Declaimer: Twilight no nos pertenece. =(
Parejas: EdwardxBella
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Instrucciones:
1.-Claramente ya hizo click en este capituloh! xP
2.-Lea, en serio... con confianzah! x3
3.-Comente!!...con seguridad, no sea tímida/o x)
4.-Sabe cerrar la ventana? xD
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-Never Think- : dialogos y acciones
(Never Think) : aclaraciones xD
º.º.º.º.º.º.º.º : cambios de escena
"Never Think" : Pensamientos
Never Think : Flash Back
Never Think : palabras importantes
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CheckMate
By: Writer's.Bar ~
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Capítulo 2: Desfavorables Sorpresas
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"Una serie de errores pueden culminar en el mejor resultado posible."
—"Vaya, sí que esta escuela es rara" —Pensó mientras se dirigía a su vehículo, primero ese grupo de jóvenes muy sociables, luego Alice con sus hermanos y amigos, y por último un comité de Bienvenida. ¿Qué seguía después? ¿Vampiros que se mueren por beber tu sangre?
Sus pasos se dirigieron al monovolumen—. "Sería increíble que esta chatarra volara y no hiciera tanto ruido"—. Sus ojos se dirigieron al vehículo que recién abandonaba el lugar. —"Ellos, son tan extraños" —aquella palabra definitivamente describía bien a los Cullen.
Bueno, sólo un poco. En realidad era aquel chico que la trataba de forma absurda, a su pesar.
Y si analizaba un poco más su primer día no fue como ella lo había imaginado.
Llegó a casa sin mayor contratiempo, relatando su día a sus padres. Omitiendo algunas cosas. Decidiendo en pocos minutos ir a dormir. Estaba tan cansada, en verdad que había sido un día agotador, por lo menos mañana comenzaría otro día.
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Y así fueron pasando los días, convirtiéndose en semanas. Habían sido muy agradables con ella, hasta Rosalie le había dirigido una sonrisa, casi todos, excepto, aquel ser. Que a su parecer ni siquiera valía la pena nombrarlo. Era tan indiferente, tan egocéntrico y arrogante, que le resultaba difícil creer que era hermano de Alice.
¿Qué hacer con su vida? Si ella no eligió mudarse a ese pueblo. Era un mejor trabajo para Charlie, eso era todo.
¿Qué hacer? Seguir viviendo. Nada podía empeorar las cosas. Toda la magia de su existencia se quedó con su vida pasada.
¿Conocer a otras personas? Lo estaba haciendo. Lo estaba intentando. De verdad.
Trataba de juntarse con Jessica y su grupo, con Mike y los chicos. Con Alice y ellos... pero él, lejos de molestarla, la incomodaba.
¿Qué hacer entonces? Ignorarlo, evitar su presencia, mantener aquellos lazos alejados.
Definitivamente eso haría.
¿Qué podría salir mal?
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—¡Bella levántate! —El grito de su madre la sacó de sus pensamientos.
—¡Voy! —Contestó mirándose por última vez al espejo. Pensando en la agradable rutina que tenía. Nada mejor que esa y el silencio.
A veces sentirse tan cómodo con algo da miedo, pero para ella, no. Estaba tan acostumbrada a levantarse a la misma hora del día anterior, por casi todo el mes que llevaba en Forks. Después de la ducha matinal que servía para reflexionar y después arreglarse su cabello, el cual tenía poco interés por ella, frente al espejo.
El desayuno transcurrió normal, todo en su vida lo era. Lo único que variaba en el día a día era la asignatura que estudiaba en las tardes, que hasta eso ya era una rutina; lunes: Química, Marte: Física, y así proseguían los días.
—¿Cómo dormiste? —La misma pregunta de todos lo días que le hacía su madre.
—Bien, gracias —Dijo poniendo un poco de mermelada a su tostada.
—Cada día aquí hace más frío —Comentó Charlie sorbiendo un poco de su café.
—Deberías abrigarte más Bella… Podrías ir a comprarte un abrigo el fin de semana… pregúntale a alguna amiga tuya si por casualidad te quisiera acompañar. Yo encantada te acompañaría, pero tengo cosas que hacer, lo siento.
Bella lo pensó por un minuto, su panorama favorito no era ir de compras, siempre ocurría una desgracias cuando iba, o era ella la que quedaba en el piso, o era ella más los montones de ropa acumulada en la tienda, definitivamente, no era su panorama favorito.
—Buena idea Renée, Bella, recuérdame encargarte algunas cosas para mi escritorio en el trabajo —Le dijo Charlie recogiendo el tazón de él y de Bella.
—Bueno, irás mañana.
—¡¿Mañana?! —Gritó Bella.
—Claro Bells, mañana es sábado.
—Es muy pronto —Se quejó.
