Capitulo 7

Esa era la razón por la cual a Shikamaru no le gustaba que se pusiera cerrojo en el baño, no definitivamente esa noche la pasaría en vela, por fortuna para el, Hinata no hizo preguntas, en ese momento agradeció a Chouji que no allá llevado a Sakura, ella si lo hubiese hecho, lo habría bombardeado a preguntas y a primera hora media villa se habría enterado de lo sucedido, su cabeza giro por un momento, no sabia si podría guardar la compostura al día siguiente luego de lo ocurrido, pero se tendría que obligar a hacerlo.

Esa noche no era el único que no podía dormir, kankuro daba vueltas sin para en su cama, se preguntaba por que ahora su hermano se había empeñado en que en que Yami lo acompañara, no siendo uno de los mejores sensei de la villa y a la vez trataba de no pensar en la cara de su hermana cada vez que lo veía y en especial recordaba las ordenes del Kasekage, "No lo pierdas de vista", si había algo que Gaara sabia que no le quería decir y la duda lo carcomía.

Si había algo que Gaara sabia que su hermano no, necesita tanto a Yami como a Suko lejos de la villa por un tiempo.

Por otro lado Chouji tampoco podía conciliar el sueño, analizaba todo lo ocurrido, este ultimo tiempo, recordaba aquella conversación a la entraba del bosque cuando se entero del embarazo de Temari

El viaje fue lento, Shikamaru obligo al grupo a ir a una muy baja velocidad, dos días se demoraron en llega a la entrada del boque, en todo el viaje el no la soltó, Ino moleta con la situación comenzó con ataques suaves, leves sarcasmos para ver si era posible que se fuera y que se soltaran, pero lo único que consiguió fue que ella se aferrara mas al cuerpo de Shikamaru, al entrar en el bosque la kunoishi de la arena se desmayo, lo que atrajo la atención de los dos hombre del grupo, Ino fastidiada al máximo la atendió, descubriendo el embarazo de 1 mes de la Temari.

"Shikamaru ella esta embarazada" le dijo muy sorprendida

"Si lo se"

"Que pretendes hacer con ella en konoha" Ino lo miraba a la cara pero el solo miraba a Temari.

"Tenia un plazo hasta mi cumpleaños para encontrar esposa, y la encontré el día de mi cumpleaños"

"Espera un momento… tu y yo nos casaríamos un mes después de tu cumpleaños… ahora me vienes con que te casaras con ella…"

"yo nunca te dije que me casaría contigo, siempre te deje claro que eras una de mis mejores amigas, una muy buena compañera, pero el matrimonio no fue idea mía ni siquiera fue idea tuya, fue de nuestros clanes y eso lo sabes de sobra"

"Y el niño, que pretendes hacer con el niño"

"el es mi hijo"

"No Me Vengas Con Que Es Tu Hijo, Temari No Tiene Mas De 1 Mes, Y Tu Ase 3 Que No Sales De Konoha, Tienes Un Compromiso Conmigo, No Lo Puedes Romper Por Que Esta Se Metió Con Cualquiera Y La Dejo Preñada"

"Ya Basta De Esto, No Tienes Nada Que Ver En Esta Decisión, Este Niño Llevara Mi Apellido, Será Mi Hijo Y Ninguno De Los Dos Dirá Nada Al Respecto"

Para el robusto joven ahora todo tenia mas sentido, un sentimiento de culpa se apodero de el al darse cuenta de lo mucho que su amigo lo necesito y el ciego por sus sentimientos hacia su rubia compañera no vio, se regaño a si mismo y se prometió que eso jamás volvería a pasar.

