CAPITULO 8. DONDE HUBO UNA GUERRA CON BOLAS DE NIEVE
Transcurrieron días desde que sophie había sido "obligada" a regresar a casa, un aire frio se hacía sentir por toda la ciudad de Market Chipping y todos los habitantes de este se hallaban vistiendo sus mejores trajes para la época. Los niños alegres jugaban con las palomas mientras sus madres conversaban amenamente, las casas del pueblo exhalaban humo proveniente de sus chimeneas, todo era hermoso y pacifico en aquel pueblo.
En una de las tantas casas que se pueden hallar, una en especial estaba más viva que nunca, en ella, se encontraba sophie quien estaba desesperada al ver el desastre que howl y Michael habían provocado en la casa desde que ella había partido de esta.
-parecen unos niños- bufaba la joven quien ya no sentía tanto el peso de la edad –nada más me voy por unos días y tienen la casa hecha un desastre- decía mientras sacudía el polvo de toda la casa con un plumero.
Michael quien ya conocía el temperamento obsesivo por la limpieza de sophie, empezó a levantar todos los libros que permanecían en el suelo desde aquel día que howl los había tomado –sophie cuidado con eso- decía nervioso Michael quien corría de un lado al otro de la casa evitando que sophie intentara botar algo necesario.
-cof cof, sophie no levantes tanto polvo- tosía calcifer quien era víctima de la incesante limpieza por parte de esta.
Sophie hizo caso omiso de la queja hecha por el demonio de fuego y continuo limpiando, después que termino de sacudir, empezó a barrer frenéticamente, aprovechando que hacia esto, fue corriendo por una manta la cual coloco cerca de la chimenea, con una pala tomo a calcifer y se lo dio a Michael para que lo sostuviera mientras ella jalaba el hollín acumulado en su ausencia.
-¡no sohiee!- lloraba calcifer –mi precioso hollín- continuaba llorando –eres tan mala sophie-.
Después que se deshizo de todo el polvo y hollín que estaba en toda la casa, se disponía a fregar el piso cuando howl hizo su aparición por las escaleras –tan obsesiva por la limpieza como siempre sophie- expreso sonriente –recuerda que eres una anciana, no vayas a lastimarte-, sin embargo, sophie lo ignoro como había hecho con calcifer, a howl quien no le gusto se ignorado, avanzo hacia la anciana figura y le quito el escobillón de sus manos –deja que Michael y yo hagamos el resto- le dijo llamando por fin la atención de sophie –mejor ve y riega las flores- le ordeno suavemente.
Sophie quien por el momento no quería tener confrontamientos con el mago, se dispuso a obedecerlo y aunque un poco molesta, giro el color y entro al campo de flores. Dentro del campo, la joven camino a sus anchas, llevaba tiempo que no visitaba aquel lugar que le brindaba una enorme paz –tiempo sin verlas- decía sophie alegre de estar en lo que se le denominaba "su jardín".
Aprovechando que sophie se hallaba en el campo de flores, Michael y howl fregaban el suelo de la casa -y bien, ¿encontraste como romper el hechizo de sophie?- pregunto Michael a su maestro mientras fregaba.
-por su puesto- contesto mientras dejaba a un lado su escobillón –pero no puedo decírtelo porque es un secreto- declaro entretenido al tiempo que llevaba su dedo índice hacia sus labios.
El aprendiz que continuaba fregando cambio drásticamente el tema -¿no crees que el jefe de sophie ya tardo en regresar?- menciono.
Howl cambio su expresión a una de disgusto –hay algo que no me gusta de ese hombre- declaro llamando la atención de su alumno.
-¿seguro no son celos amo howl?- le pregunto curioso su aprendiz.
-no, no es eso- volteo a ver al menor –debiste de haber notado algo extraño en el michael-.
El joven aprendiz dejo de fregar el suelo y cruzo sus brazos –ahora que lo dices, creo que si- menciono –pero no creí que fuera algo relevante amo howl-.
El mago dejo de fregar el suelo -Calcifer preparame el agua caliente- ordeno howl truncando la conversación –necesito salir- y empezó a caminar sobre las escaleras.
-espere amo howl- detuvo la acción su aprendiz -¿no terminara de fregar el suelo?- pregunto al tiempo que señalaba el escobillón.
-lo siento Michael, termina tu- se disculpo y continuo subiendo las escaleras rumbo al baño.
Michael quien se quedo solo, termino de fregar el suelo de la casa y cuando hubo terminado, sophie regresaba de cuidar las plantas, -¿te divertiste sophie?- pregunto interesado el aprendiz, -claro que si y mucho- respondió sophie quien lucía mas renovada que nunca -¿y donde esta howl?- pregunto al no verlo rondando por la casa, -hace bastante que salió- declaro sonriente Michael, sophie frunció las cejas –seguramente te dejo todo el trabajo ¿no es así?- asevero al tiempo que caminaba rumbo a la silla que daba frente a calcifer –ese hombre será muy caballeroso pero no es capaz de hacer algo por el mismo- declaro finalmente.
