"En Familia"
Por: PibyWeasley
Comunidad 30 vicios
Tabla: Básica
Personajes/Otros: Familia Potter-Weasley
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Disclaimer: Ninguno de los personajes que puedan ser reconocidos de los utilizados en esta historia incluidos hechizos, pociones, conjuros, lugares, me pertenecen; yo solo los utilizo para crear historias de cómo me hubiese gustado que fueran muchas cosas, divertirme, aburrir gente, y tener en que pasar mi tiempo. :D
Notas de la Autora: Poquito más del mes en actualizar. Las excusas no son suficientemente validas lo sé, por eso estoy considerando continuar con este fic siendo simplemente drabbles. Como ya me demore demasiado en publicar los dejo con el capitulo y al final hablamos de ello. Que lo disfruten.
A todos los que leen esto por influencia mía o por decisión propia; pero que lo hacen: Gracias
5-Lluvia
Ella solía adorar la lluvia. De pequeña su mama le había dicho que la lluvia era la magia que necesitaba la tierra para seguir viviendo; que se diera cuenta como todo reverdecía y hermosas flores salían de la nada después de una tormenta; que era igual en la vida real; cuando llovieran problemas fuertes no se preocupara porque pronto gracias a ello nacerían ramilletes de cosas buenas.
A muchas personas la lluvia les causa nostalgia o depresión. A ella le daba la sensación de esperanza, de anhelo incluso de impaciencia, porque no podía esperar a ver el hermoso arco iris y las flores que salían después. Ella veía por la ventana expectante; mientras acariciaba su crecido vientre de casi 9 meses. Recordaba su niñez y pensaba en todo lo que quería enseñarle a su bebe, a su niño. Sonrió. Seguro que jamás se aburriría con 2 James Potter en casa. Y no podía evitar recordar con todo detalle el día que habían recibido la noticia de que seria un niño, un varón, un pequeño ángel, hacia ya casi 3 meses atrás.
Xoxo Flash Back xoxo
-Harry James Potter te juro que si no sales en un minuto jamás te diré el sexo del bebe, incluso cuando nazca haré todo lo que me sea posible para que no puedas recordarlo por mas de dos segundos- y solo ella sabia mejor que nadie cuanta curiosidad tenia su esposo al respecto.
-Ya voy, ya voy, tranquilízate ya estoy listo- salio quejándose de su estudio.
-¿en serio tienes que mandar 4 memorándum, hablar 3 veces por teléfono y mínimo 2 intervenciones en la red flu para quedarte tranquilo solo por faltar un día totalmente común y corriente sin pendientes del trabajo? –pregunto una Ginny muy enojada mientras subían al auto que compraron debido a que por supuesto ella no podía aparecerse , usar por completo la red flu ni trasladores, al igual que el bebe durante los primeros meses.
Finalmente después de varias mini discusiones entre la pareja más famosa del mundo mágico inglés; llegaron al viejo edificio que encubría la mejor y mayor institución mágica de salud en Inglaterra: San Mungo por supuesto.
-Mientras no nos encontremos a esa…Parvati mi visita será toda felicidad- se quejaba la Weasley menor al ir entrando.
-Vamos pelirroja no seas tan negativa- se burlaba Harry, le parecían sumamente divertidos los celos que mostraba su esposa al ver a la que alguna vez fue su pareja de baile.
-Sr. Y Sra. Potter- llamó una enfermera-él la ayudo a ella a levantarse pues su peso no se lo permitía muy sencillamente- La sanadora Ditterson ya los espera.
Siguieron el pasillo que se tenían ya recorrido durante esos 6 meses. Y entraron a un cuarto pequeño donde había prácticamente nada pero si estaba muy poco iluminado.
Ginny se recostó en la camilla con mucha ayuda de Harry, hasta que entro la sanadora.
-Buenas tardes querida- hablo dirigiéndose primeramente a Ginny terminándola de acomodar
-Cof cof- tosió Harry
-Buenas tardes Sr. Potter, disculpe pero si esta usted enfermo le voy a pedir que se retire y que evite todo contacto físico con su esposa mínimo 15 días.- por supuesto la sanadora sabia de antemano que se encontraba mas sano que ella misma; pero la actitud egoísta de los padres la exasperaba y tomaba medidas drásticas para tranquilizarlos.
-No!-gritó Harry desesperado ante la remota posibilidad de ello; hasta que con una voz fingidamente calmada- es solo que aquí esta un poco frío.
Fría fue la mirada que le dirigió la sanadora ante tan desatinada participación; pero por otra parte ya estaba acostumbrada a las respuestas exageradas y nerviosas de los hombres que se daban vuelta por su consultorio.
