El Icha Icha es muy interesante. Tanto que ya había leído miles de veces todas las ediciones. ¡Era muy interesante! ¿A quien engañaba? ahora mismo no podía sacar ese asunto de su cabeza. Hacia una semana que había comenzado la apuesta y no había descubierto nada; por el contrario, desde aquel día en que derrumbara la foto, no ocurrió nada más que la dijera lo que Iruka tenía. Era más fácil desistir de la apuesta; no quería perder esa, apenas quería librarse de aquello. Pasar tanto tiempo con Iruka no le estaba haciendo bien, estar al lado de él le despertaba cierta rabia…no sabia del por que de la rabia, de la incomodidad. Quería apenas que aquella payasada acabase.
-¡Hola Kakashi! – Y encima de todo tenía que aparecer Gai para atrapar su raciocinio-¿Cómo andan las cosas con Iruka-sensei?
No entendió si aquella pregunta tenia o no un doble sentido. El solo quería resolver aquel asunto en sus pensamientos, pero tenia que llegar el idiota verde. Continúo leyendo su libro fingiendo no dar importancia.
-Esta bien.- pocas palabras para mentir. No estaba bien, una semana era mucho para Kakashi, quería desistir, pero tenia algo que lo impulsaba a continuar.
-¿Cuáles son los métodos de investigación?- si Kakashi quería que el asunto acabase, Gai quería continuar el asunto.
Que método tonto e infantil. Debería de matarse por haber pensado en un método tan idiota. ¿Un perro? ¿No había nada mejor? ¿Algo que no fuera tan próximo a aquella persona? Claro que el no respondio a la pregunta de Gai. Kakashi observo para otro lado y vio la figura de Iruka, cargando papeles que posiblemente eran pruebas, saliendo de la academia Ninja. Reparo en que el sensei se paro en la entrada y comenzó a ver para los lados como si estuviera buscando a alguien. Era de esperar aquella acción de Iruka, ya que desde que Kakashi comenzara a transformarse en un perro, todos los días el animal estaba ahí en la entrada esperando a Iruka.
Pero aquella forma de actuar era un poco extraña ya que Iruka pasaba los ultimos días reclamando de la persecución del animal y del desorden que causaba cuando lo dejaba entrar en su casa. Kakashi reclamaba por pasar tiempo demás al lado de Iruka que ni recordó de los momentos graciosos, como por ejemplo, el susto de Iruka al encontrar sus papeles todos manchados de lodo, o de la vez que encontró sus ropas rasgadas por garras. Para Kakashi, ver a Iruka nervioso era, digamos, interesante hasta un poco caliente. ¿Caliente?
-¡Kakashi! ¿No vas a ir allá?- y ahí esta de nuevo Gai interrumpiendo sus pensamientos. Pero estaba pensando demás.
-¡No! Mi método no exige que vaya allá.- no era exactamente una mentira. No era el, Kakashi, quien iría allá era K.
Observo nuevamente a Iruka, este estaba un poco distraido por estar conversando con un joven de cabellos azulados y amarrados en una cola de caballo. Kakashi tenía casi certeza de que conocía ese joven que probablemente seria un jonin, cuando ese joven se fue, Kakashi percibió cierto alivio de Iruka, por el otro haberse ido.
-¡Hasta luego –Gai! – Kakashi salio sin esperar una respuesta.
Siguió en dirección de Iruka fingiendo que leía su Icha Icha. Cada vez se aproximaba al joven sensei, y en el momento apropiado choco con el lo que hizo que los papeles de Iruka fueran al piso. Kakashi continúo su camino como si no hubiera pasado nada. Iruka estaba un poco furioso en relación a la indiferencia de Kakashi al hecho del pequeño accidente, fue solo cuando Iruka se agacho para poder recoger los papeles que el albino paro de andar y observo para atrás con una cara un tanto fingida.
-¿Iruka-sensei?- hablo como si hubiera reparado en el otro en aquel momento- No deje papeles tirados así. Además de hacer basura esos parecen importantes.
-¡Están en el suelo por que choco contra mi Kakashi-sensei! – continuo recogiendo los papeles, pero un poco más irritado por el actuar de Kakashi.
-Hummm...… ni había percibido que choque contra usted.- los ojos de Kakashi se curvaron demostrando estar sonriendo.- que tenga una buena tarde.- pronunciando la ultima frase de una manera sarcástica y comenzó a caminar sin pedir disculpas o ayudar a Iruka.
Continuo recogiendo los papeles, no se irritaría, el otro siempre tenia respuestas para todo lo que el decía.
-¿Quiere ayuda Iruka-sensei?- un pulgar levantado y una pose idiota, Maito Gai apareció para mejorar el día. Gai observo la forma en que Kakashi se comportaba de lejos, encontró extraño el hecho de que dijera que no necesitaba llegar cerca de Iruka, pero llego cerca, derribo las cosas de él y huyo de una forma un poco extraña.
-¡No hay problema Gai-sensei! Ya recogí todo.-respondió tímidamente.
-Pero si necesita, siempre estaré disponible para ayudar.- el otro solo respondió afirmativamente con un movimiento de cabeza. Gai aprovecho para retirarse con una velocidad sorprendente que llegaba a levantar polvo y que hizo que los papeles de Iruka volaran nuevamente.
Solamente suspiro y volvió a recoger los papeles, cuando termino se sentó ahí mismo en el suelo asegurando los papeles, para poder esperar al perrito que estaba retrasado (en la mente de Iruka). Kakashi ya estaba lejos, pero podía apostar que Iruka aun estaría donde lo dejo, esperando al animal, lo que dejaba al ninja enmascarado un poco perturbado. "Maldición, ¿Por qué hago esto?"
K no acostumbraba a demorar tanto, siempre estaba ahí antes de que el llegara. En la cabeza de Iruka pasaban miles de ideas sobre lo que le debería haber ocurrido al cachorro, la mayoría terribles. No gustaba de pensar en cosas drásticas, pero pensó.
-¡Llega pronto! – con la cabeza baja susurro para si.
Cuando escucho ladridos fue hora de levantar la cabeza y dar una sonrisa. Vio correr en su dirección un cachorro, la imagen iba haciéndose más nítida cuando se aproximaba. Cuando llego al frente de Iruka paro jadeante y con la lengua de fuera, además de sacudir la cola. El sensei se levanto con una sonrisa de lado, tomo los papeles en brazos y comenzó a caminar.
-que bueno que llegaste, ya me estaba yendo.- hablo tratando de no transmitir cuan preocupado estaba antes.
"¡Di la verdad! Hubieras estado todo el día esperándome. Confiesa estabas preocupado por mi" el perro ladro.
-¿Quieres saber? Voy a examinarte hoy. Voy a ver lo que sabes hacer. Iruka sonrió y continúo mirando para enfrente.
"¿Ehh? ¿Qué es lo que pretende hacer?"
-¡Solo voy a dejar esto en casa y voy a llevarte a un lugar! – Iruka se refería a los papeles cuando decía dejar en casa.
¿Cuál seria ese lugar del que Iruka estaba hablando?
Continúa…
Hola, ya saben esta historia es de Aniagreen escritora brasileña, yo solo la traduzco, espero que les este gustando.
