Un nuevo líder Samurai
En la ciudad de Freíd una chica de cabello rubio y liso, caminaba a un lado de uno de sus caballeros, quien la escoltaba desde que ella salió de Asturia. Ella era la princesa Eries, y el caballero quien la cuidaba ahora era Allen Schezar.
- Princesa Eries, la veo esta mañana muy callada. ¿pasa algo?.
- Ha llegado carta de mi padre.
- ¿Y lo que le dice le afecta?.
- En cierta forma.
- ¿Puedo saber que le aflige princesa?.
- Hitomi, ella va. – Calla un momento y responde con dudas.
- ¿Pasa algo con ella?.
- Nada de gravedad pero, al parecer mi padre la comprometió en matrimonio con el rey Van Fanel.
- ¿Hitomi se casará con Van!.
- Si.
- Pero no veo por que se preocupa tanto, Van y ella se conocen y se podría decir que se llevan bien.
- ¿Allen tu?.
Eries calla y desvía la mirada comenzando a caminar, llegando los dos a los jardines del palacio.
- ¿Qué sucede princesa Eries?.
- Tu¿la sigues queriendo?.
Allen entrecierra sus ojos y la mira con ternura, Eries no lo pierde de vista y ve como el acerca su mano y toma uno de sus cabellos, deslizándolo por sus dedos.
- Desde cuando se que Hitomi nunca será parte de mi vida, y ambos nos engañábamos, ella no sentía amor por mi, y yo solo quería consuelo.
- ¿Por Millerna?.
- Tal vez.
Allen toma la mano de la princesa Eries y le deposita un beso.
- Tarde me di cuenta que había una persona mas especial, que me quería, no solo a mi, si no también a mi familia. No olvidaré sus nomeolvides.
Allen deja la mano de la princesa y esboza una pequeña sonrisa, mientras su caballero se retiraba.
Allen se había convertido en el guardia personal de la princesa Eries después de que la guerra terminara, Allen de ves en cuando se topaba con Hitomi y Millerna, pero era solo saludos y tratos entre buenos amigos, el sabía que Millerna pertenecía en cuerpo y alma a Dryden, y Hitomi, pues, no solo veía que en verdad sentía algo mas que amistad por el rey de Fanelia, era su destino estar juntos.
En Asturia Hitomi caminaba por los pasillos del palacio, a menudo varias doncellas se le acercaban con tal de que les diera su opinión en ciertas telas, vestidos y joyas, seguía despistada y no ponía atención a lo que ellas le enseñaban, que solo dijo si a todo. Celena había llegado como todos los días a visitar a Hitomi desde temprano, cuando se topa con ella.
- Buenos días Hitomi, perdona el retrazo pero ahora si se me pegaron las sabanas.
Celena queda extrañada y pasa una de sus manos frente a los ojos de Hitomi, ya que la veía muy despistada, como si no estuviera en este mundo. Hitomi reacciona al ver la mano de celena y ella voltea a verla.
- Perdona, ando un poco distraída.
- Bueno al menos no lo niegas. Pero que te pasa, luces extraña.
- Lo que pasa es, bueno, estoy algo nerviosa.
- ¿Tan grave esta el asunto?.
- No, bueno, no lo se.
- Vamos dímelo.
- Me caso.
- ¿Te casas¿Y con quien?.
- Con….. con Van.
- ¿Con su majestad Van!.
Hitomi asiente con la cabeza, Celena muestra una gran sonrisa.
- No lo puedo creer te casas con tu novio.
- Celena te dije que no es mi novio, solo amigos.
- Ja, a otro con esa historia. Cuando me dijiste tu historia supe en ese momento que ustedes dos son la pareja perfecta.
- Hay Celena que cosas dices. Estoy tan nerviosa, Van creerá que quiero algo de su reino, o algo así.
- Como la primera ves que lo viste?.
- Si, Celena estoy bastante nerviosa, no se que hacer, hay veces que me gustaría escapar.
- No cometas una estupidez. Que te parece si mejor vamos a practicar un poco con la espada.
- Buena idea.
Ambas chicas se alejan, Hitomi trataría de quitarse tantas cosas de la cabeza estando entretenida por un rato. La tarde caía en Asturias, y en el cielo se podía ver la Flota de Fanelia, quien empezaba a aterrizar, en tierra el guardia de Asturia aguardaba a Takeshi, el capitán de Fanelia, este los escoltaría hasta el palacio para reunirse con su majestad Aston. Al llegar frente al palacio el rey vio a la escolta de su majestad Van desde la ventana, a lo que se preparó para recibirlos. Takeshi fue el único que entró al despacho del rey Aston, el cual quedó a solas con él.
