Capitulo 15.
La luna, las rosas y tú.
Konichiwa mis queridos y adorados lectores aquí les traigo uno mas de los capítulos de esta integrante y curiosa historia como pueden recordar hace montón que no nos veíamos por la reparación de la pagina y demás situaciones en las que mi cerebro era el protagonista debido a que las ideas no fluían, bueno sin mas les digo que espero vuelvan a tomar el hilo del fic y que sigamos cosechando tanto éxito como hasta ahora, bueno vayamos a lo interesante, en este Cáp. Veremos que pasa con el trío maravilla (Harry, Ron y Hermione)
Disfrútenlo.
Harry llevaba a Hermione de forma veloz por los pasillos del colegio que ya estaba siendo inundado por la penumbra y por la inminente quietud tan característica del complejo cuando todos los alumnos se iban a dormir, solo se escuchaban un par de pasos que al parecer trataban de pasar desapercibidos.
-¡Harry espera!, estamos llamando demasiado la atención—le susurro la castaña al chico de los ojos verdes que estaba aferrado a su mano sin inmutarse en el ruido que hacían sus zapatos, eso de verdad que no le importaba lo único que é quería era llegar a ese sitio que había preparado solo para ella, solo para decirle una vez mas lo que sentía por ella esperando ser aceptado de una buena vez, no sabia porque pero algo le decía a Harry que esta vez Hermione le daría un si como respuesta al mostrarle él sus sentimientos.
-Descuida Herms, doblamos esta esquina y ya no nos atraparan.
Justo como lo había dicho Harry al dar la vuelta en una de las esquinas del quinto piso se toparon con un pequeño jarrón color azul y lacado en grietas color negro.
El pelinegro se paro en seco ocasionando que Hermione se golpeara un poco contra la espalda del muchacho.
-Pero Harry aquí no hay nada solo esta este jarrón y ni siquiera tiene flores, ¿qué es lo que pretendes hacer?
El Gryffindor sonrió de forma traviesa—ya veras Mione, tu solo confía en mi—revolvió entre sus bolsillos y saco una bolsilla con lo que al parecer dentro tenia alguna clase de polvo parecido al flu.
-¿pero que?
El chico saco unas piedrecillas muy finas y las metió dentro del jarrón, este al contacto con las piedras se estremeció tambaleándose de un lado a otro haciendo un estrenduoso ruido.
-Harry, que has hecho, nos van a pillar es demasiado escandaloso.
El se volvió hacia Hermione de lo mas tranquilo y le sonrió de forma linda mientras le ponía un dedo en los labios y se le acercaba con dulzura—descuida estaremos bien, antes de que alguien llegue aquí tú y yo ya no estaremos.
La cara incrédula de Hermy hizo que Harry quisiera besarle toda la cara, ella era demasiado hermosa cuando no entendía lo que pasaba, y claro que pocas veces se veía esa cara en Hermione.
De pronto el jarrón dejo de vibrar y una imagen se fue haciendo nítida ante los ojos de los leones, una escalera de madera con un pasamanos de metal se hicieron presentes antes sus ojos; Hermione no tenia idea de lo que estaba pasando, ni Ron, ni siquiera los hermanos Weasleys le habían mencionado ese extraño atajo hacia algún lugar que ella desconocía.
-Harry—dijo por lo bajo la chica completamente asustada sobre lo que pasaría después, Herms se preguntaba como Harry había descubierto eso y desde cuando su amigo se había hecho tan hábil para eso de infiltrarse en pasadizos secretos.
una vez mas el chico de los ojos color esmeralda tomo la mano de la castaña mas linda de Gryffindor y le indico que guardara silencio mientras le sonreía, la chica por supuesto se sonrojo ante el gesto de su amigo.
Los chicos se internaron en la escalera y con curiosidad Hermione miro hacia atrás dándose cuenta que una pared había aparecido de la nada y justamente como hace un momento un pequeño y aparentemente inofensivo jarrón sin flores yacía en un pilar de forma misteriosa.
-jamás me habías hablado de este pasadizo Harry, ¿cómo es que lo descubriste?
-Bueno de hecho es solo la tercera vez que lo uso y tu eres la primera persona a quien se lo muestro, ni siquiera le e hablado a Ron de el, y bueno digamos que no lo descubrí, mas bien lo hice—le comento el pelinegro mientras subían por la escalera.
Hermione se quedo parada muy extrañada, no tenia idea de lo que hablaba su amigo, Harry sintió que la chica ya no iba a su lado y dejando un pie en un escalón y el otro pie en uno mas abajo—Hermy ¿qué pasa?
-Explícame algo Harry, como esta eso de que tú hiciste el pasadizo.
