Con expectativa miraba el reloj colgado en la pared. ¡Ya casi era hora! Un poco más, y algunos informes de misiones y ya estaría liberado. Puso su mentón en una mano y con la otra golpeaba la madera de la mesa con una pluma. Sonreía y veía las manecillas como se movían. Veía el tiempo desaparecer como siempre ocurría en su vida, el tiempo volaba de sus manos así como los recuerdos que un día cualquiera se fueron y regresaron en momentos inesperados.

-¿Tienes prisa Iruka-sensei? – escucho que hablan con él. Aquella voz que nunca olvido y lo dejaba nostálgico. Rápidamente corrigió su postura ante la presencia de Hatake Kakashi.

-¿Perdón Kakashi-sensei? – no entendió la pregunta del otro.

-Porque, como estuviste parado un buen tiempo viendo aquel reloj pensé que tenias prisa.

-No tengo prisa.

-Bien, te traje el informe.- extendió para el otro un papel. Iruka recibió con una sonrisa y espero que él otro se fuera, como es costumbre, lo que no ocurrió.- ¿Vas a estar ocupado más tarde?

Era de extrañarse con ese tipo de pregunta del ninja copia. Tomo a Iruka desprevenido haciendo que se sonrojara levemente, haciendo que desviara la mirada prefiriendo mirar las pilas de papeles a su lado.

-Creo que voy a estar…- respondió.

-Vas a estar…- la voz del otro cambio levemente, su mirada era crítica.- ¿Acaso te vas a encontrar con algún amigo? – el tono de voz era un poco celoso.

-¡Tal vez valla! - respondió un poco ansioso, la forma de hablar y mirar de Kakashi lo estaban dejando retraído.

Kakashi coloco sus manos en los bolsillos, miro para el reloj. El rogaba para que Iruka no esperara por Kaito. Por algún motivo no le caía bien. Podía ser con todos menos Kaito.

-¡Deseo mucho que conozcas a K, Kakashi-sensei! – Iruka cortó sus pensamientos, sonreía abiertamente con los ojos castaños brillando. Entonces era k a quien Iruka se refería a con quien podría encontrarse más tarde. Por lo menos eso lo alivio.

-Me gustaría mucho conocerlo. Deber saber que me gustan mucho los perros.- sonrío por debajo de la mascara y dio la vuelta.- Hasta luego.

Salio sin escuchar la despedida del otro, ya afuera de la oficina fue a un lugar desolado. Se paro mirando hacia atrás para cerciorarse. Estaba comenzando a tener cierta desconfianza de lo que estaba pasando con él.

"Desconfianza no es certeza." Pensó. Después de un tiempo de pensar hizo un clon, Kakashi se transformo en un perro gris. El perro salio corriendo del lugar y el otro Kakashi tomo un libro de su bolso y camino hacia la otra dirección.

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Iruka salía sin prisa del lugar en donde estaba, miraba la entrada de luz clarísima que ahí había, al salir se encontró con su pequeño compañero esperándole. Sonrío, ya esperaba eso. Se aproximo al animal.

-¡Hola K! ahora podemos irnos.- camino siendo seguido por el perro.- Hoy me levante con el presentimiento que será un día extraordinario.

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-¡Valla tienes una cara de cansancio Kakashi! – Gai hablo con las manos en la cintura.- debes estar haciendo más ejercicio, así como yo.- sus dientes brillaron.

-¿Me llamaste para hablar de eso? – respondió leyendo el Icha Icha.

-¡Andas muy nervioso! – al escuchar eso de Gai tomo el libro con más fuerza y una vena comenzaba a aparecer en su frente.- Pero no fue por eso que te llame, fue para preguntar cuando va a acabar esto. ¡No estas consiguiendo nada!

-Solo estoy comenzando Gai. Y no te preocupes si estoy consiguiendo.- Guardo el libro.

