CAPITULO 9. DONDE SE VAN DE PASEO

Por fin había llegado la tarde y con ella, se había derretido la nieve que horas antes cubría de blanco a la ciudad, en casa, se hallaba sophie, calcifer y Michael quienes llevaban sus ropas mas abrigadoras, esperaban impacientes en la puerta esperando a cierto mago.

-¡¿Ya estás listo howl?!- gritaba sophie desde la puerta –¡te estamos esperando!-

-¡no aun no!- contestaba con el mismo tono el mago quien seguía encerrado en el baño.

-¡ya llevas más de dos horas metido en el baño!- gritaba molesta la joven.

-¡pues necesito otras dos horas más!- declaro howl

Sophie fastidiada por la situación que se presentaba, emprendió rumbo al baño, con paso firme subió las escaleras y camino hacia la puerta del baño, suspiro hondo y reuniendo todas las fuerzas que podía abrió salvajemente la puerta dejando al descubierto a cierto mago quien iba a penas comenzar a ponerse la tintura para el cabello.

-¡sophie no me veas estoy espantoso!- chillo howl intentando cubrirse el cabello con sus manos.

La joven ignorando las suplicas hechas por el mago, lo tomo del saco y empezó a jalarlo hacia la salida –¡nooooo sophie!- se quejaba llevándole la contraria, -no te quejes, nadie notara que no te teñiste el cabello mago ególatra- regañaba sophie a howl.

Después de varios minutos de insistentes berrinches por parte del mago, llegaron a la puerta donde les esperaban Michael y calcifer.

-eres una bruja sophie- gimoteo molesto howl quien se estaba acomodando su saco –ahora no me veo atractivo-

Sophie se limito a ignorar los comentarios dolidos del mago y pregunto a calcifer y a Michael si estaban preparados para salir, a lo que ellos asintieron fuertemente –bien, entonces vámonos- ordeno la joven.

Tras varios minutos caminando por la ciudad, llegaron al centro de esta, un lugar lleno de tiendas lujosas, un sin número de restaurantes elegantes y puestos de comida –mira sophie ahí venden algodones de azúcar- señalaba entusiasmado calcifer.

-si quieres vamos por uno- ofreció amablemente sophie quien se había acercado al demonio de fuego.

-¿lo dices enserio?- pregunto curioso

-claro- dijo la joven –ven vamos- invito al demonio de fuego a que la siguiera y este, hizo una expresión de felicidad. Cuando llegaron al puesto donde vendían los algodones, calcifer los observo impresionado, habían de tantos colores que no sabía de cual escoger –que difícil decidirme por uno- decía ansioso el demonio de fuego, la joven al escuchar aquello, se le ocurrió una idea –porque no compramos los dos colores que más te gusten-, calcifer acepto la idea, no se llevaría todos los algodones, pero se llevaría dos que él quisiera y así, escogió uno azul y uno rosa, sophie pago gustosa la cantidad y se reunió nuevamente con Michael y howl quienes parecían tener una plática muy interesante.

Ya cuando estuvieron los cuatro reunidos, calcifer empezó a presumir su algodón de azúcar color azul a Michael y a howl, este último, aprovechando la distracción del demonio de fuego, le dio buen mordisco al algodón y calcifer, al darse cuenta de la atrocidad que howl había hecho, empezó a quejarse con sophie.

–no seas inmaduro howl- regaño la joven al mago quien se relamía los labios muy contento.

-no soy inmaduro sophie- se defendió howl –calcifer fue quien me acerco su algodón de azúcar tan provocativamente que parecía una invitación a que probara de el- declaro confiado.

Sophie mostro una cara de disgusto por haber escuchado la declaración del mago y le ofreció su algodón de azúcar a calcifer como disculpas por lo que howl le hizo al de él; calcifer aun triste por lo sucedido con su anterior algodón de azúcar, acepto el de sophie y se alejo lo más posible del mago para que este no volviera a comerse su preciada golosina.

Después de aquel incidente con el algodón de azúcar, los jóvenes siguieron recorriendo el resto de la ciudad, Michael quien hacía varios días que no iba a ver a martha debido a que ahora permanecía más tiempo cuidando de sophie, propuso ir a sentarse a comer unos pastelillos en cesari y sophie se unió a la petición, no por los pastelillos, sino porque tenía deseos de ver a su hermana, hacia mucho que no sabía de ella más que lo que le comentaba el joven aprendiz, a calcifer le daba igual a donde fueran así que se unió a la petición y finalmente howl quien se negó rotundamente al recordar la amenaza de muerte que días atrás había recibido por parte de la hermana de sophie. Y finalmente, por mayoría de votos, todos fueron a cesari, al llegar ahí, notaron que el lugar estaba por cerrar, así que Michael y sophie corrieron hacia el mostrador dejando atrás a calcifer y a howl, martha al notar la presencia de su enamorado y su hermana, dejo lo que estaba haciendo y corrió a recibirlos.

