Capitulo 7.
Diversión, locuras y besos en Hogsmeade.
Hola creo que esta vez, no les diré mucho, porque quiero que lean el capitulo, solo les comento que por fin Dracito y Hermy, estarán juntos.
Esa mañana los chicos de la pandilla Gryffindor, preparaban una modesta maleta para su fin de semana en Hogsmeade, en cambio Hermione, sin que nadie la viera metía en su maleta un hermoso vestido negro que tenia especialmente reservado para esa noche en la que estaría con Draco.
La chica también empaco su maquillaje y una serie de accesorios para resaltar su belleza, por su parte la pequeña de los Weasleys llevaba lo indispensable, nada fuera de lo común ya que la chica no había planeado salir con alguien, ni hacer nada especial en Hogsmeade.
Por su parte los chicos solo empacaron algunos jeans, playeras, capas y abrigos ya que el clima en Hogsmeade se estaba poniendo muy frió.
Todos se quedaron de ver a las nueve de la mañana junto a la chimenea de la sala común, cuando los Gryffindor estuvieron listos, bajaron al gran comedor a tomar un desayuno rápido, ahí Harry volvió a subir a las nubes, ya que Cambell había hecho presencia en el gran comedor, al pelinegro la baba se le caía y no ponía atención a lo que estaban platicando sus amigos.
Cuando por fin llego la hora de de irse, todos tomaron sus cosas y se dirigieron al vestíbulo para que Filch el celador, revisara sus permisos, mientras los alumnos esperaban en la fila, uno de ellos buscaba como loco a la castaña gatita de Gryffindor, cuando por fin Draco localizo a Hermione, trato de llamar su atención, riéndose de forma ruidosa de un tonto comentario que había hecho Marcus Flint.
Hermy al escuchar la risa de Draco, disimuladamente se volvió para buscar al rubio entre la gente, cuando sus miradas se cruzaron Draco alzo las cejas y sonrió, en signo de saludo, Hermy suspiro en su interior y se sonrojo, después de eso la chica tuvo que darse la vuelta y olvidarse de Draco ya Filch esperaba impaciente con la mano alzada a que Hermy le mostrara su permiso.
Cuando por fin salieron del castillo en la entrada los carruajes de Hogwarts ya los esperaban para llevarlos al pueblo. El interior del carruaje se mantuvo en silencio hasta que por fin llegaron al pueblo.
-¿Y ahora que Hermione?, ¿dónde esta tu dichoso hotel?, ¡Me estoy congelando!, y no quiero caminar—dijo el pelirrojo que tiritaba de frió.
-Síganme chicos, ya verán lo que nos espera.
Seamus puso cara de sufrimiento— ¿pues que nos espera Hermy?, ¿por qué lo dices así?
-por nada Seamus, no te preocupes, mejor dejen de hablar y ya vamos.
Después de unos cinco minutos caminando, tomaron un trineo publico (una especie de taxi), que los llevo a la zona norte del pueblo, en la que se podía observar en lo alto de una colina un majestuoso hotel de lujo.
Ron y los demás tenían las caras pegadas a los cristales del trineo, hasta Hermione estaba impresionada por la belleza del complejo.
-¡¿Hermy, como hiciste para pagar esto?! —dijo Ron sorprendido
-Tengo mis contactos chicos.
Cuando los chicos Gryffindor llegaban a la entrada del hotel, al mismo tiempo un carruaje más grande de lo normal pintado de negro medianoche se acercaba a ese mismo lugar.
Los Gryffindor bajaron de su carruaje, pagaron y se internaron en el lobby del hotel.
Ahí una rubia bruja de cara alargada con expresión arrogante miraba a la pandilla como si fueran un par de bichos entrando a ensuciar su hotel. La mujer se detuvo principalmente en los pantalones rotos y viejos que llevaba Ron.
Hermy no se había dado cuenta así que se acerco a la recepción y le dijo de forma entusiasta.
-Buenos días señorita.
-se le ofrece algo a usted y a sus amigos niña—dijo la bruja de forma pedante.
-Si, tenemos reservación— respondió Hermy agresivamente, ya que había notado la expresión de la bruja.
-Mmmm, ¿ustedes tienen reservación? Dijo la bruja mirando a los chicos con desprecio.
-¡Ya le dije que si!, ¡TENGA! —Hermione le dio la reservación que le había entregado Draco el día anterior.
Después de esto la bruja reviso el papel de forma meticulosa, además de que murmuraba un par de hechizos para comprobar su validez y que todo estaba en orden.
-Muy bien señorita Granger, usted tiene reservadas las cabañas de lujo en la lección de las hadas, que es la 5-B, sus cabañas son la numero 10 y la 11, hagan el favor de dejar su equipaje y mi asistente lo llevara—la bruja toco una campana y al instante un joven mago, bastante apuesto apareció en la recepción.
-Si madame—dijo el chico.
-Joy lleva el equipaje de estos huéspedes a la sección 5-B cabañas 10 y 11 y hazlo rápido que estamos esperando huéspedes mas importantes que estos jovencitos
La bruja acerco a Hermy las llaves de las cabañas, y la chica las tomo con algo de indeferencia.
-¡Hola! soy Joy y soy su asistente por este día, por favor dejen su equipaje en el piso yo lo llevare, los chicos lo obedecieron y Joy al momento sacudió la varita he hizo flotar las maletas.
-Mmm, ahora, ¿quién se va a quedar en la cabaña diez?, al instante Seamus, Ron, Harry, Dean y Neville levantaron la mano.
El chico sonrió—perfecta elección, chicos y en la once, supongo que ustedes tres señoritas—Ginny, Luna y Hermy asintieron.
-¡Muy bien!, Joy hizo otro movimiento con la varita y las maletas desaparecieron.
-Ahora, por favor síganme, el chico los guiaba por hermosos pasillos decorados de forma rustica e iluminados por pequeños nomos de escayola que tenían velas en la gorra.
La pandilla siguió a Joy por el pasillo, sin ver nada mas que puertas de diversas formas, texturas y colores, cuando por fin la luz del día se reflejaba en la blanca nieve los cegó por unos segundos, habían llegado a un enorme bosque nevado, donde en un arco f8ura de la reja que separaba al bosque de la recepción decía "Bosque de las hadas sección 5-B" con letras doradas.
Joy abrió la reja para dejar pasar a todos, casualmente la ultima en atravesarla fue Hermione, que quedo al alcance de la pervertida mirada de Joy, que le había echado el ojo desde que la vio por primera vez, este disimuladamente caminaba detrás de Hermy para poder admirar el trasero y el contoneo que hacia Hermione al caminar.
El bosque era hermoso y lo mejor era que no se sentía tanto frió como en el pueblo, apresar de que estaba totalmente cubierto de nieve, en el bosque había una pista de patinaje, un estadio de Quidittch para realizar torneos entre amigos, además había bancas debajo de fantásticos árboles iluminados por preciosas y diminutas hadas bicolores que danzaban y dejaban caer polvo a los magos que estaban debajo de ellas.
También cada veinte metros te encontrabas con un pequeño duende ofreciendo bebidas calientes a cualquiera que pasara por ahí.
Hermione estaba impactada nunca haba visto un lugar tan hermoso como ese, estaba desesperada por que ella y Draco se sentaran debajo de uno de esos árboles a conversar mientras el polvo de hada caía en su rostro.
Cuando Joy se dio cuenta que Hermione se había quedado viendo las hadas le explico que el polvo que emitían era "amore".
¿Pero que es "amore"? —pregunto de forma ingenua Hermione.
-es amor en polvo, esta sección del hotel esta dedicada a las parejas, ya que por lo general vienen a esta aquí a recuperar la pasión y el amor perdido.
-Mmm, disculpa que te lo pregunte, no creas que soy un atrevido, pero ¿porque escogieron esta sección para quedarse?
