Capitulo 11

Confusiones

Eran las diez de la noche y Naruto estaba vestido con su traje de novio sentado sobre su cama con su madre a lado, pero en su rostro se veía realmente que estaba muy triste y se notaba que había estado llorando mucho.

- Mamá ¿De veras te gusta Gaara para mí? –su voz sonaba quebradiza y su semblante no lo negaba estaba confundido y triste.

- Claro ¿Por qué no ha de gustarme? –Lo mira fijamente mientras peina con sus dedos el cabello rubio del chico-. Es rico, encantador, lindo y ahora lo tiene todo porque te tiene a ti –Kushina besa la frente de su hijo mientras naru vuelve a derramar mas lágrimas-. ¿Qué pasa cariño? –lo mira un tanto preocupada y Naruto levanta el rostro.

- Es que ya no se si estoy enamorado de Gaara

- ¿Por qué? ¿Qué pasó? –Kushina hizo un gesto algo así alarmada, porque sabía que Naruto no era en absoluto así, tenía dudas y era muy raro en él, el rubio contenía lo mas que podía su llanto bajando su mirada triste y de pronto volviéndola hacia su madre.

- No sé si es el hombre indicado. He estado pasando mucho tiempo con otro hombre… Sasuke Uchiha –su madre se tragó la risa que le daba aquello.

- ¿Quién? ¿El cantante de bodas? ¿Piensas en dejar a Gaara por el cantante de bodas? –la voz de kushina era calmada y en un solo tono de voz, siempre dulce y comprensiva con su hijo, Naruto estaba llorando ya en silencio.

- No sé que estoy pensando, me siento confundido –las enorme lágrimas de rubio rodaban por su hermoso rostro.

- Entiendo cariño –su madre lo abrazaba contra su pecho-. Estás nervioso, te entró miedo, todo el mundo siente eso cuando se va a casar, hasta yo lo sentí, debí salir corriendo y no casarme con tu padre, pero Gaara es diferente –sonreía y tratando de que Naruto se sintiera un poco más tranquilo-. Es un buen hombre, te casarás con Gaara el sábado, lo amarás y todo será maravilloso –kushina besa su frente tiernamente mientras Naruto cierra sus ojos sintiendo el amor de su madre, en tanto ella acariciaba su cabello-. ¿Dónde esta tu velo? ¡Ah! Cierto, esta abajo, iré por él –Kushina se levanta mientras acariciaba el rostro de su hijo-. Eres muy hermoso Naruto, no lo dudes y serás completamente feliz, ya lo verás hijo –su madre le sonríe y se da media vuelta para ir a buscar el velo del rubio.

En cuanto se va su madre Naruto limpia su rostro de aquellas lágrimas y mira el espejo que está cerca de la ventana, se pone de pie y va hasta él, se mira fijamente y se acomoda sus mechones rubios tras la oreja, pero es obvio que ve la tristeza que él mismo refleja, sin embargo respira profundo y empieza un dialogo con él mismo mirándose siempre al espejo.

- Hola, mucho gusto soy el esposo de Sabaku No Gaara –Naruto hizo una cara de que no le gustó mucho como sonaba aquello y trató otra vez-. Hola, mucho gusto. Soy Sabaku No Naruto –la voz del rubio se quebraba y se repetía-. Sabaku No Naruto.

En tanto por la calle donde vive el rubiecito, Sasuke venía ensayando lo que iba a decirle a Naruto en cuanto lo tuviera en frente…

- Cuando me despierto, eres la primera persona que se me viene a la mente, pienso mucho en ti –sonreía mientras decía aquello imaginando el precioso rostro del rubio.

En tanto Naruto seguía repitiendo aquello…

- Hola, mucho gusto. Soy Sabaku No Naruto, esposo de Gaara –aquello era inútil Naruto se sentía cada vez peor y su rostro estaba rojo de lo mucho que le estaba costando aquello y trataba de sonreír pero definitivamente su sonrisa había desaparecido por completo y sin embargo su llanto se hizo presente, cubrió su rostro con sus dos manos y lloraba desconsolado, se controló un poco y respiró profundamente volviendo a poner sus ojos en el espejo y dibujándose un poco una sonrisa en sus labios-. Hola, mucho gusto, soy el esposo de Uchiha Sasuke –cuando pronuncio aquel nombre todo su rostro se iluminó-. Estamos felices de que hayan venido a nuestra boda –los ojos azules de Naruto volvían a brillar con esa intensidad, su rostro se llenaba de vida el tan solo hablar de él como esposo del Uchiha, estaba muy contento al imaginar que aquel hombre podría en verdad ser su marido, sin embargo mientras Naruto seguía con su monologo frente al espejo Sasuke se detuvo exactamente en medio de la calle cuando vio a naruto vestido con aquel tuxedo blanco que había escogido para su boda, lo miró desde ahí fijándose en lo feliz que se veía.

