Nada me pertenece.

And it just don't matter now…

Little by little

we gave you everything you ever dreamed of
As little by little

the wheels of your life have slowly fallen off
Little by little

you have to live it all in all your life
And all the time I just ask myself why are you really here?
(1)

- Hey!, despierta… se acabo la hora de la siesta.

Abrí mis ojos para encontrarme a Laurent mirándome sin expresión alguna, no había sido un sueño entonces. Sentía mucho frio mire a mi alrededor para saber donde me encontraba y note que el me tenia en sus brazos, en sus fríos brazos, asumí que eso era lo que me proporcionaba los escalofríos que recorrían mi cuerpo; el miedo por obvias razones quedaba descartado y el clima, a pesar de que estaba oscureciendo, era agradable.

- Ya era hora. Había olvidado lo difícil que era levantarme cuando era como tu, otra razón más para apreciar ser vampiro. – dijo Laurent mientras me dejaba que mis pies tocaran el suelo.

- Coincido, otra razón más. – mire con mas atención a mi alrededor esta vez y los edificios me dieron la pista de que ya no estaba en Forks. - ¿Dónde estamos?

- Seattle. – dijo mientras abría la puerta de entrada del enorme edificio que se encontraba frente a nosotros. – Piensas quedarte mucho tiempo ahí afuera, ¿pretendes que te de una invitación? – moví mi cabeza para despejar las preguntas que venían a mi mente y entre.

El me siguió y se dirigió al ascensor, presiono el botón y espero que este llegara mientras yo intentaba aclarar un poco lo que estaba pasando ahí, observando el lugar. La recepción no era muy grande pero si elegante, la decoración era roja con pequeños detalles dorados y algunos cuadros y espejos la acompañaban. Me extraño que no hubiera nadie custodiando aquel lugar, pero teniendo en cuenta que estaba ingresando ahí con un vampiro entendí que nada era casualidad.

Iba a preguntarle que hacíamos en aquel lugar cuando las puertas del ascensor se abrieron y con un movimiento de su cabeza me indico que entrara, lo hice y me ubique en una de las esquinas. Apretó el numero 19 y se quedo junto a los botones dándome las espalda, manteniéndose lo mas alejado de mi que el ascensor le permitió. Supuse que no era fácil para el estar encerrado en un lugar tan pequeño junto a mi, y estaba realmente agradecida que intentara controlar aquello.

Con cada piso que subíamos aumentaba mi ansiedad. Quería saber para que estábamos ahí, cómo llegue ahí, que pasaría, finalmente conseguiría lo que tanto deseaba o simplemente terminaría siendo alimento de algún hambriento vampiro. Pensé en preguntarle a Laurent, pero me pareció más adecuado cerrar la boca para que la opción de ser alimento no se hiciera real, al menos tan pronto.

El ascensor se detuvo y las puertas se abrieron, el bajo y comenzó a caminar, lo seguí casi corriendo dado que sus pasos eran demasiado rápidos para mí. El silencioso pasillo mostraba algunas puertas que ignoro, hasta que se detuvo en la 1923. Estaba por abrir la puerta pero se detuvo y se giro hacia mí.

- ¿Estas segura de esto? – no sabia exactamente a que se refería, pero teniendo en cuenta a nuestra charla previa tenia una vaga idea.

- Si. Muy segura. – me alegro saber que mi voz confirmo mis palabras al sonar tan firme.

Se encogió de hombros y abrió la puerta. Debí suponer que podría encontrarme con algo así teniendo en cuenta quien era mi compañía, pero no estaba preparada para lo que vi. Un mínimo de quince personas se encontraban esparcidas por lo que debería ser el living del departamento, sangre en sus ropas y tirados como si fuesen basura, mujeres, hombres e inclusive niños que no superarían los 6 años. Solo atine a cubrir mi nariz y mirar al frente, sabia que si no evitaba aquel desagradable olor que se estaba comenzando a formar y alejaba mi mirada de esa escena me desmayaría y no podía darme ese lujo.

- Ya no pareces tan segura. – Laurent sonrió ampliamente ante mi actitud y estaba segura que estaba haciendo un gran esfuerzo por no reírse a carcajadas.

