Capitulo 18.

Grito, sentencia y reconciliación

Hola a todas mis queridas lectoras aquí les traigo uno mas de estos capítulos de esta loca e integrante historia, bueno vamos a lo que les interesa, como saben en el próximo capitulo Ron se puso como un psicópata ante Hermione, Harry y su pequeña Hermana, sin embargo después de un amargo momento los chicos limaron asperezas, recordando el capitulo anterior, Ron quiere hablar con la castaña mas linda de Gryffindor, ¿le dirá lo que siente?, ¿cómo reaccionara Hermy ante esto?, jejeje si quieren saberlo adelante lean el cap y déjenme su opinión besos.

-Hey Ginny ¿qué crees que quiera hablar Ron con Mione? —pregunto Harry a la pequeña pelirroja que miraba de forma extrañada la forma en la que su hermano se había llevado a Hermione, eso de "hablar", nunca se le había dado bien, ni siquiera en la situaciones mas serias, así que algo era esa seguro, algo estaba mal y ella tenía que averiguarlo, no es que no quisiera que su hermano fuera feliz pero no a costa del sufrimiento de su mejor amiga.

-No lo se Harry pero lo averiguare—dijo la chica después de dejar al niño que vivió parado como tonto mientras observaba como la pequeña Weasley también desaparecía ante sus ojos.

-¡PERO GINNY, RECUERDA EL JUICIO! —grito el pelinegro; en respuesta Ginny levanto el dedo pulgar.

-Uff, vaya con estos chicos este día si que están algo locos—Harry se encogió de hombros se metió las manos en los bolsillos y se fue caminado hacia la sala común.

Mientras Hermione y Ron llevaban unos cuantos metros de delantera de Ginny, la chica corría a todo lo que podía con tal de alcanzarlos, sin embargo de pronto se topo con algo suave que la dejo sentada en el piso con el trasero dolorido.

-¡AUCH! —grito la Gryffindor—PORQUE NO TE FIJAS POR DONDE CAMINAS IDIO... —sin embargo no pudo terminar la frase, al parecer Draco había decidido no quedarse encerrado en la habitación después de todo y se había dignado a salir, el chico venía del gran comedor y mirando a la pelirroja con esos ojos tan fríos le tendió una mano, Ginny en segundos no pudo mas que sonrojarse hasta los dedos de las manos, pero aun así miro hacía otro lado y no se movió.

-Si no quieres que me porte como un caballero, es tu problema Weasley—le susurro Draco que seguía tendiéndole la mano.

-Eso de ser caballero nunca ha ido con tigo Malfoy, no se porque tratas de fingir que eres uno, si eres tan amable, mejor déjame en paz—le respondió la chica con un nudo en la garganta, ya que se derretía al verlo y luchaba con todas sus fuerzas para que de su boca no brotaran sus verdaderos sentimientos y no gritarle que lo amaba, tomarlo de la mano y darle un dulce beso en los labios, aun, después de las horribles cosas que le había dicho

-Hey príncipe, ¿pero que haces? —pregunto una voz detrás del chico de los cabellos plateados. Ginny miro por detrás del rubio para saber de quien venía la voz, para su sorpresa era una de las chicas que acaban de llegar a Hogwarts, era esa chica de cabello azabache y de penetrantes ojos azules que había dejado tan embobados a los chicos de su casa.

-No estoy obligado a decirte lo que hago, no te metas en lo que no te incumbe.

-Vamos príncipe, eh estado hablando con Pansy Parkinson y me ha dicho quien es la gente bonita de este colegio y de algo estoy segura, pelirroja, ojos azules, pecosa y cara de estúpida debe ser una Weasley, justo el tipo de personas con las que un Slytherin no debe hablar, no se porque tú, le has dado una mano a esa pequeña idiota.

Ginny abrió los ojos y se levanto de forma rápida, nadie la llamaba estúpida y vivía para contarlo; pero antes de que pudiera refutar algo, el rubio se puso en frente de la pelirroja dándole la espalda—haber niñita, para empezar deja de llamarme principe, yo ni siquiera te conozco y lo que te haya dicho Pansy sobre las familias a las que los Slytherin frecuentamos, no es mi problema, además tu ni siquiera eres una Slytherin, el estar de entrometida y arrimada en nuestra casa no te hace parte del clan de las serpientes, así que deja de de decir estupideces y de insultar a las personas. Además el único que puede insultar a esta tonta soy yo.

La pelirroja estaba en shock, el rubio la estaba defendiendo de una manera extraña pero al fin y al cabo lo estaba haciendo y eso de verdad le traía sentimientos encontrados, hace solo unas horas le había dicho toda clase de cosas horribles y ahora la estaba defendiendo de esa entrometida chica Carol.

Sin mas la chica nueva bufo dio un pisotón en el piso y se acerco a Draco—Vamos precioso príncipe, no digas boberías, esta tonta no vale la pena ni siquiera que la mires o que le dirijas la palabra, mejor ven con migo y sabrás lo que es diversión, hasta puedo dejar que me insultes y me hagas lo que tu quieras Draco—le insinuó la muchacha mientras se acercaba mucho al rubio y pegaba mucho su cuerpo al de él, al igual que le acariciaba el rostro, pero para sorpresa de las dos chicas Draco le quito la mano de su rostro y la aventó haciendo que se cayera.

El Draco de antes hubiera cedido ante la tentación pero primero que nada Ginny estaba ahí y por mas que quisiera alejarla de él ya no quería lastimarla, ya no, después de lo que le había dicho ya era suficiente y segundo porque él ya no quería estar con nadie, con nadie que no fuera esa pequeña, preciosa y vulnerable chica que estaba detrás de él, sin mas se volvió y quedo enfrente de la pelirroja, que lo miro con sus grandes ojos que brillaban y se reflejaban en los suyos de tono metálico, Draco la tomo de la muñeca y se la llevo de ese lugar dejando a la chica nueva tirada sin ser ayudada por nadie.

