Capitulo 14
La Boda
La noche caía mientras Naruto y Sasuke estaban recostados sobre una cómoda manta en medio de aquel bosque, mirando como resplandecían las primeras estrellas, estaban a menos de veinticuatro horas de su boda y no podían estar más felices, nerviosos por la ceremonia pero felices por estar por siempre juntos.
- Dobe, deberíamos de volver, se hace tarde y no quiero que tu madre me vuelva a gritar "pervertido" –Naruto reía mientras su cabeza seguía recostada sobre el pecho de su novio.
- Vamos teme, ya sabes que solo lo dice por molestarte, no lo dice en serio –giraba su cabeza para posar sus orbes azules sobre los negros del Uchiha-. Aunque ¿te digo una cosa? Creo que cuando se juntan Tsunade y mi madre es cuando se meten más contigo.
- Lo sé dobe, esa Tsunade seguro que ha estado hablando demasiadas cosas con tu madre, aún no se porque ahora son tan amigas –a pesar de todo el pecho de Sasuke se sacudía aguantándose el reírse.
- Puedes reírte sasu, no me importa de hecho me encanta cuando ríes –se levanta un poco y acerca sus labios al pelinegro besándolo suavemente, en tanto Sasuke corresponde aquella muestra de amor.
- Me encanta cuando haces eso –le dijo al acabar con el beso acariciando con sus pulgares el contorno de los labios del rubio-. Anda levanta, que de veras no quiero que me grite pervertido.
- Esta bien, pero no quiero teme –le dijo mientras se ponía de pie y tendía una mano para que su pareja se levantase-. Sasuke no te enojes ya te dije porque lo hace, además tu le haces caso, ya no le prestes atención.
- Ya lo sé Naruto, pero "pervertido" no es una buena palabra para llamar a alguien y ya se que no quieres, pero piensa que mañana a esta hora serás mío y de nadie mas y podremos venir aquí cuantas veces quieras –levantó la manta y la doblaba meticulosamente en tanto entremezclaba las conversaciones-. Además no me enfado Naruto, contigo nunca –lo abrazó fuertemente mientras Naruto recargaba su cabeza en el pecho del pelinegro como sin ahí fuera su lugar seguro.
- Sasuke –lo miró fijamente mientras tomaba su mano y caminaban hacia la casa del rubio.
En tanto kushina se sentaba en la banquita que tenía Iruka en la entrada mientras esperaba a que llegara Naruto, quería que se probara el traje de bodas, en eso Iruka se acercó a ella, ofreciéndole una taza de té.
- Tía ¿Qué haces aquí? –Iruka se sentó a su lado y la miró sonriéndole.
- Nada cariño, espero a Naruto, quiero que se pruebe el traje de bodas, dime una cosa Iruka ¿Tu crees que Naruto podrá ser feliz con ese Uchiha? –lo decía en serio kushina que en realidad no estaba muy segura de todo aquello.
- Solo te voy a decir una cosa tía, jamás en la vida vi a Naruto tan feliz como ahora, lo debes de haber notado, todo el resplandece, el tan solo nombrar a Sasuke, Naruto despide luz.
- Tienes razón. Naruto nunca fue tan feliz con Gaara, aunque veo con tristeza que tampoco Gaara hizo mucho por recuperar a Naruto.
- Y ¿Qué querías que hiciera? Gaara jamás lo iba a hacer, el es uno de esos hombres que no mueven un dedo por otra persona.
- Ahora lo veo cariño. Pero mejor cuéntame ¿Cómo es que tú y Kakashi terminaron juntos? –Iruka enrojeció un poco y le dio un sorbo a su té.
- La verdad tía, él es el hombre del que te platiqué hacía ya algunos años.
- ¿El es? Oh, nunca me lo hubiera imaginado, pues te felicito, me alegro mucho de que estés feliz ahora cariño, te lo mereces enormemente –lo abraza fuertemente e Iruka siente ese enorme cariño por parte de su tía que en realidad había sido mas que su tía.