Pues veras he, he, un amigo hizo la reservación, el me recomendó este lugar, pero yo vengo de fin de semana con mis amigos, el lunes tenemos que volver al colegio.
-¡Ahh!, ya veo estudias en Hogwarts.
-si
-Muy bien, bueno señores ya llegamos— Joy les señalo las cabañas—Síganme los de la cabaña diez, los chicos lo siguieron y Joy les entrego su llave.
-"BIENVENIDOS A THE DREAM LOVE MOUNTAIN, QUE SU ESTANCIA SEA PLACENTERA" después de esto Joy cerro la puerta y dirigió a las chicas a su cabaña que estaba a unos diez metros de ahí, cuando llegaron al pórtico Joy repitió la misma leyenda del hotel, pero antes de cerrar la puerta de las chicas, Joy le dio un tarjeta a Hermione con su nombre y numero de habitación.
-Si me necesitas, di este código en voz alta y yo apareceré en el momento. OK
-oh, si gracias Joy.
En la cabaña de los chicos, les esperaba una acogedora decoración muy rustica y bonita, toda la cabaña estaba alfombrada de color beige, al igual que los muebles que eran cómodos y hermosos, sin llegar a ser femeninos, junto a la chimenea principal había recipientes llenos de polvos Flu y ahí agazapado junto a la leña había un mugroso elfo domestico que al instante se puso al servicio de los chicos.
Estos se sentaron en los cómodos sillones y el viejo elfo comenzó a servirles, a Seamus le había conseguido Whisky de fuego, a Neville unos panques de caldero, a Ron y a Harry les consiguió el profeta y a Dean le daba masaje en los pies. Los muchachos disfrutaban de su estancia en ese maravilloso lugar, sin imaginarse ni por un minuto que estaban ahí gracias a Draco Malfoy.
Por otro lado a unos cuantos metros, en la cabaña de alado, las chicas se burlaban de Hermione. Ya que se habían fijado en como la miraba el botones Joy.
-¡Vasta Chicas, no me miraba tanto!
-Claro que si Herms, lo que pasa es que tu no te dabas cuenta, pero se le caía la baba cuando veía tu trasero, jajá jajá— S3e rieron Ginny y Luna.
Hermione se sonrojo, ya que le daba mucha pena que la miraran.
-Gua Herms, como conseguiste este lugar, es tan hermoso, creo que es más grande que mi casa.
-Vamos Ginny, no exageres, no es mas grande que la madriguera.
-Pero si mas lujosa
Hermione ya no supe que decir, no podía fingir que la cabaña no era lujosa porque en verdad si lo era.
A diferencia de la cabaña de los chicos, la cabaña de las gatitas de Gyffindor estaba decorada de forma femenina, pintada de colores rosas y pastel, además de que había encajes en los muebles, en las camas y en las cortinas. Y al igual que en la cabaña de los chicos había una detallada chimenea con polvos flu a su lado y también ellas tenían una joven elfina morena a su servicio.
Esto no le causo mucha gracia a Hermione, pero no privaría a sus amigas de que disfrutaran de este lujo.
La pequeña elfina se ofreció a prepárale el baño a Hermione a lo que ella respondió que no era necesario.
Cuando la elfina se fue Hermione cerro con llave su habitación, preparo la tina, puso la luz tenue dentro del baño se desnudo y se metió en la humeante agua.
La chica se sonrojo y se emociono al pensar en lo que le esperaba esa noche en la que se vería con Draco, además de que sol en unas horas tomaría el te con el en la casa de los gritos.
Hermione se quedo soñando y dejando que su imaginación la llevara a otro universo en donde solo existía ella y Draco.
A unos metros del hotel el carruaje negro medianoche estaba por llegar, dentro de el un exigente y arrogante grupo de jóvenes sangre pura viajaban hacia un fin de semana inolvidable.
-Draco ¿que cabañas tenemos?— pregunto Zabini
-No estoy seguro Blaise, en el hotel te las asigna la dueña, solo se que van a ser las de lujo y que vamos a estar en la sección de las hadas.
-Y ¿como nos vamos a quedar?, ¿en parejas? —dijo Pansy acercándose a Draco
-Exacto, pero no creas que yo me voy a quedar con tigo Pansy, no tienes tanta suerte niña.
-Vamos Draco se que pasaríamos un buen rato, imagínate los dos solos frente a una chimenea recuperando nuestro amor—suspiro la rubia que tenia las manos entrelazadas y cerca de pecho
-Jajaja, no me hagas reír Pansy tu te vas a quedar con Cambell.
-Pero...
-pero nada, yo ya hice una lista de parejas.
Crabbe y Goyle
Cambell y Pansy
Odri y Milicet
Flint y Zamara
Draco y Blaise.
-¿¡Y quien te dio la autoridad para decidir quien se queda con quien!?
-Ustedes Pansy, se los pregunte en la mañana
Pansy estaba que no se la creía, ya que todos sus amigos asentían con la cabeza y se burlaban de ella por haberlo olvidado.
-¿pero? yo no lo recuerdo, a mi no me preguntaste Draco.
En ese momento Cambell intervino, poniendo su mano en le hombro de la rubia— Pansy, tu fuiste la primera en aceptar que Draco nos dividiera.
-¿que?, ¡no es cierto!
-De verdad amiga, lo que pasa es que estabas tan embobada mirando a Draco que tu solo decías que si a lo que te pedía.
-Jajá jajá, es cierto Pansy, Draco pudo pedirte que comieras garra de dragón y tú lo hubieras hecho encantada.
La chica estaba muy apenada, pero que podía hacer en cuanto Draco la miraba con sus hermosos ojos grises ella perdía noción del tiempo y del espacio.
-bueno pues entonces les pido una disculpa.
-todos le dijeron que no se preocupara
-Espero que no haya mucha gente, me encanta que los hoteles estén tranquilos—dijo Cambell
-Pues lo dudo Camby, casi todos los Slytherin van a hospedarse ahí.
Cambell se quedo callada ante el comentario de Blaise
-Además no importa si hay mucha gente las personas que se quedan en ese hotel, solo son brujas y brujos de clase alta.
¡Se imaginan si uno de los Weasley se hospedara en el hotel!, creo que se moriría al notar como una de las cabañas es mas grande que su casa —rió Pansy
Ese comentario no le hizo mucha gracia a Draco, ya que de hecho dos de los Weasley estaban en el hotel, no quería imaginarse la cara que pondrían sus amigos, cuando se encontraran a la pandilla Gryffindor caminando por los alrededores.
El carruaje se detuvo de golpe, así que los chicos salieron de el para caminar en dirección a la recepción del hotel.
-Pansy ¿no crees que esa maleta es demasiado como para dos días?
La chica llevaba una maleta del tamaño de un armario pequeño.
-No Draco, si solo empaque lo indispensable
-Umm"si tu lo dices Pansy"
Al entrar en la recepción la bruja de aspecto arrogante cambio su expresión cuanto vio a Pansy, la mujer dejo el glamour de lado y corrió como loca hacia Pansy, abrazándola y besándola en las mejillas, la rubia estaba que se moría de vergüenza. Ya que los chicos se le quedaban viendo sin entender que era lo que estaban presenciando.
-¡Hola cariño, ¿por qué no me avisaste que venias?!
-Hola abuela, no te avise porque te quería dar una sorpresa
-¡¿ABUELA?! —dijeron los demás, que estaban estupefactos.
Pansy solo les sonrió y se encogió de hombros— si también era sorpresa para ustedes chicos.
La rubia le entrego la reservación a su abuela.
-Preciosa porque tardaron tanto, la reservación decía que debieron de haber llegado a las 9:30Am
-Lo que pasa que nos retrasamos porque Crabbe y Goyle querían comer antes de irnos.
