Capitulo 8
Disclaimer: los personajes no son míos, son propiedad de Esthepanie Meyer.
Nota del autor: si están leyendo esto significa que pude subir hoy mismo el capitulo jejeje en fin la cosa se va a poner peliaguda, algo de acción y uno que otro ataque jajajaja espero les guste jeje.
Bella pov:
Por primera vez en muchos años de vida, o de muerte en vida nunca me había sentido así, tan nerviosa, tan ansiosa, tan hambrienta.
Eran las 12 de la noche y permanecía en mi cuarto viendo como la noche pasaba más lento que de costumbre, me sentía tonta esperando con tanta ansia la cita de la tarde con Edward Cullen, me había burlado de todas esas bobas muchachitas de las películas que seguían las manecillas del reloj solamente contando los segundos para verse con el que se supone es el amor de su vida y ahora heme aquí…aunque en si no era el amor de mi vida, era un humano que me hacía sentirme viva cada vez que estaba a punto de asesinarlo.
Las 12 con diez minutos y estaba al colapso de la locura, así que intenté enfocarme en otras cosas, tomé uno de mis tantos libros, pero apenas y entendía dos palabras de lo que había leído; busque alguno de los tantos rompecabezas que me habían regalado mis hermanos, pero me los sabía de memoria y a velocidad vampiro no eran ningún reto; seguí con las cartas, jugué 45 partidos de solitario y solo habían pasado 45 minutos, era agobiante, jamás creí que extrañaría el dormir, nunca en todos mis años de vampiro lo había extrañado y ahora de la nada un niño me hacia anhelarlo con todas mis fuerzas.
Al final opté por ir a cazar, tal vez eso me distraería un poco, o por lo menos más que todo lo demás que no los logró. Baje rápidamente las escaleras, pero cuando estuve a punto de salir por la puerta oí la voz de mi padre.
-Isabella, ve un momento por favor- el sabia lo mucho que odiaba que me dijeran Isabella.
-que se te ofrece papá- soné lo más dulce que podía, sabía que no era mucho pues no era mi fuerte.
-que ha pasado con la situación de esos humanos, espero que por aprecio a la familia te hallas alejado de ese chico- me sentía como una quinceañera a la que le dicen que no se acerque al muchacho con tatuajes y piercings de la calle.
-tranquilo papá no me he vuelto acercar- toda una mentira.
-me alegro, ¿vas a salir de cacería?
-si, estoy bastante sedienta- o más bien desesperada.
-¿quieres que valla contigo?- normalmente voy con mis hermanos, pero hoy curiosamente no hay ninguno cerca, así que lo mejor será que me salga por la tangente, tal vez poniendo algún pretexto tonto.
-no, está bien, me gustaría ir sola.
-como gustes
Ya no hablé más y salí antes de que a Charlie se le ocurriera alguna otra cosa. Me interné en el bosque tanto como pude, buscando algún buen depredador que cenarme, mientras en mi cabeza giraba el rostro de Edward Cullen. Me encontré con una manda de ciervos y me lance por uno mediano, pues en realidad no tenía tanta sed como decía, pero le salir y que el viento acariciara mi rostro mientras a volaba a toda velocidad me despejó la mente.
Después de acabar con dos ciervos, decidí nadar un poco, así que corrí a toda velocidad hacia la playa, donde me lancé y comencé a brasear con fuerza, impulsándome a gran velocidad. Me sumergí varios metros, a fin de cuentas el aguantar la respiración es algo fácil para mí, y avance por varios kilómetros, hasta que después de un tiempo noté un fulgor arriba de mí, así que salí a la superficie y era el sol el que había llenado de luz el agua.
Sabía que me había alejado mucho de la orilla pero no me importó pues mi cita estaba cada vez más cerca así que me lancé de regreso.
Eran ya as dos de la tarde cuando regresé a casa. Mi padre estaba ya en su trabajo, al igual que helena en la florería. Solo estaba rosalie sentada en la sala viendo la televisión.
