Este es el ultimo capitulo de este interminable fanfic...de vdd espero que me haya quedado bien y perdonen las faltas de ortografia para todos los capitulos por que, ya se que las tube pero weno xDD
de vdd que me esforse mucho en este ultimo capitulo ya que, como era el ultimo, queria darle un buen final y se que fui muy mala con Syaoran y con su hermano pero...era algo que ya tenia planeado...desde que se me vino la historia, queria matar al Principe ya que....ps antes de ver el capi donde el Clon es bueno, lo odiaba asi que...perdon si alguno tiene algo encontra de esto sale!!
entonces bn continuemos...
En esta oscura noche, nos profésamos este amor ciego que ahora sentimos, sin saber que pasara, todo vuelve a la normalidad, mientras que mi mundo se cierra dejando tu imagen grabada en mi mente, suplicando a los cielos volver a vertey soñando con que dentro
Capitulo 22: Ice and Flame.
Después de que Tomoyo y Eriol se marchasen, Sakura comenzó a notar que Syaoran la había distanciado un poco ya que, hace tan solo unos cuantos días su amor había sido fielmente confesado dejando así, todos los obstáculos por un lado.
Esa misma noche, los se encontraba acostados en la misma cama ya que, era demasiado grande como para que una sola pers ona durmiese en ella. Sakura se aferraba fuerte al brazo de Syaoran el cual, no traía cada dando a exponer su muy bien formado abdomen y sus musculosos aunque no tan explotados brazos, esto hacía sentir a la princesa la joven más feliz del mundo olvidando por completo el titulo que desde su nacimiento había recibido…odiaba ser una Princesa, lo adiaba con todo el corazón.
Sabía que era un peligro para ella salir sin decir nada, ¡Todo era un peligro! Pensaba siempre ella pero, era algo que no podía cambiar, una vez nacida de la nobleza, noble serás. Hay quienes usan eso para sacar ventaja de eso pero, la joven Sakura desde pequeña siempre había sido una joven muy humilde, no le gustaba ver a las personas sufrir, ni mucho menos le gustaba, ver a las personas inocentes que pagaran por actos que fueron suyos.
En ese momentos, Syaoran se encontraba dentro de una de las minas, pensando en lo que le diría esa noche a Sakura, ya habían pasado 5 días desde que había confesado sus sentimientos hacia ella, la cual correspondió con la misma sinceridad. Una de sus mejores amigos y compañeros de trabajo Sean, también había sido enviado, al defenderlo a él como el verdadero Príncipe y por eso, se le había condenado a 2 años de trabajo arduo en ese lugar. Syaoran siempre lo vio como un hermano y aunque este fuese menor que él, siempre le apoyaba en todo, haciéndole sentir un gran alivio y borrando los pesares de su corazón.
- Disculpe joven Príncipe…-se acerco Sean a su amigo-…será mejor que usted descanse, ya que usted en verdad no pertenece aquí.
- Hay muchas personas que no pertenecen a este lugar Sean, demasiadas…pero veras que pronto alguien pondrá fin a todo esto y los que verdaderamente cometieron algún crimen, serán perdonados ya que, han pasado toda su vida encerrados trabajando aquí, solo para que el dichoso principito se de los lujos que ahora tiene.
Este solo asintió con la cabeza, sabía que era un crimen contradecir a su príncipe pero, el lo veía más que a su príncipe, lo veía como un verdadero amigo. En quien confiar, en quien contar sus secretos, al igual que Syaoran, desde que entro a trabajar al palacio él había sido su mejor amigo, apoyándolo en todo como lo seguía haciendo en esos momentos.
Unos guardias, tomaron a Syaoran por los brazos, esta ya estaba acostumbrado y solo se limitó a despedirse con la mirada de Sean.
- La princesa quiere verte bastardo…-dijo el más alto de ellos-…no hagas ninguna insolencia mientras estas con ella.
- Como diga, ya sabe que hago todo lo que me ordena…-dijo de forma sarcástica-.
Este le propino un golpe en la cabeza con una piedra que tenia al alcance, haciendo que una leve herida se hiciera en la cabeza de este comenzando a sangrar.
- Ahora entra…-dijo el otro abriendo la puerta-…sal en cuanto la princesa te lo ordene idiota…-dijo en forma burlona-.