-¡pero chicos! —dijo la bruja con voz melosa, vayan al restaurante ahí les darán todo lo que pidan.
Crabbe y Goyle no necesitaron que se los dijera otra vez, dejaron el equipaje en el suelo y corrieron en busca de la comida.
Por su parte Pansy presento a sus amigos con su abuela, todos estaban contentos de conocer a la abuela de Pansy, excepto Draco que estaba que se moría
-¿Cómo demonios se me ocurrió elegir este lugar?, seguro que a Hermione no le va a hacer mucha gracia quedarse en la propiedad de la familia de Pansy—pensaba el rubio
-Abuela y por supuesto que recuerdas a Draco ¿verdad?
La anciana se acerco a Draco con una expresión en el rostro que daba un poco de miedo.
-¡Draco, mi niño, estas tan grande y guapo!, díganme cuando va a casar, talvez aquí puede ser su fiesta de compromiso—dijo la abuela de Pansy muy ilusionada.
-Abuela no digas tonterías Draco y yo ya no somos novios, estoy soltera abuela.
-Pero ¿por qué cariño?, si son la pareja perfecta
Pansy se le quedo viendo a Draco y se percato de que el Slytherin estaba muy incomodo por los comentarios de su abuela, así que la rubia cerro el tema del todo.
Cuando por fin se instalaron cada uno en su respectiva cabaña, Draco disimuladamente se asomaba por las ventanas por si veía a Hermione, para su suerte vio salir a Ron de la cabaña con Luna, lo que quería decir que efectivamente Hermione estaba en la cabaña de alado.
-¿Pero donde estas princesa? —se preguntaba un desesperado Draco, que lo único que quería era estar cerca de su castaña.
Después de varias horas en la cabaña Harry comenzó a aburrirse, así que decidió salir a caminar un poco, cuando ya le dolían los pies a causa de que la nieve se le había colado en los zapatos deportivos, decidió sentarse en una banca, cuando de inmediato un nogmo se le acerco y le obsequio una humeante taza de chocolate.
Harry le dio las gracias y se acurruco en la banca para disfrutar de la reconfortante bebida.
Dentro de su cabeza, todo trabajaba a marchas forzadas, ya que era la primera vez en esos dias que tenia la oportunidad de ponerse a reflexionar sobre todo lo que le estaba pasando, y lo que sentía al respecto, aun entre la marea de cosas en la que pensaba había una que no lo cejaba en paz.
-¿Será que Cambell, es mi destino?, o ¿por qué me gusta tanto esa chica?, ¿qué demonios tiene ella que no tenga Cho, Ginny o todas las demás? —Todo eso se preguntaba Harry cuando una voz de su subconsciente se hizo presente en su cerebro—"Talvez te atrae porque no la puedes tener, porque es INALCANZABLE"
El chico seguía pensando en eso mientras daba entrecortados sorbos a su bebida caliente, el ambiente estaba en total calma el viento se podía escuchar. Todo era muy relajante, tanto que Harry se estaba quedando dormido, pero cuando casi lo conseguía una mano toco su hombro.
El pelinegro se asusto mucho y al buscar a su atacante disipo que no era nada más que Ginny que lo observaba desde atrás de la banca.
-Hola Harry ¿qué haces? —dijo esta con toda la intención de volver a hablar con Harry
-Mmm, nada Ginny ¿y tú?
-Estaba explorando el lugar, te vi aquí sentado y pues me acerque para saber porque estabas tan solito
-No, pues veras, mm... solo vine a... pensar, si a eso
-Oh, claro ¿puedo sentarme Harry?
Harry dudo, pero no quería ser grosero, así que se hizo a un lado dejándole espacio a la pelirroja, entonces los envolvió un incomodo silencio que Harry rompió con lo primero que se le vino a la mente.
-¿Quieres de mi Chocolate?
-no Harry, Gracias
El plan de Harry había fallado, pensó que con ofrecerle de su bebida conversarían tan siquiera de su sabor, pero no paso y otra vez el silencio se hizo presente.
Ginny tenía la cabeza hacia abajo como si le interesaran mucho las costuras de sus botas.
-Harry
-Si
-¿Aun estas interesado en la chica Slytherin?
-No creo que debas saberlo
-Por favor necesito que me lo digas.
Harry tomo aire
-Pues si Ginny, no se que hay en ella que me vuelve loco, pero dime ya que tocas el tema y a ti ¿quién te gusta?
Ginny se puso roja de ira
-¿Cómo se atreve?, ¿porque me hace esa pregunta?, ¿qué no es obvio que el es el que me gusta?, lo bese en el expreso, ¿qué mas necesita para darse cuenta? Porque no ve que a su lado ahí una chica que lo adora, lo idolatra y que daría su vida por el ¿Qué mas necesita? —Se decía Ginny enojada, aun así se controlo y con una falsa sonrisa le respondió.
-No me gusta nadie nuevo, yo sigo enamorada del mismo chico de siempre.
Harry la miraba como si en realidad no supiera a quien se refería.
-¡Vamos Harry sabes que estoy hablando de ti!, ¡¿qué acaso no te gusto ni un poco?!
El chico se alejo de la pelirroja que estaba rabiosa, y la miraba de forma azorada
-No es eso Ginny, yo te quiero mucho, pero eres la hermana de Ron, ¡casi eres mi hermana también!, te adoro Ginny, pero nunca voy a poder fijarme en ti de forma sentimental ¿me entiendes?
-¡NO, NO TE ENTIENDO!, ¿como no puedes fijarte en mi? ¿Crees que esa frívola chica de Slytherin te va a hacer caso?, o ¿qué? ¿Vas a volver con la perdida de Cho?
Se nota que no has escuchado los rumores que corren por el colegio, sobre tu noviecita.
-¡Ella no es mi novia y YA CALMATE GINNY! —dijo Harry que se estaba poniendo furioso
-¡NO ME CALMO! —La chica se levanto para gritarle a Harry en la cara
-Oh Harry si supieras lo que dicen de ella
-¡Pues dímelo, ¿qué esperas?!
-¡¿PARA QUE?, para que inventes una tonta excusa y la defiendas!, no Harry no te voy a decir, si te interesa mucho averígualo tu mismo.
Ah y una cosa mas por favor no le menciones nada de esto a mi hermano, no quiero que te de una paliza—le grito Ginny cegada por la rabia.
Harry se puso triste, no le importaba lo que se decía de Cho en el colegio, lo que mas le preocupaba era lo que Ginny sentía, no podía concebir que la pequeña Weasley estaba enamorada de el.
El nunca le había insinuado nada, como para que ella sintiera eso por el, pero ya no podía hacer nada, mas que esperar y desear que Ginny encontrara a su persona especial, que la hiciera olvidarse de el
Después de la pelea con Ginny Harry se sentó de nuevo en la banca y cerro los ojos, debía meditar todo lo que había pasado hace un momento, pero un extraño ruido lo hizo incorporase.
Parada a su lado estaba Pansy Parkinson, algo extrañada por la presencia del Gryffindor en tan exclusivo lugar
-¡Potter! ¿Cómo diablos es que estas aquí?
-no solo tu puedes venir a lugares como estos Parkinson y además eso a ti que te importa como es que estoy aquí.
Cuando Harry estaba dispuesto a irse, Pansy lo tomo por la bufanda y lo acerco a su cuerpo, Harry estaba que no se creía la situación.
-¿qué demonios le pasa a esta? —pensó Harry que ahora estaba a solo unos centímetros de los labios de Pansy.
-¿qué haces?, ¡suéltame!
