Capitulo 9
Doble Cita
La noche por fin caía y Naruto e Iruka se preparaban para la gran noche, estaba nervioso el kitzune y no precisamente por que Sasuke fuera, si no por lo que tal vez sucediera con su primo y él.
Como a eso de las diez de la noche por fin llegó Sasuke y entro en la casa quedándose con Naruto en la sala, mientras Iruka terminaba de arreglarse.
La sala parecía sola, ya que ni Naruto ni Sasuke decían nada, pero el rubio decidió romper ese odioso silencio.
- Oye teme, ¿De veras no te molesta ir con Iruka? –lo miraba de reojo mientras jugaba con sus pulgares.
- Ya te dije que no dobe, no sé porque te doy esa impresión, además Iruka es muy guapo, cualquiera querría salir con él.
- ¡Oh! –Naruto sintió algo raro en su pecho-. Si, lo sé, se que Iruka es muy guapo, toda la vida lo han dicho, en cambio yo, nunca he podido ponerme a su altura.
- ¿De que hablas dobe? –Naruto volteó hacia él y tomó su mano entre las de él-. Tú eres especialmente guapo Naruto, eres muy atractivo, Gaara tiene mucha suerte y mira que él es que debe sentirse afortunado de que tú le hayas echo caso, porque la verdad aquí entre nos, Gaara es realmente extraño y mira esa ojeras de mapache simplemente no le ayudan.
Naruto reía sin poder creer que Sasuke se hubiera fijado en él de esa forma, pero más le gustó que le dijera que Gaara es el que tenía suerte y no él.
- ¿De que ríen? –les preguntó Iruka bajando los escalones de la casa y sonriendo sentándose en el sillón de enfrente, mientras miraba las manos de aquellos dos una encima de la otra.
- Iruka, Sasuke me contaba un chiste, este teme es realmente ocurrente, que bueno que no lo escuchaste –Naruto soltó las manos del Uchiha mientras Sasuke miraba a Iruka.
- Estás muy guapo hoy Iruka –le decía Sasuke mientras el Umino sonreía y se colocaba a lado del moreno, dándole un beso en la mejilla.
Naruto bajó el rostro y en eso Gaara entraba entregándole un ramo de rosas rojas a su prometido, Naruto se puso de pie y fue hasta él mientras el pelirrojo besaba su frente.
- Bueno, vámonos que la noche apenas comienza ¡hey! Sasuke, me alegra de que te hayas animado a venir con nosotros –se acercaba al Uchiha mientras estrechaba su mano-. Vamos pues.
Los cuatro salieron de la casa y llegaron por fin a la discoteca más popular de la ciudad.
Gaara era muy conocido en ese lugar, así que no hubo problema con lo de la mesa ni nada de eso, simplemente les dieron el mejor lugar.
Cuando ya estaban sentados los cuatro en la mesa Naruto e Iruka no dejaban de platicar pues parecía que sus parejas les habían cortado la lengua esa noche, Sasuke estaba sentado en medio de Naruto e Iruka así que ya lo tenían un poco mareado, el que no se aburría para nada era Gaara que estaba viendo a las chicas que atendían el lugar y simplemente se le iban los ojos, en tanto Naruto ni siquiera se daba por entendido.
- Sasuke te ves increíblemente atractivo esta noche –le dijo Iruka mientras jugaba con el cuello de la camisa de Sasuke, en tanto Naruto solamente se recargaba en el sillón sin prestarle mas atención.
- Gracias –sonreía por lo que se le ocurría a Iruka-. También creo que te queda perfecto ese atuendo que llevas, me recuerda a alguien pero no estoy seguro a quien exactamente.
- Bueno, esa era la idea de que te gustara especialmente a ti –Iruka se acercaba seductoramente a Sasuke y éste no retrocedía al contrario, nunca se imaginó que Iruka se comportara así después de un par de bebidas.