Tenía razón, estaba luciendo patética probablemente, alardeaba en querer ser uno de ellos y casi me ponía a llorar con ver un poco de sangre, bueno tal vez no era solo un poco… pero de todas formas me estaba comportando como una niña miedosa. Retire mi mano de mi nariz y lo mire a los ojos.

- Lo estoy. – mi voz sonaba igual de segura afortunadamente.

- Si tú lo dices. – dijo restándole importancia.

Camino esquivando algunos cuerpos y abrió una gran puerta; esperaba encontrar un escenario igual o peor del que había en la sala, pero solo habían 10 o 13 personas (o vampiros mejor dicho) sentados de espaldas a nosotros, mirando… ¿una película?... Dracula. Me hubiese reído de la situación, pero esa voz hizo que me olvidara de respirar prácticamente.

- Laurent te has perdido la cena, no estuvo nada mal… aunque puedo sentir que el postre que nos trajiste es mucho mejor.

Mire a Laurent automáticamente. ¿El me había llevado ahí para eso? No, el se podría haber encargado de mi solo… Aunque probablemente seria mas entretenido ver como ella me torturaba un poco… quizás el claro no era el mejor lugar para matarme…

- No exactamente. – dijo cortando mis vacilaciones. De no haber estado demasiado tensa hubiese respirado hondo por el alivio que me dieron esas dos palabras.

Se puso de pie abandonando el único sillón de la habitación y camino hacia nosotros. Estaba vestida con un largo vestido rojo, su pelo suelto con una delicada tiara de brillantes y una gran cantidad de joyas adornando su cuello, maños y muñecas, que asumí no eran de ella. Cuando sus ojos se encontraron con los míos pensé que era mi fin, en menos de un segundo se encontraba frente a mí dispuesta a atacarme pero Laurent se puso entre nosotras aumentando la ira de ella.

- ¡Muévete! – le ordeno a Laurent.

- No

- ¿No? – cuestiono en tono de amenaza. – ¿Tu también piensas defenderla? ¿Qué les hace esta estúpida humana a los vampiros?

- No la estoy defendiendo. La traje para que la uses en tu beneficio. – aclaro Lauren calmado.

- La única forma que podría beneficiarme de ella es torturándola o alimentándome de ella. De hecho, pienso hacer ambas cosas ahora mismo. – se disponía a saltarme encima, en consecuencia retrocedí un paso detrás de Laurent, como si eso pudiese salvarme de ella.

- Victoria cálmate. – Laurent puso una mano delante de ella indicándole que se tranquilizara. - escúchala y luego haces lo que quieras con ella.

De acuerdo, eso no sonaba demasiado alentador para mi… pero supongo que era lo mejor que el podía ofrecerme.

- ¿Escucharla? ¡¡¡Me estas pidiendo que me ponga a su disposición!!! – grito exasperada.

- De hecho creo que es ella la que esta dispuesta a ponerse a tu disposición.

- ¿De que estas hablando? – cuestiono Victoria entrecerrando los ojos.

- Sera mejor que te lo explique ella…

Laurent se hizo a un lado dejándome frente a Victoria. Sus ojos estaban demasiado oscuros para ser considerados rojos, supongo que era parte de la ira que la embargaba al verme allí. Se irguió poniéndose derecha y cruzándose de brazos, suspiro frustrado como una niña enojada a la que le habían sacado su juguete favorito, claro que el que quisiera matarme lo la convertía en una inocente niña exactamente.

- Y bien… - exigió mirándome.

No pensé que iba a acceder tan fácil, pensé q iba a tener que rogar, implorar y soportar una considerable cantidad de torturas para que escuchara una sola de mis palabras. Debía confiar mucho en Laurent.

- Conviérteme.

- ¡La trajiste hasta aquí, probablemente los Cullen ya están tras nosotros simplemente para que hacerme una estúpida broma de mal gusto! – dijo mirando a Laurent quien no mostraba ningún tipo de expresión.

- ¡No es una broma! – prácticamente grite. ¿Tan difícil era creer que alguien quisiera ser como ellos? Tener la eternidad a tu disposición, poder, fuerza e infinidades de cosas que probablemente no conocía.

