Título: Para no olvidar
Capítulo: Epilogo. "El testamento de una solitaria".
Autor: Vicky Yun Kamiya
Fandom: CC Sakura /XXXHolic y otros
Pareja/Trio/Grupo: Tomoyo, Watanuki
Rating: K+
Resumen:
Advertencia Nro1: Ubicada en la línea temporal de Holic y posterior a la serie de short-fics, Nueva Infancia.
Advertencia Nro2: Esta historia contiene muchos spoilers al manga de XXXHolic y a algunos datos de Tsubasa Reservoir Chonicles. No obstante, muchos hechos son inventos y suposiciones mías. Haré un esfuerzo para aclarar cada caso, pero dado que al momento de publicación de este fanfic aún no han terminado estos mangas, hay cosas que no se pueden dar por totalmente ciertas.
PARA NO OLVIDAR
Epílogo: El testamento de una solitaria
Esa mañana del segundo día del Obón según el calendario lunar, los pétalos de cerezo vuelan en el jardín de la tienda.
-Primero de abril se ha marchado muy temprano hoy, Yuuko. –comenta Mokona. -Tenía mucho interés en llegar a destino.
Sin ninguna prisa, ella se sienta frente al jardín.
-El viejo Watanuki se hubiera desanimado o hubiese caído en la desesperación. Sin embargo, no le importó cuantos obstáculos tuviese que vencer ni cuanto peligro corriese. Su determinación ha crecido mucho, y por lo tanto su capacidad de volver deseos realidad.
-Pero Fei Wan Reed ha destruido la lógica del mundo. Yuuko, ¿esto es has visto en el futuro?
-No. Pero en este caso no son mis deseos ni los de Clow los que importan. Esta vez es a mí a quien le toca observar. –responde, encendiendo su pipa. –Por lo tanto, el futuro será solamente lo que ellos decidan. Si un deseo forma vínculo, no hay forma de cortarlo. Son esos nuevos deseos los que moldearán la vida de Watanuki de ahora en más.
-¿Y qué pasará con Tomoyo Hiragizawa?
-Lo mismo. Solamente ella debe decidir que será lo mejor, pues a diferencia de mi su tiempo es ahora. Los deseos del presente no deben mezclarse con el pasado. Así es como debe ser, pero… temo que no todos pensemos igual. Eso es lo único que en verdad me preocupa.
Mokona no pregunta nada, sabe cuando la bruja no dirá más. El humo de la pipa dibuja mariposas en el aire.
Mientras tanto, en la mansión de Tomoeda, Tomoyo abre lentamente sus ojos.
De a poco las luces se disipan y se van formando las figuras conocidas de los muebles y los cortinados. Rápidamente se da cuenta que no está soñado, sino que se encuentra en su casa de Tomoeda. Por la ventana, el sol emana sus rayos cálidos, propios del verano.
-¡Tomoyo! –Nakuru se sobresalta al ver a su ama recobrar la conciencia. -¿Estás bien?
-Si, eso creo. ¿Cuándo me encontraste?
La voz de Akitsuki se vuelve más pausada, incluso temerosa.
-Tomoyo, no fui yo… los que te encontraron fueron los policías. Estabas helada, y sin pulso. Yo vine apenas me avisaron…
La mujer de negro se asusta; en su mente se forman imágenes mas claras de lo ocurrido; el rito para acceder el mundo de los sueños, la visión de Sakura, y finalmente Watanuki pidiéndole que no se fuera. ¿Habría sido todo un sueño o fue real? Trata de incorporarse, pero no puede.
-¿Pero como…? ¿Cuánto tiempo pasó? Lo último que recuerdo es que fui al salón y...
-Tocó a oscuras una llave de luz que hizo un mal contacto y recibió una descarga eléctrica. –la voz que interrumpe en la alcoba es la del licenciado Lamperougue, que observa la escena desde la puerta. -Para peor estaba descalza… tuvo mucha suerte de salir ilesa, señora.