El chico de un respiro, ya se temía que Hermy haría muchas preguntas pero por ella todo valía la pena, así que bajo hacia donde se había quedado la chica le tomo una mano y se la abrió, después revolvió en sus bolsillos y saco el extraño costalito en donde traía las piedrecillas.
Hermione miro con atención el costalillo color púrpura y se dio cuenta de un detalle importante, unas S y una W entrelazadas adornaban el terciopelo del morral. La chica impactada miro a Harry y este asintió.
-Fred y George me lo dieron el día de la boda de Billy, no se porque siguen empeñados en regalarme cosas antes de que salgan al mercado como nuevos productos, ellos dicen que es mejor regalarme cosas que repartirme las ganancias de Sortilegios Weasley, así que los chicos me dieron este prototipo de "crea tus escondites", el paquete es el jarrón que viste en la entrada y estas piedras que lo que hacen es que tienen un hechizo que al entrar en contacto con el jarrón crea una ilusión para los ojos de todos y para desactivarla, por decirle así, tienes que meter de nuevo las piedrecillas, si me permites decirlo de verdad que este es un gran invento. —explico el muchacho.
-Pero Harry si eso cayera en manos equivocadas, seria muy problemático.
Harry sonrió y se acerco a la chica—Hermy, tú no te preocupes por eso ahora, además estoy totalmente seguro de que no vas a decir nada.
-Pero Harry... —las palabras de la chica quedaron atrapadas en los labios del guapo pelinegro que no se aguanto mas y le dio un tierno beso, Hermione se sonrojo y se colgó del cuello del chico respondiéndole, a Harry casi se le caen los pantalones de la impresión, el creía que Hermy se iba a quitar o lo iba a abofetear, sin embargo estaba de lo mas contento al ver que la chica al menos sentía el deseo de besarlo.
Los amigos se dejaron de besar y totalmente nerviosos mirando a cualquier lugar menos a ellos mismos dijeron al mismo tiempo—Eh porque no seguimos subiendo.
De forma veloz llegaron hasta lo que parecía una entrada, cerrada por una maravillosa puerta de roble oscuro con una perilla en plata que resplandecía como un diamante ante la oscuridad.
-Harry.
-Hermione cierra los ojos por favor.
-¿Pero...?
-Confías en mi verdad—Hermione asintió y cerro los ojos con fuerza, mientras sentía como las manos de Harry cubrían sus ojos para mayor seguridad.
La chica se había quedado en penumbras y sus sentidos se estaba agudizando a la máxima expresión, escucho perfecto el rechinido que hizo la puerta cuando entraron al misterioso lugar a donde el pelinegro la guiaba en cuanto puso un pie en ese extraño sitio su nariz y su cuerpo se llenaron del mas delicioso aroma a vainilla y jazmín, además de que el ambiente cambio, ahí no estaba frío y húmedo como en las escaleras sino que era calido y tremendamente relajante.
sentía como el viento proveniente de alguna parte saludaba a su piel con singular dulzura ocasionando que sus mechones de cabello volaran por doquier, la deliciosa brisa de la noche la embriagaba a cada paso que daba, de verdad era una experiencia maravillosa, jamás había pasado por algo así, no solo era el misterio que Harry había dado a la cita que estaban teniendo sino al ambiente que al parecer el chico le había preparado, Hermione se sonrojo al reflexionar de forma mas profunda las cosas que su mejor amigo estaba haciendo por ella, por una simple chica que se consideraba cero atractiva y para nada interesante, una chica con la que no era divertido pasar el tiempo, eso pensaba Hermione de ella pero ahora se daba cuenta de que por lo menos a alguien le atraía todo eso, sin mas un suspiro estremeció su cuerpo haciéndola caer en cuenta de lo que Harry le estaba provocando, ese sentimiento, esa sensación que antes solo llegaba a sentir con el muchacho de los cabellos de fuego, esas extrañas y curiosas cosquillas que albergaba su estomago cada vez que veía a Ron ahora le pertenecían a otro chico, a Harry Potter al niño que vivió, al muchacho que ella juraba que se iba a casar con Ginny Weasley y que tendrían un montón de niños pelirrojos de ojos verdes, sin embargo ahora la visión sobre el futuro de sus amigos se estaba cayendo para ser remplazada por otra en la que talvez Ginny estaría con Draco Malfoy y después de todo ella no terminaría desposada con ese chico pelirrojo que tantas veces le había quitado el sueño, sino con el famoso niño que vivió.
