Soñar despierto
La luz del sol que se colaba por las rendijas de la cortina mal cerrada me despertó. Suspiré satisfecho al sentir su piel tibia debajo de mí.
"No estaba soñando", pensé acariciando una de sus manos suaves.
El leve roce la hizo despertar. Abrió los ojos con dificultad y su expresión se llenó de confusión al verme.
- Buenos días…- musité con una sonrisa.
- Hola…
- Estás zombie…
- Siempre es así… cuando despierto…
- Me salgo así estás más cómoda…- dije, moviéndome hacia un costado, quitándome de encime de ella.
La joven cubrió tímidamente su torso desnudo con la manta que yacía a un lado. Me observó encogiéndose de hombros.
- No debería mostrarme desnuda…- musitó con un hilo de voz.
- No me molesta – aseveré viéndola con ternura – Eres demasiado hermosa desnuda. No necesitas tapar tu belleza…
- Vaya… me haces sonrojar…
- ¿Sonrojar?
- Me da un poco de vergüenza…
- ¿Qué cosa? ¿Qué te vea así? ¿Después de haberte besado cada rincón? No debes avergonzarte…
La pelirroja sonrió. Me observó con atención.
- Tienes un torso perfecto…- musitó, recorriendo suavemente desde el cuello hasta debajo del esternón con sus dedos delgados – Y esos abdominales…- siguió, palpando la dureza del sitio con admiración.
Tomé su mano y la apreté con devoción. Nuestras miradas se encontraron. Frente a frente. Sentí que todo era perfecto así, con ella, sin nada ni nadie más. Mas, intuía que mis sentimientos y mis pensamientos no eran correspondidos, pues su cabeza se encontraba inmersa en un profundo mar de confusión. Por eso decidí no turbarla aún más con mis preguntas y reclamos egoístas.
- Si tú despertaste antes que yo, eso significa que es muy tarde… ¿no es así? – inquirió, corriendo sus bucles hacia un lado.
- Bueno… en realidad da la casualidad de que no es así. De que apenas son las nueve de la mañana… Quizás eso sea tarde para ti, pero a mí se me hace plena madrugada…
- Pues tú eres un completo haragán…- opinó, acariciando mi nariz – Creo que voy a levantarme…
- ¿"Crees"?
- Sí.
- Si "crees" es porque en realidad no estás segura…
- Bueno… no lo sé… estás demasiado filosófico hoy… ¿qué te pasa?
- Nada… es que a uno le sale la filosofía cuando tiene que enfrentarse a algún desafío…
- ¿Desafío?
- Deja, no te preocupes…
- De acuerdo… Entonces voy a levantarme…- musitó Rika comenzando a incorporarse.
- No. Aún no – repliqué, derribándola sobre la cama – Quiero que seas mía un ratito más…
- En verdad… eres un amante exigente…- dijo, mordiéndose el labio mientras cerraba los ojos para deleitarse con la sensación deliciosa de sentir mi boca húmeda recorriendo su piel lisa.
- Sí – respondí levantando levemente la cabeza – Y te exijo a ti…
-----------------------------------------------------
¡Hola! Ya ha pasado un buen tiempo… ¿no? Ando con varios proyectos en mente antes de empezar las clases, pero no podía dejar de hacerles entrega de un nuevo capítulo de esta historia. Espero la vayan "llevando bien". Les comento que agregué una encuesta en el profile que me gustaría que votaran para hacerme ciertas ideas acerca de la impresión que causo en ustedes. También cree un foro, "AmelieReader", donde agregué dos encuestas más. A quien le interese, que se dé una vueltita por allí. Nos vemos (o leemos, sería mejor) en breve, pues tengo en marcha varios proyectos más, además de este que ahora nos convoca. Saludos a todos y gracias por todos sus comentarios que me encantan. Amélie.