- Gracias por todo tía, tu sabes que eres mas que un simple familiar eres como mi madre –los ojos de Iruka se cristalizaban y kushina tomaba su rostro entre sus manos besando su frente.
- No me hagas llorar cariño, si no mañana nos veremos horribles –Iruka sonrió mientras besaba a la mujer en la mejilla y la Uzumaki frotaba su espalda, en eso Kakashi llegaba y vio aquello, sonriendo de inmediato y parándose frente a ellos.
- Hola kushina, veo que quiere quitarme a mi iru-chan –sonrió de medio lado, en tanto Iruka volvió su mirada al escuchar al peliplata.
- ¡Calla, inconciente! –reía kushina mientras Iruka se ponía de pie e iba a darle la bienvenida a su novio.
- Hola sensei, como siempre tan puntual –sonrió el Umino ya acostumbrado a la impuntualidad de Kakashi.
- ¿En serio? –Se frotó un poco su barbilla-. Es que me entretuve checando algunos pendientes – sonrió mientras rodeaba con sus brazos la cintura de Iruka.
- Mentiroso –sonrió el moreno al momento que le decía aquello y tocaba con un dedo su nariz y Kakashi sonrió de lado besándolo profundamente.
Mientras tanto kushina volvía hacia adentro de la casa, pero en eso Sasuke y Naruto llegaban muy abrazados.
- Buenas noches –Naruto pasó sonriendo y halando de la mano a Sasuke quien los miraba de reojo y pasando solamente por su lado haciendo después que aquellos dos interrumpieran el beso.
Kakashi e Iruka rieron y después se dirigieron hacia adentro pues tal pareciera que aquella noche cenarían todos en familia.
En tanto en aquel parque Sai estaba sentado a la orilla del lago observando como la luna se reflejaba majestuosamente sobre sus aguas tranquilas.
Sacó su libreta y comenzó a dibujar el reflejo de la luna, en tanto Gaara sigilosamente se colocó detrás de él, observando como detallaba cada trazo.
- ¿Qué quieres Gaara? –Le dijo mientras trazaba algunas líneas-. Vete no quiero que te vuelvas a acercar a mi ¿entiendes? –apretó con fuerza su lápiz haciendo que se rompiera por la mitad.
- Lo siento Sai, no quería hacerlo de esa manera, pero tampoco quería que siguieras pensando que había una posibilidad, yo…
- ¿Qué crees Gaara? Eso ya lo sabía de sobremanera –dejó a un lado su libreta y le hizo frente-. Ahora te pido que no me vuelvas a dirigir la palabra, no te quiero cerca de mí.
- Sai, estoy arrepentido por la forma en que te traté.
- Mira Gaara, ya es tarde para cargos de conciencia y sabes que, no busques mi perdón, vete de mi, déjame, lo que me trajo tu maldad no tiene nombre –Sai levantó la voz pues de verdad el pelirrojo la enervaba pero su enojo mas que nada era por él mismo.
- Sai, por favor solo déjame… –se quiso acercar al pelinegro y Sai se hizo hacia atrás dándole la espalda, Gaara sintió un pinchazo directo en su corazón y en su orgullo, sin embargo comprendía lo que le había causado a Sai.
- Déjame Gaara, se acabó, no rogaré más.
- Sai, por favor hablemos yo… yo no quiero acabarlo.
- Lo siento Gaara, ahora comienzo a ser feliz y no quiero que tu lo arruines ¿sabes? La mayor ironía fue que tu mismo me dijiste que encontraría a un hombre que realmente me amara y lo he encontrado. Adiós Gaara y sé feliz como mejor puedas.
Sai optó por retirarse, sintiendo que había sido realmente un cabrón con Gaara pero no se merecía otra cosa, sin embargo el mismo se repetía en su mente "ha llegado sin más el contragolpe"
El pelinegro no era vengativo ni nada de eso, pero Gaara de verdad lo había tratado peor que a una basura y realmente ya no soportó que quisiera volverse a burlar en su cara.
