Nota de la autora: Domingo, 30 de abril de 2006.
¡Hola! Como mañana es fiesta (es el día del trabajo en España) he aprovechado hoy para subir el cap ya que mañana vuelvo a Almería. Me han cambiado de colegio porque el profe al que yo sustituía se ha reincorporado (a un mes y medio de que acabe el curso se ha puesto bueno, qué casualidad¿verdad?) ;-) y me han mandado a otro pueblo de Almería que está algo aislado. Se llama Tíjola y está en la montaña. Allí tampoco tengo internet en la nueva casa de alquiler donde estoy viviendo pero intentaré usar el del colegio siempre que me sea posible. De todos modos tampoco puedo escribir allí porque debo abandonar el colegio cuando acaba el horario escolar (es de nueve de la mañana a dos de la tarde). Igualmente seguiré actualizando todos los fines de semana que esté en Sevilla y que me sea posible hacerlo. (Seguiré viniendo a mi casa un fin de semana sí y otro no). Sin más os dejo con el cap y muchas gracias a todos y todas por vuestros reviews tan cariñosos y atentos conmigo y la historia. Sois geniales, de verdad. ;-)
Para la gente no española, otra expresión que usamos aquí: Pasar: referida al acto de entrar en un sitio (por ejemplo en una habitación, tras pedir permiso. Ej: - ¿Se puede?. – Pase.) o también a no hacer caso de algo o alguien. (Ej: Ya me tienes harta, paso de ti. Ej2: Paso mucho de seguir estudiando, ya me lo sé todo.) Y también os comento una frase hecha que no sé si la usaréis en vuestros países, ésta: "Aquí hay tomate". Se refiere a que "Aquí hay lío", o también, "Aquí pasa algo importante". ¿Se me entiende? Eso espero.
ADVERTENCIA: El siguiente cap contiene una escena no apta para menores de trece años. No es lemmon, pero sí es lo suficientemente descriptiva para poder ofender la sensibilidad de alguna persona a la que no le gusten este tipo de cosas. Quedáis advertidos.
A los posibles lectores masculinos (que sé que los hay) un consejo: preparad agua fría. Jjijijijijijiijiiiii. ;-) RAkAoMi.
Simbología:
- La de siempre, pero recordad que la cursiva puede incluir tanto los pensamientos internos de Harry como los de Hermione o cualquier otro personaje de la historia.
Música recomendada:
- Cualquiera que sea tranquila y bonita, sigo recomendando "El Cartero y Pablo Neruda" y "Lost".
Cap. 6. "Pervertido."
Las tres, esa era la hora que marcaba el reloj despertador muggle que ella tenía en su mesita de noche. El silencio reinaba en la negrura de la noche y los únicos sonidos que se escuchaban eran las respiraciones de los durmientes Harry y Hermione.
Ella estaba de lado, a espaldas de él, y él de igual manera sólo que con sus manos en la cintura de su mejor amiga. Una que dormía tan plácidamente que parecía estar en una paz absoluta. Una que no gozaba ni experimentaba su mejor amigo, pues volvía a tener aquella horrible pesadilla de horas anteriores donde sólo le rodeaba la más absoluta soledad y el más enorme desasosiego.
De nuevo ante el precipicio, Harry miraba la nada que parecía llamarle de forma silenciosa pero tangible a la vez.
Sentía que esa nada le inundaba el alma, que aquél vacío era la única salida que tenía. Quizás si saltaba…olvidaría todo lo malo y negativo que había habido y seguía habiendo en su vida. Él dio un paso hacia el fondo, sacando uno de los pies, y el frío que había en dicho fondo pareció envolver dicho pie.
Durante un segundo, pareció dudar sobre si saltar o no, pero finalmente decidió que debía hacerlo.
¿Qué más le daba morir si no había nada para él que mereciese la pena conservar? No tenía padrino, ni padres, tampoco tenía una chica que le quisiera, una por la que vivir, una por la que todo tuviera sentido.
Esa chica existía pero no correspondía sus sentimientos y aunque él le había dicho que esperaría todo lo necesario a que ella se aclarase con respecto a lo que sentía por él, la verdad era que no tenía la paciencia suficiente para esperarla indefinidamente ni tampoco las ganas para dicha paciencia.
Estaba harto de todo, pero sobre todo de estar solo. Porque esa era la única verdad, estaba solo en este mundo, siempre lo había estado y nunca dejaría de estarlo. Tenía amigos, sí, dos más que buenos pero…ellos no podían librarle de aquella terrible sensación de desamparo.
Sabía que estarían junto a él siempre pero…uno de ellos, sobre todo, no podía acompañarle de la forma que él quería, de la que más necesitaba.
Porque lo que más necesitaba desde hacía casi dos años, era compartir su vida con la persona que más quería, la que le daba sentido a su existencia.
Esa persona era Hermione, pero para desgracias suya, su deseo no podía hacerse realidad porque ella no le quería como pareja y eso era lo que más le dolía. Le dolía desde hacía mucho tiempo, casi dos años ya. Dos años, el tiempo que necesitó para darse cuenta de lo imprescindible y necesaria que se había vuelto ella para su vida. Una vida que quería vivir y pasar con ella y junto a ella. Para estar juntos por siempre, para lo bueno y para lo malo, igual que en un matrimonio.
Matrimonio…sonaba bien para él. Desde hacía tiempo tenía el deseo secreto de casarse con ella.
Sonrió imaginando cómo sería compartir una vida junto a ella, con su Hermione, su mejor amiga, su compañera, su guía, su protectora, su todo.
Ella era su todo, siempre lo había sido, sólo que había tardado demasiado en darse cuenta.
Si en vez de fijarse en Cho se hubiese fijado en ella antes, quizás ella no se habría fijado en Víctor o en cualquier otro chico que no fuese él.
A lo mejor…si le hubiese dicho antes lo que sentía, ella podría haber correspondido a sus sentimientos. Porque algo en su interior le decía a Harry, que hubo ocasiones en el pasado, donde se veía claramente que ella no era sólo una amiga para él. Sino ese alguien especial que estaba siempre ahí para ti, velando por ti, acompañándote, apoyándote en todo, defendiéndote de todo y ante todos.
Por supuesto que su lealtad era signo de lo buena amiga que era pero…había algo más, algo que le hacía sentir a él un no se qué especial hacia Hermione. Ese algo primero fue admiración, luego respeto y más tarde amor, amor verdadero.
Uno que sólo había oído nombrar en las películas o en los libros románticos que ella leía a veces. Porque puestos a leer, Harry dudaba de que Hermione desconociese alguna clase de libro existente. Y eso que ser rió de lo lindo el día en que estando en sexto curso, ella llegó echando chispitas por los ojos y suspirando con aire soñador al rememorar el bonito final de una novela de amor que le había regalado su madre por su cumpleaños.
Recordaba perfectamente la manera en que se lo resumió, con un tono dulce y suave, uno que sólo usaba con él en contadas ocasiones.
Y aunque él sabía que ella se limitaba a relatar lo que había ocurrido con la pareja protagonista, Harry sintió como si ella transmitiese un deseo inconsciente de que él y ella fuesen dicha pareja. Pero esos fueron otros tiempos, no los de ahora.
Ahora todo era vacío y nada, una terrible y gigantesca nada que le llamaba y tentaba a saltar al vacío y reunirse con ella. Seguro que todos sus males e inseguridades se acabarían al caer en sus profundidades. ¿Por qué no?. Nadie se traumatizaría por ello, seguirían con sus vidas sin ningún tipo de problema.
Saltar o no saltar…he ahí la cuestión. Una que se iba aclarando conforme más se acercaba al filo del barranco.
Estaba a punto de sacar el otro pie y dejarse caer del todo, cuando sintió un fuerte viento arrastrarle hacia atrás. Harry cayó de espaldas en el suelo de tierra y piedra y cuando estaba a punto de levantarse, una voz que conocía bien le gritó llena de furia…
- ¿TÚ ESTÁS TONTO O TE LO HACES?
Y él no pudo evitar sonreír al darse cuenta de a quién pertenecía dicha voz.
- Hermione…
- ¡ESTOY MUY ENFADADA CONTIGO, SABES!
Ella le agarró de un brazo y tiró de él, y comenzó a seguirla sin saber hacia dónde se dirigían.
- ¿Dónde vamos?
- ¡ Lejos de aquí!
- ¿Por qué?
- ¡Porque lo digo yo, y punto!
- Pero Hermione…yo quiero estar aquí.
- ¿Para qué, para poder suicidarte a gusto?
- Sí, si fuese ese mi deseo.
- ¿Lo es?- preguntó ella casi con miedo.
- Sí, sabes que sí.
- ¿Por qué, Harry, por qué quieres matarte?
- Porque estoy harto de seguir viviendo.
- ¡No es verdad!
- Sí lo es, y tú lo sabes.
- ¡No, no lo sé. Lo único que sé es que estás mintiendo. Tú no quieres matarte, nunca has querido!
- Pues ahora sí quiero hacerlo.
- ¿Por qué, porque tu vida no tiene sentido para ti?
- Sí, eso mismo.
- ¿Y qué pasará con Voldemort, Harry?. ¡Sabes que eres el único que puede vencerle!
- Me importa un rábano, la verdad. Que le den a Voldemort y sus delirios de grandeza.
- ¡Pero Harry, el mundo mágico depende de ti!
- Pues que se joda, a mí me trae sin cuidado.
- ¡No es verdad!
- Sí lo es. Paso de un mundo que sólo me ha traído desgracias.
Uno que me ha permitido conocer a un padrino al que llegué a adorar para luego arrebatármelo tras desaparecer detrás de un velo mágico. Un mundo que se llevó a mis padres, uno que también se llevó a Cedric delante de mis narices. Uno que me mostró a la primera chica que me gustó y que aceptó salir conmigo para sacarme información de la muerte de su novio. Un mundo que me ha traído más amarguras que alegrías. Sinceramente…me importa un bledo ese mundo.
- ¿Por qué?
- Porque lo único que podría darme para ser feliz, no quiere entregármelo.