En tanto Naruto simplemente se tomaba de un jalón sus bebidas no quería ver a Iruka coquetear de esa manera tan descarada con Sasuke, sabía que no tenía derecho a estar molesto pero no podía ocultar aquello.
Mientras Gaara seguía admirando las formas redondas de los glúteos de cuanta mujer se le ponía de frente y Naruto seguía bebiendo.
- ¿Cómo va tu negocio Sasuke? –pregunto Iruka una vez mas, de algún modo para hacer a los otros dos partícipes de la conversación.
- Actualmente estoy ideando un plan.
- Deberías de considerar el mercado de bonos, ahí es donde esta el dinero y podrías hacer mucho mas –le decía Gaara ahora sí poniendo atención a los demás.
- Gaara trafica con bonos inflados –dijo Naruto ya un poco pasado de copas y sonriendo como tonto, en tanto el pelirrojo se atacó de la risa por la tontería que acababa de decir su prometido.
- Naruto, son bonos de alto rendimiento –Naruto lo miraba mientras reía igual-. ¿A caso yo digo que tú eres un mesero inflado? –Para Gaara el sentido del humor no era su fuerte, así que casi nunca se daba cuenta cuando estaba siendo un poco rudo.
En tanto Sasuke interrumpió porque parecía que Naruto le iba a contestar otra cosa y no quería verlo enfadado.
- Mi abuela me regaló un bono de ahorro cuando era un niño, creo que me darán 250,000 yenes en diez años, así que creo que será bueno.
Iruka quería que le prestara atención a él y no a los asuntos de Naruto y Gaara, sin embargo el pelirrojo lo miró sonriendo.
- Uyy… eso si es para morirse Uchiha –aquello no le pareció para nada gracioso e Iruka se dio cuenta de esto e hizo un comentario realmente fuera de lugar.
- ¿No creen que Sasuke y yo hacemos una bonita pareja? –El Uchiha lo miró un tanto incrédulo que pensara aquello-. ¿No creen, que nos vemos muy bien juntos? –Iruka se le encimaba mas y aprovechaba a tocarle el pecho, claro todo sobre la ropa y Sasuke realmente se sentía incómodo o como no quiere la cosa le se separaba del moreno, sin que se notara mucho.
Naruto cansado de que Iruka se estuviera comportando así con él de ese modo iba a decirle algo, hasta que Sasuke se separó de él y mencionó a uno de los cantantes mas afamados de hacía ya algunas épocas.
- Oh, ya escucharon ¿Recuerdan a David Bowie? Era el mejor –Naruto de inmediato le cambio el rostro y le emociono que también le gustara a Sasuke-. Oí que vendrá en septiembre para hacer un concierto del recuerdo.
- Me encanta David Bowie –Naruto saltó de repente haciendo que el Uchiha volteara hacia él de inmediato.
Sasuke empezó a sonreír cuando Naruto e Iruka se pusieron a cantar aquella canción que sonaba en la discoteca, Gaara empezó a voltear a todos lados no quería que vieran a su prometido haciendo ese espantoso ridículo, en tanto Sasuke seguía riendo y sin quitarle la mirada de encima a Naruto.
Gaara rió un poco pero después le dijo-. Cierra la boca. ¡Que bien! Ya nos sabemos la letra de la canción –le dijo eso porque así acababa precisamente la canción aquella, sin embargo llevaba doble intención lo que había dicho.
- Adoro a David Bowie, sigue siendo sexy –Iruka decía esto mientras Gaara atraía a Naruto hacia él para que ya no hiciera mas espectáculo.
- Vamos Iruka, hasta el que vende las donas te parece sexy –le dijo el pelirrojo para que de una vez por todas dejara de alentar a Naruto a otro espectáculo mas.
- Eso si fue gracioso Gaara, pero de verdad el tipo de las donas si es gracioso –Sasuke reía por fin e Iruka solo se quedó en su lugar bebiendo de su vaso, sin embargo Iruka contraatacó.