Sin embargo Gaara realmente había deseado volver a empezar con Sai, nunca esperó esa reacción de su ex amante.
Lo tenía merecido, pero ahora lo que resonaba en su mente es que había encontrado a otra persona a quien amar, ahora se daba cuenta de que en verdad era demasiado tarde.
Daban las nueve de la noche y Sasuke y Kakashi se retiraban de la casa de sus parejas y de camino se encontraron con Sai.
- ¿Por qué tan solo copia barata? –se acercaron a él y Sai solo sonrió de medio lado dejando que Kakashi y él se rieran-. ¿Qué pasa? ¿Hoy no me contestas?
- ¿Qué pasa Sai?
- Lo que pasa es que soy un total y completo idiota.
- A ver, ven vamos a mi casa y nos cuentas que pasó, tu no eres así Sai y ahora nos vas a decir quien te hizo sentir así –casi lo arrastraron con ellos y Sai como no tenia ganas de ponerse a pelear pues mejor dejó que lo llevaran
En tanto Naruto se probaba su traje de bodas e Iruka y su mamá simplemente se deshacían en hacerlo sentir mas feliz de lo que estaba.
- ¡Wow! Naru-chan estas realmente hermoso, seguro que Sasuke mañana se nos desmaya al verte.
- Nooo, Iruka ¿Cómo dices eso? Lo quiero completo y en sus cinco sentidos –reían como nunca-. Realmente soy muy feliz mamá –toma entre sus manos las manos de Iruka-. Nii-chan por favor tu también se muy feliz, Kakashi tiene mucha suerte de que lo ames como lo amas, ahora no lo dejes ir.
- Naru-chan –lo abrazó fuertemente y le susurró-. Gracias.
- Bien, basta de llorar, no queremos vernos mal mañana e Iruka porque no te pruebas tu tuxedo quiero vértelo puesto –les decía kushina mientras los dos se limpiaban los rastros de lágrimas traicioneras mientras tanto sonreían e Iruka iba a ponerse su traje.
En tanto en casa de los Uchiha…
Kakashi, Sasuke, Itachi y Deidara escuchaban con atención lo que les contaba Sai, ninguno se imaginaba como lo había pasado el pelinegro, Sasuke estaba más que furioso, aquello tenía un límite y Gaara lo había sobrepasado.
- Bueno eso es todo, lo siento mucho Sasuke, siento no habértelo contado antes, solo que no quería que sucediera nada mas.
- Es que no me lo puedo creer Sai ¿Por qué dejaste que te tratara de esa manera? Es que no tienes dignidad. ¡Demonios Sai! No puedes dejarlo así.
- Si, si puedo y ya lo he hecho –Sai estaba recargado en la pared mirando hacia ningún lado-. Estoy cansado Uchiha, no voy a volver a mover un dedo por él.
- Dinos una cosa Sai ¿aun amas a Gaara verdad? –preguntó Deidara que lo miraba un tanto preocupado, se identificaba con aquello, porque con Itachi le pasó algo parecido, sin embargo para fortuna de los dos estaban juntos, casados y habían formado su propia familia.
- Lo amo, no puedo negarlo.
- Demonios Sai… es que no me lo puedo creer –decía Itachi casi, casi tomándolo por la camisa, pero Deidara le sujetó el brazo antes de que se acercara más a Sai-. ¿Qué haces Deidara?
- ¿Qué hago? Intentando que no lastimes a Sai. Itachi Uchiha ¿no recuerdas lo que pasamos antes de casarnos? –Deidara lo miraba casi furioso e Itachi comprendió.
- Lo siento Sai, no quise ponerme así –después volteó con su esposo para después abrazarlo con fuerza-. Perdóname Dei-chan, tal vez tu puedas ayudar un poco a Sai.
- Lo sé –se separó de su marido y miró a Sasuke y a Kakashi-. ¿Me permiten hablar con Sai un poco? De hecho mejor vayan a descansar, sobre todo tu Sasuke mañana es un día muy importante y no quiero que te veas fatal para naru-chan.