- ¿Y qué es eso que necesitas tanto?
- El amor de la persona que quiero.
- ¿Quién?
- Tú.
- ¿Y qué tiene que ver el mundo mágico conmigo y lo que sientes por mí?
- Fue en el mundo mágico donde te conocí y donde me enamoré de ti, si yo no hubiese conocido ese mundo, tampoco te habría conocido a ti y por lo tanto, ahora no estaría sufriendo tu rechazo.
- ¡Pero no es mi culpa, Harry, sabes que no lo es!
- No, es culpa del jodido mundo mágico, que se empeña en mostrarme cosas que nunca podré alcanzar. Pero ya me he cansado de sufrir decepciones, así que prefiero la muerte a seguir en un mundo que no tiene nada bueno que ofrecerme.
Él se liberó de su agarre y corrió hacia el filo del barranco, seguido velozmente de ella.
- ¡Espera Harry, espera!
- No Hermione, ya estoy cansado de esperar.
- ¡No saltes Harry, no lo hagas!
- Ni si quiera tú podrás evitarlo.
- ¡NOOOOOOOOOOOOOOO!
La oyó gritar mientras él caía al vacío y el frío comenzaba a envolverle. Cerró los ojos esperando el impacto final, pero los volvió a abrir al no sentir ningún dolor. Pero sí un fuerte tirón de su muñeca derecha y cuando bajó su vista, se encontró siendo agarrado de la mano de su mejor amiga. Una amiga que flotaba sobre una escoba, una que usó para subirle y llevarlos hacia un lugar seguro.
- Suéltame Hermione.
- Nunca.
- Quiero morir...¿es que no lo entiendes?
- No, y no quiero entenderlo. Lo único que yo entiendo es que sin ti, mi vida está vacía. No voy a dejarte morir por mucho que me lo pidas, Harry, y esa es mi última palabra al respecto.
- ¿Sin mí tu vida está vacía?
- Eso he dicho.- pronunció ella dirigiendo la escoba hacia una ventana desconocida para Harry.
- ¿Por qué?- preguntó él cuando ella les hizo tocar el suelo de una bonita habitación claramente femenina.
- Porque es la verdad.- comentó ella tras guardar la escoba en un armario de color blanco.
- No entiendo lo que intentas decirme.
- Intento decirte que te quiero, Harry.
- Ya sé que me quieres, como amigo¿verdad?
- No…- pronunció ella dulcemente- como algo más.
- ¿Bromeas?
- ¿Ves algún signo de humor en mi cara?
- No.
- Entonces está claro que lo digo en serio.
- ¿Estás segura de eso?
- Como lo estoy de que estamos a salvo en mi habitación.
- ¿Tu habitación?. Pues no se parece a la del castillo.
- Es que no estamos en el castillo, sino en mi casa.
- ¿Tu casa?
- Bueno, la de mis padres. Yo aún no tengo casa propia, pero la tendré en cuanto acabemos el colegio.
- Así que ésta es tu habitación muggle.- comentó él mientras oteaba el alrededor y descubriendo de paso, que esa habitación le resultaba familiar y eso que era la primera vez que la veía.
- Sí. ¿Te gusta?
- Mucho.
- Me alegro.
Acercándose a la cama de ella, Harry descubrió una foto de ellos dos encima de la mesita de noche. La foto pertenecía al baile de cuarto año, aquél en el que él tuvo que ir con Parvati y ella con Víctor.
- ¿Te gusta?- preguntó ella a su espalda y acercándose a él.
- Estás muy guapa.
- Gracias, tú también lo estabas.
- ¿Aún tienes el vestido?
- Sí, pero ya no me sirve, he crecido.
Él recorrió el rostro de la Hermione que le sonreía desde el cristal del bonito marco que contenía la fotografía.
- Harry…
- ¿Qué?
- ¿Aún me quieres?
- Sí.
- ¿Oíste lo que dije antes?
- ¿Qué tú también me quieres?
- Sí…
- Sí que lo escuché.
- Entonces…¿qué haces mirando la foto?
- La estoy admirando, más bien.
- Pero yo estoy aquí, además de en la foto. Si quieres contemplarme, no necesitas mirar la foto. Puedes hacerlo directamente.
- ¿De verdad puedo?
- Sí, ya te lo he dicho.
- Pero tú dijiste que no me querías de esa manera, que estabas confundida y que necesitabas tiempo.
- Ya me he aclarado.- añadió ella rodeándole la cintura por detrás de él.
- ¿Estás segura?
- Sí.
- Entonces…¿puedo besarte?
- Puedes hacer eso y todo lo que quieras.
- ¿Todo lo que quiera?
- Todo, incluso aquello de lo que hablamos.
- ¿Sexo, a eso te refieres?
- Te dije que lo haría cuando estuviese enamorada, y ahora lo estoy.
- ¿De mí?
- Por supuesto...¿de quién sino iba a estarlo?
- De cualquier otro chico que no fuese yo.
- Pero eres tú ese chico, no otro.
- No me lo creo.
- ¿Por qué?
- Porque no han pasado ni dos días desde que me rechazaste la primera vez, esto no es normal en ti. Tú piensas mucho las cosas.
- He tenido mucho tiempo para pensar y aclarar mis sentimientos.- volvió a añadir ella comenzando a besarle la nuca.
- Hermione…- pronunció él más como un gemido que como un comentario.
- ¿Mmm?- emitió ella comenzando ahora a besarle el cuello y el hombro derecho mientras Harry veía cómo ella le quitaba la camisa y la tiraba al suelo.
- No hagas eso…
- ¿No te gusta?.- preguntó acariciándole el ahora desnudo pecho, usando una voz que Harry nunca le había oído antes, una que sonaba demasiado sexy como para ser de ella.
- Sí, demasiado…
- Entonces deja de protestar.
- Pero…
- Shhh…no hables, sólo déjate llevar…
Él no necesitó oír más, se giró y comenzó a besarla de manera apasionada mientras sentía cómo ella caminaba hacia atrás, en dirección a la cama. Una en la que cayeron aún besándose mientras se desprendían rápidamente de sus respectivas ropas.
Ella no tardó en comenzar a llenar de besos su pecho y abdominales y él no pudo ni quiso contener los gemidos y suspiros que empezaron a salir de su boca. Unos suspiros y gemidos que se intensificaron conforme ella fue bajando y tocando con sus labios otras zonas de su cuerpo masculino.
- Hermione…qué me estás haciendo…- pero fue incapaz de pronunciar nada más en el instante en que notó cómo ella rozaba al parecer de forma casual, su "eso". Y cuando él gimió de nuevo, ella supo que había hecho algo más que bueno para él. Así que dedicó mucha atención a aquella zona de su cuerpo y él sólo pudo añadir- sigue- con una voz que jamás le había escuchado ella antes, pero sin duda le gustó mucho.
Hermione despertó de repente, rodeada de un sudor frío. Acababa de tener un sueño horrible. Había suspendido todo y sus padres se habían deprimido mucho. Estaba a punto de levantarse para beber agua, pero recordó que debía despertar a Harry para que la acompañase, pero cuando estaba a punto de hacerlo, se percató de que él estaba detrás suya, y emitiendo lo que parecían unos gemidos la mar de sexys.
"¿Qué leches estará soñando?"
Pero en el instante en que sintió cómo él la giraba hacia él y comenzaba a besarla en los labios con una pasión que jamás había experimentado ella con ningún otro chico, pudo hacerse una idea del tipo de sueño que él tenía en aquél momento.
"Chicos, siempre pensando en el sexo. Sean magos o muggles, todos son iguales de pervertidos."
Fue su primer pensamiento, pero pronto dejó de pensar en eso y en cualquier otra cosa, porque Harry acababa de pegarla a su pecho y no sólo eso, sino que comenzó a acariciarle el trasero.
"Esto no puede ser verdad."
Pero sí lo era y lo supo en cuanto le oyó decir- sigue Hermione- con una voz la mar de sensual.
"¿Seguir qué? No estoy haciendo nada."
- Basta.- pronunció ella, creyendo que él la oiría y dejaría de besarla y tocarla por todas partes.- Basta Harry.
Pero él no se detuvo, sino que intensificó sus tocamientos, besos y caricias allí donde alcanzaba, que para la despierta Hermione, eran las zonas que pertenecían a la parte trasera de su cuerpo femenino.
- Déjalo ya, Harry, o te juro que te daré tal bofetada que te despertarás de inmediato.
Su advertencia no surtió efecto, y en el momento en que ella sintió algo presionar la zona que había bajo su cintura supo que debía despertarle antes de que las cosas se saliesen más de control.
"No pienso perder la virginidad así. Esto ha de hacerse con las dos partes despiertas, y sobre todo de mutuo consentimiento y yo no te he dado el mío."
Harry gimió otra vez y ella no pudo evitar hacer lo mismo cuando la lengua de él acarició la de ella mediante el beso que le estaba dando en aquél momento.
"Yo tenía razón cuando le dije en quinto curso que besaba bien. Y eso que aún no me había besado con él."
Durante unos instantes, ella no quiso pensar en si estaba bien o mal, simplemente se limitó a corresponder sus besos, pero no pasó de ahí.
A diferencia de Harry, ella no le tocó ninguna zona del cuerpo, pero él…estaba realizando un exploramiento en el cuerpo de ella la mar de entusiasta, aunque para alivio de ella, aún no se había atrevido a tocar "esa" zona tan íntima que reservaba para el que ella esperaba fuese el chico de su vida, uno que estaba segura, aparecería algún día, cuando menos se lo esperase.
"Por Morgana y toda su estirpe¿qué es lo que le está haciendo a mis muslos?"
Acariciarlos, eso es lo que hacía, acariciarlos por la zona que podía tocar teniendo ella la ropa puesta.
Puede que el pantalón del pijama de ella fuese largo hasta los tobillos, porque lo era, pero la tela era tan fina, que podía sentir sin ningún problema las caricias que él le estaba regalando a pesar de no ser consciente de hacerlo, porque ella sabía que él no lo era.