No sabia la razón, pero esa mañana que el pensaba que pasaría frente a la Hokage disculpándose por la actitud que tubo para con los invitados de la Arena nunca ocurrió, esa mañana la paso de guía mientras le enseñaba los lugares donde tendrían que estar, era día domingo por lo cual las oficinas administrativas de la villa no funcionaban, solo tendría que hacer eso y luego se iría a casa, donde su esposa lo esperaba, su cuerpo se endurecía y sus ojos se ennegrecían por momento cegado por la rabia, cada vez que escuchaba la vos de ese tipo, al sentir el mas mínimo movimiento de este, pero no perdió la compostura.

Kankuro miraba esto desde lejos, le molestaba de sobremanera que todos supieran algo que el no. Algo estaba pasando y se sentía impotente de poder hacer más que vigilar a ese tipo y a su amigo.

Afortunadamente para el joven todo aquello no tomo mas que la mañana y parte de la tarde, de camino a su departamento pudo ver a Naruto y a kiba los que con sus tonteras habituales le alegraron el día, pronto salio el tema de su llegada a Konoha y como Naruto le trataba de explicar sobre el shakra, esto lo hizo reír imaginándose la escena pero también lo hizo pensar que mas era lo que no recordaba.

No fue mucho el tiempo que paso con ellos ya que quería llegar luego a su casa, Al entrar noto voces en la casa, encontrando a Hinata y a Chouji, respiro tranquilo al saber que ella no había estado sola y la animada conversación le decía que ella estaba bien.

"Será mejor que te vallas a poner linda que en un par de horas llegara Naruto" le dijo Temari con picardía mientras le serraba el ojo.

El sonrojo en las mejillas de la chica le indico que el mensaje había sido recibido, Chouji por su parte tomo unas bolsas del suelo, diciendo que tenia que ir a casa se fue del departamento, el joven había llegado temprano esa mañana, tomo desayuno con la rubia y la acompaño todo el día hasta la llegada de su amigo.

Inmediatamente después Temari saco su mejor bajilla ordeno todo en un ambiente muy romántico, velas en la mesa, la chimenea prendida, puso música romántica, mientras Shikamaru solo la veía moverse de un lado para otro.

Temari paso por su lado le dio un beso y lo mando a cambiarse ropa por la que ella le tenia lista en la cama, y se alejo antes que el pudiera protestar, pero de todas formas se quejo camino a la pieza

"mujer si fuese tan sencillo, ese tonto ya se habría dado cuenta ase años"

Al rato se podía escuchar la puerta, Temari a pesar de estar cambiándose de ropa supo quien era ya que podía escuchar los gritos de Naruto alegando por comida casera.

Minutos más tarde volvió a sonar la puerta y un grito se sintió desde la pieza

"Shika ayúdame con el cierre".

Si aquella mujer pretendía algo el lo sabia pero desde cuando se había hecho tan amiga de Hinata. Desde que el recordaba Temari no había cruzado mas de dos palabras con ella y para que esa rubia problemática se tomara tantas molestias tenia que haberle tomado grana precio a la chica.

"Mujer ¿¿crees que Naruto no se dará cuenta que tu ropa no tiene cierre??"

Una gran sonrisa y un beso, lo abrazo por el cuello y le dijo

"Genio, Naruto es un gran chico me a ayudado mucho y se merece a una gran persona a su lado, a Hinata no la conocía pero tuve el placer de hacerlo… y es muy especial, definitivamente se complementan bien solo hay que darle una mano el distraído de Naruto para que la vea"

"Naruto siempre a estado enamorado de Sakura, eso todo el mundo lo sabe, de la misma manera que todo el mundo sabe que Hinata esta desde siempre enamorada de Naruto, si te metes en ese enredo…"

"Amor… ya me metí jajaja"

Cuándo entraron a la sala, pudieron ver a Naruto muy animado conversando con Hinata, que lo mirada con una sonrisa y se notaba avergonzada, Temari suspiro si tendría que hacer más que eso…

La sena transcurrió muy agradable, Temari sentó a Naruto al lado de la Hinata, el rubio se quejo por que no había ramen, pero de todas maneras le agrado la cena. Luego se sentaron a conversar un rato, Temari comenzó a acariciar la nuca de shikamaru, con una de sus manos, solo 5 minutos duro porque aquello siempre le acusaba sueño a su esposo y eso ella lo sabía de sobra.

