capitulo extra largo espero les guste ^^

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CAPITULO 14

Kankuro llego lo mas tarde que pudo del hospital, no quería tener el desagradable placer de encontrarse con los primos. Se tiró pesadamente en el sillón, mirando el techo del departamento donde se alojaban, no pensaba en nada en específico solo quería despejar su mente.

Se incorporo, acercándose a la ventana, aunque quisiera no lograría dormir, el odio se convirtió en impotencia, su mente en blanco trataba de encontrar alguna razón lógica que le explicara todo aquello, algo que le dijera que todo aquello era una maldita mentira, pero sabia muy bien que por mucho que tratara de explicarlo todo seria inútil.

"Kankuro san tienes un mensaje de Suna" El castaño se giró visiblemente molesto, tomó el mensaje.

"Donde están" preguntó el castaño con un serio tono de vos mientras habría el mensaje.

"Ambos están en sus cuartos" le respondió sin tomar en cuenta el enojo del marionetista

Unos minutos pasaron, Kankuro arrugó el papel tirándolo por encima de su hombro, miró al ninja que lo acompañaba y le dijo:

"Perfecto Gaara viene a Konoha, parte mañana eso quiere decir que lo tendremos por el miércoles, por ahora que nadie lo sepa, ¡Ah! Y una cosa mas, si a esos dos se les ocurre siquiera pronunciar el nombre de mi hermana, ¡matenlos!" los ojos del castaño brillaron con odio, uno de sus hombres mas leales y su mejor amigo no se atrevió a rebatir las palabras, solo se limitó a verlo perderse en su cuarto.

"No puede levantarse, tiene que hacer reposo, el medicamento tiene que tomárselo a medio día, Chouji está por llegar, él las acompañara hasta que yo regrese. ¿Estás segura de que no tendrás problema con el Clan por venir a acá?" decía casi sin tomar aire el estratega.

"Primero, se como cuidar a una mujer embarazada, segundo: ya me has dicho eso tres veces, tercero: me importa un rábano lo que digan y por último si no te vas ya, llegarás tarde" dijo Yoshino con sus manos en la cintura.

A regañadientes el moreno salió de su apartamento, él era consiente que estando su mamá a cargo de Temari, no habría ningún problema, pero no se tranquilizaba, su migraña se había calmado, solo le quedaba un molesto zumbido en la cabeza.

Mientras más pronto llegará a hacer su trabajo, más pronto regresaría a casa, por eso se apresuró a llegar para poder salir.

Paso casi sin mirar a la gente que estaba a su alrededor, solo quería terminar sus malditas labores y poder regresar a casa, con su familia.

Llego a su despacho dispuesto a acabar con todo eso lo mas pronto posible, si terminaba se iría y se acaba el asunto, concentrado en su haberes como nunca, no se dio cuenta cuando, Tsunade había entrado, la mujer lo miraba como nunca concentrado en sus labores, carraspeo para llamar su atención, el joven levanto su cabeza encontrándose con los serios ojos de la rubia.

"Shikamaru, tenemos una conversación pendiente nosotros dos, y quiero que me expliques cual es el problema que tienes con los primos" dijo la Hokage seria.

"No es nada Hokage" dijo el moreno esquivando la mirada de la rubia

"Shikamaru, ase dos días te enfrentaste con uno de ellos, tengo entendido que en el compromiso de Hyuga Neji, también hubo problemas relacionados con ustedes, y eso no acaba hay tengo mas relacionado con eso, y por lo que he visto esto no viene de ahora, ¿que es lo que pasa?" volvió a preguntar.

"Tsunade sama, no quiero ser irrespetuoso, paro tengo trabajo que hacer" El moreno permanecía con su mirad en los informes, evadiendo la mirada de la Hokage.

La rubia miraba al joven el que perecía no prestar la atención a lo que la rubia le decía, o su presencia hay, hasta el momento la Hokage paramnesia analizando cada moviendo del estratega cada suspiro, pero nada, no había nada en el genio que le dijera que iba abrir la boca.