Si lo fuese, estaba segura de que él estaría pendiente en todo momento de ella y sus reacciones, y en aquellos instantes, Harry no lo estaba.
Tenía los ojos cerrados y la respiración más que acelerada, y su "eso" parecía querer llamar la atención de ella también, como si preguntase "¿puedo pasar?" pero ella estaba más que convencida de no dejarle acceso al sitio al que "eso" quería llegar, no hasta que ella sintiera que Harry fuese aquella persona especial de la que tantas veces le había hablado su madre a lo largo de los dos últimos años.
Los que necesitó ella para empezar a pensar en los chicos como algo distinto a compañeros de clase o sus amigos personales.
- Basta Harry, déjalo ya, por favor.- Aunque una parte de ella, quería continuar y no entendía por qué existía esa parte, si estaba más que segura de que lo que estaba ocurriendo no era correcto ni tampoco propio de amigos.
Y ellos lo eran, a pesar de que él quería que fuesen otra cosa. Pero ella era firme en sus convicciones, siempre lo había sido, y ahora estaba más que convencida de que debía hacer algo para detener a Harry porque estaba más que claro para ella, que si no le detenía pronto, puede que luego no pudiese hacerlo.
"Maldito sea tu encanto masculino. ¿Por qué me resultas tan irresistible? Antes no me lo parecías. Oh Merlín...¿es esa su lengua?"
Lo era, y bajaba por su cuello y clavículas, y ella pensó que había llegado al límite. O le detenía ahora, o perdería el poco control que le quedaba.
- Harry, quieto por favor, quieto.- pero a pesar de su petición, él no le hizo caso. Y no podía por mucho que ella quisiera, porque Harry estaba haciéndole todo eso a la Hermione de su sueño, aunque la que recibiese todas esas placenteras sensaciones no fuese la Hermione irreal sino la de carne y hueso.
"¿Pero dónde ha aprendido a hacer todo esto? Es imposible que no tenga experiencia. Imposible.
Diga lo que él diga, yo no soy la única chica que le ha gustado después de Cho, ha tenido que haber más, o al menos una más antes de mí. Una que le haya enseñado a hacer todo esto. Ay mi madre…esto me gusta, me gusta mucho.
Pero…¡no!. No puedo dejar que siga, debo detenerle aunque tenga que usar medidas extremas, aunque esas medidas impliquen daño físico.
Pero es que los besos…y las caricias son tan…¡deja de pensar en eso ya, Hermione, recupera el sentido común, esto está mal y tú lo sabes!.
Sí, sí que lo sé, sobre todo porque aún no le he dicho lo que siento. ¿Y qué siento?
Que me gusta físicamente…está claro, que le quiero mucho…también está claro, que es mi mejor amigo…pues sí, eso también es verdad pero…¿podría ser él el hombre de mi vida, podría ser mi pareja, esa persona especial de la que tanto me ha hablado mi madre?.
Podría serlo pero…aún no estoy segura del todo. Ay Merlín…no puedo pensar con claridad por culpa de los besos y los tocamientos que estoy recibiendo. Joder Harry¿hasta en esto tienes que ser excepcional, es que no tienes un puñetero defecto o qué?. Por todos los magos y brujas¡me está tocando el pecho!. Ya está bien, hasta aquí he llegado."
- Harry...¡basta!
Ni caso por parte de él.
- ¡Harry, ya!
Él siguió con lo que hacía.
- O me dejas tranquila, o te juro por lo más sagrado que te meto una patada en tus "nobles partes"- y cuando ella miró hacia esas partes no pudo evitar abrir los ojos de forma exagerada.
"Menudo bulto, parece que intente atravesar el pantalón. ¿Y sin ropa será más impresionante aún, verdad?- se preguntó su lado curioso.
" ¡Deja de pensar en eso, Hermione, no seas pervertida."- añadió su lado más moral.
" Bueno pero es que parece algo…"- quiso comentar de nuevo su lado curioso.
"¡Que no pienses en eso y despiértale!"- volvió a ordenar su lado responsable.
" Si eso quiero pero es que…jolín…"- comentó su lado salvaje y pasional, aquél que le hizo volver a dirigir su vista hacia el pantalón aún puesto del durmiente Harry. Uno que no dejaba de intentar amarla aún estando dormido profundamente.
"¡Ni jolines ni leches, Hermione, reacciona!"- volvió a decirle su lado moral y responsable.
" Ya lo intento, lo intento pero…una parte de mí se pregunta qué pasaría si…"- añadió su lado curioso otra vez.
"¡Ni lo pienses, ni si quiera te lo plantees, sabes que no está bien, por muchos motivos, pero sobre todo porque aún no le has dicho a Harry nada al respecto!"- pronunció su lado sincero.
" Es que aún no me aclaro. Aunque sí tengo claro que me gusta él físicamente y también lo que está haciendo."- añadió su lado sensual.
"Lo que tienes que tener claro ahora es que debes despertarle!. ¿O prefieres hacerle caso a tu lado salvaje, dejarte llevar y hacer el amor con Harry sin tener claro del todo lo que sientes por él?"- volvió a preguntar su lado responsable y sensato.
" No, eso tampoco."- respondió su lado sincero.
" ¡Entonces hazme caso, vale, yo soy tu lado racional, aquél que siempre te lleva a hacer lo que es correcto y sensato, y ahora te digo que o bien te apartas de él o le despiertas!."
" No puedo apartarme de él, me tiene atrapada bajo su cuerpo, hace rato que se puso encima de mí."- dijo su lado inseguro, aquél que a veces la hacía sentirse como una niña pequeña y desamparada.
" ¡Ya lo sé, y si no haces algo por hacerle reaccionar, vas a terminar sin ropa y perdiendo la virginidad con un Harry que ni siquiera es consciente de lo que está haciéndote!. ¿Es eso lo que quieres?"- volvió a añadir su lado moral y responsable con un tono más histérico de lo habitual.
"¡No!"-pronunció su lado miedoso-"¡No quiero eso, tú tienes razón. Esto no está bien, nada bien!"
"¡Entonces despiértale aunque para ello tengas que pegarle una patada en los testículos!"
"Si lo hago le haré daño."- dijo la Hermione miedosa de nuevo.
"¡Más daño te hará al corazón perder la virginidad así. Y tú sabes que no lo quieres así.
Tú quieres que sea especial, como siempre lo pensaste. Con ese chico único y especial, esto ha de hacerse de pleno consentimiento por ambas partes, tú lo sabes, te lo he dicho muchas veces, hasta tu madre y Megan te lo han dicho.
Esto es un acto de dos personas que se quieren, y si tú no tienes claro aún si quieres a Harry de la forma que has de quererle para hacer algo como esto, debes despertarle de inmediato y detenerle porque la verdad, Hermione, es que dejar que te haga el amor estando él dormido no creo que sea lo que siempre has soñado!"
"No, es verdad, en eso tienes razón. Yo nunca lo imaginé así."- reconoció su lado tímido.
"¡Pues entonces haz algo, porque por si no te has dado cuenta, te acaba de bajar el pantalón!"
"¿Qué?"- preguntó su parte incrédula.
"¡Alerta roja, alerta roja, alerta rojaaaa!"- gritó de nuevo su parte moral y responsable.
"¡Ay la leche!"- pronunciaron sus otras partes-"¡es verdad que nos está bajando el pantalón. Este tío no está dormido!"
"¡Sí que lo está, pero él piensa que todo esto es real, por eso es capaz de actuar como si lo fuera. Maldita seáis todas, si no sois capaces de hacer algo para detener a Harry, lo haré yo!"
Y sin decir nada más, la parte de la conciencia de Hermione que pertenecía a su lado más moral y responsable, decidió entrar en acción.
Haciendo que una de las rodillas de su ama, golpease los testículos del amante-durmiente Harry, el cuál, despertó de inmediato tras pronunciar un "¡Ayyy!" la mar de audible. Hermione aprovechó para apartarse de Harry todo lo que podía, y volver a colocarse la cintura del pantalón mientras sus distintas conciencias volvían a expresar sus opiniones en la mente de ella.
"Menos mal que despertó, si no llego a intervenir..."- pronunció su parte responsable a las otras partes de la mente y conciencia de Hermione- "No me deis las gracias todas a la vez...¿eh?, me estáis abrumando."- dijo de forma sarcástica.
"Eres una aguafiestas, con lo bien que me lo estaba pasando..."- añadió la voz mental del lado salvaje y sexy que ella tenía.
"Lo que soy es responsable, que es distinto."- dijo el lado moral.
"Yo me alegro de que le pegaras."- comentó su lado agresivo.
"Yo también."- pronunció el miedoso.
"Bueno, a callar. Harry ha despertado y ahora preguntará qué ocurre."- dijo la voz mental que pertenecía a la Hermione que tan bien conocía Harry. Es decir, la que englobaba todas y cada una de las distintas conciencias que pertenecían a los distintos sentimientos que habitaban en el corazón de la castaña.
"Arréglatelas tú sola, pero no me eches la culpa a mí, ni a las hormonas."- dijo con resentimiento su lado sexy y salvaje.
"Sé sincera, Hermione, como has sido siempre con él. Seguro que él lo comprende."- pronunció su lado sincero.
"Callaros ya, necesito pensar por mí misma."- pidió la Hermione real, aunque seguía sin hablar con la boca, sino con el pensamiento, como llevaba rato haciendo.
"Llámanos si nos necesitas."- pronunció por primera vez el lado que pertenecía a su parte solidaria.
-Ay…- volvió a pronunciar Harry, completamente despierto ahora.
- ¿Estás bien?- preguntó Hermione con clara preocupación.
- Duele…- fue todo lo que él musitó.
- Lo siento, no tuve más opción que hacerlo.
- ¿Perdón?- preguntó él de forma incrédula.
- Digo, que siento mucho haberte pegado, Harry, pero es que no tuve otra alternativa.
- ¿De qué estás hablando?
