Capitulo 12
Vuelo A Las Vegas
La tarde caía y Sasuke y Kakashi se encontraban en la fiesta de aniversario de Tsunade y Jiraiya mientras ella siempre bella se paraba al centro de la pista y dedicaba esa canción que había preparado con Sasuke para cantársela precisamente en esta fiesta de aniversario.
La rubia tomaba el micrófono y les decía a los presentes…
- Muchas gracias por estar presentes en este significativo día, nosotros Jiraiya y yo estamos totalmente complacidos con su presencia, pero ahora quisiera que este viejo escuchara esta canción que preparé con mucho cariño para mi querido y senil esposo.
La música comenzó a sonar y jiraiya sonreía complacido con el detalle de su mujer…
Había campanas en la colina
Pero nunca las oí repicar
Nunca las llegué a escuchar
Hasta que llegaste tú.
Tsunade se acercaba a su esposo y le sonreía mientras seguía cantando con mucho sentimiento y Jiraiya toma su mano delicadamente y la besa sonriéndole como era su costumbre pervertidamente y Tsunade simplemente niega con la cabeza pues conoce perfectamente ese tipo de sonrisitas y prosigue con la canción.
Y había música
Y rosas maravillosas me dicen
En dulces praderas fragantes
Cubiertos de rocío al amanecer
Había amor en todas partes…
En ese instante Sasuke comienza a recordar a ese hermoso hombre, sus ojos azules como el cielo de los dioses debía ser, su cabello cual hebras de oro pero sobre todo esa sonrisa que simplemente iluminaba su entorno., pero él no era el único que recordaba, en la sala de espera del aeropuerto cierto rubio también recordaba aquellos momentos con el ojinegro a su lado y entre sus pensamientos escuchaba a la lejanía "El vuelo 1156 esta listo para abordar" en tanto Naruto yacía con su mirada perdida en un punto de aquel lugar…
Nunca lo llegué a escuchar
Hasta que llegaste tú…
En ese instante, todos los invitados comenzaron a aplaudir pues aquella canción realmente era muy bella e interpretada con mucha inspiración de parte de Tsunade.
Cuando Sasuke se fijó en aquella pareja que a pesar de que la mayor parte del tiempo peleaban veía lo mucho que se amaban y recordó de pronto aquellas palabras que le dijo en una ocasión Naruto…
"Siempre me imaginé al hombre indicado como alguien con quien me veía envejecer"
Sasuke seguía mirando a la pareja y sonrió dirigiendo su mirada a Kakashi que inmediatamente comprendió esa mirada y esas facciones de su amigo.
- Lo sé, iré por el auto –Kakashi sonreía mientras Sasuke simplemente le devolvía la sonrisa y se acercaba con prisa a Tsunade y Jiraiya.
- Tsunade. Felicidades, tengo que ir a hacer una cosa –la abrazaba mientras besaba una de sus mejillas.
- Lo sé. ¡Ve por él!
- Esta bien, esta bien, gracias.
Sasuke salió corriendo para dirigirse al estacionamiento mientras en la entrada lo interceptaba Iruka.
- Sasuke, tengo que hablar contigo.
- No, ahora no puedo.
- ¿Volviste con Sakura? –lo miró casi enfadado.
- No, ¿Por qué? ¿Quién dijo eso?–el rostro de Sasuke parecía sorprendido por esa pregunta.
- Naruto fue a decirte que te amaba y sakura abrió la puerta en ropa interior, estaba tan molesto que se fue con Gaara a las Vegas.
- ¿Qué? ¿De que hablas? Pero se casan mañana –esto desconcertó de sobremanera a Sasuke.
- Quería hacerlo lo antes posible, estaba sufriendo Sasuke y está desconcertado por eso lo hizo así.
- Ven, vamos, tenemos que alcanzarlo –Sasuke toma la mano de Iruka y llega hasta el auto con Kakashi, este se sorprende al ver a Iruka corriendo a lado de Sasuke.
