CAPITULO 11

"Quiero que me des hasta el mas mínimo detalle" le exigía la rubia a su amiga

"¿Sabes que me estas metiendo en problemas?, te diré lo que se por que el expediente de ella lo tiene Tsunade sama, veras Makoto me dijo que anoche llego Shikamaru con Temari en brazos y que le tuvieron que dar dos ampolletas de calmantes, también me dijo que el diagnostico fue Ataque De Pánico, pero ella lo encuentra raro, tu sabes que Makoto trabajo en el área Psiquiatrita del hospital y dice que esas crisis pasan, no es necesario inyectarla, como ha pasado por segunda vez con ella…" Sakura hizo una pausa mientras tomaba una bebida cosa que desespero a Ino que quería saber mas detalles

"Que Mas… Que mas Sabes" chillo mientras zamarreaba a la pelirosa de un lado a otro

"Nada, la Hokage se encargo de ella no hay… no espera… hay algo mas, Akemi me dijo que Shikamaru hablo 1 hora y media con la Hokage luego que Temari se calmo"

La Yamanaka dibujo una sonrisa en su rostro, aquello le estaba dando una idea, pero antes tendría que rescatar el informe medico de Temari pera aclarar sus sospechas.

Aquella tarde en Suna Gaara había realizado un descubrimiento, por finalmente había podido descifrar el código utilizado por los primos Fukube en aquella libreta, los nombres de las únicas 5 victimas de suicidio en la Arena, le dieron la clave, aquellos eran los nombres de las familiares de los miembros del consejo en la época de su padre, y cada uno de los nombres de las victimas junto con familiares femeninos de los miembros del consejo coincidían a la perfección con la lista de joyas que fue encontrada en la casa de los primos, todos menos uno, había una joya que sobraba y no había podido encontrar.

Luego pensaría en eso por ahora tenia mucho que hacer, le restaba solo 2 semanas para que ellos volvieran y quería tener todos los antecedentes en sus manos para que no hubiese ni la menor oportunidad que aquellos se le escaparan de sus manos.

"Gaara Sensei, no entiendo por que ellos harían eso al consejo" dijo una joven anbu de pelo castaño

"Son psicópatas con muchas habilidades y en su mente retorcida es la manera que han encontrado de vengarse del consejo por la muerte de sus padres" expreso Gaara con toda calma

"Entiendo eso pero… y ese" Matzuri indicaba un nombre en la libreta

"No lo se… no calza con ninguna no se quien es" finalizo el kasekage un tanto frustrado

Ese día Shikamaru había sido relevado de sus labores, cosa inusual en la Hokage, pero gracias a eso la pareja pudo pasar una tarde grata, Temari fue dada de alta temprano por la mañana, por lo que ese día aprovecharon para visitar a los padres del estratega.

Las instrucciones del Clan eran que el Nara no podía acercarse a las dependencias ni a miembros del mismo, pero nadie le decía a Yoshino Nara, que hacer y ella recibía a su hijo cuando ella quería y en donde se le daba la gana.

La madre de Shikamaru dibujo una gran sonrisa, ya que hacia unos días que sus labores le impedían ir a verlos, Yoshino estaba enterada de los últimos problemas de salud de la rubia, por lo que ese día aprovecho para alimentar bien a su nuera, juntas se encargaron de la loza, y luego arreglaron el jardín.

Temari aprovechaba mucho esas visitas, sentía un calor muy agradable en aquella casa, y la señora Nara nunca la culpo por nada, es mas a pesar de lo ocurrido con su hijo, ella se sintió muy feliz por el.

Las visitas a casa de sus padres solían ser cortas, el genio no los quería poner en problemas con el resto del clan, razón por la cual aquellas visitas no solían durar más de un par de horas.

Algún día se encargaría de arreglar ese problema, por ahora la visita había terminado y tenia cosas mas importantes que hacer, como un día lejos de todo y todos con su esposa, sin problemas, ni labores, sin niños de la academia, sin informes, sin líos de clanes, sin el desagrado de toparse con los invitados de la Arena, ni esa sensación de haber olvidado algo importante.

