Robotech

EL CAMINO DEL GUERRERO

By Vick

Capítulo 5

Lisa en la antesala del Infierno.

La bolsa con alimento que Rick había conseguido pasar para Lisa iba firmemente sujeta con su mano derecha mientras que con la izquierda sostenía un par de refrescos con el conocido logotipo de los Arcos Dorados en ella.

Él esperaba sinceramente que ella comiese algo pues sabía por los mismos guardias que se había negado a comer en los tres días que había estado encarcelada.

Una hamburguesa de sus favoritas era el anzuelo.

Tres días.

Tres días había tardado Max en conseguir que le dejaran pasar, ¿como lo había logrado?, no lo sabía pero por el momento eso no era importante.

¿que le diría a Lisa después de tantos días?

No tenía respuesta para eso, no todavía…su instinto no lo había dejado dormir…algo en el fondo de su mente le decía que Min May le había dicho algo que lo podría llevar a su asesino pero no había podido ordenar sus pensamientos, no sabiendo que Lisa estaba acusada de haberlo hecho, no cuando Min May había muerto.

Las dos mujeres mas importantes en su vida estaba involucradas lo que hacía de su cerebro un caos.

El esperaba que lo que ella tuviera que decir le ayudara a poner sus sentimientos en claro.

Por eso estaba ahí.

***

Lisa intentaba dormir un poco pues su cuerpo empezaba a exigir un descanso que no había tenido en los últimos días, no cuando era sujeta a interrogatorio tras interrogatorio.

¿Cuántas veces tendré que decir lo que vi? Se preguntaba Lisa sabiendo que lo único que ellos querían era que ella se declarara culpable de una vez por todas…lo habían intentado, como el hacerla que cayera en contradicciones pero ella conocía muy bien lo que había sido los últimos momentos de Min May así que no les había dado tal gusto.

La verdad era la verdad.

En lo único que planeaba mentir era en su relación con Rick Hunter, no quería que todo el mundo supiera sus sentimientos mediante la lectura de un acta penal.

Así que mentiría lisa y llanamente sin sentirse en lo más mínimo culpable de hacerlo.

Después de todo…sus sentimientos eran completamente irrelevantes y estaba segura de que Rick sería inocentemente cruel al decir que no eran más que compañeros de trabajo.

Al escuchar la puerta de su celda abrirse. Lisa continuo sin moverse, dando la espalda a quien quiera que había entrado a la celda…probablemente será un guardia, se dijo.

Grande fue su sorpresa cuando escucho la voz de Rick.

--¿Lisa?-- llamó el suavemente, -- ¿Estas dormida?--

Rick…pensó ella y su corazón de lleno de una inexplicable esperanza, como si su sola presencia pudiera arreglar sus problemas…era incongruente con el sentimiento que había experimentado un minuto antes pero aun así ahí estaba.

--No…-- ella se sentó inmediatamente y sus manos acomodaron inútilmente su cabello en un muy femenino intento por verse presentable. --Solo descansaba.--

--No te culpo por no comerte esto, --dijo Rick sentándose junto a ella. -- Sabe espantoso.--

Ella intento sonreír y lo mejor que logro fue una mueca neutral.

--Mira lo que te traje.-- Dijo Rick, entusiasta.--Recordé cuanto te gustan las hamburguesas así que….-- El sacudió la bolsa,--Incluso traje una para mi…pero preferí el Quarter Pounder, no la Big Mac, como tú--

--¿Qué haces aquí?--

Rick puso la bolsa sobre la mesa y suspiro mientras la sonrisa que había adornado su rostro se esfumaba lentamente.