- Cierto, mejor me voy a dormir y Kakashi ¿dormirás aquí verdad?
- Ya te lo había dicho, no quiero que me culpes si me retraso.
- Ya, pues. Bueno, me voy a dormir, hasta mañana Nii-san, Dei-chan y Sai, no te perdonaré si faltas a mi boda.
- No lo haré Uchiha bastardo, ahí estaré puntual y no te preocupes por Kakashi, yo lo vigilaré de que no se le cruce nada por el camino ni por la mente –se reía mas relajado ahora.
Mientras tanto en casa del Umino, cierto rubio no podía conciliar el sueño y se revolvía en su cama hasta que decidió ir a la cama con Iruka, tomó su almohada y dirigió sus pasos hasta el cuarto del moreno.
- Iruka-ni... –fue interrumpido por Iruka, que lo conocía bastante bien.
- Pasa Naru, sabía que vendrías ¿estás nervioso? –el moreno no dejó que ni siquiera terminara de hablarle pues ya lo esperaba.
- Si y me preguntaba si ¿podría quedarme en tu cama esta noche?
- Claro, lo sabes, siempre que me necesites aquí estaré –Iruka se recorría hasta la otra orilla y le dejaba espacio a Naruto para que se acostara.
- Gracias Iruka, realmente eres como mi hermano –se acostaba y se acurrucaba al cuerpo del moreno, naruto por fin se durmió con una sonrisa en sus labios y sintiéndose protegido bajo el amparo de los brazos de iruka.
Por otro lado Deidara seguía platicando con Sai e itachi escuchaba todo detrás de la puerta, recordando como estuvo a punto de perder al rubio y todo por su estúpido orgullo.
- Sai, se que de seguro te sientes ahora muy enojado y es cierto que Gaara te hizo mucho daño y lo que quieres es ya no sentirte así ¿verdad?
- Es cierto, te juro que cuando fui a las vegas y pasé esa noche con él yo de verdad sabía que solo eso podrías obtener de él, sexo, ya no podía aspirar a nada más, él siempre me lo dijo pero yo de estúpido me ilusioné y de eso no se trataba, que idiota fui. ¿Sabes? Hoy cuando estaba en el lago, le dije que ya había encontrado a una persona que me hacia feliz. Sé que fue estúpido y todo eso pero no podía permitirle que siguiera burlándose de mí –el pelinegro solo suspiraba profundamente apoyando su cabeza sobre sus brazos cruzados que yacían recargados sobre la mesa.
- Te entiendo, no creas que no, pero Sai, si tu ya lo decidiste entonces ya no dejes que te haga mas daño, mira mañana te sentirás un poco mejor, además sasuke-kun no te perdonará si llevas esa cara a su boda.
- Lo sé, no creas – sonríe de medio lado-. Pero si conocí a alguien, se llama Idate Morino, es el hermano de Ibiki sensei, lo invite a la ceremonia.
- Me alegro, ya verás que todo irá bien, bueno creo que es mejor que vayamos a descansar y te aseguro que Itachi, esta esperándome despierto –el rubio se levanta mientras despeina el cabello de sai-. Sai, todo irá bien, te prometo que desde mañana todo mejorará.
- Gracias Dei-chan, jamás pensé que me entenderías de esta manera y si lo sé que mañana todo se verá mejor –le dedico una sonrisa mientras se levantaba de la silla y se iba hacia la habitación de sasuke donde kakashi leía plácidamente el último tomo de ero-senin.
- ¿Todo bien? – lo miró sasuke de soslayo mientras acomodaba su almohada.
- Todo bien uchiha bastardo, mejor duerme o Naru-chan pensará que te fuiste de juerga sin su permiso –reía mientras se despojaba de sus ropas quedando en bóxer y una camiseta sin mangas-. Yo dormiré en el sillón.
- Tira de él se hará cama –le dijo sasuke mientras kakashi se levantaba y ayudaba a sai
- Dormiré con sai, sasuke, tu descansa.