-¿Porque, porque? —le decía la pelirroja que estaba a punto de llorar porque no entendía la actitud del Slytherin y por el miedo de dejar salir sus sentimientos.

El no le contesto solo le acaricio la mejilla, la abrazo muy pero muy fuerte y se fue, dejándola mas confundida que nunca y con una lagrima corriendo por su rostro.

Por otra parte ya cerca de la cabaña de Hagrid una castaña y el pelirrojo mas lindo de los Weasley estaban sentados en el pasto como si estuvieran en un picnic.

-¿Qué es lo que pasa Ron, de que es de lo que querías hablar? —le pregunto la castaña de forma ingenua mientras le lanzaba una de esas hermosas sonrisas tan características de ella.

-Bueno yo... esto es muy difícil para mi Hermione pero...bueno, tú...yo...bueno... —el pelirrojo estaba hecho un lío con sus palabras, la castaña no entendía absolutamente nada de lo que trataba de decirle su amigo.

-Ronnie, no te entiendo se un poco mas claro por favor, recuerda que no tenemos mucho tiempo—musito la gatita de Gryffindor consultando su reloj.

-Esta bien—el pelirrojo respiro hondo tres veces se limpio las manos en el pantalón ya que las tenía sudadas y se acerco a la chica—Hermione me he dado cuenta de que yo...bueno...creo que estoy...bueno la verdad es que yo... siempre sentí...algo...bueno...mmm...lo que pasa Hermy, lo que tengo que decirte es que yo...te...yo...siento que entre tú y yo...bueno.

-Vamos Ron, se nos hace tarde el juicio va a comenzar en unos minutos y tenemos que ir a la sala común por unas notas que necesito para que expulsen al idiota ese de Drake, por favor se claro con lo que tienes que decir o si gustas podemos hablar después.

-Tú quieres que sea mas claro ¿verdad?

-Si Ron, explícate, dame una pista sobre lo que quieres decirme.

El pelirrojo trago saliva y se acerco a solo unos cuantos centímetros de la cara de Mione, que lo miraba extrañada con esos ojos marrones que lo volvían completamente loco.

-Hermione yo.

-Si Ron.

-Creo que esto es lo suficientemente claro—Ron la tomo de las manos y antes de que Hermione pudiera decir algo sus labios y los de Ron estaban fundiéndose en un beso, las manos de Ron por supuesto no se quedaron quietas y tomaron la cintura de Hermione y casi comenzó a comérsela, tanto que cayeron al piso, Ron sobre la castaña y esta debajo de el chico, sin embargo paso algo que el pelirrojo no se esperaba, él creía que Hermione le correspondería el beso y que lo besaría con ternura y dulzura mientras sus dedos se perdían entre su llameante cabello, pero para su mala suerte, los labios de la chica trataban a toda costa de despegarse de él pero Ron no la dejaría huir tan fácilmente, convencería a Hermione de que ellos dos eran la pareja ideal, solo con un beso como en las cursis películas que veía su madre.

Pero de pronto algo lo ataco tenía a alguien encima tratando de estrangularlo.

Ginny que después de haberse calmado y recuperado de su encuentro con Draco Malfoy había corrido a ver que es lo que su hermano quería decirle a su mejor amiga y cuando vio que Ron se le había lanzado a la castaña como un león a un antílope herido, fue en su rescate, además no podía permitir que su hermano besara a una chica que tenía novio, novio que no era solo un chico cualquiera, sino que era su mejor amigo Harry Potter.

-¡HEY GINEVRA, PERO QUE TE PASA! —grito el pelirrojo a su pequeña hermana que se había puesto en frente de Hermione con los brazos alzados como si su hermano fuera alguna clase de monstruo que quería comerse a la castaña

-no me pasa nada Ron, solo que eres un aprovechado, ¿cómo te atreves a lanzarte a Hermione de esa manera?, creo que sabes que ella sale con Harry.

En ese momento tanto Hermione como Ron se quedaron con los ojos muy abiertos mirándose fijamente, Ron con desconcierto y Hermione asustada.

-¿De que hablas Ginny, como que Harry y Mione están saliendo?

-Tranquilo Ron, lo que pasa es que Ginny no sabía que Harry y yo estamos fingiendo ser pareja para darle celos a Luna—respondió rápidamente la castaña usando el pretexto que le habían dado antes para que no se pusiera como un psicópata, agradecía la ayuda de la pequeña Weasley pero creía que Ron ni ella estaban preparados aun para que el pelirrojo supiera la verdad de la relación de Harry y ella, además con el beso que le había dado las cosas se estaban complicando mas, Ron había despertado en Hermione un mar de sentimientos que no sabía como manejar, el rencor, el odio pero a la vez el amor adolescente y la pasión se habían apoderado de ella metiéndola en una burbuja.

-Herms—dijo Ginny mirando a su amiga, como preguntando porque había mentido, rápidamente y con cuidado que Ron no lo notara Hermione pellizco a la pelirroja en una pierna como señal de que le siguiera la corriente—si Ginny Harry y yo en realidad no somos nada, lo que pasa es que Harry me pidió ayuda con Luna y yo acepte.

Ginny alzo una ceja y negó un poco con la cabeza—ya veo Mione, de todos modos, creo que mi hermano fue un salvaje al atacarte de esa manera—miro a Ron—te hacen falta unas buenas clases de caballerosidad hermano, vamonos de aquí Herms el juicio esta a punto de comenzar.