Syaoran solo se limito a sacarle una mirada diabólica haciendo que estos avanzaran muy rápido esquivándola. Este se levanto del suelo donde ahora se encontraba limpiándose el pequeño hilo de sangre que ahora caía por su rostro.
- Volverlo a golpearte no es así Syaoran…-dijo una voz algo preocupada-…¿hasta cuando entenderás que esos monos poco desarrollados no entienden?
- No lo so…-dijo de forma burlona sacando una pequeña sonrisa picara-…¿para qué me llamaba Princesa?
- Quería saber si podíamos vernos esta noche en el árbol de Cerezo, cuando el Sol se haya ocultado y la Luna este en su punto más alto.
- Como usted diga…-dijo haciendo una reverencia-…"ese será el momento perfecto para hacer lo que me he propuesto desde aquel entonces"…-dijo para el-…entonces, ¿me puedo retirar?
- Adelante…-dije extendiéndole el brazo lo cual le dio a entender que si-.
Syaoran solo hice una reverencia con la cabeza y salió de la habitación, sintiendo que las mejillas le hervían, mientras que Sakura del otro lado la puerta, sentía lo misma solo que, esa charla podía ser que cambiase el futuro de esos dos…¿o no?
Toda la tarde Syaoran comenzó a ensayar el largo discurso que le iba a decir a Sakura, poniendo como ejemple el muñeco de felpa que le había regalado esa el día de su cumpleaños, una semana antes de su exilio.
- "Sakura desde el primer momento en que te vi, sabía que eras la persona que mi corazón buscaba, sabía que tu aunque yo ya recordase todo, tu no me reconocerías pero, tu corazón si lo hizo, intentando darte señales de que, yo no era un simple sirviente que era esclavizado por tu hermano…"…no eso no queda….eso es demasiado obvio y es como decirle, Sakura se que tú me amabas desde el principio; son un idiota, ¿verdad osito?...-dijo este preguntándole a esa cosa sin vida como un maniático-.
Sin que el se diese cuenta, faltaban tan solo unos pocos minutos para que el Sol estuviese a punto de descender y diese paso a la Luna, así que entro rápidamente y se metió a bañar apresuradamente, al momento de salir, dejo caer su cabellera color chocolate de entre su cara intentando acomodarla, después se puso el traje que le había regalado Tomoyo por lo cual también llevo su espada, por si llegase a suceder algo.
Cuando salió, faltaban cuando muchos 15 minutos para que la luna estuviese en su máximo esplendor, así que Syaoran decidió subir al bello árbol de cerezo, recordándole así a la bella Sakura que ahora, si aceptaba se convertiría en su esposa.
Estuvo un tiempo esperando a la bella damisela así cuando, momentos próximo apareció esta y el al notar su presencia bajo rápidamente de su escondite, dando lugar a la silenciosa charla que se daba a gritos por sus ojos.
- Syaoran…yo tengo que…-Syaoran coloco su dedo índice el cual le dijo que hiciera algo de silencio-.
Este se arrodillo frente a ella y de una muy hermosa cajita color azul, saco un bello anillo, que en el centro tenía una de las ahora muy famosas piedras color aguamarina pero, esta era sumamente especial ya que era del color de los ojos de su amada, ara color "esmeralda"
- Sakura, quisiera pedirte que…que…¿Qué si quieres ser mi esposa?
Ante este comentario, Sakura quedo petrificada, ella iba con la propuesta de que la olvidara aunque sabía que su corazón le pedía a gritos que no, esta no tuvo otra opción más que ser firme y seguir pensando en ello.
- Syaoran, de verdad que yo…-Syaoran volvió a colocar su dedo-.
- Déjame terminar por favor. Sé que no te puedo dar los lujos que un príncipe ya que, fui desterrado de aquello que por derecho me pertenecía; aunque en la cercanía hay varios pueblos abandonados, comencemos una nuevo vida, tengamos hijos, seamos felices y cuando llegue el momento, regresaremos siendo personas nuevos que han dejado atrás todo por lo que pasaron, olvidando así el dolor y sufrimiento que vivimos durante aquel tiempo que después olvidaremos.
Sakura no sabía cómo responder, Syaoran tenía completamente la razón, su corazón le dictaba que estuviese con el aunque, su posición no lo permitía.