--Siempre directa.-- El piloto cruzo los brazos después de poner la bolsa junto a el. --Me parece justo. -- Otro suspiro,--este bien, --pausa.--Vine a verte porque estoy preocupado por ti.--

--Gracias, Rick.-- Lisa no pudo evitar que sus palabras estuvieran cargadas de sentimiento.-- Te lo agradezco, de veras. --

--Hey, --el bromeó, --somos amigos, ¿No?--

--Así es. --

--Estaré aquí tanto tiempo como necesites, Lisa…quiero que sepas que estoy contigo y que si tu me das alguna pista buscaré a quien hizo esto…-- Él la miró a los ojos. --Sé que tu no lo hiciste.--

Ella bajó la vista para que él no viera sus ojos inundándose de lágrimas pero dejó que él la abrazara y así se mantuvo, en ese momento no quería ser fuerte sino confortada por el hombre que amaba, si, eso es lo que ella quería, estar así, con su rostro oculto en la chaqueta de Rick, ahí, la heroína del SDF-1, la mujer con la sangre más fría de la Flota Espacial de la Tierra Unidad soltó las largas horas de angustia y todo su pesar.

En cuanto a Rick, al sostenerla entre sus brazos no pudo menos que sentir su corazón quebrándose ante el sentimiento de pesar que embargaba a aquella mujer de ojos tristes y sonrisa amable…Lisa Hayes, su compañera de mas de una aventura, su incondicional, su pareja perfecta.

Rick inclino su rostro y cerró los ojos, sosteniéndola mas cerca.

--Yo…-- dijo Lisa al final. --sólo quería ayudarla.--

--Lo sé…-- Rick besó su cabello. --Dime Lisa…¿te dijo algo?--

Claro que lo había hecho; le había dicho que amaba a Rick justo antes de morir.

--Lisa…tienes que confiar en mi. --Continúo Rick. --déjame ayudarte.--

--No me dijo quien había sido.-- Suspiro. --solamente balbuceaba.--

--Bien, -- El regresó su atención a la bolsa de Mc Donald´s.-- ¿comemos?--

--No tengo hambre.-- Ella se alejo de Rick, --no tengo ánimos de comer.--

--Lisa…-- Rick pronunció su nombre con pesar, tomando su mano. --Por favor, come algo…el guardia me dijo que no has comido desde que llegaste aquí.--

Lisa lo miro con ira pura en su rostro y retiró su mano inmediatamente.

--Yo no maté a Min May. --Declaró ella, tan abruptamente que Rick no pudo evitar verla fijamente. --Ella estaba en tu casa cuando yo llegue…Tú no estabas… --ella lo miró con sus ojos ensombrecidos por el dolor. --ella estaba desnuda y tenía el cuchillo en su cuerpo. Me bastó verla para saber que no sobreviviría, intente llamar al 911 pero ella me interrumpió, lamento lo que paso profundamente, Rick, se que tu…-- ¿Qué tú qué?, pensó Lisa, ¿qué tu la amabas y habías hecho el amor con ella?. Lisa pensó en callarse pero sabía bien que Rick la conocía lo suficiente para atar los cabos sueltos, así que lanzó su última mentira del día, para su protección y la de Rick.--…no esperabas que fuera a tu casa pero tuve la mala suerte de estar ahí.--

El sacudió la cabeza en un claro gesto de rechazo a lo que ella decía. -- Lisa… --

Por unos momentos, solo se miraron a los ojos, ella con toda su pena y él con todo su desconcierto; pero ambos con una idea en su cerebro; ambos estaban preocupados por el otro, ella por su bienestar ahora que el amor de su vida había hecho su decisión y él por el futuro incierto que le esperaba a Lisa.

Ninguno de los dos habría de aclarar sus sentimientos.

Así que empezaron a comer.

En silencio.

Aquello era horrible, no era justo, para el o para ella, su amistad era algo tan preciado para el y su amor por MinMay tan…

Rick hizo una pequeña pausa mientras comía para buscar el adjetivo adecuado para describirlo…realmente amaba a MinMay pero al ver a aquella hermosa mujer de corazón tan grande que era imposible abarcarlo extendiendo los brazos, comiendo en una fría celda acusada de matar a la más famosa estrella del planeta le partía el alma al grado de querer salir y buscar al culpable hasta encontrarlo.

