jaja ps...no he estado actualizando casi ninguna xDD tengo demasiado que hacer xDD tenia que estudiar para los malditos examenes finales ¬¬
asi que...de vdd lo lamento mucho.
y ps..este capitulo es sumamente largo y espero que los que esten siguiendo la histoira no me maten apor favor...se que esto dara un cambio drasticop a la historia pero, sabran que todo lleva a una razon.
bn continuemos xDDD
Perteneciente a Clamp y nada más que a Clamp (aunque mataran a Syaoran-clon...ojala que lo revivan pero,weno y si no, las odiare por siempre ¬.¬)
Después de aquellos momentos, nada volvería ha ser igual. Ella estaría con su hermano gemelo y él, sería enviado al Palacio del Sur, el cual se había convertido en una mina de oro y carbón.
"Fate"
Capitulo 20: "Entre la Vida y La Muerte".
Esa misma noche, llegaron los invitados a la celebración del vigésimo cumpleaños del Príncipe, el cual, orgulloso como siempre, invito a todos los reinos de los alrededores, incluyendo a la familia Hiragizawa y la familia Daidouji; ya que, Eriol y Tomoyo habían contraído matrimonio desde hace ya 4 meses, antes de que Sakura y Syaoran volvieran al palacio y ahora, esperaban un hijo.
Cuando Sakura se entero de esto, la emoción estuvo rodeando la habitación y, abrazo a su quería amiga Tomoyo ya que, no la había visto desde los 6 meses anteriores debido a que estaba buscando sus recuerdos.
Por fin, cuando todos los invitados habían llegado al palacio, los guardias ordenaron que cerraran el enorme portón de oro macizo, haciendo que los sirvientes que la cerrasen fueran más de 20.
Comenzó a sonar una bella tonada, la cual era muy familiar ya que, era la misma canción que había ganado el concurso a "La más bella voz de todo Clow", dando comienzo a aquel baile tan ceremonial que, daba paso a la melodiosa voz de una joven de tan solo 17 años, de nombre Tomoyo Daidouji, la esposa de el Príncipe Eriol y ahora, un lindo y melodioso ángel que cayo desde el cielo.
Mientras que dentro del palacio, se encontraban todos los sirvientes incluyendo a Syaoran el cual, vestía un elegante traje de camarero de color tinto y una camisa abotonada de manga larga color blanco con algunos toques de negro en las orillas de las mangas y el cuello; dejándolo feliz al ver que su hermano sufría bailando con algunas princesas que eran completamente insoportables, al grado de querer la tortura de entrar en aceite hirviendo y, para ese príncipe tan arrogante, era algo bendecido por Dios. Y ahora e3ra su turno de brillar ya que, dentro de pocos y tristes tres días, sería su encuentro con su hermano para saber con quién se quedaba con la corono y con la joven princesa pero, ella aunque se oponía a la palea, no podía dejar de pensar en lo que sufriría si su querido y amado Syaoran "EL niño de Azotes" de su hermano perdiese ante este, rompiéndole el corazón y dejándola con un malcriado, ricacho, obstinado, orgulloso y desconsiderado Rey y sobre todo esposo.
Al instante, sonaron las trompetas que daban a la bellísima escalera de mármol con algunos adornos de oro, mostrando así a la linda princesa Sakura, la cual bajaba con suma elegancia con el hermosos vestido que la joven Tomoyo había confeccionado para ella en su cumpleaños y que le había regalado, por el cual la querida y linda Sakura amada por todos y codiciada por algunos, lo uso, dándose un aire de júbilo y completo respeto pero, de un suspiro a otro, esta se tropezó perdiendo el equilibrio y esperando caer al frio suelo lo cual nunca ocurrió; ella era sostenida por unos brazos muy bien formados, algo musculosos aunque no demasiado y algo bronceados, dándole a entender que el que la estaba sosteniendo no era nada menos que su querido Syaoran, el cual ahora se encontraba cabizbajo haciéndole una reverencia y murmurándole algo que ni siquiera alcanzo ha escuchar debido a que todos los invitados murmuraban cosas sobre ellos, haciendo que estos dos rápidamente se separaran y notaran que estaban con sus mejillas rozadas, coso que solo significaba un sonrojo por parte de los dos, mostrando así el verdadero amor que se tenían.
El príncipe al sentirse remplazado por la escenita, tomo por el brazo a Syaoran y lo jaloneo hasta el centro de la habitación donde comenzó a llamar a cada una de las jovencitas con las que había tenido el "gusto" de haber bailado, haciendo que estas rápidamente lo rechazaran y denotando la baja posición que este tenía al no ser "de su altura". Pero lo que estas no sabían era que él era el mismo gemelo de su querido príncipe que "supuestamente" había muerto hace años durante el parto de su madre.
