Boludeces Twilighters:

7. Plumas de marca, cadáveres y chatarra de Volvo

Hola!!!!!!!!!

Acá vengo justo a tiempo con el tan esperado capítulo "más gracioso"… bué, no sé qué fue eso… sepan que estuve todo el fin de semana triturándome la cabeza pensando en cómo escribir algo que diera RISA. Espero que haya funcionado…

Quería agradecerles a todos los que leen, a los que me agregaron a sus alertas, favoritos y muy especialmente a los que me dejaron sus reviews!!! Saben que son muy importantes para mí, cada palabra suya es invaluable… (cursi)… pero es la verdad… las reviews son lo más preciado!!!!


1. ObsessionED-ward:

Ya sé. Van a decir: "Fer, ya sabemos que estas obsesionada", pero, yo les vengo a contar sobre las obsesiones de otras personas. Sí, leyeron bien, de OTRAS PERSONAS. ¡Su loca autora no es la única obsesionada sobre la faz de la tierra! (jaja, se también que muchas de mis lectoras también lo son!).

Estaba con mis amigas de danza en mi casa, mirando una película. Tiradas en mi habitación, comiendo como cerdos, resguardándonos de la porcina. (lo peor de todo fue enterarme de un amigo de mi hermano que le agarró la gripe A, y NO vino CARLISLE a salvarlo, entonces, si no vienen a convertirte, ¿quién quiere contagiarse?).

Bueno, decía, estábamos viendo Muerte en un Funeral (cagándonos de risa), cuando viene Mathew McFayden (creo), que actuaba de Daniel. Cuando aparece, todas gritamos DARCY (ese actor es Mr. Darcy en Orgullo y Prejuicio versión 2005). Todavía, nada relacionado a Twilight.

Después, aparece el hermano de Daniel… que se llamaba Robert: o sea, imagínense los gritos de todas menos yo (aunque cueste creerlo, fui la única que no grité).

Pero, eso no era nada. Los vidrios se rompieron por los gritos agudos de mis amigas cuando escucharon el nombre del cadáver… EDWARD!!! Demasiadas casualidades, un CADÁVER, FRÍO, PÁLIDO, Y VIEJO, que se llamaba EDWARD!!!!!!! (jeje, sí, dije VIEJO, disculpen, pero es la verdad, Edward vivió más de ciento diez años, estará bien conservado, pero nadie lo puede negar!)

2. Todavía más del Volvo plateado:

Esme miró preocupadísima a Carlisle.

-Querido, estoy preocupada, desde que Alice lo trajo de Volterra, Edward no hace nada. No toca el piano, no habla, no va a chuparle la sangre a ningún inocente animalito, no lee, no mata a nadie, no se queja, no comenta nada de lo que ve en nuestras mentes, y ni siquiera le da bola a la chica esa que lo tenía loco… ¿cómo se llamaba? ¿Ella? ¿Gella?

-¿No era Becca Twam, cariño? Es verdad, hace mucho que no hace nada de lo que le gusta… y hablando de todo un poco, hace mucho que no la veo a ella… ¿dónde estará? Creo que su padre, el cana ese (n/a: CANA, en Argentina significa policía, pero de una forma vulgarmente informal) me preguntó la semana pasada si yo sabía dónde estaba la chica… creo que le voy a tener que preguntar a Edward –le respondió Carlisle a Esme despreocupado.

-¿Están hablando de Bella? –chilló Alice, que estaba escuchando la conversación desde el piso de abajo.

-Ah, así se llamaba –sonrió plácidamente Esme, -Querida, ¿sabés dónde está la chica?

-No sé, desde hace bastante que la estoy buscando, ¡quiero que me acompañe al shopping! –Alice se puso a saltar de la emoción después de pronunciar la palabra mágica (shopping).

-¿Qué hizo Edward con su Volvo? –preguntó curiosamente Rosalie desde la otra habitación.

-Él, no hizo nada, pero yo se lo di al chucho para que se lo arregle, claro, sin que Edward se entere… -sonrió maquiavélicamente Alice. De repente, se puso seria.

-¿Qué pasa, Alice? –preguntó Carlisle.

-En tres segundos, el perro va a tocar el timbre…

Riiingg!!! Sonó el timbre de la casa de los Cullen.

Todos fruncen la nariz.

-Vamos a tener que comprar aerosoles de desodorante de ambiente… -se quejó Rosalie que estaba en su cuarto haciendo vaya uno a saber qué con Emmett.

Alice le abre a Jacob, y éste, sin dar vueltas, le pregunta: -¿Dónde está el auto?

-Vení, el Volvo está en el garage –Alice le respondió, corrigiéndolo –lo trajimos después del choque.

