CAPITULO 2. EN EL QUE MICHAEL Y CALCIFER VAN EN BUSCA DE SOPHIE

Sophie se encontraba sentada frente a la chimenea, recordando las veces que solía hacerlo en casa de howl para platicar con calcifer cuando una voz familiar se hizo presente -Ya llegue sophie- se escucho desde la puerta; sophie se levanto de su silla y fue a recibir al joven amo –bienvenido a su casa- dijo sonriente –la cena aun no esta lista- termino de decir.

-No te preocupes- contesto amablemente josef –mira lo que te he traído- sonrió mientras extendía un bello ramo de capullos blancos –flores bellas para una bella dama- expreso.

Sophie arrugo las cejas al reconocer aquel ramillete, ella misma los había cultivado para su jardín especial –ese estúpido mago corto las flores de mi jardín- se susurro. –¿Pasa algo?- pregunto preocupado josef quien se extraño por la cara que acababa de hacer la joven, -no es nada, dígame ¿Dónde las compro?- pregunto sophie intentando desviar el tema, -las compre en una hermosa floristería que se encuentra a un par de cuadras de aquí, me atendió un galante joven que estaba un poco malhumorado- le contesto –sin embargo, cuando le dije que quería las flores para una bella dama, sus facciones cambiaron y me recomendó estas bellas flores- termino de decir.

-ya veo- dijo sophie mientras tomaba las flores –son lindas- agradeció y posteriormente corrió a la cocina para buscar un florero donde colocarlas.

-Por cierto, también te traje unas hermosas telas para que hagas los vestidos- menciono el joven amo –las dejare en tu habitación sophie linda- y se dispuso a subir las escaleras.

Sophie observaba como el agua del grifo caía lentamente dentro del florero, mientras que su mente empezaba a divagar y preguntarse como estaría Michael, si calcifer ya regreso a casa y sobre todo, si howl seguía molesto por lo sucedido el dia anterior. –Sophie, el agua se esta tirando- declaro josef sacándola de sus pensamientos, -ah, disculpe, perdón, lo siento- se disculpaba sophie mientras acomodaba las flores, -no te preocupes bella damita- le disculpo –haz de estar agotada, mejor ve a descansar- sentencio, -pero tengo que hacerle de cenar joven josef- le contesto haciendo que el le dedicada una dulce sonrisa –no te preocupes por mi, no tengo hambre, así que anda y descansa- asevero mientras la llevaba a su habitación, -muchas gracias- dijo a lo bajo y se encerró en ella.

Michael acababa de llegar a casa y lo primero que noto fue que howl tenía un desastre en la sala, por lo que pudo deducir fue que el había estado bebiendo toda la tarde, y era lo más lógico si contaba que en la mesa yacían varias botellas de vodka, whisky y ron. –¡Howl ya estoy en casa!- exclamo el joven aprendiz mientras corría a la habitación de sophie para cerciorarse que ella había regresado ya, sin embargo, el cuarto seguía tal y como ella lo había dejado -¿algun dia regresaras a casa sophie?- se pregunto tristemente y avanzo a la habitación de howl –howl ¿ya encontraste donde puede estar sophie?- interrogo desde la puerta a su maestro, pero al no recibir respuesta prefirió entrar, dentro de la habitación yacía howl murmurando palabras ilegibles –cosa de borrachos- bufo Michael y cerró la puerta, con pasos apresurados bajo hacia la sala y empezó a registrar libro tras libro buscando un conjuro que pueda ayudarle a encontrar a sophie, desafortunadamente, ninguno le proporciono dicha información –ojala calcifer estuviera aquí- se dijo mientras emprendía marcha a su habitación, sin embargo, un brillo peculiar bajando de la chimenea y una voz familiar se hicieron presente.

-¡estoy de regreso!- exclamo felizmente la llamita de colores peculiares –que bueno es regresar a casa- sentencio mientras se acomodaba entre las maderas.

