Cap 2

Disclaimer: ninguno de los personajes es de mi propiedad, todos pertenecen a estephenie meyer.

Nota del autor: lo sigo subiendo porque nadie se ha quejado y hasta eso tengo dos lectoras hasta donde he visto, así que continuaré. La historia va ser escrita solamente desde la perspectiva de edward y bella, realmente a los demás no creo darles un pov a cada uno, sin embargo igual y uno que otro podría salir.

Ed pov.

-mamá, ¿has visto la caja donde venían mis disco?-pregunté a mi madre desde mi habitación en el segundo piso.

-creo que esta en la sala cariño- contestó mi madre después de unos segundos

-gracias- contesté y me dirigí a la planta baja.

Ya estábamos en la nueva casa y estábamos acomodando todo. La casa había sido restaurada por mi madre, por lo que en verdad era espaciosa y muy bonita. Casi no teníamos nada que hacer puesto que el personal que contrató mi padre se encargó de las cosas mas pesadas, por lo que solamente faltaban los detalles, los cuales nos encargábamos todos, o casi todos, puesto que mi padre empezó a trabajar en el hospital ese mismo día.

Llegué a la planta baja y pude encontrar la caja fácilmente pues mi madre se había tomado la molestia de marcarla, sin embargo cuando me agaché para poder levantarla sentí un pequeño peso en mi espalda dos pequeños bracitos rodearon mi cuello.

-¿quien es mi hermano favorito?- esa, era definitivamente mi efusiva hermana alice, una pequeña diablilla que gustaba de las compras, coleccionar peluches y el decorado de interiores.

- pues… hace rato dijiste que era emmet- respondí mientras reía y me levantaba junto con ella, que ahora tenia las piernas bien sujetas en mi cintura.

-vamos Eddie, sabes que eso solo lo hice para que me ayude- contestó con una gran sonrisa.

- ¡aja! ¿Así que solo por eso? – mi hermano habló fuertemente desde lo mas alto de las escaleras.

-ups- soltó mi hermana ante el comentario de emmet.

-creo que te metiste en un lío- dije comenzando a reír ante el rostro sobreactuado de dolor de emmet.

-te has ganado un buen ataque de cosquillas pequeña pelusita- mi hermano dijo ese apodo con cierta malicia y gracia, solo emmet le podía decir así a nuestra hermana pequeña y normalmente esto significaba un ataque mortal de cosquillas. De pronto emmet se lanzó al ataque por las escaleras, el es realmente enorme, todo un jugador de football y ahora cargaba contra una pequeña alice que estaba aferrada a mi espalda con brazos y piernas.

-corre edward que si me alcanza de seguro a ti también te va muy mal- alice gritó de pronto y mi cerebro captó la situación al instante, ella tenia toda la razón.

Corrí con la pequeña sobre mí, no parábamos de reír, y cuando emmet nos atrapó, bueno digamos que fue una terrible muerte a causa de cosquillas.

El resto de la tarde nos la pasamos ayudando a Esme con las cosas, para terminar en la noche y cenar juntos en el enorme comedor herencia de mis abuelos.

Mañana empezábamos en el instituto, los tres somos positivos, mas mi pequeña hermana, ella y sus predicciones. Era realmente buena al acertar en algunas cosas, falla cuatro de cinco, nunca le he comentado nada acerca de eso, pues creo que solo son coincidencias, y si es algo mas, ella misma nos lo contará cuando esté lista, como yo que soy capaz de escuchar ciertas palabras o frases de la gente cuando me acercó y ellas ni siquiera han abierto la boca, debo admitir que es algo emocionante.

El cansancio nos ayudó a dormir temprano, mañana sería un día largo.

Bella pov.

Llegué caminando a la escuela, a fin de cuentas el sol estaba totalmente oculto tras las nubes y de todas formas no hay forma de que yo me canse.

Cuando llegué a la escuela ya había varios alumnos, así que me dirigí hacia mi primera clase. Sin embargo antes de dar un paso más, un VMW rojo se estacionó muy cerca de donde yo estaba parada.

-hola rose, jasper- mis dos amigos mas cercanos, llegaron a mi vida casi al mismo tiempo que charlie y yo llegamos a forks, llegaron junto con su madre helena.

Rose es una joven alta, muy hermosa, de cabello rubio que le cuelga hasta la cintura, y algo que sobresale de ella es que tiene el ego tan grande como el monte everest , después esta jasper, un vampiro alto y galante, rubio y de mirada tranquila, además de tener un peculiar poder de controlar las emociones que la rodean, y su madre, al igual rubia como ellos, bastante joven, tenia casi una luz propia y ese poder de control de plantas es muy singular, es extremadamente amable, me recuerda mucho a mi madre, incluso a ella ya la veo como una, en verdad la quiero tanto como ella a mi.