Van al garage, en el cual Jacob se queda boquiabierto mirando de reojo toda la colección de autos Cullen, frunciendo el entrecejo al pensar que los dueños son unas repelentes sanguijuelas.

-¿Este montón de escombros es "el famoso Volvo"? –preguntó Jacob sarcástico.

-Arreglalo ya o no te pagamos –lo fulminó con la mirada Alice.

Jacob se puso a inspeccionar, sacando partes con sus aparatos de la cajita de herramientas que traía consigo.

-¿Se puede saber por qué todo esto está bañado en sangre? ¿No se supone que ustedes, los chupasangres no tienen sangre? –dijo, mirando los ahora enrojecidos tapizados.

Alice lo miró intrigada, y salió corriendo a buscar al suicida de Edward.

Continuará…

3. Leah Clearwater visita al psicólogo:

-Así que Leah, ¿qué te trae a mi consultorio? –le preguntó el psicólogo a Leah, girando como un nene chiquito en su sillón giratorio de cuero negro y metal, mirando a su paciente, que se encontraba mirando rabiosa desde el diván.

-¡Mi hermanito Seth cree que necesito terapia! –dijo a regañadientes.

-¿Sucedió algo anormal en este último tiempo? ¿Algo que haya hecho sospechar a tu hermano? –preguntó el psicólogo, garabateando alguna boludez en su anotador con su pluma de marca, con la tapita de oro y sus ininciales grabadas, mientras se acomodaba los anteojos para que le dieran un aire "intelectual".

-No, nada. Y si hubiera pasado algo, no se lo contaría a usted, ¡psicópata! –le espetó Leah.

-¿Leah, tuviste alguna experiencia traumática relacionada a psicólogos alguna vez, que te impidan confiar en mí? –le preguntó haciéndose el profesional.

-¿Qué le hace pensar eso? ¿Quiere que le cuente qué pasa en mi vida? Está bien, ríase de las tragedias de Leah Clearwater. Yo estaba de novia con Sam. Él era el amor de mi vida. De repente, desaparece. Cuando lo vuelvo a ver, ya no parecía el mismo. No dejaba que nadie se le acercase, era como si de la nada se hubiera vuelto diferente a los demás. Mientras tanto, otros chicos de la reserva se unieron a él, y sólo se trataban con los mayores de la tribu. Eso no era nada. Cuando mi prima Emily, mi mejor amiga de toda la vida, me vino a visitar, Sam se imprimió de ella, ¡¡olvidándose totalmente de mí!! A mi papá le agarra un paro cardíaco, dejándonos a Seth, mamá y a mí solos. La banda de Sam se agrandaba, y uno de ellos estaba enamorado de la loca de la hija del Jefe de policía Swan (Jacob), que estaba re deprimida porque la familia de su novio se había ido a Dios sabe dónde. Y como si todo fuera poco, me entero que lo que les pasaba a los chicos era que se estaban convirtiendo en hombres lobos, y que sólo les pasaba a los varones, teóricamente, hasta que me pasa a mí. Me convierto en la primera mujer-loba de la tierra. Para mi pesar, cuando estaba transformada, todos podían saber lo que pensaba, dejándome cero de privacidad, y teniendo que escuchar los pensamientos de Sam, que era lo último que quería escuchar, su amor por Emily. Al loco de mi hermano se le ocurre seguir al imbécil de Jacob cuando éste decide rebelarse para ser Alfa de su propia manada, haciendo que yo también tenga que seguirlo. La chica esta Bella tiene su hija, medio vampira, de la que se imprime Jacob, atándonos a todos a los chupasangres. Jaja, todos vivieron felices para siempre. ¿Nos olvidamos de algo? ¿No hay una pareja para Leah? No, mejor veamos cómo sufre, ¡es muy divertido! –cuenta Leah, muy sarcásticamente.

-¿Te parece divertido? ¿Eso cómo te hizo sentir? –preguntó el psicólogo, rascándose el lagrimal del ojo izquierdo con el meñique.

-¡Ah! –grita Leah, perdiendo los estribos, agarrando la pluma de marca del psicólogo, y clavándosela en el ojo…

Pensando en que a Jacob ya lo habíamos psicoanalizado, me di cuenta de la trágica historia de la pobre de Leah…

Jeje, este capítulo quedó un poquitititito macabro, ¿no? ¿Pero es gracioso? ¿Demasiada sangre? ¿Estamos atentando contra el autocontrol de Jasper? ¿Demasiados muertos? ¿Cadáveres? ¿Reviews?

Reviews son bienvenidas (más que bienvenidas),

Cuídense!!!

Fer