Capitulo 4

Disclaimer: ninguno de los personajes me pertenece, son toda propiedad de Estephenie Meyer

Notas del autor: el capi cuatro, no se que le pasaba a la pagina de fafiction pero pos me ha hecho atrasarme con los capis. En este me centraré un poco en el encuentro de alice con jasper y de rose con emmet a ver que tal me queda.

Jasper pov.

Isabella es casi una hermana para mí y realmente la quiero y desde que nos mudamos aquí y los encontramos la he apoyado en todo tal y como lo he hecho con mi hermana rose.

Ahora me dirigía a clase, después de que bella se despidiera de nosotros.

-nos vemos en el almuerzo- habló mi hermana de pronto.

-de acuerdo- conteste dirigiéndome a los salones de primer año.

A fin de cuentas me hacia pasar por alguien de 16 años así que me tocaba estar en primer año todavía.

Cuando llegué la el salón estaba medio lleno, y como siempre mi lugar al fondo estaba libre, así que me dirigí a el como todos los días, bueno, casi, pues una persona se puso en mi camino.

-hola jasper- me saludó una pequeña joven de cabello negro liso.

-buenos días Jennifer- ella era una compañera que casi casi me ha acechado desde el principio del año escolar, es bonita debo admitirlo pero realmente no me interesa, además de que realmente me preocupa poner su vida en peligro.

- ¿que tal tu fin de semana?- dijo intentando tomar mi mano, sin embargo las eché para atrás de mi espalda

- muy bien, nada interesante que contar.

La evadí y me fui a sentar, pero obviamente me seguiría intentando sacar mas platica, sus intenciones eran bastante obvias.

-oye jaz, que te parecería si tu y yo pues… ¿salimos este viernes?- me hablaba colocándose provocativamente frente a mi asiento dejando ver sus atributos que debía admitir, eran algo grandes para una chica de su edad, ni que decir de su estatura, no rebasando los 1.66 según el ultimo examen medico que nos hicimos.

-yo tengo planes para ese día

- pero el sábado estarás libre cierto Jazie

-no creo, planeamos irnos con toda la familia de campamento

- oh, pues será en otra ocasión creo…

- si, claro

Le contesté mas por educación, era imposible cumplir con tal cosa. La maestra entró algunos segundos después y con ella una pequeña niña y digo pequeña porque media fácilmente 1.60 mts. Era de complexión delgada, de piel clara, casi blanca como nosotros, cabello negro peinado desordenadamente y en puntas que apuntaban a todos lados, y su rostro, podía compararlo con el de cualquiera Ada que haya visto en los libros de historias fantásticos, era realmente bonita y por el momento no podía dejar de verla.

La profesora la presentó como alice cullen, era nueva en el pueblo, era hija de el doctor carlisle cullen.

Había notado hace algunos días un gran camión de mudanza en una gran casa que había estado en reparaciones, seguramente ellos se encargaron de restaurarla, esta a las afueras del pueblo, no muy lejos de la nuestra que por cierto esta bastante alejada de todo.

Ante tal presentación la pequeña alice no pudo evitar sonrojarse un poco pero mantenía al mismo tiempo en su rostro una sonrisa. La profesora le indicó un lugar y de pronto mientras me perdía en su rostro sin saber al cien por ciento el porque noté que se dirigía hacia mi.

Una parte de mi se entusiasmo y la otra se preocupó por la cercanía, pero con lo que no contaba es que cuando se sentó a mi lado me saludó.

-hola- dijo tímidamente, pero con la suficiente fuerza para que su aliento llegara hasta mi nariz y me dejara sentir el olor más delicioso que haya sentido que provenga de un humano. Ahora me debatía en lanzarme y tomarla ahí mismo o esperar al final de clase, si eso haría, tenia que beber de su sangre sin importar que, ella seria mía.

- ¿esta ocupado este asiento?- me preguntó tímidamente

-claro que no, por favor siéntate-

Durante la hora completa no podía evitar verla, era casi agobiante el tener que esperar, nunca había deseado salir de clases tanto como hoy, y cuando por fin el timbre sonó me lance a conseguir mi presa.

-¿qué clase te toca?- le pregunte repentinamente, haciéndola saltar, aparentemente me había acercado muy rápido.

-yo…este… pues tengo clase de calculo- me contestó titubeando.

- a mi igual, ¿te puedo acompañar?- utilice toda la persuasión de la que sabia que era capaz, y valla que era mucha.

-yo…si este… claro.

En cuanto salimos del salón mi mente empezó a idear la forma de tenerla a solas, a si que lo único que se me vino a la mente a mi parecer era realmente obvio y patético pero tenia que intentarlo, de otra forma, me vería forzado a usar la fuerza.