- Queridos invitados, reyes, reinas, príncipes y princesas de todos los reinos, me complace darles un anuncio que a todos ustedes beneficiara mucho
- …-solo se escuchaba que los murmullos iban descendiendo conforme el querido príncipe hablaba-.
- Me complace presentarles a mí querido hermano gemelo Syaoran, mejor conocido por ustedes como "Mi niño de Azotes" y ahora puede que próximo en la línea a la corona.
- Pero que se ha creído este joven, engañando así al príncipe.
- Si, sería mejor que lo mandaran a la horca por traición a su pueblo y a su señor.
- Yo pienso que sería mejor que pasase toda su vida sirviéndole al príncipe como se lo merece.
Y así comenzó de nuevo el murmullo pero, esta vez el príncipe no lo paro, al contrario dejo que siguiera hasta que, en un momento determinado eso ya se hacía convertido en algo sumamente aburrido debido a que era sobre lo mismo, "todos querían muerto a Syaoran ya que era un traidor".
- Ahora dime hermano, ¿Por qué no habías vuelto al palacio?
- Por que perdí la memoria…-dijo en forma seria pero al mismo tiempo respetuosa-.
- Entonces, ¿debiste acudir a mi cierto?
- No lo hice ya que, desde un principio sabía que no me reconocerías.
- ¿Acaso estas retándome?
- No, solo intento pensar en lo estúpido que fui al haber regresado a este palacio. Nuestro padre el Rey Hien Li y su esposa nuestra madre Ieran Li, estarían muy decepcionados de nosotros.
- Entonces, ¿hubieras preferido seguir mendigando que estar rodeado de tantos lujos?
- ¡¿Lujos?!, ja no me hagas reír. El único aquí que posee hasta lo indescriptible ¡eres tu!. Ve a tus vasallos, la misma ropa vieja de generaciones, no he visto cambio alguno desde que hace ya 6 meses que volvi y, ¡aun asi osas decirme que vivo bajo tu mismo techo ¡con lujos!..-dijo este muy enfadado e histórico pero, lo que decía era la misma verdad-…no solo me has obligado a trabajar como esclavo y a comer como perro si no que, ¡has explotado a las sirvientes que tan devotamente te sirven!
- Sabes no me interesa en lo más minimo lo que digas, me importa más quitarte el trono por traición asi que…-dando un chasquido-…¡guardias!, llévense a este traidor al castillo del sur, ahí tendrá su merecido.
- ¡Esperen!...-grito Sakura algo nerviosa-…antes de eso, ¿Por qué no hace en duelo para eitar más problemas?. Asi el fvencedor se quedara con el trono.
- Si eso es lo que desea Princiesa, sere fiel a sus ordenes…-expreso Syaoran inclinándose frente a ella y plantándole un beso en la muñeca-…espero poder probarle mi lealtad en el campo de batalla.
- Entonces, hermano por favor reuna a los parlamentarios ya que como futura espeso del ganador, tendre el absoluto poder sobre este reino…-y en un susurro de voz que Syaoran escucho ya que seguían en la misma posición-…esperando a que las cosas cambien.
Horas más tarde, después de que la fiesta había terminado, Syaoran había llamado a todos los miembros del parlamento, en el cual, se discutía la moción de la joven princesa la cual, fue aceptada unanimamente y fue la que se expuso y se impuso.
- Creo que has ganado hermanita…-dijo Syaoran esperándole fuera del vestíbulo sosteniéndose de una columna de mármol-…pero sabes algo, el reto lo escojo yo.
- Y, ¿se podría saber de que va a tratar esta vez hermano?
- Magia querida, magia.
- Entonces, Syaoran-kun no tendrá problema alguno con eso, ya que el también posee magia.
- Pero recuerda querida…-tomandola por la barbilla y acercándola hacia el-…yo he estado entrenando desde mi naciemiento mientra que el, se entero hace pocos meses que la poseía y comenzó a manejar lo poco que sabe.
Sakura lo miro aterrada, sabia que le tenia razón pero no se iba a dar por vencida y tenía que alentar a su personas más querida para que puediese vecer a ese horrible príncipe que tenia por hermano, y que su amor tuviera una oportunidad de estar con ella para siempre.
