Capitulo 12
Celos.
Ello, hello mis queridos lectores y autores de mi vida y de mi corazón aqui les traigo un capitulo mas de esta historia tan llena de sentimientos extraños sentimientos, bueno les hablare un poco de este Cáp., como leyeron en el Cáp. anterior, Draco subrio varaias heridas en la espalda y en la marca tenebrosa por parte del Lord Voldemort, pero no le dijo a Hermione el porque le hizo eso, en este Cáp., contare eso y mas, espero que les guste mucho Leanlo y no olviden dejar sus comentarios. Besitos los quiero mucho .
Un nuevo pensamiento aturdía la mente de la castaña que ya había continuado su camino a la dirección después de haber dejado al rubio descansando.
Draco Malfoy, el príncipe de Slytherin estaba sufriendo por algo que ella ignoraba y sin embargo quería ayudar, no le importaba dejar de lado las ideologías de Gryffindor o tener una confrontación con sus amigos, nada de eso era lo suficientemente importante como para hacerse la ciega y no notar que el rubio estaba en peligro.
La chica llego al frente de la gárgola y se puso a pensar cual seria la contraseña; mientras pensaba como la profesora, para develar la clave, sus dos mejores amigos se divertían de lo lindo torturando a Drake.
-Jajaja ¿te gusta, querías placer no? Dátelo tu mismo¡¡¡, jajaja—reían los chicos mientras señalaban al chico nuevo.
Ginny por su parte estaba de lo mas apenada, el hechizo que los gemelos les habían enseñado en el verano a Ron y a Harry el cual consistía en embrujar una de sus manos, haciendo que se le metiera dentro de los pantalones y se agarrara sus genitales sin poder despegar las manos de ellos hasta que alguien le aplicara el contrahechizo.
-Chicos, creo que esto es suficiente, es de lo mas vergonzoso. —musito la hermana pequeña de los Weasley, totalmente roja por los movimientos que hacia Drake, sin embargo muy dentro de ella disfrutaba el momento al igual que los chicos, se merecía eso y mas por haberse atrevido a tocarla sin su permiso.
Harry y Ron se volvieron y miraron a la pelirroja con una sonrisa macabra—de eso se trata—le dijeron los amigos al unísono.
Sin mas y sin poder convencer a su ex novio y a su loco hermano de que ya era suficiente para el pobre chico pervertido, se sentó encima de un escritorio y miro por la ventana hacia los terrenos con la loca esperanza de divisar a Draco llegando es su escoba o algo parecido, Ginny se preguntaba, si el rubio estaba bien, y que era lo que quería el señor tenebroso de él. La chica se mordió el labio y acogió su estomago, no sabia porque era, pero una angustia le llenaba el cuerpo, una angustia que seguro tenia que ver con él, con el príncipe de las serpientes, ese chico que estuvo a punto de hacerla suya no solo físicamente sino en todo sentido, ya no había dudas; aunque la chica no lo quisiera aceptar se estaba enamorando, ya no era deseo lo que sentía por él, ya no era algo carnal y barbarico, sino que el sentimiento hacia Draco Malfoy, el chico mas odiado por todo Hogwarts era amor, un amor tan puro y tan prohibido que eso era lo que lo hacia mas interesante.
Ginny suspiro y siguió mirando a los chicos mientras se repetia el nombre del príncipe de las serpientes y cual seria su paradero.
La chica no tenia ni la menor idea de que el rubio estaba a solo unos pisos de donde estaba ella, además de que estaba herido y necesitado de una mano amiga, un beso, un oído, un amigo.
La puerta de el aula donde Harry y Ron torturaban a Drake se abrió de golpe develando a una alta mujer de edad, con rostro severo capa Verde esmeralda y el cabello agarrado en un moño tan apretado como sus labios.
-Supongo ¿que es aquí señorita Granger?—le dijo la profesora McGonagall a su alumna que estaba detrás de ella mirando horroizada el hechizo que sus amigos le habían hecho a Drake.