-¿te han mostrado las inhalaciones de la escuela?- pregunte de pronto

-yo… no nadie lo ha hecho

- pues para eso estoy yo, bueno si tú quieres- utilice mi don y la llene de curiosidad e interés.

-claro, gracias.

-Ven por aquí, los jardines son un lugar que tienes que conocer- le dije con el veneno llenado mi boca y empujándola ligeramente, ocasionando que una sensación de hormigueo entrara por mis dedos cuando hicieron contacto con su delicada y tibia piel.

La llevé hacia la parte de atrás de la escuela, obviamente no teníamos jardines, a fin de cuantas, era una escuela rodeada casi por completo de vegetación, pero era un lugar al que casi nadie llegaba nunca.

Estando ahí, me detuve y me puse frente a ella.

-¿esto es un jardín?- me preguntó con una graciosa cara de sorpresa.

Ya no respondí, era hora, lo haría, me acerque a ella, a lo que abrió sus pequeños ojos sorprendida.

-¿que… que haces?- me pregunto mientras su corazón incrementaba su ritmo a un desenfrenado bombeo

-solo cierra los ojos- dije mientras mi boca ya estaba sobre su cuello, pero cuando mis labios tocaron su piel una parte de mi se reactivo de golpe al llegar una brisa fuerte del bosque, y con ella un poco de cordura llegó a mi cerebro. Me erguí y la tome por los hombros.

lo lamento, he recordado que tengo algo que hacer, en aquel edifico es nuestra siguiente clase, yo me tengo que ir, te veo luego.

Antes de que me pudiera decir nada me separé como pude de ella, y corrí a toda velocidad humana hasta perderme de su vista y salí disparado al bosque, y en mi camino pude notar una sensación enorme de sed a mi alrededor, encontrándome con Rose que corría casi tan rápido como yo. Me acerque a ella y hable mientras corríamos.

-¿Qué ocurre Rose? ¿Qué haces aquí?- pregunté

-¿nada?- me contestó cortante

-¿nada?, corres hacia el bosque cuando deberías estar en clases y además de tu cuerpo sale un deseo de sangre que solo se compara con el mió en este momento.

Mi hermana se detuvo de golpe en medio del bosque y se acercó a un árbol para apoyarse, parecía contrariada por algo, todo apuntaba a que le había pasado algo parecido a lo mío.

Rose pov.

¿Porqué demonios tenia que oler tan bien?, acababa de entrar un nuevo alumno, se llama emmet cullen pero su nombre era lo que menos que me interesaba, a fin de cuentas el olía como nadie en este mundo. La pegunta principal se refería a ¿Qué haría ahora?, tenia que salir de ahí, no sabia como pero tenía que hacerlo, antes de que no me pudiera contener.

Me levanté de mi silla segura de saber como salir.

lo lamento señor Sanders pero necesito ir a la enfermería, me siento mareada- y no era del todo una mentira, ese olor me mantenía en un estado de estupor total.

Señorita hale, ¿se siente mal he?, de acuerdo puede salir.

Disculpe profesor, me pongo como voluntario para llevarla- hablo alguien cuando ya estaba cerca de la puerta, era una voz muy varonil, me gustaba pero de repente me di cuenta de que nunca la había escuchado, lo que significaba que era…. Ahora si que estaba en problemas.

Señor cullen, pero no conoce la enfermería- ja, eso era cierto, el era nuevo

Además no es necesario, puedo llegar sola- hablé rápidamente.

De ningún modo, además me he pasado por la enfermería esta mañana, cuando una compañera se desmayó.

Oh, en ese caso, adelante señor cullen, por favor ayude a la señorita hale.

En ese momento deseé que la tierra se abriera y se lo tragara vivo porque de lo contrario lo haría yo. No lo esperé y salí del salón antes de que se acercara, pero se colocó a mi lado en un momento caminando a mi ritmo y con una sonrisa en el rostro.

-yo puedo ir sola, así que regresa al salón- deje de respirar, o de lo contrario me lanzaría a su cuello en cualquier momento.

- pero que clase de caballero sería si no ayudo a una mujer tan linda como tu- su comentario dio directamente en mi ego, pues yo misma sabia lo que los cumplidos hacían en mi, y si no quisiera beber toda su sangre hasta dejarlo seco realmente me podría caer bien.

- te he dicho que puedo solo, además no se quien te crees para venir aquí y tener el descaro de hablarme, es que no sabes quien soy, yo soy rosalie hale, la mas popular de la escuela- intenté sonar lo mas petulante y grosera posible, tal vez de esa forma se alejaría de mi, incluso coloqué la mirada mas temible que tenia pero al parecer eso solo lo hizo sonreír mas.