Hermione se levanto al unísono con Ginny pero Ron la tomo de la mano y la acerco a el hasta tenerla a solo unos cuantos centímetros de su cara.

-Te quiero Mione—recito esperando que Hermione se le colgara del cuello y le confirmara que ella también sentía lo mismo por él, sin embargo su imaginación quedo de lado cuando la castaña negó con la cabeza y un par de lagrimas salieron de sus bellos ojos miel—lo siento Ron, perdóname pero creo que es demasiado tarde.

-¡CLARO QUE NO! —grito el chico desesperado mientras la tomaba de las mejillas y la miraba fijamente a los ojos viendo como se volvían acuosos y las lagrimas corrían por sus dedos—yo te quiero Hermione, vamos, no me salgas con que es demasiado tarde, tú siempre has sido la única para mi, eres mi mitad, eres la única chica que me quiere tal y como soy.

-Y no te equivocas Ron, yo te quiero tal y como eres, pero solo como tú amiga que soy, lo lamento pero digamos que me canse de esperar a que me miraras, yo no siento lo que antes sentía por ti, de verdad lo siento pero no quiero mentirte.

-Vamos Mione, ¡MÍRAME!, te estoy confesando lo que siento por ti, te estoy mirando ahora, mis ojos solo son tuyos, no me digas que es demasiado tarde, el amor no se termina de un día para otro.

-Talvez no Ronnie pero... no he esperado por ti solo un par de días sino que espere por ti mas de seis años y no me miraste, creo que después de tantos años es muy posible que el amor que sientes por una persona se termine.

-Pero Mione ahora te miro, ahora te miro, mírame tú por favor te lo ruego—le susurro el chico totalmente desesperado que hasta le hacía un poco de daño a la chica al zarandearla.

-Eso no importa a Ron, yo...yo tengo dignidad y no voy a estar con tigo después de que me ignoraste tanto tiempo cuando saliste con tantas chicas, y no me digas que no te habías dado cuenta de que yo te quería porque te lo trate de mostrar de muchas formas y tu me ignoraste, en cambio un par de lindas piernas se te pasaban por enfrente y no importaba si ella te quería, simplemente porque te gustaba salías con ella, en cambio yo, que de verdad te amaba siempre estuve en las sombras esperando que te dieras cuenta que tu mejor amiga quería ser algo mas que eso y que moría que la miraras como lo hacías con esas chicas, que soñaba con que algún día la besaras dulcemente como lo hacías con las demás, perdóname Ron pero yo no puedo, nada me asegura que estarás con migo y que me quieras como yo lo necesito, nada ni nadie, ni siquiera tú puedes asegurarme que un día te cansaras de mi y te iras con la primera que te guiñe el ojo, no Ron no puedo, además como te lo he dicho ya no siento lo mismo por ti, no tendría caso que te engañara.

-Pero Mione y lo que yo siento por ti ¿no importa ahora? —chillo Ron.

-Te responderé con otra pregunta Ron ¿te importo hace seis años lo que yo sentía?

El pelirrojo no dijo nada mas y fue soltando a Hermione lentamente, ella le puso su mano de forma dulce en su mejilla—perdóname, pero no quiero hacerte daño, lo siento—susurro Mione mientras lloraba un poco mas.

-¡HERMIONE! —Grito el Weasley, ella se volvió— ¿si Ron? —prométeme que si sientes algo por mi de nuevo me lo dirás—La chica asintió y se fue con Ginny.

-¿Qué fue todo eso Herms?, debiste decirle que sales con Harry y ahí se hubiera terminado el drama.

-No es tan simple pequeña, tu hermano puedes ser mas sensible de lo que parece, no podía decirle simplemente que estoy saliendo con su mejor amigo y que le metimos en la mañana, no puedo hacer eso, se pondría como un loco y arremetería en contra de Harry y lo que menos quiero es que esos dos se peleen, además—la mirada de la chica entristeció mucho—todo lo que le dije era verdad, por eso fue que decidí salir con Harry Ginny, no solo porque Harry sea guapo y me guste sino porque es hora de darme la oportunidad de ser feliz, ya había esperado mucho a Ron, y como se lo dije mi amor por el se termino, debo de ser honesta con tigo y aunque no lo he dejado de querer en todo sentido no puedo permitirme estar con alguien que en seis años no me presto atención por mas señales que le di y que prefirió salir con cualquiera chica tonta.

-pero Mione que yo sepa Ron solo salio con Lavender Brown.

-Claro que no Ginny, Lavender fue la chica numero tres la primera fue una chica que conoció en el caldero chorreante y aunque solo salio un par de semanas con ella, eso cuenta; le segunda fue padma patil, al menos es lo que me ha dicho Parvati que después del baile de navidad Ron la beso y bueno llego Lavender y bueno para que seguir Ginny.

-Vaya nunca pensé que mi hermano fuera tan popular con las chicas, quien diría que ese chico tan poco interesante tenga tanta atracción con las mujeres, pero Mione dime algo ¿crees que vas a ser feliz con Harry a pesar de que no has olvidado a Ron y que se van a tener que esconder de él?

-Creo que si Ginny y si no el tiempo lo dirá, yo aprecio y quiero mucho a Harry y se que el va a ayudarme a olvidarme de tu hermano, el es un chico muy pero muy bueno.

-Lo se, y hablando de chicos buenos, Mione Draco...bueno Draco.

-Ese maldito ¿te volvió a insultar? —farfullo la castaña con fuego en los ojos.

Ginny negó con la cabeza y le contó lo sucedido con el príncipe de las serpientes—Vaya de verdad que los chicos pueden llegar a ser mas complicados que nosotras, ya pensaremos en algo por ahora corre Ginny que tenemos que llegara a tiempo al juicio.