El Uchiha e Iruka entran al auto y éste le explica la situación al peliplata que de inmediato mete el acelerador hasta el fondo.
En tanto en el aeropuerto daban la última llamada para abordar el vuelo con dirección a las Vegas.
- Ese es nuestro vuelo naru-chan ¿estas listo? –de pronto la realidad le cae de peso al rubio y su rostro se endurece.
- Si –fue solo esa sílaba que pronunció, se levantó de su asiento y tomó su maleta de mano pero sin dirigirle una sola mirada a Gaara.
- Esta es una gran idea, me alegra que la aceptaras –Gaara parecía mas animado y hasta contento-. ¿Quieres jugar primero o solo casarte? –le pregunto el pelirrojo como si de una cosa sin importancia se tratara.
- Solo quiero casarme –acotó el rubio sin siquiera pensárselo mas y siguieron caminando hasta el anden para abordar el avión.
En tanto en el automóvil Kakashi no quería parecer pesimista pero tampoco quería que Sasuke se hiciera muchas ilusiones.
- Nunca la encontrarás. Las Vegas esta lleno de capillas nupciales –Iruka lo miraba de reojo ya que iba en medio de los dos.
- ¿Tienen una pluma? –voltea como si no hubiera oído nada de lo que decía su amigo.
- ¿Por qué? –pregunto Iruka extrañado y Kakashi lo miró de reojo casi golpeándolo.
- Quiero escribir una canción que se me esta ocurriendo ahora mismo –Kakashi saco su pluma y se la entregó mientras Iruka solo negaba con la cabeza.
- Gracias –comenzó a escribir en aquellas hojas que Naruto le había llevado como regalo.
En tanto mientras Sasuke se inspiraba y escribía Kakashi sonrió de medio lado y miró de reojo a Iruka, estaba realmente muy guapo y de pronto comenzó a hablar.
- ¿Cómo te ha ido Iruka? Hace mucho que no platicamos nada –el moreno simplemente sonrió de medio lado y bajó la cabeza aguantándose el decir alguna cosa.
- Bueno, es que parece que de pronto me convertí en una plaga y ya no quisiste ni dirigirme la palabra.
- Lo sé y te pido perdón por eso Iruka. ¿Podríamos hablar a solas mientras Sasuke se ocupa de recuperar a Naruto?
- En tanto no me huyas como lo has estado haciendo estos últimos años.
- No lo haré, realmente necesito hablar contigo.
- Yo también lo necesito Kakashi.
Kakashi volteó unos segundos hacia él fijando sus ojos en los de Iruka y sonriéndole como hacía años lo había hecho y por reflejo el peliplata posó su mano en la rodilla del moreno y la apretó, esto para Iruka significó mucho, tanto, que en verdad quedó sorprendido por como apretaba su rodilla y seguía manejando hacia el aeropuerto.
Unos minutos mas tarde llegaban al aeropuerto y los tres corrían hacia donde estaba el mostrador de la venta de boletos y Sasuke de inmediato pregunto por las salidas a las Vegas.
- ¿En que puedo servirle?
- Necesito un boleto para ir a las Vegas –el hombre que atendía aquello buscaba en su computadora para ver si había algún vuelo disponible.
- Solo hay un lugar en primera clase. El siguiente vuelo sale hasta mañana, este es el último vuelo que hay para el lugar donde desea ir –Sasuke no lo piensa dos veces y voltea hacia Kakashi.
- ¿Puedo usar tu tarjeta de crédito? –Kakashi sacó su cartera para sacar la tarjeta de crédito.
- ¿Me lo pagarás verdad? –le dijo antes de entregársela.
- Mmm... No. Dámela o le diré a Iruka lo que dijiste en el bar –Kakashi miró por un segundo al moreno y le dio la tarjeta a Sasuke.
- Tómala –Iruka miró a Kakashi ahora preguntándose que era lo que había dicho el peliplata, sin embargo Iruka sonrió y lo tomó del brazo.
- Eres muy amable Kakashi, siempre lo he pensado –el peliplata lo mira fijamente a los ojos mientras le sonríe dejando que Iruka se agarre de su brazo.