Helena tiene una bonita florería muy conocida por sus hermosas flores y peculiares arreglos florales. Ella al igual que mi padre disfrutan de trabajos sencillos, y sus hijos no se quedan atrás, rosalie trabaja en un taller mecánico, es tan graciosa verla manchada de grasa y con un overol, y jasper entregando pizzas con un sombrero con una rebanada de pizza sonriente.

-pero si es la señorita "en este mundo nada tiene sentido"- habló rose sonriendo mientras bajaba del coche.

-vamos Rose, no seas mala con bella- comentó jasper sonriendo al igual que su hermana.

-muy graciosa rose, ¡uno de estos días Rosalie!, ¡uno de estos días!- conteste con rabia contenida, pues a pesar de que tenia la razón, era realmente molesto que me lo recordara cada ves que podía.

- como sea hermanita -respondió sin verme y peinando se el cabello con la manos, dejando a uno que otro sin aire de la impresión de tal belleza- ¿has escuchado las nuevas noticias en el pueblo?-

- ¿noticias?- pregunté sin el menos interés- ¿alguien ganó el concurso de comer salchichas?, o ¿murió alguien?, o ya se ¿alguien se cortó el cabello?- no podía dejar de decir las cosas llenas de sarcasmo, a fin de cuentas ¿que parte de "este pueblo es aburrido" no entienden?- sabes que lo que pase en este pueblo no tiene la menor importante para mi-

- déjate de sarcasmos isabella, por si no sabias hay nuevos alumnos- contestó irritada rosalie- parece que son tres-

- me pareció ver a uno de ellos en una ocasión que salí a cazar- comentó jasper.

- parece que están muy bien informados, eso es algo peligrosos ¿no?, recuerden que en cualquier momento la sed les podría ganar, además ¿que tiene de interesante un trío de hamburguesas parlantes?- amenacé yo.

- oh vamos bella no tienes una pizca de curiosidad- jasper me contestó mientras caminábamos hacia la escuela

-claro que no, solo son humanos- contesté cerrando los ojos e intentando ignorar que como todos los días nos veían nada y lo mas molesto es que nunca eran miradas disimuladas..

-¡sangre nueva!- comentó mi hermana

-¡Rosalie por favor!- respondí molesta

- pero si así se dice ¿no?- contestó jasper ante mi regaño, mientras rosalie sonreía picaramente- sabes que, mejor no, puedo sentir tu lujuria rose a si que mejor cálmate- soltó jasper, después de todo el podía sentir y manipular las emociones de la gente que esta a su alrededor y el que su hermana fuera una estufa andante en cuanto a deseo es bastante molesto para el.

- como sea chicos- comenté ya algo desesperada- los veo en el almuerzo- me despedí con la mano mientras tomaba dirección a mi primera clase: biología.

Como siempre me senté en frente, donde nadie sentaba, obviamente porque era mi lugar favorito. Los humanos tienden a evitarnos, no importa lo bien que luzcamos o lo hermosos y guapos que seamos, algo en su instinto de supervivencia les indica que somos peligrosos, y a mi me parece muy bien eso, no tengo porque soportar a nadie.

Sin embargo no falta el bocadillo con patas que se atreviera a hablarme, como lo fue Mike Newton en los primeros meses de llegar al pueblo, y aun ahora continua igual, aunque tal vez después de hablarle bastante "claro" le ha bajado un poco esa búsqueda de entablar conversación conmigo, y es que una humillación publica ayuda mucho para alejar a alguien.

Seguía perdida en mis pensamientos cuando un olor que realmente era difícil de describir golpeo mi nariz como si alguien le hubiera lanzado un balón de básquetball, era la cosa mas deliciosa que había sentido en mi vida, era casi como oler comida humana en mis tiempos antes de ser vampiro, era suculenta. No pude evitar sujetar con fuerza la mesa frente a mientras buscaba su origen, y no tarde ni dos segundos en encontrarme con dos esmeraldas que me veían fijamente, el dueño era un chaval de apariencia desgarbada, piel bastante clara, cabello cobrizo y esos endemoniados ojos que no dejaban de verme.

Entré en pánico, pues quería lanzarme contra el, mientras el profesor lo presentaba como Edward Cullen, pero realmente fue lo único que fui capaz de escuchar pues mis sentidos estaban totalmente centrados en el ataque, sin embargo me mantuve en mi sitio, poniendo en practica todo mi autocontrol, no caería por un tonto niño nuevo que olía muy bien, no lo permitiría, de ninguna manera.

