Capitulo 16
La decepción de amarte.
Hola a todos mis queridos lectores, la verdad ya no tengo cara para pedirles disculpas por mi tardanza pero pues no se preocupen aunque me tarde no voy a dejar de escribir esta historia y no la voy a dejar incompleta, bueno vayamos a lo que les interesa como pueden ver Harry a acumulado bastantes puntos con Hermione después de esa noche que pasaron los dos a la luz de la luna, pero pasa algo Ronnie se a dado cuenta que su amiga no le es tan indiferente como él lo pensaba y hasta se siente celoso de su amigo el pelinegro, veremos que pasara cuando el chico de los cabellos llameantes se encuentre con los tórtolos, ¿le dirán la verdad al chico o Ron tendrá su oportunidad en el corazón de Hermione? esto y por supuesto mas de Draco y Ginny en este capitulo, saluditos disfrútenlo.
Por cierto la batalla por Hermione entre Harry y Ron aun no termina, simplemente Harry hizo el primer movimiento.
Saludos a todos los fans del anime y manga jejeje O
No olviden pasarse por mis demas fics.
+Cuando se termino el amor (draco y Hermione 100)
+Este amor no puede ser jamás podre decirte que te amo...(Hermione y Draco y demas parejitas)
En su mente no pasaba otra cosa que no fuera ella...Hermione Granger, sonriéndole dándole de su almuerzo ayudándolo con los trabajos, luchando a su lado para protegerlo, tejiendo esos feos gorros para los elfos, sonrojándose cada vez que la pillaba mirándolo, de los ratos que pasaban en la madriguera cuando se sentaban en la mesa a cenar y ella le brindaba la ultima pieza de pollo asado para que el se la comiera en su lugar, de esos momentos en los que ella huía cada vez que se tocaba el tema en el que ella y él eran una linda pareja; fue entonces cuando Ron se dejo caer en el sillón y con cara de asustado se imagino ese lindo rostro sonriéndole mientras se decía así mismo—demonios, creo que..Creo que...Hermy me gusta.
Ron no se creía lo que estaba pensando pero era inevitable ignorarlo, le gustaba Hermione y no podía negarlo aunque quisiera, no tenia idea porque sentía eso, pero su cabeza estaba hecha un enredo y el pensar que la leona movía sentimientos en él simplemente lo hacía sentirse tonto y enojado, él no quería quererla, no quería, pero no podía evitarlo ya no, aunque quisiera engañarse acerca de lo que Hermy le provocaba era solo amor de hermanos era inevitable que lo que sentía al recordarla no se acercaba en lo mínimo cuando recordaba a su hermana menor, en definitiva no era cariño de hermana lo que sentía por la leona, no, lo que le provocaba Hermy era el sentimiento mas calido y reconfortante que había experimentado, algo es su estomago revoloteaba sin parar y su corazón latía con fuerza cada vez que en su mente se plasmaba la imagen de esa hermosa castaña de ojos tiernos, además estaba el instinto asesino que le provocaba el pensar que estaba con Harry, eso no podía ser algo mas que celos, celos de su camarada al estar en ese momento en algún sitio con su mejor amiga, con esa chica que le gustaba.
Con desesperación el chico tomo su cabeza con sus manos y se jalo los cabellos, eso no podía ser, él enamorado de Hermione, nunca, como había pasado, ¿lo había embrujado, los elfos domesticos se habían llevado su conciencia y se la habían cambiado por otra?, ¿porque, porque? —se repetía el chico de los cabellos llameantes totalmente incrédulo ante sus propios sentimientos, aunque sabía que no había otra explicación y que todas las estupideces que estaba pensando eran solo tontas excusas para no aceptar lo que su corazón le decía; de nuevo un montón de imágenes de Hermione le inundaron la cabeza.
Esa vez que lo había protegido de Draco Malfoy, lo sexy que se había visto cuando Víctor Krum la había sacado completamente mojada del lago negro acentuando sus hermosas curvas, esa tarde en las que la había visto con un delantal y toda llena de harina por estar ayudando a su madre a preparar un pastel de cumpleaños para él, esos momentos le erizaban la piel y lo sonrojaban—¿porque no lo note antes, ,porque justo ahora?—se seguía preguntando el pelirrojo que estaba de lo mas frustrado pensando en que haría y en como reaccionaria cuando la viera, entonces una voz conocida para él le hablo desde sus entrañas, su propia conciencia estaba a punto de darle la respuesta que tanto buscaba—te diste cuenta hasta este momento porque sabes que la puedes perder, por fin te diste cuenta que hay miles de hombres a tu alrededor que te la pueden quitar y lo peor es que algún te das cuenta que uno de ellos es tu mejor amigo—recito la conciencia del muchacho.