-¡Estas consiguiendo quedar loco! – Hizo una broma sin gracia.- Lo persigues por todos lados transformado en un perro. Cuando estas como tú mismo solo lo vez. Y no me dices nada sobre él, confiesa ya que ese chico no tiene nada.

-Él tiene algo.- Hablo seriamente.

-¿Y que será? – Gai levanto una de aquellas enormes cejas.

-¡Fue para descubrir eso que entre en la apuesta!- miro para el cielo sin interés.

Gai miro para él otro colocando una mano en la barbilla. Después inclino la cabeza mirando hacia el suelo.

-Seria más fácil si desistieras. Ya acabaría esta apuesta. – hablo.

-Nada de eso. Ahora que la apuesta de verdad comienza.- La respuesta no vino de Kakashi, y si de otra persona.

El viento llevaba consigo un olor desagradable a tabaco, el cigarro que se estaba quemando soltaba humo con un olor fuerte. Él fumador en cuestión se dedicaba a llenar sus pulmones con aquel humo y al poco tiempo ser soltado. Retiro el cigarro de sus labios dio una leve fumada en el para dejar caer sus cenizas, luego volvió a fumar.

-¿Asuma? – Kakashi quedo un poco sorprendido, ladeo la cabeza.- Es una situación un poco difícil ahora.

-Puedes estar tranquilo Kakashi, vine para facilitártelas.- Asuma sonrío de lado.- ¡Quiero participar en esta apuesta!

"¡Estas algo errado!" las caras de Kakashi eran de pura confusión. Gai sonrió.

-¿Quieres participar por que estas seguro que tengo razón sobre Iruka-sensei? – Gai pregunto haciendo aquella típica pose ridícula.

-No.- La respuesta fue rápida.- Mi apuesta es un poco diferente a la suya. Yo anduve observando a un cierto perro seguir a Iruka-sensei, un perro siempre atento, cuidadoso y repare que él es un poquito celoso.- Gai no entendía lo que él otro quería decir, Kakashi ya estaba entrecerrando el único ojo visible.- Gai tiene razón, andas muy nervioso últimamente.

-Ve al grano.- Kakashi dijo, intentando desviar la atención. Gai no estaba entendiendo nada.

-Mi apuesta es la siguiente, a causa de la aproximación de Kakashi él va a llegar a ser intimo de Iruka-sensei.- Soltó una fumarada al mismo tiempo que sonreía.- muy intimo, en mi modo de decir. Creo que tú entiendes Kakashi.

-Yo no entendí nada.- Gai hablo.

-En el caso de que ganara la apuesta, voy a querer ayuda para conquistar a una persona.- Asuma continuo.

-¡Claro! ¡Soy bueno conquistando! – Gai se animo.

-De preferencia voy a querer ayuda de Kakashi.- Gai dejo caer la cabeza indicando derrota.

-¡Acepto la apuesta!

-¿Estas seguro Kakashi? – Asuma hablo en un tono irónico.

-¿Crees que no me puedo controlar?

-No cuando estas cerca de Iruka-sensei.

Kakashi bajo la cabeza colocando sus manos en el bolsillo nuevamente. Hubo un tiempo de silencio, hasta que Kakashi se transformo en humo.

-¡Un clon! – Gai su puso nervioso por la falta de consideración del otro, él no había ido personalmente y si mandado un clon.

-No es interesante, Kakashi prefiere transformarse en un perro a venir para acá. Prefirió mandar un clon que dejar un clon con Iruka-sensei. – Movió los hombros.- ¡Hasta luego Gai! – desapareció.

-¡Pero yo no entendí nada! – Gai pataleo.

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-Sabes K, es interesante esa aproximación repentina de Kakashi-sensei.- Iruka estaba sentado en un banco y el perro a su lado mirando para la nada.- Yo pensaba que él me odiaba.