La viuda guarda silencio; está segura de que su condición no fue a causa de un desperfecto eléctrico, sin embargo eso no es algo que pueda explicárselo a los policías. ¡La policía!
-Nakuru, los policías… ¿Estuvieron en la casa solos?
-Sólo por un corto tiempo. Enseguida llegué yo, y llamé al doctor Lamperougue también.
-No se preocupe señora, aunque hayan entrado no pueden llevarse nada sin una orden. –responde el magistrado.
-¿Y dónde están ellos?
-En el pasillo. Tranquila, no los he dejado solos… además no creo hayan encontrado nada de su interés, sino ya lo sabríamos. Quieren tomarte declaratoria por lo sucedido más tarde. ¿Cómo se sientes
-No se preocupen, no tengo nada malo, sólo me siento un poco débil. Doctor, tengo curiosidad por si tiene listo lo que le pedí.
Lelouch saca de su maletín una cámara digital. Tomoyo toma entre sus manos el pequeño artefacto; una sonrisa sin alegría acompaña sus dichos:
-Realmente ya no confío en estas cosas…
-No se preocupe, señora. También tendrá que firmar un documento por escrito, ratificando el video.
-Muy bien, veamos entonces. Nakuru, lleva a los oficiales abajo, invítalos con algo. Yo ya pensaré que decirles luego.
-De acuerdo, los dejo solos.
Watanuki atraviesa impaciente la ciudad de Tomoeda; en las calles ya están empezando los desfiles de celebración. Su atención se deposita en la casa que había visto la vez anterior con el cartel de remate; extrañamente también está decorado con faroles. Finalmente el ómnibus no toma el centro, pues las calles fueron cortadas. A lo lejos se encucha como gente de todas las edades vestidas con yukata bailan al ritmo de la música folclórica, moviendo sus abanicos o haciendo sonar sus castañuelas. Sin embargo la atención de Kimihiro no está puesto en las fiestas; sino en el estado de Tomoyo Hiragizawa.
Cuando por fin el ómnibus se detiene en el parador de la ruta, se echa a correr a toda velocidad sin medir siquiera el riesgo de atravesar el bosque. Pese a todo, al parecer la música ha ahuyentado a los espíritus malignos pues logra pasar fácilmente hasta llegar a la mansión. Para su sorpresa, la reja de la calle se encuentra abierta y dentro del pórtico un auto negro, más precisamente un BMW Sedan, que de inmediato reconoce que no es de la viuda. De pronto se siente observado, pero al notar que el dueño del coche no está dentro, decide directamente golpear la puerta. A su encuentro sale Nakuru, quien lleva mucha prisa.
-Señorita Nakuru, ¿se encuentra bien la señora Tomoyo?
-Ay muchacho, gracias al cielo que has venido. Ven, pasa pronto. La policía pudo pasar, están en el recibidor.
-¿Pero ella está bien, verdad?
-Si, si. Estuvo inconsciente pero ya se despertó. Se alegrará mucho de verte. Iré a avisarle.
Watanuki atraviesa la gran puerta de la mansión; en el recibidor se encuentran Fye y Kurogane, lo que sorprende mucho al joven.
-Pero, ustedes son…
-Detectives Fye Flowrite y Kurogane Kozuki, del departamento de investigaciones mayores. –responde el rubio.
-¡Si, claro que si! Ustedes son los que viajan con…
Todas las miradas se depositaron en el muchacho, con la misma sorpresa que él demuestra. Enseguida recuerda aquello que dijo Yuuko a los viajeros; que se encontrarían con otras versiones de la misma persona y que a veces serían amables y otras hostiles. Entonces inmediatamente se da cuenta que no es casualidad que esos hombres estén allí, es simplemente...
-…Hitsuzen. Simplemente Hitsuzen. –volviendo a la realidad. –Perdón, los confundí con otras personas.
-Watanuki, la señora va a recibirte, sube al dormitorio principal, por favor. –dice Nakuru.
-Si, gracias.
-Pero qué muchacho tan raro… -murmura Fye cuando el joven se retira.
-¿Qué no es raro aquí? –responde Kurogane, cruzándose de brazos.