El joven aprendiz observo sorprendido el regreso de calcifer –¡calcifer! ¡calcifer!- gritaba alegre –que bueno que regresaste, sophie… sophie..- decía desesperado.

-Si si gracias por el recibimiento pero ¿que tiene sophie que ver con esto?- cuestiono el demonio flamante al aprendiz -¿le paso algo?-.

-Sophie… sophie huyo de casa y no sabemos dónde puede estar- termino de decir Michael

-No me digas que howl tiene algo que ver con esto- dijo mordazmente calcifer –ese bobo- bufo molesto.

-Eso es lo que menos importa calcifer, necesitamos encontrar a sophie- dijo preocupado Michael –que tal que le paso algo malo-.

Calcifer que conocía el temperamento de sophie dudo que le llegase a pasar algo malo, sin embargo, opto por reconfortar al aprendiz con sabias palabras –no le pasara nada malo, es una chica fuerte-.

-Tienes razón- dijo el joven dándole la razón al demonio de fuego –mejor me iré a descansar y mañana iremos a buscarla- termino de decir para posteriormente marcharse corriendo a su habitación.

A la mañana siguiente, howl se levanto temprano, sin rastros de resaca ni de preocupaciones, bajo las escaleras y se dirigió a la cocina donde estaba Michael tomando su desayuno y siendo acompañado por calcifer. –Con que ya regresaste- dijo el mago al ver a calcifer -¿te divertiste en tu viaje?- le pregunto, -eso es lo que menos importa en este momento howl- respondió molesto calcifer al ver la poca preocupación que tenia este por el paradero de sophie –mejor dime que le hiciste a sophie para que se fuera- dijo en tono acusador, howl se excuso torpemente –nada, simplemente ella decidió marcharse- y tomo una rebanada de pan y queso; el demonio que conocía ya perfectamente a howl, dudo de sus palabras y lo miro fijamente –la verdad howl- dijo en tono serio a lo que el mago le respondió –esta bien, esta bien- y se sentó en una de las sillas –me pregunto algo, no se lo respondí y decidió marcharse- declaro con soltura haciendo que calcifer dudara nuevamente -¿y se puede saber que pregunta te hizo sophie?-, la pregunta en sí hizo que howl se atorara con el pan provocándose pequeños golpecitos en el pecho mientras que con la otra mano tomaba el vaso más cercano, en su caso, el de Michael para posteriormente bebérselo –eso estuvo cerca- resoplo, -no me has respondido a mi pregunta- insistió calcifer, -¿Qué soy de ella?- se limito a decir howl quien avanzaba hacia la puerta y seleccionaba la marca negra, -espera howl, termina de explicarte- intervino Michael, sin embargo, ahí se cerró el tema ya que howl había huido a gales.

-Por lo menos nos dio buenas pistas- dijo calcifer tratando de animar a Michael –ahora vamos a buscar a sophie- declaro y empezó a avanzar rumbo a la puerta junto con el joven aprendiz de mago.

Howl quien había huido a gales, se encontraba caminando hacia casa de su hermana, tal ves y allá nadie le recriminaría lo despreocupado que era hacia sophie, cuando estaba en la puerta de la casa encontró una pequeña nota colgada de esta –Nos fuimos de vacaciones- era lo único que decía. –Fantástico, ahora ni siquiera tengo en donde quedarme aquí- se dijo decepcionado y emprendió marcha hacia otro lugar donde yacía guardada su carroza sin caballos, saco unas llaves de su bolcillo y lo abrió, se sentó en el asiento del conductor y lo arranco provocando que ruidos extraños salieran de este y emprendió marcha hacia un sitio que él llamaba "Club de rugbi". Al llegar ahí, se encontró con varios de sus ex-compañeros universitarios quienes estaban sumergidos en una profunda e interesante charla, -hola- se limito a decir mientras se unía al grupo, -oh pero a quien tenemos aquí- expreso alegre uno –es nada más ni nada menos que howell, nuestra estrella- dijo orgulloso mientras le daba una botella de vino al mago ,-¿y qué te trae por aquí?- pregunto curioso otro de los compañeros -¿será acaso que te peleaste con tu linda noviecita?- se burlo. –ja ja que gracioso- contesto sarcásticamente howl quien se empinaba la botella de vino –mejor díganme, ¿Cuándo es el próximo juego?- se limito a preguntar, -en un par de horas- le contesto uno de los presentes, -perfecto, lleva mucho que no juego- declaro el mago mientras continuaba bebiendo con sus compañeros.