-Harry—se dijo el chico después de analizar lo que decía su conciencia, eso en definitiva era cierto, ahora se daba cuenta de que muy pero muy dentro de él sabia que no le era indiferente a Hermione y por eso se sentía con la libertad de tratarla como él quisiera, se sentía querido sabía que después de víctor Krum nadie había sido suficiente para Hermione, al menos en lo que el sabía, después del búlgaro y de él no existía nadie mas que le quitara el sueño a la muchacha de los ojos almendra, sin embargo ya había otro nombre el nombre de su mejor amigo, de su camarada, de su hermano, de su mano derecha de Harry Potter, pero... ¿que pasaría entonces?, ¿se iba dejar vencer por Harry o lucharía por agradarle de nuevo a Hermione?, eso no lo sabía, además aún no podía pensar esas estupideces ni siquiera estaba seguro de que Harry mirara a Hermione con ojos de amor, la ruptura entre su hermana y el estaba reciente aunque se veía que habían terminado en términos excelentes y que cada uno estaba haciendo su vida de nuevo, entonces ¿por que dudar de Harry? — el siempre ha sido como un hermano para Herms, nunca mostraron un cariño mas pasional ni nada por el estilo, simplemente ella es la hermana regañona y sabihonda que solo quiere molestar y él es el hermano que siempre se mete en problemas y que tiene complejo de héroe, eso es todo, yo jamás los vi mirándose con ojos de cachorro, además, si a Harry le gustara Herms se hubiera puesto igual que yo al enterarnos de que a Hermione le gustaba Krum, sin embargo ahora que lo pienso Harry nunca mostró ni una pizca de celos, en cambio yo...estaba hecho un energúmeno pero... —El Gryffindor entonces recordó esa mañana en el baño.
Flash back.
-¿Qué paso me caí de la cama? —pregunto el chico frotándose la cabeza. —Vaya sueño mas loco, no creerás lo que imagine Harry, soñé que tu y Hermione iban a salir juntos ¿qué estupidez no crees?.
Antes de que Seamus abriera la boca, Harry ayudo a levantar a Ron y lo llevo hacia el cuarto de baño.
-Harry, ¿qué haces? —rezongaba el pelirrojo tratando de soltarse de Harry.
-Disculpa Ron, pero necesito hablarte, siéntate por favor, —el pelinegro tomo aire—No fue precisamente un sueño eso de que Herms y yo vayamos a salir.
-¿qué de que estas hablando?, que yo sepa tú y ella jamás...
-Espera Ron déjame hablar a mi primero—Harry le contó de forma breve y rápida que "le gustaba Luna" y que él y Hermione solo iban a fingir para poder darle celos a la Ravenclaw.
Ron suspiro y se relajo mucho—Vaya, con que era eso, ya me había asustado Harry.
Era la oportunidad que Harry tenia para salir de dudas—¿por qué te habías asustado?, ¿qué hubiera pasado si ella y yo de verdad estuviéramos saliendo? —se aventuro a preguntar el elegido.
El silencio no se hizo esperar en el cuarto de baño y de repente Ron adquirió un maravilloso interés por los mosaicos que enmarcaban cada una de las duchas, mientras su cara se tornaba un poco roja.
-¿Ron? —presiono el pelinegro al no obtener una respuesta rápida y concisa.
-Mmm...no bueno no pasaría nada, mientras yo estuviera...bueno, seguro de que tu la quieres.
Harry se sorprendió por la respuesta, Ron se había puesto triste y miraba sus pies con gran interés, talvez sin haberlo querido Harry había herido a Ron y le había dado a entender que él y la castaña talvez tenían una relación mas allá de la amistad, Harry se sentía a morir no podía negarle a su corazón sentir lo que sentía por Hermione pero su amistad con Ron era aun así mas importante.
Entonces se dio cuenta de que estaba en el mismo dilema del año pasado en el que no se atrevía a mirar a Ginny por temor a la reacción de su mejor amigo, sin embargo en esa ocasión el podía estar seguro de que Ron no estaba enamorado de su hermana, pero ahora que la chica en cuestión era Hermione, él no estaba completamente seguro de lo que el varón mas pequeño de los Weasley sentía por la mejor amiga de ambos.
-Solo estaba bromeando, Ron, solo...quería saber lo que pensabas. —musito Harry en un susurro.
-Bueno pues ya lo sabes. —agrego el pelirrojo—Hermione puede salir con quien ella quiera siempre y cuando yo este seguro que esa persona la quiere como a su vida y la respeta en todo sentido.
-Ya veo y Ron...
-¿Si?
-¿Tu cumples con las expectativas que planteaste? —pregunto Harry.
Ron lo miro—¿a que te refieres Harry, no entiendo? —pregunto el pelirrojo fingiendo indiferencia.
Harry tomo aire y se encogió de hombros. —Esta bien, como quieras seré entonces mas directo.
Su amigo asintió.
-Ron, ¿te gusta Hermione? —dijo el niño que vivió de forma tajante, mientras observaba la expresión de Ron, esperando cualquier signo que le dijera la verdad.
Al instante su amigo se había puesto de un rojo intenso y no podía mirar a Harry, el pelinegro podía ver con facilidad como su mejor amigo tragaba saliva de forma nerviosa y casi podía escuchar crujir los engranes de su cabeza al tratar de maquilar una mentira. La mirada y la actitud con la que Ron se cargaba era la máxima prueba que necesitaba para saber que su amigo si sentía algo mas que amistado por la afamada castaña de Gryffindor.
-No digas nada si no quieres, la verdad no es que me importe mucho, solo lo pregunte porque…bueno te pusiste emotivo con eso de la posible relación que Hermione podría tener con otro muchacho.
Lo rojo de la cara de Ron bajo un poco de color y le sonrió a su mejor amigo.
-Gracias Harry—se remitió a decir el pelirrojo.
Fin del flash back.
