CAPITULO 4. DONDE HOWL LE ES INFIEL A SOPHIE
El sol se asomaba nuevamente por la apacible ciudad de Market Chipping, los ciudadanos contentos y animados por la vida que tenían se disponían a abarrotar la ciudad, los puestos empezaban a abrir sus puertas al público, los jóvenes comenzaban a salir de sus casas para ayudar en los preparativos de la gran fiesta que habría próximamente en su ciudad. Remontándose a una casa en especial, se hallaba una bella joven de cabellos dorados rojizos quien servía apresurada la mesa para su amo.
-Buen día sophie, ¿Cómo amaneciste?- interrogaba el joven amo de tan enorme mansión.
-Muy bien- contestaba la ajetreada joven –gracias por preguntar- finalizo al tiempo que servía el desayuno.
-me alegra oír eso- sonrió el joven –dime sophie, ¿harás algo la semana que viene?- pregunto.
La joven quien se estaba acomodando en la mesa para desayunar alzo la mirada hacia su amo –no, ¿Por qué lo pregunta?- dijo curiosa.
-La semana que viene habrá una gran fiesta en la ciudad y me preguntaba si quisieras ser mi acompañante- se explico.
Sophie quien nunca había sido invitada por un chico a ese tipo de eventos se alegro –seria un placer- menciono mientras continuaba su desayuno.
-Perfecto- dijo alegre su joven amo y continúo desayunando.
Por otro lado, en otro lado de la ciudad, en un pequeño negocio de flores, se hallaba un joven desayunando frente a la cálida chimenea mientras que otro no tan joven bajaba gloriosamente las escaleras de su hogar al tiempo que tarareaba una inusual canción.
-Que feliz estas hoy howl- dijo una vocecilla proveniente de la chimenea.
-Claro que estoy feliz- contesto –en una semana habrá una fiesta y en la fiesta habrán tantas bellas mujeres esperando a ser conquistadas- decía feliz.
-¿no te preocupa ser descubierto por sophie?- cuestiono el joven quien momentos atrás se hallaba desayunando.
-Mmm no- dijo –a menos que uno de ustedes le diga- complemento –ahora si me disculpan, iré a comprarme un par de trajes nuevos- y acto seguido se marcho de la casa.
Desde esa mañana, el tiempo empezó a transcurrir con una velocidad impresionante y sin que uno se diera cuenta, ya había llegado el día de la gran fiesta; el pueblo se encontraba contento, la algarabía reinaba por todas las calles, los fuegos artificiales se hacían presente desde que inicio el día y se decía que terminarían hasta que este acabara, en fin, se podía oler el aroma a fiesta y felicidad por todos lados. Michael decidió marcharse temprano para ir a ver a su linda martha mientras que calcifer no tuvo otra opción que permanecer en casa ya que howl le había pedido agua caliente para su acostumbrado baño de dos horas.
En otro lado, a un par de cuadras, sophie se despedía del joven josef quien partía a trabajar mientras ella terminaba de darle los retoques finales al vestido que usaría en el baile de clausura, con sumo cuidado daba puntada tras puntada a lo que parecía ser un bello vestido verde oscuro –serás un gran vestido- decía orgullosa de su creación. Regresando a la mansión del mago, este bajaba del segundo piso dejando tras él un oloroso rastro a perfume fino –ya me voy calcifer- se despidió –no me esperen despiertos- dijo bromeando y acto seguido se marcho de la casa.
La noche se hizo presente y con ella, la algarabía nocturna proveniente de las múltiples parejas quienes aprovechaban el aire romántico que en ese momento se respiraba, una de esas parejas era la del joven Michael y martha quienes felizmente enamorados paseaban tomados de la mano mientras a su paso dejaban un rastro de caballeros con el corazón roto producto de haber visto a la joven con su enamorado, uno a uno iban recorriendo los puestos, el joven aprendiz intentando ser lo más caballeroso posible, aprovechaba para demostrar sus destrezas en juegos tales como tumbar botellas con una pelota o de ensartar aros en lugares imposibles, recibiendo como premio un bello peluche que iba a parar a manos de la linda martha. Por otro lado, dentro de la misma algarabía de la fiesta, se encontraba howl quien se acercaba a las bellas jóvenes para cortejarlas caballerosamente, a una que otra le decía –mi corazón ha sido capturado por tu belleza- o en su caso –eres tan hermosa que me dejas sin habla-, sin embargo, sus cortejos eran interrumpidos por los celosos acompañantes de estas; aburrido de la situación, decidió irse a sentar a una apartada banca donde observaba atentamente en busca de una nueva víctima que se dejara conquistar.
