para todas... -.- si shikamaru es un despitado sin remedio... par asiertas cosas su gran intelegencia no le sirbe de mucho -.-.
akamaru siempre me a encantado ese perro ^^ , y se portara como un amor ^^
gracias a los que dejaron mensajes ^^
sin mas...
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CAPITULO 12
Por lo menos era sábado, podía dormir hasta tarde, luego de toda la fiesta la Kunoishi no tenia ni la menor intención de levantase temprano ese día.
Algo que comió en la fiesta le había hecho muy mal y no la dejo dormir, vómitos y reflujo toda la noche, y por fin a las 6:00 de la mañana concilio en el sueño.
Esta oportunidad era única, la rubia nunca dormía hasta tan tarde y la oportunidad el estratega no la desaprovecho, abrazo a la rubia contra su pecho y cerro sus ojos, el frió inundaba la habitación, afuera una suave llovizna mojaba las calles, y no daban ganas de salir de la cama.
Rasguños en la puerta hicieron que el estratega, a regañadientes saliera a abrir, vio a un gran perro blanco con orejas oscuras, este se sacudió y entro a la casa, olfateo un poco y luego se dirigió a la pieza acostándose en el piso, al lado de la kunoishi.
El moreno lo miro curioso, luego dijo: "Adelante Akamaru, pasa con confianza, si quieres acuéstate".
Shikamaru se sentó en la cama y bostezo sonoramente, luego rasco su cabeza, su cabello cubría su cara al caer suelto en sus hombros.
"Tengo hambre" escucho la vos de la rubia a su lado.
El estratega puso su mejor cara de aburrimiento, miro a su lado a la kunoishi que esbozaba una sonrisa traviesa, suspiro, le acaricio el cabello, y le dio una suave beso, se paro metió sus manos en los bolsillos y fue a la cocina. Llegando luego a la cama con un desayuno tipo almuerzo, puso un gran plato en el suelo para Akamaru se sentó en la cama dejando la bandeja a su lado.
Al terminar el desayuno, la rubia se recostó apoyando su cabeza en la falda del moreno mientras el terminaba de leer el libro que tenia pendiente.
Pocos momentos se demoro, en darse cuenta que la kunoishi había vuelto a dormirse, la miro y acaricio su cabello tiernamente. Estaba dispuesto a quedarse así en esa posición solo por ver la cara de serenidad de la rubia, pero el timbre sonó.
Akamaru se paro de su posición y gruñendo amenazante hacia la puerta, se quedo al lado del estratega, Shikamaru paso por su lado acaricio su cabeza y luego abrió la puerta.
Fue un gran disgusto encontrarse con Suko del otro lado de la puerta, El perro gruñía en posición de ataque, El moreno se preocupo de ver solo a una miro rápidamente a todos lados, pero rápidamente pensó que si estuviera por hay definitivamente Akamaru lo habría detectado.
"Tienes 30 segundos para hablar antes que te rompa la cara" amenazo el estratega.
"Seamos claros Nara, tu te metiste en algo que no era tu asunto, ahora queremos que nos devuelvas lo que nos pertenece" dijo el Fukube apoyándose en la muralla cruzando sus manos sobre su pecho.
Akamaru gruño con fuerza, adelanto una de sus patas casi en posición de ataque, el moreno metió sus manos en sus bolsillos, apretándolos con fuerza. Se dio la vuelta sin contestar, y se dispuso a ingresar a su casa.
"¿No lo entiendes?... nos robaste nuestra muñeca mas preciada… y la queremos de vuelta" volvió a decir Suko.
"Aléjate Fukube, antes que te mate aquí mismo" la voz del Nara sonaba amenazante, con un odio poco habitual en el moreno.
"¿Alejarme?, ¿Sabes todo lo que nos costo domar a esa potranca…? No fue trabajo fácil ¿lo sabias?... te lo diré de manera que hasta tu lo entiendas, ¡quiero a mi muñeca de vuelta!"
El moreno no supo que fue lo que paso, lo siguiente que supo era que estaba siendo afirmado por Chouji y por Kiba mientras Suko estaba en el suelo afirmándose el estomago y con su boca sangrando y un ojo claramente cerrado por la inflamación.
Akamaru no se había movido ni un milímetro de la puerta, desde donde miraba incrédula Temari.
"Maldito Hijo De Pe&%$, Si Te Atreves A Tocarle Un Pelo Te Mato, Juro Por Kami Que Te Mato" gritaba el estratega mientras con gran dificultad, sus amigos trataban de retenerlo.
El castaño se reía de manera cínica mientras se ponía en pie y con el dorso de su mano limpiaba la sangre que corría por su labio.
Los ladridos de Akamaru llamaron la atención de todos, giraron para ver a la rubia afirmándose el estomago con una mano y con la otra se apoyaba con dificultad en la muralla.