-Si profesora, y él a sido el que trato de abusar de Ginny y tambien de mi—apunto la chica, como lo hace una chiquilla chismosa.
-Ya veo—la profesora se abrió paso hasta donde estaba el pelirrojo y el niño que vivio, observando los efectos del embrujo que le habían hecho al chico—Vaya, vaya, Potter, Weasley ¿qué es esto?
-Profesora, ese tipo trato de abusar de mi hermana de la manera mas vil que se puede imaginar, ese tipo fue el que soltó la bomba fétida en el pasillo de la señora gorda—comenzó Ron de forma agitada antes de que la directora los regañara por lo que le habían hecho.
La maestra alzo una ceja de forma amenazadora.
-¡Ayuda! —gritaba Drake que no podia sacarse la mano de la ropa interior mientras corria por toda el aula.
La profesora saco su varita y con un movimiento rápido, quito el hechizo de las piernas locas que los chicos también le habían impuesto, por lo cual Drake se dejo caer en el suelo aun sin poder sacar su mano de su pantalón.
-Weasley, Potter, si fueran tan buenos en transformaciones como en encantamientos, ya los hubieran contratado en el ministerio de magia, el hechizo que le han echado a este chico es muy complicado y difícil de quitar.
Los amigos se quedaron con los ojos como platos, ya se esperaban unos cuantos regaños y varios gritos por parte de la profesora, sin embargo un halago había sido lo que habían recibido.
-En fin, la señorita Granger me ha contado lo que paso, pero parece que no solo este chico se ha portado de una forma incorrecta, por lo que puedo ver—la profesora miro con asco a Drake—lo han golpeado ¿cierto? —dijo mirando a los dos Gryffindors.
Harry y Ron intercambiaron una mirada cómplice y al verse perdidos tuvieron que darse por vencidos y confesar, pero cuando los muchachos estaban a punto de hacerlo Ginny se bajo de un brinco del pupitre en el que estaba sentada y con lagrimas en los ojos y con la cara mas tierna que pudo hacer se acerco a la profesora.
-profesora, lo siento pero yo fui la que golpee a Drake, ni Harry ni mi hermano lo tocaron, yo le patee la cara y por eso tiene esas heridas, lo hice para que no me tocara, pero no pude sus manos fueron mas hábiles que las mías, Harry y Ron solo me han defendido hechizándolo pero no le han hecho nada a nadie—dijo la chica. Y aunque la McGonagall sabia perfectamente que Ginny no tenia la fuerza para romper la nariz de alguien se hizo de la vista gorda, ya que el crimen que había realizado Drake era mas grande y vil que un simple quiebre de nariz.
-Chicos, quiero que me acompañen al despacho, ustedes serán los testigos ante el ministerio y el consejo de padres para remitir a este chico del colegio, no quiero violadores ni pervertidos dentro de esta venerable escuela, ya tenemos suficientes problemas como para lidiar con mocosos calenturientos. —Ginny querida, se que no va a es agradable explicar lo que este chico trato de hacerte pero es de vital importancia que me acompañes, Hermione tu también, síganme chicos.
McGonagall y las chicas dieron paso hacia la dirección con Drake, Harry y Ron detrás de ellas.
Cuando la profesora se distraía Ron se acercaba a Drake y se burlaba de el al oído mientras le decía adiós.
-¿te ha gustado tu despedida pervertido? —le decia Ron.
-Ya veras como te hechan de aquí, elegiste mal a tus victimas idiota, jamás debiste tratar de tocar a mi mejor amiga y a mi ex novia—le grito Harry mientras le pateaba el trasero.
-Jejeje Harry, suenas como el ex novio todavía enamorado—se mofo Ron.
-Descuida amigo, solo me esucho pero no lo soy, sabes que quiero a tu hermana como a nadie pero lo de nosotros a terminado, por ahora trato de mirar hacia otros horizontes.