De pronto sintió como el chico de los ojos verdes le retiraba las manos del rostro y le susurro cerca del oído que ya podía abrir los ojos, ocasionando que se le pusiera la piel de gallina, lentamente fue abriendo los ojos con dificulta y mientras sus ojos se adaptaban y enfocaban se fue dando cuenta del hermoso lugar que la rodeaba, velas rojas y blancas esparcidas por los rincones siendo estas la única fuente de luz del lugar crepitaban al son del misterioso viento que se colaba por un gran ventanal que estaba en frente de ella dándole una hermosa vista hacia el lago negro por donde en su primer año había crecido, en el lago la bella luna se reflejaba dejando vestigios de que ella era cómplice de Harry en esa noche que era solo para ellos, en el piso una alfombra confortable yacía invitándola a sentarse y disfrutar de la vista que el gran ventanal les ofrecía, además esparcidas entre la alfombra y todo el lugar pétalos de rosas rojas y rosadas adornaban el ambiente con su hermoso perfume mezclándose con el olor a vainilla jazmín que las velas soltaban, cerca de la alfombra un pequeño baúl acentuaba la escena, Hermione desconocía que es lo que contenía, pero no le causaba demasiada curiosidad, ya que estaba totalmente deslumbrada por la belleza que la rodeaba era tal y como ella había soñado una noche de amor entre una pareja, era precioso, romántico y simplemente tierno, Harry había cuidado cada detalle, era lo mas bello que alguien había hecho para ella y ahora se daba cuenta de que su amigo de verdad la escuchaba.
Sin poder controlarlo sus ojos se pusieron acuosos y un par de lágrimas de felicidad se escaparon por sus ojos.
Harry se acerco a ella y la abrazo con dulzura por detrás—espero que te guste, si mas no recuerdo es justo como soñabas. —la chica asintió, aun recordaba esa vez en la que por alguna razón Harry le había preguntado como sería su cita perfecta.
Fash back.
La brisa daba contra las caras de los leones que estaban de forma relajada debajo de uno de los árboles de la madriguera faltaba cerca de una semana para la boda de Billy con Fleur, por mientras los chicos se relajaban después de una ardua y rígida mañana de limpieza en el jardín, la señora Weasley se había apiadado de ellos y les había dado un descanso, además claro estaba que Ginny le había reclamado que no estaba pasando tiempo con Harry, por lo que su madre les preparo unos cuantos emparedaros y una deliciosa limonada y se las llevo al jardín; esa tarde Harry estaba recargado en el tronco del árbol acurrucando entre sus piernas a una preciosa pelirroja que estaba sonrojada por el cansancio pero disfrutando al 100 estar tan cerca de Harry sin estar bajo la mirada de su madre, el pelinegro jugaba con el tirante del top de la pelirroja bajándolo y subiendo, ella le daba pequeños besillos en el cuello haciéndolo reír, ocasionado que Ron los mirara como un halcón acechando a su presa.
-Hey ustedes dos, hagan el favor de calmarse, recuerden que están en publico.
Ginny le saco la lengua a su hermano y lo ignoro—cállate Ronnie tu dices eso porque te da envidia, deberías de ser como Hermione ella es feliz si nosotros somos felices.
-Hermione ni siquiera se inmuta en lo que están haciendo ella no necesita estar viendo sus cursilerías, mírenla esta de lo mas entretenida leyendo ese horrible y cursi libro de mamá.
-Pues tan siquiera ella tiene sentimientos no como alguien que yo conozco y por eso no consigue novia, si tuvieras un poco de sentimiento en tu cuerpo Hermione no tendría que estar leyendo las novelas de mamá para experimentar el romance... —Ginny se tapo la boca, había hablado demasiado y miro a Harry con miedo esperando que la castaña no se hubiera dado cuenta de lo que había mencionado.
Ron se sonrojo y miro hacia donde estaba Hermione que de lo mas relajada estaba sentada sobre sus rodillas leyendo la novela romántica que le había prestado la señora Weasley, entonces sintió como las miradas se habían posicionado en ella así que bajo el libro y vio como los ojos esmeralda y los azules de los hermanos Weasley la miraban de forma penetrante.
-Eh... ¿pasa algo? —pregunto la chica.
-Eh...eh...nada, nada Hermy—dijo Ginny totalmente nerviosa y agitando las manos.
-Mmm ustedes son muy raros—Hermione entonces noto lo sonrojado que estaba Ron, estaba tan rojo que no se sabia cual era su cara y cual era su cabello. —Ron ¿estas bien, estas acalorado? —la chica le ofreció un baso de limonada.
El pelirrojo tomo el baso y dio un sorbo entonces Ginny aprovecho el momento—Ron se a puesto colorado porque quiere saber como seria tu sita perfecta—fue entonces que ahora la castaña fue la que se puso rojísima y de forma nerviosa se levanto como si sus piernas tuvieran un resorte y dijo—Eh...bueno eh...tengo que ir con la señora Weasley, le prometí que le ayudaría a encantar unas cosas, adiós, la chica había huido de forma despavorida evadiendo completamente la pregunta.