"¡Tantas veces tengo que decir que no te odio!" miro hacia una dirección donde venían caminando unas mujeres muy atractivas. Andaban osadamente por la villa, una de ellas miro hacia Iruka y susurro algo para la otra. Luego las dos pasaron frente al sensei sonriendo de manera seductora.

-¡Buenas tardes! – hablaron al mismo tiempo.

-Buenas tardes.- respondió.

-¡Que bonito perro tienes! – Una de ellas acaricio al perro. Uso como disculpa para acercarse.

"A Iruka se le da bien, consiguió dos." Kakashi pensó entretenido, nunca había pensado en Iruka estando encima de alguien. Pero viendo aquella situación lo encontró interesante. Las dos mujeres se sentaron en el banco, una a cada lado de Iruka, este estaba serio.

-¿Solo están tú y tu perro? – Una de ellas pregunto muy próxima Iruka, que colorado se separo un poco, estaba enrojecido.

"Iruka pareces la presa. Toma la iniciativa" el perro solo encaraba a los tres.

-Solo.- respondió bajo y poniéndose más rojo.

-¿Quieres una compañía, o dos? – una pregunto.

-No gracias. Estoy bien solo.

"No creo que hayas dicho eso Iruka." Las dos mujeres pusieron cara y se levantaron, partieron como si hubiesen sido insultadas. El perro miraba incrédulo para las mujeres y hacia Iruka.

-¡Debes de estar sin entender nada! – Iruka hablo para el perro. Se levanto y se fue caminando en dirección opuesta a la de las mujeres.- Encuentro a las mujeres atractivas, pero…

"¿Pero…?"

-¡Digamos que soy homosexual!- coloco sus manos de lado y miro para otro lado.

"¡No lo creo!" el perro miro hacia la nada. "¿Era eso lo que tanto escondías? No, no es…" el perro se asusto al ver a Iruka mirarlo.

-¡Vas a guardar ese secreto! – Hablo jugando- Hasta parece que un perro sabe hablar y va a salir corriendo para contarle a todo el mundo.- Hablo para si mismo.- ¡Valla! ¿Viste K? Solo de andar contigo ya estoy quedándome loco.

Anduvieron caminando por una parte donde no se encontraban muchas personas. Ambos perdidos en sus pensamientos. De súbito Iruka para de caminar, el perro continuo un poco, pensando que luego Iruka comenzaría a caminar. Pero sintió una presencia desagradable., el perro volteo. La escena que vio no le gusto. Manos firmes estaban rodeando la cintura de Iruka, estaban abrasándolo por detrás con posesividad.

"¡Kaito!" el ninja de cabellos azulados apretó más a Iruka, descanso su cabeza sobre el hombro de él y aproximo sus labios a la oreja de él.

-¡Cuánto tiempo Iruka! – Iruka parecía estar totalmente sumiso a Kaito, su cara estaba roja, no se veía bien, pues estaba cabizbajo, pero parecía que sus ojos estaban levemente húmedos.- Pase mucho tiempo lejos de esta villa, pero cuando regrese hablaste conmigo una vez, parece que me estas evitando.- Beso levemente el cuello de Iruka. El perro comenzó a gruñir quedo.

-Es…que yo… estoy muy ocupado.- Miraba hacía el suelo. No recordaría nada, nada.

-¿No guardaste resentimiento por lo que paso, o si? – Kaito hacia el intento de dejar los cuerpos bien juntos.- sabes que yo solo quería ayudarte.

"¿Ayudar en qué? ¿Alguien me puede explicar?"

-¡Lo sé! – susurro.

Kaito lo volteo, quedaron frente a frente. Los rostros estaban próximos, Iruka agarraba los hombros de él y miraba al suelo. El ruido del gruñido se hacia cada vez mayor.

"Apártate de Iruka." Garras bien afiladas estaban a la vista, saliva comenzaba a escurrir del animal que intentaba controlarse al máximo, la mirada del animal era de puro odio. Las dos personas presentes no prestaban atención a esa inusitada escena, Iruka no tenia la mente es ese lugar y Kaito estaba entretenido en deslizar sus manos por Iruka. El perro ya no aguantaba más lo que veía.