- No juegues conmigo. – dijo señalándome con un dedo de forma acusadora.

- ¡No lo hago! – ahora yo era la niña, una incomprendida que estaba apunto de hacer un berrinche para que entiendan su punto.

- ¿Estas demasiado aburrida con tu vampirito que quieres que el le de caza a otros de nosotros por ti? ¿Una nueva aventura a costa nuestra, eso es lo que quieres? – comenzó a caminar hacia mi mientras yo retrocedía acorde a sus pasos.

Una aventura… si… eso quería. Diversión.

- No, no. Ellos no están conmigo, - me apresure a explicar - se fueron, ellos…

- La abandonaron. – concluyo un sonriente Laurent. Ambas lo miramos sorprendidas por su acotación. Victoria por la nueva información y yo bueno… por ser golpeada por la realidad… una vez más.

- Asique a eso se resume todo. – dijo Victoria mirándome, una pequeña sonrisa se dibujo en su rostro cuando toda la información se proceso en ella. – Todos afuera. – ordeno. - Tu también Laurent!

Laurent bufo pero obedeció, los demás se levantaron de sus lugares y abandonaron la sala sin siquiera mirarme, eran muy jóvenes en su mayoría y algunos tenían sus ropas manchadas de sangre fresca. Uno de ellos, que se encontraba sentado en el sillón en el que antes descansaba Victoria, no se movió, ni se volteo, lo que llamo mi atención… su contextura física no era grande, mas bien liviana se podría decir, su brillante pelo rubio estaba perfectamente cortado, pero aun así… con apariencia de estar despeinado. Me resultaba familiar, inclusive hasta su vestimenta, era muy similar a… James.

Estaba petrificada. No solo eran dos, ahora tenía frente a mí a los tres vampiros que ellos habían humillado por mí. Pensé que se habían encargado de James en el sentido completo de la palabra, no a medias. Si el estaba "vivo" ya no había razones para que quisieran ayudarme, ellos no habían hecho grandes daños después de todo, su ira iría dirigida contra lo que causo todo aquello, es decir yo. Cuando logre despegar los ojos de la figura familiar mire aterrada a Victoria quien me sonrió perversamente al adivinar, probablemente, todo lo que pasaba por mi mente.

- ¿Algo te resulta familiar pequeña Belly? – pregunto prácticamente susurrando con falsa inocencia.

- ¿El es…? – pregunte casi sin aliento.

- El es mi noche y mi eternidad… pase lo que pase - digo en un tono de voz mucho mas alto mirándolo. Su afirmación respondió mi pregunta, eternidad, siempre estuvo con el… y estará con el pase lo que pase.

Al ver que yo no decía nada más, sonrió aun más, si es que era posible.

- ¡Seguro estará encantado de verte! – dijo como si fuésemos amigas de toda la vida. – Cariño, ven a saludar a Belly. – dijo con un falso tono cariñoso.

Al escucharla no pude hacer mas que retroceder lentamente, pero antes de realizar el tercer pasó choque con la puerta. Ella se giro al escuchar el ruido, sonrió y me guiño un ojo. Temía despegar mi mirada de ella, no quería encontrarme con James y mucho menos con lo que me esperaba. Todo se terminaría sin siquiera haber empezado. Había sido una idea estúpida la de insistirle a Laurent sobre eso, tendría que haber dejado que el me matara, al menos el dolor acabaría y sin tortura de por medio.

- Buenas noches Belly, encantado de conocerte. – dijo una amable voz.

"¿Encantado de conocerte?" Eso no era lo que me esperaba. Aleje mi mirada de Victoria que parecía disimular, de mala forma, una risa y la pose en el dueño de aquella voz.

No era James, era idéntico a James… pero no era el. Su cuerpo, su pelo, sus ojos, su sonrisa… todo era igual a James, pero había ciertos rasgos de niño que este vampiro poseía y James no.

Tomo mi mano y la beso a modo de saludo para luego regalarme una cálida sonrisa. Le devolví la sonrisa sin saber muy bien porque, quizás su sonrisa me contagio o el hecho de parecerme antinaturalmente amable para ser vampiro, tal vez era el alivio de saber que no era James, de saber que aun tenia una oportunidad y que todavía estaba en pie.

