Robotech

The Path of the Warrior

Capitulo 2.

Réquiem por una Estrella.

Rick nunca pensó que su vida cambiaria tan rápido que su mente no podría ajustarse a los eventos ni mucho menos aceptarlos, mas bien, su mente se rebelaba al hecho de que la mujer que descansaba sobre la camilla en la morgue era la misma mujer que había amado tan solo una noche antes.

¿Cuanto tiempo había transcurrido?, se preguntaba tristemente mientras su mano acariciaba aquel cabello oscuro con una ternura llena del más intenso dolor. Dolor tan profundo que amenazaba con asfixiarlo.

Las lagrimas rodaban por sus mejillas sin que el pudiera, o quisiera, detenerlas.

No importa cuanto llore, se decía Rick, no importa cuanto te diga que te amo, no importa que te pida perdón...

--ya nada importa.-- Dijo en voz alta y el sonido de su voz quebrada lo sorprendió por lo distinta que era de su voz hacia tan solo un día.

Ahora, en lugar de mostrar su felicidad mostraba toda su tristeza, su enojo y su frustración.

-Min May...- Llamó Rick, inclinándose para besar la frente de la mujer que había acudido a él por protección solo para encontrar la muerte.

Su frente fría recibió la caricia y las lagrimas que cayeron sobre ella cuando Rick finalmente se derrumbó.

El piloto cayó de rodillas y, abrazado al cuerpo inerte de Min May dejó escapar todo su sufrimiento; sus lamentos hicieron eco en la sala de la morgue pero ninguno de los ocupantes de los congeladores fue a consolarlo, nadie, ni vivo ni muerto pudo acompañar a aquel hombre deshecho ni consolarlo.

Así que lloró, largamente, atacado por recuerdos lejanos y promesas rotas, lloró por el tiempo que estuvo lejos de ella y por el tiempo que les había sido arrancado cruelmente.

Pero sobre todo, lloró por no haber estado ahí cuando más lo necesitaba.

Al final, cuando ya no pudo llorar más, se levantó lentamente y enjugó sus lágrimas

--Yo descubriré quien te mató...-- juro vehementemente.

¿Había alguien a quien descubrir?, se pregunto mientras giraba sobre sus talones para dirigirse a la puerta vagamente consciente de que quienes lo habían dejado pasar ya se estarían preguntando el porque aún no había salido.

Lisa no pudo haberla matado, pensaba Rick obstinadamente, era imposible, IMPENSABLE, pero era ella quien había sido arrestada.

Empujó las puertas dobles y salió al mundo ocupado del hospital general de New Macross siendo recibido por el doctor encargado de la morgue y su asistente, una mujer que tenia la apariencia de no haber dormido bien en varios días.

La mujer tenía una carpeta con documentos en sus manos y los estaba hojeando cuándo llegó hasta ellos.

--Comandante Hunter,-- empezó la mujer.--lamento informarle que su petición de reclamar el cuerpo de la señorita Min May no ha procedido ya que tiene familiares registrados, de hecho, el Sr. Lyn Kyle ya se encuentra en el edificio.--

Rick cruzó los brazos en símbolo de angustia pero desde que lo había solicitado hacía algunas horas sabia que no seria posible, después de todo, no tenían ninguna relación oficial.

--Entiendo,-- Murmuró Rick para luego caminar hacia la salida mas próxima a la cual no pudo llegar pues el doctor le detuvo por el brazo.

--Lamentamos mucho su pérdida, Capitán Hunter,-- declaró el galeno.

--Gracias.-- Respondió Rick, lacónico y luego salió rumbo a la recepción del Hospital donde ya era esperado por mas reporteros de lo que hubiese gustado admitir.

Apenas dio un paso dentro de la recepción fue bombardeado por los flashes de las cámaras y preguntas para las cuales no tenia respuesta.

--¡Capitán Hunter! ¡Capitán Hunter!-- Gritaba una mujer que blandía una grabadora como si fuera una espada lista para atacarlo --¿¡Es cierto que Min May era su amante?!--

--¿Es cierto que entre usted y la comandante Hayes hubo un romance pero que usted prefirió a Min May y por eso la mató?!--

Rick no quería prestar atención a las preguntas, no quería confrontarlos, no quería decirles nada, solo quería estar solo.