Harry miro hacia Hermione y noto que la chica estaba extrañamente triste y nerviosa.
Mientras caminaban por los pasillos la castaña pensaba en Draco, en como estaría y si sus heridas ya estarían mejor, Ginny que iba junto a su amiga y también noto su malestar y sus ansias por irse de ahí.
La pelirroja detuvo un poco el paso para que la profesora se adelantara y tomo a Hermy del brazo.
-Mione ¿estas bien, pareces preocupada?
-Mmm...¿que?, no, descuida no es nada, lo que pasa es que me siento nerviosa porque vamos a estar frente al consejo escolar y junto a autoridades del ministerio acusando a Drake de algo muy grave, no es algo que una chica desee.
-Lo se, pero si no lo hacemos, ese imbecil no solo nos seguirá acosando a nosotras, sino que lo hará con las demás chicas y es tan asqueroso que lo creo capaz de hacerle cosas a las chica pequeñas, no podemos arriesgarnos Herms, mmm...quien lo diría, tan gentil y fino que se veía, ahora mi idea de que no se debe juzgar a la gente por la primera impresión se reafirma, ese tipo es un cerdo, me hace sentirme sucia, no sabes lo que draía por acusarlo con cierta serpiente, pero Draco...mmm bueno ni siquiera esta aquí.
-Si, las apariencias engañan amiga, no sabes cuanto —la castaña se quedo seria y se puso a pensar en Draco de nuevo y la forma en la que el señor tenebroso lo había golpeado y flagelado. — y hablando de Draco Ginny, tengo algo muy importante que decirte.
-¿De que hablas Herms, que pasa con él? —preguntó la pelirroja parándose en seco.
Hermione miro hacia todos lados y le fue imposible comentarle a la pelirroja que Draco estaba herido y que necesitaba su ayuda para cuidarlo, no es que ella no quisiera hacerlo pero la verdad es que el rubio era demasiado incitador con ella y no quería cometer ninguna tonteria que le ocacionara problemas con su amiga.
-No te lo puedo decir aquí es muy arriesgado, tu entiendes Ginny.
-¿es muy importante Hermione?
La castaña asintió con un dejo de tristeza y miro a Ginny de una forma que la pelirroja jamás había visto, algo había en la mirada de su amiga que no le gustaba nada, así que decidió tomar las riendas del asunto y dar una de sus mejores actuaciones, Draco tenia mucha razón, ella al igual que él tenia muchas caras, caretas que podía usar a su antojo, así que puso ojos de cachorro triste y con carilla de puchero se le acerco a la directora, jalando su capa como si fuera una tierna y pequeña niñita.
-Profesora.
-Si señorita Weasley, ¿qué quiere? —la cuestiono McGonagall de forma seria al ver la expresión de su alumna.
-Profesora, me siento muy cansada, sucia y tengo miedo, ya no quiero estar cerca de Drake y el recordar los horribles momentos que me hizo pasar simplemente...sniff, sniff—Ginny ese puso a llorar de una forma tan real que Hermione y los chicos la miraron conmovidos, hasta el pervertido de Drake se había sentido mal, de haberle causado tanto daño a esa delicada chiquilla pelirroja.
—profesora, le juro que no puedo dar una declaración en este momento, le pido de favor que—bua, bua, lloraba Ginny de forma descontrolada y súper convincente.
-Profesora, creo que mi hermana no esta lista para declarar.
-Si es parece señor Weasley, Hermione acompaña a Ginny al dormitorio de la chicas y trata de tranquilizarla, yo de todas formas convocare al consejo para que evalúen el caso y mañana ustedes chicas puedan dar su declaración, por el momento ustedes dos vengan con migo y traigan a este chico.
Los Gryffindors se despidieron de sus amigas, entonces Harry abrazo a Hermy.
-Mione, me gustaría hablar con tigo en un rato, tengo que decirte un par de cosas. —le informo el pelinegro de los ojos verdes.