Horas mas tarde, cuando el sol comenzaba a disminuir y el viento helaba mas, la joven de cabellos dorados rojizos decidió preparar chocolate caliente, temblando por el frio, avanzo rumbo a la cocina, tomo una olla, le vertió un poco de leche y camino hacia calcifer –vamos a preparar chocolate caliente calcifer- declaro sonriente.
-te dejo que me uses solo porque yo también quiero- declaro el demonio de fuego al tiempo que bajaba su cabeza y la joven colocaba la olla sobre esta.
-me pregunto cuándo regresara el joven josef- se decía preocupada mientras vertía el chocolate sobre la leche –espero se encuentre bien- menciono al tiempo que revolvía la mezcla con un cucharon de madera.
Calcifer quien escucho atento cada palabra dicha por sophie empezó a expresar su opinión –no te preocupes tanto por ese noble, hay algo extraño en el- le aconsejo.
-tal vez sea cierto calcifer, pero aun así es inevitable preocuparme por el- declaro la joven quien seguía moviéndole a la mezcla –oh, mira calcifer ya casi está listo- desvió el tema sonriente.
-si lo miro lo tiro- contesto divertido el demonio de fuego
-jajaja tienes razón- rio sophie por las sabias palabras de calcifer.
Minutos más tarde, cuando el chocolate por fin estaba listo, sophie se percato que calcifer se había quedado sin leños así que se levanto de la silla –ya no te queda ningún leño, voy por más- dijo y corrió hacia el patio. Cuando regreso de ahí, se encontró con Michael quien se había levantado después de una prologada siesta -¿dormiste bien michael?- pregunto sophie mientras colocaba los leños junto a calcifer.
-demasiado bien, es agotador fregar pisos- declaro sonriente el aprendiz de mago quien empezaba a detectar un rico olor –huele rico- declaro.
-sophie preparo chocolate caliente- menciono el demonio de fuego atrayendo la atención del joven aprendiz.
-así es Michael, ¿vas a querer un vaso?- pregunto sophie quien ya había traído un par de estos de la cocina.
-¡yo si!- exclamo calcifer ansioso por probar aquel liquido caliente
Sophie y Michael rieron por la inocencia que muchas veces lograba aflorar de aquel demonio –bien, entonces calcifer será el primero en beber un poco del rico chocolate- menciono sophie mientras tomaba el cucharon de madera que estaba sumergido en la bebida –di ahhhhh calcifer- ordeno dulcemente a lo que el demonio de fuego obedeció gustoso dejando mostrar una gran bocona y decía -ahhh-, con suavidad vertió el contenido del cucharon en la boca del demonio de fuego y sorprendida vio como calcifer absorbía la bebida -¡deliciosoo!- exclamo contento el demonio de fuego.
-me alegra que te gustara- expreso contenta sophie quien empezaba a servir los vasos para ella y Michael.
-sophie, ¿no te gustaría ir a dar un paseo mañana?- pregunto el aprendiz de mago –hace tiempo que no sales de casa-.
Sophie quien se hallaba sirviendo los vasos, dejo a un lado la actividad y volteo a ver a michael –eso seria bueno- comento y continuo su labor.
-yo también quiero ir- intervino calcifer quien llevaba días internado en la chimenea –extraño la libertad-.
-claro que iras con nosotros- sonreía sophie quien sostenía en sus manos un vaso humeante de chocolate caliente.
Pasado aquel evento, la noche llego instantáneamente y los ocupantes del cálido hogar se dispusieron marcharse a sus respectivas habitaciones –te dejare un par de leños por si llegas a necesitarlo- susurro sophie despidiéndose de calcifer quien se hallaba descansando apaciblemente, acto seguido, se retiro a su habitación dispuesta a descansar.
A la mañana siguiente, con los primeros rayos del sol, los habitantes de Market Chipping se levantaron ansiosos por iniciar una nueva página en su vida, sin embargo, se encontraron con que en el transcurso de la noche había caído una fuerte nevada cubriendo los techos y las calles de blanco; los niños quienes alegres presenciaron el regalo que les había otorgado la nevada, salieron riendo y brincando de sus casas siendo perseguidos por sus preocupadas madres quienes llevaban los abrigos de estos en sus manos. Sophie en aquel momento se acababa de levantar, decidió asomarse por la ventana de su habitación para darle un vistazo ligero a la ciudad y lo que encontró fue a esta cubierta de grandes capas de nieve, rara vez nevaba en aquella pacifica ciudad y una gran felicidad embargo a la joven quien maravillada bajo corriendo las escaleras buscando salir a la calle al tiempo que daba a conocer la noticia por toda la casa -¡nieve!, ¡hay nieve!- gritaba contenta.