El uchiha asintió y se volteó de medio lado sin decir palabra alguna, cerrando los ojos y por fin quedándose dormido, así como todos los demás, en tanto deidara e itachi, daban rienda suelta a su pasión, ellos dos realmente se amaban, aunque a veces era difícil entenderlos.
La mañana había comenzado y daban las diez de la mañana y naruto era un mar de nervios, iruka y kushina estaban al pendiente de todo lo que se refería al rubio.
Naruto había tomado un relajante baño de espumas y sales, quería sentirse despejado y descansado, sin embargo kushina lo apuraba pues la ceremonia sería al medio día y naruto se tardaba horrores en el baño.
- ¡naruto! Date prisa hijo, iruka ya casi está listo y tú ni siquiera has empezado.
- Ya voy mamá, ya estoy saliendo de aquí –en efecto el rubio salía ya con el cabello totalmente seco y peinado, ahora solo le bastaba ir a su recamara y colocarse aquel traje blanco.
Iruka ya lo esperaba para ayudarlo con tuxedo en mano y demás accesorios…
- vamos naruto, apúrate que ya van a dar las once y a las once y media tenemos que estar ahí.
- ya lo sé iruka, no me pongas más nervioso.
Naruto se comienza a vestir e iruka lo deja un momento a solas mientras se miraba al espejo, su sonrisa no había cambiado y estaba completamente feliz, por fin su madre entra y lo mira con verdadero amor mientras se acerca a él y coloca aquel lindo y sutil velo que caía sobre su rostro, kushina lo miraba mientras sus manos apretaban los hombros del rubio.
- Se muy feliz mi pequeño Naru.
- Lo seré mamá, sasuke es el hombre que amo y sé que me ama de la misma manera en la que yo lo amo.
- Lo sé cariño, solo cuídense el uno al otro y ámense por sobre todas las cosas.
- Así lo haremos mamá –naruto abraza a su mamá fuertemente mientras siente como una lágrima resbala por su mejilla, kushina siente esa humedad y de inmediato toma un pañuelo limpiando su rostro delicadamente.
- Estás precioso cariño, y ya vámonos anda que si no me voy a poner muy sentimental y lo odio lo sabes –sonríe mientras naruto solo niega con la cabeza pero de inmediato toma la mano de su madre y por fin están en el recibidor esperando por kakashi que era quien lo llevaría hacia la ceremonia.
Minutos mas tarde kakashi llega y los recoge mientras no se cansaba de piropear a su novio e iruka cada dos por tres se ruborizaba por todo lo que el peliplata le decía.
En tanto en casa de los Uchiha, un pelinegro no dejaba de volver locos a todos a su alrededor.
- por favor, itachi, ayúdame en esto no puedo hacer el nudo del moño, se nos hará tarde –gritaba por toda la casa Sasuke, en tanto itachi y Deidara terminaban de arreglar a sus pequeños retoños.
- ¡Tranquilo, hermano! Ya voy solo espera unos segundos –gritaba de un cuarto a otro itachi, que parecía más bien divertido, aunque no dejaba de pensar en la última vez que Sasuke estaba así.
- Eso no se repetirá itachi, Naruto es un chico que ama realmente a tu hermano y jamás le haría daño –Deidara leía como un libro abierto a su esposo y por eso él siempre estaba ahí para ayudarlo a poner sus ideas en orden.
- Lo sé Dei-chan, pero eso no logra quitarme la imagen de lo ocurrido –deidara se acerca a su marido y lo abraza mientras sus delgados dedos se entremezclan con el oscuro cabello de su pareja-. ¿Sabías que te amo más que a nadie en el mundo?
- Lo sé y ¿tú lo sabes? –sonreía deidara, mientras en la puerta Sasuke esperaba que terminaran por fin de profesarse su amor.
- Espero que alguno de los dos este dispuesto a brindarme algún tipo de ayuda con esto –Sasuke mostraba el moño en el dedo.
- ya voy nii-chan –Itachi y Deidara sonríen y el primero va y ayuda a su hermano.