Pansy lo miraba— ¡Potter! Iba a espera hasta el lunes para decírtelo en el colegio, pero ahora que te veo, pues aprovecho, Potter necesito que me hagas un favor
-¡lo que quieras pero aléjate de mi! —Mientras Harry se trataba de alejar de Pansy, inconcientemente el Gryffindor empujo a Pansy hacia atrás, solo que la chica se movió y las manos de Harry no quedaron en los hombros de Pansy, sus manos quedaron en los senos de Pansy.
Harry enrojeció tan rápido que casi le explotaban las venas de la cara, el chico comenzó a negar con la cabeza y a gritar como loco.
-¡Perdón, perdón!
Sin embargo Pansy, extrañamente no estaba muy molesta que digamos.
-Descuida Potter ya me las pagaras después, ahora quiero que hagas algo por mi, ¿de acuerdo?
-Esta bien Pansy te lo debo, después de lo que acabo de hacer, dime que es lo que quieres. Y... perdón de nuevo—Harry la miraba sonrojado
Pansy sonrió y se volvió a acercar a Harry
-quiero que finjas ser mi novio
-¿QUE? ¡Acaso estas loca, claro que no!, ¿para que? —Pansy se alejo y se puso seria
-Potter ¿alguna vez as amado a alguien tanto, tanto, que arias cualquier cosa para recuperar su amor?
-Mmm, perdona Pansy, pero no aun no me ha pasado
-Pero a mi si Potter, yo amo a Draco con toda mi alma y últimamente alguien me lo esta quitando, no se quien, ni porque, pero yo se que muy dentro de Draco el aun me ama y si lo pongo celoso saliendo con su peor enemigo, te aseguro que volverá con migo solo por molestarte, ¿qué me dices Harry?
El chico no respondía nada estaba procesando todo lo que Pansy le había dicho.
-por favor Harry, todo esto lo hago por amor—Pansy se arrodillo
-¡POR FAVOR!
Harry extrañado por la sinceridad de la chica, la ayudo a levantarse
-Esta Bien Pansy, ¿pero que gano yo con esto?
-Lo que quieras Harry, tu solo pídelo, yo te daré todo lo que me pidas—Pansy se acerco a Harry, le puso una mano en el trasero y le dijo al oído.
-Te daré todo lo que quieras Potter.
Harry le quito la mano de su trasero— ¡Hey!, ¡hey!, no creas que soy un pervertido, no quiero nada de eso.
-por ahora—pensó Harry muy dentro de su inconciente, bueno solo, te advierto que mis amigos lo sabrán, no quiero que piensen que los he traicionado.
-Claro Harry adviérteles lo que quieras, solo te ruego que les digas que sean discretos con nuestro pequeño secreto.
-No te preocupes Pansy, confía en ellos, y bueno ya lo pensé bien y si quiero algo a cambio.
Pansy lo escuchaba atenta
-Quiero que salgas con Seamus Finnigan y que le des la oportunidad de cortejarte.
La chica dudo un poco— Esta bien Potter, como quieras.
Después de eso los chicos se quedaron callados, hasta que Harry se armo de valor y rompió el silencio.
-Bueno Pansy, entonces yo ya me voy, o ¿se te ofrece otra cosa?
Pansy se encogió de hombros, pero luego se le ocurrió una brillante idea, la chica se acerco al pelinegro y lo tomo de la mano.
Harry estaba apunto de entrar en un colapso nervioso, no podía de dejar de mirar la mano de Pansy sobre la suya.
-¿qué haces?
-Quiero que vayamos a dar un paseo.
-Mmm... Esta bien
El Gryffindor estaba impresionado, ya que Pansy no era tan arrogante y molesta como todo el mundo decía, de hecho le parecía que Pansy era una chica linda y agradable, además de que muy atractiva.
Cuando el paseo termino la rubia miraba a Harry tiernamente, mientras le sacudía la nieve que le había caído en la chamarra y trataba de aplacarle el cabello, mientras le sonreía sin dejar de mirarlo a los ojos.
-No estas nada mal Potter, ¿creo?, que hasta podría acostumbrarme a que seas mi novio.
-Mmm... Gracias, pero dime una cosa.
-¿que?
-¿por qué si ahora Malfoy, no esta cerca, porque tenemos que estar juntos y tomados de la mano?
-Bueno Harry, es para conocernos mejor y para que cuando lo hagamos en el colegio no se vea fingido.
Harry, se quedo pensando que Pansy era mas lista de lo que creía.
La chica miro su reloj, en el que casi era medio día.
-¡Ups!
-¿qué pasa Pansy?
-¡Tengo que irme Harry, ya se me hizo tarde!, oye y gracias por todo nunca pensé que fueras tan buena persona. Gracias
-De nada—cuando la chicha se iba Harry le pregunto— ¡Hey Pansy los Slytherin sabrán lo de tu plan!
-¡Si Harry descuida!
Cuando el pelinegro partía hacia su cabaña, escucho pasos detrás de el, al volverse una sonrojada Pansy por el esfuerzo de correr lo tomo de la cara y le planto un dulce beso en la mejilla.
-¡Adiós Harry y gracias de nuevo! —grito Pansy mientras corría hacia su destino.
Ahora Harry si que estaba confundido, ya que cuando la chica lo beso sintió que la adrenalina corría a mil por hora por su cuerpo. Pero algo en su interior le prohibía fijarse en la rubia, talvez era por que no quería traicionar a Seamus, o porque ella era una Slytherin, en realidad no lo sabía pero el sentimiento que le había hecho sentir la rubia era incontrolable.
Mientras caminaba, el chico meditaba lo sucedido.
-¡Otra vez no! —pensó Harry, sintió que sus sentimientos y sensaciones se volvían locas, por su cabeza pasaba la imagen de Cambell, Cho y para confundirse mas también la hermosa cara de Pansy se hacia presente en su mente, Harry trataba de buscar una respuesta a sus alucinaciones, pero no se le ocurría nada, y se tranquilizo al mentalizarse en que el tiempo aclararía todo.
Solo tenia que ser paciente.
Por su parte Hermione que aun estaba dentro de la tina, imaginaba cosas sucias en las que Draco y ella eran protagonistas, la chica se estremecía al imaginarse al rubio entrando en el cuarto de baño totalmente desnudo incitándola al pecado.
De pronto la castaña abrió los ojos saliendo de su caliente fantasía, cuando la chica salio del baño no puso mucho empeño en arreglarse a pesar de que se iba ver con Draco, ya que la impresión se la tenia que levar en la noche, así que Hermy se hizo una coleta se maquillo de forma sutil, se vistió con jeans ajustados un top botas y una linda chaqueta de felpa para cubrirse del frió.
Cuando la chica salio del vestidor, se encontró con Luna que estaba tirada en el suelo de su recamara leyendo el quisquilloso.
-¡Hey Herms, ¿a dónde tan guapa?!
-¿Ah? Gracias, mmm...voy a dar una vuelta por ahí —Hermy sabia que por educación debía invitar a Luna a acompañarla, pero no podía ya que se iba a ver con Draco.
-entonces vuelvo en rato Luna
Como siempre la chica estaba en las nubes y no le presto mucha atención a Hermy, así que solo asintió con el dedo.
Antes de irse Hermy se paro en seco— Oye Luna ¿y Ginny?
-¿Quien sabe?, solo me dijo que iría a caminar, creo que se fue desde hace un largo rato, ¿quieres que le diga algo si llega?
-No Luna gracias, solo era curiosidad, entonces ya me voy ok. —la chica tomo su bufanda y su bolso, sin saber que al salir de la cabaña le esperaban momentos inolvidables.
Mientas iba caminando no se dio cuenta que alg8uien la vigilaba por la ventana de la cabaña de al lado.
Rápidamente Draco tomo una gorra y una bufanda, se cubrió el rostro y salio corriendo de su escondiste en busca de Hermione, Zabini solo pudo ver como el rubio corría como loco por la nieve.