-Si me permite voy a proceder a hacer el hechizo, es uno muy simple que nos mostrara, como en otras ocasiones, al bebé en 3ra. dimensión; en cuanto veamos que todo está bien procederé a otro hechizo que nos dirá finalmente el sexo del pequeño. –explico la sanadora muy tranquila y pacientemente a Ginny sin siquiera voltear a ver a Harry; quien ya empezaba a acostumbrarse a la actitud indiferente de la sanadora.
-Fetalus Revelio- blandió la varita la sanadora y un bultito se elevó desde el vientre de Ginny hasta quedar suspendido justo encima del mismo. – Bueno, escucho latir su corazón muy normalmente, las extremidades se le han desarrollado bien, su cabeza es un poco pequeña pero estoy segura crecerá en estos meses. Si, todo esta en perfecto estado. ¿Están listos para saber el sexo de su bebe?
Harry tomo las manos de Ginny con extrema dulzura y le dijo en murmullo- lo importante es que esta sano y que es un pedazo de ti y de mi y de este gran amor.- Ella le sonrió calidamente y volteo a ver nuevamente a la sanadora y le hizo un gesto de asentimiento.
Esta vez ella pronuncio un hechizo no-verbal; solía decir que así los padres no se sentían tentados a intentar por ellos mismos el hechizo.
Pronto una blanca luz comenzó a cubrir por completo el vientre de Ginny y poco a poco fue tornándose de un dorado alucinante.
-¿Qué significa el dorado?-pregunto el muy impaciente padre.
Finalmente la sanadora sonrió, volteo a verlos a ambos y dijo- Felicidades Sres. Potter; serán padres de un varón.
Ginny soltó un grito ahogado de emoción y apretó con fuerza las manos que aun le sostenía Harry; quien en cambio aun no salía del estupor que la noticia le había causado.
-o-o-o-o-o-o-o-o
-¿¡Un niño!?- Habían gritado todos al unísono cuando llegaron a la madriguera a cenar esa tarde; pues habían avisado precisamente que ese día les dirían finalmente el sexo del bebe y nadie podía esperarse un minuto mas para saberlo.
Todos se habían levantado de inmediato y abrazado a la feliz pareja; pero sobretodo a Harry quien no cabía en si de alegría y no paraba de repetir: - Es un niño, será un niño… - mas para si mismo que para la familia en general.
Si, la familia seria bendecida con un varón, otro mas, como decía Hermione, "un poco mas de testosterona en la familia".
Eran felices, Harry y Ginny, tendrían un bebe, un niño, ¿Cómo no estarlo?; pero había un detalle: El nombre.
Ella sabia que había perdido y que no tenia mucha voz ni voto en el asunto; puesto que antes de saber el sexo del bebe habían decidido que si era hombre Harry decidiría el nombre y Ginny si era niña.
A ella solo le preocupaba que él quisiera usar algún nombre extraño del tipo de Nymphadora o Kingsley que eran nombres… demasiado originales a su punto de vista; no estaba dispuesta a que su bebe llevara un nombre así. SU bebe no.
Harry; por su parte, solía poner- a propósito- de nervios a su esposa sugiriendo que Filoctetes, Bartholomew, Conrad y similares eran nombres muy tentadores aunque aun no podía decidirse por alguno en especial; aunque por el contrario lo cierto era que estaba poco mas que decidido.
Y finalmente el día tan esperado llegó el normalmente común 8 de agosto se entretuvieron jugando en el pasto del jardín frente a su casa pese al asfixiante calor que continuaba en Londres; pero ambos reían y bailaban descalzos disfrutando de las sensaciones del pasto bajo sus pies.
Entre esos momentos, justo cuando ella descansaba en ocasiones y mientras Harry se dedicaba a hacer muecas y provocarle sonrisas, sentía leves punzadas que poco a poco y casi sin notarlo comenzaron a subir de intensidad hasta identificarlas como contracciones. Pero como la sanadora había mencionado que posiblemente tendría algunas contracciones antes del parto.
Horas después se sentaron a la mesa a comer lo que mamá Molly les había dejado hecho en su ultima visita y que solo debían descongelar. Delicioso pastel de carne, pasta con salsa y verduras.
Mientras cenaban Ginny no pudo evitar en 2 ocasiones que se le salieran unas notables muecas de dolor; tan así que hasta Harry se percato de ellas.
-Pelirroja, ¿Estás bien?- pregunto cauteloso mientras tenia a medio camino un bocado de pastel de naranja.
