy besársela y decirle: Claro Hermione lo que tú digas, pero no podía, si Drake volvía a hacer algo no solo con alguna de ellas, con quien fuera, él no se lo perdonaría, así que muy a su pesar soltó la mano de Hermione y la miro.

-Descuida, no le haremos mucho daño—musito el ojiverde levantándose al lado de Ron. —vamos amigo, levántate, déjalo—le dijo al pelirrojo.

Ron se levanto a su pesar y con la mano limpio su nariz mientras miraba con asco a Drake.

-Esta bien, ya lo dejare en paz, escogiste victimas muy comprensivas idiota—Ron le dio una patada en el estomago que dejo al muchacho sin aliento

-Entonces Harry ¿Cuál crees que sea el castigo correcto?, no creo que los golpes sean suficientes, si Fred y George se enteraran lo hubieran torturado —le platicó Ron a su amigo de forma burlona.

-Mmm...No lo se, pero parece que le gusta el sexo, démosle algo en que divertirse. —Sonrió el pelinegro— ¿recuerdas el hechizo que nos enseñaron Fred y George?

-Si, jejeje como olvidarlo, creo que eso será interesante jajaja vamos.

Los chicos amarraron a Drake con una cuerda invisible y lo llevaron levitando hacia un aula vacía, mientras caminaban Hermy miraba a Drake con pena, ya que tanto Harry como Ron, no tenían el mas mínimo cuidado al transportar al chico nuevo, su cabeza golpeaba contra las paredes al doblar la esquina y Peves le tiraba cosas encima, además de que su nariz seguía sangrando.

-No creen que ya es suficiente chicos—menciono Hermione afligida al ver las marcas que Drake tenia en la cabeza.

Harry y Ron se pararon en seco y la miraron con ojos malvados.

-¡NO! —le gritaron al unísono mientras negaban con la cabeza

-Hermy, dime algo, sinceramente crees que es suficiente solo un par de golpecitos, que seguro ni le duelen—Harry le dio un golpe en la nuca a Drake haciéndolo quejarse—después de haberlas querido violar, o sabe que mas.

-Mmm...Lo se Harry, pero no me gusta que sean crueles, Ron le ha roto la nariz.

-No se va a morir por eso Herms y no somos crueles, somos justos que es una cosa muy diferente—agrego Harry.

-Ahora porque en lugar de preocuparte por ese imbecil, no vas por la profesora McGonagall, si no quieres que sufra, corre Hermy. —le sugirió Ron, que abrazaba a Ginny cubriéndola con su capa

-Ashh Ron eres un tonto—musito la chica.

-Hermione—Grito una vez mas el pelirrojo.

-Si.

Tanto pelirrojo como castaña se quedaron mirando de forma boba el rostro del otro.

Ginny miraba a su mejor amiga y a su hermano sorprendida, no había duda al igual que pasaba cuando su amiga veía a Harry, surgía esa química y esa mirada tonta que siempre se apoderaba de sus ojos color miel, Ginny sonrió para si misma al ver a su amiga feliz, pero al volver la mirada hacia su lado derecho, Harry le dio un poco de lastima, el Gryffindor los miraba a la distancia de dos metros, muriendo de celos y tristeza, él ya le había declarado su amor a Hermy pero ella aun no lo aceptaba y se estaba dando cuenta, quien era la persona por la que lo rechazaba, esa persona que hace unos días no pudo responder, que era lo que sentía por la castaña.

Una mueca de horror se apodero de la cara del pelinegro al ver que Ron tomaba la mano de Hermy y esta no lo soltaba.

Hábilmente Ginny se soltó del apremiante brazo de su hermano y se dirigió a Harry, al verla postrada junto a él, Harry le paso el brazo por detrás de la espalda.

Ella le susurro acercándose a su oído—Descuida Harry, tu eres mas apuesto.

-¿De que hablas Ginny? —musito el pelinegro haciéndose el desentendido.