- Hablo…de que tú estabas…teniendo un sueño erótico, de eso hablo. Creo que soñabas conmigo y…
"Pues claro que era contigo, tonta¿o acaso has olvidado que pronunció tu nombre cuando dijo "Sigue Hermione"?" – añadió de nuevo el lado sexy y sensual de ella- "Deberías haberle dejado continuar. Seguro que te habría encantado hacer el amor con él."
"¡Piérdete!"- intervino el lado moral y sensato-"Ni caso, Hermione, no le hagas ni caso, sabes de sobra que no piensa con la razón sino con la pasión."
"Ya, ya lo sé. Dejadme tranquila un rato, por favor."- y sin añadir otra cosa más, sus otras partes mentales la dejaron sola, tal y como ella había pedido.
- ¿Yo he tenido un sueño erótico contigo?- preguntó Harry de forma incrédula, olvidándose de repente del dolor que sentía.
"Claro, ahora niégalo."- comentó el lado irónico de Harry- "No te creerás de verdad que ella va a creerse que no recuerdas nada¿no¿o has olvidado lo inteligente que es y la buena memoria que tiene?."
"Déjame en paz, algo tengo que hacer para disimular. ¿No?"- añadió su parte vergonzosa-"si viera cómo está eso…"
"Eso, está algo hinchado, y no sólo por la patada."- dijo su parte realista.
"Y algo me dice que ella sabe lo hinchado que está."- comentó ahora su parte racional.
"Seguro que lo vio."- añadió su lado sensual y sexy- "Y seguro que le habrá encantado."
"Yo no estaría tan seguro de eso, ni tampoco de que lo haya visto, como mucho habrá notado el bulto, pero no creo que se haya atrevido a verlo directamente."- pronunció su lado curioso-"¿O quizás sí?"
"No, ella no haría algo así, es demasiado respetuosa para eso."- intervino ahora el lado casto de Harry.
"Já, no te lo crees ni tú. Todas las chicas tienen también un lado sexy, curioso y atrevido, igual que lo tenemos los chicos."- volvió a decir el lado sexy, salvaje y sensual de Harry.
"Cállate."-ordenó la parte mandona- "O te haré callar yo."
"Callaros ya todos."- pidió mentalmente el Harry que englobaba a las restantes partes.-"Tengo que pensar qué le digo a Hermione."
"Dile la verdad."- comentó su lado honesto-"Que estabas dormido y no recuerdas nada del sueño."
"Pero sí lo recuerdo."
"Ya, pero no eras consciente de que todo eso además de hacérselo a la Hermione de tu sueño, se lo estabas haciendo a la real,."
"¿Y de quién es la culpa de que yo haya soñado eso, eh?"
"¡De él!"- pronunciaron los demás Harrys mentales refiriéndose al lado sexy, salvaje y pasional que habitaba en su interior.
- Harry¿me estás escuchando?- preguntó Hermione haciéndole así, salir de aquél conflicto interno que él tenía.
- Sí, perdona.- dijo él con sinceridad.
- Mira, entiendo que sea normal que un chico tenga sueños eróticos- continuó ella mientras él volvía a prestarle toda su atención- más todavía siendo adolescente como lo eres tú. Yo sé…porque lo he leído, que esos sueños son algo normal en los chicos pero…lo que no me parece tan normal es que lo hicieras realidad conmigo.
- Lo siento, no pretendía…incomodarte. Yo no…no sabía lo que hacía.
"Pues a la Hermione del sueño sí le parecía que sabías lo que hacías."- volvió a añadir su lado sexy.
"¡Quieres desaparecer de una vez!"- ordenó el Harry general- "Me interesa bastante lo que quiere decirme Hermione."
"A ti te interesa todo lo que tenga que ver con ella."
"Que te largues."
"Vale, pero volveré."
"O te vas o te…"
"Que sí, que me voy, lo he pillado."
- ¿Harry?
- Sí, perdona, te escucho.
- Decía…que sé que es normal que los chicos tengan sueños eróticos pero…antes tú…
- Mira Hermione, te aseguro que no era consciente de nada de lo que pudiese hacerte estando dormido pero…sinceramente te digo que lo siento, sobre todo si he podido hacer algo para incomodarte.
"¿Incomodarme?"- añadió el lado sexy y pasional de ella-"Más bien me has hecho pasarlo bomba."
"¿Te quieres callar?"- ordenó la Hermione general.
"Vale vale, me callo. Aguafiestas…"
- ¿Hermione?
- Perdona Harry. ¿Qué decías?
- Decía…que lamento lo ocurrido, aunque no sé muy bien qué ha ocurrido.
- Pues que intentaste hacerme el amor estando dormido.- añadió ella con tono de "te lo dije antes".
- Ah, vale, lo capto.
"Entonces es verdad, lo que soñé no sólo lo hice con la Hermione de mi sueño sino también con la de carne y hueso. Aunque no creo que le gustase mucho lo que hice, quizás por eso me despertó con una patada en mis partes, y menuda patada, todavía me duele."
- Y como dije antes, entiendo que puedas soñar cosas así, porque todo chico las sueña de vez en cuando pero…si no llego a despertarte…
"Habría hecho mi sueño realidad aunque no hubiese sido consciente de ello, Hermione."
- Por eso quiero pedirte algo, Harry.
- ¿El qué?
- Mañana, en cuanto desayunemos, quiero que vayamos al despacho de Dumbledore y pedirle que nos separe.
- ¡No!
- Lo siento pero sí, después de lo ocurrido no sé si podré volver a dormir contigo, dormir tranquila, me refiero.
Porque si llegas a soñar algo como esto otra vez y por casualidad yo estoy tan dormida que ni me entero de lo que ocurre…bueno, no tengo que decir el enfado tan grande que me pillaría al despertar y darme cuenta de lo ocurrido. Creo que sería la primera vez desde que te conozco, que me darían ganas de matarte, pero de verdad.
- ¿Cómo te darías cuenta si ni si quiera yo sería consciente?- preguntó él de forma inocente.
- Porque habría sangre.
- ¿Cómo dices?- volvió a preguntar esta vez de forma incrédula.
- Harry, cuando las chicas pierden la virginidad, sangran. Y ahora no me digas que no lo sabías.
- Pues sí te lo digo porque es verdad que no sabía eso.
- ¿Me tomas el pelo?
- No, te aseguro que no lo hago.
- De acuerdo, te creo.
- ¿Por qué sangráis?
- ¿Eh?
- Que por qué sangráis las chicas cuando perdéis la virginidad.
- ¡Harry, es obvio el por qué!. Los chicos introducís "eso" en nuestro "eso" y dentro de nuestro "eso" existe una zona que siempre ha estado cerrada y cuando vuestro "eso" pasa ahí, esa zona se rompe y por eso sale sangre. ¿Comprendes?
- Creo que sí. Pero…eso de la sangre será temporal¿verdad?
- ¡Pues claro, qué te crees, que vamos a estar sangrando toda la vida o qué!
- Y yo qué sé, Hermione, no tengo ninguna hermana para explicarme esas cosas. Ya me asombré bastante cuando hace años me hablaste de la regla…
- Ah, la regla, un mal horrible para muchas y un bien para otras. No a todas las chicas les duele, a mí no, por ejemplo, pero eso de tener el cuerpo hinchado durante 3 o 4 días es una verdadera lata. Parece que tengo barriguita cuando jamás la he tenido.
- Y si la tuvieras seguirías siendo atractiva, al menos para mí.
- Deja de dorarme la píldora¿quieres?.
- No lo hacía, sólo estaba siendo sincero. Y tú…¿cómo sabes tanto sobre lo que pasa con la virginidad, te lo han contado o lo has leído?
- Ambas cosas pero sí, he leído mucho sobre el tema. Hace años que me informé al respecto.
Yo también siento curiosidad por el sexo¿sabes?. Aunque reconozco que no tanta como la mayoría de los chicos que conozco. Tengo un primo que se pasa todo el día hablando de eso, resulta de lo más pesado. Ahora bien, no pienso contarte nada de lo que me ha dicho a mí acerca de sus…vivencias, y si tienes más dudas sobre la virginidad o cualquier otro tema sexual, busca un libro y léetelo, yo paso de darte más detalles.
- Hay que ver, tú siempre te enteras de todo. Me pregunto si hay algo de lo que no estés informada.
- ¡Muchas cosas las desconozco, pero ahora no vienen al caso. Lo que sí quiero que tengas claro es que mañana quiero que nos despegue Dumbledore y no tengo más que decir, excepto buenas noches!- pronunció ella poniéndose de espaldas a él.
- ¿Te has enfadado conmigo?- pregunto él de forma temerosa.
- No, pero…después de lo ocurrido sólo quiero cerrar los ojos y dormirme otra vez. Cuanto antes lo olvide mejor.
- Entonces…¿ha sido muy malo lo que he hecho?- volvió a preguntar él con miedo.
- No, ha sido algo natural lo que has hecho, no ha sido malo, pero en cierto sentido sí me ha afectado. ¿Entiendes?
- No.
- ¡Harry es obvio, has estado a punto de hacerme el amor estando tú dormido, y si yo no llego a despertarme a tiempo puede que lo hubieses conseguido y eso es algo que me afecta y que me preocupa mucho porque yo no quiero que eso suceda!
- Creo que ya entiendo a lo que te refieres.
- ¡Pues por eso digo que me afectó, vale, tienes que entender que yo, al igual que muchas otras chicas, he imaginado cómo sería eso de hacer el amor con la persona amada y te aseguro que ni en un millón de años, me lo he imaginado con un chico durmiente sino con uno consciente, igual de consciente que lo estaría yo. Y tú desde luego no eras consciente de lo que hacías!
- Por eso me disculpé antes, Hermione.
- ¡Lo sé!
- Y si yo fuese consciente…¿te gustaría que lo hiciera?- preguntó ahora de forma tímida.
- No, me gustaría que lo hiciéramos siendo conscientes los dos, no sólo tú, pero yo sólo lo haría si estuviera…
- Enamorada de mí, lo sé. Y de momento no lo estás¿verdad?