- Syaoran..yo en verdad que yo si te amo pero…-esta volvió a pensarlo dos veces, sabía que era posible que Syaoran pudiese una mejor vida-…¡acepto!, de verdad que sí.
Syaoran se alegro demasiado, sabía que antes que nada, Sakura ponía por delante a su pueblo y a su familia pero, ella siempre había seguido a su corazón.
Desde las alturas, eran observados por dos entidades aun desconocidas para ellos que en un no muy lejano futuro, les provocarían demasiados problemas.
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Una semana después
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Los preparativos para la boda del siglo seguían aun en eso "preparativos"; había algunos trabajadores que aprobaban lo de Syaoran y Sakura ya que, los dos pertenecían a la nobleza, no veían por qué no, mientras que otros, solo no decían nada o no los querían ayudar.
Sakura al enviarle una carta de nuevo a su amiga Tomoyo, escribió todo lo que había pasado durante esa semana pero, Tomoyo le advirtió que se cuidara ya que, algunas cosas podrían llegar a resultar mal.
Sakura tomo es advertencia mientras que Eriol con sus típicos dibujos expresaba lo que sentía y, hacia cara muy graciosas ya que, Sakura reía y Syaoran se echaba sus buenas carcajadas de vez en cuando.
Después de un tiempo, todos comenzaron con el plan de escape dentro del cual, participaba la bella Sakura, intentado hacer todo su mayo esfuerzo al volver a repasarlo.
- Entonces…¿debo de hacerlo así?...-dijo haciendo su imitación de desmayo-.
- Eso es Sakura-sama…-decía Sean aplaudiendo-.
- Eso está muy bien querida…-decía Syaoran empleando la espada y practicando con algunos muñecos de paja que parecían soldados-…ahora es mi turno.
Syaoran saco un puñal que estaba entre su ropa, golpeando a sus demás compañeros vestidos con uniformas de cualquier tipo e intentando simular una buena batalla.
- Syaoran eres muy buenos en esto…-le dijo Sakura en su oído cuando se acerco a ella-…sabia que tu podías derrotar a mi hermano solo que no comprendo, ¿Por qué te dejaste vencer?
- Porque sabía que si ganaba, no podría comprender el verdadero sentimiento del amor…ese sentimiento es muy preciado para mi, no podía ser un príncipe hasta no comprender eso, hasta no comprender lo que en verdad mi corazón deseaba.
Sakura estaba pasmada, sabía que su querido y más esperado amor tenía toda la razón al convencerle de que todo lo que pasaría de ahora en adelante, seria la cruda y cruel realidad; aunque ella no lo quisiese ver así, Syaoran tenía completamente la razón.
El ahora estaba completamente solo en ese miserable mundo que lo tachaba como si fuera un convicto, aunque al parecer así era, en su verdadera identidad era un príncipe que se merecía todo. No como el patán de su hermano que nada más quería poseer todas las riquezas que se pudiesen hasta que su día llegase y convertir a sus hijos en lo que él es…."un marionetista demoniaco".
Ahora, solo había algo que cambiaría su futuro para siempre, algo que no puede ser revertido.
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Dentro de ese extraño y desconocido lugar, dos entidades se encontraban recitando algunas palabras en la temible oscuridad; un joven de cabellera dorada y ojos como zafiros, se abstenía a hacer pequeños símbolos color morado, provocando que fuera de esa cueva, una enorme ventisca se formara dejando su rastro.
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En aquel hermoso árbol de cerezo, se encontraban los dos enamorados, profesándose el amor que tenían sin ver más allá de lo desconocido, observándose y aprendiendo cada parte de su próximo cuerpo, cada parte de cada cosa que, desde ese instante les pertenecerá.
Cuando de un parpadeo, una fuerte y desconocida ventisca para ellos, los separo, arrojando a Syaoran en un tornado de nieve y granizo hasta el otro lado de ese lugar, esperando que su joven amada, no hubiera sufrido ninguna lesión debido al estruendoso golpe que este se llevo.
- ¡Sakura!...-grito a todo pulmón, levantándose y limpiándose un pequeño hilo de sangre que ahora recorría su boca-…espero que estés bien…-dijo en un hilo de voz-.