-No te hagas que no sabes, los celos se te ven a diez metros de distancia—musito la chica con voz baja.

-De verdad no se de que me hablas—mintió el muchacho de nuevo al ver la risilla de Ginny en su boca.

-¿si quieres lo grito y así te enteras de lo que te hablo?

Harry hizo un puchero, Ginny había ganado la batalla, jamás seria tan tonto como para que Ron se diera cuenta de que él quería a la castaña de forma romántica.

-Creo que a ella le gusta—agrego el niño que vivió con la cabeza hacia abajo.

-No creas, a veces las apariencias engañan, ¿sabes?, te ayudare, no es que quiera que Ron sufra o algo así pero es que la verdad Hermy es demasiado para mi hermano, lo conozco demasiado como para saber que si mi amiga sale con él, al segundo día, si no es que al primero, la hace llorar.

-No Ginny, gracias, no es justo ni para ella ni para Ron que alguno tenga ventaja, supongo que al final ella elegirá a alguien y no tiene que ser necesariamente alguno de nosotros, aunque por lo que vea, ya a elegido a uno.

-Como quieras Harry, no haré nada entonces.

Harry la miro, conocía bien a la pequeña Weasley y sabia perfecto que no podía fiarse de esa carilla picara que la chica le dedicaba.

-Ginnyyyyy—musito Harry, la chica sonrió

-Te lo prometo Harry—mintió, ya que mientras el pelinegro no miraba la pequeña Weasley tenia los dedos de las manos cruzados. Aunque el niño que vivió no quería ayuda con Hermione, ella metería su cuchara respecto a esa relación, era algo que le debía a Harry por ayudarla tanto y entenderla en la extraña atracción que tenía por Draco.

Eso ya era demasiado merito para Harry. Mientras tanto Hermione y Ron seguían mirándose el uno al otro sin decir nada.

-Hermione yo... —sin mas y de forma efusiva, el pelirrojo la abrazo—cuídate.

-Gracias—respondió la chica totalmente temblorosa por la reacción tan extraña que había tenido el pelirrojo con ella, no entendía bien porque le había dicho que se cuidara, pero eso no importaba se sentía feliz de que el chico la había abrazado por propia voluntad y no por compromiso, como era su costumbre, como en su cumpleaños o en navidad.

-Voy por la profesora—dijo la chica con una gran sonrisa mientras brincoteaba por los pasillos, justo como lo hacia Luna Lovegood.

-¿Por qué le dijiste eso a Hermy Ron? —preguntó la pelirroja que volvía al acogedor abrazo de su hermano.

-Porque uno nunca sabe con que clase de pervertido te puedes encontrar a la mitad del pasillo.

-Buen punto.

Los Weasley, siguieron con su camino hacia el aula donde le darían el escarmiento a Drake, pero alguien Faltaba en ese marco, Harry se había quedado parado en medio del pasillo aun con la cabeza hacía abajo.

-Ya veras maldito pervertido, deberías de decir un par de oraciones antes de que lleguemos, talvez así dios te ayude y nos apiademos un poco de tu repugnante persona, ¿verdad Harry? —dijo el pelirrojo que no se había percatado de que el pelinegro no caminaba con ellos.

-¿Harry? —volvió a preguntar al ver que no había respuesta del pelinegro y se volvió hacía atrás para ver donde estaba.

-Ron, ¿te gusta Hermione? —pregunto Harry de forma seria y fría, aun sin mirar a su mejor amigo.

El chico se quedo en shock, jamás hubiera pensado que Harry le fuera a preguntar algo como eso, no sabia que contestarle, no le podía mentir, era su mejor amigo, su hermano, pero había un problema la pregunta que Harry le había formulado, era talvez la mas difícil que jamás le hubieran hecho, eso que sentía por Hermione ni siquiera él lo sabia con certeza, no tenia idea si era cariño de hermana, amistad, amor o algo, no lo sabia, no se lo explicaba, no lo entendía, menos podría darle una respuesta sensata al pelinegro.