- Así es. "Aunque creo que no tardaré en estarlo, cada vez me resulta más difícil detenerte cuando tú me besas y acaricias, aunque lo hagas de forma inconsciente como en tu sueño de antes."
Él se tumbó detrás de ella soltando un suspiro triste, uno que ella percibió.
- Buenas noches Hermione.- pronunció Harry en un tono que indicaba dolor interno.
Y al oír aquél tono dolorido, ella se dio la vuelta de repente y se abrazó a su cintura usando la mano que no compartía con la de él.
- Lo siento...¡lo siento tanto!- dijo ella con voz sentida mientras escondía su cara en el pecho de él aún tapado por la camiseta- siento mucho haberte hecho daño. No quiero hacerte daño, Harry, de verdad que no. Sé que te duele que te diga que no te amo pero prefiero ser sincera, como siempre lo he sido contigo, a decirte una mentira y que luego sufras más al saber la verdad. Perdóname, perdona que te rompa el corazón cada vez que te rechazo pero te prometo una cosa.
- ¿El qué?- quiso saber él.
- El día en que sepa que te quiero de forma distinta a mi mejor amigo, te lo diré enseguida. Es más, te lo demostraré de una forma que no te dejará duda alguna de que lo que siento es real.
- Vale.- pronunció él dejando salir unas pocas lágrimas que cayeron en el cabello de Hermione, por lo que ella no las notó.
- ¿Me perdonas?- pidió ella con voz humilde.
- No tengo nada que perdonarte.- dijo él sinceramente, intentando que no se notara su aflicción.
Entonces ella levantó la cabeza y le vio llorar, pues sus ojos marrones ya se habían acostumbrado a la oscuridad del ambiente y podía ver las lágrimas además de escuchar los suaves y casi inaudibles sollozos que él emitía.
- ¿Por qué lloras?- preguntó ella en un tono que era entre triste y dulce a la vez.
- Por…varias cosas pero…sobre todo por saber que he estado a punto de hacer algo contigo, que es tan sagrado para ti como lo es para mí, y lo peor es que ni si quiera me dí cuenta de lo que estaba haciendo.
- Da igual, Harry, lo ocurrido ya no tiene solución.
- Pero a causa de eso, tú ya no quieres estar conmigo, por eso quieres separarte de mí.
- No es verdad, sí quiero estar contigo, pero también es cierto que quiero separarme de ti.
- No te entiendo.
- Yo quiero…seguir junto a ti, pero no pegada a ti. ¿Me entiendes?
- No.
- Harry, intento decirte que no quiero estar pegada a ti las 24 horas, no sólo por lo del sueño erótico, sino porque…
- ¿Tienes miedo de mí o de lo que podría hacerte estando dormido?
- No, no tengo miedo de ti.
- ¿Pero sí lo tienes de dormir conmigo?
- No, tampoco es eso. Tengo miedo de dormir contigo y de que un día no pueda despertarme a tiempo.
- ¿Por qué yo podría volver a intentar hacerte el amor y tú no te enterarías?
- Exactamente. Por eso quiero separarme.
- Usa la magia.- pidió él quitándose las últimas lágrimas de sus ojos verdes.
- ¿Cómo dices?
- Digo, que uses la magia, Hermione. Tú conoces muchos más hechizos que yo. Usa alguno en mí para que no tenga más sueños de esos, al menos mientras esté contigo. Así podrás dormir tranquila, y yo también al saber que no te haré nada que ambos podamos lamentar luego.
- Pero Harry, yo no conozco ningún hechizo contra los sueños eróticos.
- Entonces investiga hasta que encuentres alguno.
- ¿Y si no lo encuentro?
- Deberás emplear algún otro hechizo que me impida soñar ese tipo de cosas que tanto te preocupan.
- El único hechizo que conozco y que impide soñar cualquier tipo de cosa, es el desmaius.
- Entonces úsalo en mí cada vez que vayamos a dormir.
- No quiero.
- ¿Por qué?
- Porque no quiero abusar de la magia, tú lo sabes.
- Pero también sé, que el desmaius es el único hechizo que me permite dormir tranquilo.
- Harry, no usaré el desmaius más de lo necesario¿de acuerdo?
- Pues si no lo usas tú, lo haré yo.
- No, Harry, no debes hacerlo, es peligroso.
- Me da igual.
- ¡Pero a mí no!
- A mí sí, me importa un pimiento lo peligroso que pueda ser para mí. Lo único que sé, es que si lo uso, tú podrás volver a dormir a mi lado sin miedo a lo que yo pueda hacerte estando dormido. Y si esa es la única forma de evitar que te despegues de mí antes de que se acabe la semana, te aseguro Hermione, que usaré el hechizo cada una de las noches que aún nos queden por vivir.
- No te lo permitiré, Harry.
- Ni yo que vayas a buscar a Dumbledore.
- ¿Es eso una amenaza?
- No, es un hecho.
- ¿Pero qué más te da que le pida ayuda a Dumbledore?
- Me da mucho. Además, tú prometiste estar conmigo hasta que se pasaran los efectos del hechizo. ¿O acaso lo has olvidado?
- No recuerdo si lo prometí o no, pero sí que te dije que esperaría hasta que se rompiese el hechizo.
- Entonces cumple tu palabra.
- Pero Harry, es que tengo miedo de volver a dormirme y de que tú…
- Lo entiendo. Por eso…te doy permiso para que me pegues todo lo que sea necesario hasta despertarme…prefiero eso a que me dejes solo.
- Tú nunca estarás solo, y lo sabes.
- Yo sólo sé, que llevo con ésta, dos noches durmiendo contigo y la verdad es que prefiero seguir así.
- ¿Tan importante es para ti el que yo esté contigo por las noches?
- No, para mí es importante que estés conmigo siempre, no sólo por las noches.
- Comprendo. "¿Por qué eres tan maravilloso conmigo?"
- Y después de estos dos días de convivencia continua, sólo puedo decir…que no me imagino volviendo al dormitorio de los chicos antes de tiempo, y meterme en una cama donde no estarás tú.
- Eso ha sonado la mar de bonito.- dijo ella con voz dulce.
- Bonito o no, es lo que siento de verdad.
- ¿Cómo puedes…quererme tanto?. No lo entiendo.
- Ni yo, pero sí entiendo que hace dos años me dí cuenta de lo mucho que significabas para mí y desde entonces…mi único propósito es estar contigo el mayor tiempo posible, Hermione.
- Me siento muy halagada. Creo que nunca hasta ahora, me había sentido tan halagada en toda mi vida.
- Gracias, supongo.
- No me des las gracias, Harry, no era un cumplido.
- ¿Entonces qué era?
- Lo que siento, simplemente eso.
- ¿Te separarás de mí mañana?
- No lo sé, quizás.
- Por favor, Hermione, no lo hagas.- rogó él con voz sincera.- Haz lo que quieras menos eso, por favor.
- Es que yo…
- Si quieres me ataré los brazos y las piernas para no moverme.
- Si te atas también me atarás a mí.
- Bueno pues pensaré otra cosa para no tocarte sin darme cuenta.
- Déjalo Harry, da igual.
- No da igual.
- Sí, mira, no creo que esta noche al menos, vuelvas a tener otro sueño erótico. No después de la tensión emocional que has tenido, bueno, que hemos tenido, porque yo también lo he pasado mal aunque no haya soñado cosas de esas.
- Ya, entiendo a lo que te refieres.
- Por lo tanto, no es necesario que te ates. ¿De acuerdo?
- De acuerdo Hermione, como quieras.
- ¿Intentamos dormir otra vez?
- ¿Ya no estás enfadada conmigo?
- Nunca lo estuve, simplemente estaba…algo asustada, pero enfadada no.
- ¿Y ya no tienes miedo?
- Sí, un poco sí pero…creo que podré superarlo.
- ¿Podrás dormirte otra vez?
- Eso creo.
- ¿Aunque estés a mi lado?
- Sí, no es tan malo para mí como crees.
- Entonces…¿te quedas conmigo?
- Claro, qué remedio me queda.
- Separarte de mí mañana, según tú.
- Mañana quizás, esta noche no. Al menos esta noche seguiremos juntos.
- ¿Y las demás noches?
- No lo sé, sinceramente.
- Pues yo espero que sí lo estés. "Y no sólo durante esta semana, sino las del resto de nuestras vidas."
- Buenas noches, Harry.
- Espero que para ti también, Hermione.
Ella apoyó la cabeza en la almohada y observó cómo Harry se giraba y le daba la espalda, evitando así, estar demasiado cerca de ella. Hermione no supo por qué, pero cuando le vio alejarse, algo en su interior se rompió. Quiso hacerle ver que no le importaba que estuviesen cerca, y para demostrárselo, usó su mano libre para rodearle la cintura pero él la quitó de manera suave aunque firme.
- No lo hagas Hermione, no me toques más de lo necesario. Es mejor así.
- Pero Harry, a mí no me importa tocarte.
- Pero a mí sí, tú sabes que cuando me tocas yo…
- Lo siento, olvidé esa parte.- pronunció ella en tono triste y sin poderlo evitar, dejó salir unas cuantas lágrimas que él no vio.
- Por eso te la recuerdo.
- Harry yo…
- Buenas noches, Hermione.
- Sí, buenas noches.- y acurrucándose lo más que podía junto a él pero sin llegar a tocarle, ella agachó la cabeza y cerró los ojos, mientras las lágrimas seguían cayendo, mojando la camiseta de su pijama y también la sábana que la cubría.- Lo siento, de verdad que lo siento. Siento mucho haberte hecho daño…otra vez.
Harry no respondió, y ella supuso que él estaba dormido, pero no lo estaba, simplemente era incapaz de decir algo y al notar su silencio, Hermione pensó que podía decirle cualquier cosa y que no le afectaría al estar dormido. Pues ella sabía ya de sobras, que cuando él dormía, no había palabra alguna que pudiese hacerle reaccionar. Así que, como si se tratase de un diario personal que ella escribiese, comenzó a hablarle a la espalda de Harry, diciéndole todo lo que sentía en aquél momento.