- Gracias.
- Aquí tiene señor, que tenga muy buen viaje.
- Gracias –Sasuke toma el boleto sonriente y sale corriendo pero antes les dice-. Deséenme suerte.
- ¡¡¡Ve por él!!! –le grita Iruka y Kakashi ya que el Uchiha ya casi esta entrando para abordar el avión.
En tanto en el avión despega y Sasuke se siente nervioso y ansioso, mientras tanto en el vuelo donde esta Naruto y Gaara, el primero esta un poco nervioso y mira hacia Gaara que esta muy entretenido mirando una revista.
- Oye Gaara ¿Me dejas sentarme junto a la ventana? –le pregunta Naruto en un tono bajito.
- Odio sentarme junto al pasillo –le dijo Gaara frunciendo el ceño-. Porque cuando pasa el carrito me golpea los codos, tus brazos son mas pequeños que los míos –Naruto infla sus mejillas mientras se decepciona.
- Lo sé, pero nunca he visto las luces de las Vegas –se recarga por completo en su asiento sintiendo que no podría decepcionarse mas de su prometido, sin embargo Gaara nota esa expresión en el rubio.
- Te diré algo, te dejaré reclinarte sobre mi cuando lleguemos y así podrás ver las luces ¿de acuerdo? –mas bien parecía que le estaba haciendo un favor al rubio y sin embargo Naruto sonrió sabía de antemano lo que iba a decirle el pelirrojo pero de inmediato cambio sus facciones poniéndose un poco triste.
En tanto en el vuelo donde iba Sasuke una azafata se le acercó entregándole una toalla húmeda para que pudiera refrescar su rostro.
- Ah, gracias –Sasuke tomó la toallita pero no sabía exactamente para que se utilizaba y sin mas la colocó como si fuera servilleta y así evitar ensuciarse, a la chica le hizo gracia y le mostró para lo que servía en realidad esa toallita húmeda y al darse cuenta Sasuke-. ¡Oh, Dios! Lo siento es la primera vez que viajo en primera clase –le decía mientras también se refrescaba el rostro.
- No se preocupe, si tiene alguna duda puede preguntarme y con gusto lo ayudaré en lo que pueda –le dijo muy sonriente la chica.
- Gracias –el Uchiha le devolvió la toallita y se recargó en su asiento, pero en eso se fijó que uno de los asientos de mas adelante estaba sentado el cantante Billy Idol con botella en mano incluida, uno de los chicos que trabajaban en el avión sirviendo bebidas pasaba en ese instante por ahí y Sasuke lo detuvo-. Disculpe ¿Es Billy Idol? –le preguntó señalando hacia el artista.
- Creo que sí –le contestó el chico inclinándose un poco sobre el Uchiha.
- ¡Oh por Dios!
- ¿Gustaría champagne o jugo de naranja? –aprovechó para ofrecerle una bebida.
- ¿Cuánto cuesta?
- Es gratis
- Es ¿Qué? ¡Diablos! Esto es increíble –Sasuke parecía muy sorprendido por aquella tontería-. No debo beber, me enamoré de un chico, se casará con un idiota y por eso voy a las Vegas porque los voy a detener –una señora que estaba sentada enfrente de él escuchó lo que dijo.
- ¡Eso es lo mas dulce que he escuchado! –Le comentó la señora un tanto interesada en saber aquello-. ¿Dónde se casarán?
- Ese es el problema, no tengo la mas remota idea, por eso debo encontrarlos, tengo que hacer lo que sea.
En tanto Gaara parecía divertirse con el pasar de las nubes pues tenía en sus labios una sonrisa por demás victoriosa y Naruto hacía cada vez mas corajes pues ni siquiera le dirigía la palabra, en eso el carrito de las bebidas pasó muy cerca del asiento del rubiecito y golpeó el codo que sobresalía del posabrazos, Naruto al sentir el golpe de inmediato se sobó su codo aguantándose el gritarle mil y un cosas a la despistada azafata, sin embargo eso no fue lo que lo cabreó mas si no que Gaara ni siquiera se dio por enterado.