-Harry...yo...

-Contéstame por favor, Ron, solo te pido la verdad.

El pelirrojo suspiro y se acerco a su amigo, que por fin levanto la mirada y se encontró con los azules ojos de su amigo que le transmitían angustia, una angustia y una inseguridad que jamás había visto en Ron—Yo...la verdad es que no lo se, antes de que me grites o algo así—musito de forma rápida al ver que el chico que vivió abría la boca.

-quiero que sepas que eso es la verdad, jamás te mentiría Harry y menos en algo como esto, ella...es muy especial para mi pero no estoy seguro a que grado de importancia lo es, ¿me entiendes?

Harry puso una mano sobre el hombro de Ron y le sonrió—te entiendo, gracias por la sinceridad.

-No hay de que...pero ¿a que viene la pregunta Harry?, ya van dos veces esta semana que me la haces.

-Curiosidad—musito el pelinegro sin darle mucha importancia, ya que la respuesta de Ron, le daba armas para seguir peleando por la castaña, ya que si Ron no estaba seguro de lo que sentía por Hermy, su mejor amigo no se le declararía.

Ante la actitud tan cambiante de Harry, primero triste y melancólico y ahora radiante y sonriente, Ron alzo una ceja y lo miro extrañado—Eres raro Harry ¿sabias?

-Jejeje, si, pero ten en cuanta algo, si no lo fuera, no nos divertiríamos tanto ¿eh?

-Mmm...Si en eso tienes toda la razón, ahora corre, tenemos que divertirnos con este tipo antes de que llegue Hermione con la profesora.

Los dos amigos, olvidándose en su totalidad del momento tan tenso que habían tenido hace solo uno segundos, corrieron como un par de chiquillos que van a jugar el videojuego de moda.

-Hombres—dijo Ginny para si, al ver como el sexo masculino olvidaba sus problemas tan rápido y sin represarías.

-¡CORRE GINNY, TE PERDERAS LA DIVERSION! —gritaron los muchachos que ya habían encontrado un aula vacía.

La pelirroja sonrió y corrió hacia donde estaba su exnovio y su hermano.

Por otro lado, Hermione daba vuelta en una esquina para bajar por una escalera que llevaría hacia el despacho de la directora McGonagall, la castaña, estaba hecho un manojo de sentimientos por Ron y también por Harry. Ya que había notado perfectamente la mirada de su mejor amigo, cuando el pelirrojo la había tomado de la mano y la había abrazado.

-Harry, Harry, Harry, Ron, Ron, Ron—se decía la chica en voz que solo ella podía escuchar, se preguntaba porque demonios, era tan difícil elegir a la persona correcta, al chico que la haría feliz, sonreír cada día y amar cada segundo.

Harry era un chico lindo, casi perfecto, pero Ron ese pelirrojo odioso y mal educado era simplemente encantador.

Aulas vacías, armaduras y demás cosas eran dejadas atrás mientras seguía corriendo sin mirar exactamente a donde iba, la chica estaba demasiado ocupada pensando en esos dos Gryffindor que le quitaban el sueño, tanto, que no se dio cuenta que una serpiente cabizbaja y cojeando daba vuelta por donde ella estaba apunto de pasar, Draco se apoyaba en las paredes, estaba débil y al parecer herido.

-¿Ron, Harry, Ron Harry? —seguía la castaña.

-¡CUIDADO GRANG¡... —PAFF

Una mata de cabello castaño caía sobre la cara de la linda gatita de Gryffindor y encima de ella un sexy pero herido rubio yacía, sobre su frágil cuerpo.

-Quítate de encima Malfoy—le exigió la castaña alejándolo de su cuerpo ya que el rubio la estaba aplastando y la lastimaba un poco. —¡Malfoy!—Hermione lo empujaba, pero el rubio no se movía, ni le hablaba cosa que le pareció extraño.