- No quiero hacerte daño, nunca quiero hacerlo, pero te lo hago.
Por eso es mejor que me despegue de ti cuanto antes. Quizás si no pasamos tanto tiempo juntos, dejarás de sufrir por mi culpa. Ginny tenía razón en lo que me dijo, mi compañía no es buena para ti.
Te afecta demasiado, tanto en las cosas buenas como en las malas. Por eso pienso que lo más adecuado es que nos separemos.
Además…- pronunció ella ahora usando un tono más dulce y suave- a mí también me vendrá bien.
Tu cercanía se está volviendo peligrosa para mí. Demasiado peligrosa.
Quizás por eso, durante tu sueño, cuando me besaste y acariciaste de aquella manera yo…tardé en reaccionar.
Una parte de mí quería continuar pero otra me decía que aquello no estaba bien. Tú no merecías eso. Creo que si existe un día en que tú y yo lleguemos a hacer el amor, tendrá que serlo estando yo enamorada de ti, pero todavía no sé si lo estoy, aunque sí sé que me gustas mucho. Bueno…eso no lo sé ahora, lo he sabido siempre, pero estos dos días que llevamos conviviendo…ha aumentado de alguna forma ese sentimiento.
"¿De qué forma, Hermione?"
-Aún no sé si de la forma que tú esperas pero…está más claro que el agua para mí, que me encanta estar contigo.
"Y a mí contigo, siempre me ha encantado estarlo."
- En realidad no sólo estar contigo…sino tú. Tú eres el que me encanta.
Creo que hay pocas cosas en ti que no me gusten. Me gusta tu aspecto, me gusta tu carácter y también me gusta la forma en que me tratas.
Eres el único chico con el que me siento yo misma al cien por cien, alguien con el que puedo hablar de lo que sea sabiendo que siempre va a escucharme y apoyarme en todo. Sé que siempre estás ahí al igual que lo estoy yo para ti, lo que no sabía hasta ahora, es que además de todo eso, también me gusta el hecho de saber que te gusto. Es bastante agradable saberlo¿sabes, no, no lo sabes, estás dormido y no te enteras de nada de lo que te digo.
"Eso es lo que tú crees, Hermione."
- Quizás sea mejor así, porque si escucharas todo lo que he dicho y aún me queda por decir, a lo mejor podrías malinterpretarlo y eso podría llevarnos a discutir o incluso pelearnos, y yo no quiero eso.
"Ni yo. Lo último que quiero es mandarte al carajo o que me mandes tú a mí."
- Me da verdadero pánico pensar que un día te cansarás de mí y me mandarás a la mierda de forma definitiva.
"Ya somos dos."
- No quiero ni pensar que eso llegue a ocurrir. No sé qué haría si no estás conmigo, Harry.
"Yo tampoco lo sé."
- Llevamos siete años juntos, hemos crecido y seguimos creciendo juntos y me gustaría que continuásemos juntos incluso cuando seamos viejos.
"A mí también."
- No sé si…como amigos o como algo más, lo que sí sé es que no quiero perderte, me da pánico perderte.
"Lo mismo siento yo respecto a ti."
- ¿Qué haría yo sin ti?
"¿Seguir con tu vida?"
- Sin mi mejor amigo, aquél que siempre me apoya en todo, aquél que siempre me acompaña. El que sabe hacerme reír sin ni si quiera proponérselo, el que es capaz de sacarme una sonrisa incluso cuando peor me siento. Alguien tan importante y especial para mí como pocas personas lo han sido a lo largo de mi vida.
"¿Yo soy especial para ti?"
- Quitando a Megan y a mis padres, no tengo otra persona especial, excepto tú.
"¿Estás diciéndome que me quieres, es eso?"
- Creo que lo que intento decirte…es que te quiero mucho, pero eso tú ya lo sabes. No es la primera vez que te lo digo.
"Sí que lo sé, lo que no sé es si me quieres como pareja, eso es lo que quiero y necesito saber. Porque como sea así, te juro Hermione que esta vez sí seré consciente de todos los besos y caricias que te daré y te aseguro que no tardaré en dártelos."
- Siento mucho lo de antes, sobre todo por pegarte pero…fue la única solución que encontré para apartarte.
"Lo entiendo, no te preocupes."
- Es que fue bastante fuerte para mí el hecho de despertar de repente y ver cómo me besabas y tocabas por todas partes…
"¿Todas partes, incluso ahí?"
- Bueno, todas no, al menos no en la más importante para mí, aquella que espero entregar algún día a ese alguien especial, seas tú u otra persona…
"Yo, yo quiero ser esa persona. Si te veo con otro me muero y si me cuentas que has hecho el amor no sé si seré capaz de soportarlo, de verdad que no."
- Una parte de mí piensa que no estaría mal que tú lo fueras…
"Pues todas mis partes piensan que eso estaría muy bien."
- Hay determinadas ocasiones en que pienso que podrías serlo…
"¿Determinadas ocasiones, Hermione, qué ocasiones son esas?"
- Pero la mayoría del tiempo no sé si lo eres, y no quiero arriesgarme a decirte nada de esto estando tú despierto porque…no quiero hacerte más daño del que ya te hago.
"No eres tan mala para mí como tú piensas, en realidad eres bastante buena."
- Sé que me atraes pero…aún no sé si te amo, aunque sí sé que te quiero, siempre te he querido. Desde el instante en que me salvaste del troll estando en primer curso me dí cuenta de que eras especial y cuando nos hicimos amigos me sentí como la chica más afortunada del mundo porque por primera vez en toda mi vida, supe que tenía un amigo real y antes de ti nunca había tenido un amigo de verdad. ¿Sabes?"
"¿Quiere eso decir que me conociste antes que a Megan y que por lo tanto me quieres más que a ella?"
- Megan también es importante para mí, pero a ella la conocí años después de ti, así que me siento más unida a ti que a ella, aunque es verdad que con ella comparto cosas que no puedo contigo, simplemente porque somos chicas.
"Eso mismo me pasa a mí con Ron."
- Pero ella…no es ni la mitad de especial que lo eres y serás tú siempre para mí, Harry."
"Cállate ya, estoy a punto de volverme y besarte, aunque eso signifique que me pegues o que te enfades conmigo."
- Te quiero, de verdad que te quiero mucho.
"Hermione, ya."
- Y si no fuera porque no quiero precipitarme en mis emociones y porque me da miedo confundir la atracción que siento por ti con amor verdadero, te aseguro que ahora mismo te diría algo como…me he enamorado de ti.
"Basta, ya basta."
- Pero no puedo decírtelo, Harry, no puedo. Primero porque no sé si es eso lo que siento, segundo porque no quiero ilusionarte para luego descubrir que no es eso lo que siento. Tendría que romper contigo y sé que eso te partiría el corazón, además de romperme el mío, porque a mí al menos, se me rompe el alma cada vez que alguien te hace daño, o peor, cuando soy yo quien te lo hace. Y hacerte daño es lo último que quiero en esta vida.
"Aguanta Harry, aguanta. No te vuelvas y la beses, no lo hagas, meterás la pata hasta el fondo si lo haces. Sigue aguantándote las ganas por mucho que eso te cueste. Es mejor aguantarte que hacer algo que pueda provocar que te mande a la mierda suprema. Además de que perdería su confianza en ti y tú no quieres eso, sabes que no."
- Pero tampoco quiero una vida donde tú no estés conmigo, signifique eso lo que signifique…
"Otra frase más de ese tipo, Hermione, y perderé el aguante."
- Supongo que lo único que intento decirte es…que te has vuelto imprescindible en mi vida.
"3, 2, 1…"
- Hace mucho tiempo que te volviste así para mí.
"0."
- Y yo…- pero no pudo acabar la frase porque él tiró de ella y la colocó debajo suya, comenzando a besarla sin pensárselo dos veces, pero ella le apartó enseguida.
- ¿Harry?. Creí que estabas dormido.
- Creíste mal.
- ¿Escuchaste todo?
- Cada palabra.
- ¿Por qué me has besado?
- Porque no aguantaba más el no hacerlo.
- Prometiste que no lo harías hasta que yo quisiera.
- Lo siento, no he podido cumplir mi promesa, no después de todas las cosas bonitas que me has dicho.
- Pero yo…no estaba declarándome ni nada parecido, sólo quería sincerarme.
- Lo sé, Hermione. ¿Te ha molestado mucho que te besara?
- No pero…sigo pensando que no está bien. No hasta que sepa…
- Lo que sientes por mí.
- Sí, eso mismo.
- ¿Por qué te cuesta tanto averiguarlo?
- Mira quién lo pregunta, tú necesitaste dos años para darte cuenta de que me amabas y yo sólo llevo dos días analizando mis emociones.
- Bueno pero…
- Dijiste que tendrías paciencia conmigo, Harry, que esperarías aunque eso significase que yo tardase siglos en aclararme.
- Y es verdad, Hermione, voy a esperarte todo lo que necesites.
- Entonces no vuelvas a besarme sin mi consentimiento, por favor te lo pido.
- Sin favor también puedo hacerlo.
- No, no puedes, has roto tu palabra.
- Tú hiciste que la rompiera. Yo no quería romperla pero…
- ¿No pudiste evitarlo?
- No, no pude. Ya te lo dije antes. Todas esas cosas me afectaron y rompieron mi autocontrol.
- Entonces quizás no debería decirte nada más, ni si quiera aunque parezcas dormido.
- Pero yo quiero oírlas y que seas tú quien me las digas. Eres la única persona que me dice ese tipo de cosas.
- ¿De verdad?
- Ajá…ni si quiera Ron se preocupa de hacerme sentir tan querido como sí lo haces tú.
- Bueno es normal, Ron es un chico, los chicos no son tan cariñosos y expresivos como solemos serlo las chicas. No sé si es por la educación que nos dan o porque lo llevamos en los genes, pero es así.
- Yo también pienso eso.
- ¿Te sientes más a gusto con él que conmigo, Harry?
- Sólo en ciertos aspectos.
- ¿Por qué?