Las chicas apretaron el paso y pasaron por la sala común de Gryffindor para tomar los papeles que necesitaba Hermione y acompañada de Harry y de los gemelos Weasley que habían llegado como espectadores por una carta que les había mandado Ron, se fueron al juicio que se celebraba en un calabozo que había al fondo de la mazmorra.

El lugar estaba lúgubre, ya que las paredes negras y las velas con luz morada le daban un toque macabro al calabozo, las bancas donde estaban la sociedad de padres, el consejo escolar de Hogwarts y de la escuela de Drake yacían en la parte superior del lugar formando un cuadrando que le daba fuerza al lugar, en medio del cuadrado, una silla estaba lista para el acusado, detrás de el, un podio donde McGonagall daría la sentencia ya estaba acondicionado para ella y a los lados unas mesas con un par de sillas esperaban a las victimas y a los defensores del atentado.

Hermione y Ginny acompañadas por sus amigos se sentaron en la mesa de las victimas mientras esperaban que la sala comenzara a llenarse, todo eso le recordaba a Harry esa vez que tuvo que ir a la vista en el ministerio de magia.

-Esto da un poco de miedo, no quisiera estar en le pellejo de ese tipo.

-vamos Harry no bromees ese maldito se merece eso y mas, trato de aprovecharse de Mione y de mi hermana.

-Lo se Fred, y tienes razón, quien se atreva a tocar a las chicas sin su consentimiento se merece esto y mas.

Harry se acerco a Mione que tenía la mirada perdida—Hey Herms ¿estas bien?, desde que volviste has estado algo distraída.

-Lo se Harry pero es que paso algo que te contare cuando salgamos de aquí, solo debo decirte que pienses en como y cuando le diremos a Ron que estamos saliendo—Harry se quedo serio y regreso a su lugar junto a los gemelos terremoto.

-Hey Harry por cierto donde esta Ron.

-No lo se, nos separamos después de comer.

Fred y George comenzaron a reírse—jajaja, esto me suena a una de sus aventurillas.

-¿De que hablan chicos?—pregunto Ginny que escuchaba de cerca la conversación de sus hermanos.

-Oh pequeña e ingenua Ginny, nunca te lo habíamos dicho porque eras muy inocente pero nuestro querido Ronnie es todo un rompecorazones, ya que en varias ocasione lo vimos escondido en los armarios con sus amiguitas, haciendo cosas que no se pueden decir en publico.

-Vaya Hermione tenía razón—pensó la chica.

A solo dos minutos de que diera inicio el juicio Ron se incorporo a sus amigos y entre la gente una rubia cabellera fue captada por la mirada de Hermione, Draco estaba sentado en una fila junto a los demás prefectos que fungirían como parte importante del jurado, a unas cuantas butacas de ahí los padres de Ginny y los de Hermione estaban sentados con las miradas atónitas ante la situación en las que Drake había puesto a sus hijas, estaban muy enojados y extrañados por lo que había sucedido en Hogwarts.

Minutos mas tarde Drake entro al recinto junto a sus padres vestido con ropa muggle, al parecer el chico si era un príncipe como decía pero un príncipe muggle.

Después de media hora de dimes y diretes en los que parecía que Hogwarts llevaba desventaja ya que los magos norteamericanos sabían defenderse muy bien ya que afirmaban que el chico no quiso hacerlo y que fue Hermione y Ginny las que incitaron el incidente al vestirse de forma tan provocativa fue entonces que Draco puso el grito en el cielo.

-¡Pero si ellas traían el uniforme!, que tiene de provocativo eso—todos los Slytherins presentes se le quedaron viendo de una forma rara, ya que como era posible que Draco podía estar defendiendo a una traidora a la sangre y a la sangre sucia de Hermione, McGonagall ante la situación tan hostil que se estaba dando decidió tomar un descanso para evaluar lo que se había dicho y después decir el veredicto de lo que pasaría con Drake.

-¿pero que es lo que le pasa a Malfoy, como sabe lo que les paso chicas? —pregunto Ron a su hermana y a Mione.

-Lo que pasa es que los prefectos son parte del jurado y tienen que saber que es lo que le paso, yo supongo que la directora le comento.

-Bueno pero eso no es lo mas extraño, sino porque las defendió—dijo Harry que recibió en respuesta una mirada fría de Ginny—les dije que Malfoy no era el mismo de antes, talvez se a compadecido de nostras.

-Si como no hermana, y los muggles alguna vez van a poder vivir si electricidad—musito uno de sus hermanos gemelos—Malfoy a de querer algo a cambio el nunca haría bueno por ninguno de nosotros y si lo hiciera Hermione y tu serían las ultimas en su lista hermanita, por el simple hecho de que tu eres una Weasley y porque Hermione le gana en todo y por ser hija de muggles.

-Como sea eso no es lo importante ahora, lo que debemos pensar es como refutarles a los norteamericanos que nosotras jamás le insinuamos nada a ese tipo, de hecho la única palabra que cruzamos con el fue cuando el sombrero seleccionador lo mando a Gryffindor.

-Lo se Mione pero ¿como lo haremos? —pregunto el pelinegro que se había acercado a la castaña y le había tomado la mano por debajo de la mesa.

-No lo se Harry, no lo se, si me disculpan necesito pensar un poco, voy al baño.

-¿Quieres que vaya con tigo Mione? —pregunto la pequeña pelirroja al ver tan afligida a Hermione por estar perdiendo las esperanzas de sacar a Drake de Hogwarts.

-No Ginny estoy bien, gracias, vuelvo en un minuto.

Mientras la chica caminaba, hacía los servicios, Draco la intercepto.

-Hola Granger, ¿porque esa cara tan larga?