- ¿Saben quien mas me parece sexy? –El moreno tomó una de las frituras que tenían en la mesa-. Sasuke Uchiha –dijo sin más y llevando entre sus dedos aquella fritura hasta dársela a Sasuke en la boca y dejando intencionalmente su dedo dentro de la boca del pelinegro mientras la cerraba.
- Que rica, muchas gracias –solo dijo el Uchiha mientras tomaba la mano del Umino y la retiraba de él.
Naruto al ver aquello simplemente se le revolvió el estómago y se le vino una arcada queriendo vomitar ahora sí todo.
- tengo que ir al baño –Naruto se paró como pudo, subiendo por la mesa y tirando todo lo que había sobre ella para saltar al otro lado, realmente estaba un poco ebrio, Iruka al verlo simplemente se paró y lo tomo del brazo ayudándolo.
- Discúlpenos, ahora volvemos –Iruka lo tomó del brazo con cuidado y lo llevó directo al baño, antes de que vomitara a todo el que se cruzaba por su camino.
Mientras Gaara y Sasuke veían como Iruka se llevaba a Naruto el primero volteó a ver al Uchiha, iniciando una conversación.
- Se sentirá mejor si vomita –lo miraba muy fijamente Gaara.
- Espero que si –atinó a decir solo eso Sasuke, pues no perdía de vista la mirada que le echaba el pelirrojo, aunque en realidad solo estaba muy preocupado por Naruto.
El silencio entre los dos se hizo incómodo y Sasuke sintiéndose así, trató de llevar una conversación civilizada.
- Así que el sábado es el gran día ¿no? –Gaara asentía con la cabeza desviando su mirada muy disimuladamente-. Ni siquiera sé tu apellido –lo miraba fijamente Sasuke y sabía hacia donde dirigía esas miradas furtivas, el pelirrojo volteó por un segundo contestándolo.
- Es Sabaku-No –Sasuke se rió por el apellido mientras Gaara dirigía su mirada hacia donde él creía que era mas interesante ver.
- Así que el apellido de Naruto será Sabaku-No –el Uchiha se rió sin poder contenerse-. Sabaku-No Naruto, realmente se oye muy gracioso –Gaara volvió su mirada a Sasuke muy serio pues no entendía lo gracioso.
- ¿Por qué crees que se oye gracioso? –el pelirrojo realmente tenía el sentido del humor bastante averiado y Sasuke ya no supo mas que decir.
- No lo sé solo me lo pareció –Sasuke se estaba desesperando-. ¿Estás emocionado? –Gaara suspiró y sin mucho entusiasmo, mas bien cero entusiasmo y le contestó a Sasuke que mas bien ya veía esto como interrogatorio.
- Naruto se lo merece, lleva cuatro años conmigo, le debo el matrimonio.
- ¿Cuatro años? Pensé que solo eran dos.
- Cuatro Uchiha, pero supongo que Naruto te dijo dos refiriéndose a los años que lleva portando el anillo de compromiso que le di –Gaara volvió a fijarse en una de las camareras y Sasuke lo miró ahora si muy serio.
- Y ¿supongo que quieres casarte, verdad?
- No quiero terminar con él. Me quiso cuando no tenía dinero, puedo confiar plenamente en él.
Gaara viró su vista al ver pasar a una de las camareras que a propósito se inclinó sobre la mesa de enfrente dejándoles ver un poco de sus glúteos ya que el uniforme que llevaban solo era una faldita muy cortita que solo cubría hasta debajo de los glúteos.
La chica volteó a ver a Gaara sonriéndole e indicándole al Uchiha que ellos dos se conocían y muy bien.
- Que nalgas mas deliciosas ¿no te parece? ¡Cielos! Mmm…Mmm –el pelirrojo volteó hacia él y con una sonrisa cínica lo miró.
- Esa es carne de primera calidad – Gaara sonrió lujuriosamente y Sasuke comenzó a seguirle la corriente.