Hermione salía del vestíbulo, dejando a la abuela de Pansy con el seño fruncido ya que a propósito al castaña había manchado el suelo de la recepción con nieve.
Mientras iba inmersa en sus pensamientos y tratando de cubrirse de la ventisca, alguien la tomo de la mano, esta sin embargo se dio la vuelta de forma violenta sacando su varita para apuntar a su atacante, pero se sintió como una tonta al darse cuenta de quien era el chico que la había asustado.
Los grises ojos de Draco lo delataban.
-Hola hermosa, ¿a dónde vas? —dijo Draco mientras se quitaba la bufanda de la cara.
-Voy al pueblo, aunque ahora que estas aquí mis planes pueden cambiar—dijo Hermy quien se acercaba cada vez mas al rubio, la chica aun tenía las fantasías recorriendo su mente y encontrarse con Draco ahí en medio de la nada con la oportunidad de hacer lo que fuera, la excitaba de forma incontrolable.
Sin embargo al rubio le pareció extraña la forma de actuar de su castaña, así que paro el asunto y le propuso pasear por las tiendas, pero como incógnitos.
El chico se tapo el rostro y Hermy se puso la capucha de su chaqueta para que no se le viera el rostro.
Los dos pasaron lindos momentos, fueron a muchas tiendas en las que se habían encontrado con Fred y George, así como con Millicet y Crabbe que se atragantaban de caramelos en la tienda de dulces más famosa de Hogsmeade.
De hecho Draco y Hermione se pusieron nerviosos porque al parecer Crabbe había reconocido a Draco.
Entonces los chicos mejor decidieron ir a cabeza de puerco para poder hablar tranquilamente y escapar de las miradas curiosas.
De forma agitada por haber corrido tanto Hermione comenzó a hablar—Draco, ¿crees que tu amigo nos reconoció?
-No lo se Herms, pero no te preocupes preciosa, si lo hizo yo lo convenceré de que todo son alucinaciones suyas, ahora porque mejor no hablamos de nuestra noche especial, ¿estas lista?
La chica sonrió y asintió de forma efusiva.
Así siguieron conversando hasta que dieron las tres de la tarde.
-Draco ¿quieres ir a la casa de los gritos?
El chico se puso a pensar y una breve fantasía paso por su cabeza en la que el y Hermione pasaban de los besos en dicho lugar, obviamente el rubia ansiaba que eso pasara, pero no quería arruinar ese día con sus calenturas y muy a su pesar dijo.
-¿qué te parece si mejor ya nos vemos hasta la noche?
Hermy se extraño, pero aun así no puso peros y acepto.
Cada uno se fue por su lado para no crear sospechas, mientras el rubio iba de regreso al hotel, la castaña se fue al bar. de las tres escobas a tomar algo caliente.
Cuando la chica entro a la taberna se encontró con Ginny que tenía el rostro triste y al parecer estaba bebiendo Whisky de fuego, lo que era raro ya que la pelirroja nunca bebía alcohol.
-Hola Ginny—Hermione se sentó junto a ella, entonces Ginny solo levanto su rostro y bajo sus ojos gruesas lágrimas se acumulaban para luego resbalar por sus mejillas, sin control alguno.
-Hola Herms—dijo la pelirroja con la voz entrecortada.
-Pequeña ¿qué te ocurre?, ¿quién te hizo llorar?
Ginny no podía más con su tristeza, así que abrazo a Hermione y comenzó a llorar sin control, la castaña no sabia que hacer, ni que decir, porque la pequeña Weasley no le había dicho que le pasaba. Así que Hermy se separo de ella y tomo a la pelirroja por los brazos
-¡Ginny, quiero que te tranquilices, MIRAME!, ¿por qué estas así?
Ginny la abrazo de nuevo, pero esta vez le dijo a Hermione— ¡es que nadie me quiere Herms, ¿qué soy tan fea?!
-¡Claro que no pequeña!, no eres fea, eres hermosa y porque dices que nadie te quiere ¿quién se atrevió a decirte eso? —pregunto la castaña, auque ya temía saber el nombre del chico que no quería a Ginny
-¡HARRY! Amiga, Harry no me quiere, dime ¿qué tiene Cho o Cambell o cualquier otra que no tenga yo?
Hermy no sabia que decirle a la pelirroja, la verdad es que ella pensaba que Harry era un tonto por no hacerle caso a Ginny, pero ¿ella que podía hacer?
-Mira Ginny, Harry no se ha dado cuenta de lo que sientes por el por eso... —Ginny la interrumpió— ¡NO, Hermy yo se lo he dicho muchas veces hace unos días hasta nos besamos en el expreso de Hogwarts!
-¿Que? —la chica estaba sorprendida por la noticia, estaba incrédula en como Harry podía despreciar una chica como Ginny.
-Si Herms, ¿pero sabes que es lo peor?
-No, ¿a que te refieres Ginny? —dijo Hermy comiéndose las uñas
La pelirroja comenzó a contarle a su amiga.
-Hace un rato le dije a Harry otra vez lo que sentía por el y como siempre me rechazo, me dijo que yo solo era su amiga, que el me ve solo como su pequeña hermana, entonces yo me puse como loca y le grite muchas cosas, pero cuando Harry creyó que me había ido, no fue así ya que regrese para disculparme por mi actitud, ¡y no sabes lo que vi Herms!
-¿qué paso Ginny que viste?
-¡Vi a Harry con alguien! —grito la pelirroja
-Pero amiga porque mejor ya no dejas lo de Harry por la paz, se que degusta mucho, pero Ginny debes de tener un poco de dignidad, no vuelvas a rogarle, cuando menos esperes el se dará cuenta de lo mucho que vales, y el vendrá a ti.
-¡Claro Herms! —dijo Ginny con ironía, pero déjame contarte con quien estaba Harry, mi hombre estaba muy acaramelado con P... ¡Pansy Parkinson!
-¿perdón? —Hermione se levanto de la silla, la chica estaba incrédula por lo que acababa de escuchar.
-¡Si Herms, ¿no es irreal?!
-Claro que lo es Ginny,
-¿qué crees que este tramando esa arpía?
-No lo se Ginny pero ten por seguro que lo averiguaremos.
Después de media hora de teorías sobre el porque Pansy y Harry estaban juntos, la pequeña Weasley, estaba mas tranquila ya hasta se reía de lo que le contaba Hermione sobre Pansy, cuando por arte de magia las tres escobas comenzó a vaciarse, ya que había empezado una ventisca.
-Oye Herms, ¿nos vamos o que hacemos? —dijo Ginny al percatarse del clima
-No Amiga, mira la nieve esta cayendo muy fuerte y no quiero resfriarme
-Muy bien Hermy entonces pidamos otra ronda otra ronda de bebidas ¿te parece?
-Claro Ginny— la taberna se seguía vaciando y ya solo quedaban unas parejas de brujos, algunos alumnos de Howgarts y unos cuantos duendes. De pronto el bar. Comenzó a enfriar de forma mágica, así que Hermy y Ginny se cambiaron de mesa a una más cerca de la chimenea.
En ese momento las chicas comenzaron a escuchar extraños sonidos que venían de detrás de una cortina que separaba una sección de la taberna.
En esa sección de la taberna la pareja que producía esos ruidos no era nada mas y nada menos que Flint y Cho, que se hacían caricias por debajo de la mesa, solo que como de costumbre Flint se propasaba y tocaba lugares que hacían gemir a Cho.
Ginny miro a Hermione asustada— ¿Escuchaste eso Mione?
-Si, ¿crees que alguien este en peligro?
-No lo se porque no vamos a ver que pasa.
-Esta bien vamos Ginny, los ruidos vienen de ahí—dijo Hermione mientras apuntaba hacia la cortina.
