Aquí estoy con esta nueva historia, es un poco mas larga que la primera, pero con un poquito mas de drama y vueltas del destino, segundo capitulo.

La punta de tus dedos que toque

Se ha manchado del profundo

color de la oscuridad

Aunque mi sueño esta lejos

Aun de atravesar la fría tormenta

Algún día se hará realidad

Voy a creer en todas mis convicciones

Este es mi poder

Para cambiar el mañana

Capitulo 2 ¡SOLO PENSANDO EN TI!

Verla así le destrozaba el alma, se veía pequeña, indefensa, estaba llena de moretones y llevaba un cabestrillo en su brazo izquierdo, llorando a mares en su hombro, el solo no

podía creer lo que sucedió, el auto en que viajaban fue embestido por un trailer, ella y

Roland tenían suerte de seguir con vida el auto estaba completamente destruido.

Cuando el y sus padres llegaron al hospital, Helga lo vio y corrió a sus brazos como si solo lo esperara a el para dejarse llevar por el dolor. Su ahora esposo se debatía entre la vida y la muerte, en el quirófano de urgencias. Arnold podía sentir el dolor de ella como propio, pues a su pesar, realmente estimaba a ese hombre que estaba tan grave.

-¿Por qué … porque?- Murmuraba Helga temblando en los brazos de Arnold.

-¡No…no lo se pequeña, lo siento tanto, pero veras que el se recupera, es muy fuerte, no se puede deja vencer por esta estupidez. Tranquila… -Dice eso para tranquilizarla pero el mismo parece temblar por dentro pensando en su amigo.

-¡Arnold!- Gritan Phoebe y Gerald al llegar a la sala de espera donde ellos están.

-Hola…-dice el sin mucho esmero.

-¡¿Helga como te sientes?!-Pregunta Phebs. Ella no le contesta sige sollozando en el pecho de arnold como una niña. Phoebe mira a Arnold y el solo mueve su cabeza haciendo una negación, Roland esta muy grave y ella lo sabe.

Son casi las 6 de la mañana cuando el cirujano se acerca a ellos.

-¿Perdon…ustedes son los familiares de Roland Dubois?

-¡Si soy su esposa! -Dice Helga saltando del lugar donde estaba sentada.

-¡Lo siento mucho señora, hicimos todo lo posible…-Helga no escucho mas todo se volvió oscuridad, solo sintió unas manos que la detuvieron antes de llegar al piso.

Arnold mira a Helga, esta dormida, "Es bueno que descanse no hemos dormido nada en dos días". La sala de la pensión estaba toda tirada, después de todo el sepelio había sido ahí, las cenizas de Roland ya habían sido depositadas el mausoleo de la familia de Arnold , ¿Por qué? Roland era huérfano y desde que llego a Hillwood había vivido en la pensión. Era un hombre trabajador, que se gano la confianza de su suegro al ser un gran gerente de sus tiendas. Arnold mira la foto de su amigo pareciera que en algún momento fuera a saltar de ella y decir ¡TADA! ¡Fue una broma! Como solía hacerlo en vida.

-¡Mhm! ¡Me quede dormida…-Dice helga incorporandose.

-¡Ah, si sigue descansando, tranquila! -Le impera Arnold.- ¡O si prefieres ve a descansar a la recamara de Roland!

-¡Si eso estaría bien!-Helga se detiene antes de llegar a la escalera, mira hacia arriba y las lagrimas comienzan a salir de nuevo. Arnold la mira, se acerca y la abraza. Ella se voltea y se hunde en su pecho. -¿Por favor dime porque no puedo dejar de llorar?

-Ha sido tan doloroso, para todos, ni siquiera me imagino como te puedas sentir tú que tanto lo amabas. Le dice sinceramente.

-¡El me protegió Arnold… Puso su cuerpo para que a mi no me pasara nada! El dio su vida por mi…¡¿Por qué?!

-¡Tal vez el sabia, algo que tu no, tal vez lo hizo por que te amaba y te quería viva!

-¡Pero la vida se me fue con el, para que quiero vivir ahora, si no esta junto a mi, ¿Qué me queda ahora…

-¡Yo estoy aquí, somos amigos! ¿No? Yo te necesito junto a mi, no quiero que nunca te pase nada, le doy gracias a dios por verte viva, y le doy las gracias a ese hombre –Señalando la foto de Roland- ¡Por que te protegió Helga, porque tu eres el centro de mi vida!- Arnold se da cuenta de lo que acaba de decir, el no pretendía ser un aprovechado, realmente le dolía haber perdido a su amigo y le dolía que ella sufriera por eso. -¡Lo…

lo siento no quiero que tu creas que yo…

- Esta bien Arnold yo lo entiendo. – Le toca la mejilla suavemente.- Tu eres mi mejor amigo, siempre lo has sido ¿no es cierto?

Helga se separa de Arnold – Iré a dormir un rato, gracias. –Ella sube las escaleras despacio, se ve mas tranquila. Arnold se queda parado en la misma forma en que ella lo dejo, pensando. "No, no siempre he sido tu mejor amigo, alguna vez tu me amaste, acaso… ¿Acaso ya no lo recuerdas?

"¿Por qué a veces, siento que hay un pedazo de mi vida que no recuerdo? Y Solo me pasa cuando pienso en ti, Arnold."

CONTINUARA…