La chica lo miro y le sonrió de forma linda mientras le daba un beso en la mejilla—claro Harry, ya sabes que puedes contar con migo cuando lo desees—le susurro en el oído, cosa que altero un poco los nervios del pelinegro.
-Gracias Hermy, te espero entonces—musito el muchacho que abrazaba a su amiga de nuevo. Acto que causo que Ron sintiera algo extraño en su interior, era una sensación de lo mas extraña ya que jamás la había sentido.
Sin embargo no le dio mucha importancia.
Los chicos se siguieron de largo con la profesora McGonagall mientras las chicas fingían dirigirse a su sala común y en cuanto se dieron cuenta que estaban fuera de la vista y los oídos curiosos, Ginny paro en seco a la castaña.
-Ahora si Hermy, dime que es lo que pasa, me tienes muy intrigada, ¡¿qué le pasa a Draco?! —grito la pequeña pelirroja de forma efusiva y sacudiendo a al castaña de los hombros.
-Tranquila Ginny, Malfoy ya esta bien, pero es una perdida de tiempo que te lo explique aquí, sígueme.
Hermione tomo el brazo de la pelirroja y corrieron escaleras abajo como si fueran al gran comedor.
-Pero Hermy, pero...HERMIONE ¿a donde me llevas?—gritaba la chica mientras trataba de seguir el ritmo de su mejor amiga.
Varios alumnos que seguían fuera de sus salas comunes las veían pasar como si fueran alguna clase de bichos raros.
Por fin habían llegado al gran comedor, estaban ya a unos cuantos pasillos de llegar a la habitación donde estaba el príncipe de las serpientes.
Hermione doblo a la derecha y luego a la izquierda y Ginny comenzó a reconocer las aulas, por las que había pasado el día que se escondió en una, a llorar cuando vio al rubio con Carol.
De repente y sin avisarle a la chica Hermione se detuvo ocasionando que Ginny se diera tremendo golpe con el cuerpo de su amiga.
-¡Ay¡, mione avisa cuando vayas a parar.
-Mmm...lo siento Ginny, pero me acabo de percatar de que necesitamos una contraseña y ya no la recuerdo Malfoy fue el que la dijo cuando lo traje aquí—musito la castaña tratando de recordar la palabra o la frase que había pronunciado el muchacho de los ojos grises.
-¿Qué lo trajiste?, Hermione—Ginny se soltó de su amiga y la miro con coraje, la castaña era muy guapa y aunque sabia que ella no se atrevería a traicionarla, no podía hacerse la ciega ante el poder de la carne—¿te has estado viendo con Draco a mis espaldas, ¡QUÉ TE PASA!? —le grito.
Hermione se volvió y la miro con tristeza y algo de enojo, ella no había hecho nada con Draco mas que ayudarlo, si no fuera por ella el chico seguiria tirado y desangrandose en el pasillo.
-Primero que nada Ginny, quiero que te quede claro de que entre Malfoy y yo no esta, ni pasara nada, no soy la clase de amiga que se aprovecha de las situaciones y roba a los novios de su mejor amiga, ¿creí que me conocías? —Hermione tuvo ganas de llorar, sabia perfectamente que sus encuentros con Draco no habían sido de lo mas descentes, pero ella jamás los había propiciado, siempre era el rubio el que comenzaba con sus cosas y la acosaba, ella siempre había puesto su limite, hasta le había inventado que salia con Harry, en su opinión si eso era ser mala amiga, Ginny tenia muy mal definido el concepto de la amistad. —y segundo, si me he estado viendo con Malfoy es por el simple hecho de que cuando iba a buscar a la profesora McGonagall, el tipo salio de la nada y se desmayo, no creas que me la paso buscándolo a cada minuto para saludarlo, ese chico no esta dentro de las personas que me agraden y tu lo sabes bien, me sorprende que desconfíes de mi.