- ¿No es adorable? – me pregunto con una mirada cómplice por la similitud que poseía esa persona con James. - Bien Bella, ¿Dónde nos habíamos quedado? – pregunto Victoria trayéndome a la realidad nuevamente.

- Conviérteme. Por favor. – tenia solo una oportunidad y no la echaría a perder. - Hare lo que desees, lo que sea, solo conviérteme.

- ¿Por qué quieres que te convierta? ¿Qué ganarías tú en todo esto? – exigió saber.

- Venganza. – No iba a jugar con el verso de la inmortalidad, ella habría relacionado mi petición con la ausencia de ellos probablemente, no había razón para mentir, y además, teníamos eso en común, podría llegar a interesarle.

- ¿Cómo piensas hacerlo?

- No lo se aun, pero voy a encontrar la forma. Por eso necesito ser como ustedes, siendo humana no puedo hacer nada. Si deseas que haga algo en especial, lo hare. Tan solo dímelo, estoy a tu entera disposición. – dije atropelladamente.

Se carcajeo disfrutando de mi desesperación, su acompañante la miro extrañada pero sin decir nada en absoluto.

- ¿Duele verdad? – pregunto Victoria. - ¿Duele saber que por lo que diste y darías todo ya no esta, que desapareció?

Camino hacia a mi, me tomo del cuello y me apretó contra la puerta. Dolió. Sus palabras rasgaron nuevamente las heridas que yo intentaba cubrir en mi interior.

- ¿Duele saber que no le importas? ¿Qué nunca importaste? – continuo apretando mas mi cuello. - ¿Duele saber que todo fue una mentira? ¿Qué cada palabra y cada momento especial nunca paso realmente?

Me sentía mareada y estaba segura que la fuerza que aplicara Victoria no tenia nada que ver con ello. El agujero en mi pecho estaba sangrando, y se hacia mas profundo con cada palabra.

- ¿Duele saber que eras insignificante a su lado? ¿Qué nunca serias suficiente para el por mucho que lo intentaras?

No me convienes, Bella.

Quería gritar que si que dolía, que todo eso me mataba cada segundo, quería llorar, pero la falta de aire dificultaba que las lágrimas salieran.

- ¿Y Bella? Dime… ¿Cuánto duele que saber que el no te quiso, que el no te quiere?

- ¿Tú... no... me quieres?

- No

Victoria me soltó, caí al suelo y escuche un grito desgarrador. No comprendí que era yo la dueña de el hasta que escuche los gemidos de dolor que acompañaban a mis lagrimas.

- Creo que eso responde mi pregunta – dijo victoria en tono neutral. – y es suficiente razón para mi… me alegra haberme puesto este vestido de gala.

True perfection has to be imperfect
I know that that sounds foolish but it's true
The day has come and now you'll have to accept
The life inside your head we gave to you.
(2)

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Lo prometido es deuda, y acá esta!... antes de la semana la segunda parte del cap, como verán si ponía las dos juntas se hacia un poco larga.

Espero que les guste este cap, a mi me emocionaba mucho pensar en como seria esto… y lo que viene me gusta mas aun.

Las partes en ingles son de la misma canción del cap anterior. Acá la traducción de ellas.

(1)Poco a poco

te dimos todo lo que siempre soñaste
Poco a poco

las ruedas de tu vida han caído lentamente
Poco a poco

tienes que vivir en conjunto tu vida
¿Y todo el tiempo solo me he preguntado porqué estás aquí?

(2) La perfección verdadera tiene que ser imperfecta
Yo sé que eso suena absurdo pero es verdad
El día ha llegado y ahora tendrás que aceptar
La vida dentro de tu cabeza que te dimos.

Gracias a aquellos que me agregan a alertas y favoritos, espero que les este gustando como se están dando las cosas.

Gracias, gracias, gracias por sus reviews!!! Muchas gracias!!!... Me alegra saber que les gusta esta Bella! Y las otras cosas medias raras que se me van ocurriendo.

Espero ansiosa para saber que le pareció este cap!!!

Saludos a todos!

Cristal.