-Vaya chica y dice que yo soy la rara, jajaja.
Ron se levanto al igual que Hermione, se metió las manos en los bolsillos y murmuro—eres una tonta Ginny, yo los dejo no quiero interrumpirles nada—el pecoso camino hacia la madriguera dejando a su hermana y a su mejor amigo solos.
Hermione había llegado a la casa y de forma agitada se infiltro en la cocina y ayudo a la señora Weasley a preparar la comida, Ron solo la miro de reojo y se tiro en uno de los sillones a mirar la televisión muggle que había conseguido su padre después de haberle quitado una maldición que hacia que un fantasma saliera de ella y asustara a los muggles.
Después de un rato Harry y Ginny entraron en la casa tomados de la mano, rápidamente la señora Weasley se acerco a ellos y tomo a Harry de la mano y lo llevo a la cocina.
-Hola—saludo el chico a Hermy.
-Harry, Hermione ¿puedo pedirles un favor?
-Seguro—respondió el pelinegro mientras Hermy asentía.
-Necesito un par de maderos, que están afuera, ¿me los traerían?
Hermione y Harry salieron de la madriguera seguidos por los ojos de Ron, mientras Ginny le reclamaba a su madre el porque se empeñaba en alejarla de Harry.
-Ya te di mas de una hora a solas con él, amo a ese chico pero no abuses, aun eres muy pequeña Ginny—se escucho gritar a la señora Weasley.
Hermy rió por lo bajo—debes de tener cuidado de que la señora Weasley no los pille besándose o algo así Harry.
-Descuida Mione, siempre me escabullo debajo de la cama de Ginny o en su armario cuando escuchamos que Molly sube las escaleras, pero hablando de escabullidas, dime algo ¿por qué te fuiste así de repente cuando Ginny te pregunto sobre tu cita perfecta? —le pregunto el pelinegro.
-Bueno... veras... —el color de las mejillas de la Gryffindor comenzaba a notarse y sus dedos se ponían inquietos golpeándose el uno al otro mientras trataba de evitar la mirada del muchacho.
Sin embargo Harry la tomo de la barbilla y la obligo a mirarla ocasionando que la chica se sonrojara más y más.
-Harry... ¿que haces? —musito de forma nerviosa.
El chico le sonrió—no tienes porque escapar por una pregunta tan boba como esa, además te diré un secreto, Ron no quería saberlo, eso lo invento Ginny solo para molestarlo, sin embargo debo admitir que me causa mucha curiosidad saber que es lo que tu sientes y cuales son tus aspiraciones para una pareja.
-¿Pero porque quieres saber eso tú Harry? —se extraño la castaña.
El chico miro de forma soñadora el cielo y respiro hondo—Ginny no es muy expresiva sobre lo que le gusta y lo que le disgusta, así que si tu me cuentas algo sobre lo que les gusta a las chicas, puedo sorprenderla preparando algo para cuando cumplamos un mes.
-Ya veo, bueno veras a mi me gustaría estar con un chico que me quiera por lo que soy y que sepa valorar lo que tengo, se que no es mucho porque no soy linda ni nada de eso pero... —Harry le puso un dedo en la boca y con el gesto fruncido negó con la cabeza—no vuelvas a decir eso Hermione, eres una de las chicas mas hermosas que conozco, eres de verdad preciosa y tienes un corazón que muchos desearíamos, así que por favor te pido que no digas eso.
-Gra...gracias Harry—Hermy lo abrazo.
-Entonces que ¿si me vas a decir o no? —le sonrió el pelinegro a lo que la Gryffindor asintió.
Hermione comenzó a decirle a Harry la clase de hombre que le agradaría que estuviera con ella y sobre sus cita perfecta le describió un lugar, no importaba donde fuera pero lleno de velas rojas y blancas con olor a vainilla y jazmín además de que le encantaría estar viendo la luna sobre un lecho de rosas.
Fin del fash back.
-Gracias Harry, de verdad que cuídate cada detalle no se como pudiste recordarlo todo con tal precisión.
-No eres la única con buena memoria Mione, además eres mi mejor amiga y tu eres de lo mas importante para mi, además yo... —Se acerco de forma lenta a ella y la tomo de la mano para guiarla hacia la ventana, le envolvió el rostro con las manos y la miro de forma penetrante, le encantaba mirarla de cerca de verdad era una chica muy pero muy linda.
-Hermione yo...yo...bueno...eh—Harry estaba color carmesí.
El viento les daba de lleno en la cara y la luna era la única testigo de la confesión que estaba apunto de hacer el niño que vivió.
De pronto el viento les hizo una mala jugada y un par de velas se apagaron dejando el ambiente aun más romántico.