Sasuke estaba ya listo esperando una vez mas en la puerta de su casa para poder irse de una vez por todas al lugar donde se llevaría a cabo la ceremonia y no dejaba de temer de que se volviera a repetir aquella otra experiencia.
Sin embargo él sabía perfectamente bien que Naruto era el indicado, pronto los Uchiha llegan al lugar de la ceremonia y el celebrante le indica a Sasuke y a sus padrinos que tomen su lugar.
Por fin esta ahí parado al pie del altar esperando a su querido rubio, mas nervioso que nunca y a su lado esta Kakashi que simplemente ya había llegado con el prometido de su amigo.
Pronto los invitados llegaban y ocupaban su sitio y por fin era la hora de esperar a que Naruto llegara al pie del altar para unirse al Uchiha.
No tardó mucho en cuanto la música empezó a sonar y Naruto aparecía del brazo de su madre para recorrer el pasillo que lo llevaba directo a lado de su prometido.
Naruto estaba realmente hermoso y radiante y el Uchiha simplemente no podía creer que por fin los dos estuvieran a un paso de unir sus vidas.
Poco a poco Naruto recorría el pasillo y no podía dejar de pensar en lo afortunado y feliz que era de haber podido encontrar a ese hombre.
Por fin llega hasta a lado de Sasuke y Kushina entrega a su hijo a su prometido para dar comienzo con la ceremonia…
Quisiera cantarte, una canción que te enamore de mi
Te diga qué siento, te diga quién soy
Y cuánto te haré feliz
Naruto y Sasuke están frente a frente, mirándose a los ojos tomados de las manos, los dos están nerviosos, pues a continuación el reverendo pedía que cada uno dijera sus votos.
Primero le pedía a sasuke que lo hiciera…
Que fueran las caricias, que yo quisiera darte
Que fueran las palabras, que no me animo a decirte
Que más o menos sonarían así
- Naruto, jamás en toda la vida pensé que llegaría a conocer al hombre que tengo delante de mí, llegaste en un momento en el que mi vida parecía que se esfumaba, sin embargo tu bella sonrisa pero sobre todo tus hermosos y transparentes ojos hicieron que volviera a ver la luz, sin saberlo me salvaste de caer en ese abismo donde ya tenía un pie en la orilla.
No existe nada que me dé
Ni la mitad de todo lo que tú me das
Cuando descubres mi mirada
No cambiaria ni loco tu sonrisa,
Por todo el mundo
Por nada de nada
El rubiecito, sentía como su mirada se ponía borrosa, pues de sus ojos empezaron a manar delicadas lágrimas, jamás pensó que para sasuke su llegada hubiera sido así de importante, en tanto sasuke tragaba saliva pues veía como sonreía su pequeño dobe y con toda delicadeza limpiaba sus lágrimas.
Que ya eres todo, todo lo que quiero yo
Y todo lo que pido a Dios
Te esperaría aquí con paciencia
No cambiaría un minuto tu presencia,
Por todo el mundo
Por nada de nada
- Naruto, dobe, te prometo que siempre velaré por ti, te cuidaré y te protegeré, pero por sobre todas las cosas te amaré hasta que la muerte nos separe y mas allá de la muerte te seguiré amando.
Naruto, ya no podía controlar sus lágrimas y sin embargo tomó aire porque ahora le tocaba decirle a sasuke sus votos matrimoniales, pero para él no eran votos sino más bien una confirmación de todos sus sentimientos y de todo lo que sentía por él.
Quisiera cantarte, una canción que fuera sólo de ti
Que con las palabras, de los demás, no se pueda confundir
Quisiera que te hiciera, volar alto en el cielo
Para que desde allí vieras qué pequeño se hace el mundo
Si solo estamos juntos, tú y yo
- Sasuke –pasaba saliva mientras trataba de contenerse un poco-. Desde que te vi por primera vez y hablé contigo nunca me imaginé que pudiera enamorarme de esta manera en la que te amo, no pasó mucho tiempo para darme cuenta de que aquel trazo de amistad se convirtió en amor –sasuke seguía limpiando las lagrimas del rubio y le sonreía-. Amo todo lo que eres, amo tu pasión por lo que te rodea, pero sobre todo amo como me amas –naruto sonreía ahora si ya mas repuesto-. Por eso yo te prometo que siempre estaré a tu lado, cuidándote, protegiéndote y amándote todos los días de mi vida hasta que la muerte nos separe y mas allá de la muerte te seguiré amando.
