Hola a todo el mundo!!!!! Siento MUCHISIMO no haber podido actualizar antes, pero entre examenes y que llevo 3 días esperándo a que me llegue la inspiración (es que es muy timida, la pobre.....¬¬ cabronaaa!!!!). Bueno pues eso, que lo siento mucho (.). Quiero agradecer a Niesugui sus consejos, que han echo que no me vuelva loca con esta viñeta (casi me da un paro cardíaco o algo parecio al ver que no podía escribir nada). También quiero hacer un AVISO importante, bueno, más bien una ACLARACIÓN, ésta viñeta es la primera de otras dos que subiré....de forma no ordenada, también dicho en desorden. ¿La razón? Puedo pasarme 3 días delante del ordenador desesperada y no escribir ni una linea, ahora bien, cuando la inspiración me llega, lo hace a lo grande, por lo que se me han ocurrido un montón de ideas ycomo no podía ponerlo todo en un sola viñeta, pues hago 3. Jejejejejejejejejejeje.
Sin más os invito a que leáis ésta viñeta, la dejo un poco en intriga, las risas vendrán más tarde (por si no os reís con ésta viñeta)
Disclaimer: No he estado nunca en Londres, por lo que no puedo ser JK.
Pd: Todo lo que aparezca en "Cursiva y entre comillas" es lo que piensan o Draco o Hermione o que se comunican entre ellos.
Capitulo 3: Conociendo a la familia
Hermione estaba nerviosa. No, estaba muy nerviosa, había leído infinidad de libros y visto mucha películas, donde, una pareja, después de un tiempo y con una sólida relación-como la suya-sus respectivos padres se conocían. Ella pensaba que cuando le llegara el momento no habría ningún problema y que todo podría salir bien. Claro, de pequeña soñaba con casarse con su vecino, que era muggle y que sus padres ya se conocían, por lo que no habría problema alguno. Cuando fue a Hogwarts, y empezó a salir con Ron, se dijo que tampoco habría problema alguno, sus padres ya se conocían, por lo que tampoco habría problemas. Con lo que Hermione no contaba, era que acabaría saliendo con Draco Malfoy, su novio desde hacía cinco años, eso sí que era un problema, a parte de que sus respectivos padres no se conocieran en persona, habían oído hablar los unos de los otros. Todos los veranos Hermione despotricaba sobre Draco Malfoy y sobre su odioso padre. Ahora sí que tenía miedo, los padres de Draco podían usar magia, y los suyos no, y por si fuera poco, ella era hija de muggles. No, desde luego, esa comida con la que había soñado e imaginado tranquila, iba a ser de todo menos tranquila.
Draco estaba nervioso. No, estaba al borde del paro cardíaco. Sabía que la presentación de sus padres a los padres de su novia, era algo importante. Tenía que elegir bien a dicha mujer, para que sus padres no le reprocharan su mala elección. De pequeño había pensado presentarle a sus padres una mujer de alta clase social, con una fortuna comparable a la suya, de sangre noble, y ni que decir tenía que debía ser sangre limpia. Nada de sangre sucias. Pero estaba del todo equivocado, la mujer que les había presentado a sus padres no era de alta clase social, ni con una fortuna comparable a la suya, tampoco tenía sangre noble-que él supiera, Hermione no le había comentado nada al respecto-y para colmo de males, era una "sangre sucia". Sus padres entraron el cólera al saber dicho noviazgo, y se opusieron en rotundo a que su único hijo estuviera con una sangre sucia, y que si lo hacía, no sería más un Malfoy. Draco aceptó la sentencia y se marchó de su casa, hacía poco más de medio año que había vuelto a hablar con sus padres, y tanto él como Hermione decidieron presentar a su respectivos padres, dado que ambos ya habían comentado algún que otro plan de boda.
Salió del baño, ya arreglado para la ocasión, vestía unos sencillos pantalones vaqueros y una blusa negra. Vio a Hermione que entraba en el cuarto para ver como iba, ella vestía un sencillo vestido blanco de tirantes que le llegaba hasta las rodillas.
-¿Ya estás listo?-le preguntó con una sonrisa.
-Estoy muerto de miedo.