-Si sabes que fue para ayudarte, entonces quiero que también sepas que quiero ser más que un colega.- Él quito las manos de Iruka sobre sus hombros y las atrapo atrás del sensei. Sonrío por la forma en que él otro estaba ido y era tan fácil de dominar. Coloco una mano en la nuca de Iruka obligando a mirarlo, y se aproximo.

Rápidamente tuvo que apartarse del joven sensei a causa de que el perro casi lo ataca. Iruka cayó sentado al suelo, despertando de su trance que él mismo creara para su protección. Sentado en el piso miro para K que estaba enfrente de él gruñendo y ladrando con furia para Kaito.

-¿Ese es el perrito K? – Kaito pregunto con sarcasmo. Iruka apenas movió la cabeza afirmando.- Lindo.- En ese momento hablo con enojo del animal.

Kaito miro una última vez para Iruka y se retiro rápidamente. K de la nada se calmo y miro para Iruka de una forma desconfiada. El perro se aproximo al otro y lo encaro. El sensei intento acariciar al animal, pero este desvío y comenzó a andar, Iruka se levanto y lo siguió, ya sabia que camino estaba siguiendo, el de su casa. El perro estaba actuando de una forma extraña, estuvo frío durante todo el camino, siempre mirando a la gente.

-¿Vas a estar todo el tiempo así? - pregunto sabiendo que nunca le contestarían.- Esta bien te voy a contar sobre el. Su nombre es Inokuma Kaito, es un jonin que hace algunos años se fue a vivir a otra villa por cuestiones diplomáticas. Y ahora regreso.

"No necesitas explicar nada a un animal, ¿Cual es la importancia de esto?"

-¡K! – Lo llamo perplejo, pero el perro continuaba caminando. -Cuándo fue lo de las dos mujeres no actuaste así, pero con Kaito-san lo hiciste.

"Por que con aquellas dos mujeres tenia la certeza, sabia que no tendrías el coraje para estar con ellas, pero con tu adorado Kaito-san tengo la certeza que estarías y ya estuviste"

-¡K! – lo llamo nuevamente, pero el perro no volteaba.

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El cielo estaba oscuro y estrellado, bello y triste. Iruka miraba la noche por la ventana, estaba tomando una tasa de té, al tomar un trago miro al perro que estaba echado en frente al sofá con una mirada pérdida para la puerta. Estaba en aquella posición desde horas, Iruka estaba empezando a preocuparse. Él no sabia si los perros tenían depresión o no. puso la tasa sobre la mesa y se aproximo al perro. Se puso en el suelo con los pies descalzos sobre el sofá, tapando la visión que el perro tenia de la puerta, el perro lo vio un poco nervioso.

-¡Sabes que puedes irte con tu dueño a la hora que quieras!

"Se que me puedo ir, pero algo me retiene aquí." El perro desvío la mirada de la de Iruka, estaba desanimado.

-Creo que pareces una persona K. ¡Hasta parece que estas con celoso de mi!

"Hasta parece." Era lo que quería creer.

-¿Será que Kaito-san quiere algo serio conmigo? – pregunto mirando para el cielo.

"Eres muy ingenuo." Escucharon golpes en la puerta, el perro continuo desanimado mientras que Iruka se levantaba para atender, miro hacia atrás viendo al animal aun echado, pero dio su atención a la puerta que fue abierta lentamente.

-¿Ka… Kaito? – grande fue la sorpresa con que Iruka dijo el nombre del hombre de cabellos azulados y fue a causa del nombre que K levanto la cabeza para mirar en dirección a la puerta.