Con algo de temor, por las mañitas que tenia el príncipe de las serpientes, la castaña lo tomo de los hombros, cosa que ocasiono que el rubio cayera de lleno sobre ella y pareciera como si la abrazara por culpa de la gravedad de su cuerpo.

-Mmm...ashh..si que pesas, ¿pero que te pasa?, no es gracioso.

Draco seguía sin responder, el rubio cabello caía sobre el hombro derecho de Hermy, donde ésta había logrado apoyar la cabeza del príncipe.

Como pudo, Hermy se levanto y arrastro a Draco al aula que se usaba para la clase de encantamientos, Hermy esperaba que el profesor Fitwick le ayudara con el Slytherin, pero parecía que el pequeño profesor no estaba en su despacho.

-Uff—Hermy suspiro por su mala suerte y con una fuerza que no supo de donde la obtuvo, recostó al rubio sobre el frió suelo del aula.

Entonces la chica vio algo que la horrorizo, en su brazo, la horrible serpiente saliendo de un cráneo, brillaba con fuerza, parecía que hasta punzaba, la carne estaba al rojo vivo, hecho que hizo que hermy se llevara las manos a la cara horrorizada.

No quería imaginarse que es lo que le había pasado a Draco, pero parecía que el único que podía hacer semejante cosa, era aquel al que el mundo mágico temía, aquel que había causado tanto sufrimiento a Harry y a sus seres queridos, ese hombre, si se le podía llamar así, que había mandado matar a Dumbledore, VOLDEMORT.

La chica no sabia que hacer, se estaba desesperando Draco no reaccionaba, parecía que respiraba pero no volvía en si. así que dejando de lado todos los tabús que había entre ellos, tomó su cabeza y la puso sobre su regazo, sacó su varita y apareció una botellita de vidrio llena de un líquido cristalino.

Hermy sacó un pañuelo rosado de su túnica y lo lleno con ese liquido, para después pasarlo debajo de la nariz del muchacho.

No pasaba nada, Draco seguía inconciente, la chica ya iba a levantarse a buscar ayuda cuando el rubio se movió, Hermy sonrió y lo miro de cerca.

Draco abrió los ojos un poco —Eres una tonta Granger, pero gracias.

La Gryffindor arrugo el ceño por el comentario pero se sintió aliviada al ver que el Slytherin ya estaba bien y que lo que había aprendido en un curso de primeros auxilios de verdad servia.

Un montón de pasos se escuchaban a lo lejos, parecía que Filch ya estaba dejando pasar a los Gryffindors al pasillo de la señora gorda, Hermione volvió la cabeza hacia la puerta.

-Deberías de cerrarla, no seria agradable que nos encontrarán así—le susurró el chico de forma lenta y adormilada.

-Si, tienes razón—con un movimiento de varita la chica cerro la puerta—¿estas mejor? —le preguntó al rubio que la miraba hacía arriba.

-¿Quieres irte de aquí o que te diga la verdad?

-la verdad, además ¿por qué me iría?

-Porque si te digo que estoy bien, me dejarías aquí y si te digo la verdad tendrás que quedarte con migo.

-Eso quiere decir que no estas bien ¿verdad Malfoy? —el Chico negó con la cabeza y se agarro el brazo donde la marca tenebrosa punzaba.

¿qué demonios te ha hecho? —le pregunto la castaña, mientras lo ayudaba a sentarse, cosa que hizo que Draco soltara un grito desgarrador en cuanto su espalda toco la madera de los pupitres.

-Dios mió¡ ¿qué hice? Perdón Malfoy no sabia que... —Hermione no pudo decir nada Draco la había abrazado de nuevo, parecía que tenia algo en la espalda que lo mataba de dolor y no soportaba recargarse en nada.

-Quítame esta cosa de encima—le susurro el chico de forma dolorosa.

-¿Qué?

-Siento ser tan molesto y créeme que odio pedirte un favor a ti pero no aguanto mas, quítame la camisa, me duele demasiado.

