Robotech

EL CAMINO DEL GUERRERO

By Vick

Capítulo 5

Tormenta Freudiana

--¿Rick?--

La voz llegó a el como un suave murmullo en un atardecer de otoño, la voz era tan dulce como el la recordaba, una voz cantarina y llena de vida que le hizo abrir los ojos lentamente.

Lo primero que vio fue el techo de su habitación y el abanico de techo girando lentamente para contrarrestar el calor de verano, luego, al voltear un poco a la derecha, el rostro ovalado y bello de Min May.

Se levantó de un golpe, sentándose con la espalda muy erguida en la cama.

--¡Min May!-- Exclamó azorado.

Ella llevaba puesta una bata color rosa y pantuflas del mismo color, su cabello estaba recogido en una trenza hecha descuidadamente.

--¿Te pasa algo?-- Preguntó alarmada al ver su reacción.

--Tu…estas viva….-- Rick tragó saliva para calmar la nausea que le subía por la garganta. --¡No lo puedo creer!--

Min May lanzó una carcajada. --Claro que estoy viva…te digo, cielo, que dejes de comer pizza tan tarde…-- ella retiró la colcha que cubría a Rick. --Levántate, es hora de ir a trabajar.--

Rick se halló de pronto caminando junto a ella rumbo a la puerta. --¿Trabajar?--

--Sí, trabajar.-- Dijo ella adornando su rostro con una sonrisa lacónica. --¡Caray, Rick! Hoy si que amaneciste extraño.-- Pausa. --Toma una ducha.--

Rick entró a la ducha y se apresuró a terminar en un estado de trance…¿Qué había pasado?...¿Había sido solo un mal sueño?

Al salir de la ducha Rick encontró que el olor de huevos fritos llenaba el ambiente lo cual trajo hasta el indefinidas mañanas de su pasado, mañanas que no podía recordar con exactitud pero que estaban ahí en su cabeza haciéndolo suspirar.

Un traje lo esperaba sobre la cama, listo para usarse, pero no un traje de piloto de combate pero si uno de aerolínea comercial.

'Capt. Hunter' Leyó Rick, tomando la casaca de Capitán.

Aerolínea comercial…

Al verse en el espejo para peinarse Rick no pudo evitar sonreír, aquel traje le quedaba muy bien.

El almuerzo estaba listo cuando llegó a la cocina, huevos fritos con tocino y jugo de naranja.

Min May ya estaba almorzando.

--¿A dónde volaras hoy?-- Preguntó Min May entre bocados.

--No lo se.-- Dijo el apegándose a la verdad. --Ya veremos.--

--Si vas a México tráeme unas artesanías.--

México fue destruido en la primera ola de ataque.

Rick sacudió la cabeza y luego asintió. --Lo haré--

--¿Max volará contigo hoy?--

--Así es.-- Rick empezó a devorar sus huevos fritos. --Como siempre…Er.… ¿Que día es hoy?--

--Junio 19, --Min May se levantó con los platos en la mano.

--¿Sigue lloviendo en Ciudad Macross?--

Min May lo miró como si fuera un extraño. --¿Ciudad Macross?, ¿Qué es eso?--

--Pues es aquí, donde vivimos.-- Dijo Rick, sonriente --Hemos vivido en ciudad Macross desde que la Tierra fue atacada por los Zentradi--

Min May detuvo lo que estaba haciendo para mirarlo directamente a los ojos.

--Rick… ¿Estas tomando drogas?--

Él se levantó y marchó rumbo a la ventana más cercana; como siempre, Min May mantenía la persiana cerrada así que tomó la cuerda y, de un jalón, la abrió mostrando el panorama urbano.

--Me refiero a eso…-- Dijo el, ya molesto. --Me dirás que eso no es el SDF-1 --

Min May miró por la ventana. --Esas son las Elliot Bay Towers, donde vive ese psiquiatra de la radio que te convendría llamar ahora mismo .-- (1)

Rick iba a decir algo pero la curiosidad lo venció así que volteó para ver un edificio donde debería haber estado la imponente figura de la Fortaleza Superdimensional Macross.