—¿Tenías algún plan? —Preguntó su madre.
—No —Emitió por lo bajo.
—Entonces no veo el problema —Y con ello y la sonrisa triunfante de sus padres se fue al instituto.
—"Creo que le diré a Jessica" —Pensó en el camino—."Es la que más me habla".
Llegó al instituto cuando el timbre indicaba el ingreso a clases. Así es que, con trote rápido se dirigió hacia la sala indicada según su horario. Se sentó junto a una tal Lauren, que más allá de comparar respuesta, no se dijeron.
La mañana pasó normal, entre tareas, trabajos y poner atención, ya había llegado el almuerzo.
—¡Por aquí, Bella! —vociferó Mike desde un lugar del comedor.
Con sorpresa se acercó, pues aquella mesa estaba conformada por más de diez personas, entre ellas Alice Cullen a quien saludó de manera gentil, junto a todos, incluyendo a un espécimen, a su juicio, que no tendría que hacerlo. Pero tenía educación, sus padres le inculcaron aquello.
Se sentó, y entendiendo el por qué todos estaba reunidos. Estaban planeando una salida a la playa uno de estos días. Si el clima favorecía, irían a la Push, para hacer un rato de sociabilidad.
Bella aceptó con gusto aquella invitación, al fin y al cabo irían todos. Comiendo de forma lenta escuchaba las indicaciones en las que se ponían de acuerdo. Ella sólo asentía cuando era necesario. Y quizás, hubiera querido seguir como si nada en aquella extensa mesa, si no fuera por lo que pasó.
—¿Qué pasa? —Oyó preguntar a metros de ella, giró su rostro, un poco curiosa, y se encontró con Emmett y Edward hablando, éste último, con su celular en la mano, leyendo algo de él. A su lado, su hermano mayor, con una sonrisa un tanto juguetona. —¿Qué harás? —Fue la nueva interrogante de Emmett.
Dudoso ladeó la cabeza, tratando de tomar una decisión. Y pareció que se hubiera decidido al fin, cuando sus ojos chocaron con los de Isabella, quedando enfrentados por extensos segundos.
—Me tengo que ir —Anunció de manera general, para extrañeza de todos.
—¿A dónde? —Preguntó Rosalie directamente.
—Tengo que hacer algo —Respondió sin más.
Y así como lo vio Bella, le vio partir.
No supo cómo, ni por qué, pero cuando desapareció, su cuerpo se estremeció, y un sabor amargo recorrió su boca.
Lo mejor era pensar otra cosa.
—¡Mike! —Llamó al chico, sentado a su lado—. ¿Sabes dónde está Jessica? No la he visto, y necesito hablar con ella—. Explicó tratando de olvidar aquella extraña sensación antes sentida.
—Hum… creo que está en el salón Audiovisual, parece que tenía que terminar un trabajo —Le comunicó sonriente.
—Vale, gracias la iré a buscar —Y sin hacer mayor gesto, se retiró, dejando de lado a los chicos todavía organizándose para la salida.
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Sus pasos inseguros, trataban de encontrar la habitación en donde estaba la persona que estaba buscando, sin embargo al pasar varios minutos, aceptó que no conocía del todo aquel establecimiento pues definitivamente estaba bastante desorientada.
Después de, irremediablemente, pedir indicaciones pudo llegar hasta su destino final.
Con andar cansino se acercó, su mano tocó la perilla de aquel salón, pero unos extraños ruidos provenientes del interior hicieron detener tal acción.
Con cuidado acercó su oído hacia la fina madera que tenía como puerta y trató de escuchar algo coherente, pero nada parecía entendible. Se mordió el labio inferior, tratando de retener sus ansias se querer entrar, aun así no lo consiguió. Con el corazón a mil por hora abrió, un tanto despacio, por si se encontraba con algo extraño, mas, lo que observó, nunca en su vida lo pudo imaginar.
Ahí, frente a ella, estaba Jessica apegada a Edward Cullen… con sus torsos desnudos. Jadeantes, sudorosos, y con claras muestras de haber hecho algo para nada relacionado con los estudios.
Edward se giró a ver quien era la persona que había abierto la puerta… ahí estaba ella con su cara, mucho, pero mucho más roja de lo que se había puesto en toda su vida y con sus ojos abiertos como platos, no podía creer lo que estaba viendo. Lamentablemente de nuevo esa sensación que apareció en la cafetería, aparecía de nuevo con el doble de intensificación.
Y sus ojos se encontraron de nuevo. Aturdidos.
—Yo... Lo siento —Balbuceó incómoda—. De verdad, lo siento, no quería interrumpir—. Y tras lo dicho retrocedió un paso, queriendo esfumarse de ahí.
—Espera —Escuchó decir a una voz masculina.