Hermione estaba de lo mas aturdida, ¿quien era ese chico? Y ¿qué le habían hecho para que le pidiera algo a ella, a Hermione Granger que lo ayudara y por favor?.

Con sumo cuidado Hermione tratando de no lastimar al rubio, le dijo que se apoyara en sus hombros para poder hacerle el favor, sin mucha fuerza Draco puso los brazos en los hombros de Hermy y se encorvo con la cabeza hacia abajo y jadeando, al ver el estado de Draco Hermy dijo—no seria mas fácil que te la quite por medio de magia.

-Ni se te ocurra, ¿lo has hecho antes?

Hermione negó con la cabeza

-Cuando te quitas la ropa con magia, esta raspa tu piel un poco por la presión y créeme, lo que menos quiero es que algo rose mi espalda, por favor hazlo manualmente

-Esta bien, lo siento—de forma temblorosa pero delicada, la chica quito la corbata del rubio de su cuello y fue desabrochando cada uno de los botones de la camisa de Draco, cosa que ocasiono que se sonrojara.

Draco la miro y sonrió para si pensando que era lindo verla así de apenada—no te sonrojes Granger, solo soy un chico normal, créeme no veras nada nuevo, a menos...claro que sea el primer hombre que veras semidesnudo.

Las mejillas de Hermy se sonrojaron más y las manos le temblaban como maracas.

-No digas esas cosas Malfoy, no es el momento, no quiero lastimarte no te muevas.

Un pecho desnudo y lampiño emergió debajo de la delgada camisa del colegio, Hermione tomo aire de forma ruidosa, el rubio tenia razón, él era el primer chico que veía con tan poca ropa, además de que el estar quitándosela ella, era condenadamente excitante.

Un abdomen plano y marcado hizo que la chica se mordiera el labio.

Draco pensó que si no estuviera en la situación en la que estaba, se lanzaría sobre ella sin miramientos y la haría suya, sin embargo la imagen de Ginny se le venia a la mente y eso lo detenía, pero Hermione era esa manzana prohibida que se moría por morder.

-Oye Granger.

-Si.

-Gracias por esto, supongo que si no hubieras sido tan boba y no nos hubiéramos tropezado yo estaría tirado en el pasillo, hasta sabe que hora.

-Mmm...supongo que debo decir, no hay de que.

-Si...eres linda ¿sabias?

-No empieces, ya te he dicho que me dejes en paz, yo salgo con Harry.

-Potter, Potter, ¿por qué siempre tengo que escuchar ese maldito nombre?

-Tú empezaste, deberías de respetar más a las personas y no andar de flor en flor.

-no ando de flor en flor, en este momento solo me interesa una—sacando fuerzas de algún lado Draco tomo a Hermione del rostro y la obligo a mirarla—podría tenerte si quisiera Granger, ya te lo dije la noche pasada, ni creas que me he olvidado de eso.

Hermione lo miro con esos hermoso color miel y sintió remordimiento de conciencia al recordar que ella tampoco había olvidado esa noche en la que él, el príncipe de Slytherin le había asegurado que se casaría con ella si por su sangre no corriera la de muggles, además Ginny, su amiga y la confianza y la lealtad que le tenia le impedía seguir adelante con los juegos del rubio.

-Por favor no sigas—le dijo la chica mientras seguía tratando de quitar la camisa sin que esta raspara con la espalda del muchacho—Mmm...Malfoy ¿podrías quedarte recto un segundo? Necesito sacarte los brazos de las mangas.

Draco la obedeció, se había quedado peligrosamente cayado desde que Hermy le había dicho que no siguiera con la conversación, pero no porque le estuviera dando gusto, sino porque estaba ideando la mejor manera de besarla.

El torso del chico había quedado desnudo por completo, después de un hábil movimiento por parte de Hermione.

-¿qué es lo que tienes Malfoy?

-Porque no lo ves tú misma.

