Hola a todos lo que están pendientes de esto de verdad espero que les guste este capitulo, la verdad aun no se ve la famosa carta en todo su esplendor, pero hay unos fragmentos que dan pistas, gracias a todos los que me han dejado reviews, en mis dos historias por ahora, amenazo con más, además ya estamos cerca del desenlace de esta historia. Por cierto mi nombre es japonés Hikaru es Luz y Chiba significa Tierra. Lo cree hace algunos ayeres para un fic de sailor moon que tal vez algún dia suba aqui. Gracias de nuevo y ¡enjoy!

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Desde el primer capitulo.

Canción Traducida: UNMEI WA UTSUKUSHIKU.

EL DESTINO ES TAN HERMOSO

SAILOR MOON

Written by Shiramine Mitsuko

Composed by Tsuno Gouji

Arranged by Kyouta Seiichi

Performed by Katsuki Masako - Sailor Neptune

Saisho ni mitsumeta ano toki kaze no kaori ga shita

Natsukashii egao

Fushigi na chikara ni yobarete meguriaeta imi ni

Kidzuite hayaku hiroi sora no shita zutto sagashiteta

Atsui anata no hitomi wo

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Capitulo 4: ¿POR QUE ME DUELES?

Arnold mira de lejos a sus amigos todos ríen con los recuerdos de Sid, Harold y Stinky, como aquella vez en que casi explotan la clase de química, y de no ser porque Helga tiro el matraz por la ventana, seguro todos habrían salido lastimados, pero al final se quedo en anécdota, todos parecen felices, pero... ¿Y el podrá serlo?, después de lo que sabe... Ya han pasado varios días desde que leyó esa carta y aun le parece una surrealista película de terror.

Una parte le ha estado rondando la cabeza, "Ella comenzó a compartir sus ideas conmigo, sus anhelos, y planes en los cuales siempre estabas tu, como te odie en esos momentos, yo estaba físicamente con ella pero su mente y su corazón siempre estaban contigo, fue por eso que comencé a formular un plan, yo primero seria el dueño de su mente y por ahí llegaría a su corazón."

-¿Como pudo? -Dice el con los dientes apretados.

-¿Te pasa algo Arnold? -El se da cuenta que Lila esta sentada junto a el.

-¿Em.. ¡No, nada Lila, gracias!

-¿Como estas con Helga?- El la mira le gustaría hablar con alguien sobre esa situación extraña en la que esta, pero no, aun no esta seguro de que hacer.

-¡Igual, al menos ya se divierte mas! - Mira hacia donde esta ella y se da cuenta de que lo mira, con algo de ¿celos? en su mirada."¿Que le pasa?" Piensa.

-¡ Si se ve mucho mejor, eso me alegra, ahora solo espero que algún día regrese la antigua Helga, sabes de vez en vez, extraño que me llame señorita perfección, Je, Je!

-¡ Alto.. ¿De que hablas?- Dice el extrañado

-¿Eh? ¡Vamos Arni, todos lo notamos desde que regreso de Paris y nos presento a Roland ella jamás volvió a actuar como, Helga G. Pataki, mas bien parecía una caricatura de ella misma, claro nadie dijo nada por solidaridad, púes ella se veía feliz aunque si bastante diferente pero..¿Acaso tu no lo notaste?- Dice incrédula.

¡¿Que? ¡Claro que lo noto! El fue el mas afectado, pero si tenia que decir algo en defensa de Helga es que realmente ella ya no era ella misma al volver de Paris y ahora el lo sabia, pero y como poder arreglarlo.

-¿Puedo sentarme?-Dice Helga frente a ellos.- Digo no interrumpo nada, ¿verdad?

-¡Claro que no, amiga, es mas, tengo que ir a salvar a mi novio de las garras de los bromistas! - Levantándose y yendo hacia Brainy que empezaba a ser rodeado, por Harold, Sid y Stinky.

-¿Y de que hablaban?- Pregunta Helga con cara de pocos amigos.

-¿Acaso estas celosa? -Mientras la mira profundamente, ella no contesta y el opta por responder su pregunta. -De ti.- Le dice sinceramente. - Esta preocupada por como estas y como tu ya ni hablas con ella, pareciera que vuelve a caerte mal.