Hinata al notar que Shikamaru se había quedado dormido, dijo que se retiraba para que pudiera descansar tranquilo, pero ella no noto como el rubio la miro cuando le daba la espalda, el se había quedado embobado cuando la vio entrar al llegar a la casa, era la primera ves que la veía sin su uniforme, y aquel vestido entallado que su amiga Ten ten le había dado le quedaba muy bien, también por primera ves noto lo mucho que la chica sabia de el y por primera vez vio su sonrisa tímida que contrastaba con el rubor en sus mejillas.

"Es tarde Hinata chan, yo te llevare a tu casa" le dijo una vez dejo de mirar el cuerpo de la kunoishi.

Temari esbozo una sonrisa traviesa, mientras los acompañaba a la puerta y veía como Naruto ayudaba gentilmente a ponerse el abrigo a la kunoishi.

"Mañana no tengo misión quieres entrenar conmigo" fue lo ultimo que escucho de la voz de Naruto a la distancia.

La rubia suspiro, definitivamente eso seria lo más romántico que aquel chico pudiese decir, necesitarían más que un empujón, pero definitivamente ella no podía hacerlo todo, Hinata tendría que poner de su parte y dejar un poco de lado aquel carácter y jugárselo por lo que quería.

Miro al interior de la sala y una gran sonrisa se apodero de sus labios al ver Shikamaru medio sentado casi roncando en aquel sillón, ya casi había olvidado todo el tiempo que paso en la misma sala esperando que el volviera de aquella maldita misión.

El movimiento en la casa comenzó temprano en la mañana, Temari se acomodaba un guante largo sin dedos en su brazo que cubría sus vendas, y mientras preparaba el desayuno trataba de despertar al Nara que se refugiaba en las almohadas tratando de no salir de la cama.

A las 7:30 de la mañana y en la oficina de la hokage había un gran discusión, Shikamaru fastidiado al máximo azoto aquella puerta y espero el las afueras de la oficina de Tsunade que saliera Temari, normalmente esta actitud habría sido muy problemática para el, derrochar tanta energía en una discusión que sabia perdida no era común en el, Tsunase lo relación a la confusión mental que tendría que tener el chico, pero para el Nara todo era tan simple como no querer dejar sola a Temari con el tipo de la Arena y eso era todo.

En una rápida reunión les habían informado que Sakura necesitaba con suma urgencia unos informes por lo que el tendría que hacerlos, mientras Temari por ser oriunda de la arena se encargaría de los invitados.

Por mas que le dijo que en todos los tonos conocidos por el hombre que no, que el no quería que ella fuese la guía, al momento que la Hokage le dijo "Da me una razón de peso" el no supo que decir solo pudo apretar los puños a sus costados y salir de aquella habitación lo mas rápido que pudo.

El incomodo silencio los acompaño hasta la salida del palacio, ella lo miro con su mejor sonrisa y un "No te preocupes, kankuro estará también" no sirvió para aquietar lo, su hermano también había estado ase años y no sirvió de nada, "shinobi es shinobi y tiene que cumplir con su deber", pensaba mientras la veía desaparecer en la esquina.

Se apresuro a su oficina y se dispuso a terminar con todo ese maldito papeleo, no tenia tiempo que perder, pero no había caso, por mas que leía y releía los documentos frente a el, la información no alcanzaba a llegar a su cerebro, se quedan en el limbo que había entre sus ojos y ese maldito órgano vital, maldijo por lo bajo al notar que había pasado una hora y no había avanzado en lo absoluto.

