Robotech

EL CAMINO DEL GUERRERO

By Vick

El juicio de Lisa.

Azonia había sido muy cuidadosa al acercar su battlepod a ciudad Macross, había utilizado todos sus trucos para permanecer invisible a los sistemas de detección de la RDF y lo había logrado.

Su battlepod estaba a cubierto en lo que había sido un crucero de ataque Zentradi caído en las afueras de la ciudad protegida por el SDF-1.

El crucero estaba demasiado dañado para ser de interés para nadie además de haber sido presa de la rapiña tecnológica por parte de los humanos así que esperaba no ser molestada.

Con su pod cómodamente apostado en lo que había sido el puente de mando, Azonia se había dado el lujo de descansar un poco, admirando el cielo visible a través de un enorme hoyo en el casco encima de su cabeza, hoyo que seguramente había succionado a todo el personal hacia el espacio en cuestión de segundos.

Azonia suspiró y fue a ocupar el lugar del Capitán, innumerables recuerdos acudieron a ella pero parecían tan lejanos que era imposible precisar cuando habían ocurrido, así que, mejor se levantó.

En aquel momento lo único que importaba para ella era Khyron, era por eso que ella misma había ido por él, ella y nadie más.

La líder Meltran cruzó los brazos, impaciente y luego revisó su cronómetro.

Apenas tenia tiempo para llegar por él así que trepó a la cabina de su Quadrono y sin más, despegó, saliendo del derruido crucero con pericia para luego mantenerse a una muy baja altitud, tanto, que con su nave hacía volar los dientes de león en todas direcciones, ayudando, sin saberlo, a recuperar la foresta de aquella región.

La Ciudad donde Khyron estaba apareció en su pantalla veinte minutos después.

No había tiempo para sutilezas, se dijo, así que sin más, haló los controles elevándose sobre la muralla que protegía ciudad Macross y aceleró esperando que sus escaners lograran ubicar a Khyron antes de que las fuerzas de la RDF la interceptaran,

Pero no había problema.

Azonia haría lo que fuera necesario para sacar a su Khyron con vida.

***

--Todos de pie...juez Cárdenas preside.--

La gran sala de juicio de ciudad Macross era quizá uno de los edificios más viejos de la ciudad, construido como sede del poder judicial de la entidad y sede temporal del gobierno de la nueva ciudad.

Ahí, algunos comandantes Zentradi fueron enjuiciados y hallados culpables mientras que otros vieron sus peticiones de asilo político aceptadas.

Ahora, la sala del tribunal sería usada para determinar si Lisa Marie Hayes merecía la pena de muerte por haber cometido el homicidio de Min May.

Lisa vestía su uniforme oficial y a pesar de su rostro cansado y su cuerpo mal alimentado lo portaba con aquella típica gallardía tan común en ella.

Ella era un soldado y moriría como tal, pero nunca moriría por una mentira.

Y ella sabía perfectamente bien que no había matado a Min May sin importar cuantas veces se lo hicieran creer así.

El juez miró al grupo de personas sentadas en la sala sintiendo el peso de la responsabilidad que había caído sobre sus hombros y la última conversación con el Almirante Gloval, la cual había sido hacia sólo unos cuantos minutos.

Frente a él estaba Lisa con su abogado, a la izquierda, la fiscalía y más a la izquierda el jurado de 12 oficiales de la RDF.

Atrás del panel había reporteros y amigos de Lisa pero también fans de Min May qué miraban con recelo a la hasta ahora inculpada.

El juez conocía muy bien su trabajo y se ufanaba de poder reconocer a un criminal cuando lo veía y para él era obvio que Lisa no era culpable o que era una muy buena actriz.

Miriya estaba sentada atrás de Lisa, seria y vigilante.

--El juicio entra en vigor.-- Dijo el juez. --El estado en contra Lisa Marie Hayes, haga el acusado el favor de ponerse de pie mientras se leen los cargos--

Lisa obedeció.