Ahora sus planes eran muy censillos el, ella y un lago, ver las nubes acurrucarse a los pies de un gran árbol y hacer nada, hasta que el horizonte se tiñera de rosa, un plan simple y agradable, solo para dos, solo para ellos dos, luego irían a casa y se sentarían frente a la chimenea, Temari terminaría aquella pintura que tiene pendiente ase ya dos meses mientras el seguiría con el libro… quien habría dicho que las novelas de Paulo Coelho fueran tan interesantes…

No había quien los molestara, no le había dicho a nadie a donde iría, conocía a la Hokage, si se veía en aprietos lo mas seguro es que lo mandara a buscar, sin importarle que la noche anterior le asegurara que no lo requeriría en todo el día.

Su mente se perdió en algún lugar del cielo cuando sintió la respiración placida de la rubia entre sus piernas, ase ya un par de días que no sentía esa tranquilidad en ella, siempre sus sueños era interrumpidos por horribles pesadillas, pero ase ya dos horas que Temari cerro sus ojos y se acurruco en sus piernas usando su pecho de almohada y su cara serena su respiración pausada tranquila serena.

Los rayos del sol se filtraban a trabes de las nubes, y al iluminarla le daban un toque angelical, tal ves su padre tenia razón, valía la pena pasar por todos aquellos problemáticos momentos por ver esa sonrisa en su rostro, por verla serena y tranquila, pero aquel día su padre le dijo algo mas, que le rondaba la cabeza.

"Tu madre y tu esposa son muy parecidas pero muy diferentes a la vez" si mal no recordaba esas habían sido las palabras que utilizo el mayor de los Nara al verlas trabajar en el jardín

En ese momento no se molestaría en tratar de descifrar las palabras de su padre, ya que tenía dos cosas en su cabeza una, esa sensación de querer recordar algo importante, pero no saber que.

Ya sabia que Ino era su compañera y toda la historia Chouji se la había contado, no era un tema que tocaría con Temari arriesgando otra pelea, pero a parte de eso, ¿que mas había olvidad?, esa era una pregunta que los últimos días se hacia a diario, sentía que algo importante había dejado a tras pero no sabia que.

Por otro lado sentía la necesidad de poseer a la mujer que reposaba tranquilamente en su pecho, la extrañaba mucho, desde que yami y su primo llegaron a Konoha, aquello había pasado a segundo plano y siendo como es, no la presionaría, solo esperaría como antes lo hizo a que ella estuviera lista.

Por ahora solo se dedico a acariciarla, suavemente, como a una figura de porcelana, soltó su pelo, le gustaba ver como aquellas ondas doradas enmarcaban su rostro, se acerco para sentir su aroma, esa suave esencia a jazmín que lo embriagaba.

Elevo sus ojos al cielo para ver como este se comenzaba a cubrir de unas nubes oscuras, el día había sido grato, a pesar de estar en medio del invierno, pero esas nubes corrían rápido y el viento que comenzó a soplar era muy calido, seria mejor irse, ya que si no la lluvia los alcanzaría antes de llegar a casa.

"Despierta bella durmiente, tenemos que irnos" Le dio un suave beso y la rubia empezó a abrir perezosamente los ojos.

"No quiero, esta muy cómodo aquí" contesto la rubia, en un tono infantil y volvió a cerrar los ojos

"Vamos mujer, que se pondrá a llover" insistió el, consiguiendo que ella se moviera, para acomodarse mas en su calido regazo.

Shikamaru suspiro no la lograría mover, de eso estaba seguro, se resigno, ¿por que a esa mujer le gustaba tanto caminar bajo la lluvia?, era desagradable, quedar todo mojado, el pelo estilando, y luego dejar toda la casa mojada no era lindo, pero a ella le gustaba… y si a ella le gustaba, el caminaría bajo la lluvia solo por verla feliz, aguantaría que ella saltara en los charcos de agua, y los patera para salpicarlo, para ver su cara de fastidio y luego sentir sus carcajadas burlándose de el, mientras le llama, bebe llorón.