Un frío recorrió su columna. Era extraño, pero no quería quedarse, ni siquiera para posibles explicaciones.
No, no quería escucharlo, lo miró a los ojos sintiendo una amargura recorriendo todas sus terminaciones nerviosas, en esos momentos quería desaparecer del mundo, lo más antes posible, vergüenza era lo mínimo que sentía. Empezó a caminar dándoles la espalda a esos dos individuos que se volvían a vestir.
—Que rabia —Escuchó murmurar a Jessica —. Gracias Bella, recuérdame devolverte el favor.
Decidió no prestar atención a lo que estaba pasando, en esos segundos su propósito de vida era escapar. Y así lo hizo.
Empezó a caminar lo más rápido posible, no importaba que en poco segundos terminara en el suelo pero algo la frenó, una mano firme tomó su codo haciendo que tropezara por culpa de sus mismos pies, haciendo que el peso de su cuerpo la tirara hacia atrás, pero no sintió su cuerpo caer, un par de manos la había salvado.
—Bella, sólo… escucha —La voz de Edward la hizo sentir de nuevo algo extraño.
—"¿Qué te pasa?" — Pensó mientras dirigía su mirada al piso, no quería mirarlo. Se sentía tan avergonzada.
—Mira...
— No necesito escuchar nada —Susurró.
Trataba de soltarse de él para poder seguir su rumbo, definitivamente no tenía por qué y no quería escuchar disculpas de aquella persona que no le agradaba a medida de que pasaban los segundos junto a él.
—Es verdad Edward... suéltame —Aumentó la fuerza para poder soltarse.
—Sólo necesito… que me escuches —Ella decidió mirarlo a los ojos, mala idea, esos ojos la hicieron sentir nuevamente que sus terminaciones nerviosas se removieran, no estaba segura por qué era, talvez era porque la miraba a lo ojos, o talvez porque era la primera vez que él se dirigía a ella, o porque su mano firme aún sostenía su brazo.
—Edward —Esta vez si que puso todas sus fuerzas en soltarse, pero no lo logró—. ¿Me podrías soltar?— Trató de no hiperventilarse al dirigir sus ojos nuevamente a los de él.
—Lo siento, no me había dado cuenta —Torció su sonrisa.
—Gracias —Le dijo Bella tratando de parecer lo más seria posible.
—¿Me podrías escuchar? —La interrumpió mirándola intensamente.
— No.
—Pero Isabella...
—No Edward, no necesito saber de ti y tu vida amorosa, además no tengo tiempo — Dicho esto se giró dándole la espalda al Cullen, que estaba muy confundido.
Siguió caminando.
Nada más desaparecer de su vista, Bella corrió como tratando de sentirse más liviana. Hasta que chocó.
—"No debo correr con los ojos cerrados" —Se recordó tapándose la cabeza, por el dolor—. Lo siento— se disculpó con la persona.
—No te preocupes —Y de inmediato reconoció aquella voz.
—Alice, que bueno verte —Declaró más tranquila. Y es que siempre se sentía bien en su presencia—. La verdad quería saber si ibas a estar ocupada este fin de semana, porque yo voy a comprar algunas cosas y pensé que, quizás, tú podrías…— Trató de aclarar.
—Claro, ¡Me encantaría! —Pero no fue necesario, ella lo había entendido perfectamente.
—Gracias. ¿Te parece a las cuatro? —La joven asintió—. Entonces nos vemos— Se despidió entusiasmada. A lo mejor aquel día sería uno muy bueno para crear fuertes lazos. Quizás, podría encontrar a alguien con quien apoyarse, dentro de su soledad. Aun así el apellido de Alice no le daba la total seguridad para acercarse, sin embargo nada perdía con probar.
Ellos, los hermanos Cullen, podrían ser perfectamente distintos entre sí. No tenía por qué juzgar. No, no lo podía hacer, pero el problema era cuando se detenía en aquel rostro, el de aquella persona que había decidido ignorar desde que lo conoció, que lamentablemente —Y no podía evitar ponerse roja con esto—, había encontrado con su torso desnudo, besando supuestamente al "Comité de Bienvenida" llamado Jessica.
—"Basta" —Pensó mientras se sentaba en su rutinario puesto en el aula—. "Recuerda que es un estúpido, que no te quiso saludar y que te ignora completamente… y ahora lo haría más, ¿Quién te mandó a ir en busca de Jessica? ¿Por qué no pensaste en Alice? Ella se ha comportado bien contigo, además…"
—Así que acabas de conocer a mi hermano en su mejor faceta, ¿No? —La voz de Emmett la sacó de sus pensamientos.
—¡¿Qué?! —Trató de no sonar histérica, pero no lo logró. Maldición, Edward le había contado. Dirigió su cara, completamente ruborizada al puesto donde él se sentaba.