La chica asomo la cabeza y miro la espalda de Draco, era la cosa mas horrible que había visto, cientos de profundos cortes brillaban sobre la espalda del rubio, llenos de sangre seca y otros aun brotándole, los cortes eran de diferentes formas y grosores, pero algo en especial llamo la atención de la castaña, una palabra escrita con esas flagelaciones, aquellas que se veían mas profundas y dolorosas formaban la palabra COVARDE en la parte de en medio de la espalda del mucho.

La Gryffindor respiraba de forma agitada, quería hacer algo por Draco pero no tenía idea que, ahora estaba más convencida de que él era solo una victima, una marioneta de ese maldito de Voldemort.

Sus ojos se llenaron de lagrimas y lo abrazo teniendo cuidado de no poner sus manos en su espalda.

-Oh, Draco, que te he hecho, que te ha hecho—sollozaba la chica, no concebía que alguien hiciera algo tan salvaje con un muchacho.

-Es el castigo por no seguir las ordenes como se me dicen, por rehusarme ha hacer cosas que no quiero, que morirá antes de hacer—le susurro el chico.

Hermione lo miro—no vuelvas, deja a los mortifagos, hay gente que puede ayudarte y protegerte, no es justo de que estés pasando por esto, ni siquiera tu debes sufrir así.

Draco tomo el rostro de la castaña y creyó que ahora podía besarla en los labios, pero no lo hizo, se había dado cuenta de que Hermione era una buena chica y que sus lágrimas y deseos de ayudarle eran sinceros no podía jugarle de mala forma besándola a la fuerza.

-No es tan fácil Granger, ¿no crees que me he planteado hacerlo? —Draco se levanto y Hermy sintió un escalofrió al ver sus heridas brillar a la luz de la luna que se colaba por la ventana—cada maldita noche, me paso horas dando vuelta en la cama pensando como salirme de esta maldita cosa, de esta clase de secta de la que yo no quería ser miembro, me siento sucio, asqueado un animal marcado cada vez que miro mi brazo y veo esto en el—el rubio le enseño el tatuaje.

-¿Pero...entonces porque no lo haces?

-jamás me creerás pero lo hago por la familia que me queda, mis abuelos y mis tíos no tienen porque pagar mi salvación. Si por mi fuera ya le hubiera pedido a el señor tenebroso que me matara, créeme que no me importa morir, pero se perfectamente que si lo hago, si se lo insinuó tan siquiera no dudara en hacerlo y además matara a mi familia, ¿de que serviría entonces mi muerte, si no les doy su libertad?. Mi destino ya esta escrito Granger y no puedo hacer nada al respecto.

-Draco...yo... —la chica quería decirle que ella y Ginny lo ayudarían, pero no se atrevió, creyó que seria demasiado impertinente.

-Descuida, no te atormentes llevo desde sexto así, podría decir que a la larga te acostumbras aunque ahhh—Draco perdió la fuerza de las piernas y cayo a el suelo de rodillas apretando los dientes enfadado. Hermy se levanto y trato de ayudarlo—solo que a estas palizas, nada mas no lo haces.

El rubio tomo la mano de Hermy y se levanto dejándose caer de nuevo en el pecho de esta.

-te llevare con la señora Pomfrey—recito esta.

-No, ella hará demasiadas preguntas y no quiero arriesgar a nadie mas, ya he abierto la boca suficientemente con tigo.

-Pero...entonces como te curaras, no puedo dejar que sigas con esas heridas al aire, es peligroso para tu salud.

Draco trago saliva y la miro—eh escuchado que haces maravillosos hechizos, creo que mis heridas no te serán difíciles ¿eh? —le sonrió.

-Malfoy no estoy segura, no esto capacitada para hacer algo así, mejor vamos con la profesora y le decimos que te has caído.

-Si claro—dijo sarcástico—pero dime ¿cómo explicaras que tengo escrita una palabra sobre mi espalda?, que yo sepa ninguna piedra, ladera o lo que sea puede hacer eso.

