Capitulo 19

Sin ti.

Lolihoooo a todos, oigan primero que nada mil gracias por su paciencia y consideración hacia mis problemas personales y segundo disculpen la tardanza pero ya ven que sufro de desconexión de cerebro de repente y la creatividad y los sentimientos nada mas no se dan y sin eso no puedo escribir algo que de verdad me guste y que valga la pena para ustedes, pero bueno parece que hoy a la 1:03 de la madrugada la inspiración a regresado a mi así que aquí vamos.

Espero les guste el capitulo.

El viento golpeaba fuerte sobre la espalda de Draco Malfoy que a paso lento se dirigía a la puerta de salida del grandioso colegio Hogwarts, sus pies se hundían en la superficie porque la tierra estaba algo removida después del aguanieve que había caído esa tarde; su capa ondeaba como una bandera en altamar y su platinado cabello relucía como un reflector por culpa de la enorme luna llena que se asomaba y se escondía a merced de las nubes que la cubrían y la mostraban a su antojo, una ultima mirada, un ultimo vistazo al recinto donde estaba la persona que mas amaba lo hizo penar en si estaba haciendo lo correcto, sin embargo sus dudas se disiparon cuando en su memoria aparecieron un par de ojos rojos como rendijas y una escabrosa risa; sin mas se volvió hacia sus pasos y con la luna y el majestuoso colegio como testigo abandono los terrenos de su centro de enseñanza y se perdió en la espesura de la noche con nada mas encima que su varita, su capa, su escoba y un corazón destrozado pero a la vez tan lleno de amor que lo dejaría sobrevivir bastante tiempo.

El sol comenzó a colarse por las ventanas de la biblioteca del colegio y un molesto dolor en cuello y espalda se hizo presente en el cuerpo de Hermione que se estiraba en la silla donde Draco la había dejado durmiendo.

Con un movimiento brusco la castaña se enderezo de pronto y se cayo al piso, mientras la chica se frotaba el dolorido trasero y trataba de recordar como carambas se había quedado durmiendo en ese lugar.

De pronto y como si su mente se fuera aclarando un montón de imágenes del príncipe de Slytherin inundaron su cabeza. Como un bólido la chica tomo sus cosas y se dirigió a la dirección en busca de McGonagall justo como lo había predicho el muchacho.

-Pero señorita Granger, que es lo que sucede—la regaño la directora que aun estaba en pijama ya que visiblemente la castaña había interrumpido su sueño.

-¡Profesora, a pasado una desgracia!—McGonagall entorno el ceño y la hizo pasar a su despacho, después de que la mujer se sentara detrás de su escritorio y de que Hermione se sentara delante de ella, la muchacha comenzó a hablar.

-Directora Draco Malfoy ha dejado las instalaciones del colegio, trate de detenerlo pero al parecer uso un hechizo somnífero contra mi y ya no pude hacer nada—explico la castaña con la voz muy aguda y con una mirada de preocupación

-¿En que momento fue eso señorita Granger? —pregunto la mujer que alzo una ceja al no creer que no se diera cuenta que uno de sus alumnos había desaparecido.

Hermione se mordió el labio, se suponía que ella era prefecta y que debía de poner el ejemplo de no romper las reglas como andar en el colegio en la madrugada, sin embargo la seguridad del hombre al que amaba su mejor amiga era más importante que un regaño.

-Alrededor de las dos o tres de la mañana profesora—musito en un susurro casi inaudible mientras bajaba la cabeza con vergüenza.

-hace como una hora o dos—dijo la profesora dando un vistazo al reloj de péndulo que colgaba de una pared—y... puedo preguntar ¿que estaba haciendo usted y el señor Malfoy en la madrugada señorita Granger?

-Él...bueno se escucha ilógico y muy inverosímil pero Malfoy me pidió que habláramos de un asunto y pues no podía negarme después de lo que había hecho por Ginny y por mi en el juicio contra Drake.

-Así que el señor Malfoy fue el que te dio los registros de la escuela de ese horrible muchacho—Hermione asintió.

-Profesora tenemos que encontrarlo Draco esta en peligro, el que no debe ser nombrado esta de nuevo tras de él y lo quiere volver a unir a los mortifagos.