- ¡Oh! La próxima vez pídeme una cerveza ¿quieres? –lo miró y ni siquiera le preguntó que era lo que le pasaba pues el rubiecito solo se sobaba el codo pues le dolía mucho y Gaara simplemente volvió su mirada hacia la ventanilla siguiendo a las nubes pasar, Naruto simplemente quería llorar del coraje que se estaba tragando.
Mientras Sasuke contaba la historia ante la audiencia de los pasajeros de primera clase, Iruka y Kakashi llegaban a un parque donde en ocasiones iban a pasear.
Los dos caminaban uno a lado del otro pero aún sin mediar palabra, solamente se limitaban a caminar y a recordar cada quien detalles de lo que fue en alguna ocasión su relación.
Iruka lo miraba de reojo mientras esperaba nervioso a que Kakashi empezara a hablarle, en eso sus ojos se cruzan y Kakashi le sonrió de medio lado, tomando su mano y llevándolo hacia una de las bancas que había por ahí, al sentarse Kakashi suspiró profundamente y lo miró…
- Iruka, yo sé que aun te preguntas porque de mi comportamiento, porque ya no volví a hablar contigo, porque... –Iruka interrumpió al peliplata.
- De hecho aún me pregunto que fue lo que te hice, o que tan grave fue lo que te hice para que me hicieras a un lado de esa manera, me hiciste mucho daño Kakashi y me duele, aún me sigue doliendo –la mirada de Iruka entristeció mientras su bajaba su cabeza.
- Lo siento, siento mucho haberte hecho daño, ese día te vi que platicabas con un hombre y sonreías y él te abrazaba mientras te frotaba la espalda, eso me hizo enfurecer, sentí celos de que alguien mas pudiera tocarte, sentí que te burlabas de mi y eso me dolió muchísimo, por eso jamás me volví a acercar a ti, quería que todo ese dolor y esas imágenes desaparecieran, no quería que me volviera a doler –Kakashi simplemente miraba hacia el horizonte con sus dedos entrelazados e inclinado hacia delante sosteniendo sus codos en sus rodillas.
- ¿Esa vez? –Recordaba Iruka-. Kakashi ¿no me digas que esa persona a la que tú viste abrazándome era un rubio? –Kakashi solo asintió sin mirarlo pero aun serio-. ¡Dios! ¿No te fijaste que ese rubio venía acompañado? –Iruka buscaba su mirada.
- No, solo vi a ese individuo –volvió su rostro hacia el Umino y vio como Iruka sonreía de medio lado-. ¿Qué es lo que tiene gracia?
- No es que me de gracia esto Kakashi, el hombre que me abrazaba ese día era el padre de Naruto, era mi tío y el hombre que lo acompañaba ese día era Sarutobi sensei –Iruka ladeo su cabeza y sonrió al peliplata-. ¿Por eso te alejaste Kakashi?
- Por eso y porque realmente estaba enamorado de ti Iruka mis celos me cegaron hasta el punto de no querer volver a verte mas, sin embargo aquello solo fue el detonante que necesitaba, había estado escuchando rumores sobre ti y…
- Kakashi, yo también los había oído, pero ¿Por qué no me lo preguntaste directamente? Tú sabes que yo no te miento, tú sabes muy bien que has sido el primero y el único, jamás he dejado que nadie más me toque –Iruka enrojecía por aquella revelación.
El peliplata lo miraba fijamente aún sin estar muy convencido y tomó su mano entre las de él y sin más recordó el preguntarle.
- ¿Qué me dices de Sasori? El ha estado publicando a los siete vientos que tú fuiste suyo y que el Kamasutra se quedaba corto con lo que tu le habías hecho –frunció el ceño el tan solo recordar, el día que aquel individuo parecía que todos lo supieran.