"¿Fukube Suko, que paso?" pregunto el marionetista recostado en la muralla al verlo llegar.
"Kankuro San, no se que paso, Fui a visitar a Temari San y el energúmeno de su esposo se me abalanzo, y me golpeo por la espalda, exijo que se hable con la Hokage…" el gran discurso preparado para la ocasión fue interrumpido por el castaño
"Ahórrate el discurso, Suko, a mi no me impresionas, si quieres que todo el mundo se entere que Shikamaru te patio el trasero por acercarte a mi hermana es tu problema, tu estabas fuera de servicio y el también, no permitiré que las relaciones diplomáticas se vean interrumpidas por que has desobedecido una orden directa, has desobedecido a un superior, mas te vale que no vuelva a suceder, retírate ahora"
Kankuro salio de la habitación y se dirigí a un balcón desde donde soltó una paloma, esperando una respuesta, el castaño conocía muy bien al estratega y sabia que aquella paliza no había sido gratuita y la información entregada por el anbu encargado de seguir los pasos del Fukube le traían un muy mal presentimiento.
Asé ya unos 20 minutos que el estratega estaba sentado en la sala de espera acompañado de Kiba y Chouji, quienes no lo habían dejado solo, y ellos esperaban el veredicto de la Hokage.
Sus manos no dejaban de temblar y trataba de disimularlo moviéndola una sobre otra una y otra vez.
"Como fui tan imbecil… como no me di cuenta…" se recriminaba una y otra vez el estratega sin levantar la vista del piso.
La espera se hacia eterna, hasta que la Hokage se acerco hasta el, poso su mano en el hombro del joven y con un gesto de cabeza le indico que la siguiera.
"Que ha pasado" Pregunto la rubia voluptuosa mientras afirmaba su cabeza con una de sus manos.
No sacaba nada con ocultar lo sucedido después de todo, le llegaría el reclamo tarde o temprano, además Tsunade ya estaba al tanto de todo lo que pasaba con la Kunoishi.
"Suko Llego hasta la casa…" el estratega comenzó a relatar toda su historia ante la atenta mirada de la Hokage.
"Muchacho… ¿tienes claro que si llega un reclamo desde la delegación, tendré que sancionarte?..."
"Si Hokage sama, lo tengo claro, una semana de reclusión nocturna, pero en ese momento…" las palabras del Nara se vieron interrumpidas por la Líder de la villa.
"Luego veremos que asemos con eso… por ahora tengo los exámenes de Temari aquí, veamos que nos dice" Dijo abriendo una carpeta frente a ella.
El moreno trataba de descifrar las distintas miradas que la rubia ponía mientras leía aquellos exámenes, pero le era muy difícil con las diferentes posibilidades que tenia en mente.
"Valla… valla… miren que tenemos acá" dijo la rubia con una sonrisa en su rostro. "Bien Shikamaru te tengo buenas y malas noticias"
"No juegue Tsunade Sama y dígame de una vez que tiene"
"Es fácil la buena es que vas a ser padre… la mala es que tendrá que hacer reposo, tiene un desprendimiento de placenta con reposo y unos medicamento que te daré todo estará bien"
La mente de moreno comenzó a trabajar rápidamente, las risitas de Kiba, la vez que los felicito, Akamaru que se negaba a dejar sola a la kunoishi, una media sonrisa se formo en sus labios.
"Idiota, siempre lo supo y no me dijo nada" pensó en voz alta dejando a la Hokage un poco intrigada.
Al estratega solo le quedaba una salida, esperar a que su cuñado sea lo suficientemente inteligente para evitar la acusación y de esa manera no dejar sola a su esposa, menos ahora que esperaba un bebe.
Suspiro profundo, mirando a trabes de la ventana del hospital, el atardecer se veía muy lindo, los tonos barajan y amarillos inundaban la habitación. Las visitas estaban restringidas no por que la rubia estuviera mal mas bien era un seguro para el moreno, de esa manera evitaría visitas indeseables en la habitación.
La puerta sonó un par de veces, y luego se abrió, dejando entrar a Kankuro, el moreno lo miro y le sonrió de medio lado.
"Ohayo ojisan" le dijo el moreno, tratando de dispensar un poco el ambiente.
Solo habían dos posibilidades y el genio de Konoha lo tenia muy claro, solo trataba de no pensar en lo peor, kami no podía ser así de injusto luego de todo lo que habían pasado, para mas encima aguantar una situación como esta.
Kankuro se acerco a la cama donde reposaba su hermana, acaricio su mano y saco unos mechones que caían sobro su rostro.
"No te preocupes, solo esta durmiendo, ella y tu sobrino estarán muy bien" se escucho nuevamente la voz del Nara en la habitación.