Mientras tanto, en la quieta ciudad de Market Chipping, se encontraba calcifer y Michael, ambos buscando a sophie entre las calles de dicha ciudad, Michael se dedicaba a preguntar entre las personas si habían visto a sophie describiendo sus rasgos principales, dando resultados negativos. Por su parte, calcifer volaba de tejado en tejado, de casa en casa mientras gritaba el nombre de su amiga. Prontamente, el atardecer llego hasta ellos, tristes y sin ánimos seguían preguntando entre la multitud que pasaba –creo que lo dejamos por hoy calcifer- suspiro derrotado el aprendiz de mago, -ve tu a casa Michael, yo buscare entre las casas un rato mas- dijo calcifer y se marcho volando.

-¿Sophie estás ahí?-susurraba el demonio de fuego en cada casa que entraba, revisaba minuciosamente balcón por balcón, habitación por habitación, con astucia se escabuia entre las casas, observaba las ventanas y revisaba los jardines en busca de su amiga, sin embargo no la hayo. Resignado, calcifer se disponía a marcharse a casa, se sentía abatido por no hallar a sophie, iba volando lentamente rumbo a la casa cuando una en especial le llamo la atención, podía sentir emanando de ella algo especial, algo conocido para él, algo le decía que tal ves y sophie podría estar ahí así que sin rechistar entro a la cálida mansión, husmeo habitación por habitación, en el baño, en la cocina, en la sala y nada, ni un alma –tal ves fue mi imaginación- suspiro calcifer cuando una voz conocida retumbo en sus oídos –¿Calcifer?¿qué haces aquí?-, lentamente se volteo y sus ojos se agrandaron más de lo normal al ver de quien era la voz –¡sophie!- exclamo alegre –no sabes cómo te hemos buscado- decía mientras pequeñas llamitas salían de sus ojitos simulando lagrimas, -¿a quienes te refieres con "hemos buscado"?- pregunto curiosa la joven, calcifer la guio hacia la chimenea donde este se sentó entre los maderos y empezó a relatar lo que había pasado en la casa desde que ella se había ido hasta el momento en que se vieron. –Ya veo- dijo sophie al terminar de escuchar el relato del demonio de fuego, -pero qué bueno que al final te encontramos- decía feliz calcifer –vente, vámonos – decía mientras giraba alrededor de sophie, -lo siento calcicer, no pienso regresar- declaro firmemente la joven, -¿pero porque?- le cuestionaba extrañado –¿ya no nos quieres sophie?-, sophie delicadamente rodeo con sus brazos a la llama simulando un abrazo –no digas eso calcifer, yo los quiero mucho, pero no puedo regresar a casa- se limito a decir, -¿pero porque?- preguntaba insistente calcifer, -porque howl esta ahí- contesto muy triste sophie mientras soltaba un par de lagrimas, -entiendo- susurro calcifer -¿pero Michael y yo podremos venir a visitarte si lo queremos?- pregunto esperanzado, sophie le mostro una dulce sonrisa y movió su cabeza de manera positiva, -entonces mañana vendremos a verte- afirmo la llamita y se despidió de sophie mientras se alejaba de ahí.