Los reporteros lo rodeaban sin querer dejarlo pasear, empujándose entre ellos para estar mas cerca de el, ahogándolo con su cercanía, demandando respuestas, exigiendo saber, inculpando a Lisa, manchando su nombre en un afán amarillista, pidiendo que fuera el quien exigiera la cabeza de ella en una bandeja de plata.

Rick sabia que jamás lo haría, él no inculparía a Lisa porque sabia que su amistad era tan sólida que no había siquiera que preguntárselo, ella era ahora la victima y no el victimario.

Les gustase a los reporteros o no.

--¿¡Es cierto que Lisa Hayes estaba ebria?!--

Los ojos de Rick se posaron sobre la persona que había formulado tal pregunta sintiendo como se nublaba su vista por la furia.

--¡¿Min May esperaba un hijo suyo!?--

Esa nueva pregunta lo hizo girar sobre sus talones y tal vez dio un paso amenazante rumbo a la reportera del traje claro que había emitido tal estupidez pues ella se congeló en su sitio.

Los demás no se dieron cuenta de tal evento y siguieron acosándolo con sus preguntas, lanzándoselas como dardos ardientes que se incrustaban en el corazón de Rick liberando su furia hasta ese momento contenida tras su tristeza.

Alguien lo empujó, otro lo jaló para ponerlo a foco, un tercero le puso el micrófono tan cerca que casi lo golpea y finalmente, cuando Rick llego al final de su paciencia, cuando iba a empezar a repartir golpes, un alma caritativa levantó la voz en su defensa.

--Deténganse--

Los reporteros voltearon hacia la fuente de la voz y hallaron a Lyn Kyle al pie de las escaleras que conducían al segundo piso.

--Deberían avergonzarse-- Bramó encolerizado.--Mi prima estaría ofendida de escuchar todas sus estupideces...--

--Sr. Kyle.-- Levantó la mano el reportero que casi golpea a Rick con su micrófono.-- ¿cuales su...--

--Todos conocíamos a Min May, Frank, ¿Como puedes dudar de ella?, ¿manchando su honor diciendo que estaba embarazada de este hombre?...Por todos los cielos…¿que no lo ven?, ¡esta destrozado!--

Frank Méndez se quedó súbitamente mudo.

--Dare una rueda de prensa en 10 minutos, en el auditorio.-- Concluyó Kyle y luego se acercó a Rick, lo tomó por el brazo y lo sacó antes de que los reporteros los acosaran de nuevo.

El manager de Min May lo metió en su auto y arrancó tan rápido como pudo.

Rick no se molestaba en hablar con él pues estaba profundamente concentrado en recuperar su paciencia pues estaba más que conciente de que la usaría dentro de muy poco.

Aún recordaba lo que había visto en ciudad Monumento hacía algunos meses…Lyn Kyle, ebrio, maldiciendo su mala suerte y a los militares que les habían pagado con una despensa…que tipo…y para colmo, ahora estaba nada menos que con él, por las calles de Ciudad Macross.

Lyn Kyle giró a la derecha en la primera calle que encontró y luego otra vez a la derecha, dando la vuelta alrededor de la manzana para luego seguir rumbo al noreste por una callejuela que parecía poco transitada y que estaba bordeada por dos largas bodegas.

El hombre al volante aceleró un poco en la siguiente intersección para alcanzar el semáforo en amarillo y luego dio vuelta a la derecha por una calle a todas luces de muy poco uso que conducía a la parte trasera de un centro comercial.

El primo de Min May se detuvo frente a una cortina de acero cerrada, apagó el automóvil, apoyó las manos en el volante y luego suspiro, cerrando los ojos.

-Debería tener mas conocimiento de cómo tratar con la prensa.-Fue lo que le dijo. -Después de todo usted es una persona publica.-

--¿Podrías ir al grano?- Pidió Rick, con paciencia forzada. -Creo que tienes una rueda de prensa en diez minutos-

Kyle se burló descaradamente con una carcajada que retumbó en el auto como una tormenta en una cueva.