- Ah, sasori –suspiró el moreno-. Sabes, ese idiota inventó todo eso, porque yo no le permití que me tocara, si me besó Kakashi quiero que lo sepas pero no pudo superar el que yo me negara rotundamente si quiera a ponerme un dedo encima.
- Entonces ¿Por qué dejaste que esos comentarios se hicieran así de grandes?
- Porque que mas daba que tu y cualquier otro pensara lo que fuera de mi, yo se exactamente lo que soy Kakashi, lo que pensaran los demás no me importaba en lo mas mínimo, pero lo que si me lastimaba y me lastima es que hubieras pensado que yo te hubiera traicionado así como así, te he amado desde el primer día en que te vi, creí que habías comprendido que yo era tuyo sin reservas ni condiciones.
Los ojos de Iruka se humedecieron, tenía tantas ganas de llorar porque por fin se estaba sincerando y despejando las dudas al hombre que ama.
En tanto Kakashi aprieta su mano y lo mira, siente unas enormes ganas de abrazarlo y decirle que quiere comenzar de nuevo con él, sin embargo aparta la mano de la de Iruka y con ella levanta el mentón del moreno para que lo mire directo a los ojos, pero el Umino a pesar de que su rostro esta levantado sus ojos siguen mirando hacia abajo.
- Mírame Iruka, necesito que me mires para que me digas que me perdonas, he sido un imbécil, perdóname por favor –Iruka escucha aquello y su corazón le va a mil, poco a poco sube su mirada y la cruza con el del peliplata, en tanto de los ojos del moreno comienzan a brotar aquellas lágrimas amargas-. No llores iru-chan, te amo, siempre lo he hecho, ahora lo que quiero es que me des una oportunidad para ganarme de nueva cuenta tu corazón, quiero pasar el resto de mi vida contigo –Kakashi en un acto poco común en él se arrodilla entre las piernas del moreno e Iruka ahora siente que su mundo y su vida misma vuelve a surgir.
- Kakashi, no tienes que pedirme oportunidades, yo te amo igual o mas que entonces yo solo quiero que estés conmigo y que no me vuelvas a dejar solo –le decía entre lágrimas intentado sonreír, pero era demasiado tiempo conteniendo aquello, sin embargo Kakashi se sentó a su lado y lo atrajo hacia él para que se sentara en sus piernas, el Umino no lo pensó dos veces y se posó sobre él en tanto el peliplata buscaba sus labios para finalmente besarlo y reclamarlo como suyo una vez mas.
- Te amo y mi vida ha sido un infierno, tú eres el único que puede poner en orden mi camino –le dijo al romper el beso e Iruka simplemente pasó sus brazos alrededor del cuello de Kakashi mientras recargaba su cabeza en su pecho y escuchaba los latidos acelerados del corazón de aquel hombre-. Iru-chan, solo quiero saber algo ¿Cómo es que se te ocurrió salir con Sasuke? –Iruka levantó la mirada y se separó un poco de la comodidad del pecho de su Kakashi.
- Yo lo único que quería era que tanto Naruto como Sasuke se dieran cuenta de lo que sentían el uno del otro.
- Así que tú también lo sabías –sonrió-. Sasuke se negaba a aceptarlo y sin embargo hizo falta todo esto para que se diera cuenta y aceptara que estaba perdidamente enamorado de él.
- Lo sé, los dos son unos cabeza huecas –suspiró profundamente de pronto observando como caía ya el sol-. Es tarde Kakashi sensei –sonrió traviesamente mientras hacía el intento de levantarse.
- Lo he notado, pero –se levantó y lo atrajo una vez más hacia él-. No me quiero separar de ti otra vez, esta vez vendrás a mi casa y no te dejaré ir ya nunca más.
- ¿Estas tratando de raptarme? –lo miro sonriendo mientras apoyaba sus manos en el pecho de Kakashi.
- La verdad es que si y quiero que sepas que el rapto va bien conmigo –se rió mientras besaba una vez mas a Iruka-. Vamos, soy tu secuestrador y no quiero por ningún motivo perderte de vista.