-Mmm esa platica estuvo de lo mas rara ¿pero porque el interés?, será que desde esa vez pensaba en ella mas que como su amiga y ¿porque Hermy cedió a su petición de fingir ser su novia para llamar la atención de Luna?, ¡Luna!, cierto a Harry le gusta Luna el me lo dijo esa vez en el baño—Ron suspiro y se sintió mas aliviado— entonces no hay porque preocuparme pensó el pelirrojo mas relajado, se recostó un poco en el sillón y pensó en la idea mas apropiada para poder hablar mañana con Hermione a solas de todo lo que había pasado—si, no tengo que preocuparme de nada, aun así esos dos ya se la verán con migo en la mañana cuando los vea entrar por el agujero del retrato.
Ahhh..., tendrán mucho que explicar... —dijo el chico con un bostezo para después quedarse profundamente dormido sin imaginarse que el pretexto por el cual sus amigos eran novios ficticios no era el repentino amor que Harry tenia por Luna, si no el plan para que no descubrieran a su hermana y a Draco Malfoy de que tenían amoríos.
Los colores naranja y amarillo comenzaron a fundirse con la oscuridad de las colinas que había alrededor de Hogwarts donde el fabuloso sol de un nuevo día anunciaba su asenso al amanecer, fue entonces cuando una castaña de ojos almendrados frunció el entrecejo y sintió los rayos del astro dando directamente a sus ojos; con cierto problema se levanto de esa suave y calida superficie en la que estaba recostada y tallo sus puños contra sus ojos para obtener una mejor visión, fue en ese instante cuando recordó donde estaba, el gran ventanal que le daba los buenos días ya no le mostraba a la esplendorosa luna sino a su compatriota el sol que emergía cada vez mas hasta topar con el grandioso cielo color zafiro.
A su lado la calida y suave superficie donde había dormido no era nadie mas que el chico de la cicatriz en la frente, Harry Potter el niño que vivió yacía junto a ella aun placidamente dormido entre cojines y pétalos de rosa, rápidamente Hermione se sonrojo y reviso sus vestiduras, al ver que no estaba desnuda se alegro, claro que recordaba que había estado con Harry y que desde la noche pasada se habían convertido en novios oficiales pero no recordaba como se había quedado dormida, sin mas se sonrió y se acerco al pelinegro con toda la intención de despertarlo, así que lentamente bajo su cabeza hasta estar a solo unos centímetros de la boca del chico de los ojos verdes y le dio un dulce beso que le supo a gloria, había algo en esos labios que la hacían derretirse, por alguna razón a ella la sabían dulces, si hubiera algo para describir la ternura en un sabor, a eso sabia Harry.
Con lindos gemidos el pelinegro comenzó a moverse de forma tierna como un bebe que no quiere ser despertado y abrió sus maravillosos ojos verdes.
-Buenos días—sonrío Hermione mientras le tocaba la nariz con un dedo.
Harry sonrió también y se dijo a si mismo que quisiera despertar todos los días de esa forma, al estar Hermione dándole la espalda al gran ventanal la luz le daba de lleno y la hacia resplandecer como si fuera un ángel.
-Hola Mione buenos días—de forma aún adormilada se levanto un poco y pego sus labios contra los de Hermione dándole un beso a esos rosados labios que con solo verlos lo volvían loco—sabes me encantaría que despertáramos de esta forma cada día de nuestra vida.
La castaña se puso de lo mas roja y lo beso aun con mas pasión dándole paso a un juego del cual ya no podrían salir, algo había en el ambiente y en esa mañana que con solo haberse besado se sentían de lo mejor y de lo mas excitados con un solo beso sus instintos se habían despertado y de alguna forma Hermione ya estaba encima de Harry besándolo con mucha pasión entrelazando sus lenguas mientras el pelinegro jugueteaba con el trasero de la chica tocándolo de forma salvaje.
Por otro lado otra pareja ya estaba despierta Ginny y Draco estaban de nuevo en ese sillón en el que él rubio de los ojos grises la había llevado a la locura, una vez mas Ginny que ya estaba vestida con el uniforme del colegio le aplica la medicina que había hecho Hermione en la espalda del Slytherin que gemía a cada rose con las manos de la chica, sin embargo esta vez la pelirroja había tenido mas cuidado de no excitar tanto al chico ya que aunque era muy temprano aun y seguro que ningún maestro ni mucho menos los alumnos estaban despiertos no debía llegar tarde a la audiencia que se iba a celebrar en contra de Drake el chico que había tratado de sobrepasarse con ella y con Hermione.
-Oh Ginny de verdad no se que tienen esas hermosas manos tuyas que me hacen ah—gimió la serpiente. —eres grandiosa niña preciosa, me encantarla que todos los días me dieras esos masajes
La pelirroja solo sonrió y se sonrojo mientras miraba sus manos sin que Draco se diera cuenta.
-ya estas mucho mejor que ayer, ya algunas de estas cicatrices ni siquiera se ven pero estas no parecen que vayan a desaparecer...Draco como... —susurro la pecosa mirando la palabra cobarde grabada en la espalda del muchacho
-¿Qué pasa preciosa? —le pregunto el rubio que había vuelto su cabeza de forma linda hacía Ginny que estaba detrás de él, entonces se encontró con esa carilla preciosa enmarcada por ese ardiente cabello, los ojos de la chica estaban tristes y algo distantes.