--Esperarían toda la noche solo por tener información que exponer en el noticiero de las 7.-- Dijo entre estallidos de risa.

--Kyle…-- Llamó Rick, impaciente. --Supongo que me quieres decir algo….--

El hombre al volante abrió la puerta y bajo no sin antes decir un cáustico 'Sígueme.'

Rick torció los ojos pero lo obedeció

Kyle estaba al frente del vehiculo con los brazos cruzados.

--Tu entrada merece un Oscar.-- Dijo Rick plantándose frente a el. --¿Te escribieron un guión?--

--¿Así agradeces que te haya salvado?-- Kyle lanzó los brazos al aire. --Por Dios, casi te les lanzas encima.--

--Min May esta muerta maldito bastardo. ¿Qué no te has dado cuenta?--

El gesto de Lyn Kyle se endureció.

--Acaso crees que no lo sé?-- Pregunto solemnemente. --Ella era todo para mi.--

Rick se recargó en el coche.

--El asesino aún anda suelto, Kyle.-- Declaró dando un golpe al techo del vehiculo. --Así que no me quites el tiempo con tonterías.--

Obviamente, tal declaración no fue del agrado de su interlocutor porque se cruzó de brazos con una expresión adusta en el rostro.

--Yo creo en la aplicación de la ley, Capitán Hunter y si la mujer que estó en prisión es declarada culpable entonces consideraré a Min Mey vengada.--

Rick se puso lívido de rabia y se acercó a él, plantándose tan cerca que cualquier observador hubiera pensado que iban a empezar a golpearse en cualquier momento.

--Ella no te importaba, ¿verdad Kyle?, solo era un objeto para ti.--

--Estas equivocado.-- Declaró indignado. --Yo amaba a Min May tanto e incluso más que tu...-- Kyle le dio la espalda. --Ambos habíamos planeado tantas cosas juntos que ahora que no está no se que haré...--

Rick escuchaba aquello sin creer en lo que Kyle decía sin saber realmente porque, algo muy dentro de su cabeza se lo impedía obstinadamente.

--...ella dejo un hueco en mi vida que nadie será capaz de llenar...'' Concluyó Kyle.

--Que conmovedor.-- Aseveró Rick con sarcasmo.

--Los funerales serán mañana.-- Señaló Kyle caminando rumbo a su auto. --Supongo que ahí estarás.--

El rugido del motor del auto de Kyle resonó en la calle vacía cuando este aceleró dándole apenas un segundo a Rick para quitarse de en medio.

Cuando estuvo solo (y estuvo seguro que Kyle no giraría en redondo para embestirlo), Rick giró sobre sus talones y empezó a cojear rumbo a la mas cercana intersección para tomar un taxi.

--¿A donde, señor?'' preguntó el taxista.

Eso le dio otro problema a Rick, su casa estaba bajo investigación y no podía volver a ella.

Solo se le ocurrió un lugar a donde ir.

***

Max Sterling estaba metiendo su camioneta a la cochera cuando vio a su mejor amigo bajando del taxi.

Así que se apresuró en acomodar su vehiculo y bajó para recibirlo.

--Disculpa que venga aquí, Max pero mi casa esta cerrada y...''

--No tienes que disculparte, amigo, pasa por favor.--

Miriya estaba cocinando algo indeterminado pero al escuchar la puerta abrirse dejó lo que estaba haciendo para recibir a Max.

No se sorprendió al ver a Rick, de hecho se sintió mas tranquila al verlo a sabiendas de que Max estaría menos ansioso por no saber donde estaba su mejor amigo.

Rick fue sumariamente conducido a la sala donde la pequeña Dana jugaba con una muñeca Barbie de cabello verde.

Al reconocerlo, la pequeña dejó de jugar y se acercó gateando hasta donde Rick se había sentado y le extendió los brazos para que la cargase.

No tuvo que esperar mucho y pronto estuvo sentada sobre las rodillas de Rick.