-Y yo, me preocupa como pueda salir esta comida. Pero bueno, suerte que nos vamos al campo, ahí no pasará nada por hacer magia...
-Esperemos que no haya que usarla contra mis padres. Te doy permiso para utilizar cualquier hechizo para detenerles, no quiero que les pase nada a tus padres, ellos me acogieron con los brazos abiertos cuando me presenté en tu casa con mis maletas, hace cinco años.
Hermione sonrió, de pronto el ruido en el salón les indicó que los señores Malfoy estaban en casa. Bajaron cogidos de la mano y vieron que Narcisa y Lucius estaban inspeccionando la casa con cuidado.
-Necesita más limpieza Draco, te daré unos cuantos elfos domésticos para que lo limpien.
-Le agradecemos el gesto señora Malfoy, pero Draco y yo limpiamos nuestra casa, nosotros solos-sentenció Hermione, dando por acabado el tema.
-Bueno, tenemos que irnos-dijo Draco al ver que su novia le apretaba con fuerza la mano.
-¿A dónde vamos? Creía que comeríamos aquí, ¿Es que vuestra casa es tan pequeña que no hay sitio para cuatro invitados?-preguntó Lucius Malfoy.
-En ésta casa puede haber mucha gente, pero nos vamos a ir al campo, a la casa de verano de los Granger, es un lugar muy agradable, apartado y tranquilo, Hermione pensó que sería un buen sitio para la comida-dijo Draco fulminando con la mirada a su padre.
"Y para lanzar hechizos sin ser vistos."
Hermione salió la primera de la casa, sacó el coche del garaje y esperó a que Draco convenciera a su madre de subir en él sin montar un escándalo.
Después de una hora de viaje, llegaron a un pueblo alejado de Londres, donde estaba la casa de verano de los Granger, un antiguo castillo medio en ruinas hacía muchos siglos, que había sido comprado por el abuelo de Hermione y posteriormente heredado por su madre.
El móvil de Hermione empezó a sonar y los Malfoy se asustaron. Draco rió por lo bajo, Hermione solo sonrió.
-Cogelo Draco, seguro que es mi madre diciendo que llegamos tarde.
Draco rió. Conocía la manía de Jean Granger y sabía lo nerviosa que se ponía cuando iban de visita a su casa, siempre les llamaba media hora antes para recordarles que tenían que ir a su casa.
-Aquí Draco...Muy bien John ¿Y vosotros?...No pasa nada, estamos en el pueblo así que ahora lo compramos-Draco le indicó a Hermione que parara un momento-Claro..no, en absoluto, no es ninguna molestia..hasta ahora.
-¿El pan, verdad?-preguntó Hermione sacando su monedero del bolso.
-Siete barras, más lo que ha encargado-le informó Draco.
-Sabía que lo iba a hacer, siempre lo hace.
Hermione salió del coche y entró en la panadería de enfrente, minutos después salió con dos bolsas y una caja. Draco le ayudó a meter las bolsas en el maletero.
-¿Qué hay dentro de la caja?
-Supongo que un gran pastel por que el suyo se quemó mientras regaba las plantas.
Unas grandes verjas de un color verde oscuro, con un gran bosque detrás de un castillo medio en ruinas y un camino de piedras hasta él, eso era la casa de verano de los Granger. También había una piscina y una pista de tenis, los Señores Malfoy quedaron medianamente complacidos al ver que la casa no era pequeña, comparada con la que tenían en Londres.
Al salir Hermione del coche, un perro, más específicamente un can, salió de la casa y corrió hasta Hermione, que le abrazó, el perro feliz de ver a Hermione le lamió la cara. Cuando vio a Draco se puso sobre dos patas y también le lamió la cara.
-¡Rita! ¿Qué pasa, has visto a Hermione?
Una mujer de unos cuarenta y cinco años, alta, de pelo largo y rubio oscuro que vestía un sencillo vestido verde salió de la casa, al ver a sus invitados avanzó hacia ellos con una gran sonrisa.
-Hermione, estás guapísima-dijo la mujer.
-Gracias mamá.
-Hola, Draco.
-Buenos días Señora Granger.
-Por dios Draco, llámame Jean, no me digas "Señora" haces que me sienta vieja y no se si quiero serlo todavía.