Las primeras gotas comenzaron a caer, la temperatura disminuyo, y Temari se levanto, empujo a Shikamaru apurándolo para que se levantara

"Vamos, ¿que no ves que esta lloviendo?" le decía con una gran sonrisa en su rostro.

Y como lo pensaba al igual que una niña pequeña, Temari saltaba y salpicaba en cada posa de agua que se formaba, para su fingido fastidio.

Al atravesar las calles de la villa, ya no quedaba nadie solo ellos, la gente "Normal" se había ido a refugiar a sus casas, ese era su destino, su casa, pero el paso se hacia lento con la rubia pateando y saltando en cada charco que encontraba,

"Ese es grande" dijo alegre mientras saltaba en el charco.

"Eso es todo mujer, ahora te bienes y te quedas tranquila" dijo amenazante mientras la tomaba de la mano y la llevaba como niña pequeña.

Cada ninja en Konoha se encontraban o en sus puestos, o en sus casas, menos dos, ya que estos dos se encontraban caminado tranquilamente por las calles en dirección a su departamento.

La imagen fue vista por dos ninjas de la Arena, desde su habitación del hotel, con notable fastidio en sus casas.

"Mientras este no podremos hacer nada" dijo uno de ellos.

"No te preocupes, casi lo eliminamos una vez, ahora no nos confiaremos, hasta ahora no nos ha reconocido, y podremos actuar mas libremente" dijo Yami mientras miraba a la rubia desaparecer en una esquina

"¿Cual el places que sientes cada vez en saltar en los charcos de agua?" Preguntaba el estratega mientras se secaba el pelo

Temari le acerco una taza de café y le respondió "Es entretenido, ¿sabes?, las únicas veces que vi llover era cuando andaba de misión y cuando estas en misión no lo puedes disfrutar, me gusta la lluvia, me gusta sentir el pelo mojado y mi ropa también, por sobre todo, me gusta ver tu cara de fastidio cuando te mojo"

Shikamaru le beso la frente y tomo su libro que pretendía terminar de leer ese día, Temari por su parte tomo el lienzo que estaba a un lado para seguir con su trabajo pero solo se quedo mirando el dibujo que tenia ante si, sin hacer ni un solo movimiento, el estratega la miro de reojo, como ella se perdía en aquella pintura inconclusa.

"No lo recuerdo" dijo la rubia mientras miraba el cuadro, un lindo paisaje del desierto, "Shika, no recuerdo cuales eran los colores del desierto"

"Es normal que no los recuerdas, asé 6 años que no vas a Suna"

"Shika Tsunade Sama no me dará misiones ¿No es así?" pregunto la kunoishi deprimida

"No… no lo hará mientras no este segura que estés bien, no quiere arriesgarse a que te de un ataque en medio de una misión, y la verdad yo también prefiero que sea así, pero me aseguro que a mi tampoco me asignara ninguna" le dijo el Shinobi mientras la abrazaba por la espalda.

"Que pretende que haga mientras tanto… ¿Qué me quede en casa sin hacer nada?... sabes que no me gusta estar así me siento inútil"

Shikamaru se quedo en silencio sabia que no era bueno dejarla sin actividad, lo único que lograría con eso es que la rubia repasara una y otra vez todos aquellos malos recuerdos, que él sabia, que eran los que provocaban sus ataques.

Shikamaru no la soltó permaneció así abrazándola por la espalda, sintiendo su perfume y su suave piel entre sus brazos, el estratega se obligo a separarse de ella cuando la sintió tensionarse entre sus brazos, suspiro profundo, la deseaba mas que a nada en este mundo, la necesitaba pero tampoco la obligaría a nada aun cuando a el le doliera, literalmente.

Se dio la vuelta y camino rumbo al baño. Temari lo vio desaparecer tras la puerta, sabía en su corazón que era lo que pasaba y vio en la cara del estratega la frustración que sentía.