Mientras que este le devolvió una mirada segura y orgullosa, sabiando que aunque un milagro ocurriese, este saldría vencedor que ya, tenia a todo el pueblo de su lado al comportarse frente a ellos con una hermosa cara angelical, lo que no sabían era que, ese mismo príncipe era el que causaba todo lo que el pueblo sufria y ahora, en esos momentos, sabia que su patético hermano no lograría vencerlo en lo más minimo ya uqe, el era superior durante las batallas.
- Y sabes…-reitero este-…cuando todo esto temine, el será enviado al Palacio del sur-…y susurrando a su oído antes de irse-…el cual se ha vuelto una mina y no le será tan fácil escapar, no como en este lugar.
Esta se movio a su izquiera para observar la figura de su hermano alejarse con paso decidido pero lento y antes de lo que parpadeaba, el ya se había convertido en su peor enemigo.
Mientras que en su habiatcion, Syaoran se encontraba las pocas pertenencias que poseía ya que en el momento en que comenzase la batalla, el perdería ya que su nivel de magia era considerablemente bajo contra el de su hermano y retador. Y con esos sueños que tenia durante la noche, no era dificl adivinar que futuro le esperaba.
Toda esa noche, fue un tormento para las tres personas que se hayaban cada una en su respectiva habitación: La primera se encontraba algo agobiada por el encuentro de mañana por la tarde, cuando daría inicio a su nueva vida de minero y traidor. La segunda la cual se encontraba recostada en su fina cama de seda, rogando a todas sus deidades para que su amado se salvase y no tuviera problemas con la pelea de mañana. Y el tercero, se encontraba en su habitación, relajándose y cominedo unos gustosos chocolates, debido a que estaba completamente convencido de que mañana el ganaría la batalla entre el y su hermano gemelo.
Durante la mañana del siguiente dia, la primer persona, había despertado temprano, deseando que la tierra se lo tragase y asi poder evitar el dolo que haría sentía a su querida princesa, la que por su parte, no había dormido durante toda la noche rogando por su querido Syaoran ya que, no quería verlo marcharse a las lejanías de aquí palacio el cual, no era nada más ni nada menos que el peor lugar en aquel inhóspito reino. La tercer persona por su parte, aun estaba algo somnolienta pero, se alcanzaba a notar que al fin había abierto lso ojos y dándole un muy grato saludo al Sol, se levanto de su enorme cama perezoso y ordenando que le trajeran el desayuno para asi poder continuar con algunas practicas de magia para esa tarde, la cual era una de las más esperadas por todo el reino ya que, se abrirían las puertas a los plebeyos para asi poder humillar más a su hermano y ahora, su retador en la batalla que se disputaría ese día.
El tiempo pasaba más rápido de lo normal, todos se encontraban atareados por la gran batalla que se libraría en los jardines del Sur y que infaliblemente, se exibiria a todo el reino. En un momento de paz, Syaoran decidió relajarse bajo la sombra de un hermoso árbol de cerezo que le recordada a la bella y perfecta figura de su princesa.
- Es hermoso no es asi.
- Si…-contesto este sin darse cuenta de quien era la había hablado primero-.
- Ha estado aquí desde el mismo momento en que naci yo.
- ¿Hace cuanto tiempo, si se podría saber?
- Ya hace, 15 años.
- 15 años…-dijo este para recordar-…espere, 15 años, no me diga que…
- Si, lo plantaron el mismo día en que fue mi nacimiento, este primero de Abril.
- ¡Princesa!...-dijo este inclinándose al verla-…¿Qué esta haciendo aquí?
- Vine a desearte suerte, en unos momentos empezara la batalla y no quiero que te vallas sin mi buenos deseos.
- Que gentil de su parte alteza, pero recuerde que su hermano tiene más habilidades que yo.
- si pero, el no tiene lo que se necesita para ganar.
- ¿Y eso es?
- Valentia y Amor.
- ¿Amor?
- Si, amor. Es lo que se necesita para que una batalla sea limpia; el solo tiene en su mente "derrotare a Syaoran", no le importa si los otros llegan a sufrir, el solo quiere acabar contigo.
Antes de que Syaoran pudiese decir algo, las campanas de la capilla junto al palacio sonaron, dando paso a la batalla entre lo dos hermanos gemelos que por consecuencia, se disputarían solo por un patético puesto en la alta sociedad y, su querida pero hermosa hermana.
Syaoran se retiro dando paso a un rápido pero elegante al caminar, lo que dejo pasmada a Sakura la cual no conocía el lado rebelde de su querido hermano y ahora amante.
En los jardines del sur, se encontraba toda la multitud en pequeñas bancas con forma de rectángulo que abarcaban casi todo el jardín.