--Se le acusa de dar muerte a la Srta. Lyn Min May, ¿como se declara?--

--Inocente.--

La declaración de Lisa arrancó una serie de murmullos en la sala que fueron rápidamente acallados por el juez.

--Bien.-- Suspiró el juez. --El fiscal tiene la palabra.--

El fiscal era un hombre alto vestido de oficial con rostro alargado y enmarcado por una barba de candado muy bien cuidada.

Su nombre era Gillian McPherson.

--Todos los que estamos aquí debemos nuestra vida a una persona.-- Empezó Gillian haciendo luego una pausa para dar énfasis. --Lyn Min May, logró hacer lo que parecía imposible ante una armada tan poderosa como la de los Zentraedi…ella nos dio la oportunidad de victoria….ella merecía honor y fama….no una muerte tan horrenda como la que encontró en manos de ésta persona.-- Concluyó apuntando acusadoramente a Lisa Hayes

--Objeción, su señoría.-- Clamó la defensora de Lisa, una mujer rechoncha y con cara de depredador. --La acusada no ha sido encontrada culpable.--

--A lugar.-- Murmuró el Juez.

--Pues lo probaré.-- Exclamó Gillian, muy seguro de sí mismo. --Probaré que Lisa Hayes lo hizo.--

El juez Cárdenas asintió. --Bien, Señor McPherson, los hechos, por favor.--

--La fiscalía llama a Lisa Hayes al estrado.--

Lisa caminó hacía el estrado y tomó su lugar a la izquierda del juez.

Un oficial de la corte se aproximó y le tomo el juramento mientras el fiscal caminaba frente a ella como lobo en espera del momento justo para atacar.

--Diga su nombre a la corte, por favor.--

--Soy la oficial de la RDF Lisa Marie Hayes.-- Dijo Lisa.

--¿Cual es su cargo?--

--Estoy asignada como Oficial de Operaciones en el Prometeus y Primer Oficial del SDF-1.--

--¿Mató a Lin Min May?--

--No, no lo hice…y si va a preguntar tales cosas será un juicio muy largo.-- Aseveró Lisa con voz firme y segura.

--¿De veras?-- El fiscal pareció divertido. --Pues entonces podemos irnos ya, Comandante Hayes…-- Dijo en medio de una risa corta. --Porque estoy seguro que usted lo hizo.--

--¡Objeción!--

--Fiscal, apéguese al protocolo--

--¿Qué estaba haciendo la mañana del 15 de octubre en la casa del Teniente Richard Hunter?--

--Fui a hacer la limpieza.--

--¿Usted?-- Preguntó el abogado realmente sorprendido. --¿Usted haciendo la limpieza de la casa del Teniente Hunter?--

Lisa no pudo evitar sonrojarse un poco, gesto que satisfizo al fiscal.

--Es un favor personal para el Teniente Hunter.-- Dijo.

--¿Un favor de que tipo?-- Él cruzó los brazos con aire curioso.

--El Teniente Hunter me salvó la vida así que pensé en eso como agradecimiento.--

--Teniente Sterling, ¿tiene ya su escuadrón en movimiento?--

--Estamos despegando del Prometeus ahora mismo.--

--¿Cual es su relación con Rick Hunter?--

--Somos amigos.--

Gillian suspiró, como cuando descubres a un niño diciendo mentiras.

--¿Es por eso que dijo que mataría a Min May para quitarla de enfrente?--

--Yo no lo dije en ese contexto.-- Asevero Lisa, mirándolo fijamente. --Estaba bromeando con la Comandante Grant.--

--¿Había consumido alcohol?-- Preguntó Gillian, levantando una pequeña hoja para que el jurado la viera. --Porque la cuenta del restaurante dice que así fue.--

--Sí, lo hice.-- Asintió ella, lacónica --Pero eso no prueba que yo maté a Min May.--

--Cierto pero…-- Dijo Gillian yendo hasta su escritorio de donde trajo una pequeña grabadora que puso frente a Lisa.-- Este es el registro del 911, dígame que escucha.--

Y antes de que ella pudiera hablar activó el dispositivo.