"Hasta cuando voy a dejar que esto me controle" pensó la rubia apoyándose pesadamente en el sillón, "Estoy arruinándolo todo de nuevo… como siempre" se repitió,

Aquella oración se estaba haciendo muy habitual en sus labios, y ya no quería seguir repitiéndola, ya era demasiado, había dejado que todo el mundo decidiera por ella, la Hokage, Shikamaru, su hermano, incluso Yami y Suko, tenían mas control en su vida que ella misma

Ahora no, desde este punto ya no más, seria ella quien tomaría las riendas de su vida y comenzaría con algo muy simple, retomaría el control sobre sus propias acciones, no permitiría que ellos se involucraran en su vida, ya no mas victima, no mas.

Se dirigió decidida al lugar donde se había perdido su marido, abrió sigilosamente la puerta y lo pudo mirar a trabes de la cortina, bajo el agua, apoyando sus manos en la muralla dejando que el agua fría se escurriera por su cuerpo.

Temari no pudo evitar sentir un poco de pena, con el frió que había, la lluvia en el exterior y su pobre genio bajo el agua helada tratando de controlar sus impulsos, suspiro y una sonrisa se poso en su rostro, al pensar en lo mucho que ése hombre la quería para hacer eso, pero eso se lo recompensaría y lo haría en este momento.

La Kunoishi de Suna, se despojo de sus ropas y entro a la ducha, Shikamaru se giro sorprendido al verla así, trato de decir algo pero solo salían silabaza inaudibles.

"Pe.. pe… pero… que…" sus balbuceos fueron detenidos por la mano de la rubia, ella puso sus dedos el la boca del shinobi y lo aparto solo para posar sus labios, en los de el.

"Pa… para mujer que no…"

"Silencio, no digas nada"

La rubia se apodero suavemente de sus labios, para luego jalar el inferior con su dientes, mientras sentía las gotas de agua caer por su cuerpo.

El moreno sintió como el calor se apoderaba de su cuerpo, tomo firmemente sus brazos, pera mirarla a la cara, en sus ojos pudo ver una extraña mezcla de determinación y miedo, que se fundían para dar pasó a una linda luz, en aquellas orbes verdes.

Sin palabras ella le pidió que la dejara hacer, y con el mismo silencio acepto soltando sus brazos y dándole un beso en la frente.

Sin perder tiempo ella se dirigió a su cuello mordiéndolo suavemente en su manzana de Adán, consiguiendo un sonoro gemino de parte de shinobi.

Una sonrisa, esbozo su rostro, al ver el rubor en el rostro del Shinobi, siguió con su tarea bajando, abriéndose camino entre besos y mordiscos hasta llegar a su pecho, donde se detuvo succionando de sus pezones. Mientras sus manos bajaban a su zona sur tomando su miembro entre sus manos.

Shikamaru arqueo fuertemente su espalda y miro el cielo del baño, sus manos se había posado sobre el grifo aumentando la temperatura del agua a uno muy agradable, la que descendía por ambos cuerpos de manera exquisita.

La rubia descendió lamiendo el torso del moreno aun teniendo su miembro en su mano dando suaves masajes con ellas, Shikamaru podía sentir los leves temblores, provenientes de la mano de la rubia, pero la sensación que nublaba su visión era tan fuerte que no pudo detenerse a pensar en ello, solo lograba sostenerse con fuerza de la cortina de la ducha.

Temari se arrodillo frente a moreno, sintiendo en su interior millones de mariposas que amenazaban con salir por su boca, por un momento sintió la necesidad de salir corriendo del baño, sintió su cuerpo temblar, "no mas, no volveré a compórtame como victima ya no mas" se dijo y segura de lo que haría dirigió su boca al miembro erecto del Shinobi, tocándolo suavemente al principio, alejándose con rapidez, pero luego volvió a acercarse frotándolo suavemente con su lengua, y cuando se sintió segura lo introdujo por completo en su boca.