Calcifer quien hacía rato se había levantado, se sintió interesado en comprobar lo que gritaba sophie asi que salió de su cálida chimenea y siguió el rumbo tomado por la joven quien ya se encontraba en la calle -¡sophie tiene razón es nieve!- exclamo sorprendido al ver que era verdad.
Michael quien se hallaba durmiendo aun, fue despertado por los gritos de alegría dados por sophie y calcifer, con pereza se levanto de su cama, se coloco los zapatos y salió a la calle para ver porque esos dos estaban tan felices, lo primero que noto fue que había mucho frio, después, se dio cuenta que había nieve, inmensas capas de nieve, tanto en techos como en calles, sus ojos se agrandaron al tiempo que su sonrisa también lo hacía.
-¡guerra de nieve!- grito sophie al tiempo que le arrojaba una bola de nieve a Michael quien se hallaba asimilando el nuevo paisaje que se le presentaba; aquel ataque sorpresa fue a dar a la cara del joven aprendiz quien salió abruptamente de su ensoñación –no es justo sophie, me agarraste desprevenido- chillo.
La joven se limito a reír –ven calcifer, estas en mi equipo- le dijo al demonio de fuego para que no se sintiera excluido del juego.
Muy pronto el aprendiz de mago hizo su contrataque, aprovechando el uso de magia hacia las bolas para posteriormente arrojárselas a sophie y sophie quien no tenia magia, daba su mejor esfuerzo para contraatacar al joven, por su parte, calcifer se limitaba a darle ánimo a la joven. Justo en la parte crucial de la guerra howl hizo acto de presencia desde el marco de la puerta que yacía abierta desde que los jóvenes salieron.
-michael eso es trampa- atino howl a decir divertido al ver la situación presente en la cual, de un lado estaba sophie con su aspecto de anciana arrojándole bolas de nieve a Michael al tiempo que calcifer gritaba palabras motivadoras y del otro, a su joven pupilo usando la magia como apoyo.
Ambos jóvenes y el demonio de fuego estaban absortos en la actividad que realizaban por lo cual, de manera no intencional ignoraron los reclamos de howl y este al ver que fue ignorado, decidió tomar cartas en el asunto uniéndose al juego e ignorando las sabias palabras que momentos atrás le había dado a su alumno, uso la magia para crear las suficientes bolas de nieve y arrojárselas a los presentes. Sophie y Michael al sentirse atacados por alguien que no eran ellos, unieron fuerzas y se abalanzaron contra howl –no se vale, dos contra uno- reía el mago intentando cubrirse de los ataques.
-¡son tres contra uno!- regaño calcifer al mago quien estaba presente en la guerra –sophie, Michael arrójenle más nieve- ordenaba a los jóvenes quienes gustosos siguieron el mandato.
Habiendo llegado el medio día y después de una ajetreada mañana llena de nieve y entretenimiento, el sol empezó a hacer de las suyas haciendo que la nieve se empezara a derretir, afortunadamente el juego hacia mucho había llegado a su fin declarándose Michael, sophie y calcifer ganadores de la guerra, howl quien había perdido, quedo como prisionero de guerra.
-¿y bien, que hacemos con él?- pregunto curioso el demonio de fuego al tiempo que daba vuelas alrededor del mago.
-no sé, ¿Qué castigo le pondrás al prisionero sophie?- pregunto el aprendiz de mago.
Sophie quien ya había pensado en el castigo perfecto para howl, sonrió maliciosamente haciendo despertar el temor de los presentes –su castigo será que venga con nosotros a pasear- declaro finalmente.
Calcifer y Michael encontraron muy inocente el castigo, sin embargo, lo que mandaba sophie se hacía y así, el castigo quedo impuesto; howl quedo extrañado por el inusual castigo, no obstante, se alegraba que no fuera algo mas grave -¿y cuando será el paseo?- pregunto curioso.
-en la tarde- contesto sophie –así que no te vayas a escapar- le advirtió muy seria.
-entendido capitán- bromeo el mago haciendo un saludo militar.
El demonio de fuego y el joven aprendiz rieron por el comportamiento del mago, pocas veces lo podían ver haciendo esa clase de cosas, por su parte, sophie sonrió complacida y se retiro hacia su habitación alegando cansancio.
Y asi, llegamos al capitulo 8, casi casi llegando al capitulo final... he de decir que continuo bloqueada :S... aun asi pongo mi esfuerzo para terminar el ultimo capitulo y subirlo pronto. Nos vemos :D
