"La vida de los muertos consiste en hallarse presente en el espíritu de los vivos"
Cicerón
-Sangrado interno?-
Pregunto consternado el agente. El doctor solo asintió con la cabeza, lentamente. -Solo fue una bala, ¿como puede una bala causar sangrado interno?-.
-La herida penetro el abdomen......No le queda mucho tiempo, y si se sigue resistiendo a cualquier tipo de calmante, dependerá totalmente de el el tiempo que pueda aguantar.-. El Moreno paso una mano por su pelo. Desesperado.
El equipo estaba en la oficina ordenando todo para volver a Virginia. Para volver a Quantico. Todos excepto Morgan, que se había quedado a hacerle compañia hasta que los médicos dieran un diagnostico definitivo. Estaban esperando a que les dieran la fecha de recuperación de Reid, y esperarle para cuando volviera. Pero no iba a volver. ¿Que se suponía que les dijera? -Puede tratar de convencerlo-. Dijo el médico en voz baja. -¿Perdón?-, - Convencerlo, de tomar los medicamentos para el dolor, probablemente esos medicamentos le den 24 horas más cuando mucho-. - Gracias- replico Hotchnner dándole la espalda para ver a su Agente por el vidrio de hessel (1). El médico era del pabellón especial del hospital, deseguro habría visto ya muchos casos como este. Agentes.
Agentes que morían por salvar vidas ajenas. ¿De que más daba un muerto más para alguien como él? De Nada. A diferencia de lo que valía para él. Todo.
¿Como había permitido que un UNSUB, como los muchos que ya habían atrapado juntos su equipo, pusiera en la línea la vida de uno de sus chicos?
La escasa luz de la luna y la ausencia de fuentes más eficientes que las linternas de mano de los Agentes, hacía aun más difícil la captura y persecución del secuestrador.
Spencer y Rossi estaban al frente. Con las pistolas enfundadas y las manos levantadas. El SUDES, un hombre en sus cuarenta y tantos, de pelo café claro con algunas canas los miraba con ojos frenéticos, mientras apuntaba una pistola hacía la cabeza de una adolecente, que tenía bien sujeta del cuello, entre su fuerte brazo y su pecho
Pelirroja, con ojos verdes iguales a los del hombre y la tez pecosa, miraba implorante a las únicas personas que podían ayudarla en ese momento. Morgan y Hotch estaban tras los árboles, con las armas dirigidas a la nuca del sospechoso, preparados para disparar. A la más mínima señal de peligro. Señal que nunca llego.
-No quieres hacerlo-. Dijo Rossi tratando de hacercarse más al hombre. Que con un gesto de la pistola le hizo retroceder de nuevo. -Es su hija-. Dijo Reid en un tono audible solo para las pocas personas que formaban el circulo de restricción armado. El USUB abrió la boca un poco, y no reaccionó cuando el rubio dio un par de pasos al frente.-¿Es su hija y usted solo quiere lo mejor para ella verdad?-
-¡Si! Yo solo quiero lo mejor para ella! y Ustedes no me dejan darselo!- Grito este, blandiendo el arma entre la cabeza de su hija y el joven genio. -Pero....Esto no es lo mejor para ella, usted no le ah demostrado que lo que quiere es solo mantenerla asalvo, ella devería comprender que sus esfuerzos significan mucho, que las personas pueden lastimarla, ella no le entiende, ¡usted solo trata de protegerla!-
-¡Si!, Ella no devería estar aquí! tu tampoco!, deverías estar en casa! Esto es muy peligroso! los jovenes no lo entienden!- El sospechoso estaba perdiendo el control, claramente. Sus ojos estaban cada vez más desorvitados y su mano temblaba al sostener la pistola.
-El es solo mayor de lo que parece. Su hija es el punto. Podemos protegerla, solo déjenos ayudarle!- Dijo Rossi, echándole una mano a Reid, que parecía haberse quedado sin argumentos.