-Granger eso es información muy delicada, ¿desde cuando sabes eso? —la regaño la profesora que se había puesto de pie.

-Hoy me entere profesora...además también Ginny Weasley esta en peligro por una situación similar—la directora no entendía nada de lo que su alumna le decía ya que por mas que usara su inteligencia y tratara de poner todo lo que había dicho Hermione de una forma racional no comprendía la extraña relación entre Hermione, Draco, Ginny y el señor tenebroso.

-Que es lo que esta pasando Hermione quiero que me lo expliques todo en este instante y no quiero que me mientas, si quieres que movilice al ministerio para que implementen una búsqueda me tienes que decir todo lo que sabes y el porque Draco se fue.

Hermione resignada le dijo todo a la directora, desde la amenaza que había sufrido el chico, los golpes que le había hecho Voldemort, de su romance con Ginny y de lo que el señor tenebroso tenía planeado para él si no dejaba de salir con la pequeña pelirroja.

Como era de esperarse la profesora se había quedado con la boca abierta mientras negaba con la cabeza.

-porque no me informaste de los golpes antes Hermione.

La muchacha bajo la cabeza y una lagrimilla corrió por su rostro—El no quiso decirme quien se los había hecho y porque, además... estaba asustada profesora de verdad lo siento mucho pero por favor haga algo solo han pasado un par de horas talvez no este tan lejos de aquí.

-Dijiste que llevaba su escoba ¿verdad?—Hermione asintió

-ojala el ministerio pueda seguir la estela de rastreo que tiene la Nimbus 2001, bueno Hermione muchas gracias por venir a decir lo que sabias, puedes regresar a tu habitación tengo que despertar a varias autoridades para que envíen a buscar al señor Malfoy en cuanto a la señorita Weasley, me temo que solo puedo contar con que ustedes los profesores y yo la cuidemos no quiero dementores u otra criatura que se le ocurra al ministerio dentro del colegio, mas tarde hablare con Nympadora para que la este vigilando, es un alivio que una auror este dando clases aquí.

-Profesora

-Si Hermione.

-Gracias y por favor sobre la relación entre Malfoy y Ginny le podría pedir que no dijera nada a nadie, solo Harry y yo sabemos de esto y sería muy problemático que sus padres y sus hermanos se enteraran de algo así.

-Pero señorita Granger es necesario—POR FAVOR—interrumpió la chica—Esta bien Hare lo que pueda ahora vaya a su dormitorio y avísele de lo sucedido al señor Potter para que este alerta.

De alguna forma sin ser descubierta por Filch la castaña llego a la sala común donde para su sorpresa un bulto la estaba esperando en un sillón frente a la chimenea, la chica se acerco lento y diviso los anteojos de Harry que reflejaban las pequeñitas llamas que aun luchaban por no ser consumidas, la castaña se le quedo mirando y le dio un beso en la frente mientras le acariciaba de forma tierna el cabello y la cara hasta que el muchacho comenzó a abrir sus hermosos ojos verdes.

-Hola—lo saludo la chica sonriéndole—para su sorpresa Harry se aferro de su cabeza y con fuerza la acerco a sus labios plantándole un besos largo y húmedo que derritió a Hermione teniendo como consecuencia que la chica se dejara llevar por el intenso baile de los labios del pelinegro.

-que fue eso—dijo la castaña mirando al ojiverde.

-Nada es solo que tengo años pensando en hacer eso cada vez que te miraba y ahora que puedo...jeje bueno. —Se encogió de hombros sonriéndole de forma lindísima— ¿que hacías con Malfoy en la biblioteca?—pregunto el chico que le enseño el mapa de merodeador

-Si tienes eso contigo nunca podré escabullirme de ti Harry—le reprocho la chica algo molesta porque el pelinegro había sido muy entrometido.

-Lo siento Mione es solo que estuve buscándote en la fiesta de victoria y de repente te desapareciste y no solo tu sino también Ginny así que pensé que estaban en problemas, discúlpame Mione no creas que voy a cargar con esto cada vez que te pierdas de mi vista, no voy a ser un novio psicópata descuida, como sea no te salgas del tema y dime ¿que paso con Malfoy?

-Se fue Harry—una vez mas Hermione entristeció, la verdad es que ella había tenido razón desde que el año había comenzado Draco estaba solo y era miserable y eso ni siquiera ella se lo desearía a su peor enemigo.