-Si, son tan solo esas contracciones pre-parto de las que hablo la sanadora no te preocupes- pero no había terminado de decir aquello cuando una contracción un poco mas fuerte la hizo doblar del dolor y romper el plato que llevaba en su mano.
-Ginny tu no estas bien, ahora mismo iremos a San Mungo.- declaro Harry entre nervioso y asustado.
En ese momento observaron ambos como los pantalones azul cielo que llevaba aquel día la menor de los Weasley se humedecían con prontitud.
-Rompí Fuente- dijo ella con evidente asombro y en estado de semi-shock
-Entonces..¿... ¿Vamos a tener un bebe?-pregunto tartamudeando el futuro padre
La mirada de la pelirroja fue indescriptible (incluso para la autora que se la esta imaginando u.u) y simplemente se apoyo en su esposo al tiempo que era victima de otro dolor sofocante.
-Harry, la maleta, las llaves y las varitas… ¡Ahora! – exclamo con brío la muy pronta-a-ser-madre.
El esposo en un estado de semiconsciencia obedeció las órdenes con su varita…
-Accio maleta bebe, accio varita Ginny, accio llaves carro
Una vez con ello en sus manos Harry salio disparado hacia el garaje y saco el carro con toda la velocidad que se lo permitieron sus reflejos y su aun estado de shock. Y arranco rumbo al hospital. 2 cuadras mas tarde supuso que algo importante le hacia falta en ese viaje. Su esposa y futuro hijo.
Dio vuelta prohibida semicircular, casi choca y por poco y derriba un poste pero regresó sano y salvo a su casa donde como pudo logro que el peso de su esposa recayera sobre él con el fin de que ella no hiciera mucho esfuerzo mientras al frente hacia levitar las pequeñas maletas muy previamente acondicionadas para el evento con las cosas necesarias para ella y para el futuro miembro. Y sobre todo esto evitando ver a la cara a la pelirroja, quien en medio del dolor se las manejaba para burlarse de la insensatez de las actitudes de su marido mediante risitas y miradas claramente burlescas.
-Tenemos que avisarle a mi mama, y a Ron y Hermione- decía Ginny entre muecas una vez ya dentro del carro- pero primero concéntrate en manejar hasta la entrada de San Mungo; y no olvides por nada del mundo que lo importante es que Yo y tu futuro hijo lleguemos junto contigo, se burlo.
Harry manejaba como nunca antes lo había hecho, como si su vida dependiera de la rapidez y de los excelentes reflejos que haya desarrollado. Y aunque en parte era así era de reconocérsele.
Finalmente él se bajo corriendo para conseguir los enfermeros apropiados para transportar a su esposa mientras él hacia desaparecer su carro y lo estacionaba una vez invisible.
Fue entonces que recordó que como jefe del escuadrón de aurores tenia un método único de comunicación con su amigo, compañero y cuñado.
Communicationi- pensó como hechizo no verbal –y funciono. Pronto escucho la voz de Ron en su cabeza; lo que había sido motivo de muchas burlas y bromas ahora seria de gran ayuda.
-Si que pasa Harry, soy tu conciencia dime, ¿Qué te aflige? –pregunto con voz de broma Ron riéndose.
-Pues fíjate conciencia que tu hermana esta a punto de dar a luz y estoy solo en San Mungo con ella y de no ser por esto no tendría forma de localizarte en tu disque "día de descanso alejado de todo problema y de hermanas con alteración hormonal" como dijiste.
-¿QUÉ? Gritó Ron dentro de la cabeza de Harry
-No grites, solo aparécete aquí en San Mungo y avisa a tus padres.
2 minutos después Hermione apareció en el vestíbulo de San Mungo vistiendo un vaporoso vestido azul cielo que no desentonaba en lo absoluto con el bronceado que le hacia juego en sus mejillas producto de una larga exposición al sol en las afueras de Inglaterra.
-¿Cómo está Ginny?- pregunto acelerada la chica en cuando diviso a Harry, quien había encontrado por pasatiempo el crear un amplio y muy bien marcado surco fuera de la sala de maternidad en el que trabajaba arduamente.
-Bien, la sanadora la esta revisando, tuvo muchas contracciones y el trabajo de parto ya esta muy próximo o algo así dijo ella. Cuando salimos de casa ya tenia varios minutos con la fuente rota. Y yo sigo sin comprender como las mujeres pueden llevar una fuente dentro de si mismas- preguntaba exasperado.
Hermione solo atino a rodar los ojos y a hacerle señas a Ron quien venia seguido por Molly y Arthur.
-¿Ya nació?-preguntó ansiosa la Sra. Weasley
-No, esta por entrar a trabajo de parto- repitió Harry.
