Capitulo 7

Comienzan los preparativos 2ª. Parte

Al otro día Sasuke y Kakashi pasan temprano por naruto para seguir con los preparativos, esa mañana iruka acompañaría al rubiecito ya que no tenía nada más que hacer y realmente parecía ser divertido ya que naruto le platicaba como había estado su día a lado de sasuke y eso realmente le intrigaba.

En fin, Sasuke y Kakashi llegaban y el moreno se bajaba del auto para tocar el timbre de la casa, Naruto abrió muy contento como siempre y observando que ahora venía acompañado por Kakashi.

- Ohayo teme, puntual como siempre –Naruto saluda a kakashi desde la puerta y el peliplata le devuelve el saludo-. Sasuke, mi madre vino para acompañarnos hoy ¿no te molesta?

- Por supuesto que no dobe, es tu madre y por supuesto que esto le gustaría hacerlo contigo –sonreía de lado por aquella tonta sugerencia.

- Perfecto teme, espera, les aviso y nos vamos ya –Sasuke solo asintió y regresó al auto con Kakashi, subiéndose de inmediato.

- ¿Y bien? –Preguntó el peliplata-. ¿Vendrá o no?

- Claro que vendrá, no seas idiota Kakashi, solo es que vino su madre y ella también vendrá.

- Bueno, no te alteres, a propósito, también viene Iruka –sonrió de medio lado-. De verdad es muy atractivo.

- ¿Quién?

- Iruka, tonto –Kakashi sonreía mientras los dos jóvenes y la madre subían en la parte de atrás del auto.

- Ohayo, Kakashi-san, muchas gracias por llevarnos –le decía muy educadamente Naruto.

- No tienes porque agradecer Naruto, ahora ¿Dónde vamos? –Kakashi encendió el auto mientras Naruto le decía que tenían que ir a escoger el pastel, en tanto Sasuke le señalaba por donde ir.

Un poco mas tarde llegaban a la pastelería elegida y los cinco miraban por el escaparate los bonitos pasteles que ahí exhibían.

- Mira teme, ese pastel se ve delicioso ¿no crees?

- Si, si se ve delicioso, pero es pastel para una fiesta de niño Naruto, así vamos por acá –Sasuke tomaba la mano del rubio y tiraba de él hasta llegar con los otros tres que parecía que habían venido de excursión.

Así que por fin entraron a la pastelería probando el pastel que por unanimidad les había gustado.

El propietario era el señor Akimichi que sin mas les entregó un pequeño platito con pedacitos de pastel para que lo probaran uno por uno.

Kushina, le daba de probar el pastel en la boca a Naruto, mientras éste tomaba el platito y le daba en la boca otro pedazo a Iruka que a su vez le daba a probar a Kakashi y este al querer darle en la boca a Sasuke, éste lo detuvo y le quitó el plato.

- Ey, ni se te ocurra, yo mismo lo pruebo –el pelinegro se metió en la boca el pedacito de pastel y de pronto sintió que alguien le hablaba por la espalda y al voltear Sasuke, una señora le pedía que le diera de probar de ese pastel.

Sasuke la miró y por no ser mal educado le metió el trozo completo dentro de la boca de aquella desconocida, todos reían y después Sasuke se volvió hacia ellos…

- Un momento y ¿Esta quien es? –miró a su amigo.

- No lo sé, mejor vámonos. Me da miedo esa mirada.

Naruto optó por ese pastel y lo apartó de inmediato, después todos salieron riendo del local pues realmente fue divertido el rostro que puso Sasuke después de meditar a quien diablos le había dado ese trozo de pastel.

Siguieron caminando por aquellas calles comerciales y decidieron ir a escoger el atuendo de novio, ya que Gaara tampoco había querido complacerlo con eso, además quedaba de paso.

Entraron al local y una señorita muy amable les ofreció entrar a la parte de atrás donde podía medirse los tuxedos que quisiera. Todos se ofrecieron a medírselos para que Naruto pudiera escoger el que mejor le pareciera.

Iruka fue el primero en entrar al probador y salir con un tuxedo en color blanco con unos bordados medio extraños en encaje, definitivamente a ninguno les gustó ya que por la espalda era medio transparente.

Naruto estaba sentado en medio de Sasuke y de Kakashi mientras su madre estaba tras él.

Después fue el turno de pasar de Kakashi, que definitivamente era demasiado revelador aquel tuxedo y Sasuke de inmediato dijo "No", Naruto lo miró y sonrió pero negó con la cabeza.

Naruto ya se había probado cuanto traje le habían traído pero ninguno le convencía, de pronto volteó hacia el ventanal y vio que pasaba Rock Lee, Sasuke le tocó por la ventana y Lee entró saludando a todos con esa alegría que lo caracterizaba.

- Lee, ayúdanos, Naruto no ha podido encontrar su traje de bodas, a ver si tú puedes escoger uno que realmente le vaya al dobe.

- Bien, lo haré, escogeré el tuxedo mas bonito que hayas visto Naruto –Lee se dirigió a donde estaban todo el mundo de tuxedos y comenzó a revisar.

En tanto Naruto se dejaba caer en la silla agotado de ponerse y quitarse la ropa, mientras que Kakashi e iruka veían más trajes.

- ¿Estas cansado? –le preguntó Sasuke que estaba casi acostado sobre la silla y con los ojos cerrados.

- Un poco, no pensé que esto de escoger un traje de boda sería tan estresante, me estoy desesperando teme.

Sasuke por primera vez en mucho tiempo soltó una carcajada, contagiando a Naruto que al escucharlo simplemente lo miró como alucinado, sin embargo comenzó a reír junto con él.

De pronto la señorita que acompañaba a Lee llegó hasta ellos muy contenta.