-¿Como que se fue, a donde? —salto el pelinegro incrédulo ante lo que decía su novia.

-Que no estabas viendo le mapa del merodeador.

-Jejeje lo siento pero me quede dormido—musito de forma boba el elegido mientras se rascaba la cabeza.

-Ya veo pero si, Malfoy se fue de Hogwarts—Hermione le contó al pelinegro sobre las razones del rubio.

-Ginny ¿lo sabe? —pregunto Harry que se había dejado caer en el sillón al lado de Hermione

-No, no me atrevo Harry.

-Estará devastada.

-Si mucho ellos...por fin se dijeron que se amaban y se acostaron y...bueno ya sabes el resto.

-Es un maldito idiota porque no es capaz de decirle las cosas en la cara a la persona que supuestamente ama, es un cobarde.

-No digas eso Harry, ¿tú me dirías que me dejas y que te vas a ir con tanta facilidad después de que nos hayamos amado toda una noche?

-No

-Entonces no lo juzgues, creo que esta en una situación demasiado complicada para que nosotros lo estemos criticando, él esta haciendo esto solo para proteger a Ginny le deberíamos estar agradecidos por eso.

-Que le dirás Mione.

-El dejo esto en mis manos cuando me hechizo—Hermione le enseño al pelinegro un sobre negro con una exquisita y fina caligrafía que en letras color plata tenia el nombre de la pequeña Weasley.

-Hoy será un día muy duro.

-Si.

-Vamos a dormir. —Harry y Mione se besaron una vez más y cada uno se fue a su dormitorio.

Como si su almohada estuviera extrañamente impregnada de algún somnífero en cuanto Hermione puso la cabeza sobre ella se quedo placidamente dormida esperando con todas sus fuerzas y por el bien de su amiga que Draco ya estuviera en manos del ministerio de magia, siempre había sido una persona que se preocupaba mucho por los demás y a pesar de todo lo que le había dicho en el pasado y lo mucho que la había insultado en sus años de pubertad Draco Malfoy no era la excepción en sus preocupaciones.

Tres horas pasaron tan rápido como un segundo como si la tierra hubiera decidido dar sus vueltas alrededor del sol de manera rápida, de pronto las ocho de la mañana ya marcaban en todos los relojes del colegio, el despertador de Hermione sonó con sorna ocasionando que la chica aun con un montón de sueño se rascara los cansados ojos y se dispusiera a ir al cuarto de baño donde después de haberse duchado su cara aun se veía decrepita y con aparente cansancio, mientras se alistaba con el uniforme un par de chicas se habían sentado en su baúl y con una extraña y curiosa risilla la miraban de forma burlona.

-Que pasa —pregunto la castaña a sus dos compañeras de dormitorio

Lavender y Parvati se miraron y volvieron a sonreír, Hermione por supuesto que no entendía nada y las miraba con extrañes hasta que la morena hablo.

-Hermy pero que cara tienes, parece que no has dormido muy bien.

-Pues de hecho no, pero estaré bien, creo que me he quedado leyendo muy tarde.

-Si claro—musito Lavender alzando las cejas—vamos Mione no llegaste a dormir, dinos donde has estado y lo mas importante, ¡CON QUIEN! —gritaron al unísono el par de chismosas.

La castaña se puso roja y se dio la media vuelta para así no tener que soportar la inquisitoria mirada de las muchachas—bueno verán, no he estado con nadie de verdad me quede leyendo hasta tarde pero en la biblioteca—dijo lo mas convincente que su voz pudo.

Las amigas se miraron decepcionadas y la visible excitación de sus miradas se apago como una vela ante el viento—pufff, vamos Hermione creímos que por fin nos contarías alguna de tus románticas historias con Ron—alego Parvati.

-Si creímos que te habías fugado con él y había estado juntos toda la noche, hay Mione eres tan aburrida.

La castaña las miro con los ojos entrecerrados y con una gota de sudor que le corría por la nuca—como pueden decir eso chicas, yo y Ron no tenemos ninguna clase de relación, además que este extraño interés por mi persona y por mis horarios de sueño, lamento ser grosera pero eso no es de su incumbencia.