-¿en serio?, bueno pues eso no quita que eres la mujer mas hermosa que he visto nunca y que yo siempre ayudo a cualquier mujer que esté en problemas.

- me vale sabes, ahora quítate de mi camino.

Llegué a la enfermería y entre cerrando la puerta para que se quedara afuera. Esperé unos minutos y noté como sus pasos se notaban lejos, así que corrí hacia la ventana y salté para correr hacia el bosque.

Durante mi trayecto me encontré a mi hermano, seguramente podía notar todo lo que yo estaba sintiendo, pero de todas formas me hice la tonta al hablar con el, sin embargo no lo pude ignorar por mucho tiempo así que me detuve en un árbol, donde me apoyé.

-en mi clase, hay un nuevo alumno, que huele mas delicioso que los demás humanos.- le dije con pesar en mi voz- fue muy difícil salir de ahí y no matarlo.

-a mi me pasó lo mismo, estuve a segundo de tomar su vida, pero pude recuperar un poco de cordura- contestó mi hermano, eso me hacia sentir mejor pues no era la única, mientras jasper se arrodillaba en el suelo y se cubría el rostro con ambas mano y es que realmente estuvo tan cerca como yo de acabar con nuestra forma de vida.

Estábamos pensando acerca de lo ocurrido y de lo que podía pasar cuando de pronto el olor de bella estuvo muy cerca de nosotros, parecía que estaba ahí por lo mismo que nosotros.

Alice pov.

La escuela era bastante normal, se nota que en las festividades es casi un diamante en bruto, espero que pueda meterme en el comité social podría hacer mil maravillas con el lugar.

Sin embargo, ahora me preocupaba no poder encontrar mi clase, y es que aunque no era muy grande los edificios no estaban muy bien marcados que digamos y algo separados entre si, así que intentaba seguir el mapa que nos dio la tal señora Cope, de quien por cierto debo decir que esta algo loca al intentar coquetear con mis hermanos, lo único bueno de eso es que luego los podría molestarlos con eso.

Hola - una voz sonó a mis espaldas, así que me giré y vi aun muchacho de cabello negro grasiento y con acné- mi nombre es Eric, soy del periódico escolar, tú ¿eres nueva verdad?

-esto… si yo soy nueva- de pronto pude ver como me preguntaba si me acompañaba a mi salón.

-si y…

-si me disculpas tengo que ir a clase se me ha hecho un poco tarde.

Lo evadí rápidamente y caminé hacia donde se suponía estaba mi salón, de todas formas, lo que menos quiero es romper un corazón con tan poco tiempo en la escuela, y es que las intenciones se notaban tan fácilmente, y mas aun por el nerviosismo en su voz y cierta visión fugaz que llegó a mi pero bueno.

Llegue sin ninguna interrupción más, pues pude verlas todas antes de que sucedieran así que no me fue difícil evadirlas, gente preguntando por el club que elegiría, otros mas saludándome para después pedirme una cita, cosas que realmente me hacían reir.

En el salón de mi clase ya estaban todos en su lugar, todos platicando, se notaba que era un grupo bastante animado, mas chicas que chicos, lo mas seguro es que pudiera hacer mi club de moda como en Phoenix. Cuando crucé la puerta atrás de mí una mujer bajita y regordeta con una enorme sonrisa calida en el rostro me saludo.

-hola bonita, eres alice cullen ¿verdad?, soy la profesora Gertrude.

- a yo… sip soy ella, mucho gusto- me recordaba a una tía hermana de mi madre, es realmente amorosa.

- muy bien clase- habló la profesora alzando la voz- ella es Alice Cullen, es una estudiante nueva, por favor háganla sentir cómoda en nuestra clase, ahora cariño- se dirigió a mi- ¿porqué no te sientas por allá?- me señaló un lugar vació al lado de un joven, en ese momento mi mundo dio una vuelta, era realmente guapo, era… creo que no tenia palabras para describirlo, era perfecto, me sonrojé de solo pensarlo.

Me encaminé a mi lugar con la mirada del rubio clavada en mi, y es que al ser , alto y por lo que se notaba algo musculoso debía admitir que estaba muy bien, ante mi pensamiento solo sonreí pues podía imaginarme la actitud de mi hermano emmet al saber que alguien me llamaba la atención.

A su lado una compañera me veía con ojos asesinos, yo intenté ignorarla y me acerqué al rubio.