Un enorme edificio de apartamentos y detrás de él, apenas visible, un río corriendo lentamente surcado aquí y allá por un par de veleros.

La sorpresa para Rick fue mayúscula, de hecho, se mareó un poco….si no estaba el SDF-1 entonces todo había sido un mal sueño, la batalla contra La armada de Dolza, las batallas contra el ejercito Zentradi, Lisa, el Almirante Global, todo…

Un sueño del que había despertado.

--Oh, Dios…-- dijo Rick.

Min May lo estaba abrazando. --Rick, si tu me dices lo que pasa estaré ahí para apoyarte….--

Rick sacudió el cabeza, aturdido. --Es que, parecía tan real…--

--Eso lo arregla: No más 'Robotech Battlecry 'en tu Playstation…-- Determinó Min May.

--Si, yo…-- Él se frotó los ojos deseando salir de ahí lo más pronto posible: Necesitaba salir de ahí para tomar un poco de aire. --…me tengo que ir…--

--Max dijo que vendría por ti…-- Apuntó Min May y esta vez sonrió cálidamente haciéndolo sentir mejor, todo aquello era perfecto y él lo estaba echando a perder, si había tenido una pesadilla estaba bien pero ahora todo estaba bien.

Y sin embargo…

Aquella escena hogareña empezaba a incomodar a Rick…era agradable pero algo lo hacía sentir fuera de lugar…la casa era acogedora y demasiado perfecta para ser verdad y el hecho de ver a Min May ahí, aunque lo hacía feliz y relajado, no era real.

Y muy en el fondo lo sabía. Pero no quería aceptarlo.

No quería tener que dejar todo aquello que había querido para Min May y él, no importaba que aquello fuera una mentira.

Si ella estaba viva prefería vivir esa mentira.

Rick apretó los dientes y cerró los ojos para tratar de encontrar un poco de cordura, cosa que no sucedió pues alguien le estaba palmeando la espalda animadamente.

--¿Qué sucede ahora, Min May?--

--¡Oh! Ahora sí lo he visto todo.-- Max Sterling, en su uniforme de primer oficial, sonrió. --¿Y que sigue? ¿Me llamaras cariño?--

Rick lo miró con asombro.

--¿Dónde estoy?--

Max sacudió la cabeza y miró por encima del hombro al hombre que hacía las veces de ingeniero de vuelo.

--¿Ves, Roy? Dijo el hombre de los lentes azules. --Otra fiesta de esas y ahora si terminara con su licencia suspendida.--

Roy Fokker solamente lo miró, con una amplia sonrisa en su rostro.

--Estamos volando.-- Apuntó Max, como si fuera la pregunta más estúpida ( y divertida) del universo --Rumbo a México.--

Rick volteo hacia el frente y vio un pacífico cielo azul sin nubes.

--Creo que iré a tomar un café.-- Dijo, apenado. --Disculpa, Max, no me siento bien.--

Se levantó de su asiento y pasó a un lado de Roy, quien estaba muy ocupado con sus instrumentos.

Afuera, lo primero que vio fue a una mujer de color, alta y delgada, con cabello corto y rizado.

--Buenos días, Claudia.-- Dijo automáticamente, mientras ella preparaba el carrito con el almuerzo.

--Capitán Hunter.-- Respondió ella, sin voltear a verlo pero utilizando una voz amigable.-- ¿Salió a tomar el aire?--

Rick asintió. --A decir verdad así es, me sentía en otro mundo…no es mi día…--

La pequeña cocina que Claudia operaba estaba totalmente congestionada con artículos y comida lista para ser servida así que Rick continúo su camino hacia la cocina en la parte trasera del avión.

Para tal efecto tomó el pasillo de la derecha dejando esto dos filas asientos a la izquierda y una a la derecha.

Los pasajeros estaban inmersos en la película que estaban mostrando, una comedia sobre un tipo que tenía el poder de Dios y lo usaba para sus propios beneficios.

Algunos pasajeros lo saludaron cortésmente mientras caminaba hacia la parte trasera del avión donde él podía ver a otra azafata trabajando con su espalda hacia él.