Syaoran corrió como sus piernas le daban, y aunque nunca había utilizado la magia, había algo que lo impulsaba a usarla aunque sea una vez, aunque el motivo de eso era salvar a su amada el sabia que ese poder le traería algo beneficioso, o ¿seria solo un presentimiento?
Llego muy velozmente a la morada de su hermosa doncella la cual se encontraba completamente desnuda, junto a otro hombre, el mismo ojiazul de la ventisca.
- ¡Tu!...-grito Syaoran algo espantado-…¡cómo es posible que estés acostado con la princesa…Fye-san!
- ¿Estos?...-dijo señalando a Sakura-…a no sabía que era algo tuyo Syao-kun..-dijo sonriendo animadamente-…además, no creo que te moleste si…-dijo poniendo una de sus manos en los senos de Sakura-…¿le hago esto o sí?
Syaoran solo lo miraba con cólera pero, si las miradas mataran, Syaoran hubiera ganado fácilmente, dejando a Fye en los abismos de la desesperación y el nerviosismo.
Una sombra apareció, dando paso a un fuerte ataque de espada, haciendo una pequeña rajadura en la mano izquierda de Syaoran.
- Kuro-puu…-dijo el mago de forma burlona-…te he estado esperando, esta niña no me sirve de anda.
- ¡Kurogane-san!, ¿Qué demonios hace en este lugar, pensé que en estos momentos estaría en su actual Nihon?.
- Chico, no es momento de bromear. Si quieres que esa princesa tuya viva, deberás enfrentarme, para eso estoy trabajando, para que mi amo me conceda lo que deseo.
- ¿Mi hermano verdad?...¡¡ese bastardo, tarde o temprano me las pagara!!
- Syaoran, eso no es tu futuro, tu futuro, es perder ante mí.
- Entonces, ¿eso es lo que realmente deseas?, ¿matarme?, entonces, será mejor que te prepares porque, yo no seré quien pierda esta vez, no más.
- ¡Maldito mocoso, ya verás!
Y diciendo esto, Kurogane se aproximo a Syaoran, sosteniendo su bella katana que en el mango, poseía un dragón de plata.
- Sakura, cierra los ojos hasta que te mencione "Esta bien", ¿correcto?
- E-está bien.
Y con eso, este se alejo de ella, liberando ese extenso poder mágico que le permitía expandir su espada a su máximo esplendor, peleando con todas sus fuerzas y, atacando a su amigo y más que nada, su maestro por el bien de ese amor.
Los dos combatían con todas sus fuerzas, evadiendo ataque, y lanzando algunos los cuales, podían ser fatales para personas sin experiencia pero, estos dos, habían estado luchando desde que podían recordar, "El Profesor y El Pupilo".
- Nunca creí que termináramos así Syaoran.
- Yo tampoco, Kurogane-san. Siempre pensé que usted sería la última persona con quien me batiría en batalla pero, veo que no es así.
- Tienen mucha razón muchacho pero este es tu fin.
- Creo que, no debería hablar tan precipitadamente, si muero, usted también morirá.
Y corriendo ambos de extremo a extremo, saltaron frente a sí, dejando como único sus sombras que se reflejaban en el piso, dando un asombro a la escena.
¿Quién pudo haber muerto?, ¿Quién saldría victorioso?.
Ambos se pusieron de pie en un instante, notando que, solo uno poseía un grave y muy profunda herida en su regazo, provocando que rápidamente se desangrase y comenzase a escupir sangre.
- ¡K-Kuroganeeee~!...-grito Fye-…maldito mocoso, en verdad me las vas a pagar…tu, tu, ¡tu mataste a la personas que más ame, maldito bastardoooo~!
- ¡Cállate Fye!, tú no tienes nada que recriminarme, tarde o temprano el iba a morir y tu más que nadie sabía eso, entonces, porque no acabar con su vida rápido, al cabo tú la menos precias, ¿también deseas que acabe con la tuya?
Fye se quedo estático, era la primera vez que Syaoran decía algo tan imprudente pero, el tenia razón su vida no había sido nada hasta que encontró a Kurogane, hasta que él se convirtió en su presa.
- Sera mejor que te alejes de mi, aunque, creo que en verdad deseas matarme, ¿es tan preciada esta insignificante mujer para ti?
- Dios, ¡que no lo vez!, ella es la persona más importante para mí, es la persona que dios razón a mi vida, ella es la persona que verdaderamente amor, ¡¿Qué no lo entiendes?!