-¡sophie tanto tiempo sin verte!- exclamaba emocionada al tiempo que abrazaba a su hermana mayor.

Sophie correspondió gustosa el abrazo dado por su hermana –te extrañe tanto martha- decía al tiempo que profundizaba mas el abrazo.

Minutos más tarde, cuando ambas se tranquilizaron, martha noto que sophie aun seguía hechizada e instantáneamente volteo a ver furiosa a howl -¿Por qué mi hermana aun sigue siendo anciana?- pregunto.

Howl se sobresalto por el tono que uso la joven, sin embargo, mantuvo su postura caballerosa –la perfección requiere de tiempo- se excuso.

Martha solo miro incrédula por las palabras de howl, prefería contenerse de hacer una escena frente a su hermana y opto por ignorarlo –sophie, Michael me conto que trabajabas como ama de llaves para un joven noble ¿es verdad? – pregunto curiosa.

-así es- asintió sophie –pero esta de viajes así que me regrese a casa de este mago bobo- comento mientras señalaba a este.

-ya veo- se limito a contestar martha –michael espero estés cuidando muy bien de mi hermana- cambio el tema.

-claro que si- contesto el joven quien estaba ayudando a calcifer a comerse un pastelillo

-eso me alegra- sonrió martha quien volteaba a ver a su hermana –sophie tengo que regresar al trabajo, te veo otro día- se despidió abrazando a sophie y a Michael y posteriormente corrió de regreso al negocio.

-Bueno, nosotros también nos regresamos a casa- opto por decir howl quien ya tenía un tramo avanzado.

-espera howl, sophie no puede caminar tan rápido- expreso Michael quien se hallaba junto a sophie.

El mago volteo a verlos –bueno en ese caso hagamos esto- propuso howl al tiempo que empezaba a elevarse por el aire -volemos-.

El joven aprendiz capto rápido la idea de su maestro y este también empezó a elevarse en el aire –sujétate de mi brazo sophie- dijo al tiempo que lo extendía hacia la joven.

Sophie estaba a punto de tomar el brazo de Michael cuando fue detenida por howl –si me permites, tu vendrás conmigo- ordeno caballerosamente al tiempo que sujetaba a sophie por la cintura y la elevaba por el aire –michael, calcifer, adelántense a la casa- ordeno mientras se alejaba de estos lentamente.

El joven pupilo y el demonio de fuego asintieron y sonrieron pícaramente –¡nos vemos en casa sophie!- se despidieron y tomaron rumbo alejándose de howl y sophie.

-Bien sophie, solo estamos tu y yo- susurro cariñosamente howl quien emprendía la marcha hacia el lado opuesto del camino a casa.

-howl el camino a casa no es ese- declaro sophie inquieta debido a la cercanía que tenia con el mago.

-¿Quién dijo que iríamos a casa?- pregunto pícaramente –te llevare a un lugar mucho mejor- declaro mientras bajaba su rostro a la altura de la joven y le regalaba una sonrisa clásica en el mago.

Ambos jóvenes continuaron su viaje por el cielo, inexplicablemente sophie se sintió más cansada de lo normal siendo que en la tarde se había tomado una siesta, sus parpados le pesaban y el tranquilo inhalar y exhalar continuo del mago le invitaron al reino de los sueños.

Por otra parte, Michael y calcifer recién acababan de llegar a casa, ambos platicaban amenamente imaginando lo que pasaría entre howl y sophie –es seguro que ahora si se reconcilian- decía contento el aprendiz mientras cerraba la puerta.

-esperemos así sea- añadió calcifer –velar por ese par es muy agotador- se quejaba mientras volaba rumbo a la chimenea.

Muy pronto, una voz interrumpió aquella animada platica -¡michael, calcifer que malvados!- grito sentido -¿Por qué se fueron de mi?-

El aprendiz y el demonio de fuego atónitos por aquel timbre de voz, voltearon a ver de dónde provenía, lo que descubrieron fue a howl parado de brazos cruzados -¿howl?- pregunto incrédulo calcifer.

-contéstenme ¿Por qué se fueron sin mi?- insistía el mago quien se acercaba cada vez más a los dos presentes.

-¿no se supone que te habías ido con sophie?- pregunto extrañado Michael

Howl se extraño por la pregunta hecha por su pupilo -¿Cómo que me fui con sophie?- pregunto.

