CAPÍTULO V – La transformación

Bella POV

Estaba caminando por el bosque cuando encontré un hermoso prado y ahí en el centro estaba él, Edward.

–Ven Bella, acércate – me llamo con una mirada lujuriosa.

Me acerque mirándolo extraño cuando me di cuenta de mi atuendo. Llevaba un juego azul de lencería diminuto, increíblemente no me sonroje, solo seguí avanzando.

Cuando llegue junto a él, me tomo por la cintura y me susurro – Pensé, que ya no llegarías, mi pequeña diablilla, por cierto me encanta tu ropa, aunque me gustas más sin ella – mientras comenzaba a hacerme tiernas caricias, que terminaron en besos apasionados por todo mi cuerpo. Cuando llego a mis pechos, yo comenzó a gemir, lo que lo éxito más y comenzó a quitarse la ropa mientras yo no paraba de gemir.

Estaba a punto de quitarle los bóxers con la boca, la cuando oí.

–Bella, Bella despierta– En ese momento abrí los ojos y me di cuenta que todo había sido un sueño y suspire.

–Bella, Bella, Bella – Seguía gritando Alice

–Ya Alice, tranquila, ya desperté – dije mientras salía de mi cama

–Guau Bella, que tanto soñaste porque traes un calentón impresionante – Yo solo me sonroje furiosamente y dije – No se dé que me hablas – asiéndome a la desentendida.

– Aja – me dijo – Bueno que esperas báñate y cámbiate, en la silla te deje un conjunto que te vas a poner sin discutir, porque no serviría de nada –

–De acuerdo – le dije.

Ya se estaba yendo cuando me dijo – Apúrate que Rose y yo te estamos esperando en la sala–.

Me di una ducha fría con mi champú favorito olor a fresas, porque Alice tenía razón ese sueño me dejo con un calentón de aquellos.

Salí con una toalla y me dirige a la silla donde Alice me había dejado unos vaqueros azules con una preciosa blusa rosa y unas lindas zapatilla cafés. No era lo que usaba normalmente, pero había que admitirlo Alice tenia estilo pensé mientras me cambiaba.

Amarre mi pelo en una cola de caballo ya que no tenia ganas de peinarme y nunca me maquillaba así que fui a la sala donde me esperaban las chicas y nos fuimos, esta vez en el BMW M3 convertible rojo de Rose.

–A donde vamos – Pregunte a Alice

–A un SPA – Que increíble pensé, nunca he estado en un SPA

Cuando llegamos nos atendieron de inmediato, al perecer Alice hizo reservaciones. Comenzaron a hacerme toda clase de masajes y luego fuimos a la parte que menos quería, Alice me había dicho que me iba a hacer un depilado japonés y no pude convencerla de lo contrario. Al salir de ahí no quedaba un solo pelo en mi cuerpo.

Luego nos fuimos a un salón de belleza muy caro pero Alice no me dejo pagar por nada dijo que era un regalo que ella quería hacerme, aunque yo todavía estaba pensando en una forma de convencerla que me dejara pagar aunque sea por la nueva ropa.

Apenas entramos Rose me condujo a una zona más apartado donde había un hombre– Que tal Rose, Alice – le dijo a mis amigas – ¿Y quién es esta linda muchacha? – Dijo dirigiéndose a mí, yo me sonroje y le conteste – Mucho gusto, soy Bella – El placer es mi Bella – dijo mientas me daba un beso en la mano.

– Muy bien, ¿Para qué me necesitan? – Pregunto Paolo el estilista que parecía ser francés – Bella quiere hacerse un makeover Paolo y por eso vinimos a ti, sabemos que eres el mejor estilista de la ciudad. – Perfecto pues manos a la obro, ¿Tienes alguna petición especial?, Bella – No, bueno di, no le quites el largo a mi pelo – le respondí.

Llevaban casi una hora trabajando en mi cabello y yo ya no podía más con la ansiedad porque desde que empezaron me voltearon para no poder ver el trabajo hasta que esté terminado.

–Falta mucho

–Ya casi termino Bella, te va a encantar – esperaba que enserio que me encantara.

–Ya puedes ver

–Guau – eso fue lo único que salió de mi boca después de ver mi reflejo. Mi pelo me seguía llegando hasta media espalda pero ahora estaba en capaz y le habían puesto rayos dorados que quedaban súper bien además mis rizos estaban bien controlados.

–Para lograr este estilo lo único que debes hacer es colocarte un poco de esta crema en el pelo y secarlo con la secadora apuntando hacia abajo – me comento Rose

–Pero para ocasiones especiales puedes alaciarlo con la secadora y un cepillo o con esta plancha que acabamos de comprar o hacerte unos rizos mucho más definidos con la tenaza que también compramos – dijo Alice. Yo estaba tan emocionado con mis nuevas mejores amigas que solo las pude abrazar y darle la gracias a Paolo.

–Ahora te voy a enseñarte como maquillarte, paso a paso – dijo Paolo.

Lo del maquillaje tardo como media hora, pero al terminar ya era toda una experta, Paolo me había dado muchos tips y hasta me había enseñado a ponerme un maquillaje sencillo para las horas de clase que solo tardaba 5 minutos en hacerse y se veía muy bien.

–A por cierta toma – me dijo Alice mientras me entregaba una bolsa que tenía toda clase de maquillaje una secadora, una plancha, una tenaza y todos los cepillos que necesitaría.

–Muchas gracias chicas, no sé que más decir

–No nos agradezcas solo asegúrate de usarlo bien todos los días – me dijo Rose

–Muy bien ahora viene mi parte favorita, ¡LAS COMPRAS! – chillo Alice

Llegamos al centro comercial y entramos a todas las tiendas donde no sé cómo, pero en cada una Alice encontraba mínimo 50 prendas para que me probara y de esas me quedaba como con 30 de ella.

En una de ellas Alice me hizo probarme un vestido negro pegado a la mitad del muslo que se sentía como una segunda piel y por más que insistí ella lo compro.

Ya eran las 4 por lo que decidimos ir a comer. Yo pedí una ensalada al igual que Alice, aunque Rose me sorprendió comiendo una hamburguesa.

–Alice sinceramente estoy muerta, dime que no faltan más tiendas – ella solo río y dijo – Tranquila Bella solo falta una más

–Mas te vale Alice que ya tengo 30 bolsas de ropa, 50 cajas de zapatos, 20 bolsos y 5 bolsas de accesorios – Esta vez no solo rio Alice sino que también Rose, aunque no me molesto porque sé que yo también me hubiera reído-

Terminamos de comer y nos dirigimos a la última tienda que resulto ser Victoria Secret's, donde Alice me obligo a comprar como 20 diminutos camisones y algunas juegos de micro shorts con blusas muy escotados ya sean de tirante o estraples. Además también tuve que comprar juegos de lencería muy provocadora que debía de usas todos los días.

Terminamos saliendo del centro comercial como a las 6 de la tarde ya que Alice se entretuvo comprando más cosas para ella.

Llegue al cuarto exhausta, así que me despedí de las chicas y me fui a acostar ya que al día siguiente empezarían las clases.

Me puse uno de los pocos juegos de lencería relativamente normal, aunque no era como los que solía usar, era el menos provocador que había, me puse encima uno de los camisones y me acosté rogando volver a tener el mismo sueño de ayer.