-De acuerdo, Jean te presento a mis padres, Narcisa y Lucius Malfoy.
Jean estudió a los Malfoy. No les caía muy bien, después de ver a Draco en el umbral de su puerta con unas maletas diciendo que sus padres le habían desheredado por estar saliendo con Hermione. Pero finalmente sonrió.
-Señores Granger, un placer conocerles al fin, Draco no hace más que hablar de ustedes.
-El placer es nuestro-dijo Lucius Malfoy besando la mano de Jean.
-Me alegra conocerla, Señora Granger-dijo Narcisa Malfoy en un tono cortante.
Draco y Hermione sacaron las cosa que habían traído del maletero y las metieron en la casa, mientras que Jean hablaba con los Malfoy.
-Creo que a tu madre les ha caído bien-comentó Draco guardando el pastel en la nevera.
-Y también creías que le gustaba la tarta de mora cuando la que le gusta es la de fresa-dijo Hermione-Depende de cómo vaya el día les caerá bien o mal, aunque con lo que está hablando creo que la cosa va por buen camino.
-¿Dónde está mi bruja favorita?-preguntó un hombre alto de pelo gris vestido con unos pantalones de pana y un jersey verde olivo, con una pipa en la boca.
-Hola papá-Hermione le abrazó y le dio un beso en la mejilla.
-Oye nena, tú padre quiere hablar contigo, el teléfono está en el salón.
Hermione salió de la cocina, Los Señores Malfoy y el padre de Hermione, John, fueron presentados. Lucius Malfoy recibió un apretón de manos, mientras que Narcisa recibió un beso en la mano, al igual que Jean.
-Vayamos al jardín trasero, he preparado un aperitivo español antes de comer-dijo Jean.
-Los Señores Granger son muy aficionados a la comida europea, en concreto a la española, está deliciosa-les aclaró Draco a sus padres.
El patio trasero daba a un frondoso bosque, protagonista de muchas historias de terror en el pueblo, había una mesa blanca con un aperitivo típico español, aceitunas, gambas, cerveza, patatas bravas, tortilla de patatas...Al cabo de un rato llegó Hermione.
-Papá se disculpa por no poder venir, pero Mary-Jane tiene que guardar reposo, por lo visto se ha excedido demasiado y ahora ella y el bebé tienen que descansar.
-Ya le dije yo a tu padre que la vigilara, siempre está haciendo esfuerzos de más y eso no le conviene en su estado-dijo Jean.
-Jason tampoco puede venir Hermione, ha tenido un viaje de negocios inesperado y ha tenido que irse a Boston.
"Si solo quería que os conocierais entre vosotros, no quiero presentarles a toda la familia de golpe, ahí si que tendríamos que usar la magia ¿Verdad Draco?"
"No me seas tan pesimista, que tus padres estén divorciados es normal, hay muchas parejas separadas y ahora cada uno ha rehecho su vida y mira el lado positivo, tienes un hermano mayor y dentro de poco tendrás una hermanita pequeña."
-Hermione, es de mala educación mantener una conversación con tu novio sin que nos enteremos nosotros-le dijo John a su hija.
Hermione se sonrojó y vio como el Señor Malfoy fruncía un poco el ceño, de forma muy disimulada. Mientras la Señora Malfoy esperaba poder escapar en algún momento de las alabanzas de Jean. Cada vez que Narcisa bebía un trago de licor o se limpiaba la boca después de beber, recibía un comentario adulador por parte de Jean Granger, después del séptimo se estaba empezando a cansar, seguía manteniendo su "cara de póquer" pero Draco, Hermione y Lucius sabían que estaba llegando a límite, hasta John Granger opinaba que su esposa se estaba excediendo y que dentro de poco haría que Hermione se avergonzase de tener una madre que hablaba por los codos.
-Señor Malfoy ¿Practica usted la pesca?-preguntó John para entablar una conversación diferente a la de su mujer.
-Nunca lo he probado-dijo Lucius seriamente.
-Pues debería, a Draco le encanta, deberíamos ir al lago de aquí al lado a pescar por la tarde ¿Qué me dices joven Draco?