-mira que te has tardado, ¿acaso no fuiste a cazar?- su voz tenía un cierto tono que no era capaz de descifrar
-también fui a nadar un poco.
-por cierto…sabias que yo sabía acerca de tu cita con el tal Edward Cullen?- ahora sabía lo que era, era burla lo que sonaba en su voz
Si, pues yo sé algo acerca de un beso- a veces es genial tener súper oído
¿Qué?, como es que…olvídalo, me da lo mismo, si pasa algo ya sea yo o Charlie te arrancaremos la cabeza.
-si claro, muérdeme- me reí ante la expresión de rose mientras señalaba mi trasero, muy raras ocasiones había hecho algo tan vulgar.
Después de esta pequeña discusión subí a mi cuarto a darme una ducha, a fin de cuentas no me gustaría andar por ahí con Edward oliendo a pes…me atrapé a mi mis pensando en lo que pensaría de mí, eso definitivamente me asustó, el me está cambiando, y no solo por el simple hecho de la adrenalina, debo admitir que empiezo a encontrarme con algo que definitivamente desconocía.
En fin, a pesar de darme cuenta de todo este cambio, ya estaba más que lista, no sé a dónde iremos pero sé que unos jeans azules y una blusa negra de tirantes se ven bien en todos lados. Entré al cuarto de e helena para buscar algo de maquillaje, se me hacia tonto usarlo pero ahora algo en mi me obligaba a verme mejor de lo normal, así que un poco de eso y de aquello, me vi en el espejo y estaba bastante bien, debo admitir que me gustan mis ojos.
Para las 4 ya estaba más que lista así que me dirigí a mi auto, pero en el camino me entré con Jasper.
-¿ya te vas?- el estaba más que enterado de mis planes.
-si, tu ¿a qué hora?
-algunos minutos mas
-si pasa algo...tendré mi teléfono a la mano- el y yo ahora éramos nuestro principal apoyo
-lo mismo digo- me sonrío y me tranquilizó con su habilidad.
-entonces, nos vemos después.
Subí a mi auto y tome rumbo a casa de Edward Cullen.
Alice pov.
Mi noche fue de lo más placentera, había estado totalmente calmada a pesar de lo que tendría que pasar hoy, todo indicaba que mi día sería perfecto, quisiera pesar que es una cita pero no lo es, ya que mi mejor amiga va con nosotros, pero eso no evitará que este con él, con Jasper Swan.
Mi cereal esta delicioso, a pesar de ser ya un adolescente no hay nada mejor que un plato de frut lups, y no me interesa lo que piensen mis hermanos.
-¿y adonde piensan ir hoy e pelusita?- me preguntó mi hermano Emmet que se estaba preparando para salir de excursión en unas horas.
-al centro comercial, hay un montón de ofertas que hay que aprovechar.
-¿porqué no me extraña? O si ya sé, porque tú y Jenny son unas compradoras compulsivas- a Edward le encanta decirme eso.
-pues es mejor que ser un ermitaño amargado- le contesté sacándole la lengua.
-pues tu hermano ermitaño tiene una cita con la hermosa Isabella Swan jajajaja mucha suerte- Emmet ahora reía mientras le hacía señas de besos a mi hermano.
-si claro, me lo dice el que se beso con la más bonita de la escuela- contestó Edward en defensa.
-pues hasta donde yo tengo entendido besar chicas linda no tiene nada de malo
-lo es cuadro casi te tiran los dientes de un golpe- comente
-ja eso apenas y me movió, además….
No pudo terminar su frase ya que un claxon había sonado, tal parecía que la bola de muchachos que se irían con el de campamento habían llegado.
-como sea, nos vemos mañana como a esta hora, pórtense bien, especialmente tu Edward amargón!!!
-porque no vas y…
-no quiero malas palabras en mi cocina niños- mi madre como siempre cuidando de nosotros- Alice a qué hora te quedaste de ver con Jenny.
-dentro de media hora
-bueno que tal si Edward te pasa dejando, tienes que salir no es así cariño
-bueno ma, lo que pasa es que…- tal parecía que Edward estaba nervioso, nada en mi cabeza mostraba que haría algo en particular.