Más alejado de la calle central, donde el sonido de la música era menos fuerte, se hallaba caminando apaciblemente una joven pareja que se dirigía a la fiesta.
–Muchas gracias por haberme invitado- agradecía sophie quien sujetaba suavemente el brazo izquierdo de su joven amo.
-gracias a ti por haber decidido acompañarme- contestaba el joven feliz de tener por acompañante a una joven tan hermosa –es muy hermoso el vestido que luces hoy-.
-me alegra que le gustara- decía sophie mientras esbozaba una sonrisa sincera.
-¿estarán tus parientes en la fiesta?- cuestiono el joven interesado en la respuesta de sophie.
-No lo sé- contesto –pero me gustaría verlos- afirmo.
Y así, ambos continuaron caminando rumbo al centro de la ciudad donde les esperaba una gran fiesta.
-Michael- llamo martha al joven aprendiz –ya no me has contado nada de sophie- le recrimino.
-Discúlpame, no he tenido tiempo- se disculpo –ven vamos a sentarnos y te contare todo- dijo Michael mientras la llevaba a una de las bancas cercanas. Ya en ellas se dispuso a contarle donde vivía ahora sophie, como era su nuevo jefe y las razones por las que ella se fue de casa, martha oía atenta cada palabra, asintiendo cuando sentía que era necesario y arrugando las cejas cuando algo le molestaba –y eso es todo- término de decir el aprendiz de mago.
-¡Ese howl!- gritaba furiosa martha –ya verá cuando lo vea, como se atreve a hacer sufrir a mi hermana-.
-No te enojes- trataba de calmarla Michael.
-¡cómo quieres que no me enoje!- grito mas furiosa –si se ve que solo juega con los puros sentimientos de sophie- declaraba mientras se levantaba de la banca.
-calma, mejor concéntrate en la felicidad de sophie- decía Michael intentando desviar el enojo de martha.
-Tienes razón- suspiro martha quien volvió a tomar asiento.
Ya entrada la noche, la joven pareja conformada por sophie y josef se unían a la celebración, sophie al ver tanta gente reunida empezó a sentirse nerviosa e insegura, intento retroceder un par de pasos pero fue detenida por el joven noble –tranquila, no temas- le susurro al oído –yo estoy aquí y te cuidare- le reconforto cariñosamente mientras la acercaba más hacia él y se disponía a abrirse paso entre los presentes. Sophie quien seguía temerosa acorto mas la distancia entre ambos y se dejo guiar hasta el centro de la pista donde varias parejas bailaban al compas de la música –¿te gustaría bailar conmigo?- pregunto josef, -n.. no gracias- contesto sophie –es que no sé bailar- agrego, josef al oír aquello simplemente la miro cariñosamente –descuida, yo te enseño- y acto seguido empezó a guiarla firmemente –lo haces bien- agrego mientras ambos se movían bajo el son de la música.
Howl quien ya se había repuesto después de incontables rechazos, se levanto de la banca donde anteriormente había estado sentado y se dispuso a seguir intentando cortejar a cuanta jovencita se encontrara, primero lo intento con una, desafortunadamente ya tenía pareja, después, intento con otra, la cual resulto que iba acompañada por su tía, una horrorosa ancianita chaparrita que lo miraba con malos ojos, finalmente, alejada del público, se hallaba una linda dama que lucía sola y desamparada, ante lo cual el mago no desaprovecho la oportunidad y fue a seducirla -¿Qué hace tan solitaria esta bella dama?- dijo intentando iniciar conversación con la desconocida, -este … nadie me quiere invitar a bailar- contesto muy cohibida por el hecho de estar ante un joven de tan pronunciada belleza ,–ya veo- pronuncio en tono pensativo –¿te gustaría ser mi pareja de baile?- le pregunto a la desconocida mientras extendía una de sus manos para reafirmar su invitación, la joven a ver la sinceridad de la petición que el mago había hecho, decidió aceptarla tomando la mano de este y así ambos caminaron hasta la pista donde se unieron a las demás parejas; -déjeme decirle que es buena bailarina- comentaba howl caballerosamente mientras seguía el compas de la canción, -muchas gracias- decía apenada la joven quien seguía el ritmo impuesto por su guía.