-Lo sentimos Mione pero es que estamos aburridas—se excusaron el par de chicas que ante la negativa al chisme dieron un saltillo y salieron del dormitorio de chicas.

Dentro del dormitorio de los leones un pelirrojo miraba con extraño interés al chico de la cicatriz.

-¿Que pasa Ron, te ocurre algo?—pregunto el pelinegro de forma sincera.

-Ustedes par de tramposos me dejaron de nuevo, porque no subiste a dormir anoche, no creas que no me di cuenta Harry y puedo asegurar que esa greñuda tampoco lo hizo.

-¿Greñuda? —pregunto Harry tratando de encantarle sentido a las palabras de su pelirrojo amigo mientras trataba de no reírse del apodo de la castaña—a Mione, no se si ella durmió en su dormitorio y te equivocas no te dejamos yo en lo personal tenia que hacer el resumen de defensa que no había podido terminar por lo de la fiesta después del juicio y todo eso y me quede dormido en la sala común y puedo probarlo mis libros aun siguen allá abajo.

-Porque no me pediste que te ayudara.

-Vamos Ron no recuerdas que estabas medio Zombie después del montón de caramelos de Vodka que te dieron tus hermanos.

-Jejeje, con razón la cabeza me punza, oye Harry lo siento pero después de que me dejaron la otra noche me he puesto algo paranoico sabes que no me agrade que me oculten cosas.

-Lo se no te preocupes ahora mejor enlístate que tenemos que bajar.

De alguna manera cuando los amigos bajaron, la castaña y la pequeña pelirroja estaban ya sentadas esperando al dúo dinámico, para suerte de la chica Ginny había llegado apenas unos segundos antes con el suficiente tiempo para subir y ponerse el uniforme para que su hermano no se diera cuenta de que no había llegado a dormir, después de reunirse se despidieron de Fred y George que volverían a sortilegios Weasley y se dirigieron al gran comedor.

Hermione y Harry nunca había pasado un momento tan incomodo ya que Ginny se veía tan radiante y tan llena de alegría por lo que obviamente había pasado con el príncipe de las serpientes, sin embrago Harry y Hermione sabían que esa linda y angelical sonrisa que hacía que la pelirroja radiara como un sol se terminaría en cuanto se diera cuenta de que el rubio que le había robado el corazón y literalmente la inocencia la había abandonado, Hermione era la mas afectada se debatía mentalmente entre el que seria lo correcto y que haría sufrir menos a la pelirroja si soltarle de una buena vez la noticia de la huida de Draco o esperar hasta que la pelirroja se percatara de la ausencia del amor de su vida y le preguntara sino lo había visto por algún sitio, como la castaña lo había predicho los azules ojos de Ginny se pasaban de aquí para allá en busca de un pálido chico de platinado cabello, pero nada, la mesa de Slytherin estaba aun sin forum por lo prematuro del horario, sin mas la muchacha pensando que su hermoso novio seguía durmiendo en su habitación debajo en las mazmorras después de la excitante y calurosa noche que habían tenido, la pequeña Weasley se sonrojo al recordar lo que ella y Draco habían hecho y se dejo caer con una gran sonrisa en el banquillo de la mesa de los leones.

Hermione tomo asiento a lado de ella entre Harry y Ron, ya que no tenía el valor para mirarla a los ojos y menos para ver como su mejor amiga seguía moviendo la cabeza como loca a cada ruido de pasos que se escuchaban cuando los alumnos de Hogwarts entraban en el gran comedor.

después de unos minutos en los que se hicieron comentarios de lo que había pasado en el juicio y de la tremenda parranda que habían organizado los gemelos Weasley, los profesores hicieron su entrada y por arte de magia las mesas se llenaron de la fabulosa comida matutina, huevos fritos, duros, revueltos, tostadas, pan dulce, fruta y demás delicias que hicieron que Harry y Ron se relamieran los labios y comenzaran a atacar las charolas; Hermione por su parte demasiado preocupada por la salud mental y emocional de Ginny no podía ni comer, la chica se había limitado a beber una fuerte taza de té con una tostada untada con un poco de mermelada.