En la película, la viuda toma su lugar en el sillón rojo que perteneció a su esposo. Con lentitud comienza a hablar.
"Yo, Tomoyo Daidouji, esposa y viuda de Eriol Hiragizawa, en pleno uso de mis facultades mentales quiero dejar constancia de mi última voluntad.
En primer lugar, es mi deseo que la mayoría de los bienes que me han sido legado de mi familia materna, los Amamiya, más la parte que me corresponde en el directorio de Daidouji Corp, así como todos los bienes adquiridos por mi esposo Eriol en vida antes y durante nuestro matrimonio, incluida la casa en que actualmente resido, pasen a manos de mi hijo Mamoru como le corresponde por ley y por derecho.
De las ganancias líquidas de Daidouji Corp. dejaré un 10% para que sea destinado al mantenimiento de la escuela Tomoeda. También de ese mismo modo, a mi querido primo Touya, que ha sido como un hermano para mi en momentos terribles, le otorgo una pensión mensual de por vida para que ya no tenga que preocuparse por las desventuras económicas. Pongo como única condición que siga haciéndose cargo de su casa en el centro de Tomoeda, ya que esta casa fue de su padre, y por lo tanto es suya y en el futuro de su hija.
A mi fiel asistente Nakuru Akitsuki, que ha sido amiga y familia durante tantos años de soledad y exilio de mi país, también le dejo una pensión vitalicia, como así el derecho de vivir en mi mansión en Tomoeda o en cualquier otra de mis propiedades por el tiempo que ella desee sin preocuparse por ningún gasto. A ella es quien dejo también las regalías de la propiedad intelectual por todas las películas, obras de teatro, diseños y otras creaciones de mi autoría.
A mi amiga Meiling Li no le dejo demasiadas posesiones materiales, pues ella no las necesita, pero en ella confío todo lo que refiera a objetos personales tales como alhajas, ropas, etc. para que disponga de ellos a su total criterio pudiendo conservarlos, venderlos o regalarlos. Simplemente le pido a ella y a Nakuru que se hagan cargo del cuidado de algunos sepulcros que ambas conocen, de igual modo que me ocupé de su mantenimiento en vida.
A su vez he adquirido al regreso de mi estadía en Hong Kong una serie de propiedades en la ciudad de Tomoeda; el terreno y edificio del Templo Tsukimine, el lote del antiguo parque Pinguino, y el parque de diversiones de la ciudad, al igual que algunos locales comerciales en el centro de la ciudad. Es mi firme voluntad que todas estas propiedades pasen a manos de Kimihiro Watanuki. A su vez, he abierto una cuenta bancaria en donde he depositado los ahorros correspondientes a sus estudios universitarios, para que así el dinero no sea una interferencia en su futuro.
Kimihiro, ya que no has podido quedarte con nada de lo que perteneció a tus padres, espero que de esta manera ya no tengas que preocuparte por el futuro. Quizás no comprendas demasiado mis motivos, o tal vez si, pero si quieres saber no puedo ser yo quien respondas tus dudas. Lo único que pido a cambio es que guardes mi recuerdo en tu corazón. De esa manera, no habré muerto completamente.
Con respecto a mis restos mortales, deseo ser cremada como lo indica la ley en Japón e inmediatamente sepultada al lado de mí esposo con mi anillo de casamiento. Sobre las ceremonias correspondientes, pido sean sencillas tal como fue mi vida. La asistencia será libre para cualquier persona pero queda terminantemente prohíbo cualquier homenaje público en el momento o posteriori de mi muerte ya que no considero que haya hecho nada para merecer algo así.
Se encargará de dar a conocer mi voluntad en el momento posterior a mi deceso el Licenciado Lelouch Lamperougue, quien vigilará su estricto cumplimiento. Eso es todo."
Después de apagar la cámara, la dama procede a firmar los papeles. En ese instante entra Watanuki. Al verla recostada en su lecho, corre inmediatamente hacia ella.
-¡Señora Tomoyo!