- En verdad, no entiendo muchas cosas, pero peleare contigo si así lo deseas. Ese era el trabajo de Kurogane pero por lo visto, ya no podrá cumplirlo.
- El ha sufrido mucho y creo que su muerte era lo mejor que le pudieran conceder, mi hermano lo ato a una trampa donde, estaba su honor y su dignidad y su deseo más preciado pero, a cambio el deseaba mi cabeza…-dijo Syaoran con la mirada baja-…espero que algún día llegues a perdonarme Fye.
- Ya lo he hecho Syaoran pero, esto es algo que yo también deseo, así que, no interfieras.
Y fue corriendo hacia Sakura, encendiendo el báculo que traía la lanzándose una llamarada de fuego hacia la cara, la cual esquivo pero cayó al piso tropezándose.
- Veo que estas acorralada princesita…-dijo este burlándose-…ahora, nadie te salvara.
- ¡No lo creo!
Syaoran se aproximo hacia Sakura, saltando frente a Fye, el cual, volvió a lanzar otra llamarada pero, esta vez, Syaoran fue demasiado lento para darse cuenta, de que esa llamarada no iba hacia su amada, sino hacia su propio rostro.
Este en un reflejo, interpuso su mano y cuando por fin creyó estar a salvo, otra llamarada venia tras de la anterior, y sin alcanzar a interponer su brazo, sus ojos se abrieron como platos, dejándolos expuestos; esa llamarada, era lo que cambiaría su vida, su vista ahora, no volvería y los colores que tanto adoraba, se esfumaban, dejando así, solo un oscuro vacio, tras la imagen de la única persona a la que verdaderamente había amado.
- ¡Syaoraaaaan~!..-grito Sakura desconsolada-.
- Ahora es tu turno de pagar maldito, lo que me has hecho no tiene nombre y aunque ya nunca más volveré a ver el mundo, en mi conciencia quedara, la persona que me quito ese regalo, el maldito bastardo, que me previo de lo que nunca jamás será mío; ahora muere.
Y con esto, Syaoran atravesó a Fye, destrozándolo todo, haciendo que este mismo, se encajase la espada.
- Ahora veo por qué le príncipe te detesta tanto, eres demasiado decidido en todo lo que haces.
- Por eso yo no lo detesto a él, porque, aunque, el me tenga odio y rencor, muy dentro del, hay una soledad que no se puede cambiar…ni hasta la mejor compañía puede satisfacer eso.
Fye cayó rendido al sueño, ahora su vida se esfumada y nunca más volvería a respirar.
- Mentiroso, tú me prometiste que pasara lo que pasara estarías bien.
- Yo…te mentí.
- Tú no puedes seguir así.
- Si. Tu nunca mientes. Quiero preguntarte algo.
- ¿Qué es?
- ¿Qué siente la "tu" de ahora?
- Que pregunta tan tonta. Frente a la persona más amada, solo siento la pérdida de mi persona más amada.
- Oh, ahora lo que ha sido de esta destrucción, tu ceguera será eterna.
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Ahora, los dos se encuentran el uno al lado del otro, sentados esperando a que su momento llegue, han pasado ya tantos años y, aun así, los dos siguen junto, siendo los ojos del otro, siendo el bastón del otro, siendo uno con ellos mismos, sin importarles, las dificultades que han pasado, para así obtener aquello que tanto había deseado, y dentro de poco tiempo, conseguiría su más profundo sueño…"volver al palacio cuando vuelva a recuperar mi vida".
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10 años después…
Unos extraños entraban a aquel arenoso reino, el cual se había convertido en un reino de corrupción y maldad; los ciudadanos estaban esperando un milagro pero…creían que jamás sucedería y entonces….legaron ellos.
El aire de esas dos personas era algo que jamás volverían a sentir, algo que era como un verdadero milagro.
Fueron velozmente al palacio, el cual no se encontraba muy lejos, y con algunos documentos que Sakura había tomado desde le última vez que se había encontrado ahí, los dejaron entrar.
Llegaron al vestíbulo, el cual estaba realmente sombrío y oscuro, el cual era únicamente alumbrado con una pequeña vela que estaba a punto de extinguirse.
- Ven que han llegado, los he estado esperando.