Con movimientos suaves comenzó a succionar y lamer su miembro para luego aumentar la velocidad gradualmente, shika podía sentir como una corriente eléctrica erizaba todos su bellos y su cuerpo se tenso por completo, Temari sacos boca al momento que el moreno soltó sus semillas, las que cayeron esparcidas en la tina y en el cuerpo de la kunoishi.

El joven ninja callo de rodillas en la tina, mientras su corazón se aquietaba, atrajo a la kunoishi de la Arena hasta su cuerpo y el la beso apasionadamente, podían sentir la calidez del agua resbalando por sus cuerpos.

Se separo de ella solo para extenderle la mano y de esa manera ayudar a que se pusiera en pie, el estratega la miro dulcemente y la atrajo a su cuerpo desnudo, para abrazarla y besarla apasionadamente. Sus manos dibujaban círculos en la espalada de la rubia, para luego subir una de ellas introduciéndola el su cabello mojado.

Las gotas bajaban incesantemente por ambos cuerpos, la kunoishi acariciaba suavemente el rostro de su genio, comenzó a darle suaves y castos besos para poden inclinar su cabeza y comenzar con otro largo y apasionado.

La mano izquierda del estratega bajo de la espalda de la kunoishi hasta el final de esta atrayéndola mas hacia el, logrando que sus sexos se rozaran.

Temari podía sentir el miembro erecto del shinobi rozar con su feminidad, abrió fuertemente los ojos y un ligero temblor se apodero de su cuerpo. Pero la pasión de aquel beso que ni la falta de oxigeno lograba romper, la aquieto.

El joven se separo solo un poco de ella y solo para preguntarle: "¿estas segura?... luego no podré detenerme"

La rubia kunoishi le respondió, enrollando sus brazos alrededor del cuello del shinobi y atrayéndolo hacia si, lo beso con la misma pasión que antes.

Shikamaru encontró un punto de apoyo en la muralla del baño, lugar donde poso la espalda de la rubia, mientras con sus manos comenzó a acariciar sus piernas. La chica entendió el mensaje elevo sus piernas alojándolas en la cintura de Shikamaru.

Las manos del moreno se movían incesantemente en el cuerpo mojado de la rubia sin dejar de besarle, rozando su erecto miembro en la entrada de ella, provocando ansiedad en la mujer al punto de abandonar sus labios para morder el cuello del estratega.

Al tiempo que sintió los dientes de la kunoishi clavarse en su cuello, introdujo su miembro suave, lento y sin pausa en el cuerpo femenino, pudo sentir la rigidez de este, se detuvo hasta que vio como la cara de la rubia, suavizo sus rasgos, solo en ese momento comenzar a moverse.

Un baile sensual se produjo, los movimientos suaves casi con pereza volvían loca a hermana del Kasekage, la que se negaba a dejar de besar a su amado, introduciendo sus manos en su castaño cabello.

Un sonoro gemido femenino resonó en el baño, al momento que Shikamaru aumento la velocidad, Temari arqueo su espalda para luego esconder su cabeza en el hombro de estratega,

Las silabas ininteligibles suspiros y gemidos, tanto masculino como femenino, se incrementaron resonando con fuerza, la suavidad de ambas pieles se incrementaba con las gotas de agua recorriendo sus pieles.

La velocidad aumento a un ritmo frenético, Temari clavaba sus uñas con fuerza el la espalda de su amado, al momento que sentía espasmos recorrer su cuerpo y una corriente eléctrica subir por su espalda.

El Clímax llego de manera simultanea y con el una visible sonrisa en el rostro de ambos, mientras abrazados bajo el agua el salía del interior de su problemática. Dejaron que el agua los ayudara a calmar sus corazones.

Shikamaru tomo el rostro de la rubia sacando los cabellos que se pegaban a su rostro, le beso sus ojos con ternura para luego fijar su vista en ellos y le pregunto:

"Estas bien"

"Mejor que nunca" le contesto y lo volvió a abrazar.