Cuando las Gryffindor casi llegaban Cho y Flint se estaban poniendo mas candentes, ya que la Ravenclaw había dejado de lado su silla y ahora estaba sentada en las piernas de su novio que la besaba con pasión en el cuello mientras con sus manos recorría el curvilíneo cuerpo de Cho.
Hermy estaba apunto de correr la cortina, pero Rosmerta la dueña de las tres escobas las interrumpió.
-Disculpen alguna de ustedes es Ginny Weasley
-Si soy yo—dijo la pelirroja algo inquieta por la pregunta— ¿qué pasa Rosmerta?
-Te ha llegado una carta linda, una tonta lechuza se estrello en la ventana y ya no pudo entregártela personalmente. —Ginny negó con la cabeza, no sabia porque su familia seguía utilizando a Errol
-Gracias, que amable—dijo la chica mientras tomaba la carta
-De nada linda—dijo sonriente Rosmerta
Ginny se olvido de los ruidos y abrió la carta que era de su madre, cuando la chica termino de leerla, se disculpo con Hermione y se fue corriendo a la lechuzeria del pueblo ya que tenia que responderle a su madre con urgencia.
-¡Pero Ginny, ¿qué paso?! —Grito Hermione
¡Te cuento en un rato, te veo en la cabaña adiós! —dijo Ginny mientras se alejaba corriendo
Hermione se quedo pensativa, por la actitud de su amiga— ¿qué seria eso tan importante que hizo correr a Ginny? —se dijo la chica a si mismo tratando de encontrar una respuesta que nunca llego a su cabeza.
Pero ya se preocuparía luego ya que así tendría tiempo para hacer sus compras
Hermione paso por la tienda de pociones y ahí compro unas cuantas para alisarse el cabello, para una manicura perfecta en un minuto y una para dormir.
La chica también paso por la perfumería donde compro varias esencias, después de arduos minutos de compras, Hermy se encontraba exhausta, así que se fue al hotel. Cuando la chica llego a la recepción, Joy el asistente descansaba en un sillón frente al fuego mientras leía el profeta, pero este en cuanto vio a Hermione se levanto y corrió hacia ella para ayudarla con sus compras.
-Gracias Joy, pero no tienes porque hacerlo, yo puedo sola créeme
-No se preocupe señorita, yo estoy para servirle
-Gracias eres muy atento —el chico le sonrió y la siguió hacia su cabaña. Cuando llegaron Hermy le agradeció de nuevo a Joy, lamentablemente el joven quería algo mas que las gracias, así que le pidió a Hermione que saliera con el.
-Mmm...Perdón pero yo tengo novio
-Oh, que pena, bueno gracias de todos modos señorita y recuerde que estoy para servirle
-Si gracias, adiós
El asistente se fue sin embargo no se daría por vencido, ya que sabia que tarde o temprano se le ocurriría algo para conquistar a Hermione.
La castaña se dejo caer en un sillón porque se sentía agotada, de pronto Luna salio de la nada bebiendo una soda.
-Hola Herms, te ves cansada
-Si Luna lo estoy, además tengo hambre
-Vamos te preparo algo
-¿tu sabes cocinar Luna? —pregunto Hermione algo extrañada
-Claro Herms, mi padre me enseño a hacer un delicioso estofado, solo que hay un problemita
-¿cuál Luna?
-Jajaja, que no me acuerdo de los ingredientes—Hermy sonrió y negó con la cabeza—Hay Luna yo te invitaría a comer en el pueblo, pero ya no aguanto mis pies.
-Bueno entonces hay que decirle a la elfina que nos prepare algo—Hermy no se sentía muy de acuerdo con la propuesta pero no quería caminar mas, ni tampoco quería arriesgarse a probar el estofado de Luna.
La elfina cocino un delicioso asado que Luna y Hermione devoraron gustosas.
-Oye Hermione y que compraste—antes de que la castaña respondiera Luna salio despedida hacia las compras de Hermione para husmear su contenido.
La castaña quería matar a la Luna, no se imaginaba que le diría Luna si descubría la sexy ropa interior que acababa de comprar. Así que se lanzo hacia la rubia y le quito las bolsas
-¿qué pasa Herms? —dijo Luna sorprendida por la reacción de Hermione
-Jejeje, no pasa nada Luna, solo que te traje algo y no quería que tu lo descubrieras
-Si, bueno entonces dime ¡que me compraste!, ¡que me compraste! —Gritaba la chica mientras saltaba emocionada sobre sus rodillas.
Hermione ahora si que se había metido en un problema, no sabia que darle a Luna, porque era mentira que le había comprado algo, pero entonces recordó que había comprado una poción para dormir que la usaba cuando tenia exámenes.
Hermy saco unja botellita púrpura de una de las bolsas y se la dio a Luna.
-Gracias Hermy, ¡que linda es! (recuerden que Luna es medio extraña y le encantan las cosas brillantes y de colores)
Por otro lado en la cabaña de los chicos, todos estaban muy ocupados con sus cosas, Dean y Ron jugaban al ajedrez, Neville, Harry y Seamus se divertían con una consola de video muggle que el sucio elfo les había conseguido.
-¡Oigan chicos! Por cierto ¿saben que me paso? —Grito Seamus
-¿qué? —contestaron los demás
-Hace un rato salí a comprar unos bocadillos y la vi—El chico puso cara de borrego a medio morir— vi a esa hermosa bruja, que tengo clavada en mi corazón.
-¡CALMATE SEAMUS!, hasta pareces poeta—se burlo Ron— ¿de quien hablas?
-Pues de quien mas va a ser Ron, hablo de ese ángel Slytherin
-¡Que, Parkinson!
-Exacto Ron—Seamus suspiro— creo que la amo.
En eso Harry se puso incomodo, desde que había llegado de su caminata quería contarles lo de Pansy, pero no se atrevía, sin embargo creyó que ahora era el momento perfecto, ya que Seamus había tocado el tema de Pansy.
-Amm... ¡Chicos! —Harry levanto la mano para llamar la atención de sus amigos. Los chicos se volvieron para mirar a Harry
-¿Qué pasa? —pregunto Dean
Harry estaba nervioso, no sabía como empezar, no tenia idea como tomarían la noticia, en especial Seamus.
-Bueno— comenzó a hablar Harry, saben me paso algo gracioso cuando salí a caminar, verán, me encontré con una chica— en ese momento Seamus interrumpió a Harry ya que comenzó a gritar vítores. Esto claro hacia que el pelinegro se sintiera aun mas incomodo
-Ja, gracias chicos, pero es que, ¡ah!, no se como decirles esto, no se como reaccionaran, pero... —de nuevo alguien interrumpió a Harry, solo que esta vez fue Ron el que lo hizo
-Porque no quieres decirnos Harry ¿acaso te acostaste con la chica? —dijo el pelirrojo con una sonrisita.
Harry se levanto del sillón— ¡NO!, ¿cómo crees eso Ron?, claro que no me acosté con ella.
-¿Entonces por que tanto misterio Harry? —dijo Ron
-Bueno se los voy a decir pero antes—Harry se volvió hacia donde estaba Seamus—Amigo no te vayas a enfadar, solo escuchen y denme su opinión.
Ahora los chicos miraban a Harry intrigados, sobre todo Seamus.
-Verán la chica con la que me tope era Pa... —Harry miro a Seamus—era Pansy Parkinson.
Seamus no tuvo más reacción que abrir mucho los ojos al escuchar el nombre de su amada.
-¿y que quería esa chica con tigo Harry? —dijo Neville
Harry rió de forma nerviosa— eso es lo gracioso, la chica llego a insultarme como es su costumbre, y luego me dijo que estaba enamorada de Malfoy pero que según ella, alguien se lo estaba quitando, pero según ella esa súper segura que Malfoy aun la ama, así que se acerco a mí y me dijo.
Los chicos tenían cara de asombro, sobre todo Ron y Seamus.