-No me asustes de esa manera Malfoy.

-No seas tonta Granger, oye dime una cosa porque no has usado lo que te di, es lo que necesitas para que ese maldito idota se vaya de nuestro colegio.

-Lo se Malfoy, pero no se si sea ético que presente esa evidencia, además no crees que les causara curiosidad de donde la e sacado.

-Si pasa eso yo iré a tu rescate Granger de eso no te preocupes, lo único que quiero que me prometas es que ese tipo va a estar lejos de ella, de Ginny—musito el rubio con la mirada triste.

-Esta bien haré lo que pueda, pero ahora tu debes de prometerme algo a mi.

-Que quieres.

-Primero que nada quería decirte que yo...voy a decirle a Ginny lo que me pediste—Draco sonrió y estaba a punto de agradecerle a Hermione pero antes esta lo interrumpió—pero debes de prometer que vas a tratarla bien y no le volverás a insinuar que hay algo entre tú y yo.

-De acuerdo Granger, el problema es que te prometo tratarla bien pero solo eso, no quiero que este con migo.

-No te entiendo, si dices amarla, ¿como esta eso de que no quieres estar con ella?, lo que me dices me parece algo inverosímil Malfoy.

-Ya te dije que tengo mis razones.

-Creo que a ella le gustaría saberlas, si no le dices lo que te ocurre Ginny va a estar igual de confundida que yo cuando le diga que la amas pero que no quieres estar con ella ¿en que demonios estas metido Malfoy?

El rubio se puso pensativo, estaba tomando la decisión mas difícil de su vida pero ya estaba decidido, si quería salvar a Ginny de Voldemort tendría que hacerlo y ya no había vuelta atrás hace una hora le había llegado una carta donde Bellatrix le había mandado una amenaza de que si no se concentraba en quebrar la seguridad de Hogwarts por seguir perdiendo el tiempo con la Weasley, ella la mataría en cuanto saliera del castillo.

-Te lo diré, hoy en la madrugada alrededor de las tres y media te espero en la biblioteca, yo tengo mis medios para llegar a ella y se que McGonagall te dio una llave para que estudies a la hora que se te plazca así que no tendrás problemas en entrar, ahí te lo contare todo.

-Esta bien, pero ¿porque tan tarde y porque a mi Malfoy?.

-La hora es porque antes tengo que hacer antes un par de cosas que necesito y te lo cuento a ti porque eras en la única que puedo confiar Granger, no se porque pero tienes el don de aparte de ser una molestia, de darle confianza a las personas, lo harás entonces ¿estarás ahí?

-Si.

-Gracias—le dijo el rubio que la abrazo fuertemente, sin notar que a unos metros de ellos una melena roja los estaba observando con lagrimas en los ojos.

Hermione regreso con los chicos y antes de que Ginny pudiera decirle algo, la directora McGonagall ya los había llamado a la sala.

Cuando se disponía a la ultima interrogación Hermione se levanto y le dio a la directora un pergamino, que McGonagall leyó de forma rápida y una sonrisa se dejo escapar en sus labios—bien hecho Granger—le susurro a la muchacha.

-Señores y señoras antes de que se de el veredicto y la ultima interrogación, al no poder utilizar vitariserum en el acusado por ser menor de edad y ser extranjero, me permitiré mostrarles y leerles esta evidencia de primera fuente que me han traído hace solo unos minutos.

McGonagall, comenzó a leer el documento y tanto la mesa directiva, como la asociación de padres se habían quedado pasmados y con la boca abierta, hasta la madre de Drake estaba atónita al escuchar lo que estaba diciendo McGonagall, resulta que el documento que le había dado la castaña a la profesora era el documento que le había dado Draco que no era ni mas ni menos que archivos de varias quejas en la escuela del chico que estaban firmadas por el director de la institución en donde se explicaba el como Drake había molestado a las chicas de toda clase de formas, tanto sexual como en acoso y por esa razón varias de ellas se tuvieron que mudar porque había abusado de ellas y lo peor de todo es que los documentos estaban sellados y tenían las firmas de los padres de Drake de enterados, por lo que sus padres sabían de ante mando la clase de chico que era su hijo y por ende todo lo que habían dicho en el juicio sería considerado como mentira ya que en varias ocasiones se les había preguntado si su hijo había mostrado una actitud semejante a la que se estaba juzgando y ellos habían jurado que eso nunca había pasado así que sin mas y sin que los magos norteamericanos pudieran hacer algo al respecto debido a la naturaleza legal de los documentos que presentaba McGonagall se dio el veredicto a favor de Hogwarts por lo cual Drake es suspendido del colegio y además no podrá seguir estudiando hasta que un especialista de san Mungo lo haya decidido ya que se denoto que el chico tenía ciertos problemas mentales con respecto a las chicas, además pasaría tres meses en azcaban en la sección menos peligrosa por ser menor de edad.

Los chicos se pusieron muy contentos con el veredicto ya que no solo habían echado al Drake, sino que ahora el pasar unos cuantos meses en Azcaban le serviría como escarmiento para que no volviera a hacer mas de las suyas.

Para celebrar los Gryffindor habían hecho tremenda fiesta en la sala común amenizada por los gemelos Weasley que se quedarían esa noche en Hogwarts para recordar viejos tiempos.

Por un momento Ginny olvido que había visto a su mejor a miga con el príncipe de las serpientes y le dio un gran abrazo en señal de que habían ganado la derrota en contra de ese maldito que había tratado de abusar de ellas.

-Bravo Hermy eres una gran chica, eres como una de esas muggles que dice mi padre que se llaman alogados a algo por el estilo.

Hermione sonrió a su amiga y le pellizco una mejilla—abogado Ginny, se dice abogado.