-¡Kimihiro, has venido! –exclama la dama, recuperando las fuerzas. –Ven aquí, por favor. –a Lelouch. –¿Necesita algo más, licenciado?
-No, esto es suficiente. Bajaré al vestíbulo para supervisar la "visita" de los oficiales.
Watanuki busca una silla y se sienta al lado de la señora; ella toma su mano con fuerza.
-¿Has venido sólo? ¿Himawari y Doumeki?
-Himawari y sus padres se van para estas fechas al norte, y Doumeki trabaja en el templo. Vine lo más rápido que conseguí ómnibus. –hace un minuto de silencio. –Estaba muy preocupado, señora. ¿Qué intentaba hacer?
Con suavidad acaricia el rostro del muchacho, su mano parece la de un ángel. El que Watanuki estuviese allí significaba que todo lo ocurrido fue parte de un sueño, pero también fue real. Realmente había sido él el que la salvó de la muerte en ese momento.
-Kimihiro, si yo tuviera una forma de abrirme el corazón y mostrarte todo lo que hay en mi pobre alma… tal vez así pudieras entender un poquito lo que yo siento.
He luchado hasta no poder más, y ahora persigo una sombra de lo que fue y ya no es más. Ese vacío oscuro que viste, es el vacío que hay en mi corazón.
-Pero señora… Tomoyo… usted es una mujer más fuerte que todo eso. Ha pasado por tantas cosas, no puede entregarse en este momento.
-Kimihiro, te seré sincera; elegí un camino lleno de dolor y soledad en busca de cumplir mi deseo. Pensé que podría con ambos pero ahora me doy cuenta que quizás lo que buscaba no era lo que realmente necesitaba.
-Usted quería reencontrarse con sus seres queridos que se han ido, ¿verdad?
-Yo solamente quería verlos una vez más, eso es todo. Hablar con ellos, preguntarles que querían que hiciese de mi misma, porque cuando murieron el sentido que tenía mi vida se fue con ellos…
Watanuki baja la vista; había pensado en sus padres durante toda la semana; y él mismo estuvo a punto de dejarse ir alguna vez. La dama de negro sigue hablando.
-…pero tus palabras me hicieron reaccionar. Además, hay algo que me dijiste y no entendí. Dijiste "los que usted busca no están aquí". ¿Qué quisiste decir con eso?
-En realidad no lo sé. Fue lo que me dijo la sacerdotisa amiga del abuelo de Doumeki. Era una mujer de cabello rojo, tenía una campana en forma de luna. Hizo especial hincapié en que no fuera y en que tratarían de retenerla. ¿Usted la conoce?
Tomoyo hace un momento de silencio; evidentemente se trata del espíritu de Kaho Mitsuki.
-Si, es alguien que se fue hace mucho tiempo. En vida tuvo algunos poderes. Como sea, no me arrepiento de lo que hice, porque gracias a eso descubrí que ahora hay otras personas que le dan valor a mi vida presente. Si yo me he quedado cuando el resto se ha ido, no es para esperar el momento de reunirme con ellos, sino para cumplir con las cosas que les han quedo pendientes en este mundo. Seguiré velando porque su memoria permanezca inalterable, pero mi verdadera misión será continuar su legado.
Tampoco me arrepiento de haber vuelto, porque sino no nos hubiéramos conocido. Fuiste el único que apareció para ayudarme. Desde que apareciste, mis apagados días comenzaron a brillar de nuevo.
-¿De verdad cree eso?
-Claro que sí. Eres alguien importante en la vida de los que te rodean, y en la mía también. Cada cosa que hacemos, ata nuestro destino al de los otros cada vez más. Y ahora nuestros que nuestro destino se cruzaron, yo también entiendo lo mismo. Ahora sólo resta esperar lo que nos depare el futuro.
-¿Y sobre lo que dijo la sacerdotisa?
-Pues creo que vale la pena seguir esa pista. Es muy poco frecuente que un desconocido se presente para dar un mensaje a alguien de este mundo, así que debe valer la pena.