"Muchacho ¿que es lo que pasa?, tu no eres del tipo de personas que anda por la vida discutiendo con las personas, esa no es tu forma de ser, quiero ayudarte antes que todo esto pase a mayores" dejo en un tono maternal.

El moreno dejo caer el tapiz en su escritorio, suspiro profundo "Gracias, pero dudo que me pueda a ayudar, esto esta fuera de su alcance, lo que puedo es prometerle que en lo posible no volverá a ocurrir"

"Ese no es el tema Shikamaru y lo sabes muy bien, el tema no es si vas o no a volver a pelearte con esos tipos, el asunto es la razón por la que pasa".

El estratega se levanto de su asiento y miró por la ventana desde donde se podían ver muy bien las linda nubes que a esa hora corrían por el cielo, "Párese que va a llover".

"Muchacho, para ser una persona que no le gustan los problemas estas metidos en muchos" le dijo la rubia acercándose a el y acariciándole el cabello. "Si necesitas ayuda sabes donde encontrarme" Finalizo dirigiéndose hacia la puerta.

La Hokage no pudo evitar seguir pensando en las actitudes del moreno, la idea de que algo no andaba bien con los primo son le salía de la cabeza, si el problema había surgido en la arena, lo mas probable era que alguno de esa villa supiese algo, podía esperar la llegada de Gaara, pero como estaban las cosas dudaba que la situación resistiese tanto.

La rubia necesitaba respuestas y las necesitaba ya, por esa razón se decidió, parándose rápido de su asiento, se dirigió hasta el lugar donde sabia encontraría a Kankuro, la única persona en ese momento que podía aclarar las diversas dudas que tenia su mente.

Si bien era cierto, que entre Yoshino y Temari las relaciones nunca fueron malas era muy distinto visitarla a su casa por un par de horas a tenerla como enfermera, de tiempo completo en su departamento y eso diferencia era la que la rubia estaba sintiendo en ese momento.

La primera discusión del día se produjo a penas el estratega serró la puerta, la rubia insistía en ayudarle a Yoshino a limpiar la casa, pero la primera batalla fue ganada por Yoshino. Pera cuando Shikamaru había llegado a la escalera la rubia estaba acostada reposando.

Cuando se había cumplido una hora de la salida del hombre de la casa, eran 3 las discusiones entre las dos mujeres, Temari se resistía a sentirse una inútil, y hacer reposo no facilitaba las cosas, pero ante la rubia estaba la mujer con mas carácter de Konoha, una que hasta la mismísima Hokage le tenia respeto, y sin derecho a replica y bajo amenaza de amarrarla a la coma, la rubia permaneció acostada.

Para la joven Kunoishi, era un poco extraño, a parte de su marido, con nadie se pudo sentir tranquila al mostrarse indefensa, pero luego de un par de horas de permanencia de la morena en su casa, sentía grato poder tener a alguien que te ayudara y que te mimara como una niña pequeña.

No era que solo ésa mujer halla llegado ha hacerle la vida a cuadritos, la vino a ayudar, y eso era un sentimiento nuevo para la rubia siempre acostumbrada a ser la mujer fuerte, que ayuda a todo el mundo, pudo darse el lujo por primera vez en su vida en ser la débil e indefensa, cara que solo mostraba con Shikamaru.

Cuando Chouji llegó, y conociendo el carácter de ambas mujeres pensaba que alguna de las dos, estaba si no muerta muy mal herida, por eso se sorprendió al ver a Temari durmiendo en su cuarto y a yoshino, remendando algunas prendas del genio sentada en la cama al lado de la Kunoishi.

El robusto ninja, no lo podía creer el par de mujeres más problemáticas de Konoha, se encontraban en santa paz y tranquilidad, casi como si fueran madre he hija.

Chouji al verificar que ambas mujeres no he habían intentado matar mutuamente, fue llevado a parte por la morena y le pido que la deja a solas con Temari, a regañadientes El robusto ninja hisopo que le indicaron, pero no se alejo de los alrededores de la casa del moreno, no se arriesgaría a que algo le pasara.