Una mujer, en uno de los asientos, lo miró atentamente así que el asintió cortésmente, ella respondió señalando, con un leve gesto de su cabeza, a un pasajero a su izquierda…Rick siguió aquel gesto y sus ojos terminaron posándose sobre un hombre de traje gris y cabello del mismo color.

El hombre estaba leyendo algo pero Rick supo, desde el primer momento que lo vio, que algo no estaba bien, no supo describir que era pero, era como si ya lo conociera…su nombre…su nombre era…

¡Claro!

--Disculpe, Capitán.--

Una voz familiar le llamó desde su derecha.

Pensó en detenerse con el hombre del cabello gris pero no lo hizo, la voz que le habló era familiar, tanto que despertó algo en su interior. Un sentimiento de enojo tal que hizo que volteara inmediatamente.

Ahí, a su derecha, estaba…

--Lyn Kyle.-- Dijo Rick inmediatamente.

El hombre pareció genuinamente asombrado. --¿Sabe mi nombre?--

--Claro que lo se…-- Espetó Rick… --¿Qué quiere?--

--Solamente quería saber si llegaríamos a tiempo a México.--

--Lo haremos…-- Rick controló su molestia…aquel era solamente otro pasajero (Lyn Kyle)

Rick abandonó aquella sección y arribó hasta la azafata quien no se dio por enterada y prosiguió con sus deberes sin decir palabra.

--Creo que necesito un café…-- Empezó a decir. --Este no es mi día.--

Y su día empeoró cuando la azafata se dio vuelta y se encontró cara a cara con Lisa Hayes.

El Capitán de North American Airlines, Richard T. Hunter, dio un paso atrás al verle, ahí, mirándolo con aquella mirada dulce y triste que siempre le dirigía, con aquella callada emoción que podía leer en ellos diciéndole volúmenes y volúmenes de emociones, sentimientos y palabras silenciosas.

--Hola, Capitán.-- Dijo la azafata con voz suave. --¿Quiere tomar café?--

Rick abrió la boca pero no pudo emitir un solo sonido.

--¿Se siente bien?-- Preguntó Lisa acercándose un poco.

Rick halló casi imposible el controlar sus emociones pero al fin lo hizo. --Sí, Lisa, claro que si.--

Ella sonrió tristemente. --¿Lisa?, ¿desde cuando tan informal, Capitán? --

El cruzó lo brazos, más por un intento por controlar su temblor que por parecer gracioso.

--¿Te molesta?...puedo ser el más formal del mundo.--

--De hecho me parece bien.-- Lisa parecía ahora muy animada. --Nunca pensé que algún día me hablarías de tú.--

--Es que tu eres muy formal.-- Respondió Rick, impulsivamente. --¿Recuerdas cuando te llame 'Comadreja'?--

Lisa rió levemente, cubriendo su boca con una mano. --No recuerdo eso.-- Dijo. --Pero lo tendré en cuenta. Rick.--

Él solamente se encogió de hombros y se sirvió café de una jarra a su derecha. --Café, la última maravilla del mundo.--

--¿Me amas, Rick?--

La pregunta fue tan inesperada que lo tomó completamente desprevenido, tanto, que el café que estaba sirviendo rebaso el vaso y empezó a derramarse sobre la barra.

--Lisa, yo…--

--Me has estado evadiendo por mucho tiempo, Rick….dime ahora… ¿me amas o no?-- Lisa lo miró fijamente y con tal emotividad que Rick no pudo menos que suspirar. --Se que Min May te ama pero estoy seguro que tu…me amas a mi.--

--Yo…--

--Tengo que ir a servir el café..-- Lisa dio media vuelta. --De seguro no puedes darme una respuesta…esa mujer no te ama como tu crees; además, está muerta…no te puede dar lo que tu necesitas y sin embargo…¡oh, Rick…!--

Lisa empujó el carrito con tal coraje que prácticamente lo empujó a un lado dejándolo con una taza de café en la mano y una mirada estupefacta…Santo Dios, pensó Rick, he sido tan estúpido al no darme cuenta que ella me ama.

Lisa me ama y esa es la verdad. Ahora lo sé.

Los pasajeros estaban aceptando los refrigerios que ella les daba y para Rick aquello era una tortura. ¿Cómo hablarle a aquella mujer de sus sentimientos mientras se encontraba encarcelada entre tanta gente? ¡encarcelada! Esa era la palabra que la describía.