Que lindo genio resulto ser, ahora que necesitaba esas malditas neuronas, las muy vagas se negaban a funcionar. Nunca deseo mas aquellos lindos palmetazos en la cabeza que le daba Yoshino san cada ves que su cerebro se ponía en plan de huelga. Miro el reloj 1 hora 30 minutos desde que ella se fue, avances 0, se revolvió el pelo histérico a punto de un colapso nervioso cuando sintió abrir la puerta, levanto la cabeza y pudo ver unos sonrisa que se acercaba a el

"No te preocupes tanto, yo te ayudo"

Escucho que le decían mientras se sentaba a su lado y tomaba los informes que tenia en su mano.

En la academia los jóvenes prospectos de la Arena, se integraban a las clases regulares mientras sus sensei analizaban las metodologías educativas empleadas por sus pares de Konoha, Temari se había mantenido firme, con una actitud que no daba cabida al miedo o a la incertidumbre, pero siempre bajo el resguardo de su hermano tratando que este no se diera cuenta.

Abecés es mas fácil esconder las cosas de tu familia, ya que por algún motivo, siempre son los últimos en enterarse de las cosas y en una familia donde nadie les enseño a abrirse y mostrar debilidad, eso era aun mas fácil de esconder, sentarte al lado de tu hermano y fingir que todo estaba bien a pesar que supieras que no era así, que lo único que querías era refugiarte en sus brazos y llorar hasta quedar seca, que el con su actitud aparentaba que creía que todo estaba bien, a pesar que en su corazón sabia que nada lo estaba, querer abrazarte y matar al que te hizo sentir así, pero nunca poder dar el primer paso. Por lo general es la madre la que te enseña esas cosas, pero en este caso, quien se las enseño… pues ese fue el principal problema…

Cuando te sientes una pequeña intrusa, por que le quitas tiempo a tu padre, si es que en algún momento tubo tiempo para ti, ya que sus labores lo mantienen tan ocupado que ya no recuerdas su rostro, cuando ves que todos los niños de tu escuela se van de la mano de sus madres y tu quedas hay sentada a la orilla de la escuela cuidando a tus hermanos por que a tu padre nuevamente se olvido ir o mandar a alguien para buscarte, cuando no hay nadie que te de un tazón de sopa en las heladas noches, o te arrulle las beses que las sombras de la noche te han asustado, que el único recuerdo que te queda es un suave olor a lavanda, en el lugar donde debería estar la imagen de tu madre y lo mas parecido que tienes a la figura paterna es un riguroso sensei, solo te queda una salida, comente tus miedos, tragarte tus incertidumbre, aparentar ser fuerte y que nada te puede hacer daño y por sobre todo nunca mostrar debilidad, llorar es para débiles, ponerte una coraza y guardar tu corazón en una gaveta con doble llave.

Muchos años han pasado desde aquello, ahora no es una niña asustada fingiendo fortaleza, sola porque todos les temen ya sea por su padre por su hermano o por ella misma, ahora es una mujer, con grandes amigos que le han enseñado, muchas cosas, Naruto que la acompaño durante mucho tiempo a pesar de su infancia es un joven feliz fuerte y capas de dar su vida por sus amigos, Hinata le enseño que se puede ser amable y cariñosa a la ver que una fuerte kunoishi, por sobre todos Shikamaru le enseño a sacar su corazón que tenia escondido, la calidez del cariño sincero, le enseño a amar y le demostró por sobre todo puede ser amada.

Sentir el olor de su hermano le daba el valor que necesitaba para poder enfrentar a sus demonios a pesar que sabia que en algún momento tendría que enfrentarlos sola, pero por el momento se podía dar el lujo de sentirse una niña pequeña, cuidada por su hermano mayor a pesar de saber que ya no es una niña pequeña y la mano que la sostiene con firmeza no es su hermano mayor, el es su hermano menor.

"Kankuro san, lo necesitan en la oficina"

Ante el llamado el joven apretó suavemente la mano de su hermana, una cálida sonrisa y se perdió en el laberinto de oficinas que habían en la academia, una suave brisa helada azótalos cabellos de la kunoishi mientras sentía los niños entrar a las aulas de clases.