"Bien cariño, es hora de tú medicina" dijo yoshino entrando a la habitación principal

La rubia había dormido toda la mañana, cosa que la morena agradeció por que le dio tiempo de realizar todas las labores a demás del almuerzo sin interrupciones.

La rubia frunzo el seño, un escalofríos recorrió todo su cuerpo, por eso no le gustaba enfermarse, detestaba tomar remedios, y ese en especial era tan espeso que paresia concentrado de chocolate, pero de un horripilante sabor, se atraganto con el agua que le trajo la morena para pasar el mar sabor.

La rubia, se recostó en la cama, su expresión era seria, se giro hacia la ventana dándole la espalda a la morena, acaricio su vientre con cariño.

"Es mi culpa, es mi culpa" dijo en un susurro inaudible.

La morena la miro, se sentó en la cama, sin decir nada, solo se dedico a acariciar su espalda, podía sentir los inaudibles sollozos de la rubia.

"¿Por que piensas que es tu culpa?" le pregunto la morena

"Ase unos años estuve embarazada, pero lo perdí" dijo la rubia en la misma posición.

"No te preocupes mi niña, eso no volverá a pasar, te lo aseguro o me dejo de llamar Nara Yoshino" le aseguro la morena.

"Yo no lo quería y lo perdí, me sentía culpable, pero muy aliviada a la vez, Kami me esta castigando" dijo entre sollozos.

"Primero que nada, vas a dejar de llorar, eso no le ase nada de bien a mi nieto, además la primera vez no me tenias a mi para ayudándote, además venirte desde la arena con un embarazo de 3 meses y con complicaciones no fue muy inteligente, pero todo pasa por algo, no te preocupes, el desprendimiento es mínimo y con un poco de reposo estarás bien" le dijo Yoshino con un tono material en su voz

La rubia se limpio los ojos, antes de voltearse, miro a la morena.

"Yoshino san… usted… usted sabia que…"

"Mi niña te conozco desde que Shikamaru te traía a almorzar y luego te arrastraba al bosque para dormir la siesta, para arrancarse de las labores de los exámenes, te conozco muy bien, lo de tu anterior embarazo no era un misterio para nadie y también se muchas otras cosas, pero ya no tienen caso, lo que importa es que tu eres una mujer muy fuerte, y podrás salir adelante con mi nieto, pero no mas lloriqueos".

"Yoshino San, necesito pedirte un favor… no le digas a Shika de esta conversación"

"No te preocupes, además, para ese vago, esto debe ser demasiado problemático"

Afuera del departamento en un pequeño café se encontraba el robusto ninja permanecía atento a cualquier cosa, Chouji no podía creer cuando vio esa figura aparecer, esperaba a cualquiera menos a ella.

Chouji se paro con rapidez al ver que la rubia se aprestaba a subir hacia el departamento de su amigo, tomo a la rubia por un brazo obligándola a darse vuelta muy brusca.

"¿Qué ases aquí?" pregunto el Akimishi.

Ino sonrió, "Vengo a felicitar a la futura Mamá" respondió.

Chouji la miro a los ojos definitivamente algo no esta bien con su amiga, la forma en la que miraba la manera en la sonrisa, tal vez la Hokage no estuvo tan equivocada en darle unos días de reposo, la rubia se veía fuera de si.

"Déjala en paz, para con esto, deja de vivir en el pasado, ¿que no ves que solo te ases daño?" le dijo el Akimishi mientras la afirmaba fuerte de los hombros.

"No se de que hablas, yo solo vengo a felicitar a la zorra, por fin pudo darle el bastando que Shika siempre quiso" repetía la rubia con una sonrisa en su rostro.

"Lo has arruinado todo, pudimos ser tan felices, pero tu te empeñaste en algo que no tenia sentido, Ino yo te amaba, nosotros nos amábamos, Shikamaru nos dio la salida perfecta, pero tu ego lo arruino todo, ¡reacciona!, ¿si ya no puedes hacer nada por recuperar la amistad de Shika?, ¿si ya no puedes hacer nada por recuperar lo nuestro?, por que tu lo arruinaste, por lo menos has algo por ti y ¡deja todo esto!" le dijo Chouji mientras unas lagrimas amenazaban con caer de su rostro.