El Uchiha pensó que realmente él estaba feliz por su boda, lo miró una vez mas sintiendo que ahora si lo había perdido, simplemente su rostro entristeció de sobremanera, dio media vuelta y se fue sin hablar con el rubio, triste y cabizbajo.

En tanto en el mismo bar Kakashi y Sai trataban de pasar un buen rato, pero más bien Kakashi lo hacía para no pensar mas en Iruka, no quería deprimirse otra vez, así que volcó todo aquello en enseñarle a Sai unos cuantos pasos de baile que solo el Rey del Pop hacía, en eso Sasuke entró al lugar y Sai le preguntó mientras el otro lo veía un poco desilusionado.

- ¿Qué paso? –preguntó curioso Sai.

- Se veía demasiado contento, no pude hacerlo –lo decía mientras en una de sus manos detenía una botella mas de vino.

- Lo siento amigo –le decía Kakashi mientras éste volteaba hacia la barra-. Oye Ibizu-san, tráele a Sasuke uno doble.

- No te preocupes, yo traje mi bebida –le enseñó la botella envuelta en una bolsa de papel.

- Sasuke ya sabes que no puedes tomar eso aquí –le decía Ibizu muy seriamente.

- Esta bien, no te preocupes, me la acabaré acá afuera ¿vienen? –les decía a Kakashi y a Sai, Sasuke salió del bar mientras era seguido de sus dos amigos.

En cuanto salieron de aquel bar los tres chicos se toparon de frente con Gaara y Sasori, acompañados de bellas chicas y otros chicos que al parecer eran sus amigos.

- ¡Oigan! Si es el cantante de bodas –decía Gaara como anunciándolo además de que ya traía muchas copas de más.

- Hola Gaara ¿Qué tal? –Sasuke se detuvo delante de él, observando como abrazaba a la chica que iba a su lado, sintiendo un enojo terriblemente grande, de pronto Sasori abrió la boca solo para decir una estupidez de las que acostumbraba.

- ¡Oye Uchiha! Oí que no anotaste con Iruka –Gaara y Sasori soltaron una carcajada.

- ¿Cómo es posible? No eres… impotente ¿verdad? –le dijo con sorna Gaara, Sasuke se contuvo lo mas que pudo-. Además se de sobra que te van las dos cosas ¿No es así? –lo miró mientras bebía directamente de la botella que traía en una de sus manos.

- Ya veo que no tanto como a ti –ahora solo lo miraba con total furia, Kakashi quería romperle la cara a ese Sasori.

- Mira, Uchiha, tendré una fiesta antes de la despedida de soltero ¿quieres ir a tomar unas cervezas con nosotros?

- Eres ridículo Sabaku No Gaara –lo miró fijamente queriendo golpearlo a mas no poder, en tanto el pelirrojo simplemente se le borró instantáneamente aquella risa irónica-. Deja de engañarlo, imbécil. Es un gran chico.

- Oye, pedazo de mierda. No vayas de soplón con Naruto. Se que él te gusta pero reconócelo de una vez, él prefiere acostarse con un hombre de verdad, no con un pobre cantante huérfano.

Aquellas por demás hirientes palabras de Gaara hicieron que Sasuke perdiera los estribos y sin más lo encaró.

- Muy bien imbécil, no he tenido una pelea desde el quinto grado, pero lo destrocé a él y ahora te destrozaré a ti –sin embargo Sai que era demasiado impulsivo se adelantó y casi le estampó un puñetazo en la cara, pero Gaara era mas rápido y esquivó el golpe, Sasuke solamente se quedó mirándolo-. ¿Qué haces Sai? –se acercó a su amigo.

- Lo siento, creo que bebí demasiado Sasuke.

En ese instante cuando Sasuke tenía la guardia baja, Gaara aprovechó y le estampó un puñetazo en el rostro haciendo que el Uchiha se cayera, Kakashi no se esperó más y encaró a los demás sobre todo a Sasori en tanto Gaara se burlaba de él sintiéndose muy valiente respaldado por todos sus amigos.

- ¡Oye! ¿Por qué no escribes una canción sobre esto? Puedes llamarla… "Me golpearon la nariz, por meterme en lo que no me importa" –todo el grupo de amigos de Gaara y Sasori reían como enajenados, en tanto Sasori pasó a lado de Kakashi sin aguantarse a decir la única idiotez que sabía decir.