La voz de la operadora, profesional y fría, se escucho inmediatamente.

--Novecientos once, ¿cual es su emergencia?--

La voz de Min May, moribunda y débil broto del aparato.

--...Me atacó…estoy…sangrando...-- Dijo y lo que siguió fue una serie de murmullos que eran imposible entender pues había tanto dolor en ellos que la voz se distorsionaba., solamente una palabra, la palabra que importaba a la fiscalia era clara: --Lisa...Lisa...--

Gillian dejó que corriera la cinta pero ya no se escuchó nada después de un ruido sordo producido probablemente por el teléfono siendo arrojado al suelo y luego nada.

--¿Escuchó su nombre?-- Preguntó Gillian-- Porque todos lo escuchamos, Min May diciendo el nombre de su asesino.--

--Cuando yo la encontré ella tenia el teléfono en la mano, probablemente ya había marcado.-- Explico Lisa. --Yo no sabía que estaba ahí, fue una coincidencia.--

--Pues a mi no me parece.--

--Yo…--

--¡Usted ama a Richard Hunter es por eso que pensó en matarla!--

Lisa se llevó la mano a la boca para contener una exclamación de sorpresa.

--Su interés romántico por el Teniente Hunter no ha pasado desapercibido para todos aquellos que la conocen…-- Pausó para dar énfasis a su argumento. --¿Va a negar que ama a Rick Hunter?-- Preguntó, casual.

Lisa permaneció en silencio por un par de minutos sintiendo que su corazón corría con fuerza, ¿seria acaso su amor por Rick lo que la llevaría a declararse culpable? Por otro lado, él no estaba ahí y estaba perdido, probablemente muerto por Khyron así que, ¿qué importaba el decirlo a los cuatro vientos?.

Aquello, como fuera, nunca sería lo que había soñado; ella soñaba decirle lo que sentía por él a la luz de las velas mientras se miraban a los ojos y no decirlo para que el escribiente de la corte lo registrara.

Pero tal era su destino.

--Amo a Rick con todas mis fuerzas.-- Declaró firmemente y con voz alta y clara. --Lo amo, sí, pero nunca haría nada que lo hiciera infeliz.--

--Entonces su declaración en el restaurante donde dice que la mataría….--

--Fue una broma…-- Se exasperó Lisa. --Nunca dañaría a nadie si eso significaba que Rick es feliz…se que él no me ama pero no por eso haría algo como lo que usted intenta hacerme aceptar…--

--No más preguntas.-- Dijo Gillian, con una sonrisita triunfal en su cara para luego irse a sentar.

--Estamos en posición, Señor--

--Bien, no se muevan, seguimos intentando localizar a Rick.--

Este último se mordió el labio inferior para reprimir un gemido de impaciencia.

Kyle estaba manipulando un detonador térmico con la misma falta de precaución con la que un niño manejaría algo hecho de vidrio y para hacerlo todo peor, Khyron, el único que la podía desactivarla, estaba noqueado detrás de el.

Las cosas estaban mal y no había ninguna manera de liberarse de sus ataduras…¿o si?

Lisa iba a morir y ellos también.

Amargo pero cierto. Lisa moriría junto con los demás pero era ella quien le importaba, era el recuerdo de ella quien le hacia mirar a todos lados buscando un milagro que le ayudase a liberarse y deshacerse del loco con la bomba.

Y rápido porque el zumbido indicaba que pronto explotaría.

Rick sabía que también moriría pero ese sentimiento era completamente secundario… simplemente no quería, no dejaría que Lisa muriese y la razón…la razón era simple…Rick Hunter amaba a Lisa Hayes, simple y sencillo.

La verdad es una maldita perra que te traiciona y siempre se burla de ti pero por lo menos, la verdad es absoluta y siempre te abofetea y se ríe de ti especialmente cuando no la esperas y aun más si es obtenida de un sueño; como el que había tenido.