-nada de peros, te llevaras a tu hermana- mi madre podía ser temible cuando quería por lo que Edward ya no chisto ante la orden.
Subí para terminar de arreglarme, nada ostentoso, una blusa de mangas largas que dejaba mis hombros al descubierto y unos jean, sencillo cómodo y se veía bastante bien. Cuando bajé las escaleras Edward ya estaba listo esperándome en la puerta, parecía más arreglado que de costumbre y además…
-estas usando colonia?- pregunte demasiado extrañada de sentir eso en mi hermano que en su vida se había interesado en cosas que le pudieran servir para…de pronto vino a mí una fuerte visión, de una mujer, a su lado, muy bonita, se me hacia algo conocida pero se veía algo borroso.
-Alice, por favor no le digas nada a Emmet- supongo que podría darme algo a cambio pensé
-lo que sea-contestó a mi pensamiento- solo no se lo digas.
-de acuerdo, no se lo diré.
Dejando atrás por fin esta pequeña conversación subimos al auto, al mercedes de mi padre pues el carro de Edward aun estaba en reparaciones. Avanzo rápidamente por las calles del pueblo, parecía tenso y hasta algo preocupado.
-Alice…este tal Jasper ¿te gusta cierto?- no había dicho nada obviamente pero mi mente era otra cosa.
- de que…-me miró rápidamente con esa mirada de "con migo eso no sirve" y tenía razón- si
-solo te pido que tengas cuidado, y que si pasa cualquier cosa te comuniques de inmediato con migo o con papá o mamá ¿de acuerdo?- el lado protector de los hermanos a veces era molesto.
-de acuerdo- yo sabía de antemano que no pasaría nada pero no estaba del todo segura, después de todas mis visiones tiene algunos márgenes de error.
Cuando por fin llegamos a la plaza comercial de por angels, Jenny esperaba en la puerta. Edward decidió acompañarme hasta que me encontrará con ella, y por supuesto Jasper ya se hallaba ahí, así que sin más me acerque en compañía de mi hermano quien claramente veía de manera inquisitiva a Jasper, pude ver fácilmente la actitud celosa que iba a poner así que le di un buen codazo "hazlo y le contaré a Emmet", con eso ha de ser suficiente pensé.
-hola Jenny, espero que no lleves mucho tiempo esperándome- ella veía embobada a mi hermano
-he…no no, acabo de llegar también
-perdón si te hicimos esperar Jasper- el aludido solo sonrió- o si, este es mi hermano Edward.
-mucho gusto- habló Jasper, curiosamente la atmosfera incomoda que me imaginé nunca vino, hasta eso, todo se sentía tranquilo.
-igualmente contestó amablemente Edward.
-bueno-dije para romper con el contacto visual entre ellos dos- nosotros nos vamos, nos vemos después hermano.
-si…cuídense
-las cuidaré- habló Jasper de una manera protectora que me hizo enrojecer, sabía que Edward lo notaria y leería mi mente, pero era lo de menos en este momento.
Tomé la mano de Jenny y la jalé para entrar en el centro comercial con Jasper siguiéndonos. Todo comenzó con las tiendas de ropa, íbamos de aquí para allá, viendo, probando, evaluando, todo era tan divertido, y lo que más me sorprendía era Jasper sonriendo con cada cosa que hacíamos y dando su punto de vista, parecía que el también disfrutaba.
Después de un buen rato de estar comprando, por cierto con el dinero de Jasper pues no nos permitía a nosotras pagar, decidimos detenernos en una tienda de hombres para ver si se compraba algo, pero al parecer no tenía planes de eso "no se preocupen por mí".
Eso fue todo lo que dijo, y después de una calurosa sonrisa no pudimos evitar el aceptar lo que él dijo. Después de un rato decidimos para parar comer un helado, Jenny decidió retarme a una carrera a la cual acepte, a fin de cuentas Jasper no había dejado que cargáramos una sola bolsa.