Todo aquello era una bofetada fría y cruel al rostro de Lisa.

Una…bofetada…

Aquella palabra hizo un eco extraño en su mente, un Deja Vu oscuro que hizo que se sentara derecho con la hamburguesa a medio camino entre la mesa y su boca sin poder sacar en claro el porque.

Rick se esforzó pero no pudo esclarecer el porque aquella palabra había resultado tan significativa.

Pero, en cambio, empezó a sentirse incómodo.

Una incomodidad que sentía a menudo cuando un enemigo estaba cerca.

--¿te pasa algo, Rick? --Preguntó Lisa.

(Bofetada)

--No, no.-- Se apresuró a decir él. --Es sólo que… (Bofetada)…acabo de recordar que tengo que regresar al Prometeus para supervisar mi (bofetada) Veritech.--

--OH, si…-- Ella semi sonrio.

Él se levantó de su lado apoyando su mano en su hombro. --Regresaré más tarde.--

--Aquí estaré.-- Dijo ella, irónica.

El no prestó atención a tal comentario; solo la beso en la mejilla y abandono el lugar tan rápido que no pudo ver a Lisa suspirando al verlo partir.

***

El Almirante Global estaba solitario en el Puente cuando el Doctor Lang entró llevando consigo un PDA.

--Almirante.-- Dijo a manera de saludo.

Henry Global solamente gruño un poco, el asunto de Lisa lo tenía realmente de malas.

--Creo que debería ver esto.-- El Dr. Lang le pasó el PDA con la imagen de un conjunto de cables conectados a cierto objeto que realmente sorprendió al Almirante.

--¡Eso es un detonador térmico Zentradi!--

--Atado al circuito REFLEX de los propulsores.-- Dijo Lang, asintiendo ante lo que el Almirante estaba pensado.-- Si esto hubiera explotado el SDF-1 y la ciudad entera no serían mas que un cráter--

--¿Cómo…?--

--Pura suerte…-- el científico Robotech fue y se sentó en la silla del Almirante. -- aunque el que instaló esto es un experto no contaba con el deterioro y la falta de mantenimiento así que sobrecargo un relevador de protección alertándonos de la presencia de algo 'extra' en el sistema eléctrico…--

--¿Así que el deterioro del SDF-1 nos salvó?--

--Ciertamente.-- Lang se cruzó de brazos. -- Almirante…debe de haber mas de ellas….-- Pausa. -- pero eso no es el problema real…alguien tuvo acceso al SDF-1 --

Global estaba ya lívido de ira.

--¡¿Cómo es eso posible?!-- bramó, --Si Lisa estuviera aquí…Si Lisa estuviera aquí…-- el Almirante giro en redondo y activo el comunicador. -- Tráiganme Exedore y a la Teniente Comandante Claudia Grant de inmediato --

--Tengo una partida de Ingenieros buscando en toda la nave, Almirante --

Eso no basto para aplacar a Henry Global.

--…el acceso esta restringido desde este momento…todo el personal de seguridad sera desplegado en turnos dobles intercalados para estar siempre alerta.-- Ordenó Global sin dejar de parecer a punto de golpear a alguien.

Ese fue el preciso momento en que Claudia y Exedore escogieron para entrar.

Al ver al siempre paciente y calmado Almirante en tal estado de desasosiego se miraron el uno al otro tal vez conscientes de que algo muy grave les sería revelado

Global, sin embargo, no dijo una sola palabra, dejando al Dr. Lang explicar lo sucedido mientras el fumaba en la sección más alejada del puente, ahí donde Lisa Hayes desempeñaba sus funciones cuando el SDF-1 estaba en el espacio.

El Almirante intentaba calmarse y sin embargo, al ver el lugar vacio de Lisa el enojo regresaba a él al saber que no podía ayudar a su mejor oficial sin atraer la atención del alto mando de la Tierra Unida ante su condescendencia..

No permitirían que el la dejase libre, no después de que toda la evidencia la hacia culpable de la muerte de Min May.