-Me dirás que te paso en la espalda, ya te lo he preguntado casi toda la mañana y no me has querido decir, vas a hacerlo o piensas pasarlo de largo Draco—dijo con voz firme la chica aunque aun no se atrevía a mirar al rubio.
Este suspiro y entristeció al igual que la muchacha, ella no tenía porque saberlo, era algo que le incumbía en su totalidad a la pelirrojo pero no estaba dispuesto a decirle que los golpes que tenía eran por ella porque Voldemort lo consideraba un cobarde por no querer matar a esa persona que según el señor tenebroso lo hacía débil— ¿porque la curiosidad? —Draco sabia que era una pregunta estúpida cualquier persona con sentido común que vea a un chico con la palabra cobarde en la espalda grabada a latigazos tendría la curiosidad de saber como le había ocurrido aquello.
-Draco creo que es obvio—musito la muchacha.
-Bueno veraz, es algo que... —el rubio trago saliva y con todo el dolor de su corazón dijo—es algo que no te incumbe, lo siento Weasley.
La pequeña pelirroja se enfado mucho e hizo un gesto de puchero—creo que el haber estado con tigo toda la noche y el haberte curado es lo suficiente para que me cuentes tus cosas ¿no crees? Además sabes que yo...te quiero Draco y me importa lo que te pase.
Draco se iba a odiar por lo que estaba a punto de decir pero si quería proteger a la chica tenía que hacerlo, mas valía ser grosero en esos momentos que luego que todo se complicara aun mas.
-El haberte quedado con migo y curarme no te da derecho a meterte en mi vida, además... —la miro con esos ojos fríos y profundos quitando la mano de Ginny de su espalda—quien te dice que yo te quiero, no se si lo has notado pero yo no estoy para esas tonterías.
-¡¿Entonces porque estas empeñado en hacerme el amor?¡ —le grito la muchacha con lagrimas en los ojos
-¡Ja¡, vamos Weasley ¿hacerte el amor, yo? No sueñes es muy diferente querer hacerte el amor a querer tener sexo con tigo además si eso es lo que buscabas me lo hubieras dicho desde el principio y te me hubiera revolcado con tigo desde hace días y en cuanto a lo de mis heridas si tanto te importaba quedarte le hubiera dicho a Granger que se quedara con migo seguro que ella no me hubiera hecho esta clase de preguntas y ni siquiera se hubiera aprovechado de mi estado para dormir en la misma cama que yo.
Ginny se sintió de lo mas ofendida y soltó la cuenca con la solución que se derramo por la alfombra totalmente atónita ante las palabras del rubio, —¿qué le paso, que hice? —se preguntaba la pequeña ante la grosería del rubio, como se atrevía a decirle eso, le estaba insinuando que ella la que se había metido en su cama y que era alguna clase de zorra.
-si Granger se hubiera quedado con migo hubiera puesto mas de su parte para divertirme y yo no tendría que haber hecho todo el trabajo—alego alzando una ceja mirando fijamente a la pelirroja mientras movía los dedos.
La Weasley se levanto de golpe totalmente furiosa y dolida—yo no te pedí que me tocaras, tú comenzaste con todo eso, es mas..¡.yo te pedí que pararas porque que te ibas a lastimar!.
-Ah ahora me sales con que querías que parara, vamos Weasley si lo único que decías era—el rubio hizo un voz femenina y hacia cara de deseo—ah ah ah¡¡ Draco si, Draco ah ah me gusta, mas rápido, mas rápido, no encuentro en esa oración alguna petición de que me detuviera.
Ginny no supo que decir Hermione se lo había advertido, Harry también y su misma conciencia pero ella no los había escuchado y ahora se daba cuenta que Draco Malfoy era un maldito patán, un imbécil que solo le había hablado bonito para poder acostarse con ella, todo lo que le había dicho era una mentira los momentos, las miradas, los besos, TODO estaba decepcionada del amor, de los hombres y sobre todo de ella misma como para ser tan estúpida para haberse metido con alguien como Draco, por haber dejado al hombre perfecto que era Harry por que el chico no cumplía sus instintos carnales y sexuales, se odiaba por ser tan precoz por querer probar las delicias del sexo antes de lo debido y peor aun con la maldita serpiente que tenia en frente, sin mas las lagrimas de rabia y decepción de la chica comenzaron a fluir desgarrando su corazón, se dio la media vuelta y salio corriendo dejando a un Draco herido no solo por fuera sino aun mas por dentro por lo que había hecho, por haber lastimado a la única chica que amaba, sin embargo eso era lo mejor así Ginny podía salvarse.
El calor estaba por lo cielos en esa habitación a pesar de que la mañana aun era de lo mas fresca, el punto de ebullición era poco comparado con la temperatura de los cuerpos de Harry y Hermione que habían cambiado de posición ahora Harry estaba encima de la preciosa castaña y esta lo tenia frente a ella pudiendo hundir sus uñas en su magnifica espalda que había quedado descubierta en un dos por tres, Hermione gemía ante las caricias del pelinegro, eran simplemente deliciosas, eran suaves y tiernas con el punto perfecto de fuerza que la hacia excitarse mas y mas, rápidamente la blusa salio por los aires dejando al aire los pechos de Hermione listos y servidos para que Harry se deleitara y los probara por primera vez, sin embargo se detuvo y la admiro no podía creer que ella, su mejor amiga su castaña adorada su mano derecha estaba medio vestida debajo de él gimiendo de esa forma tan fabulosa mientras trataba de recuperar la respiración, no podía creer que Hermione estuviera excitada por él, que su cuerpo vibrara por él, que sudara por él, Harry se creía en el cielo, un cielo que por muchos años creyó que recorrería junto a la hermana menor de su mejor amigo, sin embargo la vida daba muchas vueltas, como alguna vez se lo había dicho Dumbledore, Hermione ahora era para él toda para él y nadie se la iba a poder quitar, sin mas aflojo sus pantalones y se deslizo hacia el vientre de Hermione besándoselo todo con mucho cuidado haciendo que la chica se retorciera por el placer que le producía el contacto de los labios de Harry con su tersa piel.