Dentro de el jardín, se encontraban cerca de una esquina Syaoran y del otro lado el joven Principe, haciendo piropos a algunas bellas damas de menos alcurnia que el.
En ese momento, el Sol comenzaba a ponerse, dando paso a que una hermosa gama de colores impactara a todos y que por unos segundos ese bellísimo crepúsculo, dejo as u lado las diferencias sociales, abriendo paso a una hermosa convivencia entre nobles y plebeyos.
Mientras que los dos hermanos se miraban fijamente matándose con las miradas, saliendo vencedor el "traidor" ya que había aprendido que, los nobles solo creían que ellos mismos vencerían a cualquiera que se le interpusiera aunque, tenían una de las miradas más frágiles de todo un castillo.
Así, comenzó una batalla de magia; los dos contrincantes estaban igual de parejos al momento de atacarse pero, el porcentaje del poder era considerablemente notoria divida a que, el joven Príncipe tenía un extraordinario poder mágico y una gran agilidad al esquivar las ataques mientras que su hermano, se debilitaba fácilmente al utilizar poca de su magia la cual era algo insignificante comparada con la de su hermano hasta que…calló.
Dejando atrás su hermandad y mezcla de sangre, el joven príncipe desenvaino su filosa espada y la apunto en dirección al cuello de su hermano, dejando a este indefenso y cerrando los ojos con fuerza.
- ¡¿Qué pasa hermanito, no que me ibas a vencer, no que le ibas a mostrar tu lealtad a tu princesa en el campo?!
Syaoran no respondió, sabía que él iba a perder pero, junto sus manos para que el retrocediera y se diera cuente de que había ganado la batalla. Pero lo que ocurrió no tenía nada de lógica, de sus manos comenzó a emanar una extraña luz y cuando este las separo, una espada recorrió sus mano, esa era…era…¡¿la espada de su padre?!.
Si, Hien Li, el portador de aquella espada que hasta ahora se creía perdida había sido heredada e incrustada en la magia de su propio hijo lo cual, era indicado que él era el que debía poseer el puesto de Rey aunque, algunos no quisiera y eso llevaría a varios problemas.
Syaoran tomo la preciada espada de color verde con algunas piedras preciosas que contenía color rojo y algunos delineados dorados que se aplicaban a lo largo de la espada, dando formas increíblemente hermosas y un detallado exquisito, dándole a la espada algo de antigüedad y un toque verdaderamente especial.
Syaoran la tomo por el mango y comenzó a atacar a su contrincante. Al principio sus ataques eran torpes y fáciles de esquivar, provocando algunas lesiones en sus músculos y heridas departe de su enemigo en la cual, una estuvo a punto de perder casi toda la pierna izquierda ya que, la espada se envaino en ella pero, el rápidamente la saco, haciéndose algunas heridas en las maños y con mucho trabajo poder volver a sostener la espada
Cuando el joven príncipe volvió a retomar su espada, ya tenía la espada de su hermano cerca de su cuello pero este estaba demasiado nervioso como para matarlo y, el príncipe sabia de ante mano que no lo aniquilaría delante de su querida princesa así que, este decidió hacer una patada alta hacia su cara para que este se distrajera un poco con el golpe y tomando la espada de su padre, haciendo una técnica llamada "Raitei Tsourai" (Dios del Trueno Ven). Así logro mandar a volar a Syaoran, quedando este inconsciente por el golpe y declarando al joven Príncipe vencedor del duelo.
Syaoran fue tomado por los brazos y llevado a un carruaje donde, ya estaban todas sus pertenencias y antes de ser introducido a este, le despojaron de su ropa, toda raída que llevaba, poniéndole alguna ropucha de algún otro esclavo de las mina y colocándole un grillete el cual estaba conectado a unas esposas por medio de una cadena que llegaba a las manos y en sus pies unas simples esposas. Cuando por fin estaba a punto de marcharse llego la bella princesa corriendo hacia él, hecha un mar de lágrimas.
- ¡Syaoran no me dejes!
- Nunca la…dejare…-dijo entre cortado ya que estaba demasiado débil-…sabe que le escribiré y, todas las noches rezare por usted para este bien.
- No me abandones por favor, no quiero estar sola con mi estúpido hermano. Y se perfectamente que eso no debió haber pasado.
- Entonces, prefiere venir conmigo a cuidar del trabajo.
- Pues, si pudiera…ya se, tengo una idea…-dijo limpiándose las lagrimas de su cara y esbozando una sonrisa-…¡parlamento!