- Bien, porque yo quiero que me raptes y esta vez Kakashi Hatake, no voy a dejar que te vayas de mi –casi le advirtió pero mas bien sonriendo.
- Perfecto porque yo no quiero que me dejes ir –volvió a besarlo con suavidad pero esta vez tiernamente y sin prisas.
Kakashi le pasó el brazo por la cintura al moreno al romper el beso mientras caminaban de vuelta al automóvil.
- Iruka, cuando lleguemos a casa te voy a hacer el amor –sonrió con aquella mueca que tan bien conocía el Umino.
- Y yo quiero que me lo hagas, no creas que me voy a resistir –enrojeció después de darse cuenta de lo que había dicho y Kakashi rió ahora si sin aguantarse.
- ¡Dios! No te vas a poder sentar en una semana.
- Kakashi… te amo.
- Te amo, iru-chan.
Así los dos se alejaban en el auto mientras ansiaban llegar a su casa…
Por otro lado Sasuke ya contaba su historia ante los pasajeros con los cuales compartía la sala de primera clase.
- … Fue a hablarme de sus sentimientos y sakura abrió la puerta solo usando mi playera favorita.
- No digas eso –billy Idol ya prestaba atención también al relato del Uchiha.
- No se que hacer, se casará con él y sé que ese imbécil arruinará por completo la vida del dobe –Sasuke estaba agobiado porque realmente estaba preocupado por no llegar a tiempo, en eso el cantante habló a todos los presentes…
- Gaara no se lo merece, solo le interesan las posesiones, los autos elegantes, lo ultimo en aparatos electrónicos, hasta las mujeres y los hombres son posesiones para él.
- Billy Idol lo entiende, no sé porque Naruto no lo entiende así.
- ¡Oh! Querido, espero que lo encuentres –le dijo aquella señora tan agradable, en eso una de las azafatas interrumpió la conversación.
- No se lo creerán, un tipo de la clase turista que se cree un don Juan me dijo que quería pertenecer al club de las alturas. Dijo que yo era carne de primera calidad.
Sasuke se quedó pensando unos segundos en esa frase, de pronto recordó quien la había dicho, el Uchiha se paró de su asiento y miró a la azafata.
- ¿Esta aquí? –le preguntó Sasuke un poco nervioso.
- Si –la azafata lo acompañó hasta la cortina que separaba a los pasajeros de primera clase de los de turista.
- ¿Cuál es esa clase de club? –preguntó aquella curiosa señora y los demás simplemente la observaron pintando una sonrisa en sus labios.
De pronto Sasuke se acerca a la cortina y la abre solo un poquito y lo primero que ve es a su adorable rubiecito que venía caminando para tomar su asiento, Sasuke se quedó casi petrificado, por fin el destino le hacía justicia y lo tenía ahí mismo en ese mismo vuelo, volvió hacia donde estaban los demás y les dijo…
- ¡Oigan! El tipo del club de las alturas es Gaara ¡Están aquí! –les dijo en tanto los pasajeros se sorprendieron por la revelación
- ¡Imposible! –dijeron todos al unísono y Sasuke sabía que tenía que hacer algo, era ahora o nunca.
- Tienen que ayudarme –pidió sinceramente el pelinegro.
- ¡Claro, cuenta con todos nosotros! –dijo el cantante que le había simpatizado en demasía el Uchiha, en tanto los demás pasajeros se unieron para ayudarlo.