"Tu tampoco te preocupes, no habrá ninguna acusación en tu contra, además ese idiota se lo merecía por desobedecer una orden directa" dijo el castaño con una sonrisa en su rostro.
Shikamaru no lo dijo pero si estaba muy preocupado por lo que podía haber pasado, el moreno se apoyo en la cama al lado de la de su esposa, miro la cara de su cuñado, sonrió divertido al darse cuenta que si la rubia estuviera despierta lo mas probable es que estuvieran discutiendo, en vez de eso solo se veía una cara de cariño por para del marionetista hacia su hermana.
Esa familia si era muy espacial, jamás les había escuchado un te quiero o una saludo afectuoso, pero realmente sentía pena por aquellos que asasen hacerle algo a la rubia. Una y otra vez se esforzó en tratar de entender el por que Yami ni Suko habían corrido con esa suerte, tal vez realmente ninguno de sus hermanos entendió la real dimensión de lo que ocurría con aquellos dos en la Arena,
El moreno se llevo la mano a la cabeza masajeando su cien, asé un par de horas. Más bien desde la discusión con Suko, la cabeza le había comenzado a palpitar con fuerza y a esta altura, un punzante dolor le había comenzado, cerro su ojo derecho en un intento por que este disminuyera. Los pequeños gestos no pasaron desapercibidos para Kankuro que lo miraba de re ojo,
"Ni pienses en enfermarte ahora Nara, tienes que cuidar a mi hermana y a mi sobrino" dijo Kankuro apoyando su espalda en la pared al lado de la cama de Temari y cruzando sus brazos en su pecho.
"Es solo una migraña" le respondió alzando sus hombros en señal de indiferencia.
Se hizo el silencio en la sala, Kankuro solo enfocaba su mirada al piso, muchas cosas pasaban por la cabeza del castaño, informes de Gaara con muy poca información, las palabras del anbu describiendo exactamente las situación vivida entre el Fukube y el moreno, el extraño comportamiento de su hermana, todo le indicaba algo en lo que no quería pensar, pero en un momento de extraña sinceridad lo largo.
"¿¡Ese idiota la toco!?" ¿Pregunta o exclamación?, el Nara no supo la respuesta, solo pudo ver la seriedad con la que hablaba el castaño.
El estratega se esforzó por mantener su ojo derecho lo mas abierto que pudo, miro a la rubia que dormía tranquila, se sentó en la cama en la que estaba apoyado jugo con sus dedos y no respondió, quería evitar esa pregunta, no era de su agrado recordar todo aquello.
"Responde" inquirió con fuerza esta vez. Para luego agregar "Estoy ase 3 semanas aquí y estoy arto de no entender lo que pasa, Gaara solo me informa lo necesario y no me dice nada, y Temari actúa muy raro, ¿fueron ellos no es así?, ¡ellos la tocaron!" pregunto tratando de mantener un tono bajo pero se notaba la impotencia de su voz.
"Tu que crees" fue todo lo que dijo el moreno
Kankuro miro incrédulo a la rubia, la más fuerte, la más orgullosa… su hermana, como mierda pudo pasarle eso, como no pudo ver que era lo que ocurría a su hermana.
Shikamaru miro como la cara de su cuñado se fue transformando lentamente a medida que las imágenes iban haciendo presa de su mente.
El cuerpo de Kankuro giro en hasta quedar frente a la pares estrellando su brazo con fuerza contra esta, el solidó concreto se abrió en un montón de grieta.
"¡Lo voy a matar!" exclamo con fuerza, luego de levantar la mirada del piso donde se había posado para tratar de ordenar su mente.
El castaño fue detenido por el jutsu de Shikamaru, cuando este se había encaminado hacia la puerta.
"Si fuera por eso yo lo habría hecho ase mucho, pero es Temari la que no quiere, no quiere saber nada de todo esto, hay muchas cosas que ni a mi me las a contado, asé poco a podido enfrentarlo por primara vez, solo mantenlo alejado, si mis corazonadas son correctas, con todos los datos que esta recopilando Gaara, será mas que suficiente para hundirlos sin necesidad de que Temari se vea envuelta en todo esto".
La forma serena en que el Nara hablaba, le daba la impresión de quien tiene todo bajo control, el moreno era una persona que ponía su razonamiento por sobre su corazón, en casi todo lo que hacia, a diferencia de el, que anteponía sus sentimientos por sobre su razón.
"Recuerdo que yo tenia como unos 5 años, Gaara estaba con Yashamaru, un grupo de niños mayores que yo comenzaron a golpearme, decían algo de Gaara, pero no les entendía, Temari apareció no se de donde y me defendió, ella era solo un año mayor que yo pero no permitía que nadie hablara mal ni de Gaara ni de mi, la veía, no como a mi hermana, mas bien era el reflejo de mi madre, la vi llorar por primera y única cuando tenia 10 años, unos niños le dijeron mari macha y la hicieron llorar, yo los golpee hasta que mis manos se rompieron, ese día prometí que nadie le haría daño, pero le falle" dijo ante un impresionado Shikamaru que no se esperaba todo aquello.