De pronto sentí el olor todavía mas intenso y pude notar al chico a mi lado, sentado en la silla vacía que se suponía nadie utilizaba en la misma mesa que yo. Ahora si estaba en problemas.

Ed pov.

nos vamos mamá- gritó Emmet mientras salíamos por la puerta principal.

¿Sin darle un beso a su adorada madre?- hablo mi madre a nuestras espaldas haciendo un ligero puchero.

Siempre que salíamos, mi madre nos hacia despedirnos de ella "bien", por lo que nos regresamos para darle cada uno un beso en la mejilla y un fuerte abrazo.

-que tengan un buen día- dijo mi padre desde el marco de la puerta

-igualmente- contestamos los tres.

-tu deberías estar desayunado o se te hará tarde- le dijo mi padre mientras lo reprochaba con un dedo de arriba hacia abajo como cuando un niño hace algo mal.

-pero amo…

-pero nada, además…

Ya no alcancé a escuchar lo demás de la conversación pues mi hermana interrumpió con u vocecilla.

- y ¿en cual nos iremos esta ves?- pregunto alice mientras se sujetaba la barbilla pensativa

- pues me toca a mi ¿no?- preguntó emmet

-claro que no, es mi turno- le respondí rápidamente y dirigiéndome a mi volvo.

-ya lo sabia- comentó alice suavemente- aunque me hubiera gustado que hubieran dicho que a mi- dijo algo triste mi hermana, aunque lo mas seguro es que sonara así solo para que cambiáramos de opinión, sin embargo la conocemos muy bien.

- vamos pelusita, ¿esperas que usemos tu porche amarillo en el primer día?

- es muy ostentoso hermanita, otro día será- prometí mientras daba marcha hacia la escuela.

Era el primer día y estábamos algo nerviosos, después de todo éramos los nuevos en el pueblo, y más aun en la escuela, donde a penas llegaban a los 300 alumnos.

El aparcar no fue nada difícil, lo único que me llamó mucho la atención era un bonito VMW que estaba estacionado unos poco metros lejos de nosotros, desentonaba bastante con los demás autos que cabía decir eran bastante viejos.

Nos dirigimos dirección, donde una regordeta señora de cabello naranja nos daba instrucciones de cómo llegar a nuestras clases mientras nos lanzaba varias miradas raras a mí y a mi hermano.

Salimos de ahí tan rápido como pudimos y nos dirigimos a nuestras respectivas clases. Mi primera clase era biología, así que caminé deprisa pues iba algo retrasado.

Para cuando llegué la clase ya estaba completa, por lo que sentí algo cohibido, más cuando el señor Banner se tomó la molestia de presentarme con la clase.

Mientras estaba parado frente a todos pasé mi vista por todo el salón, pude notar a una muchacha al fondo, era bajita y de cabello ondulado y castaño que me sonreía y me saludaba, me hizo recordar que al igual que en la escuela anterior tanto mis hermanos como yo nos volvíamos populares sin necesidad de nada, solamente por ser apuestos, y realmente guapos, a mi nunca me ha gustado llamar la atención pero aparentemente no era algo que estuviera bajo mi control.

Sin embargo, de repente encontré un par de ojos negros viéndome directamente, con una expresión realmente difícil de describir, pues era una mezcla de confusión, odio, y tal vez nervios, me mantuve mirando fijamente a aquella joven, que cabía decir que era bastante bonita, de piel blanca, labios carnosos, el superior un poco mas grande que el inferior, pero realmente me parecía perfecta, y ese cabello castaño ondulado que caía sobre su espalda., le día un toque muy peculiar

Pocos segundos después el profesor me mandó a sentar, y curiosamente era en la misma mesa de la joven que había cautivado mi mirada. Pero cuando estuve sentado, una sensación de peligro me llenó, era como cuando estas cerca de un perro que sabes que te atacará, o un león enjaulado pero que esta rugiendo, no sabia que significaba, pero de lo que estaba seguro es que esta joven me veía de reojo y se alejaba lo mas que podía de mi.

Una parte de mi agradecía que guardara cierta distancia, pero la otra debía admitir que realmente tenia ganas de hablarle para saber por lo menos su nombre.

Otras notas: tengo poca gente leyendo este fic, así que continuaré, pero bueno. Aun no se si meter los pov de los demás hermanos, eso me dará trabajo extra, lo pensaré muy bien a ver si me decido.