-Hermione ya te lo había dicho pero sabes, no he podido dejar de penar en ti, no pudo sacarte de mi corazón, yo...yo...debo decirte que... —Ahhhh dilo Harry, dilo Harry —decía el subconsciente del muchacho de los ojos verdes—Hermione tú...tú ¡ME GUSTAS! —grito el chico de los cabellos color azabache totalmente nervioso y rojo por la reacción de Hermione, el chico se odiaba a si mismo por no haber respetado su plan, ya que lo que tenia pensado no tenia nada que ver con lo que había hecho, el planeaba declarársele a Hermione de la forma mas romántica y tierna que pudiera existir jamás y sin embargo se había comportado como un loco sicótico gritándole a la chica, para su sorpresa Hermy no se rió y mucho menos se enfado sino que ante su cara de asustado una linda muchacha de cabellos castaños y ojos color claro le sonreía mientras lo abrazaba con mucha ternura.
-Gracias— susurro la muchacha— tú también me gustas a mi Harry.
El elegido sintió como un montón de sentimientos se apoderaban de su cuerpo, jamás se había sentido tan feliz como hasta ese momento, jamás hubiera pensado que Hermione Granger, su mejor amiga, la cual el sabia o al menos eso creía estaba enamorada de ese pelirrojo que al igual que ella era su mejor amigo, sin embargo ahora se encontraba de lo mas extrañado por la reacción que había tenido Hermy, por alguna estupida razón se había puesto a pensar si las palabras de Hermione realmente eran genuinas y no solo palabras vagas para no hacerlo sentir mal o simplemente para utilizarlo como objeto sentimental y así poder olvidarse de Ron.
La boca de Harry se había puesto seca y amarga, el no quería pensar en nada de eso, sin embargo por algo su mente estaba pasando todas esas posibilidades por su cabeza, no quería ser pesimista ni nada por el estilo, pero definitivamente algo le apremiaba el pecho y no dejaba que las palabras de Hermione entraran directo en su corazón, se sentía enfadado por que su maldito inconsciente le negaba la felicidad de ser feliz, de creer en las palabras de la doncella que tenia en frente de el, le daba demasiado coraje el haber preparado todo eso para Hermy y a la ultima quería echarse para atrás solo por una mugrosa palabra que sonaba de forma estridente en su mente, el nombre de su mejor amigo de Ron Weasley no lo dejaban en paz, el lo sabía, ella se lo había hecho saber, ese pelirrojo era su persona especial era el chico que hacía que su corazón latiera y vibrara, no él, el simple amigo que solo sirve para los malos momentos, para los ratos de ocio o para demás citaciones en las que un amigo nunca puede faltar.
-Harry... —escucho la voz de Hermione cerca de su cara, entonces fue cuando volvió al mundo real y la vio, se perdió en esos ojos, esos ojos que simplemente no podían mentirle, ella lo quería pero como que?, un amigo? o como hombre?, debía de preguntárselo, además el dilema de Ron le estaba carcomiendo no solo el cuerpo sino todo sentimiento que tuviera que ver con Hermione, así que se armo de valor y la tomo de los hombros mirándola directamente a los ojos y sin miramiento alguno.
-¿Te gusto? —Hermione asintió sin miramientos.
-Me gustas mucho Harry, más de lo que yo pensaba, de verdad.
Una vez mas el niño que vivió se quedo pasmado, las reacciones de Hermione no se parecían en nada a las de su dulce y sumisa amiga, talvez era que nunca había interactuado con Mione en cuestiones de esa índole. — ¿Me quieres, pero como que, como hombre o como amigo? —pregunto una vez mas el chico.
Hermione entrecerró los ojos y se mordió el labio de forma sexy, entonces si previo aviso empujo a Harry haciéndolo caer en la alfombra disipando una bella nube de pétalos de rosa, rápidamente se le hecho encima y le beso el cuello pasándole la lengua por los labios y saboreando el éxtasis que le provocaba los labios de Harry.
-Creo que eso da respuesta a tu pregunta, créeme Harry te quiero como hombre, pero... a todo esto porque tantas preguntas tan raras por lo general, eh leído que cuando la gente se confiesa las dos se besan y forman un compromiso, sin embargo tu has puesto un interrogatorio digno de un auror, ¿qué pasa Harry?
Ante el análisis de Hermione sobre su actitud, Harry había tomado un fabuloso interés por las llamas de velas evitando mirar a la muchacha que tenia encima de el, sin embargo el chico no podía controlar lo que su cara y sus hermosos ojos esmeralda delataban, una tristeza y una impotencia se habían apoderado de los ojos del chico, reflejando sus sentimientos en los ojos castaños de la gatita de Gryffindor, así que Hermy envolvió el rostro de Harry entre sus manos y lo obligo a mirarla.