- Parece que su amigo ha encontrado el tuxedo perfecto.

- ¿De veras? –se emocionó Naruto y se sentó expectante y Sasuke lo miraba fijamente-. ¿Qué es lo que tanto me miras teme? –lo miró de reojo Naruto y Sasuke al darse cuenta de lo que hacía retiró su mirada rápidamente.

- Nada dobe, pensé que tenías merengue en la mejilla, pero no.

En eso salio Lee luciendo un hermoso tuxedo, sencillo y con un corte muy elegante y Naruto sin pensarlo dos veces dijo si.

- Lee es hermoso ese tuxedo, este es el que usaré definitivamente en mi boda –Naruto miró a Sasuke unos segundos y el pelinegro le sonrió complacido.

Todos estaban encantados con ese tuxedo, de hecho le habían agregado un pequeño velo que cubriría un poco su rostro, esto hizo que todos lo escogieran.

Los días seguían y entre preparativos y apartados Naruto se convirtió en inseparable de Sasuke que hasta lo acompañaba a las clases de canto y de piano que le daba a Tsunade.

Los jueves definitivamente eran de ir a casa de Tsunade y mientras Sasuke impartía su clase a la oba-chan, Naruto se comía tranquilamente el pago de Sasuke, que consistía en bolas de carne bañadas en salsa de tomate.

Así era Sasuke de desinteresado.

Naruto escuchaba atentamente como el pelinegro ayudaba a mejor a Tsunade pues sabía que aquello le ayudaba mucho en su estado de ánimo, el rubio cada vez que terminaban de cantar les aplaudía y festejaba con ellos, de hecho hasta acompañaban a Tsunade al gimnasio para que ejercitara esos músculos y estar resplandeciente para su pervertido marido.

El viernes por la mañana, Naruto y Sasuke contratarían al chofer de limusina, sin embargo el uchiha se quiso divertir antes y mientras según ellos le hacían la prueba a Kakashi, su amigo se burlaba.

- Claro que lo contrataré, es tu mejor amigo –le decía Naruto mientras Sasuke miraba el cronómetro y reía alucinado-. Además es el único chofer de limusinas por aquí.

- Lo sé, lo sé dobe, pero me gusta divertirme con él.

- Bueno si es así, pues nos divertiremos.

En tanto Kakashi simplemente actuaba como loco manejando a toda velocidad la limosina.

- Date prisa amigo, no lo vas a lograr.

Kakashi aceleró en el último momento y frenó frente a ellos, Sasuke detuvo el cronómetro y puso cara de que "no lo lograste" y enseguida se lo enseñó a Naruto que también le siguió el juego al uchiha.

Kakashi al ver los rostros de los chicos, simplemente volteó al otro lado enojado consigo mismo, porque a él realmente le pareció que había fallado.

- Derribaste dos conos, pudieron haber sido invitados de la boda –le decía Sasuke mientras abrazaba a Naruto que seguía muy serio siguiéndole el juego a éste.

- Eran conos –Kakashi les decía muy preocupado.

En tanto Sasuke se lleva por la cintura al kitzune que reía divertidísimo por las caras que había puesto Kakashi, mientras Sasuke se aguantaba lo más que podía para no reírse en su cara.

Kakashi solo los observó alejarse de ahí y sin saber por fin si lo contratarían o no.

Ya mas noche, Kakashi y Sasuke pasaron a dejar a Naruto a su casa, había sido un día largo y muy divertido por parte de Sasuke, en tanto Kakashi, aun no se le quitaba un poco lo serio, así que sin más fue a dejar a su casa a Sasuke, deteniéndose en la acera de la casa.

- ¿Fue divertido hoy verdad? –le decía Sasuke mientras Kakashi lo miraba fijamente.

- ¿Tengo el trabajo verdad? –le soltó de pronto porque ya no aguantaba la incertidumbre.

- Si, si lo tienes. Recuerda, es dentro de una semana, el veinticinco de agosto, no lo vayas a olvidar Kakashi –Sasuke le advertía.

- No, no lo haré –de pronto volvió su mirada al asiento trasero y se dio cuenta de que había una chaqueta color azul-. Oye, alguien dejó una chaqueta atrás –dijo el peliplata a su compañero, Sasuke de inmediato miró hacia atrás tomándola en sus manos.

- Es de Naruto ¿Te acuerdas? Se la quitó y dijo que el clima no estaba para traer chaquetas –Kakashi al ver como recordaba cada detalle de eso simplemente sonrió y lo miró fijamente.

- ¡Oh, Oh!

- ¿Qué? –preguntó perdido el uchiha, por esa sonrisa tonta de su amigo.

- Te gusta –le dijo sin más el peliplata.

- No, no me gusta –Sasuke ante eso no supo como reaccionar.

- Claro que si –Kakashi le refuto la contestación, incitándolo a que lo aceptara, pero conociéndolo jamás lo aceptaría-. Es agradable y además tiene muy buen trasero.

- Vuelves a hablar de su trasero y te rompo toda la cara –le dijo muy serio después sin mas se bajo del auto-. Además –regresó apoyándose en la ventanilla-. Me dijo que tú le gustabas.

- ¿Es eso cierto? –Le contestó con esa voz seductora que ponía cuando trataba de conquistar a alguien-. ¿Dijo eso el?

- No – tiró la puerta del auto casi sellándola para después ir y meterse en su cama.

Naruto en tanto por alguna extraña razón no podía conciliar el sueño y su mirada quedaba fija en el techo pensando en la única persona que lo había estado ayudando en todo y sin ningún compromiso.

Por otro lado Sasuke se recostaba en su cama mirando de igual manera al techo pensado en la transparencia de aquel chico que lo hacía sentirse tan bien cuando estaba a su lado.

Continuará…