-Bueno como sea eres muy buena en esto deberías de tomar muy en serio la carrera legal como profesión Mione, se que quieres ser medimaga, pero creo que tendrías mucho éxito enviando a los criminales a azcaban.

-Es cierto Mione, te sacaste de la manga esa evidencia que le diste a la profesora en el ultimo momento—dijo Harry que se acerco a abrazar a la chica al igual que lo había hecho Ginny, Fred y George también lo hicieron pero faltaba alguien, cierto pelirrojo que acababa de rechazar solo hace unos minutos, Hermy no esperaba mas de Ron, el chico era demasiado orgulloso como para haber olvidado todo y acercarse a felicitarla. Sin embargo y para extrañes de la castaña, el león se acerco a ella y le dio la mano como lo hacen los empresarios al conocerse por primera vez.

-Gracias por haber defendido a mi hermanita Hermione.

-Descuida Ron, no es nada además recuerda que a mi también me acoso, y no iba a dejar que el muy asqueroso se saliera con la suya—sin mas el pelirrojo la abrazo ocasionándole un leve sonrojo en las mejillas que fue percatado por el chico de los ojos verdes, que moría de celos, pero también Ginny lo vio y jalo a su hermano para que se alejara de la castaña.

-Lo siento Ronnie pero Hermione y yo vamos a ir a probar esos dulces que trajeron Fred y George, la pelirroja tomo la mano de su amiga y se la llevo hacía una mesa donde estaban los caramelos y lejos de las manos de su hermano.

-Mione, debes de hablar con Ron, no voy estar siempre a tu lado para salvarte de él, el pobre Harry casi se muere cuando te vio.

-Lo se Ginny pero primero tengo que conversar de eso con Harry y ahora no es el mejor momento.

-Cierto, pero bueno cambiemos de tema, dime una cosa Hermy, ¿como obtuviste esos registros de las quejas de la escuela de Drake?.

La castaña sonrió era el momento de que le dijera lo que Draco le había pedido—Digamos que una serpiente con muchas influencias estaba preocupada por una hermosa leona y me los dio.

-Pero...¿como?...no puede ser que él—balbuceo la pelirroja ante lo que le decía Hermione, primero la defendía de Carol en los pasillos y ahora se enteraba de que gracias a Draco habían declarado culpable al chico que había tratado de violarla.

-¿Recuerdas que lo fui a buscar para darle un buen golpe y decirle un par de cosas por como te había tratado? —Ginny asintió ni siquiera podía hablar estaba perpleja de lo que Hermione estaba diciéndole—pues veraz, digamos que te mentí un poquito sobre lo que me dijo, ya que estaba esperando el momento para decírtelo, así que lo haré, después de que le grite, lo maldeci y lo golpee por haberte tratado como lo hizo, el me dijo una cosa, extraña debo admitirlo, pero al fin y al cabo algo que me pareció importante, el dijo que te había dicho todas esas cosas por que... —Ginny estaba quieta escuchando atenta las palabras de Hermione, por alguna razón se había formado alguna clase de burbuja entre su amiga y ella, donde el ruido que había alrededor no era percibido por sus oídos.

-¿Por qué Hermione, porque lo hizo?

La castaña se acerco al oído de la chica—porque te ama pequeña, parece ser que al igual que tu, ese idiota también se enamoro de ti.

Antes de que Hermione pudiera decir algo Ginny dejo su bebida en la mesa y salio corriendo de la sala común.

-Hey ¿a donde ha ido con tanta prisa? —pregunto Harry a la castaña que se había acercado a ella con un bastón de chicle entre los dientes.

-Digamos que la mordió una serpiente y ahora tiene que ir a buscarla para descubrir un antídoto.

-No te entiendo Mione—sonrió Harry.

-Descuida no tienes que hacerlo mi amor.

-Me encanta que me llames con sobrenombres cursis, yo podría decirte conejita Mione.

La castaña hizo un puchero— ¿lo dices porque soy dientona? —Harry enrojeció y negó con la cabeza mientras las abrazaba de forma amistosa y le daba besos en la cabeza.

-Lo siento, lo siento Mione jejeje, dejémoslo en que te llamare cariñito.

-Ese tampoco me gusta Harry eres muy malo inventando nombres, mejor llámame como lo has hecho hasta ahora.

-Esta bien mi princesa—le susurro el niño que vivió mientras le levantaba el mentón con suavidad y se perdía en sus castaños ojos—no sabes como me muero por besarte.

-No podemos, Ron esta aquí.

-Lo se pero si nos vamos de aquí tu y yo podríamos pasar un momento muy agradable—Hermione negó sonriendo—hoy no Harry me la estoy pasando bien aquí, talvez mañana ¿si? —Harry asintió—por cierto Hermy, ¿qué es lo que quería Ron con tigo?, no me los has contado.

-Bueno él... —pero antes de que Hermione pudiera decir algo mas una cabellera pelirroja se había metido entre ellos.

-Hey chicos vengan para acá no se aparten, Fred y George están mostrando sus nuevos inventos, dejemos de lado el que ya crecimos y volvamos a ser como en primer grado—Harry y Hermione sonrieron y aceptaron la idea de Ron, ya mañana hablarían de cosas mas serias.

La fiesta de Vitoria de Gryffindor había quedado atrás y ahora a ella, solo le importaba una cosa, Draco, Draco y solamente Draco Malfoy, el príncipe de las serpientes el que había afirmado amarla como ella lo amaba a él pero no tenía la mas remota idea do donde estaría, quería encontrarlo para abrazarlo y decirle que ella también lo amaba y que le perdonaba lo que le había dicho, pero no tenía idea de donde estaba la sala común de Slytherin o de algún sitio donde pudiera estar el chico, sin mas y después de varios minutos recorriendo los pasillos perdió la noción de donde estaba hasta que una sexy y susurrante voz la llamo.