-Veraz, seguro que piensas que soy un imbecil o un estúpido pero es que...Mione veraz, no puedo sacarme algo de la cabeza, hay algo que no permite disfrutar de este momento ni de creerme al 100 lo que me has dicho.
-NO se de que hablas Harry, pero por favor dímelo.
-Bueno no quiero ofenderte ni nada por el estilo Herms, pero es que no estoy plenamente seguro de que lo que dijiste fuera verdad porque digamos que yo se que...bueno...tu sientes cierto interés por un chico alto, pecoso y pelirrojo que anda por ahí.
La castaña se puso roja, nunca se le hubiera pasado por la mente de que Harry hubiera notado que a ella Ron no se le hacia tan indiferente como todos pensaban, sin mas dio un gran suspiro se levanto del cuerpo de Harry y se sentó a su lado aferrando sus rodillas contra su pecho.
-Descuida ese, alto, pecoso y pelirrojo chico como le dices tu no esta dentro de mi repertorio de hombres, el ha sido omitido de mi lista desde que se caso Billy lo que yo sentía o creía sentir por Ron a quedado en el pasado, el y yo nunca fuimos nada y estoy plenamente convencida de que jamás lo seremos, así que no te preocupes Harry lo que te dije es real, me gustas y mucho.
-Pero como sabes que tu y Ron jamás van a estar juntos eso nadie te lo puede asegurar.
-Entiende Harry somos demasiado diferentes como para sostener una relación estable en la que yo me sienta bien, además...creo que si el sintiera algo por mi ya me le hubiera dicho hemos tenido demasiado tiempo, siete años exactamente, de verdad Harry me gustaría que no siguieras no me agrada hablar mucho de los sentimientos que tenia por Ron, me lastima recordarlo él...él simplemente no es para mi.
El pelinegro se daba de golpes en la cabeza por ver lo que había ocasionado con sus locos pensamientos, Hermione se veía de lo mas triste la pobre chica tenia los ojos sonrojados y por su mente pasaban todos aquellos momentos en los que había tratado de agradarle a Ron y que sin embargo el chico era tan tonto que nunca se había fijado, ni siquiera en la boda de su hermano cuando ella lo había invitado a dar un paseo a solas por el jardín y se le había acercado para darle un beso, el había roto el momento diciéndole que si tenia algo en la cara o porque era entonces que se le acercaba tanto, en ese momento ella había decidido dejar al chico pelirrojo atrás y darse la oportunidad con la primera persona que se cruzara en su camino y que de verdad valiera la pena, ella ya no quería sufrir ya no quería esperar ya lo había hecho demasiado tiempo.
-Lo siento no debí preguntarte todo eso, por favor perdóname—el pelinegro se había acercado a Hermione y la había abrazado delicadamente como si la chica fuera de una porcelana muy fina—Yo...jamás volveré a dudar de ti y créeme yo soy esa persona que te hará feliz, prometo no hacerte sufrir eh. —la tomo por la barbilla y la beso de forma dulce mientras Hermione completamente conmovida por las palabras de Harry se colgó del cuello y los dos cayeron de lleno sobre la cómoda alfombra tapizada por rosas mientras su beso se volvía mas intenso y las lagrimas de la Gryffindor rodaban por la superficie de sus mejillas.
así estuvieron un buen rato besándose y tocándose por encima de las ropas después se habían sentado enfrente de las ventanas y dejando solo unas cuantas velas encendidas se destinaron a mirar las hermosas estrellas y la resplandeciente luna, que esa noche les ofrecía un maravilloso espectáculo del cual ellos dos era participe, sin embargo y por cuando por culpa de las altas horas de la noche que ya se hacían presentes, Hermione se quedo profundamente dormida en el regazo de Harry al igual que este mientras apretaba la mano de la chica y se recostaba un poco entre los cojines para así poder descansar los dos y dar por terminada esa hermosa y mágica noche en la que el niño que vivió había declarado su amor y este había sido correspondido.
Bastante lejos de ahí y a varios pisos mas abajo, una bella y menuda pelirroja estaba entre los brazos de un rubio de ojos grises que la apremiaba sobre su pecho mientras le daba un dulce beso en el cabellos.
Draco aspiro el olor del cabello de Ginny que simplemente lo embriagaba ese olor tan característico de ellas, flores, un perfume floral era eso que traspiraba la bella pelirroja que se encontraba tan sonrojada como su lacio y llameante cabello.
-¿Estas mejor? —susurro la chica
-Si gracias, si no fuera por tu compañía creo que yo...bueno—Ginny lo interrumpió—seguro ya estarías dormido tranquilamente, jeje solo te estoy volando el sueño, discúlpame.