Decidió dejar de verla pues iba a resultar demasiado obvio para la gente a su alrededor, así que giró sobre sus talones y empezó a tomar su café pensando que Lisa regresaría en un par de minutos y entonces tendría tiempo para hablar con ella.

Sin embargo, un grito lo sobresaltó, sacándolo de su introspección…Un hombre con cabello gris estaba forcejeando con Lisa

El sostenía un arma.

Rick corrió por el pasillo hasta donde ella estaba pero el hombre de cabello gris lo detuvo al tomar a Lisa por el cuello con un brazo mientras con la otra mano sostenía un arma apuntando a la cabeza de la azafata.

La gente miraba aquel cuadro, un secuestrador sosteniendo un arma contra la sien de una azafata mientras el Capitán de la nave se mantenía a un metro de distancia con las manos en alto, era una escena de película, sí, pero una de terror.

--No se muevan o ella se muere.-- Gritó el hombre.

--Déjala ir…-- Rick sentía la boca amarga. --No le hagas daño.--

El hombre del cabello gris rió largamente, jalando el cabello de Lisa para que se mantuviera muy pegada a él.

--Khyron…deja a esas personas en paz… me quieres a mí…--

--No se quien sea ese Khyron.-- Gritó el secuestrador con voz nerviosa. --Pero aquí el que manda soy yo…¿ es usted el Capitán? Llevará éste aeroplano hacia donde yo le indique. --

--Déjala ir…-- Pidió Rick. --Haré lo que me pidas.--

Lisa sollozaba incontrolablemente sintiendo la fría pistola contra su sien todo el tiempo mirando fijamente a Rick como si él pudiera rescatarla con sólo desearlo.

--Déjala-- Ordenó Rick. -- Lo haré, te llevare a donde quieras pero nadie tiene que ser herido...--

El hombre con el arma no pareció tener la misma idea sobre la situación. Sobre todas las cosas, parecia sumamente decidido a hacer cualquier cosa para controlarla.

Lo que incluía matar a Lisa

Rick no podía pensar claramente pues súbitamente una especie de bruma empezaba a cubrir todo a su alrededor convirtiendo a las personas en figuras sin rostro; los únicos que permanecieron intactos fueron Khyron, Lisa y Kyle, quien se había levantado de su asiento posicionándose atrás de él.

--Sabía que un buen día te tendría a mi merced...-- Dijo Khyron, y aunque lo tenia frente a él su voz llegó a él distante y ronca, como si estuviese hablando através de sus manos ahuecadas. -- Sabía que nuestros caminos se cruzarían y yo tendría la victoria final, estupido microniano.--

Para hacer las cosas mas increíbles y aterradoras, para el joven, piloto sintió una dura cachetada en el rostro.

Su visión empezó a nublarse al sentir el dolor pero no se volvió negra, no, sino que todo empezó a volverse luminoso y a fundirse en una serie de colores y formas difusas frente a él; lo único que continuaba ahí era Kyle, lo podía sentir atrás de él.

Cuando el rostro de Lisa empezó a desaparecer y sus ojos tristes dejaron de verlo no pudo evitar decir su nombre en un grito angustiado que lo acompañó en su despertar.

Al abrir sus ojos lo primero que Rick sintió fue la sangre resbalando por la comisura de su labio inferior y luego un terrible dolor de cabeza.

No sabía donde estaba y su garganta ardía por un olor rancio que flotaba en el ambiente.

El lugar estaba pobremente iluminado pero aun así podía ver al guerrero zentradi que se erguía frente a el orgulloso, altivo y micronizado.

--Tú...-- Dijo Rick e intentó levantarse pero lo único que consiguió fue lastimarse las muñecas y jalar consigo a un inconsciente Lyn Kyle .

--Vamos, vamos...-- Se burló Khyron, --No dirás que no te alegras de verme.--

(1)Nota del Autor: Las Elliot Bay Towers es el edificio ficticio en Seattle, Washington donde vive el Doctor Frasier Crane, estoy seguro de que algunos de ustedes reconocerán el nombre.