- Entonces, ven que no has cambiado tu arrogancia, hermano…-dijo Syaoran distinguiendo la voz de este-.
- Y veo que ahora tú no puedes diferenciar la luz de la oscuridad, hermanito…-dijo el Rey ahora en tono sarcástico-.
- Entonces, creo que deseas que sea algo extremadamente sutil.
- El resto de mi lama es tuya.
- Como esperaba de mi querido hermano, siempre tan amable.
- ¿Dolerá?
- Si, un poco. Lo hare de la forma más gentil posible.
- No. Hazlo tan doloroso como puedas; graba el dolor en vi vida en mi alma, así siempre recordare, cuento los hice sufrir a ambos y podre morir, quemándome en el infierno y sabiendo que, todo lo que les acuse, ahora está en mi.
- Si, mi querido hermano.
Y aproximándose a su querido hermano, Syaoran comenzó a inspeccionar las facciones de su hermano, ya que, no volvió a recuperar su vista y, el necesitaba y deseaba volver a sentir, y vivir el rostro de su hermano, que ahora se abría pazo a su mente, denotando que era exactamente a él; rozando cada parte de su rostro, jugando que su rebelde cabello despeinándolo y enmarañándolo, intento mirarlo profundamente y abriendo los ojos, una gama de colores se abrió frente a él, dándole a conocer, que sus ojos habían sanado tras la magia de su hermano, la cual, ahora se concentraba en los globos oculares de este, dándole otra oportunidad de ver y conocer el mundo, explorando cada parte de este hasta su fin…
Y así fue como este cumplió el deseo de su hermano, desenvainando se propia espada, y enterrándosela en el corazón, suprimiendo esas molestas lagrimas de debilidad que ahora caían por sus mejillas, implorando que su hermano se fuese con aquellos seres que les habían otorgado al vida, aquellos seres que habían representado gran parte de su vida, sus únicos familiares, sus padres.
El brillar de los ojos de su hermano, se estaba apagando con forme su sangre se terminaba en su cuerpo, su liquido vital se estaba acabando y ya no volvería a renovarse…nunca más.
- Esto es lo que no esperaba, este infierno, ¡¿Por qué,, porque tuve que matarlo?!
- Porque, sabias que era la único que satisfacerla su alma, morir a manos de su hermano.
- Tienes razón Sakura pero, nunca me perdonare por haberlo hecho, nunca me lo perdonare.
- Entonces, debería consolar ahora tu impuro corazón mi querido esposo y ahora Rey.
- Sabes, nunca pensé que llegaría el día en que ese título llegase a mis oídos pero, juro por mi difunto padre el rey y por mi difunta madre la reina que, reinare este pueblo con justicia y nunca habrá desigualdad social, ya nunca más.
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Durante el reinado del Legado Li Kinomoto, hubo una gran paz y relajación; el honorable Rey, era justo y de mano recta, al igual que su esposa la muy bella Sakura.
Pasaron pocos años y la joven princesa que ahora se veían envuelta en aire de superioridad, tuvo un hijo, el cual recibió el nombre de su querido padre, "Li Syaoran" y ante las ordenes de su padre y su madre, se mantuvo estudiando el preescolar con uno de sus mejores profesores y amigos, el Tío Eriol Hiragisawa y su querida Tía Tomoyo Daidouji.
Allí, conoció a un bella niña plebeya de su misma edad, era muy hermosa, tal pareciese como si hubiese clonado a su madre pero…este es el fin de una historia y el comienzo de una nueva…aquí termina el destino de una persona y se convierte en el inicio de un nuevo futuro en el inicio de un nuevo destino…
FIN
Bueno, hasta aqui llego mi histoira...despues la editare pero, miestras tanto se que es demasiado corta para ser una historia de cuantos 22 capitulos, y solo la tenia prevista para uno 15 capitulos pero..ps ya ven noo??...la inspiracion de hoy en día xDDD
pero weno...espero que le haya gustado en verdad, y gracias a todos lo que la han leido y aunque no me dejen reviews espero que en los ultimo me puedan decir...!olle te quedo muy bn! o al por el estilo de...!que basura hiciste!...la vdd no me importa...los buenos comentarios se quedan en el corazon y los malos igual...
bn nos vemos sale!!
matta neee???
hasta el proximo Fic...