Draco pensó en la primera vez que pescó, nunca en su vida lo había echo, pero Hermione le disuadió y al final fue. Después de unas horas Draco volvió empapado y cuando Hermione le preguntó por qué venía tan mojado, entre tantos murmullos solo pudo entender Prefiero estar fregando todo el día antes que volver a pescar pero días más tarde descubrió que no era para tanto y hasta lo disfrutó.
-Me encantaría John, padre creo que deberías probarlo, es bueno tener nuevas aficiones.
-Las aficiones que no requieren la magia no son unas buenas aficiones-contestó Lucius Malfoy-en cambio las que si la requieren son buenas aficiones por que se necesita concentración.
-¿Y la pesca no necesita concentración?-preguntó John Granger-si nunca lo ha probado Señor Malfoy no diga que no requiere concentración. Hermione querida veo que Draco tiene el mismo temperamento que su padre, esas fueron exactamente las mismas palabras que me dijo cuando le propuse pescar hace algunos meses.
-¿Y dígame Señora Malfoy, usa algún tratamiento facial?-preguntó Jean-por que permítame decirla que esa piel a su edad es perfecta.
-¿Me está llamando mayor, Señora Granger?-preguntó Narcisa Malfoy un tanto enfadada. Puede que Jean Granger fuera unos años más joven que ella, pero eso no le daba derecho a llamarla vieja a la cara.
-En absoluto mi querida Señora Malfoy, solo digo que con la edad la piel se va arrugando, míreme a mí, no tengo ni cincuenta años y ya estoy usando tratamientos para tener la piel suave y sedosa de antaño.
-Pues uso hechizos de vez en cuando, Señora Granger.
-Me encantaría que Hermione me los aplicara.
-Ni lo sueñes mamá, estás paranoica, tienes la piel bien, deja de decir tonterías.
-Pero Hermione, no quiero llegar a los cincuenta y tener la piel como una pasa-protestó Jean Malfoy.
-Yo tengo cincuenta y uno y como bien ha dicho Señora Granger, tengo una piel exquisita-repuso Narcisa Malfoy. No, desde luego que no pensaba dejar que Jean Malfoy la llamara vieja por más tiempo.
-Bueno, como usted misma acaba de decirme, usa hechizos de vez en cuando.
Hermione tragó saliva asustada, eso no podía acabar bien, su madre estaba llamando a Narcisa Malfoy, vieja no, lo siguiente...persona de la tercera edad a la cara y ella estaba claro que no pensaba quedarse corta, vio como disimuladamente Narcisa Malfoy metía su mano en el bolsillo de su largo y negro vestido.
-La caza, también requiere concentración y habilidad-dijo John Granger-y puede llegar a ser muy peligrosa.
-No entiendo el interés de...la gente corriente en montar sobre un caballo y perseguir a un animal.
-Es algo divertido y entretenido, un servidor siempre se lo pasa bien a la hora de cazar, sobre todo con cierto rubio nervioso.
-John, eso solo pasó la primera vez-dijo Draco.
-Los Malfoy nunca nos ponemos nerviosos-dijo Lucius Malfoy.
-pues déjeme decirle Señor Malfoy, que si hijo aquí presente se puso muy nervioso la primera vez que cazó, lo cual es totalmente normal y comprensible, Hermione también lo pasó mal la primera vez que cazó, hace ya muchos años.
-¿Está diciéndome que su hija es mejor que mi hijo?-preguntó Lucius Malfoy.
-Solo digo que mi hija tenía más experiencia que su nuevamenteadmitido hijo.
Draco tragó salida y sus ojos se abrieron al ver a su padre deslizar la mano con cuidado hacia el bolsillo de su traje negro, donde guardaba la varita.
Tanto Draco como Hermione se miraron con temor, después de un asentimiento ambos cogieron sus respectivas varitas con la mano, listos para intervenir en el momento adecuado.
Un ruido les hizo dejar de mirar a sus padres, los dos canes de Hermione, Rita y Roger venían corriendo hacia ellos, saltaron encima de la mesa-la comida acabó encima de Lucius y Narcisa-y se tiraron encima de los Malfoy, lamiéndoles la cara. Draco y Hermione estaban horrorizados.
"¿Qué más puede pasar?"