- Me gustaría darle un muy buen mordisco –Sasuke ponía cara como de lobo queriendo arrancar un pedazo de su presa-. Y masticarlo –reía y Gaara junto con él-. Pero sabes una cosa, creo que nosotros ya no atraemos a chicas así, supongo que nos ven demasiado viejos.
- Habla por ti mismo, yo aún las consigo –le contestó seriamente ya que el termino "viejo" no le había causado nada de gracia.
- No tan sexy ¿o si? –Sasuke trataba de sacarle toda la información que podía.
- Y mejores.
- Hace diez años ¿no es así?
- ¿Qué tal hace diez días?
- En serio ¿así de sexy?
- Más sexy y más joven
- ¿Cómo le haces para que no se de cuenta?
- Naruto, esta ocupado con lo de la boda. No tiene ni la mas remota idea de lo que está pasando.
- Oh, cielos –quería golpear a ese tipo hasta matarlo-. ¿Sabes que es lo malo? Cuando te casas, se acabó la fiesta ¿no? –Gaara negó con la cabeza.
- Trabajo en la ciudad amigo. Y trabajo hasta muy tarde –su sonrisa cínica volvió a hacer acto de presencia.
- Así que así es esto –Sasuke quería matarlo, no soportaba que alguien así jugara con los sentimientos de Naruto.
En eso llegó Iruka muy preocupado y se dirigió primero a Gaara.
- Oigan, amigos, Naruto no se siente bien
- Te dije que iba a vomitar
- Si, si lo dijiste.
- Ve por tu auto, los vemos enfrente –Iruka le sonrió coquetamente al Uchiha, mientras volvía junto a su primo.
Sasuke ayudaba a Iruka con Naruto y al salir el moreno se dio cuenta de que había olvidado su bolso.
- ¡Oh, Dios! Olvidé mi bolso dentro, hazme un favor –le decía Iruka a Sasuke-. Ponlo en el auto con Gaara.
- Si, esta bien, no hay problema –Naruto se dejó caer contra el cuerpo del Uchiha, en tanto el rubito lo miraba tiernamente, sin embargo si estaba totalmente ebrio.
- Sasu…vomité –el kitzune lo miraba fijamente.
- Está bien, no te preocupes –Sasuke lo tomaba de las manos y lo miraba muy tiernamente, de la misma forma en que el rubio lo miraba.
- Vomité sobre mi cabello –le dijo mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.
- Está bien –Sasuke le sonreía-. No llores Naru, nada pasa –Sasuke limpió los ojos del rubio mientras Naruto asentía con la cabeza.
- ¿Huele mal mi cabello? –lo seguía mirando fijamente el rubio con esos ojitos azules que mas bien le decían otra cosa, Sasuke se acercó a él pegando su rostro a la del rubio y oliendo su cabello.
- No, de hecho huele muy bien –el Uchiha le decía aquello muy serio pero sin dejar de mirarlo, mientras naru sonreía-. Siéntete mejor ¿está bien? –le dijo el pelinegro mientras Gaara se estacionaba para recoger al rubio, en tanto Sasuke lo ayudaba a que entrara al auto pues ni eso hacía el pelirrojo.
Mientras tanto Naruto entraba y se acomodaba en el asiento sin dejar de ver a Sasuke y Gaara solo atinó a decirle una de sus tonterías.
- No vayas a vomitar en el auto ¿eh? Si no apestará durante semanas –Gaara le abrochaba el cinturón de seguridad y cuando estaba listo.
- Adiós Sasuke.
- Adiós Naruto, cuídate.
Sasuke vio como Naruto se alejaba en el auto con ese desgraciado que pretendía casarse con él tan solo porque se lo debía.
Un poco después Sasuke llevaba hasta su casa a Iruka y lo acompañó hasta la puerta.
- Dime una cosa Iruka ¿Qué te parece Gaara? ¿Crees que es digno de confianza? –preguntó sin aguantarse mas Sasuke, mientras Iruka sacaba las llaves de la casa.