Una suave canción sonaba por toda la plaza y una infinita variedad de parejas bailaban al son de esta y conforme iba acabando la canción, varias más se empezaban a unir. Sophie quien se empezaba a sentir sofocada por estar entre tantas personas, dejo de bailar, –¿ocurre algo?- pregunto josef extrañado por la falta de movimiento de su compañera de baile, -no es nada- contesto sophie –es solo que no me siento bien entre tanta gente- se disculpo y empezó a correr alejándose de la vista del joven josef quien preocupado gritaba su nombre. Con mucha dificultad sophie avanzaba entre las parejas presentes en el baile, el estar entre tantas personas le estaba provocando un incontrolable mareo, no obstante, eso no le impedía avanzar y buscar una banca donde descansar, con pasos cortos y pesados atravesaba la amplia pista y al ver que no podía salir de esta, decidió detenerse un momento y buscar con la vista un punto clave por donde salir, pero en vez de eso, se encontró con una impactante escena, con sorpresa se acerco a la pareja que bailaba alegre, sophie los observo detalladamente hasta que distinguió a uno de los bailares -¡Howell Jenkins!- grito con todo lo que sus pulmones le permitieron provocando que la pareja le mirara sorprendida -¡¿Se puede saber que haces?!- estallo furiosa al ver como la persona que amaba aparentemente le engañaba con otra. Howl se sorprendió al ver frente a él a sophie, con rapidez se alejo de la muchacha y corrió a encontrarse con ella, sin embargo, sophie quien empezó a llorar también se hecho a correr sin importarle si chocaba o no con los presentes, -¡espera sophie!- gritaba el mago -¡detente!- imploraba pero no era oído por ella; sophie quien aun se encontraba mareada, no se fijo por donde pisaba y termino cayendo al suelo, al ver la escena, howl corrió lo mas que pudo para socorrer a su amada, pero alguien ya se le había adelantado y estaba ayudándola a levantarse.
-¿¡que le hiciste!?- pregunto furioso el joven que momentos atrás había ayudado a sophie a levantarse.
Sophie quien lloraba desconsoladamente intervino por howl –es el amo de la casa donde vivia-.
-¿¡Quién es el sophie!?- preguntaba howl intrigado e intentando sacarle una respuesta a la joven
-¡es mi nuevo jefe!- le contesto entre lagrimas
Ambos jóvenes se miraron fijamente e instantáneamente howl reconoció la cara del joven caballero, era aquel al que le había vendido las flores para su enamorada –Con que ella era- susurro -¡Sophie vámonos a casa!- le grito mientras se acercaba a ella.
-¡No!- negó el joven josef -¡ella no es de tu propiedad!- le gritaba a howl
-¡Eso no es verdad!- le contradijo –sophie y yo somos… somos…- empezó a susurrar dudoso ante la respuesta que pensaba decir.
Sophie quien observo la reacción de howl comprendió que él nunca sería capaz de expresar lo que realmente sentía hacia ella y se empezó a seguir aun peor –¡no insistas mas howl!- le grito -¡ya no quiero nada contigo!- sentencio mientras más lagrimas brotaban de sus ojos.
Howl quedo impresionado por las palabras de sophie, por un instante oyó claramente como su corazón se rompía en miles de fragmentos y furioso por la impotencia que sentía respondió –¡pues yo tampoco quiero nada contigo doña rompecorazones!- y sin más, huyo de aquella escena sintiéndose el peor hombre del mundo. Sophie quien escucho atenta cada una de las palabras mencionadas por el mago, sintió morirse, pero fue reconfortada por los cálidos brazos del joven josef quien le brindaba ánimos.
-Regresemos a casa- le decía cálidamente josef mientras la conducía hacia el camino de regreso a casa.
Tan pronto como howl llego a casa, fue recibido por calcifer y Michael quienes alegres conversaban por lo bien que les había ido en la fiesta de la ciudad, -¿te divertiste en la fiesta howl?- preguntaba entusiasmado calcifer, sin embargo, recibió una mirada furiosa del mago como respuesta –me voy a dormir- declaro y emprendió marcha hacia su habitación pero fue detenido por la voz de Michael -¿viste a sophie en la fiesta?- pregunto curioso y nuevamente howl se limito a responder con la mirada molesta y termino de subir las escaleras para posteriormente cerrar de un portazo la puerta.
Bueno, aqui acaba el capitulo 4, muchas gracias nuevamente a las personas que han seguido con la historia y aprovecho para agradecer infinitamente desde el fondo de mi corazoncito a Menthis Isis Gea por haber puesto el link para descargar el segundo libro, tan pronto como termine de escribir esta historia lo leere, lo haria al momento, pero luego me pico y hago de lado las cosas que estoy haciendo y no quiero hacer de lado la historia. tambien aprovecho a disculparme por si sintieron los dialogos un poco forzados en la historia anterior, procurare ser un poco mas detallada y menos forzada en los capitulos siguientes.