-¿te gusta eso Mione?—recitaba el pelinegro cerca del oído de la muchacha mientras le besaba el cuello y le mordía las orejas con picardía.
-y a ti ¿te gusta esto?—le pregunto la castaña mientras con habilidad le bajaba todo el pantalón y le acariciaba la entrepierna, haciendo que los ojos de Harry se volvieron blancos del placer que le producía la muchacha, de pronto los dos comenzaron a mover las caderas sin control frotando sus intimidades aun resguardas por la ropa interior, con habilidad Harry comenzó a bajar los tirantes del sostén de la castaña mientras esta le bajaba los boxers cuando un horrible ruido se escucho haciendo que a los chicos les cayera un balde de agua helada imaginaria.
Como dos resortes se levantaron de forma violenta; Harry subiéndose los calzoncillos, Hermione los tirantes y buscando su blusa con miedo a que alguien fuera a descubrirlos, sin embargo la puerta de la habitación en donde estaban seguía cerrada, el pelinegro de los ojos verdes miro a Hermy y alzo una ceja invitándola a seguir en lo que se habían quedado pero esta vez la Gryffindor no cedió y vistiéndose rápidamente se acerco a la puerta y le pidió a Harry que guardara silencio, a lo lejos se escuchaban unos sollozos y un par de maldiciones.
-¿quién estará llorando? —se pregunto Hermione a si misma en voz alta.
-¿llorando? —el chico también se acerco a la puerta y al igual que Hermy escucho los sollozos—mmm...ahora que lo dices talvez alguien se a tropezado con el jarrón que esta allá afuera y se golpeo muy fuerte.
-si claro, creo que deberíamos de bajar, además—ella lo miro de forma sonrojada y tierna—estuviste a punto de des virginarme Harry jejeje y aun no estoy preparada creo que casi me dejo llevar del todo.
El chico enrojeció igual o mas que su novia y solo asintió—lo siento.
Rápidamente tomaron todas sus cosas y con varita en mano bajaron de forma lenta la escalera, los sollozos ya no se escuchaban sin embargo no podían dejar que nadie los pillara, así que si era necesario inmovilizar a alguien y borrar memorias lo harían sin duda alguna.
Asomando la cabeza con cautela salieron los chicos en su totalidad y justo como lo había predicho Harry vieron el jarrón hecho añicos.
-Uff, vaya hemos salido bien librados, solo el pobre jarrón es el que ha salido perjudicado, vamos Hermy antes de que algún prefecto nos pille.
-Vamos Harry yo soy prefecta además, te puedo asegurar que ni Ron ni mucho menos Parkinson ni Draco se levantan a patrullar el castillo y mucho menos los Ravenclaw y los Hufflepuff, yo soy la única rara que de vez en cuando lo hago así que no te preocupes nadie nos va a descubrir.
-¿A no? —se escucho una voz enfrente de ellos, la pareja había pasado de largo un gran tapete que estaba en frente de ellos donde de atrás salio una menuda y bella chica de ojos azules y cabello pelirrojo.
-Ginny ¿pero que dem...? —grito Hermy pero la pelirroja la interrumpió poniendo su dedo índice en la comisura de la boca de su amiga.
-No digas nada Herms, descuida no voy a acusarlos, jejeje solo diré que se ven bien.
Harry estaba completamente rojo y no tenia idea de que hablaba su ex novia y porque estaba tan contenta.
-por cierto, ¿qué tal ha salido el escondite Harry? —le pregunto la Weasley al león.
-¿Eh?
-No te hagas Harry no eres el único que sabe de los nuevos inventos de mis hermanos, como sabes siempre me usan de conejillo de indias, así que en cuanto me tropecé con el jarrón supe que era el escondite sorpresa, por eso fue que me quede a ver quien salía de el, mi sorpresa a sido grata al verlos a ustedes dos solos y mas sin mi molesto hermano.
Harry rió de forma tonta y nerviosa mientras Ginny lo apuntaba con el dedo mientras le sonreía, sin darse cuenta de que Hermione estaba de lo mas pensativa no por el hecho de que Ginny se le acercara a Harry, ella sabía perfecto que esa relación estaba muerta, lo que la integraba era el porque Ginny estaba ahí, que había pasado con Draco y porque a simple vista tenia la falda llena de la medicina de Draco y porque sus ojos se veían hinchados.
Mientras los amigos caminaban a la sala común Hermy no dijo nada no quería a Harry haciendo demasiadas peguntas.
-Hey, hey díganme la verdad, confiesen.
Mione la miro hacia abajo—que quieres que te digamos si no has preguntado nada amiga.