-sí, te fuiste volando con ella y a nosotros nos enviaste a casa- declaro calcifer desde la chimenea.

El mago aun más confuso que antes se limito a volver a preguntar nuevamente-¿pero cómo pude hacer eso si yo estoy aquí?-

Un silencio sepulcral permaneció en la sala por varios minutos, calcifer, howl y Michael empezaron a reflexionar dentro de sus cabecitas todas las cosas sucedidas -¿si sophie no se fue contigo, con quien se fue?- Michael arrojo la pregunta al aire y nuevamente empezaron a reflexionar.

-¡sophie fue secuestrada!- atino a decir alarmado calcifer llamando la atención de los otros dos –si howl no se llevo a sophie entonces eso significa que alguien lo suplanto y se la llevo-.

-¡tenemos que encontrarla!- dijo temeroso Michael quien estaba camino a la puerta.

-alto ahí Michael, necesito que te quedes en casa por si algo sucede- hablo serio howl –iré yo a buscarla- sentencio y salió corriendo de casa.

Mientras tanto, en otro lugar, muy a las afueras de Market Chipping, sophie se levantaba de su sueño, con los parpados aun pesados y la vista algo borrosa, logro distinguir un lugar conocido, el castillo de la bruja del paramo.

-veo que ya te despertaste dulce sophie- sentencio una caballerosa voz que rápidamente sophie reconoció.

-¿joven josef, es usted?- pregunto la joven algo adormilada mientras se levantaba del suelo

-así es- contesto el joven noble quien lucía ropas extrañas.

Sophie quien presintió algo extraño con la situación, empezó a caminar cautelosamente hacia una de las salidas, sin embargo, el joven josef lo noto -¿A dónde vas bella damita?- pregunto llamando la atención de la joven –necesito que te quedes si no el no vendrá- sonrió maliciosamente.

-¿Quién no vendrá?- pregunto extrañada sophie.

-Howl- contesto al tiempo que avanzaba hacia sophie –lo necesito a él y especialmente a su corazón-

-¿para que necesitas su corazón?- volvió a preguntar, necesitaba sacarle la mayor información posible para poder actuar.

-para nada- declaro –pero no es justo que él tenga uno cuando me ha quitado el mío- sentencio molesto apretando sus manos y enterrando las uñas en su piel haciendo brotar una delgada línea de sangre de estas.

-¿a qué te refieres con que te quito tu corazón? ¡Contesta!- demandaba sophie mientras cautelosamente tomaba una piedra de los escombros.

-La bruja del paramo- susurro haciendo que sus ojos se mostraran cristalinos –ella era mi corazón ¡mi vida! ¡mi todo!- exclamaba eufórico –¡y tu y ese mago la arrebataron de mi lado!-

La joven quedo impactada, josef había declarado abiertamente que amaba a la bruja del paramo y por fin se había dado cuenta de todo, había sido utilizada como señuelo para atraer al mago a la venganza de un hombre con el corazón roto –me siento tan tonta- susurro.

-gracias linda sophie- agradeció el joven josef –gracias a ti seré el dueño del corazón de howl- rio fuertemente.

-¡no lo permitiré!- grito enfada sophie quien como pudo le arrojo una piedra al joven josef, sin embargo, esta fue esquivada.

-no hagas eso sophie, es de mala educación- advirtió melodiosamente –mejor quedate quieta y espera a que llegue- continuo diciendo mientras nuevamente caminaba hacia sophie.

-¡no dejare que te apoderes del corazón de howl!- gritaba sophie al tiempo que unas lagrimas empezaban a brotar de sus ojos.

-¿y porque no dejaras que me apodere con él?- cuestiono mirándola fijamente –si tú no quieres ya nada con el- sonrió con soma.

La joven titubeo, si bien era cierto que dijo que no quería nada con el mago, desde el fondo de su corazón le seguía amando –porque yo.. yo..- se contuvo unos instantes –¡porque yo le amo!- grito finalmente, instantáneamente su cuerpo empezó a transformarse nuevamente al de una jovencita, por fin el hechizo se había roto, sophie dejo de negar lo que sentía por howl.


Bueno, aca les dejo el capitulo numero 9, continuo intentando escribir el ultimo pero la gripa y mi falta de ideas no me lo permite. Por cierto, queria comentar que no lo sabia, pero encontre un apartado en la seccion de libros (books) donde suben los fanfics relacionados con los libros de diana wynne, aunque claro, solo hay dos pero valen la pena leerlos, les recomiendo el de convivencia.