-Lo siento Hermione, yo creí que... —se arrepintió Ginny sintiéndose como una cucaracha.
-Que bueno que lo sientes, y descuida no ha pasado nada entre él y yo, prueba de eso es que te estoy trayendo con él, porque no quiero que me deba nada y no me quiero quedar con ese tonto.
-Hermione ¿a que te refieres, que fue lo que le paso?
-Mmm...no lo se con exactitud solo digamos que lo golpearon casi hasta matarlo.
Ginny se llevo las manos a la boca pensando en lo peor, entonces una horrible desesperación se apodero de ella al no poder entrar en el aula donde su adorado rubio estaba herido y con necesidad de ayuda.
-¿Como entramos si no tenemos la contraseña Herms,?
-No lo se, dejame pensar un poco.
-Y...¿si Draco abre la puerta?.
-Mlmm...créeme que le es muy difícil levantarse si es que no se quedo dormido, mejor...mmm..¡ya se! Ven, sígueme.
Hermione se metió dentro del aula contigua, la misma que había sido testigo de las lagrimas que la pequeña hermana de Ron había derramado por el príncipe de las serpientes, Hermione sin esperar a su amiga se dirigio como flecha hacia el estante de libros donde estaba la cabeza reducida y la jalo, ocacionando que la estantería comenzara a levantarse y así poder entrar al aula donde estaba Draco.
Ginny sorprendida por la habilidad mental de su amiga se había quedado con los ojos como platos y muy sorprendida en el marco de la puerta, por lo cual tuvo que correr y aferrarse de una de las piernas de Hermy para no quedarse atrás y ver de una buena vez el estado en el que se encontraba ese chico que la traia loquita.
Las dos amigas cayeron de cara al piso, siendo Hermione la mas afectada ya que Ginny había caido sobre ella y la había aplastado.
Una habitación en penumbra aparecía ante sus ojos mostrando solo sombras y figuras fantasmagoricas por parte de los estantes que estaban a lo largo de la habitación, así como los diversos cuadros tenebrosos, que Snape coleccionaba.
-Lo siento Herms—musito la pelirroja levantándose como rayo ayudando a su amiga a levantarse, entonces Hermy se dio cuenta de que su falda se había roto al engancharse con alguna de las estatuillas que había de adorno en el estante, haciendole un profundo corte en la pierna.
-Demonios—se dijo la castaña al ver la rajada en su uniforme que dejaba ver su estetica y blanca pierna llena de un hilo de sangre.
-¿Estas bien? —musito Ginny acercándose a su amiga mirandole la falda y la pierna dolorida.
Cuando Hermione estaba por decirle que estaba bien un quejido irrumpió en la habitación, ocasionándoles un tremendo susto a las Gryffindors que dieron un salto de la impresión.
Ginny se volvió y diviso una figura que se quejaba encima de un sofá.
-Ese es Draco, ¿verdad? —preguntó la pequeña Weasley a Hermione.
-Si, ve con él, yo estare bien solo fue un raspón, el te necesita mas.
Ginny asintió y con cautela, tanta como si fuera un antílope tratando de huir a escondidas de un ambriento leon, se acerco al rubio predilecto de Slytherin y se arrodillo ante el chico para mirarle el rostro.
-Hola—le susurro esta, mientras le acariciaba la cara y prendía una lámpara que estaba junto al rubio.
-Mmm... —se quejo el muchacho—¿Granger eres tú?—dijo el rubio de forma cansina.
-No, abre tus ojos y lo veras.
Draco abrió los ojos para saber a quien pertenecia esa hermosa voz que le hablaba al oído, sus ojos se abrieron por completo y se encontro con los azules y profundos ojos de Ginny Weasley de esa chica que tanto deseaba y que se moria por decirle que la quería y que le gustaba mucho.
-¿Weasley, pero que dem?...
-Shhh—la chica le puso un dedo en los labios obligandolo a guardar silencio—no hables.