-Vine a terminar o que comencé.- Entro sin ser invitado, empujo a Iruka contra la mesa que estaba próxima. Con extrema agilidad junto sus labios con los de Iruka con ardor, invadiendo con prisa. Iruka intento liberarse después de sentir una mano entrar por debajo de su camisa, recuerdos estaban regresando. Kaito no le inmuto el que él otro lo estuviera empujando levemente, continuo con su trabajo deslizando más sus manos en el interior de la camisa y con la otra mano libero los cabellos de Iruka, tomándolos con cierta fuerza.

Kaito no pudo terminar lo que estaba haciendo, pues sintió un dolor lacerante en su brazo que estaba por debajo de la camisa de Iruka. Se separo a prisa del otro y vio colmillos grandes y afilados clavados en su brazo, el perro hacia más fuerza enterrando más sus colmillos. El brazo ya estaba sangrando mucho, el perro jalo con furia el brazo de él, no le importaba si se lo arrancaba, todo lo que quería era alejarlo de Iruka que miraba la escena pasmado. Kaito se cayó apoyándose solo en un codo, con gran furia, cerro el puño para golpear al perro en la cabeza. Antes de realizar el acto Iruka tomo su brazo impidiendo que agrediera al animal.

-Suelta K.- Le mando, pero el perro no obedeció, mordió más el brazo.- ¡SUELTA! – finalmente el animal obedeció.

Iruka soltó el brazo del otro y fue en dirección al perro, que aun tenia furia. Lo tomo por la correa e intentaba empujarlo para atrás. El perro gruñía y ladraba para Kaito.

-Calma amiguito, a pesar de que parece, no estoy atacando a Iruka… vamos.- Kaito hablo irónicamente.

El perro parecía que estaba aun más fuera de si, su puso más furioso. Intento atacar de nuevo a Kaito, ladraba. Iruka tenía dificultad de controlar al animal sujetándolo simplemente por la correa. Con fuerza inmovilizo al animal, apresando su cabeza contra el piso. El perro se retorcía, no quitaba los ojos de los de Kaito.

-Por favor, Kaito-san retírate.- Iruka hablo quedo y con sus cabellos sueltos mirando para el animal, para no tener que ver al hombre de frente. Kaito sujetaba su brazo ensangrentado y encaraba al animal.

-¿Sabes que no voy a desistir de ti?- Iruka permaneció con la cabeza baja.- Estoy muy interesado en ti.- Al terminar de hablar Kaito salio por la puerta cerrándola con fuerza.

Solo después de que Kaito se fue el perro se tranquilizo, Iruka lo soltó. El animal se levanto y encaro la puerta. Iruka intento tocarlo pero el animal rehúso el toque casi mordiéndolo, el sensei cayo al piso a causa del susto que se llevo.

-Si quieres morder, anda muerde.- Los cabellos de él estaban sobre su rostro, los ojos se le llenaron de lagrimas.- Pero tu lo escuchaste, esta interesado en mi. ¡POR LO MENOS ALGUIEN ESTA INTERESADO EN MÍ! – Grito asustando al animal, las lagrimas comenzaron a salir.- Es alguien queriendo compartir su vida conmigo.

"Iruka…" el perro se aproximo cautelosamente y lamió a Iruka.

-¿No te había dicho que en la boca no?- hablo jugando.- Eres muy celoso.

"¡No soy celoso!" el sensei y el animal se quedaron viendo.

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Era común para él siempre llegar temprano a la hora de encontrarse con el equipo, era siempre el primero en llegar y el último en salir. Pero al acercarse al lugar marcado para encontrarse con los miembros del equipo escucho voces. Cuando llego vio a quien pertenecían las voces: Obito e Iruka. ¿Pero por que estaban juntos?

-¡Hola, Kakashi! Aproxímate.- Obito gritaba para él sujetando alguna cosa.

-¡Ven Kakashi-san! – Iruka grito también.- Ven a ver lo que Obito-kun hizo.

Kakashi se acerco con cierta rabia, el trato de los nombres por Iruka era diferente para Obito. Al aproximarse reparo que su colega estaba sosteniendo una cámara fotográfica antigua, una de fotos instantáneas. Y junto a ellos un montón de fotos de cosas inútiles, que solo Obito sacaría.