-Hey Weasley ¿estas perdida?

La chica se volvió ante esa ya reconocida voz y sonrió como nunca lo había hecho en su vida, corriendo de forma despavorida salto hacía el chico ocasionando que se cayeran al suelo.

-Draco yo... —el rubio le puso un dedo en los labios.

-Granger te lo ha dicho verdad, te ha dicho...que...bueno te amo. —Ginny asintió y con los ojos llenos de lagrimas lo abrazo muy fuerte y se hundió en su pecho.

-Yo también te amo Draco, no sabes cuanto, yo... bueno... no se porque, no me di cuenta antes pero, ahora lo se.

-Shh, no digas nada, con esas tres palabras que has dicho antes me es suficiente para poder sobrellevar mi vida, sabes, nadie me había dicho eso antes, todas me habían dicho, me gustas, te deseo, me encantas, pero jamás un te amo, un te amo con esa sinceridad, dulzura e inocencia que solo tu tienes Ginny—la Weasley lo miro y el rubio la beso.

Así estuvieron por un par de minutos ahí tirados a medio pasillo sin importarles que alguien los descubriera, solo les importaba una cosa, a él Ginny y a ella Draco.

Se separaron y se vieron de forma dulce a los ojos—jamás me habían dado un beso tan dulce chiquilla, siempre había escuchado que los besos eran dulces pero jamás lo había creído, pero ahora que he probado tus labios mi opinión a cambiado—dijo el chico que la ayudo a levantarse.

-Gracias Draco, yo... yo no se que decir.

-perdóname, perdóname por haberte dicho tantas cosas tan estúpidas y falsas, jamás debí de hacerlo pero es que no quiero dañarte, no quiero que sufras por mi, no lo soportaría.

Ginny lo miro de forma dura—Tu no tienes derecho a elegir por mi Draco, nunca he amado de verdad a alguien, se que no es de tu incumbencia pero ni siquiera a Harry lo llegue a querer como a ti parece que lo único que sentía por él era una obsesión adolescente, él bueno... al fin y al cabo resulto solo ser un gran amigo, pero tú eres diferente no me preguntes porque pero solo se que te amo.

Draco la beso, no estaba dispuesto a pelear con ella sobre lo que le convenía mas, lo único que quería era estar con ella, disfrutarla por ultima vez.

Ginny le respondió el beso gustosa y lo guió hasta una puerta, puerta que daba a una aula vacía que se utilizaba para la clase de astrología para los chicos de primero donde ni Firenze ni la profesora Trelawney daban clases, sin embargo el misticismo de los inciensos, las luces en colores calidos, sedas en las paredes y cientos de cojines regados en el piso no se hicieron en esperar, cuando Ginny estuvo segura de que estaban dentro del aula saco su varita y sin dejar de besar a Draco cerro la puerta con seguro.

Draco entendió lo que Ginny estaba proponiendo y se dejo llevar, esa noche era suya y nadie podría evitarlo, sin mas se dejaron caer en un par de cojines que amortiguaron su caída y por mas de veinte minutos se besaron como nunca, disfrutaban de su boca, cada centímetro, cada pliegue, todo; Draco exploraba tanto los labios como el interior de la boca de la pelirroja con su lengua, grabando en su mente su esencia, su textura y sobre todo su sabor.

Por su parte Ginny se sentía en el paraíso, era como si Draco supiera lo que le gustaba y a que ritmo, sus besos eran calidos y deliciosamente exquisitos, ella se estaba entregando y no le importaba nada, mas que sentir y ser una sola persona con el hombre que mas había amado en la vida; Draco beso el cuello de la chica y empezó a tocarla de forma sutil, solo con las yemas de sus dedos recorría su cuerpo por encima de la ropa y de forma juguetona metía la mano por debajo de la falda que llevaba la chica haciéndola gemir, de pronto el suéter y la blusa de la pelirroja estaban tirados en el piso al igual que la camisa del chico dejando al descubierto su hermoso y perfecto torso color marfil, Ginny se relamió los labios y enredo con sus piernas el cuerpo del chico para que se acercara mas a ella y así poder besar cada extensión de su piel.

Fue en ese momento cuando Draco también gimió por primera vez esa noche, cuando la pequeña Weasley lamió y beso su cuerpo desde los labios hasta la parte baja del abdomen, donde el camino de vello que salía desde su ombligo se perdía entre sus pantalones.

Ginny lo miro y le sonrió y después de darle un beso en los labios; con cierto miedo comenzó a desabotonar el pantalón del chico y besándolo hasta donde el calzoncillo del rubio hizo su presencia, sin embargo Draco la paro en seco, y se levanto para besarle de nuevo en el cuello y recuperar el control de la situación pasando a Ginny debajo de el, donde la podía admirar y comérsela a besos.

Con delicadeza lamió su cuello y la beso tiernamente y de forma lenta mientras le alzaba los brazos sobre la cabeza, la Gryffindor estaba sonrojada y gemía con cada contacto, había imaginado tantas veces ese momento pero ahora se daba cuenta que la realidad era mil veces mejor que su imaginación; Draco empezó a bajar lentamente los tirantes del sostén de la chica, y se quedo mirándola era la imagen mas dulce y erótica que jamás había visto su hermosa Ginevra, debajo de él iluminada por la luz de la luna que se colaba por una de las telas dando como resultado una tenue luz calida, sus piernas enredadas en su cuerpo con la exquisita falda alzada mostrando un poco de sus braguillas color coral estampadas con nubes, su torso medio desnudo ya que el sostén lo tenia aun a medio quitar, el sonrojo en sus mejillas y esa hermosa expresión de amor y placer combinados era la imagen mas perfecta que había visto en su vida.