-¿¡que te dijo!? —preguntaba Seamus de forma impaciente
-Bueno me pidió que le hiciera un favor y yo accedí, pero tranquilos chicos, eso es lo bonito de la historia, lo malo es la clase de favor que me pidió, ella quiere que yo finja ser su novio.
Seamus casi se cae de la silla cuando escucho eso, sin embargo se quedo callado.
-Todo este teatrito Parkinson lo invento parta darle celos a Malfoy, porque según ella si sale con migo, Malfoy vuelve con ella solo por fastidiarme.
-Tiene sentido—dijo Ron que estaba cruzado de brazos y muy pensativo.
-Pero no crean que no le pedí nada a cambio, le dije que le iba ayudar si prometía salir con Seamus.
Seamus sonrió—Guau Harry ¿de verdad hiciste eso por mi?
-Si amigo, ella lo prometió, de hecho solo por esa razón accedí a ayudarla. Y claro para fastidiar a Malfoy.
-¿y se van a besar?
Harry frunció los labios—lamentablemente si Seamus, ya lo creo, pero no te preocupes, lo aremos exclusivamente cuando Malfoy nos este viendo, así que esto tiene que permanecer en secreto, solo lo saben ustedes y los amigos de ella.
-Oye Harry y ¿no le vas a decir a Hermione? —pregunto Dean
-Vamos Dean—interrumpió Ron—Imagina lo que diría.
Ron comenzó a imitar la voz de Hermione—"pero Harry ¿cómo te atreves?, eso es muy malo y peligroso, que tal si es una trampa para que los mortifagos te atrapen, o peor aun, si sales con ella mancharas tu reputación, esa Pansy es una perdida"
-Es cierto Ron—dijo Dean—Hermy no soporta a nadie de Slytherin y no le aria mucha gracia que Harry ayude a Pansy.
-Exacto chicos, por ese detalle no le voy a decir nada a Herms, y espero que a ustedes tampoco se les salga ok.
-Pero que vas a decirle si te ve con ella —dijo Seamus, que había tomado muy bien la noticia
-Pues fingir que si es mi novia, pero para eso necesito su ayuda chicos, por favor
-¡Claro! —gritaron todos
Seamus se acerco a Harry de forma pensativa, le puso una mano en el hombro y con la cabeza mirando al suelo le dijo—Oye amigo, pero no te vayas a acostar con Pansy, eso si me destrozaría no solo el corazón, sino también el alma. Extrañamente todos se volvieron para ver como reaccionaba Harry.
Sin embargo el chico negó con la cabeza—Claro que no Seamus, Parkinson es de tu propiedad y además no me atrae nada (mintió Harry), y cuando yo tenga relaciones va a ser con la chica que me ame y que yo estoy seguro de amarla de igual forma.
Jajaja—rió Dean— ¡Cálmate Harry!, hasta pareces una mujer cursi, ¿de verdad nunca has tenido sexo?
Harry se puso rojo, porque era bastante tímido a la hora de hablar de esa clase de temas.
-No Dean, no he tenido relaciones, ¿porque?, ¿ustedes si?
Las caras de todos se ensombrecieron, y contestaron por separado que no. Mientras los chicos sentían pena por ellos mismos, Neville comenzó a reírse.
-¿qué pasa Neville? —Dijo el pelirrojo— ¿qué es tan gracioso?
Neville no paraba de reír, hasta las mejillas se le habían puesto rojas por la falta de aire—jajaja, yo ni siquiera se que es o como se hace el sexo, en realidad no tengo idea de que están hablando
Todos se cayeron de espaldas y el inocente de Neville solo seguía riendo, después Seamus se levanto y tomo a Neville del hombro—Vamos hermano, tenemos que contarte como vienen los bebes.
-¡Harry por favor pide comida al elfo!, tenemos que ilustrar a Neville sobre la vida y disipar sus creencias de que el conejo de pascua existe, y que el vino cargado por una cigüeña desde Paris.
Mientras los chicos ilustraban a Neville sobre chicas, Hermione ideaba una forma de zafarse de Luna ya que se acercaba su noche especial con Draco
-Solo tengo que pensar en algo —se decía Hermione que miraba a Luna jugar con la elfina—Todo esta saliendo perfecto Ginny no esta, los chicos no se han aparecido por aquí, solo me falta quitar a Luna del camino.
En ese momento la luz ilumino el cerebro de la chica y recordó para que servia la poción que le había dado a Luna, así que con disimulo se levanto del sillón y fue a la habitación de Luna en busca del liquido.
-¡BINGO! —Grito Hermione para sus adentros al encontrar la botellita color púrpura en la mesita de noche. Así que se dio prisa y mezclo unas gotas de la poción con cerveza de mantequilla, después de asegurarse de que la mezcla era homogénea, la castaña inocentemente le ofreció la bebida a Luna.
-Amiga, hace frió, mira lo que te traje
La rubia se levanto rápidamente y le arrebato la bebida a Hermione, y en cuanto término de beberla tosa Luna se recostó en un sillón y se quedo profundamente dormida.
Ya que la rubia estaba roncando Hermione corrió hacia el baño y se dio una ducha rápida, después se aliso en cabello con ayuda de pociones y de un artefacto muggle que había comprado en Paris, se maquillo lo mas espectacular que pudo, poniendo cuidado y empeño en tapar una pequeña imperfección que tenia en la frente, la castaña se puso el provocativo vestido negro de diseñador a juego con unos hermosos zapatos altos y ya por ultimo vertió unas gotas de su perfume favorito en lugares específicos de su cuerpo, por cualquier cosa que pudiera suceder.
Cuando ya salía de la cabaña se puso un grandioso abrigo y se fue de puntillas por la nieve, tratando de no llamar la atención, con dirección a la cabaña, donde Draco ya la esperaba impaciente y tan lleno de deseo que no sabía si se podría contener al estar con Hermione a solas.
En ese momento alguien toco la puerta de la cabaña donde estaba el rubio, este gustoso se acomodo la ropa y puso su mejor cara para recibir a Hermione, cuando Draco abrió la puerta casi se cae de la impresión.
¡No era Hermy la que estaba al pie de la puerta si no Cambell!
-Ca...Cambell, ¡¿pero que demonios haces aquí?! —le grito el Slytherin con voz nerviosa
-Nada, te vi salir y me dio curiosidad y te seguí ¿a quien esperas? —dijo la chica visiblemente ebria, por la forma en que hablaba además de que no se podía mantener en pie.
La chica trataba de ver el interior de la cabaña como si buscara a alguien, pero Draco fue más rápido y le cerró la puerta.
-Niña, tengo planes y no es que sea grosero pero necesito que te vayas de aquí por favor.
-pero Blaise, ¿por qué en lugar de que te diviertas solo, mejor no me invitas?, de veras que te va a gustar.
Draco estaba desconcertado por la actitud de Cambell, pero lo peor era que ella pensaba que el era Zabini, por culpa del alcohol.
La castaña se acerco al rubio tratando de besarlo. El chico la Alejo y le pregunto—Cambell, pero ¿qué tomaste?
-Yo...No...tome...nada, solo se...que te amo Blaise.
-¿¡Blaise!? Cambi, ¡no soy Zabini, yo soy Draco!
-No, no finjas, eres Zabini, te amo Blaise
Draco estaba muy extrañado— ¿qué demonios le hiciste a Cambell Blaise? —se pregunto Draco a si mismo.
-Cambi mírame
La chica tenia lagrimas en los ojos, extrañamente la hacia ver mas bella de lo que era
-Cuéntame ¿qué paso?
Cambell abrazo a Draco y de pronto sin más se quedo profundamente dormida en el hombro de su amigo.