-¿Por qué él esta aquí Obito, es más por que llegaste temprano? – Kakashi estaba desconfiado.

-No tenia nada que hacer y vine temprano, cuando llegue el tierno de Iruka-chan estaba aquí con esta cámara.

-¿El tierno de Iruka-chan? – a Kakashi no le gusto la manera en que se trataban los dos, aquello era una forma íntima. Iruka se había puesto rojo y tapado sus mejillas con las palmas de las manos.

-Mira, ¿No es tierno? – Obito hablaba y abrazaba a Iruka al mismo tiempo, este no tenía donde mirar de tanta vergüenza.- ¡Hey Iruka-chan! ¿Qué tal si nos tomamos una foto juntos?

Obito tomo la cámara y la puso en posición de manera que tomara una buena foto, Iruka miraba a Kakashi que retribuía la mirada. De la nada Kakashi dio un golpe a la máquina que cayo al piso, dio la vuelta y salio murmurando que aquello era ridículo. Iruka corrió para ver si la máquina estaba entera, mientras que Obito apareció en frente de Kakashi.

-¿Qué te pasa?

-Lo mismo te pregunto a ti. ¿Desde cuando tú y aquel chico son tan íntimos? Tienen que parar de referirse con apodos idiotas.

-Valla Kakashi, no sabia que sentías celos por mi.- Hablo jugando.- Sabia que era atrayente, pero no sabía que Hatake Kakashi caería en mis encantos.

-No siento celos de nadie.- respondió, pero miraba a Iruka que sonreía al ver a la vieja máquina entera. Obito miro hacia donde Kakashi estaba mirando y reparo en la forma de mirar. Sonrío grande.

-¡No lo creo! ¡Tienes celos del tierno de Iruka! – Señalo al enmascarado.- Sabia que la ternura de él te conquistaría.

-Ya te dije que no tengo celos.- Hablo entre dientes.

-¿Quieres ver que no es cierto? – Obito camino en dirección a Iruka, este se levanto con la máquina.

-No se rompió Obito-kun.- Mostró la máquina.

-Que bueno.- miro competitivamente a Kakashi mientras abrazaba a Iruka y depositaba un beso en su mejilla. Kakashi cerró los puños.

-¿Por… por qué hiciste eso? – a pesar de la vergüenza preguntó.

-Por que eres tierno Iruka-chan.- Apunto hacia un lado de su rostro.- ¿Puedes corresponder? – Iruka se puso más rojo, sonrío dulcemente y beso la mejilla del otro ingenuamente.

Con fuerza los separo, Iruka miro la escena. Kakashi estaba sujetando por el cuello la camisa de Obito con furia y la otra mano cerrada en puño.

-¿Te gusta provocar, no es así Obito? – El otro sonrío de lado.

-Sabia que tenías celos.- Kakashi al escuchar eso ya estaba preparado para golpear al otro, cuando sintió una mano delicada tocar la suya. Miro hacia Iruka encontrando ojos puros.

-¿Por qué estas haciendo eso? – Kakashi no respondió, soltó al otro y se retiro rápidamente.

Seguía sin rumbo su camino, entro entre los arbustos. Él se volvía ridículo cuando actuaba por impulso. ¡Él sintió celos!

-¡Kakashi-san! – Escucho que gritaban su nombre y sabia quien era. Iruka corría en su dirección aun con la cámara fotográfica. Paro en frente de él y tomo aire.- ¿Tienes acaso algo con Obito-kun?

-¡Lógico que no!

-Pero parecía que tenías celos por él.

-No fue por él.- Cambio de asunto.- ¿De quien es esa máquina?

-De mi padre.

-¿Ya reparaste que siempre hablas demás de tu familia? No te apegues vas a acabar perdiéndolos.