Cuando por fin nos alcanzó pedimos Jenny y yo helados de fresa con mucho jarabe de chocolate, mientras que Jasper no tomó nada, se disculpó diciendo que era intolerante a la lactosa. Ya con nuestros helados nos sentamos en una mesa nos pusimos a hablar de todo un poco, y aunque Jasper no participaba mucho el ambiente era muy grato.
De pronto el celular de mi amiga comenzó a sonar, cuando ella respondió empezó a hacer varios gestos que me alarmaron, sin embargo cuando colgó parecía enojada.
-era mi mamá, resulta que mi padre vendrá a casa y tenemos que preparar algunas cosas para su llegada discúlpenme, tengo que irme Alice si quieres…
-no creo que haya ningún problema, si quieres yo la voy a dejar.
Pude verlo claramente por un segundo, Jasper me llevaría a casa pero todo se veía más borroso de lo normal y me pareció bastante extraño, pero lo dejé pasar.
-estas seguro Jasper?- parecía que mi amiga parecía renuente a irse, o tal vez estaba fingiendo mejor que nunca.
-te aseguro que no hay ningún problema, a menos que Alice quiera irse ahora, caso contrario la puedo llevar sin ningún problema.
-Bueno- esa pregunta no me la esperaba y lo que es peor, estar yo sola con él?, no sé si mi corazón podría soportarlo, en este momento sentía como golpeaba con ritmo frenético mis costillas- no creo que haya inconveniente. Sin embargo no podía creer que me quedaría con Jasper Swan.
Rosalie pov.
Bella andaba como una tonta por toda la casa, era tan patética para verse tan afectada por un simple mocoso, no es como si él fuera la gran cosa, ninguno de ellos lo es, sin embargo a la aburrida de la casa se le ocurrió darle importancia. Yo por mi parte mejor la ignoro y veo que cosas hacer, ver televisión, arreglarme el cabello, mejorar mi guardarropa, cualquier cosa es mejor que estar pensando en torpes humanos, un claro ejemplo de ellos es Emmet Cullen que no es más que un torpe…pero porque pensar en el si me irrita tanto?.
Los días para nosotros pasan muy diferentes que para los humanos, para ellos un día son 24 horas, pero para nosotros que no tenemos ningún límite, que somos eternos, un día es apenas un parpadeo, nada, pero curiosamente hoy no podía decir tal cosa, simplemente no lograba entretenerme con nada, estaba aturdida pues no comprendía cómo es que yo rosalie Swan me podía sentir así, casi aburrida.
Después de que Isabella se largó a su tan esperada cita y valla que fue un suplicio tenerla en la casa con sus tontos intentos por entretenerse en algo, unas horas más y le arrancaba la cabeza, yo permanecí en la casa sin nada mejor que hacer que estar en la sala, mientras todos los demás no estaban, era realmente molesto así que hice algo que realmente me distraería y que además necesitaba: cazar.
Salí disparada hacia el bosque totalmente concentrada en todo lo que me rodeaba, arboles, animales, las rocas que pasaba haciendo añicos con tan solo un poco de fuerza bajo mis pies. No me tomo más de 10 minutos internarme en lo profundo del bosque y menos aun encontrar una manda de ciervos que fueron devorados en un segundo, dándome a entender que estaba más sedienta de lo que había pensado.
Cuando por fin termine decidí darme un baño en un pequeño lago que había cerca, así que me quite la ropa segura de que no había nadie en esa parte del bosque. Nade por más de dos horas, dando vueltas, saltando y flotando como si fuera un cadáver, algo que ocasiones me gustaría poder ser, la vida de vampiro no es tan genial como las personas piensan, y valla que piensan en ello, de pronto por mi cabeza volvió a pasar aquel molesto rostro, junto con un nítido recuerdo de el sabor de su aliento, me dio un terrible ataque de rabia que me llevó a salir del agua.