Como era de esperarse el desayuno termino media hora después y ni rastro del principe de las serpientes, cosa que Ginny no tomo muy apecho ya que conocía a Draco y el chico a veces no apetecía ir a desayunar, sin embargo algo estaba ocurriendo en el colegio, mas específicamente con los profesores que llamo de alguna manera su atención, los maestros estaban nerviosos todos cuchicheaban entre ellos y extrañamente un montón de lechuzas se habían dirigido a ellos que habrían las cartas y se las daban de inmediato a la profesora McGonagall que cada vez fruncía mas y mas el ceño, por su parte también la mesa de Slytherin estaba extrañamente inquieta, todo el mundo estaba encima de Blaise Zabini y Pansy Parkinson, curiosamente los mejores amigos de Draco Malfoy; fue entonces que Ginny miro a Hermione y la castaña no pudo evitar mirar a otro lado y lo que vio la pelirroja en los ojos de su amiga la asusto, su castaña amiga estaba triste, preocupada y visiblemente deprimida por algo así que sin mas dijo.

-Quítate Ron, quiero hablar con Hermione—le ordeno a su hermano mayor que estaba entre ella y su mejor amiga.

-Porque lo haría puedes hablarle perfectamente desde ahí, no seas molesta Ginny, no voy a quitarme además estoy comiendo—musito enfadado el pelirrojo mordiendo un par de tostadas.

La cara de la pelirroja se puso del color de su llameante cabello y se levanto del asiento no si darle un buen golpe en la nuca a su hermano.

-Hermy tengo algo que preguntarte podrías acompañarme a dar un paseo—le pidió la chica mirando al su hermano con odio.

La castaña respiro y asintió con los ojos cerrados, estaba perdida tendría que decirle la cruel realidad a su pequeña y linda amiga, tendría que decirle de una buena vez que el amor de su vida la había abandonado para talvez no volver a verla jamás, sin mas se disponía a levantarse cuando Harry por debajo de la mesa la tomo de la mano y ella lo miro.

-Estarás bien—le dijo por lo bajo aprovechando la indiferencia de Ron ante el mundo mientras comía.

-yo si Harry, espero que Ginny también.

-Suerte

Hermione se levanto y el silencio entre las dos chicas se hizo sepulcral Ginny sabia que pasaba algo pero temía preguntar y Hermione sabía lo que pasaba pero temía que la pelirroja hiciera la pregunta que desataría su desgracia; las chicas subieron varias escaleras hasta que llegaron a la lechuceria que en ese entonces estaba llena de nieve en las mañanas por lo cercano del invierno.

Las dos amigas se pararon frente a la ventana a mirar el esplendoroso paisaje que solo Hogwarts mostraba.

-Mione...

-Si Ginny.

-Draco y yo estuvimos juntos toda la noche e hicimos el amor varias veces en la noche—la castaña la miro con cara, de " no quiero saber detalles" — Hermy...yo... e tomado una decisión, Draco es el hombre de mi vida y digan lo que digan, pase lo que pase estaré con él hasta que me harte, amo cada parte de su cuerpo, amo sus ojos, su sonrisa sus gestos de niño mimado y caprichoso, amo su melancolía, esa forma tan arrogante que tiene de ser amo su aroma y hasta su tristeza y por eso mismo te pido de favor que me digas que es lo que esta pasando y no te atrevas a decir que nada tú mejor que nadie sabes que ya no soy una niña además tus ojos dicen mas que mil palabras y sinceramente me asusta lo que veo en ellos.

La castaña la miro y la tomo entre sus brazos dándole un fuerte abrazo que hizo que la pelirroja derramara una tímida lagrima que corrió por sus mejillas hasta perderse en su cuello, lo extraño es que no sabía porque el abrazo de Hermione le había provocado eso, en definitiva había pasado algo con su rubio algo en definitiva malo.

-Yo no soy nadie para decirte lo que esta pasando porque no mejor que te lo diga Draco él dejo esto para ti, yo estaré afuera por si tienes alguna pregunta—Hermione rebusco entre su capa y saco el sobre negro que contenía las ultimas palabras del rubio dedicadas solo a ella, a la única rosa que había florecido en su marchito jardín—Ginny ese tonto e idiota de Malfoy...bueno no lo es tanto porque se enamoro de ti, estaré afuera y Ginny por favor se fuerte nosotros estamos con tigo.