Con delicadeza y con cierta gracias Draco saco a Ginny de su apremiante abrazo y la posiciono frente a el para poder mirarla directamente a los ojos, fue entonces cuando Ginny sintió una extraña punzada en su cuerpo y corazón, esos ojos estaban diferentes, los ojos de Draco habían despertado ahora se veían de una forma que Ginny no podía explicar, algo así como si estuvieran vivos, ella ya los había visto enamorados, fríos, con rabia talvez todos los aspectos de esos ojos sin embargo era la primera vez que se veía reflejada en ellos, que esos ojos dejaban de lado el color gris que los caracterizaban y se fundían con ese celeste que era casi irrelevante ante el gris, ese azul celeste que Draco había heredado de Narcisa se hacía presente ante Ginny.
Sin más unos labios tocaron los suaves y tersos labios de ella, Draco se había acercado con delicadeza y le había robado un beso en el que Ginny sintió como el chico sonreía cosa que la lleno de júbilo, no era por nada pero Draco no era de esas personas que sonreían mucho que digamos.
-Me agrada ese sentido del humor tan curioso que te cargas Weasley.
-Jejeje, me alegra mucho, oye no te importa si me acomodo aquí, me duele un poco la espalda y necesito recargarla—el rubio asintió y muy a su pesar dejo que la pequeña pelirroja se sentara frente a el entre los cojines del sofá donde estaba sentados.
-Me das envidia, mi espalda me esta matando quisiera poder recargarla como tu—alego e Slytherin mientras veía a la Gryffindor con algo de despecho fingido.
-No digas eso Draco, Hermione dijo que unas aplicaciones mas de la solución de Murtlap y quedaras como nuevo.
-¿Así? —el rubio la miraba de forma picara mientras se hacía un poco para atrás y se recargaba en los brazos —y dime que haremos cuando este como nuevo—sin avisarle a la chica con su pie comenzó a frotar las piernas de Ginny lo que ocasiono que la chica soltara un gemido que fue rápidamente reprimido por sus manos mientras se sonrojaba y no miraba a Draco por la vergüenza.
Entonces fue cuando el chico comenzó a acercarse a la pelirroja gateando hacia ella como si fuera un animal, hizo esto hasta que llego hasta las piernas de ella, —Eres la persona mas adorable y tierna que he conocido sabias eso.
-Gracias respondió Ginny.
Draco comenzó a pasear sus dedos por las bien formadas y largas piernas de Ginny Weasley, de esa Gryffindor que desde el primer día que llego al colegio se habían convertido en enemigos a muerte a causa de que sus padres se odiaban y de que su hermano Ron era el mejor amigo del chico que mas despreciaba en el mundo. —estas que ardes, cada vez que te toco te derrites mas que un helado al sol preciosa, descuida no te haré nada tu solo relájate y disfruta, se que puede llegar a ser incomodo debido a que no puedo hacerte cositas como debe de ser por mis heridas pero eso no me va a impedir darte un aperitivo de lo que es Draco Malfoy.
-Pero...no es necesario que hagas nada, de verdad yo...eh me aguantare, tú no estas en condiciones puedes llegar a lastimarte, deja eso por favor. —le expeto Ginny que aunque estaba de lo mas excitada también estaba preocupada por la salud del rubio que la ponía tan caliente.
-Descuida Weasley, va bajo mi propio riesgo, además te diere un pequeño secreto.
La cara de la chica parecía tener un signo de interrogación grabado en la frente ya que el rubio sonrió y se acerco mas a ella como si quisiera besarla entonces le dijo en susurro—yo también estoy que ardo por ti, simplemente verte así me pone muy duro, eh tu ya sabes de donde.
Ginny estaba media recostada con las rodillas algo flexionadas entre cojines de seda en solo ropa interior negra con encajes en rosado mientras el cabello se le derramaba por los pechos y el rostro haciéndola ver como una indefensa niña que se había probado lencería de su hermana mayor por equivocación.
El Slytherin entonces comenzó con el aperitivo, como el lo había llamado, sus dedos al compás de sus palmas comenzaron a jugar con las piernas de Ginny haciéndola vibrar con cada rose poniéndole la piel de gallina mientras emitía ligeros gritillos que excitaban mas y mas al rubio, sus juguetonas manos seguían subiendo acercándose cada vez mas a su intimidad, así que el rubio le abrió la piernas de forma suave dejando a la vista las bragas de la chica que por la posición en la que se encontraba se veía una parte de su trasero.
Con delicadeza y con la experiencia que lo caracterizaba, Draco siguió con el jugueteo hasta que llego a la entrepierna de la chica donde se aventuro a meter la cabeza y besar esa piel tan sagrada y tersa que a simple vista se veía virgen y sin ninguna marca a su alrededor.