Hermy resoplo, el chico tenia razón y lo peor era que no podría pedir ayuda a ningún profesor, eso pondría en peligro a Draco, mas de lo que ya estaba.

El chico miro la cara de la castaña, se veía afligida y con ganas de llorar de nuevo.

-Un poco de solución de murtlap me ayudaría, eh escuchado por ahí que haces una muy efectiva.

-Mentiroso.

-Trato de darte opciones, de verdad eso me ayudaría.

-Bien, pero aquí no puedo hacerla, necesito ingredientes que hay en mi sala común

-Tengo una idea, ¿recuerdas la habitación en la que encontrarse el otro día verdad?

-Si.

-Ahí encontraras ingredientes y todo lo que necesites, vamos hacia allá.

-Esta bien, pero como sabes que habrá lo que necesito—le refuto Hermy mientras se colgaba el brazo del chico de su cuello para sostenerlo.

-Era el dormitorio del profesor Snape y el me lo dejo a mi.

Hermione no dijo mas, estaba sorprendida de lo mucho que apreciaba Snape a Draco como para dejarle la habitación donde ella suponía estaban todas sus pertenencias.

De forma lenta llegaron a la puerta y mirando de lado a lado averiguando si había gente a los alrededores corrieron lo más rápido que pudieron hasta llegar a la habitación de Snape.

Ayudado por Hermione Draco se sentó en el sofá sin tocar el respaldo con su espalda, el chico estaba jadeando, el dolor lo mataba ya no podía fingir mas, era insoportable además la quemadura en la marca tenebrosa no ayudaba.

-Date prisa quieres. —le pidió el chico a Hermy, ya que sentía que se desvanecía de nuevo.

-Si—respondió la chica preocupada al ver que Draco estaba mas pálido de lo costumbre—una pizca de esto, un chorrito de esto también, se gira por tres veces en sentido de las manecillas del reloj, se calienta dos minutos y se dicen la palabras correctas—recitaba la castaña mientras preparaba la solución.

Diez minutos después, la solución de murtlap estaba lista, Draco se sintió aliviado al ver a Hermy con el recipiente en las manos y se recostó boca abajo en el sofá.

La chica con miedo de lastimarlo y dañarlo más, vertió poco a poco la solución en toda la espalda provocando brinquillos de dolor el rubio.

-Parece que te he cubierto todas las heridas, pero creo que necesitaras otra aplicación en un rato.

-Podrías hacerlo tú, no quiero que nadie vea lo que tengo, por mi llamaría a Pansy pero es una chismosa y Blaise, bueno jejeje imagínate la escena, yo medio desnudo, boca abajo y mi amigo untándome esto como si fuera bronceador.

Hermione sonrió, parecía que le chico se sentía mejor—lo haré, pero ahora tengo que irme hay un asunto que debo resolver.

La chica corrió hacia la puerta.

-¡Hermione¡

-¿si, que pasa?

-No se lo digas a nadie, no quiero mas involucrados...por favor o te mato.

Hermy sonrió, era obvio que lo último lo había dicho en broma ya que el chico le había sonreído—lo prometo, pero tú debes de hacer algo por mí.

-Seguro.

-Vuelvo en un momento, no te levantes y trata de recuperar fuerzas.

Draco suspiro, el dolor aun era apremiante pero estaba disminuyendo poco a poco, al poco tiempo se quedo dormido pensando ¿dónde estaría Ginny? Y en que era eso, que quería la Gryffindor que hiciera por ella.

Este capitulo se queda por el momento así, en el próximo les diré que paso con Drake y que es eso que Hermione quiere que Draco haga por ella, ¿tendrá que ver con ella o con su pelirroja amiga?, ¿con quien se quedara la castaña? Las votaciones van parejas, de ustedes depende jijiji voten por su favorito HARRY o Ronnie.

Besitos los quiero mucho nos vemos en breve y por cierto no olviden las criticas gracias por su apoyo muak..