--¿Como te sientes?--

--Molido.-- Fue la sencilla respuesta. --Necesito descansar, ha sido mucho por hoy.--

Miriya asintió. --Estoy preparando de comer.-- Apuntó con un gesto en dirección a la cocina. --¿Tienes hambre?--

--No realmente.--

--Vamos, Rick, son casi las ocho, debes comer algo, mañana tenemos un largo día.--

--El funeral, ¿cierto?--

Max lo estudió con una mirada clínica, no muy seguro de continuar con aquella conversación, su amigo se veía muy cansado y triste como para lidiar con una platica sobre cualquier cosa relacionada con su vida, Lisa incluida.

Era una lastima que Max tuviera que tocar ambos temas siendo las razones el trabajo, en el caso de Min May y por amistad por Lisa.

Dando un suspiro cruzó los brazos y continuó.

--El Almirante ha dispuesto que pertenezcas a la guardia de honor de Min May y que dirijas a los carabineros para la ceremonia.'' Explicó Max. --Solo si estas de acuerdo.-- Puntualizó.

--Supongo que si.-- Respondió Rick encogiéndose de hombros.

--Bien, se lo comunicaré.-- Asintió Max pensando como introducir el siguiente tema.

Para su buena suerte Rick tomó la iniciativa.

--¿Has sabido algo de Lisa?-- Preguntó mirándolo directo a los ojos.

Max no pudo sostener su mirada. ¿Cómo hacerlo si tenía que decirle que estaba encarcelada como la peor de las criminales y que las primeras pesquisas la situaban en la casa de Rick a la hora del ataque?

¿Como explicarle a Rick que la mujer que más lo amaba en el universo estaba acusada del asesinato de Min May?

--Lisa esta declarando en este momento.-- Empezó Max, sopesando la situación. --De acuerdo con la policía no ha aceptado abogado ni nadie que la represente por lo que el Almirante le ha asignado a uno.--

--¿Puedo verla?-- Inquirió Rick, rápidamente.

--Me temo que no.-- Fue la respuesta inmediata. --No hasta que terminen las pesquisas iniciales.--

Rick asintió y dejó a la pequeña Dana en un corralito cercano para que siguiera jugando.

--Me gustaría descansar un poco-- Declaró Rick.

--La recamara al final del pasillo está lista para ti.-- Declaró Miriya. --Duerme un poco si quieres mientras la cena esta lista.--

Cuando Rick se hubo ido Max y Miriya intercambiaron una mirada de simpatía y se encaminaron a la cocina.

Una vez ahí, Max revisó la sopa y el guisado en la cacerola adyacente con aire casual pero verificando realmente que Miriya no hubiese cocinado nada raro (como la vez que había descubierto los chiles jalapeños y había hecho un pastel con ellos).

Como todo parecía en su sitio volvió a colocar las tapas y se dirigió a la alacena para sacar los platos.

Su esposa, por su parte, sacó un refresco del refrigerador y lo colocó sobre la barra, junto a tres vasos.

--¿Y bien?--

Max dejó los platos hondos que acababa de sacar sobre la barra y se apoyó en ella, con una mueca de enojo floreciendo en su rostro.

--También me molesta.-- Declaró. --Pero ¿que puedo hacer? Lisa esta incomunicada, no tengo acceso.--

--No entiendo muy bien las costumbres micronianas pero sí entiendo la camaradería.--

--Solo soy ...--

''¿Recuerdas la vez que Rick habló por nosotros con el Almirante acerca de casarnos siendo yo una Zentradi?--

--Yo...--

Max la vio adoptar esa pose que indicaba que no dejaría el asunto por la paz, es decir, se cruzó de brazos e hizo su cabello crisparse en las puntas.

Como hacían las Meltran para mover su cabello a voluntad era todo un misterio pero Max entendió el mensaje.

--Esta bien, esta bien-- Se enfadó tomando su teléfono celular. --Veré si puedo hacer algo.--

Ella relajó su expresión y continuó sirviendo la cena mientras Max salía al patio a realizar su llamada.