Casi de inmediato trazaron un plan, sería perfecto y estaban seguros que no fallaría de ninguna manera, eso lo sabía Billy Idol que de inmediato puso en marcha aquel plan…
- Buenas Tardes a todos, estamos a 8.000 m de altura y llegaremos a los 9.000 m el cielo estará despejado desde aquí hasta las Vegas, les ofreceremos música durante el vuelo para su deleite, un pasajero de primera clase quiere cantar una canción inspirada por un pasajero de la clase turista, ya que permitimos que los pasajeros de primera clase hagan lo que les de la gana, pues aquí lo tienen…
Naruto se quedó un poco pensativo, pues en realidad se le hacía muy conocida aquella voz tras el micrófono, el rubio se recargó en su asiento dispuesto a escuchar aquella canción, de inmediato empezó a sonar una guitarra y Sasuke comenzó a cantar aquella canción que había escrito durante el trayecto al aeropuerto…
Quiero hacerte sonreír cuando estés triste
Cargarte cuando tengas artritis
Naruto al escuchar aquella voz y esas letras se quedó boquiabierto, era imposible que él estuviera en ese vuelo, no, no podía ser él, era lo que se afirmaba el rubio en su pensamiento…
Lo único que quiero es envejecer contigo
No había duda, los ojos del kitzune se cristalizaron y no salía de su asombro, era él no podía ser mentira…
Quiero comprarte medicinas
Cuando te duela la barriga
Naruto recargó su cabeza en el asiento forzándose a no dejar salir aquellas lágrimas contenidas e intentando no dejarse llevar por la emoción…
Encenderé la chimenea si no
Sirve el calentador
Sasuke cantaba y tocaba la guitarra detrás de la cortina mientras su ahora amigo Billy Idol le detenía la hoja con la letra y la música en tanto la azafata detenía el micrófono para que el pudiera seguir con aquello.
Ay, sería increíble
Envejecer contigo
Naruto estaba con la lágrima a todo lo que daba, pero no emitía ningún ruido solo rodaban sus lágrimas por su rostro mientras sonreía feliz, en tanto Gaara ni si quiera se daba por enterado, estaba profundamente dormido…
Te extrañaré
Te besaré
Naruto voltea hacia atrás y todos parece que lo miran mientras por fin Sasuke sale detrás de aquellas cortinas quedándose ahí tocando y cantando mirándolo fijamente a los ojos, el rubio al verlo se sorprende tanto que sus lágrimas no quieren parar…
Cuando tengas frío
Te daré mi abrigo
Te necesitaré
Te alimentaré
Sasuke le sonríe tiernamente mientras sus miradas como cuando la noche y el día se funden en una sola…
Hasta te dejaré tomar
El control remoto
Naruto estaba realmente embebido en la mirada del Uchiha y sonreía por la canción tan tierna que Sasuke había escrito, de pronto Gaara despertó de su profundo sueño y miró al Uchiha cabreado totalmente…
- ¿Qué demonios hace aquí ese loco? –preguntó Gaara alterado, pero Naruto ya no lo escuchaba sus sentidos estaban totalmente puestos en Sasuke, el pelirrojo vio que el rubio ni siquiera lo había escuchado y lo miró, pero lo que vio fue esa mirada enamorada totalmente que le dedicaba al moreno.
Gaara se puso de inmediato de pie queriendo acercarse al Uchiha, pero aquel joven que servía las bebidas lo interceptó y no lo dejó pasar chocando directamente el carrito de las bebidas contra la humanidad de Gaara.
- ¡Quítate de mi camino! –le gritó alterado.
- Lo siento señor, pero tengo que servir las bebidas –el chico seguía empujándolo por el pasillo para que se alejara del Uchiha, pero de pronto Gaara se cruzó por los asientos de en medio para salir por el otro pasillo pero fue inútil del otro lado ya lo esperaba el cantante de rock interceptándolo de igual manera…
- ¡Que tal señor! ¿Pollo o pescado? –el cantante empujó el carrito hacia el pelirrojo mientras sonreía malditamente.
- ¡Quítate Billy! O saldrás lastimado –lo amenazó el pelirrojo.
- ¡Ah, si! –le contestó el roquero, sin embargo se levantó de su asiento uno de los guardaespaldas del artista sin mencionar que parecía un gorila exaltado.
- ¡No le hables así a Billy Idol! –le advirtió aquel gorila que tenía como guardaespaldas, de pronto aquel hombre empujó el carrito llevándose a Gaara por delante mientras lo hacía chocar contra la puerta del servicio de baño y la azafata que ya los esperaba ahí simplemente lo empujó hacia adentro y lo encerraron dentro del cuarto de baño.