Justo entonces la sanadora salio con un traje azul cielo de material curioso y se lo extendió a Harry que lo tomo sin comprender, creyendo que necesitaba que se lo detuviera unos instantes o algo así. (Ingenuo)
-La Sra. Potter esta a punto de dar a luz, les suplico a partir de este momento pasen todos a la sala de espera y apacigüen a los medios de comunicación que me han informado invaden la entrada mágica del edificio- comento con desesperación. –Sr. Potter, ¿puedo preguntar porque no se ha colocado el traje? Pronto entrara conmigo a quirófano y su esposa lo espera ansiosa. Dijo mientras se retiraba de nuevo tras las puertas.
Harry seguía estático con la mirada fija donde antes había estado la Sanadora y no daba muestra de haber comprendido en lo absoluto las circunstancias. Ron y Hermione entre burlas y risas le colocaron el traje de quirófano; y él aun sin recuperar la conciencia fue arrastrado por una enfermera tras las puertas bamboleantes. No fue sacado de tan profundo estupor hasta que escucho la melodiosa voz de la menor de los Weasley…
-¡Harry James Potter te voy a matar!- se escucho provenir el grito de su angelical esposa, hacia la cual se apresuro a caminar y tomar de la mano
- Te asesinare lo juro, tu metiste a este bebe dentro de mi y es tu culpa que me duela tanto- chillaba Ginny
Él al fin recuperado del todo sonrió y beso la frente de su esposa, lo que no la tranquilizo en lo absoluto y menos la mirada no tan inocente que le dedicaba.
-Todo saldrá bien pelirroja ya lo veras, tendremos un hijo hermoso y se parecerá a ti- sonreía Harry
-Bien Sra. Potter llego el momento de pujar- le advirtió la sanadora
-¡No quiero hacerlo!
-Tiene que pujar Ginevra, así podrá tener a su bebe en sus brazos por fin- la sanadora recurría a la paciencia que la experiencia le había otorgado.
-No quiero pujar, mi bebe y yo vivimos felices así y tenemos derechos como seres humanos a ser felices- alcanzo a articular entre los gritos de dolor que sentía.
-Vamos pelirroja, haz lo que dice la sanadora, es por tu bien y por el de James Sirius- sonrió el casi-padre
Ginny volteo instantánea a ver su rostro y supo que no bromeaba; ¿Cómo pudo alguna vez pensar que la dinastía de los James Potter acabaría con su esposo? Pero sobre todo ella no podría estar más de acuerdo. Su hijo llevaría el nombre de 2 héroes que habían arriesgado todo por el mundo mágico maravilloso y lleno de paz en el que viviría.
-Solo una vez mas Sra. Potter, ya casi terminan de salir los hombros- dirigía la medimaga
Se escucharon 2 gritos mas, el de Ginny superando todo y sacando fuerzas de lo mas profundo de su ser y el de su pequeño bebe.
-Es un niño Sres. Potter, es un niño- decía la sanadora mientras envuelto en una hermosa y suave toalla azul recostaba al recién nacido sobre el vientre de su cansada madre.
-Mi bebe, mi pequeño Jamsie – pronuncio y lo beso.
Harry no cabía en si de la felicidad, no podía creer que ese trozo tan pequeño de carne y hueso fuera su hijo, porque él ya era padre, tenía un hijo un niño, al que cuidaría y querría sobre todas las cosas. Cuando lo tomo finalmente en sus brazos la alegría comenzó a desbordarse por sus verdes ojos y con sumo cuidado también beso a ese frágil ser que dependía de él y del amor de su vida, del fruto del amor de Harry y Ginevra Potter.
Como había dicho Ginny meses antes.
Después de la lluvia siempre saldrá el arco iris, y ahora lo veía claro… que importaban esas leyendas de muggles de ollas de oro al lado del tesoro más grande del mundo. Su hijo. James Sirius Potter Weasley el más nuevo y esperado miembro de la familia había llegado por fin; y sin saberlo, como el arco iris después de la lluvia.
Xoxo Fin del Flash Back xoxo
Notas de la autora 2: He estado pensando muy seriamente en que precisamente la longitud de los capítulos hace que tarde tanto en actualizar, y a como lo veo a este paso terminare los 30 capítulos para mi graduación de universidad; por lo que lo mas probable es que los próximos sean mas bien drabbles (osea pasajes con escenas cortas); aun no lo he decidido bien, tomare en cuenta sus opiniones así que se aceptan sugerencias :P. Ojala y les haya gustado lo suficiente este capitulo y quieran dejar reviews.
En fin Con mucho Cariño y hasta el próximo
PibyWeasley