-¿Qué haces aquí, como supiste que yo estaba aqui? —le preguntó el rubio.
-Eso no importa, lo único importante es el saber si estas bien.
-Si, y a pesar de que me desagrada la idea pero debo admitir que Granger me ayudo mucho, esa tonta se porto como una medimaga profesional.
-No digas tonterias Malfoy—grito la castaña desde las penumbras mientras trataba de coser su falda por medio de la magia, a lo que Draco levanto un poco la cabeza tratando de verla.
-¿Granger estas ahí, tu también? —grito extrañado al tener a su disposición a las dos chicas a las que deseaba tanto, sin embargo algo no le cuadraba, se preguntaba si Hermione sabia algo acerca de lo que él y Ginny tenian, o entonces ¿porque había llevado a la pelirroja a verlo?.
-Claro, si no ¿como crees que Ginny estaria aquí?. —le informo la castaña sin importancia.
-Mmm...Weasley—dijo en un murmuro a lo que la chica se acerco mas a él.
-¿qué pasa Draco?
-La sangre sucia sabe que tú y yo...mmm—el chico miraba a todos lados—bueno tu sabes, eso que estuvimos haciendo...
Ginny negó con la cabeza y le acaricio el cabello—no Draco —mintió la muchacha, ya que no le convenía que le rubio se enojara con ella por andar contándole de sus encuentros tan cercanos a Hermione.
Draco se sintió mas aliviado, no quería que nadie supiera y mucho menos Hermione supiera lo que pasaba entre él y Ginny, además si quería fastidiar a Harry como lo tenia pensado, era indispensable que ninguna de las dos chicas supieran lo que les decía a cada una.
El rubio aun creía que Harry y Ginny eran novios, por lo cual, que la pelirroja le contara a Hermy sobre lo que tenían y viceversa seria un gran problema y el plan ya no seria tan divertido como lo tenia pensado.
-Ya veo, entonces, Granger mmm...podrías venir un momento—le pidió el muchacho a la castaña, incomodando un poco a Ginny.
Hermione se acerco—¿si?.
-Podrías...ayudarme, necesito un poco mas de la solución de murlap, fue muy efectiva, mira.
El chico tomo su varita y encendió la todas la luces, ocasionando que Ginny se diera cuenta de que Draco no tenia camisa y que los cortes tan horribles que tenia en la espalda era la razón por la que su mejor amiga estaba tan preocupada.
-Mmm...si, creo que se ven un poco mejor, sin embargo antes de hacerte mas solución ¿recuerdas que te dije que quería un favor?
-Si, dime que quieres.
-Quiero que te quedes con Ginny, ya que yo tengo que ir a arreglar unos asuntos que tengo con Harry.
Draco puso los ojos en blanco al escuchar el nombre del pelinegro y le sorprendió que Hermione fuera tan cínica y hablara del niño que vivió con tanta naturalidad en presencia de Ginny ya que él tenia idea de que Harry y Hermy salían a espaldas de Ginny, que supuestamente era la novia formal del pelinegro, el rubio no tenia idea de que Harry y la pelirroja habían terminado desde antes de que comenzara el curso
-Esta bien Granger, ya te has pasado de amable con migo esta noche y espero que esta niña pueda serme útil.
-Cállate Malfoy y has el favor de tratarla bien, si no vendré y te echare limón en las heridas a ver si te gusta eso.
-Tranquila Granger, no te atrevas, la tratare bien.
-Muy bien, ahora ustedes bueno hablen o no se, yo iré a prepararte mas solución.
-Estas bien, te duele mucho?
-Mmm...si, aunque me duele un poco, pero creo que desde este momento puede mejorar. Aunque preferiría que...—el chico se quedo callado y dejo de mirar a la chica, Draco recordaba los horribles momentos que paso hace unas horas en los que estuvo a merced de El señor tenebroso donde lo torturo de una manera tan cruel, por ella, por proteger a esa niña que estaba hincada a lado del él.