Ino lo miro con su vista desenfocada, en su desvariada mente, no recordaba la linda relación que sostuvo con el robusto ninja hasta que todo lo arruino su Clan al comprometerla con su amigo, solo tenia una profundo odio, hacia el mundo que la orillo a todo eso, en la mente de la rubia ella no era la culpable de nada, ella solo era la victima de todo lo ocurrido. Y como tal haría pagar a todo el mundo por su desgracia.

¿Han tenido la sensación que cuando más quieres que el tiempo pase, este trascurre con más lentitud? Pues esa era la sensación que tenia el moreno mientras miraba el reloj, los papeles no parecían disminuir en su escritorio, las nubes comenzaban a cubrir el cielo, una molesta sensación en su sien derecha, miro por décima vez el reloj son las 2:37.

Hasta la academia de Konoha había llegado la Hokage, ase unos cuantos minutos que miraba intrigada cada movimiento de Kankuro el que no perdía de vista las actitudes de los primos.

La rubia líder de Konoha, miro con desconfía eso dos, recordando todo lo ocurrido con anterioridad, era lunes por la tarde y no espera tener noticias de Gaara hasta el día miércoles posiblemente en la tarde, eso era mucho tiempo para ella.

Luego de una pequeña agradable conversación Tsunade convenció al castaño que fuera con ella a tomarse unas copas de Sake, a lo que el moreno acepto solo por que era la Hokage la que se lo pedía y habría sido una falta de respeto enorme el decirle que no, eso si hubiese sido posible negarse.

Contemplemos el panorama general por un momento:

Por un lado tenemos a un hermano frustrado, enojado, reprimido en sus más oscuras necesidades de sangre y venganza

Por otro a una rubia experimentada, gran bebedora de sake y con ganas de saber mas información de la que tiene hasta el momento

Adivinen quien fue el que termino ebrio aquella tarde, si Kankuro termino que no se podía su alma, mientras Tsunade sama tomaba su último trago de sake para comenzar una conversación que no sabia a donde la llevaría.

¿Cómo tocar el tema?... era lo que se preguntaba la rubia. ¿Tal vez…? ¿Si el pensaba que ella estaba al tanto de todo?...

"¿Cómo esta?" Pregunto de pronto el castaño rompiendo el silencio que se había instalado,

"No te reocupes ella esta bien, solo tiene que reposar, y en poco estará bien, y no esta sola, Yoshino además de ser una gran enfermera, era una de las mejores kunoishis de Konoha hasta que se retiro para cuidar a su hijo" le respondió la rubia.

Kankuro jugo un poco con su vaso, antes de llenarlo nuevamente, guardando un silencio tenso en la barra.

"Muchacho, no sacas nada con culparte, ahora lo que ase falta es que levantes el animo, ¿si necesitas ayuda…?"

"No se preocupe, mis hombres son los mejores" contesto sin percatarse de lo ocurrido, "¿Hokage?, mi hermana… ella… bueno… si usted dice que Yoshino San es una buena ninja pero… ellos son muy Hábiles, usted podría… ¿ponerle custodia?", pregunto finalmente el castaño

La pregunta sorprendió a la Hokage pero lo disimulo, ya estaba segura fuese lo que fuese lo que pasaba, estaba involucrada Temari. Pero que era lo terrible que había pasado.

"Muchacho, tu hermana ya no es la misma de antes pero si eso te deja tranquilo lo haré" le dijo la rubia.

El momento de silencio le sirvió a Tsunade para comenzar a unir cabos, recordó todas las beses que vio a la rubia, y mas la vez que discutió a voz en cuello en el hospital, cuando el castaño quería llevarla con el hasta Suna, como estaba cuando encontró a Shikamaru y como se puso cuando los invitados de la Arena llegaron a Konoha.

Si sus presentimientos eran ciertos entonces… esos eran más peligrosos de lo que ella esperaba, ya no tenia tiempo para esto.