-No......- susurro el hombre - ya es muy tarde....para todos-. Dijo cambiando su blanco de la cabeza de su hija al abdomen de Reid, la mayor parte protegida por el chaleco antibalas.
Tanto Hotch como Morgan intuyeron el significado. El sonido estridente de las armas disparadas de los SWAT y los agentes del FBI sonaron en el aire como explosiones.
El UNSUB cayo muerto al suelo con un disparo entre los ojos. La chica cayó al suelo y de inmediato un equipo especial la saco de hay. Mientras tanto el resto de la Unidad corrio hacia una figura recostada en el césped. Hotchnner. Rossi. Morgan. Prentiss. Incluso J.J., que se había alejado de la protección de las todo terreno del FBI al ver los fuegos artificiales provocados.
El chico rubio estaba tendido en el suelo. Sus ojos reflejaban el dolor por el que pasaba. En la parte baja de su abdomen, del lado derecho, donde el chaleco era una protección escasa, una mancha creciente de color carmesí se abría paso por la tela blanca de su camisa.
Su visión quedo nublada al poco tiempo. Realmente un par de minutos después. La sangre comenzaba a salir de su boca y sus ojos se cerraron lentamente, ante la mirada desconcertada de sus compañeros. Al poco tiempo de entrar en acción los paramedicos y las ambulancias, fue necesario usar el resusitador.
Así de fácil, así lo había permitido. Si no hubiera sido tan estúpido como para ignorar el perfil, el incidente habría pasado sin más bajas que la del sospechoso. Pero no. No pasó así.
El pelinegro de armó de valor y entro en la habitación. Morgan se puso de pie de inmediato, con el cuerpo tenso ante la espera.. Hotch le indico con un movimiento de cabeza que saliera de la sala. Con una última mirada al chico, que dormía con los ojos apretados, probavblemente por el insoportable dolor, el agente le siguió.
-¿Cuando le dejaran ser trasladado a Virginia?- Pregunto Derek con una ligera sonrisa, provocada, más seguramente, por el estrés - Me muero por contarle que a aguantado todo este rato sin los calmantes- agrego con un aire algo más alegre.
-No habrá traslado-. Replico con tono tajante Hotchnner. Todo atisbo de sonrisa desapareció por acto reflejo del rostro de Morgan. -¿Deberá quedarse aquí hasta que este bien? ¿No es eso mucho tiempo?- Pregunto de nuevo, la esperanza y la negación era algo que definitivamente le era difícil dejar escapar a su agente.
-Sangrado interno- susurro Hotch sintiendose como el doctor que le había dado la noticia. Su rostro de crispo en una mueca de dolor y sorpresa. -¿¡Sangrado Que!? ¡Demonios Hotch cuando lo van a trasladar!-. El aludido no aguanto más. No le era más facíl a él aceptar la realidad, que a el o a cualquiera de sus agentes.
-¡¡El día de su funeral!!- Le grito Hotch con desesperación, casi sin poder controlar la humedad de sus ojos. Pero se reprimió. Por que sus agentes lo necesitaban. Por que el mismo se necesitaba fuerte.
Morgan lo fulmino con la mirada. No era odio. Era solo desesperación, impotencia, rabia, tristesa. Las emociones que crusarían el rostro de todos sus agentes. Era el espejo de lo que él no se permitía expresar.
(1)- Hessel: Un vidrío especial normalmente usado en los interrogatorios. (como el del programa). Permite la visibilidad de un solo lado del cristal, mientras que del otro es solo un espejo color café opaco.
XD Bueno, eh aqui la continuación prometida :P Lamento la espera pero tuve que formatear la laptop, y ahora no tengo ni word ni mis fics o capitulos XD, asi que sera a la antigua.
Perdonenme por haber matado al pobre de Reid ._. pero me traía con las ganas desde que los productores se quedaron facinados con ponerle un iman de problemas XD.
Dejen sus reviews y a lo mejor pongo el último capitulo! ^-^
Weetheak