"Asé seis años la vi luego de mucho tiempo, la note rara, pero no podía hablar con ella, antes de irme decidí buscarla y la encontré en un barranco a punto de tirarse, fue ese día que decidí traerla a Konoha, ¿sabes Kankuro?, yo pude venir antes cuando note que sus carta no eran las mismas, cuando dejaron de llegar, pero le falle… abecés la familia es la ultima en enterarse de estas cosas, pero no podemos quedarnos solo a pensar en lo que pudimos hacer o si fallamos o no, solo podemos hacer lo mejor de ahora en adelante" dijo Shikamaru soltando el jutsu con el que retenía al castaño.
"Se hará como ella quiere, pero daré nuevas ordenes a mis hombres, si se le acercan a Temari, mueren" dijo Kankuro con una seriedad que daban escalofríos.
El castaño se acerco a Shikamaru, este se había apoyado en la cama donde antes estuvo sentado, noto sus ojos muy rojos, y entrecerrados, sin dar lugar a protestas el marionetista lo obligo a recostarse en la cama, para luego llamar a una enfermera,
En la Arena ase una par de horas se había recibido un nuevo informe de Kankuro, este traía información que hizo pensar al peli-rojo, en aquel informe venia textuales las palabras dichas por Suko en su discusión con Shikamaru.
Un pensamiento hizo remecer al joven kage, releía todos los informes, se negaba a creer en la posibilidad de que la persona que faltaba fuera su hermana, eso no podía ser.
Mando llamar al que había sido el sensei de los Fukube, la normalmente inexpresiva cara del joven pelirrojo, tenia un toque de enfado que hace mucho no se veía.
"Murata sensei, estaba revisando los informes de los primos Fukube, ¿luego de la muerte de sus padres a cargo de quien se quedaron?" pregunto el kasekage.
"A cargo de su hermano mayor, Kazuo Fukube"
"Tengo entendido que el murió, ¿No es así?, ¿como murió?" interrogo el Kasekage.
"Bueno, al comenzar la invasión a Konoha, Baki san mando a Kankuro y Temari San sacarlo a usted del estadio, kazuo se quedo tras ustedes cubriendo su retirada, muriendo en la batalla" dijo el sensei de los primos
"Entiendo, puedes retirarte" dicho esto el cache giró su asiento para enfocar su vista en ventanal tras de si.
Cerró sus ojos y la imagen de su hermana vino instantáneamente, casi no recordaba su voz, hacia mucho que no la veía, ella no regreso nunca luego de marcharse con Shikamaru, la ultima ves que la vio fue en la ceremonia cuando escribieron el nombre del Nara como DEM. fue cuando trato de traerla a casa, paro ella se negó rotundamente.
Las cosas para el Kage estaban muy claras, tomo el papel frente a él, un listados de joyas, al lado de cada piedra, escrito con letra del pelirrojo, la persona a quien correspondía, lo apoyo en su escritorio, tomo un lápiz y escribió al lado de Topacio: Temari.
Quedo mirando incrédulo el papel, tomo el cuadro con la imagen de los tres que había en su escritorio, por fin entendió, todo ese tiempo no había comprendido la razón por la cual, cuando Shikamaru, le informo que se la llevaría con el a Konoha ella permanecía escondida tras el estratega.
Por su mente desfilaron todas las veces en las que el, como líder mando a su hermana a misiones con los dos primos, "Por Kami, que hice" dijo para si.
Los ojos de Gaara volvieron a tener ese carácter sádico que hacia mucho no tenían, tomo el escritorio y como si fuese de papel lo lanzo por lo ventan.
Había sido el, quien entrevisto a cada una de las victimas de los Fukube y tenia plena certeza y seguridad de lo que ellos le habían hecho a Temari, y con cada una de las posibilidades su ira se incrementaba.
Dos anbu entraron rápidamente a la oficina al sentir aquel alboroto, el kage permanecía parado en medio de la habitación con un papel en sus manos. Tras ellos entraron Baki y Matzuri.
"Los quiero muertos" dijo el pelirrojo levantando su mirada, el odio se reflejaba en su mirada.
"Ga… Gaara sa… sama, llego un mensaje de Konoha" dijo casi con miedo, la castaña, al verlo de esa manera.
Bruscamente tomo el pergamino entre sus manos, a diferencia de los que llegaban a diario éste venia con el sello del Clan Nara, sus manos tiritaban mientras lo abría, reconoció la letra como la del moreno.
"Infórmale a Kankuro que iremos a Konoha"