"Kankuro te voy a ser honesta, no se que es lo que pasa, pero si quieres realmente que te ayude necesito que me digas que es lo que pasó"

Kankuro suspiro, en el fondo lo sabia, pero que mas daba, no quería que su hermana estuviera sola, después de todo…

Gaara por su parte viajaba a toda velocidad por el desierto, sus ojos desbordaba de un sentimiento que ase mucho no sentía, quería la cabeza de esos dos, y nada ni nadie se lo impediría, ya basta de sutilezas, había tratado todo el tema con el mayor de los sigilos, pero aquella había sido la gota que rebalso el vaso, se habían atrevido a tocar a su hermana, y eso no se los perdonaría nunca.

Todas las declaraciones de las demás victimas de esos dos, rondaban la cabeza del peli rojo, y las imágenes de su hermana siendo victima de todo aquello le asía hervir la sangre, y le nublaba la razón.

Ase mucho que el joven Kage había dejado atrás los anbu que lo acompañaban, se detuvo en medio del desierto exhausto, tomando un poco de aire, su vista se perdía en dirección a Konoha.

La joven castaña se detuvo frente a él, tratando de llamar su atención, pero Gaara paresia no verla, pretendía seguir su camino asiendo un lado a la joven anbu que esta frente a él.

"GAARA" lo llamo de un fuerte, mientras sus manos lo afirmaban con fuerza.

El joven se giro. Mirándola con odio en sus ojos, "Suéltame" le dijo al tiempo que sus ojos parecían tener el poder de congelar el desierto.

"Reacciona de una vez" casi le suplico la chica, sin soltar su brazo de su fuerte agarre.

"Suéltame" le dijo ahora con mas fuerza.

"Deja De Comportante Como Un Desquiciado" le dijo Matzuri con firmeza en su voz

Gaara no de un solo movimiento de su brazo, se soltó del agarra de la joven, y casi la tiro al suelo.

"Eres el Lord Kazekage de Suna, no puedes llegar a una aldea aliada a matar, como líder que eres no puedes hacer eso, arriesgarías la alianza que hay entre nuestras aldeas" le dijo en el mismo tono firme.

"Si ese es el problema renuncio" dejo el pelirrojo dándole la espalda a la castaña.

"No se trata de eso… ¿no te das cuanta?, ¡Temari San ha guardado ese secreto, por quien sabe cuanto tiempo!, ¡y tú! ¡¡Llegaras así como así, con tu orgullo herido, queriendo venganza, y revelando su secreto!!, deja de pensar en ti. Pudiste haber terminado con ellos en Suna y nadie se habría atrevido a decir nada, ¿por que no lo hiciste?" le dijo la joven anbu

El peli rojo guardo silencio por un momento meditando en aquellas palabras, su vista dejo de mirar al frente, para concentrarse en el cielo.

"Las quería defender del…" el joven Kage no pudo terminar su frase.

El silencio se instalo en el desierto, a pesar del calor abrasador, tal paresia que un balde de agua fría había caído sobre la cabeza del pelirrojo, el cielo ya no le paresia interesante ahora era la arena la que llamaba su atención.

"Gaara Sama se encuentra bien" dijo la joven castaña luego de un rato de silencio

"Fui un idiota, un verdadero y soberano idiota" dijo Gaara sin dejar de mirar la arena a sus pies, suspiro sonoramente "No sabes cuantas beses mande a mi hermana a misiones con ellos, no sabes cuantas beses discutí con ella por su falta de interés, y sus distracciones en la oficina y en las misiones… ¡cuantas beses sufrió todo eso por mi culpa!, y si no fuera por el Nara… ella… mi hermana…" dijo finalmente con la voz entrecortada.

Matzuri no dijo nada solo se acerco al joven Kage y lo abrazo por la espalda, dejando que las lagrimas que mojaban la arena fueran mudos testigos de su sentimientos.

"No tenia como saberlo Sensei, nadie tenia como saberlo, no se debe de culpar de esa manera, ahora tenemos que pensar como solucionar todo sin que Temari San salga lastimada" dijo la castaña sin soltar al joven pelirrojo.