Los chicos se habían quedado serios, nunca hablaban mucho, mas bien su relación era mas física, pero ese era el momento para conocerse mas, sin embargo el silencio no se rompió hasta que la castaña apareció con una cuenca llena de la solución que ayudaría al príncipe de las serpientes a sanar sus horribles y misteriosas heridas.
-Toma Ginny, úntale esto a Malfoy y creo que así podrá dormir bien claro que mañana necesitaras otro poco, tus heridas se ven profundas y no muy fáciles de cerrar supongo que alguien de tu casa puede ayudarte, aunque yo insito en que deberías de ir a con la señora Pomfrey, seguro que ella ya te hubiera curado del todo.
-Ya te dije que no puedo ir a la enfermería. —le grito el rubio ya harto de que Hermione fuera tan terca.
-Como quieras, en fin yo los dejo, tengo que irme, Ginny por si esto no basta te deje preparada mas solución en la mesilla de ahí, por favor no dudes en llamarme si tienes un problema. ¿de acuerdo amiga? —le comento la castaña a su amiga mientras la abrazaba con fuerza.
-Descuida Hermy, he leído de esta solución y aunque no soy buena haciéndola, seguro que bastara con lo que dejaste.
-Que bien pero...yo no lo decía por la solución de murlap, si no por Malfoy, no quiero que hagas algo de lo que te puedas arrepentir después, te traje aquí con el propósito de que se conozcan mas y así te des cuenta si estas haciendo lo correcto o no, en fin , Ginny confió en ti, cuídate. —la chica ya estaba cerca de la puerta dejando a Ginny con la cuenca en las manos pensando en las palabras de la castaña y la razón que tenia, ella quería conocer mas a Draco, ahora no solo quería ser el objeto sexual del chico, sino también ansiaba ser su amiga y su confidente, esa persona a la que le confiara todos sus secretos, sus males, sus sentimientos, todo absolutamente todo, quería conocer la esencia, la mas pura e intima personalidad de Draco, solo Draco no le importaba saber de su apellido, de su familia o lo que fuera, a ella solo le importaba él y gracias a Hermione podría lograrlo, ahora se daba cuenta de que se había portado como una mocosa al ponerse celosa de su amiga, se sentía un asco al haber imaginado tan solo por un segundo que el príncipe de Slytherin y su mejor amiga podían tener algo a sus espaldas, la chica se volvió hacia la castaña y le grito.
-Mione tengo algo que decirte, no te vayas.
Hermione se regreso hacia donde estaba su amiga. —¿qué pasa?
-Espera, déjame poner esto en la mesa—Ginny se alejo unos metros de donde estaba Hermione y Draco.
-¡hey¡ Granger, ¿que pretendes trayendo a la hermana de Weasley a cuidarme?, te dije que no quería mas involucrados, eres una tonta.
-Cállate Malfoy, la traje porque se que ella no te delatara y porque no te odia como todos los demás en este castillo, además como te lo he dicho, me surgió un compromiso con Harry y tengo que irme, se que estarás bien, no te preocupes.
-No estoy preocupado, es solo que esperaba que tú te quedaras aquí, me has cuidado muy bien y no te he dado ni las gracias.
-Aun estas a tiempo—le dijo la castaña al rubio.
-Mmm...no prefiero dártelas a solas, tu me entiendes no Granger.
-Eres un idiota Malfoy, cuantas veces tengo que decirte que no me interesas—la chica se enfado, quería gritarle al rubio que era un cerdo y un cínico al estársele insinuando a ella sabiendo que la pelirroja podía escucharlos.
Ginny había vuelto.
-¿Qué es lo que querías decirme Ginny? —le preguntó Hermy. —Ginny la guió hacia la puerta ya que no quería que el rubio escuchara lo que le tenia que decir a su amiga, era algo intimo entre Hermione y ella que nadie mas debía saber.