En tanto Sasuke seguía cantándole al rubio que lo miraba totalmente enamorado y perdido en su mirada…
Déjame lavar los platos
En nuestra cocina
Por fin Sasuke comenzó a acercarse al rubiecito mientras seguía cantando…
Y que te acueste
Cuando estas borrachina
Podría ser el hombre
Que envejezca contigo
El Uchiha se arrodilló ante el mirándolo fijamente a los ojos mientras le sonreía completamente enamorado.
Quiero envejecer contigo
Sasuke terminó con esa frase la canción y Naruto ya no controlaba sus lágrimas era realmente conmovedor verlos mirándose como se miraban, la canción acabó y los pasajeros se unieron en un unísono aplauso y por fin Naruto habló acercándose un poco al rostro de Sasuke…
- ¡Es la canción mas hermosa que he escuchado! –Naruto le decía entre lágrimas y sonrisas, con su voz casi entrecortada.
- Tengo que confesarte algo, esa canción es acerca de ti –le confesaba el Uchiha casi susurrándole mientras Naruto le sonreía-. Estoy enamorado de ti –le confesó por fin Sasuke.
- Y yo estoy muy enamorado de ti –Naruto le contestó mientras se miraban fijamente.
Sasuke al escucharlo decir aquello se acerca al rubio para besarlo, sin embargo aquel beso deseado fue interrumpido por el artista…
- No estuvo mal la canción, les hablaré de ti en la disquera –sonreía el roquero porque sabía que había interrumpido un momento especial.
- ¿Te importa si lo beso primero? –sonrió el Uchiha mientras observaba al cantante.
- ¡Claro que no! Haz primero lo que tienes que hacer –se alejó un poco de los enamorados para darles un poco de privacidad, aunque el avión completo estaba atento a lo que hacían aquellos dos.
Por fin Sasuke acercó sus labios a Naruto para besarlo con completa delicadeza y ternura, porque eso era lo que le provocaba el rubito, Naruto respondió de la misma manera aquel beso.
Estaban real y profundamente enamorados, de pronto se oyó la llamada de que pronto estarían aterrizando a las Vegas, Sasuke se sentó a su lado y abrochó con delicadeza el cinturón de seguridad del rubio mientras Naruto no le quitaba la vista de encima.
Pasados unos 5 minutos el avión estaba aterrizando en aquella comúnmente llamada la ciudad de las luces.
Nadie para ese instante se acordaba de Gaara que yacía sentado sobre la tapa del WC maldiciendo su suerte.
En tanto por fin el avión se detenía y pronto los pasajeros empezaron a bajar por las escalinatas, Naruto y Sasuke bajaron tomados de la mano.
- Dobe, bienvenido a las Vegas –le dijo el Uchiha mientras caminaba abrazado del rubio.
- Teme, soy muy feliz. Gracias.
- No, gracias a ti, te amo
- Y yo a ti.
Sasuke besa los labios de Naruto mientras las personas pasaban alrededor de ellos, pero eso no les importaba en lo mas mínimo, simplemente no podían separarse mas de unos centímetros.
En tanto en el avión alguien se aproximó hasta la puerta del baño suspirando, mientras Gaara aporreaba la puerta para que lo dejaran salir.
- Tranquilo Gaara, ya te abro –aquella voz simplemente dejó sorprendido al pelirrojo.
- Sa… sai ¿eres tú? –preguntó Gaara desde dentro.
- Si Gaara soy yo, ahora deja de empujar la puerta, voy a abrirte –el pelinegro destrabó la puerta y lo dejó salir.
Gaara lo miró extrañado y Sai simplemente le sonrió de medio lado como era su costumbre, pero ahora el pelirrojo se preguntaba "¿Qué diablos hacía Sai ahí?"
En tanto Sasuke y Naruto tomaban un taxi, se quedarían esa noche en las Vegas ya mañana por la tarde regresarían a su casa, pero antes Sasuke reclamaría a Naruto como total y absolutamente suyo.
Continuará…