- Uchiha realmente eres un idiota mira que no tirarte a Iruka, cualquier imbécil podría hacerlo hasta con los ojos cerrados –de pronto Sasori salió despedido hacia la pared y Kakashi se le acercó realmente cabreado por lo que dijo levantándolo por el cuello de aquella camisa de seda.

- En tu vida vuelvas a decir una cosa así de Iruka ¿entiendes? –los otros hombres amigos de Sasori se acercaron, empujando a Kakashi para que dejara en paz de una vez a su amigo.

- Si, como digas, pero nadie puede cambiar lo que Iruka realmente es.

- Estás advertido Sasori –le apunta con el dedo mientras los demás se llevan al chico de ahí antes de que se le ocurra abrir la boca otra vez.

Sin embargo aquellos tres nunca se dieron cuenta de que Iruka estaba en una esquina escondido, escuchando como Kakashi lo defendía de aquel imbécil y no pudo mas que sonreír, en tanto mejor dio media vuelta y regresó a su casa, tampoco quería encontrárselo aún.

Kakashi y Sai se acercaron a Sasuke y lo ayudaron a levantarse para irse a terminar aquella botella que el Uchiha aún traía consigo.

- ¿te encuentras bien amigo? –le decía el peliplata mientras caminaban.

- si estoy bien, no te preocupes y tu.

- Yo también estoy bien, mejor vamos a terminar con esa botella.

Y así fue los tres siguieron bebiendo hasta altas horas de la madrugada y cuando se hubo acabado el vino, cada quien se fue para su casa, pero cuando Sasuke llegaba a su casa, cual fue su sorpresa que en una de las sillas del jardín lo esperaba en un ajustado y diminuto vestido negro Sakura que en cuanto lo vio cruzó la pierna muy seductoramente, mirándolo casi como si se tratase de una presa.

- Hola Sasuke –al oír aquella voz chillona el Uchiha se detuvo casi de forma automática.

- Me parta un rayo –dejó caer aquella botella que sin duda no traía nada de su contenido ya.

La Haruno se levantó y caminó hasta Sasuke muy sensualmente, siempre mirándolo a los ojos.

- Veo que estás ebrio –llegó hasta el pelinegro-. Y está bien, de todas formas voy a decírtelo, te extraño mucho y quiero volver –lo veía casi con cara de arrepentimiento pero cualquiera que la conociera se hubiera dado cuenta que eso no era lo que sentía en realidad.

- Ya no quiero estar solo –contestó Sasuke, pero en el estado en que se encontraba el Uchiha, difícilmente se daba cuenta hasta de lo que decía.

- No, ya no estás solo –sakura simplemente quería que le creyera-. Quiero que volvamos –abrió sus brazos para que Sasuke fuera hacia ellos y abrazarlo entre sus sucias garras, pero en ese instante el Uchiha cayó desmayado o mas bien perdido por todo el alcohol que había tomado, entonces sakura al ver aquello simplemente suspiro y se agachó para ayudarlo a levantarse y meterse de una vez por todas a la casa.

A la mañana siguiente casi al punto del medio día Naruto llegaba a casa de Sasuke, decidido a decirle que se había enamorado completamente de él.

Nervioso se bajó del auto y fue hasta la puerta de entrada de donde habitaba el pelinegro, no podía ocultar la felicidad que lo llenaba por completo, sonreía como nunca y todo gracias a que se había dado cuenta de que realmente estaba enamorado de Sasuke.

Tocó el timbre y espero pacientemente y con una gran sonrisa a que le abriera el Uchiha, sin embargo la que abrió la puerta fue la Haruno vistiendo solamente una playera negra.

El rubito la miró algo decepcionado y sorprendido, de pronto la pelirosa abrió su boca.

- ¿Se te ofrece algo? –lo miraba como fastidiada.

- ¿Esta Sasuke aquí?

- Me temo que en estos momentos está indispuesto –sakura volvió su cabeza hacia dentro de la casa y casi de inmediato volvió su mirada a él y le susurró-. Esta en la ducha -le dijo aquello insinuandole que habian dormido juntos y no precisamente "dormido".

Sakura sabía quien era Naruto, sabía que Sasuke había estado saliendo con él desde que terminaron, por eso no podía dejar de regar aún más el veneno contra el rubio.

Naruto al oír aquello, bajó su rostro un poco sintiendo una punzada en el corazón, sintiéndose aún mas peor, sin embargo se forzó a sonreír.

- Tú debes de ser Sakura ¿verdad? –preguntó el rubio mientras se tragaba la amarga realidad.

- Si, soy yo. La prometida de Sasuke ¿Tu quien eres? –le preguntó ahora mas alegre de saber que había apuñalado aquella ilusión.