-hola- le dije y noté como de repente se tensó y pude ver caramente como sus ojos eran oscuros- ¿esta ocupado este asiento?

-claro que no, por favor, siéntate.

No podía evitar sentirme nerviosa, tal vez era porque mi vecino que me veía detenidamente y la muchacha que me había visto antes casi casi me mutilaban con la mirada.

A los pocos minutos de que la clase comenzara una visión vino a mi, en ella estábamos el muchacho rubio y yo, rodeados de plantas y el se…., la visión terminó ahí, era extraño nunca había tenido visiones a medias, a menos que alguno de los dos cambiara de decisión repentinamente. Cualquiera que fuera la razón ahora estaba más nerviosa.

Sumida en mis pensamientos y en la visión que tuve ni siquiera había notado la hora en la que el timbre había sonado.

-¿que clase te toca?- me preguntó repentinamente una voz varonil haciéndome saltar,

-yo...este… pues tengo clase de calculo-sin saber porque empecé a tartamudear, eso nunca me había pasado, o por lo menos no con un completo extraño.

- a mi igual, ¿te puedo acompañar?- ahora si que no podía creerlo, el muchacho mas apuesto que haya visto en mi vida me dirigía la palabra y se ofrecía a acompañarme a mi siguiente clase, debo admitir que estaba feliz

-yo…si este… claro- fue lo único que pude contestar.

Salimos del salón y caminamos a la par, me sentía nerviosa y algo confundida, era extraño tener a alguien tan guapo a mi alrededor, normalmente los chicos casi no se me acercaban, o bueno por lo menos en Phoenix no, así que esto era nuevo para mi.

-¿te han mostrado las instalaciones de la escuela?-me preguntó de repente.

-yo…no nadie lo ha hecho- conteste confundida, pues realmente que era lo que me podían mostrarme en una escuela como esta, pero sin saber bien el porque tenia duda acerca de lo que podría mostrarme además de un repentino interés de acompañarlo.

- pues para eso estoy yo, bueno ¿si tu quieres?- de pronto sus ojos se clavaron el los míos, eran realmente intimidantes y me hacían sentir pequeña, sin embargo había algo en ellos que no me permitía evitar mirarlos.

-claro, gracias- fue lo único que pude decir.

-ven por aquí, los jardines son un lugar que tienes que conocer- soltó de repente mientras me empujaba ligeramente.

Me guió a lo que parecía la parte trasera de la escuela, donde por cierto no había nadie y no parecía un lugar que se frecuentara mucho, pero lo mas raro de esto era que el lugar era realmente…feo creo que sería la palabra, definitivamente eso tenia de jardín lo que yo tenia de alta, rubia y morena. De pronto detuvo su marcha y se puso frente a mí.

-¿esto es un jardín?- pregunté con algo de escepticismo en la voz. Pero no me contestó y se limitó a verme con esos penetrantes ojos negros, y de repente se acercó a mí, haciendo que mi corazón palpitara muy rápido, su rostro estaba muy cerca del mió, pero pasó de largo y sentí como su cabello rozaba mi mejilla derecha.

-¿Qué…que haces?- sentí su aliento muy cerca de mi cuello, eso me hizo temblar, era helado y olía claramente como a flores, o a mermelada de durazno, era difícil de explicar, solo sabia que era embriagador y no me dejaba pensar bien.

-cierra los ojos- me dijo de repente y curiosamente y sin saber porque le obedecí, sintiendo todo un torrente de emociones en el momento en que sus labios hicieron contacto con mi piel, lo único que me regresó a la realidad fue una vacilación de su parte cuando una corriente de viento que provenía del bosque llegó a nosotros.

Pero así como hizo todo eso en unos segundos así se irguió y me vio con ojos desconcertados.

lo lamento, he recordado que tengo algo que hacer, en aquel edifico es nuestra siguiente clase, yo me tengo que ir, te veo luego.

Se separó de mí y caminó con rapidez hasta perderlo de vista al doblar la esquina. Mientras yo aun tenía mi respiración realmente agitada y mi corazón aun palpitaba muy rápido, era increíble todo lo que había pasado.

Había dos cosas entonces, la primera es que posiblemente estoy enamorada y la segunda, es que por algún motivo las visiones que normalmente tengo se ven muy borrosas, al parecer el futuro para mí ahora es incierto.

Notas del autor: pues aquí les dejo tres pov, no se que tan bien me salieron pero pues la inspiración me llega en la noche y la verdad ayer no me dejaron dormir bien así que mi inspiración se disipó un poco, el de emmet lo pondré en el siguiente, de acuerdo y de nuevo gracias a las lectoras que tengo, me agrada saber que les ha gustado.