-¿Y ahora que hago? —dijo Draco, pensando en que diría Hermione si lo viera en su noche especial abrazando a otra chica. Así que opto por meter a Cambell a la cabaña, la encero en un cuarto y hechizo la puerta para que no pudiera salir ni escuchar nada del exterior.
De nuevo alguien toco la puerta, aunque esta vez Draco fue cuidadoso y primero miro por la ventana para saber quien era, sin embargo esa vez si era quien el estaba esperando con tanta impaciencia.
El chico abrió la puerta y beso la mano de su princesa invitándola a pasar, cuando pudo observarla en su totalidad, el cuerpo de Draco se alboroto de forma incontrolable.
-Hola Hermy, te ves preciosa
La castaña se veía realmente bella, el vestido negro se le pegaba al cuerpo como si fuera una segunda piel, dejando ver lo esbelto y curveado de su cuerpo, además que el maquillaje le sentaba muy bien junto con la coleta que se había hecho.
-Gracias Draco, tu también estas muy guapo, el negro te sienta muy bien.
-Digo lo mismo Hermione, creo que ese color será mi preferido de hoy en adelante gracias a tu hermoso vestido, en fin ¡estas lista!
Hermy entro con temor a la cabaña, ella estaba convencida de que Draco le gustaba y que quería ser su novia, pero no sabia que intenciones tenia el Slytherin
Cuando Draco cerró la puerta Hermy pudo percatarse de la hermosa sala con chimenea, de la hermosa decoración y de la linda mesa cubierta de rosas negras que incitaban al romance.
Hermione estaba que no se la creía se sentía muy feliz, hace meses que no experimentaba ese sentimiento, de pronto Draco se acerco a ella como una sigilosa serpiente y la tomo por la cintura acercándola a su cuerpo, los chicos se miraban fijamente mientas sus cuerpos se sentían como un volcán a punto de hacer explosión, Hermione podía ver el amor que Draco sentía por ella, los grises ojos de Draco que por lo general eran fríos, esa noche habían vuelto calidos.
-Hermione... —Draco tomo las manos de su chica envolviéndolas en las suyas y sacando una cadena con un dige de una rosa negra de su bolsillo junto con una rosa blanca le dijo—Señorita Granger, Hermione ¿quieres ser mi novia? Los ojos de Hermione se llenaron de lágrimas al ver la expresión de profundo amor que Draco tenía y sin más tomo la rosa.
-Si Draco, si quiero—la chica se acerco a su novia y lo beso con pasión, por fin estaba viviendo su sueño.
Los chicos cenaron y conversaron sobre sus cosas y gustos, además de lo que pasaba con sus amigos y familias, entre la platica salio a relucir que Cambell yacía dormida en un cuarto.
-Vaya ¿qué le habrá hecho Zabini para que se pusiera tan ebria?
-No lo se amor, mañana hablare con ella, pero olvidemos eso, porque mejor no tu y yo nos divertimos un poco.
Hermy acepto.
Los chicos se sentaron en unos cojines frente a la chimenea y mientras bebían Champán, Draco comenzó a besar el cuello de Hermione.
-Mmm, eso me gusta amor—decía Hermione que se retorcía por las sensaciones que le producían los besos y las caricias de Draco, la pareja se besaba de forma tierna, pero todo comenzó a subir de tono y ahora los besos se hacían mas apasionados he iban acompañados por caricias por encima de la ropa.
-Amor creo que es hora de irme—dijo Hermione visiblemente calorada y agitada.
-Claro princesa—dijo Draco mientras miraba la transformación de Hermione, sus mejillas estaban rojas por el calor corporal y ya no tenia la coleta, el castaño cabello le caía hasta la cintura y el vestido estaba visiblemente arrugado, Draco sabia que no debía presionar a Hermione, le importaba demasiado como para hacer una tontería, aunque honestamente verla ahí junto a el medio recostada y tan vulnerable hacia que Draco se alborotara.
De pronto una vez mas Hermy se acerco a su novio y comenzó a tocare la espalda mientras le daba entrecortados besitos en el cuello y debajo de la oreja, inmediatamente la chica provoco que Draco tuviera un erección.
Cuando el chico se percato de eso le pidió a Hermione que parara.
-Creo que esos es todo por hoy preciosa.
-¿Por qué Draco, no quieres que te bese?
-No es eso Hermy, lo que pasa es que si lo sigues haciendo, no respondo—dijo con una sonrisa picara
-¡Oh, ja, claro! —dijo Hermy que también ya había visto la erección de Draco. — ¿Sabes que eres lindo?
-¿Entonces no crees que soy un pervertido que solo quiere tener sexo?
-No—dijo Hermione sonriendo—creo que eres un amor, y que tu grosera novia se aprovecho de ti
-No digas eso, yo fui el que empezó.
-No importa mi amor, no creas que me voy a asustar por cosas así, despreocúpate
-Gracias
-Oye Hermy me darías un hielo.
-Claro
Draco se lo metió en le pantalón haciendo que Hermione estallara en risas.
-¿por qué haces eso precioso?
-Para que mi amigo vuelva a dormir, no es apropiado que ande despierto a estas horas de la noche dijo Draco muriéndose de risa y de frió. Después de esto el chico acompaño a Hermione a la puerta y abrazándola le dijo—Hermione, mi amor, mi princesa, te juro que no te arrepentirás jamás de haberme dado la oportunidad de ser tu novio.
-oh Draco, eres tan dulce, por eso te quiero, pero bueno ya tengo que irme amor.
-Sabes que no quiero dejarte ir ¿verdad? —dijo el rubio de forma seductora.
-No, niño, pero no es correcto que me quede, bueno ya me voy pero no voy a poder dormir, porque voy a estar pensando en ti y en esta hermosa velada Draco.
-¡guau Hermy ¿de verdad?! oh Herms te quiero tanto
Una vez más Draco y Hermione se besaron dulcemente para despedirse.
-¡oye amor!
-¿que pasa princesa?
-No me vayas a engañar con Cambell ok.
-Claro que no cariño, yo también ya me voy a mi cabaña, Adiós
-Adiós amor.
Draco desapareció toda la decoración y muebles que había preparado para Hermione, el chico se sentía en las nubes, por fin Hermione era su chica y la quería con toda su alma. Antes de irse el chico paso por el cuarto donde había dejado a Cambell para ver como estaba.
Sus dudas se disiparon al ver profundamente dormida a la Slytherin solo que algo llamo la atención de Draco.
Cambell tenia desabotonada la blusa, así que se podían ver sus pechos, además de que la falda que vestía se le había subido hasta dejar ver las bragas, esa erótica escena hizo que Draco tuviera sucios pensamientos con tan vulnerable criatura, sin embargo no sintió deseos al recordar la cara de su hermosa Hermiona y dejo a Cambell con sus sueños, y el se fue a su cabaña.
Cuando la castaña llego se fue de puntillas a su habitación, ya que aunque Luna seguía dormida en el sillón y de Ginny no había rastro no quería arriesgarse, la chica se desvistió, se puso el pijama y se metió en la cama, aunque no para dormir, Hermione tocaba su cuerpo imaginando que era Draco mientras recordaba cada momento de esa noche.
Por su parte Draco descansaba en su cama volviendo a vivir en su mente cada sensación que su novia despertó en el tanto emocional como corporal.
Draco y Hermione se durmieron pensando en su futuro como pareja e imaginándose juntos para siempre.
Jajaja, ¡que romántico! POR FIN Hermione y Draco están juntitos y felices, espero que les haya gustado esta segunda parte que estuvo llena de locura, amor, favores y besos. Porfa dejen comentarios, espero en el siguiente capitulo resolver dudas como ¿qué decía la carta de Ginny? Y ¿dónde esta? Y ¿qué le hizo Zabini a Cambell?
Bueno Bye Gracias por todo les mando un abrazo gracias por sus críticas y FELICES FIESTAS. Atte Fabys