- Soy Naruto, Naruto Uzumaki –la pelirosa hizo una cara de que no sabía quien rayos era y no le importaba en realidad-. ¿Podrías decirle que vine a verlo?

- Oh, sí. Claro Yamato, le diré que viniste a verlo.

- Es Naruto –pero no le dio tiempo a decir más ya que sakura casi le estampó la puerta en la cara.

El rubio supo en ese instante que había perdido para siempre a Sasuke, él había vuelto con su prometida y parecía que estaba todo bien entre ellos, sin embargo aquello le dolía, dolía como los mil demonios.

Mientras Naruto se iba, Sasuke seguía durmiendo como un tronco, en tanto sakura se acercaba a él y se sentaba acariciándolo por completo.

- Despierta dormilón, es el primer día de nuestra nueva vida juntos –susurraba en el oído del Uchiha.

De pronto comenzó a cantarle una especie de canción mientras esperaba que se despertara el Uchiha.

Despiértame antes de irte

No me dejes aquí sola

En eso Sasuke por fin reaccionó y abriendo los ojos rápidamente vio a la pelirosa sentada a lado de él.

- ¿Sakura? –Ni siquiera se acordaba lo que había pasado, en tanto la chica sonreía hipócritamente-. ¿Qué haces aquí?

- perdiste el conocimiento y te ayudé –le decía aquello mientras se peinaba a si misma con sus dedos su propio cabello.

- ¿Qué? ¿Por qué me ayudaste? –Sasuke se medio levantó mirándola incrédulo de tenerla en su cama.

- Te lo dije anoche –sakura frunció el ceño enojada-. Mira Sasuke ahora sé que estaba equivocada y quiero cuidarte, aprenderé a aceptar que eres solo un cantante de bodas y no una estrella de rock –en eso Sasuke la interrumpió.

- ¿Puedes aprender a aceptarlo? No quiero que aprendas a aceptarlo, así no funciona –Sasuke harto de aquello, aventó las cobijas y se levantó de la cama-. ¡Demonios!

- Sasuke ¿Quieres hablar cuando te sientas mejor? –le dijo con una voz casi angelical e inocente.

- ¡Oye! Psicótica, no me sentiré mejor sobre esto. Se acabó. Quítate mi camiseta, antes de que le eches el mal de ojo –Sasuke la miraba con real furia.

- Oh, ya entiendo –sakura lo miró un tanto enfadada-. Aun sigues enojado por lo de la boda ¿no es verdad?

En ese instante, Sasuke la tomó del brazo y la metió al baño exigiéndole que se quitara su camiseta y aventándole su ropa para que se cambiara y se largara de una vez por todas.

Sakura así lo hizo y cuando salió del baño, Sasuke la tomo del brazo una vez más y casi empujándola la sacó de su casa cerrándole la puerta en la cara.

En tanto Naruto llegaba a casa de Gaara y subiendo por las escaleras llegó hasta su habitación, entrando en ella y mirándolo que aún estaba dormido, se acercó con prisa a él…

- Gaara, Gaara –palmeó sus nalgas para despertarlo-. Buenos días. Hola, buenos días –repitió el saludo y Gaara al sentir que palmeaba sus nalgas se despertó mirándolo un poco sorprendido.

- Hola, naru-chan. ¿Me traes el desayuno a la cama? –le dijo un tanto adormilado aún.

- No, en realidad no –sonreía mientras lo observaba-. De hecho lo he estado pensando y no necesito una boda grande. Creo que he sido egoísta haciendo que hagas algo que no quieres hacer.

- ¿quieres ir a las vegas? –Naruto asintió ahora sin decir nada y obligándose a sonreír para que creyera que estaba totalmente de acuerdo.

- Está bien –rió Gaara al ver que por fin lo había conseguido-. ¡Vamos pues! –no quitaba su sonrisa del rostro.

Naruto estaba convencido que aquello era lo mejor, en ese momento pensó que ojala y no hubiera conocido a Sasuke nunca, no le dolería como le estaba doliendo.

Gaara se metió a bañar mientras Naruto se comunicaba con Iruka para decirle lo que había decidido, comentándole todo lo que había sucedido.

Iruka en ese instante comprendió que Naruto lo hacía por despecho, sabía que el rubio se arrepentiría toda su vida si se casaba con Gaara, no podía permitirlo y en ese instante, salió en busca de Sasuke y contarle todo, no podía dejar que Naruto se dejara llevar de esa manera.

Naruto amaba a Sasuke eso era la total y absoluta verdad, sin saber que el Uchiha estaba igualmente enamorado de aquel dobe.

Continuará…