Sin poder controlarse mas Ginny gimió de forma sonora arqueando su espalda hacía arriba mientras sentía como sus bragas se mejoraban más y mas. Entonces la serpiente subió y subió un poco mas y con la punta de los dedos empezó a palpar la intimidad de la chica resbalándose de forma fabulosa por lo húmeda que estaba la chica, tanto que incluso había pasado por encima de la tela de la braga, al hacer eso las caderas de Ginny se volvieron locas y comenzaron a empujar algo que no existía, Draco simplemente la estaba volviendo loca con los movimientos que estaba haciendo por fuera de su braga, jamás en su vida había sentido algo similar algo la quemaba por dentro, algo que no la dejaba pensar que le hacía sentir delicioso, pero entonces el chico para y siguió subiendo para pasar a los pechos con los que jugueteo un rato pero aun sin meter mano debajo de la lencería juego que después de devorar su cuello culmino en su boca dejándola exhausta por alguna razón mientras el placer le invadía cada poro de piel y cada vena.
Draco sonrió al ver la cara de felicidad con la que Ginny se había quedado dormida entonces sabiendo que le dolería mucho la cargo y la llevo hasta la cama para después tirarse junto a ella y mirarla dormir.
-Vaya jamás creería que haría esto por alguien, y creo que jamás imagine que una Weasley me conquistara el corazón, buenas noches Ginevra descansa—este se acerco le dio un beso en la mejilla y acomodándose se quedo dormido a su lado.
Otro que se estaba quedando dormido era el pelirrojo mas extremoso de los Weasley, Ron seguían sentado en la sala común de los leones esperando sin éxito alguno a que sus dos mejores amigos aparecieran en cualquier momento por la puerta dándole una buena excusa del motivo por el cual estaban juntos y cual era ka nueva aventura que les concernía a los tres, sin embargo ni rastro de la castaña y mucho menos del niño que vivió, Ron entonces comenzó a desesperarse entonces ideando miles de hipótesis sobre conspiraciones, aventuras, misiones o demás cosas en las que esos dos estaban metidos.
-Vaya con ese par, ya me los imagina escondidos en algún sitio dentro del bosque prohibido, Hermione estaría muerta de miedo y le diría a Harry que estaban en un error en ir a buscar a alguna criatura, entonces ella lo mirara con esos ojos que siempre hace cuando nos regaña, así que seguro Harry se ríe de forma boba y se rasca la cabeza de forma nerviosa—al imaginarse la escena algo en el estomago del Gryffindor despertó, un cierto resentimiento un sentimiento que se sentía caliente, tanto que creía que sus tripas estaban hirviendo, sin inmutarse sus puños se habían cerrado y se le habían puesto blancos los nudillos.
-Eh, ¿pero que me pasa? —se pregunto al notar la reacción que lo había acogido, sin mas no le dio mucha importancia y siguió imaginando situaciones.
-Mmm...Talvez esos dos estén fuera de la cabaña de Hagrid esperando pillar al nuevo ministro de magia y a McGonagall en una reunión privada, pero entonces Hermione miraría a Harry y le diría que muere de frío que seria prudente que regresaran al castillo, pero entonces y conociendo perfecto a Harry y la cabezota que tiene, se negaría rotundamente y en lugar de eso se acercaría a ella la jalaría de un brazo y la metería dentro de su capa para calentarla con su cuerpo ah!! —El pelirroja había gritado enfadado ante la idea que había imaginado, además de que tenia las orejas rojas de rabia y tenia las mejillas rojas de enojo, de nuevo se dio cuenta de lo que hacía y entro en pánico, en su mente no pasaba otra cosa que no fuera ella...Hermione Granger, sonriéndole dándole de su almuerzo ayudándolo con los trabajos, luchando a su lado para protegerlo, tejiendo esos feos gorros para los elfos, sonrojándose cada vez que la pillaba mirándolo, de los ratos que pasaban en la madriguera cuando se sentaban en la mesa a cenar y ella le brindaba la ultima pieza de pollo asado para que el se la comiera en su lugar, de esos momentos en los que ella huía cada vez que se tocaba el tema en el que ella y él eran una linda pareja; fue entonces cuando Ron se dejo caer en el sillón y con cara de asustado se imagino ese lindo rostro sonriéndole mientras se decía así mismo—demonios, creo que..Creo que...Hermy me gusta.
Jejejej espero que les haya gustado please no olviden dejar sus comentarios, porque... no quiero ser muy drástica pero si no dejan comentario un gatito morirá jejeje no quieren eso en su conciencia ¿verdad?, bueno en breve les traigo el siguiente Cáp. En el que veremos más los sentimientos de Ron y sobre lo que ocurrió con Drake el pervertido que ataco a Ginny y a Hermy, bueno los dejo un besote los quiero
Sayonara
