Capitulo 3

La caída de un cantante

Una de esas tardes, Gaara va a ver a Naruto como siempre llevándole un ramo de flores.

Entra a la casa sin hacer ruido pues ve que Naruto esta muy concentrado cantando con unos audífonos puestos y como era de esperar se para detrás de él y lo asusta, Naru ante esto salta y tira sus audífonos, para después darse cuenta de que era Gaara.

- ¡Dios! Gaara, me asustaste –sonreía de tan solo verlo y tomando el ramo de flores y de inmediato colocándolo en el jarrón de la mesita de centro-

- Quería darte una sorpresa –se sienta en el sillón y de su chaqueta sacando un par de boletos de avión.

Estira la mano entregándoselos a Naruto y éste los toma un poco nervioso para después agrandar sus ojos de la sorpresa.

- ¿Las vegas? –pregunto curioso el rubio, de inmediato Gaara comenzó a tararear el tonito de la boda y Naru de inmediato supo a lo que se refería-. ¡Oh dios Gaara! –se lanzó a sus brazos casi con lágrimas en los ojos.

- ¿Estás contento? –toma con sus dos manos el rostro del chico para mirar sus ojos-. Creo que ya es tiempo de que demos ese paso Naruto.

- Si Gaara y si estoy contento pero ¿las vegas?

- Claro, todo será mas sencillo, no tendrás que estar corriendo y viendo cuantos invitados serán y luego no tendremos que aguantar a todos los invitados que solo van por la comida y la bebida gratis, te aseguro que ni a la mitad de los invitados conoceremos –Gaara vio como el rostro del kitzune cambiaba.

- Ok, las vegas será –no muy convencido pero queriendo comprender las ideas de su prometido.

- Naruto –lo miraba fijamente-. ¿Vas a actuar como todos y decirme que esta bien como lo he dicho? –sonreía de medio lado.

- No, claro que no. Se que será maravilloso.

- Bien, haremos una cosa, haremos la boda como a ti te gustaría, con toda la familia, la recepción y los invitados que solo van por lo gratis –de inmediato el rostro de Naru cambio y lo abrazo.

- Gracias Gaara, verás que será una hermosa boda y hasta tú te divertirás.

- Todo lo hago porque seas feliz Naru.

- Gracias Gaara –besa sus labios suavemente y después se abrazan.

Habían pasado cinco días desde lo sucedido a Sasuke y nadie sabía nada de él, así que Kakashi se dirigió a donde sabía perfectamente que estaba, llegó a casa de su hermano y se encontró a Itachi regando el jardín.

- Hola Itachi ¿Dónde esta Sasuke?

- Sigue en el sótano, sigue deprimido y todo por culpa de esa pelos de chicle –Itachi enfurecía cada vez que pensaba que por culpa de esa mujer su hermanito estaba sufriendo.

- Iré a verlo, es tiempo de que levante cabeza, tiene que dejarlo atrás.

- Me parece bien, creo que es ahora cuando necesita de sus amigos.

Kakashi siguió su camino hasta donde estaba la puerta contigua que pertenecía a Sasuke y como no le abría sacó la llave de donde sabía la tenía escondida y así entró.

- ¡Vaya Uchiha! Te ves realmente terrible.

- ¡Déjame en paz Kakashi! –se voltea y se tapa hasta la cabeza con la sábana pues ni siquiera se había levantado.

- Vamos Sasuke, no debes permitirle a esa mujer que acabe contigo, no le des ese gusto. Además muchas hacen fila por salir contigo.

- Soy un asco Kakashi.

- No, no lo eres, la que es un asco es ella, ahora te vas a levantar e irás a trabajar como todos los fines de semana, anda levántate.

- Esta bien, ya voy, no me jales idiota –Kakashi estaba satisfecho por haber logrado sacarlo por lo menos de la cama.

Un poco mas tarde, Sasuke se presenta con su grupo en una boda mas, sin embargo ni siquiera la voz le salía bien, estaba demasiado dolido y resentido, todos se quedaron boquiabiertos al escucharlo cantar.

Iruka se acercó a Kakashi y sorprendido por Sasuke le pregunto:

- ¿Por qué habrá venido a trabajar? Acaba de pasar por una decepción grande ¿A quien se le habrá ocurrido aconsejarle venir a trabajar? –Iruka veía que sufría el chico.

- La verdad, no sé quien pudo ser el idiota –Kakashi comprendió que había sido una idea bastante estúpida pues veía como Sasuke se desquitaba con los invitados y hasta con los novios.

Sasuke ya no pensaba solo dejaba salir su frustración atacando de manera inconciente a todos los presentes de pronto el papá de la novia que no soporto un minuto mas, se levantó y se puso delante de Sasuke metiéndole tremendo puñetazo en la nariz haciendo que el cantante se fuera de espaldas y cayera al suelo, en tanto el padre de la novia seguía propinándole senda golpiza y los ahí presentes solo se acercaron para detenerlos.

Unas horas mas tarde que todo se hubo mas o menos calmado Naruto salio hacia donde estaban los contenedores y lo vio ahí escondido dentro de uno de ellos.

- ¿Me preguntaba donde estarías? –le sonrió tiernamente mientras que Sasuke lo miraba

- ¿Aún me buscan? –le pregunto ya mas calmado, levantándose y saliendo del contenedor de basura.

- Creo que ya no, aunque aún quedan dos o tres policías interrogando a los invitados.

- Bueno, creo que mejor me voy –caminó un poco y antes de que se fuera Naruto le dijo un poco mas sonriente.

- Ya fijamos la fecha de mi boda –trataba de animarlo como podía pero realmente le causaba algo en su pecho verlo en ese estado pero que ni el mismo sabía lo que sucedía.

- Me alegro por ti, serás muy feliz.

- Gracias. El viernes habrá una reunión en casa de mi prometido, me gustaría que fueras.

- La verdad, no estoy para reuniones ni nada, ya viste eché a perder mi trabajo y me llevé por delante a mis amigos.

- No te preocupes Sasuke, solo estas pasando por una situación y ya verás que pronto te sentirás mejor –Naruto se acerca a él y toma sus manos entre las suyas.

- Gracias Naruto, eres una gran persona –le sonríe y Naruto se alegra de por lo menos verlo sonreír-. Bueno mejor me voy no quiero mas problemas.

- Cuídate Sasuke –le dice mientras lo observa como se aleja y solo el chico levantó la mano para despedirse.

Naruto se quedó unos momentos mas sentado en una de las escaleras, pensando en como se debía de sentir Sasuke, realmente se veía abatido, no podía creer como es que la persona que creías que te amaba podía simplemente dejar todo así como así, sin tan siquiera dar una buena explicación.

Esto enojaba se sobremanera a Naruto porque a pesar de todo Sasuke le parecía una persona un poco solitaria y que le hayan hecho esto tal vez lo alejaría mas de las personas, así que se propuso volver a levantarle el ánimo.

- Naruto, es hora de irnos ¿Ya estás listo? –le decía Iruka desde la puerta.

- ¡Oh! Si ya estoy listo Iruka solo tomaba un poco de aire –sonreía mientras se levantaba y caminaba junto a su primo para volver a casa.

Continuará…