—Se fue —Le dijo Emmett adivinando a donde se dirigía su mirada—. No sé por qué... así que... ¿Mi hermano?
—Basta Emmett... Ha sido lo más vergonzoso que me ha pasado —¿De donde había salido esa sinceridad?
—Creo que para él ha sido más vergonzoso, nunca lo habían pillado haciendo sus "travesuras" —Hizo dos comillas imaginarias con sus dedos—. Y ahora tú Bella— Le dio unas palmaditas en su hombro que la hicieron moverse. —¿Quién lo diría? —Soltó al viento, despreocupado.
—¿Quién diría que una persona como tú le supieras cada paso a él? Más encima lo encubres.
—Soy su hermano, es mi deber —Se encogió de hombros, sentándose junto a ella.
—Nunca pensé que fuera ese tipo de persona —Musitó como para sí misma.
—Es la edad, la situación, las hormonas —Aseveró Emmett, como experto en la vida.
—Tú tienes nuestra misma edad, y no eres así.
—Soy un año mayor —Corrigió—. Y no me has pillado en nada… por ahora— Susurró.
—No, gracias Emmett, creo que ya he visto demasiado.
—Bella, Bella... créeme, eso es poco de lo que podrías ver aquí —Ella le miró con los ojos como platos—. Y dime... ¿Desilusionada?
—¿Desilusionada? —Citó haciendo una mueca.
—Desilusionada Bella —siguió sin entender—. Bella...
—Lo siento Emmett —Se mordió el labio inferior.
—Bella —Le dijo Emmett con una sonrisa de lado.
—¿Qué Emmett? —De veras, ella no tenía ni la mínima idea a lo que él se refería.
—Bella —Soltó al aire con resignación—. ¡¿Te gusto... sí o no... Ver a mi hermano desnudo?!
Varias miradas se situaron en ellos, haciendo que ella se pusiera más roja de lo normal, y él soltando una carcajada que la hizo estremecerse.
—Vamos, admítelo —Le dijo.
—No, Emmett ha sido lo más incómodo y vergonzoso que me ha pasado en la vida —Susurró dando como finalizada la conversación.
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Las clases siguieron y no volvió a ver a Edward, sólo a sus amigos y hermanos, y agradecía completamente no haberse topado con Jessica, aún no sabía qué le iba a decir o qué cara pondría.
—"Roja como un tomate" —Se respondió a sí misma.
—Entonces te pasaré a buscar a tu casa —Le dijo Alice mientras caminaban juntas al estacionamiento, al final de clases. No pudo evitar escuchar en la voz de Alice su entusiasmo—. No me mires así Bella.
—¿Cómo te miro?
—Como si ir de comprar fuera tu martirio.
—Sí, Alice… es un martirio —Le respondió haciendo una mueca.
—Mira… conmigo no tendrás tiempo para aburrirte —Le regaló una hermosa sonrisa—. Nos vemos mañana—. Le dijo mientras llegaban al auto de Rosalie. —Adiós Bella —La abrazó muy fuerte.
—Adiós —Le dijo mientras respondía el abrazo.
Siguió su camino que la dirigía a su monovolumen, —"Vaya que día" —Pensó mientras caminaba, siempre se había sentido cómoda en su rutina, se amoldaba tan bien a su vida, pero al llegar a Forks todo había cambiado rotundamente, personas que la ignoraban, que después lo único que querían era darles explicaciones, personas apasionadas por las compras, personas que no le importaban dejarla en vergüenza, todo, todo en esa nueva vida era anormal. —"Si Forks seguirá así, mañana mismo me mudo a Sydney." —Eso lo anotó mentalmente, definitivamente un Forks anormal no iba con ella.
Sacó las llaves de su auto con el compromiso de olvidar todo lo que había pasado ese día.
—¡¡Adiós Bella!! —Un fuerte grito llamó su atención e hizo que se girara. Ahí estaba Emmett despidiéndola, agitando sus musculosos brazos.
—Adiós —También lo despidió agitando sus brazos, claro, no tan estrafalariamente como lo había hecho él.
No podía evitar pensar en lo relativamente cómoda que Alice, Emmett, y todos los demás —"Exceptuando Edward" —La hacían sentir, a pesar de todo, aún había algo que la hacía quedarse en aquel pueblecito.
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olaa! Aqí subiendo, disculpen la tardanza. Esperamos que les haya gustado.
Aclaraciones: El prólogo está situado a mediados del año, casi terminando el primer semestre. En cambio, desde el capitulo uno en adelante, se cuenta la historia desde principios de años. Eso xD.
Muchas gracias por sus alertas, favoritos y comentarios =)
adioo~
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Writer's.Bar ~
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