Aunque aún seguía disgustada conmigo misma por atraparme ya tres veces pensando en el imbécil de Emmet Cullen (aunque esta creo que significaría la cuarta ¡rayos!) decidí mejor tranquilizarme y regresar a casa, pero para mi sorpresa una ligera brisa del norte trajo a mis sentidos un delicioso aroma que me hizo agua la boca y me la lleno de veneno, era exquisito, casi tanto como… me quede pensando un segundo intentando recordar lo que había pasado con aquel muchacho iluso y caí en la cuenta de que era el mismo olor pero más fuerte, parecía como si su sangre hubiera sido derramada.
No podía explica lo que sentía, además de una incontenible sed, había algo atrás de eso que no me dejaba tranquila, si fuera otra persona lo más probable es que simplemente la ignoraría pero algo aquí no me lo permitía, todo apuntaba a que debía de seguir esa esencia y ver qué pasaba, pero si en verdad era él y se había lastimado nada evitaría que llegando tomara su vida.
Sin darme cuenta ya estaba corriendo en dirección a esa esencia tan deliciosa, sin importar las consecuencias mis pies continuaban moviéndose a gran velocidad.
Cuando por fin llegue subí a un árbol para tener una mejor visión de lo que sea que estuviera pasando y lo que vi me dejó helada: abajo a unos pocos metros estaba Emmet Cullen con el brazo derecho claramente lastimado y frente a él un enorme oso pardo.
Mi mente pensó rápidamente las posibilidades, si bajaba a ayudarlo ocurrían dos cosas, la primera el secreto de lo que soy se revelaría pues no sería posible que una joven como yo acabe con un oso como si fuera un barquito de papel y segundo, terminaría matando a Emmet por el olor de sus sangre, era un verdadero predicamento y más aún porque un extraño deseo de no verlo morir me estaba invadiendo.
Para cando me vine a dar cuenta el oso rugió y se lanzo a sobre Emmet que parecía estático atrapado entre la carrera del oso y un enorme árbol. Mis ojos pudieron ver el miedo en su rostro ante su inminente muerte. La furia me llenó, el no moriría ahí, no lo permitiría, el viviría seria….seria…mío y de nadie más.
En cuestión de segundos mi furia se centró en el animal y me lance colocándome frente a el, el animal titubeo pero continuo con su ataque mientras Emmet emitió un fuerte ruido que paneas y pude descifrar que era pues para ese momento el oso me había alcanzado. Se paró en dos patas frente a mí y me lanzo un zarpazo, volví a oír a Emmet hacer un ruido incomprensible mientras el oso despedazaba mi blusa de un zarpazo, para después intentarlo de nuevo con su garra derecha pero antes de que terminara con mi ropa y le diera un espectáculo a Emmet la detuve, me ataco con la otra y también la detuve, intentó morderme pero solo sentí el crujir de sus dientes.
Ahí estaba yo en mitad del bosque, frente a Emmet Cullen, con un enorme oso totalmente sometido por mí. Empuje al oso y de un solo golpe lo mande a volar, no quería matarlo, solamente asustarlo, sin embargo, cuando el oso calló se levanto algo aturdido pero listo para otro round por lo que me vi obligada a correr y montarme en su espalda para tomar su cabeza y dislocar su cuello con un ligero movimiento.
En animal calló inerte, yo permanecía parada sobre él, la luz de la luna me bañaba, apenas me había dado cuenta de que la luna estaba casi llena y que se había asomado de entre en enorme nubarrón que siempre había en el cielo. Me giré para buscar a Emmet y el permanecía pegado al enorme árbol, con una expresión de asombro en el rostro, la sangre de su brazo continuaba saliendo, así que contuve mi respiración, me acerqué a toda velocidad, por lo que le dio un pequeño brinco cuando estuve frente a él, rompí lo que quedaba de mu blusa y le hice un torniquete para detener la hemorragia.
-t...tu….acabas de…matar a un…o…so
No sabía qué hacer, no lo podía matar, no quería, pero ahora la sabia, sabía que no era humana, eso era peligroso.
-.
De pronto de la nada le dio un terrible ataque de risa y cayó de espaldas, casi cae al suelo de no ser porque lo detuve y con temple su rostro, se había desmayado, ahora sí que estaba en problemas, como demonios saldría de esto.