--Amo a Lisa.-- Dijo para si mismo pero uno nunca está solo en compañía de un hombre como Lyn Kyle. --Oh, Dios mío, Amo a Lisa…--

Kyle lo pateó en el estómago con tal fuerza que Rick pensó que moriría…un ardor mortal lo hirió mientras sus pulmones intentaban aspirar el aire rancio de la cloacas.

--Cállate-- Exigió Kyle. --Debo pensar como desactivar esto.--

Rick tosió un poco y regresó a su posición anterior, jadeando.

--Kyle…-- Balbuceó Rick. --Sólo Khyron….-- Tos. --… puede…-- Más tos --Desactivarla.--

El asesino de Min May lo abofeteó de nueva cuenta y balanceo luego la granada frente a sus narices.

--¡Tu eres soldado…debes saber como desactivarla!-- Kyle paseó alrededor de Rick, furioso y gruñendo mientras apretaba el artefacto explosivo tan fuerte como podía.

Piensa, Rick, piensa, hay algo que de seguro puedes hacer…el tipo está loco sí, pero aún quiere vivir.

Rick miró nuevamente a su alrededor reparando en un detalle que no había notado anteriormente.

Al fondo del cuarto donde estaban prisioneros, muy a la izquierda, había una alcantarilla con la tapa abierta, como estaba cerca del final del cuarto donde la luz era escasa Rick no la había visto antes, esa, pensó el, era la única opción si querían vivir:

Las granadas como la que ahora Kyle estaba aporreando contra la pared '¡Cielo Santo!, ¡Que tipo tan estúpido!' Podía destruir el edificio sólo si estaba directamente bajo él y a no mas de diez metros pero si estaba a mas profundidad podría ser que tuvieran una oportunidad.

¿A que profundidad llevaba aquella alcantarilla?

No lo sabía pero había otro problema.

Por el olor rancio que irritaba su garganta Rick sabía que estaban rodeados de gas metano que sin duda alguna se inflamaría con la explosión lo cual dejaba sus prioridades muy en claro.

Tenía que liberarse de sus ataduras, quitarle la granada a Kyle y lanzarla por la alcantarilla.

Inmovilizar a Kyle y luego sacar al inconciente Khyron antes de que la explosión los matara a ambos.

Fácil, sí, claro.

Rick escupió un escupitajo con sangre al suelo pero tenía el labio tan inflamado que el escupitajo salió despedido en un elegante arco que terminó en un tubo frente a el.

El escupitajo golpeó el tubo desapareciendo en una efímera masa de vapor.

'Está caliente' Pensó Rick y en ese hecho vio su salvación.

Si lograba acercarse a ese tubo podría debilitar sus ataduras al exponerlas al calor y liberarse rápido.

Dolería, era cierto, pero no había otra opción.

Un minuto, era todo lo que necesitaba, un maldito minuto.

El piloto se mordió el labio mientras su cerebro intentaba fraguar alguna estratagema para distraer a Kyle el tiempo suficiente para liberarse de sus ataduras…y la respuesta era….

Nada.

No había manera de hacer que Kyle se distrajera…Rick sabía perfectamente bien que si se movía en aquel espacio tan pequeño él se daría cuenta de sus intenciones y haría algo al respecto.

A menos que…

La mochila de Khyron estaba muy lejana a su derecha, junto a la puerta de entrada, para ser exactos, la mochila estaba colgada de un tubo lo cual haría que Kyle le diera la espalda si buscaba algo en ella.

Y si esperaba a que la descarga de vapor cubriera su movimiento….tal vez funcionaria

Como para hacerle sentir seguro, la válvula cerca de los marcadores lanzó un chorro de vapor.

'¿Cada cuanto segundo se descargaba el vapor?'

Por un tiempo que pareció eterno el piloto contó, segundo tras segundo, hasta que la descarga se repitió en el número 45.

'¡45 segundos!'

Era su mejor opción así que Rick la tomó.