- Mas vale que lo sea –Iruka sonrió por la forma en la que preguntaba Sasuke-. Pero ¿A quien le importa Gaara? –Iruka volvió al ataque y tomó las manos del Uchiha acercándose a él-. ¿Sabes en que pienso mucho? –el moreno se acercó mas a él.
- ¿en que? –Sasuke simplemente no dejaba de estar cabreado por todo lo que le había dicho Gaara.
- En el suave beso del otro día –Iruka simplemente quería que lo besara-. Parecía liadísimo.
- ¿Ah, si? –Sasuke se comenzó a poner nervioso y el se hacía para atrás, se estaba conteniendo mucho, porque no quería tampoco lastimar a Iruka, que hacía lo posible por agradarle.
- ¿Te gustó? –le preguntó el moreno sobre el beso que se habían dado Naruto y él.
- No lo sé, no me acuerdo muy bien
- ¿Podría refrescarte la memoria? –Iruka se acercó a él y lo besó sin darle tiempo a decir nada y sin embargo Sasuke correspondiendo el beso, pero no era nada comparado con el beso que se habían dado Naruto y él, después de terminar con el beso el moreno no le hizo esperar-. Naruto dormirá en casa de Gaara esta noche.
- ¡Oh! –se puso serio de nuevo.
- Mira Sasuke, se que eres tímido y que te lastimaron, así que te lo haré muy fácil, si subes, me acostaré contigo –le soltó así de pronto Iruka que también estaba un poco pasadito de copas.
- Nadie me había dicho eso antes y menos de esta manera. Estoy muy confundido actualmente –fue lo que dijo para no decirle un "no" rotundo y sin embargo volvió a preguntar-. Naruto se quedará en casa de Gaara esta noche ¿verdad?
- Si –Iruka no comprendía aún lo que pasaba con el Uchiha.
- ¿se queda mucho allá? –comenzó a tratar de conseguir mas información
- Si –el moreno solo contestaba con el mismo monosílabo.
- ¿En serio? –Sasuke por fin mostró ese rostro de verdad.
- ¡Oh, Dios! –Iruka por fin se dio cuenta de lo que en realidad significaban esa serie de preguntas.
- ¿Qué? –Sasuke se daba por aludido.
- No puedo creer que no lo haya notado antes –el moreno se sonreía consigo mismo.
- ¿Qué? –volvía a preguntar Sasuke, por que no quería comprender lo que ahí estaba sucediendo.
- Te gusta Naruto –le soltó el Umino sin más, era inútil tratar de ocultarlo más.
- No, no es cierto, es un chico muy agradable pero se casará con ese imbécil.
- Sabes ¿Por qué se va a casar con él, no? –Iruka lo miró por primera vez muy serio.
Sasuke negó con la cabeza dudando en decirle lo que realmente pensaba pero diciéndole aún así.
- ¿Por dinero? Por seguridad, una hermosa casa, supongo que eso es muy importante para algunas personas –lo miró un poco molesto.
- No, no es importante para algunas personas, es importante para todos –trató de explicarle aquello que a él le parecía no muy importante.
- ¿De verdad? Entonces estoy en serias dificultades.
Sasuke simplemente se dio media vuelta y se fue, en tanto Iruka lo miró un poco decepcionado, aunque preocupado porque realmente Sasuke se había enamorado de Naruto y ahí si él no podía interferir.
En tanto Sasuke ya en su casa y en su cama daba vueltas como loco, no podía dormir imaginando a Naruto dormir a lado de aquel miserable que no se merecía para nada ni lo más mínimo de parte de Naruto, sin embargo haciéndose una sola pregunta…
- Naruto ¿me gusta?
Fue lo que se preguntó el Uchiha mientras veía una y otra vez en su mente aquella mirada del dobe que le regalaba esa misma noche.
Continuará…