-Cierto, jejeje díganme ¿ustedes ya son jejeje—Ginny le pico las mejillas a los dos—ya son novios? O que hacían los dos solitos en ese escondite a estas horas de la mañana, además Hermy no me puedes mentir ese sostén es el mismo que traías ayer que nos ataco el idiota ese. Eso solo me dice que durmieron juntos eh—chillo Ginny alzando las cejas de forma graciosa
Hermione se miro el hombro y vio que no se había subido el tirante por lo cual se veía perfectamente.
-Eh...bueno ya somos novios y si bueno nos quedamos dormidos pero solo eso ¿verdad Harry?
El chico solo asintió estaba demasiado apenado con la situación en la que los había puesto la pelirroja.
-Pero no hicimos lo que estas pensando niña grosera.
-Yo no he dicho nada Mione jejeje ustedes son los que se han puesto la soga al cuello.
-Si claro, como si no te conociera Ginny—le sonrió Hermione.
-Oye peke y tú que estas haciendo levantada a estas horas creí que estabas con ese idiota de Malfoy.
La mirada de Ginny entristeció al escuchar ese nombre y no miro a ninguno de sus amigos sino que parecía que le había encontrado un esplendido interés al piso.
-Eh si pero decidí irme, ¿que caso tendría quedarme con él hasta que todos comenzaran a salir?, yo tengo que bañarme y cambiarme, disfrutar mi fin de semana, además...no soy su niñera si quiere a alguien de tiempo completo se debería de buscar una novia.
Hermione y Harry intercambiaron miradas de no saber que es lo que pasaba, la castaña se mordió el labio y el ojiverde comenzó a sudar de las manos, al parecer se había cumplido lo que habían dicho, Malfoy había dañado a Ginny la había lastimado, sin embrago si la pelirroja no decía la razón ellos no podían decir ni hacer nada.
El retrato de la señora gorda se hizo a un lado después de la tremenda rabieta que les había hecho por haberla despertado a esas horas de la mañana, pero cuando los chicos pasaron por al agujero; los gritos de la señora gorda se vieron opacados por los de otra persona, Ron que se había despertado al haber escuchado a la señora gorda se levanto del sillón como si tuviera un resorte en el trasero y fue directamente hacia Harry que al tomarlo totalmente desprevenido lo tomo del la camisa y lo amenazo con uno de sus puños.
-¡demonios pero ¿donde se han metido?, además sin avisarme!—estallo el muchacho de los cabellos flameantes.
Harry atónito por la locura de Ron trataba de safarse pero el agarre del Weasley era muy fuerte debido a la rabia y a los celos que había acumulado toda la noche al saber que su mejor amigo estaba en algún sitio con Hermione.
-Vamos Ron no seas estúpido, deja a Harry en paz y trata de madurar un poco, además... —la castaña enmudeció de pronto al ver los verdes y azules ojos de ambos chicos posados en ella—además no eres nuestra madre debes de comprender que cada quien necesita su espacio.
-¡Si tanto espacio quieres tener, ¿entonces porque lo has compartido con Harry y no con migo Hermione?!
Al haber dicho eso Ron se había descubierto eso era lo mas tonto que pudo haber dicho a leguas se veía que moría de celos hacia Harry y que quería estar con Hermione; el silencio por supuesto no se hizo esperar hasta que detrás de Hermione salio Ginny con cara de tristeza y de querer dormir por un buen rato.
-Hermano déjate de preguntas estúpidas y paranoias que ni tu te aguantas, para tu información Harry y Hermy estaban con migo, nos pasamos la noche en la biblioteca leyendo acerca de crímenes de acoso y como podemos hundir mas a ese idiota de Drake—recito Ginny sacando de apuros a los leones, ni Harry ni Hermione sabían porque la pequeña Weasley los había cubierto sin embargo le estaban agradecidos.
Lentamente Ron bajo a Harry hasta que el pelinegro pudo tocar el piso con sus pies mientras tocia con singular dolor debido a que su amigo lo estaba estrangulando.
-lo siento yo...
-de verdad hermano que eres un tonto—musito su hermanita que comenzó a subir hacia su dormitorio seguida de Hermione que lo miraba con despecho.
El pelirrojo se tiro en el sillón de nuevo al igual que su camarada, el pelirrojo miraba con fiereza a Harry que trataba de recuperar su respiración.
-¿Que te pasa Ron, porque te has puesto así?, no es la primera vez que te dejamos aquí creo que exageraste un poco esta vez—alegaba el niño que vivió frotándose el cuello dolorido.
-Ya te dije que lo siento Harry, lo que pasa es que me sentí muy mal al bajar aquí y ver que ninguno de mis dos amigos estaban, no se porque pero mi mente comenzó a crear situaciones que de verdad son algo descabelladas hasta para mi, ahora que lo dices no tengo idea porque me puse como un psicópata.
-No te entiendo Ron ¿que clase de situaciones? explícate bien.