-Eso suena peligroso. Me da un poco de miedo…
-No, Kimihiro, no tengas miedo. Voy a quedarme cerca tuyo, y no pienso irme por nada de este mundo. Ya he tomado mi decisión.
Kurogane observa el salón principal de la casa; e verdad nunca se había realmente planteado como sería, pero la imaginaba más lujosa. En realidad se trata de un lugar muy sencillo; muebles y decoración muy finos, pero ninguno de gran interés. Camina cerca de la estantería con las tazas, es lo único que llama realmente su atención. Fye le da un vistazo disimulado a los libros, el sí parece más curioso. Sin embargo, con pensar un poco se daba cuenta que las verdaderas pertenencias de valor sólo podían estar en el estudio de Hiragizawa o el cuarto de la viuda; uno de ellos está ocupado y el otro cerrado con llave. Nakuru trae un te que les sirve a los policías. Con disimulo Fye se acerca a ella.
-Señorita Akitsuki, como habrá visto cumplí con lo que le prometí.
-Si, lo tengo presente.
-Quiero saber algo… ayer se la veía muy preocupada por su señora. ¿Usted dejó la alarma apagada? Porque no encuentro otra manera de que hayamos podido pasar.
-Bueno, ya sabe, hubo un desperfecto eléctrico y la reja quedó al descubierto. La verdad ya estaba andando mal…
-Eso mismo pensé yo, pero ¿y la puerta principal? La dejó sin llave entonces….
La guardiana deja la bandeja por unos instantes, para dedicarle toda su atención al hombre.
-Oficial, entiendo su curiosidad, y en respeto a que salvaron la vida de Tomoyo les diré que el hecho que ustedes estén aquí presentes es porque son bienvenidos por esta casa. Es todo lo que puedo explicarle. Disfruten de su te, por favor.
Sin más explicaciones, Nakuru se retira. Fye observa las galletitas en forma de luna y toma una.
-¿Quieres probar una? No tienen veneno.
Kurogane no responde, siquiera se da vuelta para verlo. Simplemente se dirige hacia la ventana, la misma en la que él suele enfocarse desde el auto. Había logrado su objetivo, el cual le había traído tantas discusiones con la viuda, y sin embargo no siente ni un poco de su orgullo satisfecho. Corre la cortina y mira hacia el exterior; en verdad no hay nada oscuro o aterrador allí tampoco. Mira una vez más, para cerciorarse que allí afuera en verdad no hay nadie. ¿Y entonces por qué ese sentimiento de estar siendo vigilado? Luego se lleva la mano a la frente, cada vez siente más calor. Muchas sensaciones raras se agolpan en su cuerpo y en su mente, pero todas ellas responden a un mismo impulso; el de salir de allí lo antes posible.
Lelouch se dirige hacia Nakuru con un gesto.
-Salgo un momento, no recibo buena señal. –dice mostrando su teléfono móvil.
-De acuerdo yo me quedaré por aquí.
Lelouch da unos pasos por el jardín. Del otro lado del teléfono, la voz de una muchacha joven le pregunta cómo está.
-Bien Nunally, ¿cómo has estado?
-Extrañándote. He hecho nuevas pinturas, el señor Kuroshin me ha ayudado mucho, ya no me desmayo con tanta facilidad. Oh, quiere hablar contigo. Te pongo al teléfono.
-¿Cómo está el clima en el pequeño pueblo de Tomoeda?
-Más benigno que en la vieja Inglaterra. Es verdad, aquí el verano es encantador.
-Ya lo creo. Espero que así también lo esté mi querida Tomoyo. ¿Cómo se siente?
-Mejor. Los médicos la estabilizaron, creen que fue un shock por descarga eléctrica. Pero fueron los policías los primeros en llegar. Temo que hayan encontrado algo que…
-Claro que no, no hallarán que pueda comprometerme. Recuerde que nada ni nadie que contraríe mis deseos puede entrar. ¿Y qué podría desear sino el bienestar de mi reina?
Si pudieron pasar fue porque los necesitaba, pero usted ya conoce el dicho: segundas partes nunca son buenas. No va a volver a pasar jamás.