Por su parte ase ya un tiempo que la conversación entre el castaño y la Hokage había acabado, el marionetista había acabado la rubia le aconsejo que fuese a darse un baño durmiera un rato y luego fuese donde su hermana, también le dijo que no se preocupara que ella se encargaría de la seguridad de la rubia.

Viniendo de la Hokage esas palabras, Kankuro pudo descansar tranquilo, se sintió más liviano luego de contar todo lo que sabia y llorar como un niño pequeño en brazos de la rubia.

15 minutos se demoro la rubia en tomar a sus mejores anbus y ponerlos a custodiar la residencia Nara, y de paso quedarse sola en su oficina maldijo a todo el mundo por todo eso, para mas aquellos estaban en la academia rodeados de niños, que eran el foco de la preocupación de la rubia.

A penas terminaron las clases en la academia todos los maestros de la academia fueron citados hasta la oficina de la rubia.

Sin dar muchas explicaciones, la exuberante líder de Konoha, les ordeno no dejar ni un segundo a los niños sin supervisión, ahora quería hasta en el baño vigilancia, pero todo en el más absoluto secreto, si era claro que la Hokage estaba preocupada.

Por su parte el moreno caminaba a paso rápido hacia su casa, ya se había demorado mucho y no quería perder ni un segundo más en su camino. No estaba seguro que el departamento estuviera en pie teniendo a las dos mujeres más problemáticas de Konoha bajo el mismo techo y por tanto tiempo.

Además y por supuesto, quería verificar con sus propios ojos que la rubia estuviese bien, ya no confiaba en nadie cuando se trataba de los primos.

Camino a su casa se encontró con Sakura la que mandada por la Hokage iba a examinara la Temari, a pocos pasos de su departamento el moreno sintió que alguien se le colgaba al cuello sorprendiéndolo por completo.

"Shika kun, que bueno que llegas te estaba esperando desde ase rato" le decía Ino muy cerca de su cara

Shikamaru miro a Chouji que miranda triste la escena, aquello lo sorprendió de sobremanera, y no sabia como abordar la situación.

"Vamos Ino que tu padre te debe estar esperando" decía Chouji tomando a Ino por los hombros.

"Déjame si otosan sabe que estoy con mi novia" grito Ino con enfado.

Sakura luego de salir de su Shock inicial se acerco a su amiga la abrazo y distrayendo su a tensión del moreno.

"Ino recuerda que no debes comportarte así, tienes que guardar la compostura, vamos que tienes que hacerte unos exámenes antes de la boda" le dijo la pelirosa siguiéndole el juego a la rubia.

Sakura se disculpo en voz baja con sus amigos y se llevo a Ino del lugar rumbo al hospital.

Shikamaru no pudo evitar sentir pena por la rubia al verla feliz despedirse de el y perderse en la esquina de la calle.

Se llevo la mano a la cabeza, unas pequeñas gotas comenzaban a caer, el silencio se hizo entre los dos amigos, que no sabían que había pasado, se sentían responsables de aquella situación.

Chouji miro el suelo metió sus manos en sus bolsillos y luego sin decir nada emprendió rumbo a su casa solo levantando la mano para despedirse de su amigo.

El moreno decidió mejor ase silencio, y dejar que su amigo se marchará tal vez era lo mejor, suspiro profundo y siguió su marcha en dirección a su casa.

Cuando por fin pudo llegar a su departamento, pudo ver la paz que se respiraba hay, no había ni sangre en el piso y el techo aun estaba en su lugar, pero la sorpresa mas grande se la llevo al momento de de abrir la puerta de la habitación, hay estaba su madre sentada en la cama, y la rubia acurrucada cual niña son su cabeza en la falda de la morena.

Yoshino sonrió y le hizo un gesto de saludo con su mano, y con mucho cuidado tomo a la rubia y la acomodo en la cama, salio en silencio de la habitación empujando a su hijo para que ella pudiera descansar tranquila.