La castaña cerro la puerta tras de ella y se dejo caer esperando que la pelirroja no saltara de la ventana, Ginny no salto de la ventana mejor se dedico a abrir el sobre y saco una carta de papel delicado con esa esencia que solo Draco tenía, ese olor tan fresco, tan excitante y tan adictivo. La muchacha acerco a su nariz aquel trozo de papel y aspiro la colonia con la que estaba impregnada, después de eso dio paso a leer la fina caligrafía que formaba la carta.

05 de Noviembre.

Hola amor, si ya estas leyendo esta carta es porque la chismosa de Granger ya te la a hecho llegar, sin embrago agradezco lo que ha hecho, sabes Ginny esa tonta dientuda y greñuda que tienes como mejor amiga es una gran chica y una muy buena amiga, tanto que hasta yo la considero una al haberme dado una oportunidad a mi que fui tan idiota en el pasado con ella la que debes de cuidar mucho mi querida niña, sin mas dejemos de lanzarle tantas flores a Granger y vayamos a lo que supongo ya sabrás.

Me e ido ¿a dónde? ni siquiera yo estoy seguro, estaré donde tenga que estar, donde el destino me lleve, lo siento mi amor pero... simplemente tenía que alejarme de ti, no porque no te ame, eso por favor que ni siquiera pase por esa hermosa cabeza que tienes, te amo y te lo puedo decir tantas veces que me quedaría sin aliento, eres la mujer que ha podido lograr la titánica tarea de poder penetrar mi frío y descuidado corazón, ¿como?, ni siquiera yo lo se hay algo en ti que me vuelve loco, que me hace perder la cabeza, me haces olvidar lo miserable de mi vida, me haces sentir cosas extrañas en mi estomago cada vez que te veo con esa sonrisa y con esos hermosos ojos que solo tu tienes, pero lo mas importante y a lo mejor esa el la razón por la que me siento salvajemente y entupidamente atraído por ti es por el hecho de que me entiendes, de alguna manera compartes lo que siento, la soledad, la desesperación, la melancolía y la hipocresía que los dos hemos tenido que jugar con nuestras familias evitando la verdadera naturaleza de nuestros actos, talvez es eso Ginny es lo que me hace amarte tanto, lo que me tienta a darme la media vuelta en el lugar en el que en este momento me encuentro con las ansias y las enormes ganas de ir por ti al colegio, besarte, abrazarte, tocarte y hacerte mía de nuevo, pero amor...

Lo siento, perdóname, discúlpame, no existen sinónimos suficientes para que me perdones pero espero que me entiendas...es todo lo que puedo decirte por ahora.

No se que tanto te haya dicho Granger y te pido disculpas por haberme acercado y sincerado con tu greñuda amiga pero tu lo has visto en mi espalda soy un cobarde, un cobarde que no se atrevió ni siquiera a contarte y explicarte el porque tome la decisión de dejarte sola y desamparada como antes, pero de eso no te preocupes mi hermosa niña porque esa es otra cosa que ahora nos une ya que yo al igual que tú comparto el mismo sentir que sientes en este momento.

Soledad

Lagrimas corren por mi cara cada vez que escribo una frase, no quiero dejarte... te amo demasiado, no quiero perderte me importas de una manera que nadie me ha importado antes, eres lo mas grande que tengo, tuve y tendré en mi vida porque de algo puedes estar segura Ginny Weasley, nadie absolutamente ocupara el lugar que tienes en mi, porque no solo has inundado mi corazón, mi mente y mi cordura.

Sino que estas impregnada en mi piel, tus besos y tus caricias han dejado una huella que no se puede borrar el recuerdo de tu ternura, tu calor y, tu pasión es lo que me mantendrá consiente y evitara que me vuelva loco.

Discúlpame, te lo vuelvo a repetir, porque mi temor por tu vida es mas grande que el amor que siento por ti, se que es patético pero yo moriría si te pasara algo, y ese hombre, si se le puede llamar así ya me lo ha advertido un par de veces, no quiero que te toque, no quiero que te mire, no quiero siquiera que tu nombre pase por sus asquerosos y retorcidos pensamientos, por eso te dejo mi amor, mi princesa mi todo.