-Pero la señora intentó por su cuenta comunicarse con usted. Si llegó tan lejos seguirá tratando de hacerlo… ¿Cuánto cree que pueda ocultarle que usted…?
-Usted simplemente ocúpese de todo aquello que le pida sin cuestionarla. Por ahora no creo necesario intervenir.
-Como usted diga, señor, pero… ¿es esto lo que tenía en mente?
-No exactamente. Pero conociendo lo emocional que es Tomoyo, una variación de los planes será sin duda más que interesante de ver. Al contrario, sólo vuelve el juego más interesante. Sino no sería divertido.
Lelouch sonríe, como todos los que conocen a la perfección lo que hacen.
-De acuerdo, me ocuparé que todos los encargos de la señora estén listos a la brevedad. Avísale a mi hermana de que trataré de ir al menos un día del feriado, por favor.
El gon de los taiko se escucha a lo lejos. La gente los acompaña con el sonido del canto y las castañuelas. De ese modo, la gente de Tomoeda se prepara para recibir a reunirse con su familia de este y el otro mundo, celebrando la vida una vez más. Tomoyo se incorpora con alguna dificultad para mostrarle a Watanuki por la ventana el árbol de cerezos que marca la entrada al cementerio, ahora decorado con faroles y el incienso que los sacerdotes encendieron en honor de los buenos espíritus.
-Kimihiro, sé que tienes que irte al anochecer pero, ¿te gustaría quedarte a comer? Podríamos ir a pasear por Tomoeda luego, aquí los festivales son siempre divertidos. O al menos así los recuerdo yo.
-Claro. –responde Watanuki. –Pero yo prepararé la comida. ¿Qué le gustaría, señora?
-No sé bien. –dice ella, cerrando sus ojos y mostrando una gran sonrisa. -Pero si lo preparas tú de seguro será algo delicioso.
Para que contar el tiempo que nos queda
Para que contar el tiempo que se ha ido
Si vivir es un regalo y un presente
Mitad despierto, mitad dormido
Mitad abierto, mitad dormido
FIN DE PARA NO OLVIDAR
23 de Diciembre de 2009
El párrafo del final es parte de la canción "Para no olvidar" de Los Rodriguez, el cual también es Op de la historia.
¡Hola a todos! ¡Al fin! Llegamos al final de la historia, aunque y como está basada en personajes creados por Clamp, no es más que el final de una primera etapa.
Escribir esta historia me llevó muchísimo sacrificio. Lo que estaba planeado para ser algo cortito se convirtió en algo más grande. Para los que me han leído en otras ocasiones, quizás se haya notado poco esta vez, pero me demoré con esta trama muchísimo más tiempo de lo planeado, dado que la empecé más o menos en noviembre del 08 y esperaba tenerla para febrero del 09. Diversas circunstancias de mi vida lo fueron retrasando pero no impidiendo completamente. Creo que quedará con el tiempo también como testimonio de momentos de verdadera crisis interna y externa, como un mundo que se resquebraja, para usar una metáfora de TRC. Pero así como le ocurre a Tomoyo que en un mundo oscuro y aparentemente sin futuro se aferra a cambiar su destino, yo confío en lograr lo mismo.
Quiero agradecer a todas las personas que siempre me están dando su energía y apoyo, sobre todo a Tiljaunque, que aunque no es la primera vez que me ayuda, realmente ha sido un verdadero espejo al que consultar dudas, opiniones, decisiones. Ella es de esas personas sumamente talentosas pero que siempre mantiene un perfil muy discreto en lo que hace. Creo que esta historia tiene una parte de ella que es ineludible y me parece justo que se sepa, ya que si no fuera por sus relatos sobre la "lógica" del mundo Clamp no creo hubiera sido posible armar esto sin que sea un pastiche de incoherencias.