No existe nada que me dé
Ni la mitad de todo lo que tú me das
Cuando descubro mi mirada
No cambiaría ni loco tu sonrisa,
Por todo el mundo
Por nada de nada
En aquellos precisos momentos, los dos parados frente a frente tomando sus manos, Kakashi entregó los anillos a Sasuke y de inmediato comenzó a repetir lo que el reverendo le pedía que dijera…
Que ya eres todo, todo lo que quiero yo
Y todo lo que pido a Dios
Te esperaría aquí con paciencia
No cambiaría un minuto tu presencia,
Por todo el mundo
Por nada de nada
- Con este anillo, yo, Sasuke Uchiha, te tomo a ti Naruto Uzumaki como mi amado y legítimo esposo, para amarte y respetarte todos los días de mi vida –Sasuke puso lentamente aquel anillo que había comprado ya desde aquella vez en las vegas, sonreía como nunca lo había hecho en su vida, al terminar de colocarlo, Naruto observó maravillado su anillo de matrimonio y volvió su vista a Sasuke ya que ahora era su turno…
No cambiaría ni loco tu sonrisa,
Por todo el mundo
Por nada de nada
- Sasuke Uchiha, con este anillo, yo, Naruto Uzumaki te tomo por esposo y compañero, para amarte y respetarte todos los días de mi vida –Naruto coloca el anillo en el dedo del ahora su esposo mientras el Uchiha sonreía y cuando termina de colocarlo toma la mano del rubio y entrelazó sus dedos.
Dicho lo anterior el reverendo los mira con una gran sonrisa y para confirmar lo anterior solo les repite.
- Dicho todo lo anterior, solo me resta confirmar sus votos y preguntarles ante sus amigos, familiares y parientes…
Que ya eres todo, todo lo que quiero yo
Y todo lo que pido a Dios
Te esperaría aquí con paciencia
No cambiaría un minuto tu presencia,
- Sasuke Uchiha ¿tomas por esposo y compañero de vida a Naruto Uzumaki para amarlo y respetarlo todos los días de tu vida?
- Si, acepto –Sasuke no le quita la mira de encima a Naruto mientras contesta.
- Y tu Naruto Uzumaki ¿Aceptas como esposo y compañero de vida a Sasuke Uchiha para amarlo y respetarlo todos los días de tu vida?
- Si, acepto –Naruto sonríe mientras siente como el Uchiha besa tiernamente su mano.
- Entonces, por el poder que se me ha otorgado los declaro compañeros de vida, pueden besarse –el reverendo sonreía contento, pues se veía a leguas cuanto se amaban.
Por fin Sasuke sube aquel delgado velo que cubría el rostro más que sonrojado del rubio besándolo suavemente, como aquel beso de iglesia con lo que todo comenzó.
Por todo el mundo
Por nada de nada
Todos los presentes aplauden y celebran la felicidad que desborda esa pareja, las familias por fin en completa armonía, Sasuke termina de besar a su esposo y sonríe aún en sus labios, en tanto Naruto abría poco a poco sus ojos mirando el profundo negro de los ojos de su marido, el pelinegro lo toma de la mano y salen por en medio de aquel pasillo donde todos a su paso avientan pétalos de rosas azules junto con pompas de jabón dando a este pequeño recorrido algo muy lindo y romántico para aquella pareja.
Por fin Sasuke Uchiha y Naruto Uzumaki se convirtieron en compañeros de vida y con sus familiares y amigos como testigos del amor que se profesan por fin pueden empezar una vida en pareja, aquella vida que tanto uno como el otro habían deseado aun antes de haberse conocido.
Fin…