-¡Claro que no, la señorita perfección es ...mi amiga. -"¿Que fue lo que dije?" Se pregunta a si misma, con una mano en la boca. Arnold la mira será que acaso, que ella aun pudiera recuperar esos recuerdos perdidos. -Digo... ¡Lila es mi amiga!

-¿Helga?

-¡Si!

-¡Regresemos a la casa, ya es tarde! - Le dice sonriendo, como si nada pasara.

-¡Esta bien, voy por mi chaqueta! -Dice levantándose, pero el la detiene, por un momento fue la antigua ella, solo la abraza con mucha delicadeza.

-¡Siempre te voy a amar Helga, no importa cuanto tenga que luchar, pero te voy a recuperar, aunque tenga que recoger los pedazos de tu mente de uno en uno!

Helga lo mira con una extraña mezcla de asombro e inquietud, pero no lo rechaza, algo le dice que el tiene la respuesta a esa inquietud que la ha estado rondando, el porque de esa sensación de vació que ha tenido últimamente. Ella le sonríe.

-¿Voy por la chaqueta y nos vamos si?

-¡Si...si, ve! - Mientras la ve ir al closet, medita en otra parte de aquella carta. "Todos los recuerdos siguen en ella, solo necesita detonantes para recuperarlos, no olvides darle la caja roja que te di a guardar, no soy tan malo ¿sabes ? Pude haberlos quemado, o echarlos a la basura pero, le pertenecen a ella y de una forma u otra, ellos la hacen ser, quien realmente es."

A la mañana siguiente, Arnold entra al cuarto de trebejos, donde guardo aquella caja roja, que le pareció tan enigmática cuando Roland se la dio. Tiene un buen tamaño, ¿que puede haber guardado ahí?, realmente no sabe que hacer con ella.

La lleva a su recamara, de haber sabido que era tan importante no la habría alejado de su lado. La destapa, es curioso todo lo que cabe en ella, reconoce de inmediato unos libros con tapas rosas, el tiene uno igual en su buró, también recuerda aquel relicario que encontró un día su abuelo, ahora sabia de quien era, había pequeñas notas escritas en servilletas, una foto de el con Helga en la selva, un buen tanto de cartas escritas por el diciéndole a ella cuanto la extrañaba e insinuándole lo mucho que la amaba, y otras cosas pequeñas.

- ¿Como escondió Ronald todo esto? -Dice en voz alta. "Solo si yo estoy muerto esto funcionara, de otro modo, no, es parte de la programación, recuérdalo." Decía en la carta. -Todos estos son nuestros recuerdos, pero no se si deba obligarte a recuperarlos, no quiero ser como el. -Arnold se levanta, guarda la caja bajo su cama, y se dirige a la recamara de Helga. Su puerta esta abierta, ella esta trabajando en el escritorio, según le dijo esta escribiendo sobre un par de enamorados que son separados por el destino, hacia mucho que ella ya no escribía, pero hace algún tiempo que comenzó a hacerlo de nuevo. Se quedo ahí mirándola desde el umbral, hasta que ella lo noto.

- ¡Hola!, ¿que haces?- Dice ella.

- ¡Te miraba! ¿No Puedo?

-¡No lo se Arnold...- Contesta ella sonrojada - ¡La verdad estoy un poco preocupada por esto!

-¿Como? ¿Cual esto?- Dice el inocentemente.

- ¡No es correcto! -Contesta ella con impaciencia.

- ¿Que no es correcto, Helga? - Dice el comenzando a abrazarla.

-¡ESTO! - Grita ella separándolo. - ¡Soy viuda Arnold, pero solo han pasado unos meses y no es correcto lo que siento, cuando estoy contigo!

- ¿Que sientes?- Pregunta el con esperanza.

- ¡ Me... me... ¡¿PORQUE RAYOS ME DUELES TANTO? -Grita ella confundida.- ¿Porque a veces cuando pienso en ti, tengo ese vació en mi alma y siento tanto frió en mi cuerpo, dime porque? ¿Porque si se supone que tu solo eres mi amigo?

CONTINUARA...