-¿qué pasa? —susurro la chica asustada porque Draco había parado.

-Nada hermosa, es solo que eres la criatura mas bella que eh visto y sería un idiota si no me tomara el tiempo para apreciarte—después de esas palabras el chico se acerco y la beso— ¿estas lista?

La muchacha asintió de forma tierna—siempre lo estaré para ti Draco—le susurro y sin esperar a que el chico lo hiciera, sin avisar se desabrocho el sostén en la parte de enfrente, dejando sus pechos listos para que Draco los probara.

-hazlo Draco, hazme tuya por favor.

El muchacho trago saliva y le sonrió, lentamente quito la parte del sostén que cubría el busto de la pelirroja y se asombro al ver lo hermosos que eran sus senos una vez mas Draco se había quedado mirándola sin hacer nada.

-Se que son pequeños pero...—Draco le puso un dedo en los labios y negó con la cabeza.

-Son perfectos Ginny—con lentitud y suavidad poso sus manos sobre las pequeñas montañas de la chica y comenzó a frotarlos lentamente para no lastimarla, con sus dedos froto el saliente pezón de la chica que rogaba por ser tocado ocasionando que Ginny gimiera mas fuerte, después de ver que la leona respondía bien decidió probar esos senos que le apetecían tanto, los beso y los lamió haciendo que Ginny gritara su nombre y que hundiera sus uñas en su espalda, esas eran las únicas heridas que Draco quería tener en su espalda.

-oh Draco ¡DRACO! —Gritaba—por favor, por favor ya

El chico decidió cumplir los deseos de su chica y le quito la falda dejándola en bragas y mientras le besaba la entrepierna ella desesperada por el cuerpo del chico le quito los pantalones.

Draco le bajo las bragas a la chica descubriendo el monte de Venus mas hermoso que había visto, ella al mismo tiempo le bajo el boxer mientras el chico había vuelto a su boca pudo sentir el turgente miembro del príncipe de las serpientes que le tocaba en la entrepierna.

-Hazme tuya Draco hazlo ya—rogaba la chica, así que el rubio se acomodo, le abrió las piernas y la miro— ¿estas segura? —Ginny asintió nerviosa.

El rubio empezó a entrar de forma lenta y Ginny podía sentir la presión en su interior y aunque la sensación era extraña, nueva y dolorosa aguantaría hasta el final, Draco la abrazo y entro un poco mas hasta donde pudo sentir el tope donde se comprobaba que la Gryffindor era virgen, sin avisarle la beso en los labios y tomándola de las manos y enredando sus dedos con los de ella para que lo apretara empujo hasta que su miembro pudo pasar, Ginny se estremeció y lanzo un gritillo en la boca del chico cuando esto paso al igual que unas pocas lagrimillas se escaparon de sus ojos; si le había dolido pero aunque se escuchara raro era el dolor mas agradable que había experimentado, el calor del cuerpo de Draco y el sentirlo dentro de ella lo compensaba todo, suavemente Draco comenzó a penetrarla una y otra vez hasta que la chica se aclimato a los movimientos y el dolor había desaparecido por completo dándole paso al delicioso placer del sexo, el rubio la embestía cada vez mas fuerte y mas rápido, Ginny lo guiaba ya que su pelvis se movía al mismo tiempo que lo hacía Draco.

Ginny se sentía a desfallecer la sensación era indescriptible, se sentía tan bien con tantas ganas de que Draco no parara y que el rubio lo hiciera mas deprisa y mas profundo, gritaba su nombre con desesperación hasta que de pronto algo parecido a una explosión dentro de su cuerpo la inundo con el mas profundo y delicioso placer que jamás había sentido, su cuerpo empezó a vibrar y su vagina a colapsarse, se colgó del cuello del rubio y se desplomo en los cojines el rubio le había provocado su primer orgasmo, solo unos segundos después Draco también llego al climax y se cayo encima de la pelirroja totalmente sudado y agitado.

-Fue grandioso—le susurro Ginny que lo tenía abrazado mientras le daba un beso en la frente mientras el chico se recuperaba.

-Me alegra que te haya gustado, porque debo decir que es mi primera vez.

-De que hablas Draco, que yo sepa tu—el chico la miro—es la primera vez que hago el amor con alguien—Ginny comenzó a llorar era de lo mas lindo que le había dicho.

-No quería hacerte llorar, lo siento.

-No es eso Draco, es que hoy es el día mas feliz de mi vida gracias por, por todo, desde este momento quiero que estemos juntos para siempre te amo Draco Malfoy, tal y como eres—agrego mientras lo tomaba del rostro y lo besaba.

Draco solo pudo responderle que el también la amaba.

Después de un rato Ginny se quedo dormida, así que Draco aprovecho, se levanto, se vistió y apareció una manta con la que tapo a Ginny mientras la acomodaba en los cojines para que estuviera cómoda, entonces la miro le dejo unas flores en la mesa, la beso en la frente y en los labios mientras susurraba.

-Te amo Ginny Weasley y algún día regresare por ti, pero ahora tengo que decirte adiós—sin mas salio de la habitación y se dirigió a la biblioteca a su encuentro con Hermione

Hola a todos, antes que nada muchas gracias por sus comentarios, espero que les haya gustado esto, ¡Por fin, Por fin Draco y Ginny estuvieron juntos!, la pregunta del 1000000 es ¿será para siempre?, jejeje eso lo sabrán el próximo capitulo de esta linda historia que comenzara a entrar en su clímax, así que please déjenme su opinión para que me motive a seguir adelante.

Además un posteo o comentario como quieran llamarlo es = a un gatito feliz