-Gracias Hermy—la pelirroja abrazo a su amiga—Gracias por hacer esto por mi, por hacer todos tus prejuicios de lado solo para darme la oportunidad de poder ser feliz, así que es justo que yo también contribuya en tu felicidad.
-¿Eh? —musito la gatita de Gryffindor ante lo ultimo que había dicho su amiga.
-Mione, abre bien tus ojos y escoge al hombre que cumpla con lo que te gusta, que tenga lo que tu quieres, se exigente con tigo misma y no salgas con alguien solo por esos pequeños momentos que te hace feliz, busca un hombre que te complemente en todos los sentidos, que te haga reír, que te haga soñar despierta y sentir la maravillosa necesidad de estar a su lado, que cuando lo veas sientas en tu estomago miles de mariposas revoloteando su nombre.
Escoge bien Hermy, y que no te importe quien sea, cual sea su apellido, su familia o su historia, eso pasa a segundo termino cuando te interesa una persona de verdad, mírame a mi.
-Gracias Ginny, dices palabras llenas de razón, solo que... —la castaña miro hacia el suelo, era muy difícil elegir, sus dos prospectos eran muy diferentes, y eran esas diferencias que los hacían tan atractivos en lo personal, pero Ginny tenia razón tendría que elegir tarde o temprano a Harry o a Ron, la pregunta era ¿a cual?. —Es solo que es muy complicado, seria genial tener una pista un manual o algo que te dijera quien es el príncipe azul, jejejeje ya me escucho como tu hermano.
-No digas eso Hermy, pero ¿sabes?, yo puedo decirte una pista—la castaña la miro interesada. —Mira mi pista es muy sencilla de entender, ese príncipe azul que buscas es de Gryffindor, tiene el pelo color azabache y tiene unos ojos verdes de lo mas hermosos, es gentil, dulce, valiente simplemente perfecto para cualquier princesa como tú Hermy.
La castaña se sonrojo, no sabia que decir, Harry si era todo eso, y mas, era un niño simplemente perfecto pero la espinita de Ron aun no se iba del todo de su corazón.
-Gracias Ginny, y bueno lo tendré en cuenta, ahora me voy, cuídate mucho y trata de portarte bien.
-Descuida Herms, después de lo que hizo Derek no quiero que ningún chico me toque.
La castaña alzo una ceja—¿segura? Esa serpiente se ve muy tentadora.
-Jejejeje mejor no te prometo nada Hermy, buenas noches.
-Igualmente pequeña, ¡Adiós Malfoy! —grito la castaña al príncipe de las serpientes que no le contesto porque se había quedado dormido una vez mas.
En cuanto Hermione cerro la puerta, Ginny se acerco a Draco y se sentó en la alfombra a su lado, mirándolo dormir como un hermoso querubín, todo le gustaba de él, su cara, su cuerpo, su respiración, sus suaves y pálidos labios que la incitaban a besarla, sin embargo no lo hizo, quería dejarlo descansar y luego preguntarle porque tenia esas heridas y porque decía cobarde en su espalda.
Hola chicos y chicas espero que les haya gustado este capitulo, en el que Ginevra sintió los celos mas horribles en mi opinión, los celos hacia una amiga, pero bueno no se que piensen ustedes, en el siguiente capitulo les diere como fue el encuentro de Draco con el señor tenebroso y como se hizo las heridas, además veremos lo que pasara con Ginny y el rubio, Harry y Hermione.
Como se los había dicho con anterioridad haré un par de capítulos en los que pondré a Hermione en situaciones cercanas a Ron y a Harry, y así ustedes podrán elegir finalmente a la pareja de la castaña de Gryffindor, en fin los dejo y sigan votando por su favorito:
+El niño que vivió
+El pelirroja mas genial
Gracias por su apoyo incondicional espero que pueda actualizar pronto, de ante mano les dejo el nombre del siguiente Cáp., para que se imaginen mas de que tratara.
Siguiente Cáp. será Cobarde por ella
