Reflejo torcido

Traducción de "Twisted Reflection" de Silver Sailor Ganymede.

No hemos escrito Harry Potter.

El niño se mira fijamente en el espejo. Ve una cara casi sin color, ojos angustiados sin color —ojos que no son de él. Suspira —la maldición de su Padre se iba pasando, pero todavía lo controla un poco. Pero cuando su Padre se da cuenta de que la maldición Imperius ya no tiene efecto, su Padre meramente administrará la maldición otra vez.

Vuelve a mirarse fijamente en el espejo. El reflejo se ha cambiado. Mira a él, una sonrisita en su cara. Ese reflejo es la naturaleza impuesta por su Padre, la naturaleza vista por la otra gente. Ese reflejo no es su naturaleza verdadera, por causa de la maldición Imperius.

Mira otra vez. Se ha cambiado la cara otra vez. Se caen lágrimas de los ojos descoloridos y niega con la cabeza.

—¿Por qué? —le pregunta el reflejo—. ¿Por qué lo deja a manipularte así? ¿Por qué?

El niño niega con la cabeza el reflejo y murmura—: No puedo evitarlo. No puedo pelearlo...

—¿Por qué? —le pregunta el reflejo otra vez—. ¿Por qué no tratarás? Por cierto no quieres hacerte un Death Eater.

—No —asiente el niño—, no lo quiero, pero es inevitable. Ahora soy un Death Eater, si me gusta o no.

—¿Por qué no luchas contra su maldición, Draco?

—No puedo.

—Tu sí puedes —responde sin transigir—, pero te consideras demasiado débil para hacerlo.

—¡No! —grita—. ¡Creo que soy débil pues sí soy débil!

—¡Deja de estar tan estúpido y luchar contra su maldición la próxima vez, pues!

—¡No! ¡No puedo! ¡NO PUEDO! —grita. Da un puñetazo al espejo: se hace pedacitos. Agarra un pedazo del vidrio y lo arrastra a través de su brazo: se hace fluir la sangre.

—Oye, oye, Draco —silba una voz—, ¿qué estás haciendo?

Vuelve con rápidez, su cara haciéndose más pálida mientras mira a su Padre detrás de él.

—Se ha pasado mi maldición —murmura su Padre. El niño está asustado, no habla y su Padre da una sonrisita hablando—: Imperius.

El niño se siente flotando, cayendo en el estado que queda entre la vida y la muerte, cayendo en el abismo de la paz.

—Esfuérzate —murmura la otra voz—, esfuérzate.

Trata, pero resulta imposible. No puede rehuir la maldición de su Padre. Se va otra vez, atrapado dentro de sí por la maldición Imperdonable. Ahora, otra vez, no es él. En este estado, él, Draco Malfoy, es sólo un reflejo torcido.