-Bueno veraz—con cierto puchero y sonrojo Ron le contó a Harry sobre lo que su loca imaginación había creado en su mente, Harry por supuesto se sentía tremendamente nervioso y muy mal debido a que lo que Ron llamaba alucinaciones no estaba tan lejos de la realidad él y Hermione habían estado toda la noche juntos y peor aun, hace solo unos minutos estuvieron a punto de hacer el amor fue entonces que Harry comprendió todo, Ron, su mejor amigo, su camarada, su compañero su hermano había descubierto por fin lo que sentía por la leona mas linda de Gryffindor, Ron estaba enamorado de Hermione no había duda ahora era de lo mas evidente, su reacción, sus locos celos, lo que había dicho todo encajaba a la perfección con los síntomas de enamoramiento y Harry los sabía muy bien aun recordaba como si hubiera sido ayer los maniaco y terriblemente paranoico que se había comportado en sexto grado cuando se dio cuenta que Ginny le gustaba, los mismos síntomas los mismos gestos.
El pelinegro negó para si mientras se perdía en unas pequeñas llamas que aun crepitaban en la chimenea—¡caramba ¿que voy a hacer ahora, si Ron se entera de que Hermione y yo estamos juntos? se va a poner como bestia, además de que...seguro perderé a mi mejor amigo!—se dijo el muchacho mientras pensaba que por primera vez en su vida se le presentaba una de las decisiones mas difíciles, ¿amistad o amor?, ¿no eran lo mismo?, se repetía mientras el silencio entre los amigos eran tan horrible como estar ahogándose a varios metros bajo el agua, ¿dejaría Ron de ser su amigo, olvidaría todo lo que habían pasado juntos. Sus aventuras, sus pláticas, las innumerables experiencias y batallas que habían pasado, lo olvidaría Ron todo solo porque habían cometido el error de fijarse en la misma chica?
Eso el pelinegro no lo sabía y no lo sabría hasta que se armara de valor y le confesará al pelirrojo que estaba en frente de el, que él había ganado la batalla, que la doncella le pertenecía y que no pensaría dejarla.
Mientras Harry y Ron se seguían fundiendo en un silencio de lo más incomodo, Hermione estaba sentada al pie de la cama de la pelirroja, mientras esta que estaba recostada en posición fetal le daba la espalda.
-Ginny en serio, crees que soy tonta, por mas que me digas que no te ocurre nada, no voy a creerte a kilómetros se te nota la tristeza en la cara, además... —la castaña se puso casi tan seria como Ginny—te escuche llorando cuado te tropezaste con el jarrón.
Ginny se volvió hacía su mejor amiga y la miro con lagrimas en sus azules ojos y salto a los brazos de la leona.
-Oh Hermy me conoces tan bien, pero...¿porque no dijiste nada antes?—pregunto la muchacha mientras sollozaba fuertemente.
Su amiga le sonrió y le acaricio la cabeza como una hermana mayor lo hace con su hermanita—por el simple hecho de que te quería evitar mas dolor, ya que si hubiera dicho algo antes, también le tendrías que contar a Harry y es algo que al parecer ninguna de las dos quiere que ese hombre se entere ¿verdad? —sonrió
Ginny negó y abrazo a Hermy de nuevo.
-Pero bueno ahora que has admitido que estas triste y que eras tu la que llorabas, me vas a contar la razón ¿o que?.
Posicionándose al lado de su amiga la pelirroja de forma triste y nerviosa no dejaba de juguetear con sus dedos mientras tomaba aire de forma estrenduosa.
-te lo diere así, ustedes tenían razón, jamás debí de haberme enredado con Malfoy.
Hermione se extraño ante las palabras de la chica—¿porque lo dices? hace solo unas horas tus ojos eran como dos corazones rosados cada vez que lo tenias en frente y ahora me sales con esto, pues ¿que te hizo el imbecil ese?
-No tiene caso que te lo diga Herms, simplemente soy una tonta, mejor dejemos a Malfoy de lado y cuéntame de Harry.
-No te voy a decir nada hasta que te desahogues Ginevra, sabes muy bien lo que pienso acerca de las personas que se tragan sus sentimientos, recuerda que es malo y ya sabes lo terca que me puedo poner hasta que no me digas lo que te paso.
-Si lo se Mione, te pones tan o mas terca que mi loco hermano, bueno tratare de decirlo breve y rápido no quiero recordar esas horribles palabras de nuevo.
Ginny le contó a Hermione lo mal que la había tratado la serpiente y como le había insinuado que ella solo se había quedado con él para colarse en su cama, y como hubiera preferido que se quedara Hermione a " consolarlo"
Cuando la pelirroja termino el relato la chica de los ojos almendrados tenia una vena palpitando en la frente y sus puños firmemente cerrados, tan fuerte que sus nudillos se habían teñido de blanco.
-¡!Ah¡¡ pero como se atreve ese maldito hurón—grito la castaña que se había puesto de pie con un puño alzado y sus ojos encendidos en fuego.
La pelirroja la miro con admiración, Hermione siempre era demasiado impredecible y eso le gustaba, además el hecho de que su amiga estuviera tan molesta por lo de Draco hacia que la apreciara más.
-ya se las vera ese idiota con migo cuando lo vea le voy a abrir esas heridas que tiene en la espalda de nuevo, se lo advertí, le dije que si te hacia algo se las iba a ver con migo y con mi varita, a pasos agigantados la castaña blandió su varita dirigiéndose a la puerta, pero antes de que esta la cruzara una fina mano la tomo del brazo.
-Pero...Ginny.