Un escalofríos le recorrió la espalda, al sentir el silencio y se dispuso a ir a un lugar mas bullicioso… con mas gente… sin querer comprenderlo sintió como sus pis se comenzaron a apresurar, el escalofríos se fue incrementando a la vez que una rara sensación se apoderaba de su estomago, sentía la necesidad imperiosa de salir corriendo, de encontrar una cara conocida en aquel lugar, hasta Ino hubiese servido en ese momento, giro en un oscuro pasillo, aulas desocupadas los baños al final otro pasillo que daba a las oficinas donde estaba su hermano.

Ase mucho que no había sentido la necesidad de salir huyendo, dio un paso al frente y sintió como era empuyada por la espalda cayéndole bruces en el suelo, en frente de ella unas sandalias, dio vueltas con rapidez y gateo hasta quedar apoyada en la muralla aun en el suelo.

Sus entrenamientos, todos sus conocimientos de defensa se borraron de su mente, con terror y ayudándose de la muralla se pudo poner en pie.

"La gran Temari, sabes que te hemos extrañado mucho"

Quiso gritar, llamar a su hermano, pero solo un murmullo salio de su garganta, su corazón latía tan fuerte que lo podía escuchar y sentir.

Sentía como una mano acariciaba su cuello, el aliento de uno en su nuca, al igual que un gélido kunay acariciaba sus piernas, "No… de nuevo no" pensó mientras unas lágrimas resbalaron por sus mejillas.

Su cuerpo tembló, cuando sintió el aliento del otro en su oído, serró los ojos impotente, sin el valor necesario en su cuerpo para afrontar todo aquello.

Sus sentidos se paralizaron, no sentía ni oía nada, pero de pronto todo seso, abrió los ojos con temor aun en su cuerpo, pudo ver como dos figuras calmádamente se acercaban a ella.

"Ahayo Temari" esa voz la conocía, si era la inconfundible voz de Naruto, enfoco a su lado la imponente figura Chouji.

"Que bueno verte, venia a preguntarle a Iruka Sensei…" el chico no pudo terminar.

Temari había caído de rodillas en el suelo, tapándose la cara con ambas manos.

Naruto quedo estático, sin poder moverse, Chouji en cambio se acerco con gran rapidez, tomándola de los hombros.

"Naruto ve por Kankuro" grito Chouji mientras sentía como la kunoishi perdía poco a poco el conocimiento.

"TSUNADE SAMA… TSUNADE SAMA…" Shizune entro frenética en la oficina.

La Hokage la miro mientras apoyaba el peso de su cabeza en una de sus manos.

"Temari san… fue llevada al hospital… se desmayo en la academia"

Se sintió un fuerte ruido, un montón de papeles cayendo en el piso, Shizune no había notado la presencia de Shikamaru en aquella oficina, acompañado de Ino que lo había ayudado a ordenar todos aquellos informes.

No supo como llego al hospital, nunca en su vida había corrido tan rápido, los informes quedaron desparramados en la oficina de la Hokage, tampoco supo cuando levanto a kankuro por la chaqueta increpándolo con dureza por haberla dejado sola, solo se vio de pronto parado en medio de la sala de espera, Chouji y Naruto sentados en una de las bancas, Kankuro apoyado en una de las murallas, esperando impaciente que la Hokage saliera de la sala en donde había entrado.

El reloj paresia retroceder en vez de avanzar, cada minuto se hacia eterno, mientras se maldecía por haberla dejado, cada palabra… cada movimiento era seguido atentamente por Kankuro, que lo miraba de reojo, repasando en su mente cada palabra que el joven le dijo una vez que entro en aquella sala.

La puerta finalmente se abrió, no había pasado mucho tiempo, quizás unos 15 minutos, pero para el joven fue una eternidad casi insoportable.

"Calma chicos, no se preocupen fue solo una crisis nerviosa, le dimos unos somníferos, dormirá hasta mañana"