Calcifer volaba feliz por todo el cielo ahora nocturno, sentía una alegría inmensa por haber encontrado a su amiga, con apresuracion fue volando a casa para contarle a Michael el descubrimiento que había hecho. Con torpeza entro volando a través de la chimenea de la casa, en el camino iba levantando el hollín acumulado en esta, Michael quien estaba en la cocina preparando la cena, se asomo corriendo a la sala para ver el alboroto que estaba causando calcifer -¿Qué ocurre calcifer?- preguntaba extrañado ante el comportamiento de este –estas de muy buen humor ¿por qué?- . Calcifer quien daba vueltas de felicidad alrededor de la casa gritaba -¡la encontré! ¡la encontré!-, -¿a quién encontraste?- preguntaba entusiasmado el aprendiz de mago –¿encontraste a sophie?- seguía preguntando mientras trataba de alcanzar al demonio de fuego quien poco a poco iba bajando su velocidad hasta por fin acomodarse entre los leños y gritar feliz -¡encontré a sophiee!-.

En aquel instante howl iba entrando a la casa con una botella de vino a medio beber en su mano y escucho la declaración de calcifer, por un instante su corazón se detuvo, la botella de vino que sostenía cayo rondando al suelo y tomando gran impulso corrió hacia donde se encontraba descansando la pequeña flama, se arrodillo quedando frente a frente a calcifer y nervioso le pregunto -¿Dónde está? ¿está bien? ¿Pregunto por mi?- mientras acercaba cada vez más su rostro hacia el demonio de fuego.

-calma howl, vas a extinguir a calcifer- decía preocupado Michael mientras tomaba del brazo al mago intentando jalarlo hacia atrás.

-pero es que sophie, ¡¿Dónde esta ella?!- insistía el mago quien empezaba a ceder al insistente jaloneo del aprendiz.

-Ella está bien- se limito calcifer a responder –pero no piensa volver- dijo tristemente.

-¿pero porque?- pregunto Michael -¿ya no nos quiere?-

-No, ¡eso nunca!- recrimino calcifer –solo dijo que no piensa volver, estaba muy triste por algo- termino de decir.

Howl al escuchar las declaraciones hechas por calcifer, sintió su corazón desquebrajarse, su sophie ya no volvería nunca más, -¿Qué sería su vida sin sophie?- retumbaba una y otra vez esa pregunta en su mente, la desesperación lo invadió y sin pensarlo grito –¡pues ojala y nunca regrese!- dejando sorprendidos a los presentes, rápidamente se levanto y corrió hacia las escaleras y cerró con un sonoro portazo la puerta de su habitación. Dentro de ella, howl lloro y lloro, ya no vería nuevamente a sophie y todo por no haber respondido a aquella importante pregunta –soy un bobo- se recrimino entre sollozos y finalmente termino dormido.

En la sala yacían calcifer y Michael quienes seguían impresionados por la declaración de howl, -ese tonto no sabe lo que dice- susurraba calcifer y posteriormente desvió la conversación hacia el tema más importante, el de sophie –mañana si quieres vamos a verla- declaro el demonio de fuego al joven aprendiz de mago, -claro que si- decía feliz y entusiasmado por saber cuál sería el nuevo hogar de sophie , -mmm tengo hambre- dijo calcifer desviando nuevamente el tema, -espera un momento, ahorita sirvo la cena- respondió el aprendiz de mago quien se dirigió corriendo hacia la cocina, minutos más tarde, regreso de esta con dos piezas de pan y un vaso de leche, una de las piezas la arrojo a calcifer quien vorazmente la devoro; el resto de la noche transcurrió de forma tranquila hasta que le entro sueño al joven aprendiz –bien creo que iré a la cama- expreso contento, le dio las buenas noches a calcifer mientras le dejaba a su alcance un par de leños a este y se retiro a su habitación ansiando ver pronto a sophie.

------

Primero que nada, agradesco a las personas que leyeron el primer capitulo y agradesco aun mas a las que me dejaron sus comentarios. La idea de hacer esta historia me surgio despues de haberle leido el libro, realmete no me gusto el final de este, era demasiado abierto para mi gusto y pues decidi crear una historia que realmente tenga un buen final, aunque mis dotes de escritora no son los mas excelentes del mundo, aun asi espero la disfruten.