Y sin embargo, el sabía muy bien que Lisa no la había matado, aun y cuando ella era lo único que la separaba de Rick.

Tal vez si Rick supiera…

Global exhalo el humo de su pipa con desden, aquello era una terrible idea pero estaba seguro de que Rick haría cualquier cosa por ayudarla.

Y no se equivocaba pues mientras el miraba hacia la ciudad en busca de una solución, Rick caminaba rumbo a lo que el creía, arrojaría un luz sobre la oscuridad que significaba todo aquel embrollo.

No esperaba que Kyle cooperara.

Richard Tiberius Hunter aceleró el Jeep que había tomado prestado del cuartel general y enfiló hacia la alta torre del Hotel donde él sabía encontraría al primo de la mujer a la que había hecho el amor la noche anterior a su muerte.

Al llegar lo primero que vio fue a una muchedumbre de reporteros apostados a la puerta esperando a que Kyle saliera así que continúo su camino y rodeó el edificio hasta encontrar la puerta de servicio.

Si quería entrar ese era el lugar adecuado pues Rick sabía que Kyle adoraba los reflectores y la muerte de Min May le había dado un escenario perfecto para despotricar en contra de la Armada y de todo lo que tuviera que ver con ellos.

Él no usaría la puerta trasera para salir, Oh, no… no señor, Lyn Kyle era un hombre que hacía frente a los reporteros.

Pero Rick, que quería a toda costa un enfrentamiento en publico, uso su identificación para abrirse paso por el área trasera del Hotel hasta llegar al elevador de Servicio.

El personal que lo reconoció, pues tal era su fama, solamente se hizo a un lado pues era tal la determinación que Rick mostraba en el rostro que nadie quiso hablar con él…ni preguntar a donde se dirigía.

Rick tomo el ascensor presionando el botón del Penthouse para luego caminar de un lado a otro como un gato enjaulado.

Ding!

Las puertas se abrieron lentamente, Rick salio con paso decidido, toco la puerta y…

…esta giró sobre sus goznes…abierta.

--¿Qué rayos…?--

Rick maldijo su suerte pues no portaba arma pero aun así decidió entrar.

Las luces estaban apagadas y había un silencio mortal que hizo que sus instintos se pusieran alerta.

El teléfono estaba descolgado, las persianas corridas, había cosas quebradas por todas partes, las sillas estaban volcadas.

Alguien había tenido un gran problema.

Toda la estancia era espaciosa y elegantemente acondicionada con muebles de madera fina y tapetes de manufactura oriental que de seguro habían estado dentro del SDF-1, en general, era la estancia de una estrella de la envergadura de Min May y que ahora parecía el escenario de una película de acción, después de que el héroe destruía el lugar.

Rick , con la espalda pegada a la pared, camino centímetro a centímetro hacia el interior de la habitación listo para defenderse de cualquier amenaza pero el silencio no fue roto por ningún enemigo sino por el mismo cuando vio a Kyle en el suelo de la habitación más cercana al pasillo.

--Kyle…-- dijo, acercándose sin mirar a su alrededor.

El primo de Min May estaba inconsciente pero vivo; lo supo cuando se acuclilló junto a el y le tocó la vena aorta en su cuello.

Rick le hizo girar para verle el rostro contendiendo el aliento mientras rogaba porque no estuviera muerto.

No lo estaba.

Rick le tomo el pulso poniendo sus dedos en la yugular y encontró con gran alivio que tenia pulso.

¿Qué le había pasado?

Kyle tenía una herida contundente en la frente , alguien le había dado un buen golpe…alguien que de seguro todavía estaba ahí pues la sangre estaba fresca.

El riesgo palpable lo hizo actuar.

La mano del piloto del Skull-1 voló hacia su teléfono celular pero no alcanzo a llegar pues una deslumbrante luz lo hizo cubrirse los ojos antes de sentir un terrible golpe en la cabeza que hizo el mundo a su alrededor una interminable espiral descendente con rumbo a la oscuridad.