Todos los miembros del parlamento llegaron muy rápido, haciendo una reverencia ante su princesa.
- ¿Qué desea princesa?
- Propongo una moción…-dijo esta en alto-…quisiera que me dejasen ser la capataz de la mina del Sur. Ahora que soy más responsable y pondré a prueba mi capacidad para mandar a las personas.
- Oh!...-dijo el más viejo de todos-…princesa, siempre espere a que dijera eso.
Hablaron un momento en una esquina algo alejada de ellos y al final se dirigieron a ellos asintiendo que se le seria permitido a la joven ir a ese horrible lugar lleno de criminales o traidores o desterrados.
Cuando por fin Sakura obtuvo la respuesta, se emocionó mucho aunque después se puso muy seria para que pareciese que en realidad quería practicar pero, su pequeño secreto solo era por un momento, estar al lado de su amado Syaoran.
El un santiamén, Sakura ya estaba dentro del carruaje con todas sus pertenencias y al lado de su nuevo trabajador y esclavo, "su Syaoran". Pero, ¿desde cuándo era suyo?. Será que desde el momento en que se enamoro de él y que recupero todos sus recuerdos había podido suplir las tristezas que había vivido, o tan solo era que estaba demasiado confundida con el descubrimiento de que era su hermano.
- Te amo Syaoran.
- Yo también…Sakura.
Esa fue la gota que derramo el bazo…el le había llamado por su nombre, si fuera poco, hace años que no la llamaba así, no tenía sentido, eso solo significado algo, esas palabras eran verdaderamente del corazón así que, el no podrías estar mintiendo ya que, nadie le diría eso a su propia princesa.
Syaoran estaba algo tenso, sabía que confesarle su amor a su princesa era un crimen pero, ahora que tenía que perder ya que el se iría con ella a las minas del Sur donde, buscaría una forma de escapar y llevarse consigo a Sakura.
Solo duraron unas cuantas horas y finalmente llegaron a ese enorme lugar ya que, parecía más una fortaleza que una mina; debido a la máxima seguridad de aquel extraño lugar.
Cuando estuvieron frente a la puerta, se abrió esa enorme reja de hierro sólido, dejando ver la gran cantidad de guardias y esclavos que había.
Rápidamente abrieron la puerta de Sakura sin saber que ella estaba ahí, así que, hicieron una reverencia y después la cerraron. Así corrieron hacia el otro abriendo de tirón la puerta del nuevo prisionero, tomándolo de los brazos y así volviéndole a despojar de la ropa y con algunas cubetas llenas de agua, mojándolo hasta dejarlo "limpio" según los tontos guardias que se echaban una que otra carcajada al ver el miserable estado del chico.
Sakura, estaba mirando por una de las ventanillas de carruaje; aunque poseían cortinas, esta movió una un poco para así alcanzar a notar que su amigo y amante, estaba titiritando del frio que tenia ya que, detrás de esa exuberante mina, se encontraban algunas montañas nevadas y, se podía percibir a corta vista que más de un prisionero sufría de pulmonía.
- Ya basta de dramas vago, ahora toma esto y ve a cambiarte, al príncipe ordeno que te escoltáramos a un camarote especial ya que, se preocupaba por su hermano.
- Si, el tiene un alma muy caritativa.
- "Clarooo~, al cabo que a ustedes par de mandriles estúpidos, no le escajo una espada y dio una descarga eléctrica capaz de matar a un hombre"…-dijo para si Syaoran poniendo una mueca de disgusto-.
Sakura solo se limito a observar cómo se llevaban por los brazos a su amigo hacia una no muy lejana cabaña, la cual estaba situada a unos cuantos metros de la suya, siendo dividida por un enorme y único árbol de cerezo dentro de ese lugar…
CONTINUARA…
hola!!!
espero que les haya gustado este cai...es el más largo que he escrito en todas mis historias pero...alguna vez lo tenia que hacer xDD
el proximo capi: "Poema a la luna, el canto de la princesa, bailando en la oscuridad".
prometo que acutalizare a más tardar en dos semanas....es que, ando super distraida por que la proxima semana entregan mis calificaciones y necesito un buen promedio...
grax ichi-ichi-san por seguir a mi histoira...prometo que la mejorare y la cambiare a scc ya que, veo que en trc casi no funciono xDD
bn espero que nos sigamos leyendo hasta el fin de esta y la edicion de esta pero, mucho mejorada...
matta nee??
y ps...creoq ue el proximo capi ser algo más largo que este y el titulo del proximo es super largo vdd
ya se lo han de esperar...^^