- Majestad Aston, vengo en nombre de Fanelia y su rey, fui mandado con el fin de escoltar a la princesa Hitomi Aston ante el rey Van Slanzar de Fanel.
- El rey ríe un poco y se levanta de su asiento. Me alegra que estén aquí, y agradezco al rey por su atención. Venga, le mostraré a la princesa que deberá escoltar a partir de ahora.
Ambos salen y se dirigen a la habitación de Hitomi.
- Como verá es una chica algo impulsiva, pero por fin a cambiado, ahora es mas delicada.
- Su majestad Van me contó algo de ella, bueno además que sabemos parte de su historia desde las guerras.
- Me inquieta ver tantas tropas Fanelianas, pasa algo?.
- Su majestad Fanel así lo mandó, el esta temeroso de que algo le pase a la señorita Aston durante su viaje. El me ha encargado que nada malo le pase.
- Van, nunca cambiara.
- A que se refiere con eso majestad?.
- A que su majestad Fanel es desconfiado hasta con su misma sombra, perdone se que es su rey, pero en parte lo entiendo.
Takeshi queda callado, había cierta arrogancia en el rey Aston cada vez que hablaba.
Mientras Celena y Hitomi practicaban, antes de empezar, Gadeth se les había unido, y había descubierto el pequeño secreto de la dama Schezar.
- Con que estos son tus clases de bordados, con razón la vez que me mostraste como lo hacías te cosiste la falda.
- Bueno que quieres que haga, esas cosas no se me dan.
- Vamos Gadeth, no te enojes con ella.
- No me enojo con ella señorita Hitomi, solo es que me preocupa lo que valla a pasar cuando el jefe se entere.
- No se enterará Gadeth, anda, práctica ahora con Hitomi.
- No lo creo Celena.
- ¿Por qué¿temes que algo te haga?
- Celena, es una de las princesas de Asturia.
- Pero eso no me quita la habilidad que yo tengo.
Hitomi miró de forma retadora a Gadeth, él solo se rasca la cabeza y saca su espada. Ambos empiezan a pelear, Hitomi atacaba ágilmente y Gadeth seguía el ritmo de la princesa, pronto la pelea se puso más emocionante, las estocadas de Gadeth eran más veloces e Hitomi seguía sin problemas. Pero de repente Hitomi pierde la concentración y hace que la espada caiga al suelo. En ese momento el rey Aston y Takeshi pasaban por ahí, cuando escucharon como una espada caía al suelo, al estar frente al gran salón, ven como Gadeth tenía la espada apuntando al cuello de la chica. El rey Aston se sorprende y dice el nombre de Hitomi con sorpresa, Takeshi al ver que era la chica que el rey le pidió que cuidara con su vida siendo amenazada por la espada de aquel hombre, se lanza sobre el, apartando con su espada la de Gadeth y poniéndose como escudo frente a Hitomi.
- Como osa atacar a la prometida del rey de Fanelia.
- ¿Prometida del rey?.
Gadeth tartamudeaba con asombro, Celena se puso las manos en su boca e Hitomi se acercó al hombre para esclarecer el mal entendido.
- Espera, el no me estaba atacando. El es uno de los caballeros celestes de asturia, al mando del capitán Schezar.
Takeshi voltea y guarda su espada.
- Perdone, pero tengo ordenes estrictas de protegerla durante mi estancia en Asturia, y el viaje hacia Fanelia.
- ¿Guardias¿escoltándome?. Pero pensé que yo partiría por mi cuenta a Fanelia.
- El rey Van Fanel así lo mandó Hitomi.
El rey Aston se acerca y con una mirada hace que Celena y Gadeth salgan de la habitación.
- El es Takeshi, guardia personal de su majestad, él es el sucesor de Vargas, ahora líder Samurai.
Takeshi agacha la cabeza en muestra de respeto hacia Hitomi.
- Entonces quieres decir que tu eres uno de los 4 lideres samurai al servicio de su majestad Van?.
- Así es princesa.
- Bueno el desde ahora el será tu escolta personal hasta que lleguemos a Fanelia. Mañana temprano partiremos.
- ¿Tan pronto!.
- Así es.
Hitomi se sorprende por el comentario del rey y sus nervios crecieron más.