Después de todo no tenía mucho tiempo…y eso era obvio si ponía atención al zumbido generado por la granada, este era tan agudo que era muy seguro, al menos para Rick, que no tenía mas de cinco minutos.

--Escucha, Kyle…-- Rick utilizó su tono de voz mas profesional dadas las circunstancias y su labio inferior inflamado por los golpes mientras contaba con su mente…debía ser preciso y distraerlo antes de la descarga de vapor para poder moverse. --¡Kyle!--

El hombre con la granada lo ignoró por un par de segundos como para hacer valer su orgullo pero luego se acercó a él y se cruzó de brazos.

--¿Tienes algo que decirme, soldado?--

Rick asintió levemente.

--Esa cosa va a volar, Kyle…-- Declaró Rick, serio. --Necesitamos el código de desactivación…pero como Khyron está fuera de combate deberás revisar sus cosas…ahí esta su mochila.--

Kyle no dijo nada, mas bien se quedo mirándole fijamente como esperando verle ejecutar algún truco antes sus ojos como si fuera un mago pero como no lo hizo empezó a pasearse cual animal furioso, frente al piloto.

La cuenta iba ya en 30 segundos…si se tardaba un poco más…

--Maldita sea.-- Gruñó Kyle y se abalanzó sobre la mochila.

Rick vio la descarga de vapor y saltó hasta su salvación quedando de espaldas al tubo y poniendo literalmente manos a la obra

Apretando los labios para no gritar de dolor restregó sus muñecas contra el tubo ardiente sintiendo como la piel se quemaba al contacto, pero, al mismo tiempo, como las ligaduras se iban aflojando hasta que finalmente cayeron convertidas en solo jirones de soga.

Rick no perdió tiempo y, en la siguiente descarga de vapor del tubo se quito las ataduras de los pies y luego marchó hacia Kyle quien no se había dado cuenta por estar buscando dentro de la mochila de Khyron.

Lin Kyle pareció presentir algo pues giró sobre sus talones justo a tiempo para recibir un potente derechazo que lo mandó al suelo donde cayó despatarrado a los pies de Rick Hunter.

El piloto del Skull-1 se dio el lujo, incluso, de darle un par de puntapiés para asegurarse que estaba fuera de combate.

¿O era solo por placer?

Ya tendría tiempo de contestar tal pregunta pero por el momento había cosas más importantes que hacer así que tomó la granada que había rodado hasta sus pies, checó el contador que indicaba el tiempo restante y luego, al ver que no tenía mas de dos minutos tomo a Kyle por los brazos y lo jaló penosamente hacia la alcantarilla donde lo dejó caer pesadamente y como éste se quejó le dio puntapiés hasta que no emitió mas que un ronco graznido, luego, Rick miró hacia abajo por la alcantarilla satisfecho de encontrar que había focos a cada ciertos metros hacia abajo.

Excelente, dijo mientras dejaba caer la granada por la alcantarilla con un gesto triunfal. 'Será suficiente pero no quiero estar aquí cuando el metano explote.'

Él miró sus muñecas quemadas por el tubo ardiente y reprimió un gesto de dolor, de seguro aquello dejaría una cicatriz pero no le importaba…lo único que importaba era salvar a Lisa para lo cual necesitaba a Khyron.

La pregunta de si habría salvado a Kyle si hubiese tenido tiempo quedaría para siempre sin respuesta pero no le importaba realmente mientras pudiera llevar al único testigo de descargo al tribunal encima de ellos.

Dando un gritó de dolor cargó a Khyron sobre su hombro derecho al igual que un bombero haciendo un rescate y luego enfiló hacia la puerta la cual abrió de un puntapié esperando encontrar una escalerilla hacia la superficie.

Grande fue su decepción y enojo cuando vio un largo pasillo con una pequeña luz al final, una salida, pero como a cien metros de distancia.

Rick no esperó a calcular las probabilidades, oh, no, ¡no señor! Simplemente empezó a correr, primero lentamente y luego tan rápido como podía esperando que un maldito milagro lo salvara.

Si no, ya nada importaría.