- Por lo mismo que lo que tú comentaste sobre Megan y el hecho de que seáis chicas. Ron y yo somos chicos y podemos compartir cosas que no tienen nada que ver contigo porque tú eres una chica.
- Gran descubrimiento.- dijo ella con ironía- ¿Tardaste dos años en verme como una chica más que como una amiga?
- No, tardé dos años en saber que te amaba. Verte como chica…lo hago desde que estábamos en cuarto curso y apareciste en el baile acompañada de Víctor.
- ¿Te diste cuenta de que era una chica cuando me viste con un chico?
- No, me di cuenta de que eras una chica la mar de atractiva cuando te ví tan guapísima y arreglada, fue ahí donde pude apreciar tus encantos, por así decirlo.
- ¿Antes no me veías como chica atractiva?
- No, antes eras mi mejor amigo.
- Querrás decir tu mejor amiga.
- No, mi mejor amigo. Y no es que te confundiese con un chico sino que para mí, tanto Ron como tú erais los mejores amigos que jamás había tenido. Por eso digo lo de mi mejor amigo.
- ¿Y cuándo dejé de ser tu mejor amigo para ser tu mejor amiga?
- Cuando empecé a verte como chica además de como amigo.
- ¿La noche del baile?
- Exactamente.
- Vaya…hay que ver lo que puede hacer un vestido bonito y un peinado de gala.
- Maravillas, te lo aseguro.
- Desde la noche del baile no he vuelto arreglarme tanto.
- ¿Y?
- ¿Soy menos guapa cuando no estoy arreglada?
Él sonrió acariciándole la mejilla suavemente.
- No digas tonterías, Hermione, tú eres guapa siempre, lleves la ropa que lleves.
- Pues a veces da pena verme, aquí no tengo modelitos muy femeninos que digamos.
- Tú eres femenina te pongas lo que te pongas.
"Ay que me derrito."
- ¿De verdad lo crees, Harry?
- De verdad lo creo, Hermione. No importa la apariencia que tengas, porque tú eres guapa por dentro, eso ante todo, así que para mí seguirás siendo preciosa por muy soso u horrible que te parezca a ti la ropa que te puedas poner.
- ¿Te he dicho ya que te quiero mucho?
- Sí, pero no me importaría escucharlo otra vez.
- Te quiero mucho.
- Y yo a ti.
- Ya lo sé.- añadió ella con una dulce sonrisa que Harry pudo ver a pesar de la oscuridad que les rodeaba.- Y me siento muy halagada de que alguien como tú, pueda quererme tanto.
- ¿Por qué?- preguntó él de forma inocente.
- Porque tú también eres fantástico, además del famoso Harry Potter. El gran mago por el que muchas chicas suspiran.
- Yo no soy tan buen mago como mucha gente piensa, simplemente he tenido suerte y mucha ayuda de mis dos mejores amigos.
- Sí que lo eres, Harry, lo creas o no, lo eres.
- Si tú lo dices…
- No sólo lo digo, lo aseguro.- Ella le acarició la mejilla y él movió la cara un poco siguiendo la dirección de aquella caricia.
- Hermione yo…
- Shhh…no hables ahora, no hace falta.
Él sólo asintió con la cabeza y seguidamente se agachó lo suficiente para poder apoyar la cara en el espacio que había entre el cuello y hombro derecho de ella.
- ¿Te molesta?
- No.- dijo ella de forma dulce y suave.
- ¿Puedo dormirme así?
- Sí.
- ¿Aunque me tengas miedo?
- Yo no te tengo miedo, nunca te lo he tenido.- contestó ella acariciándole el cabello y dándole un suave beso en la cabeza que él sintió perfectamente, sonriendo de manera complacida.
- ¿Y si vuelvo a hacer algo impropio estando dormido?
- Entonces procuraré despertarte.
- A ser posible, sin patadas ahí, duelen mucho. ¿Sabes?.
- Lo supongo. Procuraré no volver a hacerte tanto daño, lo prometo.
- No es el dolor físico que puedas producirme lo que más me duele, Hermione.
- Lo sé, y créeme que lo siento, pero me dolería más decirte una mentira tan cruel como hacerte creer algo que aún no estoy segura de sentir.
- ¿Aún, quiere eso decir que sí podrías enamorarte de mí algún día?
- Pues claro que sí. ¿Por qué no iba a hacerlo?. No eres alguien que me repugne, como Malfoy.
- Ni me lo nombres, estoy demasiado a gusto ahora como para pensar en alguien tan horrible como él.
- Lo mismo digo.
- Oye…- comentó él pasando su dedo índice por el cuello de ella, cosa que produjo que se estremeciera un poco. Un estremecimiento que él notó, tomando nota mental de lo sensible que era ella en esa zona concreta de su cuerpo.
- ¿Qué?
- Gracias por dejarme dormir así hoy, si mañana nos despega Dumbledore, al menos tendré este recuerdo.
"Harry , cállate ya. No seas tan tierno conmigo, cada vez que lo eres siento cosas bonitas, cosas no propias de amigos y eso hace que me confunda más y no quiero eso, lo que yo quiero y necesito es aclararme, pero si sigues así no podré."
- ¿Hermione?
- Qué…- volvió a decir ella en tono suave y sin dejar de acariciar su negro e indomable cabello.
- Creí que te habías dormido, como no respondías…
- Sólo estaba pensando.
- Ah. ¿En qué?
- En el lío de sentimientos que tengo dentro de mí.
- ¿Y te vas aclarando?
- No del todo, pero ahora estoy empezando a ver las cosas algo más claras que antes.
- ¿Tienen que ver conmigo?
- Mayormente sí, pero el tema de lo que siento o no por ti no es lo único que ronda por mi cabeza.
- ¿Qué más ronda?
- Otras cosas que nada tienen que ver con eso sino con Megan, mi familia…esas cosas.
- Ah, claro. Como tú tienes gente que te quiere y a quienes tú también quieres, es normal que pienses en ellos.
- Tú también tienes gente que te quiere y se preocupa mucho por ti, Harry.
- ¿Quiénes?
- Lo sabes de sobra. Lupin, Dumbledore, Ron y su familia, yo…
- Lupin puede, Ron y su familia está claro que sí se preocupan por mí.
- Y también te quieren mucho, llevan años demostrándotelo.
- Pero Dumbledore…no sé yo si me quiere por mí mismo o por ser el destinado a enfrentarme a Voldemort.
- Te quiere por quien eres, Harry, y eso no tiene nada que ver con ser el supuesto salvador del mundo mágico.
- ¿Tú crees?
- Sí que lo creo. Creo también que él lleva años demostrándote que es como un segundo padre para ti.
- Yo nunca he visto a Dumbledore así, pero a Sirius sí llegué a verle así, a pesar de no haber podido pasar mucho tiempo con él.
- Entiendo que le adorases, era un hombre estupendo, hasta yo llegué a cogerle cariño y eso que no era mi padrino.
- Él también te estimaba mucho. Una vez me dijo que eras una chica admirable. Supongo que le sorprendió ver lo que hiciste por él cuando usaste el giratiempo.
- ¿Le dijiste que fue idea mía?
- Pues claro. ¿Por qué no iba a hacerlo?
- No sé, no creí que fuese tan importante. Yo sólo quería ayudarte a salvarle porque ví que te preocupaba mucho.
- Y te lo agradezco enormemente, de verdad.
- No hace falta que me lo digas, Harry, no lo hice para que me dieras las gracias, lo hice porque quise.
- Lo sé. Lo que no sé aún es por qué te tomas siempre tantas molestias por estar tan pendiente de mí y de lo que necesito.
- Fácil, porque eres mi mejor amigo y porque te quiero mucho.
- Ya, pero…Ron también es mi mejor amigo y sé que me quiere, pero él no tiene tantos detalles conmigo como sí los tienes tú.
- Sí que los tiene, pero de otra forma distinta a la mía. Él es un chico¿recuerdas?. Los chicos son distintos a las chicas, ya te lo dije antes.
- Y me acuerdo de todo pero…aún no termino de comprender cómo es posible que estés siempre tan pendiente de mí y mis necesidades. Es que…no sé…me resulta raro ver lo fiel y leal que eres tú conmigo, nunca me fallas, nunca has dudado de mí pero Ron sí lo ha hecho alguna vez que otra. Sin embargo tú…siempre estás ahí, apoyándome y guiándome en todo, y haciéndome ver lo que está bien y lo que no, incluso me riñes cuando me equivoco…
- Para que aprendas, no para hacerte sentir mal.
- Ya lo sé, Hermione, lo que intento decir es…¿por qué tanta atención hacia mí si yo no estoy ni la mitad de atento a tus cosas comparado con la que tú prestas siempre a las mías?
- Harry, deja de comerte la cabeza. Lo único que tienes que tener claro es que yo soy tu mejor amiga, y por eso y no por otra razón es que estoy siempre tan pendiente de ti. Me importas mucho¿entiendes?. Me importa todo lo que tenga que ver contigo, sea bueno o malo. Yo sólo quiero que estés bien y que seas feliz y si yo puedo ayudarte a conseguirlo, con eso me doy por más que satisfecha.
- Yo no dudo de tus buenas intenciones, Hermione, nunca lo he hecho pero…para ser feliz del todo sólo necesito una cosa.
- ¿El qué?
- Tu amor.
- Eso de momento no puedo dártelo. No de la forma que tú esperas, pero sí es verdad que en lo referente a nuestra amistad, llevo años demostrándote lo mucho que te quiero.
- Ya.
- ¿Podemos dormirnos ya?
- ¿Tienes sueño?
- La verdad es que sí.
- Yo no, no mucho. Hace rato que me desvelé.
- Pues yo creo que me dormiré en cuanto cierre los ojos.
- Entonces duérmete.
- ¿Tú no vas a dormirte, de verdad que no?
- No lo creo, además, ya son las 4, dentro de dos horas amanecerá y a las ocho tenemos el desayuno. Si intento dormirme otra vez, lo más probable es que lo consiga al amanecer y eso de dormir dos horas como que no me seduce mucho, seguro que luego estoy hecho un zombie.