"Tsunade Sama mando decir que mañana te mandara el trabajo de la oficina a la casa, yo no vendré, tengo cosas que hacer pero vendré sin falta el miércoles a las 9.00, recuerda el remedio de Temari a las 10:00 y dáselo con un vaso de jugo, mira que es muy amargo, bueno hijo me tengo que ir, tienes comida en la cocina, y que Temari se alimente bien, nos vemos" le dijo Yoshino para luego darle un beso en la frente a su hijo ponerse su abrigo y salir del departamento muy entusiasmada.

Las gotas de lluvias en la callen caían finas humedeciendo todo a su paso, el moreno encendió la chimenea para entibiar la casa, un agradable olor rondaba el departamento, una exquisita fragancia a jazmín, el olor característico de la rubia, al menos eso le paresia al estratega.

Se asomo por la puerta del dormitorio, y se quedo a los pies de la cama mirándola, le paresia que jamás la había visto tan linda, se apresto a tomar las cortinas para cerrarlas i algo lo entretuvo, un anbu que desde la azotea vecina miraba atentamente el departamento.

Miro al edificio del lado y otro anbu se encontraba en ese lugar, al parecer algo paso que el no supo, pero se sintió tranquilo al saber que ellos sea como fuese vigilaban su hogar.

Cuando la rubia por fin abrió los ojos, se encontró la sonrisa del morena a su lado el que sostenía en una mano el espeso jarabe y en otro un vaso de jugo, lo vio y se escondió entre las sabanas, como niña, si eso seria difícil, el moreno siempre supo que a Temari no le gustaban los remedios y menos ese…

Al día siguiente las cosas fueron tranquilas y gracias a la ayuda de la Hokage Kankuro pudo pasar gran parte del día con su hermana, cosa que agradeció, por poder comprobar con sus propios ojos que a pesar de todo, la rubia era feliz ya que por un momento aquel detalle de le había olvidado.

La tarde fue agradable, Kankuro se burló de su hermana en especial cuando esta asía berrinches al tomarse el jarabe,

Esa tarde, en el bosque de Konoha y ya más tranquilo, caminaba el pelirrojo ahora acompañado con las tropas que el día anterior había dejado atrás, la castaña lo acampanaba.

Las primeras estrellas comenzaron a salir y aun cuando al joven cache le habría gustado seguir adelante, decidieron que mejor seria acampar y llegar como estaba pronosticado al día siguiente.

La noche para los tres hermanos Sabaku No, fue muy distinta, Temari durmió tranquila en brazos de Shikamaru, Kankuro no pudo conciliar el sueño, ya que ese día le toco vigilar a los primos, pero estaba mas tranquilo, la tarde con su hermana, tranquilizo su corazón, y por otra parte, Gaara tampoco concilió el sueño, el solo pensaba en la manera de tomar calma cuando llegase a Konoha.

Temprano por la mañana y en al puerta de Konoha se habían reunido la delegación de la arena y Naruto acompañado de Hinata, encargados de darles la bienvenida al kasekage, la Hokage le prohibió a Shikamaru el acercarse al lugar con la excusa de que no quería ver peleas en la entrada con un invitado tan importante.

Temari se enojo, ella quería ir a recibir a su hermano a las puertas pero la respuestas de la Hokage fue un absoluto y rotundo ¡NO!...

Que mas daba, ¿si ya le dijeron que estaba casi bien?... la Hokage sabia que como miembros de la delegación los primos estarían en las puertas, y no quería arriesgarse, pero eso no lo quiso entender.

A Yoshino le hizo gracia la pataleta de la rubia, pero la orden era clara la rubia podía levantarse, andar por la casa, no hacer fuerza y lo mas importante, no salir del departamento, para Shikamaru fue un alivio la presencia de su madre, ya que paresia que a la única persona a la que obedecía Temari, era a ella.

Al medio día la puerta del departamento sonó, el genio fue el que dejando sus informes de lado, la abrió, intercambio un par de murmullos con la persona al otro lado de la puerta, Temari alejo su vista del libro que estaba leyendo, y se concentro en que era lo que pasaba.

"¿Quien es Shika?" grito cuando su curiosidad ya no pudo mas.

"Solo soy yo… ¿como estas hermanita…? ¿y mi sobrino?" dijo el pelirrojo entrando a la casa…