-No los voy a perder.- se puso malhumorado.

-Más temprano o más tarde vas a perderlos.- Él tenia que lanzar su rabia en algo, pero al ver a Iruka ponerse más malhumorado y voltear las manos para sí no aguanto.

Jalo a Iruka contra sí, se sentó en el piso recargado en un árbol, con Iruka sentado entre sus piernas de espaldas para sí. Lo abrazo por los hombros aproximando su espalda a su pecho. Iruka podía sentir la respiración del otro, se estaba sintiendo protegido.

-¿No te había avisado que no hicieras pucheros? – Kakashi hablo mirando hacia las copas de los árboles.

-No sabia que si hacia puchero me abrazarías de esa forma.- Estaba rojo y retraído.- Mi mama también actúa así conmigo.

-Tu mama te abraza de una forma maternal y yo no.- apretó un poco más a Iruka en aquel abrazo.- Iruka miro un poco hacia arriba, inclinado para poder ver mejor a Kakashi.

-¿Y cual es la forma de tu abrazo?- Kakashi miro extraño y con extrema rapidez soltó el cabello de Iruka.- No, no me gusta así.- Hablo sujetando su cabellera castaña.

-¡A mi me gusta! Obito tiene razón, eres tierno.- Iruka perdió levemente el aire. Y con un impulso infantil intento bajar la mascara de Kakashi, intento, pues el enmascarado sujeto sus frágiles manos.

-¡No! – hablo serio y directo.

-¡Voy a hacer que te arrepientas por no haberte bajado la mascara!

-No se como vas a hacer eso.- Kakashi desafío. Vio a Iruka levantar la cámara y tomar una foto de ellos dos. Espero a que la imagen apareciera en el papel y la guardo es su bolsillo.- ¿Con eso me ibas a hacer arrepentir?

-No.- respondió riendo. Se alejo de Kakashi y se preparo para irse, se giro hacia el enmascarado sonrío mucho avergonzado con la situación. Beso a Kakashi encima de la mascara, no era un beso de verdad, era una travesura. Todo era solo el calor, sin un contacto inmediato. Era un castigo por no haber saciado la curiosidad de un chico en ver su rostro. No sentía la piel, no sentía nada. Pero deseaba no tener una tela separando los labios, aunque aquello había sido un simple toque rápido.- Hasta luego.- corrió.

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-¡No creo que haya hecho eso! – Iruka tuvo otro recuerdo al mirar a K.

"Valla Iruka, no eras tan ingenuo." En forma de perro Kakashi se reía por dentro a causa de ese recuerdo.

-Siempre es así, en todo momento vienen recuerdos que no se por que olvide. Ojala que Kakashi-sensei no recuerde eso.

"Lo peor es que me acuerdo." Vio a Iruka dejarse caer en el piso derrotado, esparciendo su cabello por el piso.

-Que día y que recuerdo.- murmurando miro hacia la ventana que desde su punto de vista estaba de cabeza hacia abajo.- Soy un idiota.

Por primera vez un viejo recuerdo hizo sentir bien a Kakashi, se sintió mal al principio pero adoro el final. Él estaba empezando a entender.

"Tenias razón Iruka. Me arrepiento por no haberme bajado la mascara."

CONTINUARA…

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Gracias por leer y no ser indiferentes, por favor comenten. La peor cosa para un autor es saber que solo leen su historia y que no dan su opinión.-"Aniagreen"

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Bueno aquí tienen el capitulo 8 de "melhor amigo do homem", ya saben esta historia pertenece a Aniagreen autora brasileña, así que si quieren leerla en su versión original, ya saben donde y como encontrarla (Además de que ya va en el capitulo 10).

Gracias a todas aquellas personas que se toman un tiempo para leer esta traducción y que además de todo mandar rvw.

Intentare actualizar rápido, pero no les puedo prometer nada, ya comenzó el trabajo y los capítulos son cada vez más largos.

Hasta la próxima.