- Jjajajaaa.- rió ella suavemente.- Creo que ahora entiendo por qué ha habido ocasiones en que te he visto con ojeras. No es la primera vez que pasas parte de la noche en vela. ¿Verdad?
- Pues sí. Y todo por culpa de las malditas pesadillas. Cada vez que tengo una, sea del tipo que sea, me despierto en mitad de la noche y normalmente estoy tan aterrado por lo que he visto en esos sueños que me asusta volver a dormirme y claro, la falta de sueño produce ojeras.
- Dímelo a mí, que en cuanto entramos en épocas de exámenes soy yo la que pierde el sueño…
- Y no entiendo por qué, si eres la más inteligente de todo el colegio. No hay nadie que supere tus notas, señorita Granger.
- Eso es porque trabajo mucho, señor Potter, no porque sea una superdotada.
- Pues yo creo que lo eres por mucho que intentes negarlo.
- Vale, soy un genio. ¿Me puedo dormir ya?
- Sí claro, yo no soy quién para impedírtelo.
- Sólo eres mi mejor amigo, uno que lleva más de una hora hablando sin parar. De verdad Harry, llevas unos días la mar de charlatán y comunicativo, no pareces tú.
- Será tu culpa.
- ¿Mi culpa, y eso por qué?
- Porque tú eres la que más habla de los tres, y tras siete años contigo, algo se nos habrá pegado de ti, al menos a mí sí. Además, dos días de intensa convivencia contigo es como para que se me pegue algo tuyo, aunque sea tu costumbre de hablar mucho.
- ¿Quiere eso decir que soy una charlatana, alguien que se hace pesado de tanto hablar?
- No, para mí no eres pesada por mucho que hables, sobre todo porque tú nunca dices tonterías. Me resultaría pesada una persona muy charlatana que no dijese o contase algo interesante o lógico, pero tú no entras dentro de ese perfil. Por otro lado, a lo que yo me refería es que algo tuyo se está convirtiendo en mío, aunque sea tu faceta charlatana.
- Pues ya podías apropiarte de otra mejor, en vez de esa. ¿Por qué se te ha pegado el hablar mucho en vez de estudiar mucho?. Eso sí que te vendría bien. Estoy harta de estar siempre detrás tuya y de Ron para que estudiéis, y no sé por qué sigo insistiendo. 7 años me han demostrado que vosotros siempre lo dejáis todo para el último momento. Eso me mata.
- Jajajajajaa. Si de repente nos volviésemos responsables y estudiosos pensarías que nos pasaría algo. Además, a mí me encanta que estés tan pendiente de nosotros en ese aspecto y en otros. Por otra parte, eso de tenerte como profesora particular tampoco está tan mal.
- ¿Cómo que no?. ¡Si siempre os quejáis de que os exijo mucho!. Tú sobre todo, te quejas tanto que al final, Ron siempre se va con tal de no escucharte más.
- Es que es la única forma de que me deje solo contigo.
Ella se quedó sin habla al oír eso, y él siguió hablando sin importarle al parecer, su silencio repentino.
- Me gusta estar contigo, Hermione, aunque sea estudiando, es así de simple.
- ¿Por qué?- preguntó ella volviendo a recuperar la voz- ¿Por qué disfrutas tanto mi compañía, Harry?. Tampoco es que esté siempre alegre y riéndome.
- No, ya, es que me gusta estar contigo, es sólo eso. No puedo explicarte el por qué, simplemente me gustar estar a tu lado y ya está.
"Creo que me estoy derritiendo otra vez."
- Buenas noches, Hermione.
- ¿Ahora sí tienes sueño?
- No pero…voy a callarme ya, no quiero desvelarte más.
- Gracias, supongo.
- De nada.
- Si vas a quedarte despierto, entonces no pondré el despertador.
- Yo te despertaré a las siete, no te preocupes.
- ¿Seguro?
- Sí.
- Entonces de acuerdo. Hasta dentro de unas horas, Harry.
- Hasta dentro de unas horas, Hermione, que duermas bien. "Yo velaré tu sueño."
- Gracias otra vez.
- A ti en todo caso.
- ¿Por qué?- preguntó ella volviendo a abrir los ojos, pues ya los tenía casi cerrados.
- Por no matarme por lo que te hice antes, pero sobre todo, por seguir a mi lado a pesar de todo.
- No hay de qué, Harry. Tampoco fue tan grave como para perder mi amistad contigo.
- Pues yo pensé que sí la romperías.
- Pensaste mal.
- Está claro que sí. ¿Y Hermione?
- ¿Qué?
- Gracias por ser siempre tan buena, comprensiva y cariñosa conmigo.
- De nada. Es que soy así. "Pero sólo contigo, con otras personas no tengo tanta paciencia, ni tanto aguante. Pero tú no eres como ellas, tú eres especial, y lo mejor de todo es que siempre sabes sacar lo mejor de mí. Por eso no puedo evitar actuar contigo como tú me has descrito. Es algo que me sale de forma natural, no porque me lo proponga."
- Lo sé, por eso eres para mí más especial que Ron.
- ¿De verdad?
- Sí, de verdad.
- Tú también eres para mí más especial que Ron. Entre otras cosas porque contigo casi no discuto pero con él me pelo todos los días. Hay veces que no sé cómo le soporto…
- Jjjjjijijiji. Sí…Ron es capaz de sacar de quicio a cualquiera, incluso a mí. Pero yo aprendí hace años a ignorarle cuando lo creía conveniente. Tú deberías hacer lo mismo en vez de discutir tanto con él.
- Es que no puedo evitarlo, Harry, me quema los nervios. Sobre todo con algunas cosas que dice o hace.
- Es un Weasley, Hermione, todos son especialistas en quemar los nervios.
- Sí…eso también es verdad. Y ahora si no te importa, quiero dormir, y esta vez va en serio.
- De acuerdo. ¿Puedo abrazarte?
- Por supuesto. Mientras no hagas otras cosas, por mí estará bien.
- Gracias. "Otra que no fueses tú, seguro que habría dicho que no al abrazo. Sobre todo después de lo de hace unas horas. Aún no puedo creer lo que estuve a punto de hacerte, y eso que no fui consciente. Malditas hormonas y maldita adolescencia. Sueños eróticos…hay que joderse."
- Buenas noches, Hermione.
- Buenas noches.
- ¿Puedo darte un beso en la mejilla?
- ¡Harry!- exclamó ella con fastidio- ¡Por todos los magos y brujas, quieres dejarme dormir de una puñetera vez!
"Ostia qué grito, por poco me rompe el tímpano."
- Haz el favor de no gritarme, estás demasiado cerca de mi oído, por poco me dejas sordo.
- ¡Entonces déjame dormir!
- Perdona, pero por favor, no me grites más.
- Lo siento. Es que has conseguido lo que Ron todos los días.
- ¿Sacarte de quicio?
- Eso mismo, sí.
- Lo siento. Yo sólo quería saber si podía darte un beso de buenas noches…
- Ay…
- Vale vale, me callo. Lo prometo.
- Está bien, Harry, dame un beso en la mejilla si es eso lo que quieres. "Con tal de que me dejes dormir por mí puedes besarme donde te de la gana. ¿He pensado eso, dónde le de la gana? Oh oh…aquí hay tomate…"
Él lo hizo, movió la cara un poco hacia arriba y la besó dulcemente en la mejilla, volviendo a refugiar su rostro donde lo tenía antes, en el hueco que había entre el cuello y hombro derecho de ella.
"Qué beso tan tierno, es de los más tiernos que me ha dado nunca. Harry…eres tan…lindo…"
Y ese fue su último pensamiento coherente, porque en cuanto cerró los ojos, Hermione no tardó ni diez segundos en dormirse. Mientras que Harry, se limitó a esperar, y cuando escuchó su rítmica respiración, supo que estaba profundamente dormida. Con cuidado de no despertarla, se movió lo bastante para encender la lamparita de la mesita de noche y encender la luz. Así pasó el resto de las horas que faltaban hasta el amanecer, velando su sueño, tal y como había pensado hacer, pero no sólo eso, sino haciendo algo más que también le encantaba, contemplarla. Porque incluso estando dormida, para él ella seguía siendo preciosa.
Continuará.
Nota de la autora:
Son las tres de la madrugada. Y siento deciros que no voy a poder contestar a los reviews en este cap pero prometo hacerlo en el próximo. Y no es que no pueda contestarlos por falta de espacio sino porque me caigo de sueño. Esta semana ha sido la famosa feria de Abril de mi ciudad. Y he tenido visita de mis primos y primas. Llegué el viernes por la noche a sevilla y desde entonces sólo he parado en casa para dormir porque siempre hemos estado fuera. Sinceramente me encantaría responder los reviews sobre todo a aquellas personas que me han dejado un review largo y más que bien analizado. Pero…de verdad que no puedo más. Hasta me están llorando los ojos de cansancio. Así que voy a acostarme ya, porque responder a los reviews me supondrá unas dos horas y no exagero. Y considerando que mañana cojo el autobús de vuelta a Tíjola, me conviene dormir algo, aunque sea un poco, sino no podré con mi alma. (Otra expresión nuestra que significa "Muerto/a de cansancio"). ¿Cuándo subiré el próximo cap? Probablemente y si nada me lo impide, dentro de dos fines de semana, que será cuando venga a Sevilla. Y no, no puedo esperar a mañana para subir el cap porque mañana me voy temprano y porque entre otras cosas, os prometí subir el cap 6 a finales de Abril y hoy es el último día de este mes, y a mí me gusta cumplir lo que prometo.
Por cierto y aunque esto no venga mucho al caso, si véis en el cap algunas palabras juntas (sin espacio entre ellas) no soy yo, es la página que por mucho que yo intente evitarlo, siempre me altera algo los espacios que tengo yo en el archivo original del fic. Sin más, me despido hasta el próximo cap.
Os mando un beso y un abrazo enorme. Hasta dentro de unos días. Gracias por seguir ahí. RAkAoMi. ;-)