La chica negó con la cabeza y comenzó a llorar de nuevo—no le des el gusto Hermione, no quiero que sepa que me esta afectando, si vas y le reprochas el como me trato lo único que hará será que lo divulgara por la escuela y lo que menos quiero es que mis hermanos se enteren de lo que he estado haciendo, imagina si llega a oídos de mis padres, los deshonraría.
La castaña la miro—descuida nadie le creerá su imagen esta demasiado manchada en esta escuela como para que alguien le crea, además si le tengo que pegar la boca, ¡lo haré!, no es justo que después de haberte llamado casi prostituta me quede con los brazos cruzados, no puedo Ginny.
-Lo se Hermy pero sabes...lo mas patético es que ni siquiera puedo odiarlo por lo que me hizo, creo que cometí el error mas grande de mi vida al haberme acercado a Draco Malfoy porque...porque...me enamore de él.
La varita de Hermione cayo al suelo, ya que se había llevado las manos a la boca por lo que la pequeña Weasley le había dicho—pero Ginny tu dijiste que lo único que sentías por ese imbecil era solo pasión, deseo, ganas de ponerlo en tu cama, jamás hablaste de amor.
-Lo se, pero simplemente sucedió, me enamore de él y me estoy muriendo por eso, cada vez que lo mire además de que se me va a caer la cara de vergüenza, me sentiré fatal al darme cuenta de que jamás me pondré acercar a el de nuevo y que perdí a alguien que realmente me gustaba en todos los aspectos.
-Ay amiga, menudo embrollo te cargas por haberte fijado en ese tipo, si yo hubiera sabido que iba a pasar esto hubiera preferido que te enfadaras con migo por no ayudarte a verte pasar por esto, pero descuida se que pasara es solo cuestión de que no lo veas y que te encuentres a otra persona que lo saque de tu mente.
-Se dice muy fácil Hermy el problema es saber quien será esa persona que sea capaz de sacarme a ese hombre de la cabeza, dime Hermy ¿quien es tan sensual como él, quien es tan caprichoso y testarudo quien me va a tocar como el lo hizo?, nadie Hermione nadie, creo que estoy destinada a morir sola en una cabaña muggle en compañía miles de gatos que se comerán mis restos cuando me este pudriendo.
-Eh...tampoco digas eso peke no seas tan dramática ya veraz que encontramos a alguien, aun así —la leona se paro de golpe y corrió hasta la puerta omitiendo de esta forma que la pelirroja la detuviera—¡¡no se va a salvar de la paliza que le voy a dar!!—grito la chica mientras bajaba las escaleras de dos en dos de forma veloz sin inmutarse en quien estaba ahí o quien la llamaba.
Harry y Ron solo miraron su silueta como una estrella fugaz que alumbra el cielo a su paso.
-y ahora esta chica que le pico. ¿A dónde va? —dijo extrañado Harry en voz alta al ver a su reciente novia salir por el agujero del retrato sin ni siquiera mirarlo.
Ron alzo una ceja y volteo la cara—a mí ni me preguntes, si tú que estuviste toda la noche con ella no sabes, menos yo.
-vamos amigo no empieces con eso de nuevo, ya te dijo Ginny que estábamos con ella, no se porque tu paranoia.
-Si, lo siento Harry, oye mmm...¿que esperamos?
El pelinegro le sonrió—jejeje no se, creo que debemos ir a dormir un rato, gracias a dios es sábado.
Los dos amigos subieron las escaleras y sin ponerse el pijama se acostaron en sus respectivas camas, sin embargo ninguno de los dos podía dormir, Ron por culpa de sus recientes sentimientos hacia Hermione y Harry por la intriga de saber a donde se había ido la castaña.
-demonios, si Ron no se portara como un idiota hubiera ido tras de ella pero seguro que nos seguía, en fin ya le preguntare a Mione en la mañana.
Después de unos minutos y por más que sus mentes estaban de lo más activas por sus respectivos pensamientos, Morfeo los venció y los llevo al país de los sueños.
Por su parte la castaña corría por los pasillos del colegio que levemente se iban alumbrando por los rayos del sol, hasta que llego a la puerta donde detrás estaba el príncipe de las serpientes sentado en el mismo sillón en donde estaba con Ginny, el muchacho parecía un maniquí sentado como en una exhibición, las luces estaban apagadas y Draco con la cabeza hacia abajo se volvió ante el golpazo y la estela de luz que provoco Hermione cuando abrió la puerta de golpe.
-Malfoy ¡TÚ! —grito la castaña apuntándole al rubio, este solo la miro y sus ojos grises resplandecieron en la oscuridad para luego agachar de nuevo la cabeza.
Hermione corrió de forma violenta hacia el chico se planto frente a él y le dio una tremenda bofetada, Draco solo volteo la cara por la fuerza del golpe de la leona y fue entonces que la chica se sorprendió al ver que un par de lagrimas se habían infiltrado en los ojos del príncipe de las serpientes, la pregunta era ¿lloraba por la bofetada o porque?.
Jejejeje como es mi costumbre los he dejado con esta incógnita jejeje bueno nos vemos en cuanto vuelva a actualizar O que espero sea lo mas pronto posible, sin mas me despido deseándoles suerte en sus proyectos y please no se olviden de dejarme un comentario bueno o malo, como ustedes quieran además jejeje recuerden que si no dejan comentario un gatito muere jejeje ¿no quieren eso en su conciencia verdad?, los quiero mucho muak muak besotes y gracias a todos por su apoyo besotes