Este es un relato sin grandes pretensiones en cuanto a la popularidad, no intenta ser un fic con altas cantidad de lectores. Sin embargo espero que impacte en un público exigente, que rompa los moldes de lo conocido. Quiero que sea una historia sin elementos fijos: sin una pareja que seguir y que de algún modo debe armarse, quiero que esté libre de ello. Es una historia por demás ambiciosa, porque intenta explorar una forma de relacionarse y de sentir de los personajes tradicionales sobre todo Tomoyo y las personas que le son cercanas: Sakura, Eriol, Kurogane de un modo que no se haya visto antes más allá de los típicos fics de tal o cual pareja. Es como llevar al límite su personalidad, destruirla y volverla a armar. Que sea como todas las otras que nos muestra Clamp, y al mismo tiempo única.
También agradezco a Saori Luna que sin querer ha moldeado con su concurso de relatos de Tomoyo y Eriol mi interés por esta serie y estos personajes, ya que todo lo que ven: la casa, la carretera, el niño, etc, son parte de las ideas creadas para "Nueva infancia", la historia que escribir como resultado del concurso que ella organizó. Sólo que ahora todo ha sido llevado a otros extremos. ES CCS con la atmósfera de Holic (para mi uno de las mejores historias hechas por Clamp y por cualquier otro mangaka). No es un gran relato épico, se va por las finas líneas… es sobre destino, cumplido, incumplido, pagado y ganado.
¿Qué más decir? Mientras escribía la escena en que entran Kurogane y Fye a la mansión (escena que estuvo tan en duda como la participación de ellos en la historia pero que me resultó irresistible finalmente) me recordó inevitablemente (qué palabra) a Saint Seiya y la saga de las 12 casas. Es increíble la impronta de esta serie en el subconsciente otaku mundial. Cuando vi a Mokona comparar la velocidad de escribir mensajes de texto con un Pegasus Ryu Sei Kei en Holic Rou me di cuenta que incluso para Clamp no se puede escapar de esa influencia. Y en una escena de Saint Seiya Lost Canvas en que Atena viaja al mundo de los sueños, uno se da cuenta que no hay coincidencias, sólo Hitsuzen incluso a la hora de crear. Por eso otra dedicatoria a Yuuko-Chan, espero algún día leas todo esto y sepas que sin darte cuenta aquí también hay mucho de ti, y ojalá volvamos a saber de ti, también formaste parte de esto, al igual que todos los lectores. Por eso les pediré que por última vez me den sus opiniones, ya que esto esta hecho con todo el corazón para ustedes.
Aunque aquí cierra este relato se dejan abiertos varios interrogantes: ¿Por qué Lelouch ayuda a Eriol? ¿Está vivo Eriol ¿Es realmente él? ¿Cómo se presentará ante Tomoyo, si es que decide hacerlo? ¿Cuándo obtendrá el gran poder Mamoru? ¿Será para el bien o para el mal? ¿Se convertirá en el nuevo dueño de las cartas? ¿Logrará decirle Tomoyo a Watanuki que conoció a su madre? ¿Logrará saber ella que Sakura vive? ¿Qué pasará con Kurogane, siendo su destino encontrarse con Tomoyo siempre?
No sé cuanto tardará en salir la continuación de esta historia; por el momento creo unos cuantos meses. Por un lado me dedicaré a terminar otros trabajos y por el otro le daré tiempo a Holic Rou a avanzar. Como dije en ocasión pasada; al TRC cambiar la perspectiva inicial de que los padres de Watanuki fueran los clones reencarnados, CCS y Holic pasaron a ser dos mundos distintos (cosa que va contra esta trama). Sin embargo sabemos que el feo desestabilizó la lógica del mundo, creando fisuras, así que esperaré a ver que se presenta. No puedo adelantarles mucho de lo que ocurrirá: habrá más personajes de Clamp que harán su aparición, más relación entre ellos. También puede que se formen algunas parejas gracias a este mundo que se desmorona.
Me despido de ustedes agradeciéndoles por todo el tiempo que estuvieron conmigo hasta ahora, y deseándoles muy feliz navidad y año nuevo, y que el 2010 realmente cumpla sus sueños.
Vicky Yun Kamiya
10
Para no olvidar –Epílogo