Te dejo en cuerpo pero yo siempre pensare en ti y espero que tu también lo hagas, sin embargo no quiero ser egoísta, la verdad no tengo idea cuando volveré a verte, talvez hasta que me decida a enfrentar a ese hombre que te quiere hacer daño y lo mate, pero seamos sinceros si el grandioso Harry Potter el gran elegido no ha podido que posibilidad podría tener yo.

Tú puedes hacer tu vida desde este momento en el que estas leyendo esto, no me enojare, te comprenderé y lo aceptare, te e dejado sola y ese es mi castigo por ser un cobarde por no contar con una pizca de coraje en ya mi desgastado y débil espíritu.

Lo único que te pido es que no me olvides y que recuerdes siempre que lo que hice es porque te amo demasiado como para sacrificar mi propia felicidad con tal de que tú estés bien.

Sin mas me despido, las lagrimas que corren por mis ojos están nublando mi vista y si sigo así me quedare escribiéndote para siempre aquí en esta mesilla junto a esa improvisada cama que hemos hecho en esta curiosa aula tan mística y especial que ha sido la única testigo de nuestro amor, hoy fuiste mía y desde este momento reclamo tu cuerpo como mío, tus labios, tus manos, tu pequeña nariz, todo porque yo he sido el primero que profano tu hermoso y virginal cuerpo.

Te miro y no quiero dejarte, ¿que idiota podría dejar a ese ángel que yace dormida con esa respiración tan incitante?, lo siento pero yo soy ese idiota.

Te amo Ginny nunca lo olvides y te prometo que Hare lo necesario para que algún día aunque sea en varios años pueda volver a verte y sentir de nuevo esas mariposas en mi interior.

Draco Malfoy

PD. No trates de buscarme es peligroso y escucha a la sabelotodo de Granger, de verdad que ese apodo le sienta muy bien y no te digo adiós sino hasta luego mi amor.

La carta se arrugo ante la presión que Ginny ejercía sobre ella al pegársela a la cara y llorar sobre ella, Draco la había dejado por una razón que no entendía muy bien aun, pero eso no le importaba, él el amor de su vida la había abandonado después de haberla hecho sentir la mujer mas feliz del mundo, después de haberla hecho sentir lo que era el amor.

La muchacha estaba completamente destrozada, ya no le importaba nada, la vida no era justa con ella, ¿porque ella tenía que serlo con la vida?, ya nada tenia caso y mucho menos sentido, él se había ido después de lo que habían pasado para estar juntos y ni siquiera se había despedido de ella, lo odiaba tanto porque lo amaba algo muy irónico e incoherente pero que Ginny en ese momento lo sentía, no sabia como Draco se atrevía a decirle que hiciere su vida de nuevo si el se la había llevado cuando había cruzado la puerta de salida del colegio.

Ella en resumen no entendía nada, solo, sentía un dolor tan intenso no solo en el corazón, sino en todo el cuerpo parecía que sus sistemas se había inundado del veneno de la decepción.

De pronto alguien abrió la puerta de la lechuzeria, ahí en el marco de la puerta estaba Hermione con los castaños ojos llenos de lagrimas ante la terrible silueta que su amiga le mostraba tirada en el piso con la carta del amor de su vida bien aferrada a su cuerpo sin inmutarse de que sus rodillas se estaban llenando de excremento de lechuza.

-¿¡POR QUE MIONE, POR QUE!?—le grito la pelirroja dando un golpe en el piso ocasionando que las aves ulularan de forma aturdidora.

Su amiga se acerco a ella y se dejo caer al piso al igual que la pelirroja donde la abrazo con mucha fuerza, era el momento en que Ginny supiera todo y se diera cuenta de que lo que había hecho el príncipe de las serpientes lo había hecho solo por amor, por amor a ella a una Weasley a una traidora de la sangre que para el era la flor mas hermosa de un espinoso jardín del que solo él era dueño.

Bueno qui esta el cap, please comentarios por favor, no me hagan rogar por ellos, bueno en el prox cap ahora si que se desata la bomba, Ginny esta histérica quiere buscar a Draco pero Hermy le explica que ya le ha informado a McGonagall y que el ministerio se encargara, sin embargo ¿de verdad el ministerio buscara a Draco o lo ignoraran por la traición de Lucius? Esto y más en el prox cap.