Capitulo 21
Gaara estrecho fuere entre sus brazos a la kunoishi, en su interior le había fallado y era la segunda vez, Kankuro se recargaba en la puerta a la entrada su respiración era agitada, había corrido ya no sabia cuanto tiempo, y solo al ver a su hermana mayor sana hizo que su corazón se calmara y se diera cuenta del cansancio en sus piernas.
"Hokage Sama, los Fukube no habían salido de Konoha, han atacado en la casa de Shikamaru, Gaara sama, Kankuro Kiba y Naruto han ido a verificar en la casa de Neji, por lo que se, ellos están bien" informo el peli-plateado a la líder de la villa, que permanecía con su cabeza recortada en sus manos pensativa ante las palabras del Ninja.
"Esto se complica y no me gusta nada, llama a Ibiki, creo que el nos puede ayudar" le ordeno la exuberante líder.
"¿Donde esta Shikamaru?" se escucho la voz del rubio en un anormal tono bajo de voz.
"No lo se, solo dijo que no dejara sola a Temari que el volvería en un rato" Contesto Neji.
"¿En que esta pensando ese idiota?" medio pregunto Kiba bajándose de Akamaru.
"Es una muy buena pregunta" respondió el rubio digiriendo su mirada hacia las afueras de la casa.
El padre del moreno se apresuro a calmar a su hijo, separándole del ahora padre del siguiente en la línea sucesoria del Clan Nara.
"Calma hijo… ¿Qué te pasa?" le pregunto su padre muy serio
El más anciano del grupo solo miraba la escena, sin intervenir en ningún momento, su único movimiento fue levantar la mano al momento de ver que todos los miembros del consejo se paraban a intervenir.
A la orden silenciosa todos los miembros del Clan se sentaron en su lugar nerviosos, esperándolo saber que era lo que el anciano deseaba saber antes de intervenir.
"Kisho San" le dijo uno de los miembros del consejo extendiéndole un paño, mismo que uso para cubrir la herida que tenia en su mano.
Kisho dio la vuelta una vez que recupero los clores de su cara, sus ojos reflejaban ira, miro a Shikamaru y sin acercarse a el pero con una gruesa voz le grito
"¿que diablos te pasa niño…?, espero que tengas una buena explicación para esto"
"Será mejor que ustedes tengan una buena explicación para esto…" le contesto un poco mas sereno, tirando el abanico al medio de la mesa.
"De que mierda hablas Shikamaru" pregunto uno de los consejeros al lado de padre del moreno.
"Quiero que me expliquen por que si ase mas de 6 años que no piso esta sala, ¿el Abanico de mi esposa esta en la pared del salón de consejo…!?" miro a los ojos al Hijo de Kisho y luego volvió a preguntar "¿Quien lo trajo y lo dejo como trofeo en la pared?".
El consejo en general quedo mirando a Kouta, dando a entender de manera silenciosa que el era el responsable de aquello.
"Que engreído eres Shika que ¿Tu esposa es la única que puede tener este tipo de adornos?" le dijo con una sonrisa de superioridad. "ese abanico me lo dio unos amigos asé…"
"¿Un año y tres meses?" interrumpió el Moreno, "Por eso que nunca, ni tu ni tu padre, presidirán este consejo" termino de decir.
El anciano que presidía la reunión seguía en silencio escuchando todo lo que se decía, la edad te da sabiduría y aquel ansíanos tenía mucha, pretendía escuchar todo haber hasta donde llegaba todo aquello y no dejaría que nadie interrumpiera la discusión.
"Tu y tu padre, se coludieron con dos criminales que son buscado por Suna para matarme ase un año"
"Si vas a acusar a alguien de algo tiene que ser con pruebas niño" grito notoriamente disgustado, el padre del joven.
"¿Quieren pruebas? Primero ese abanico es de mi esposa, sino me creen miren el grabado tras el abanico, están los nombres de ella de su madre y su abuela, segundo ese abanico estaba en Suna, ¿como llego a sus manos?, tercero, ¿como explicas que lo trajiste después de mi accidente?... te lo explico… lo are despacio para que entiendas… se que del Clan Nara ustedes son los de mas bajo coeficiente Intelectual… ese abanico fue robado del cuanto de Temari en Suna y llego a sus manos por un par de malditos delincuentes, se los pasaron para usarlo de gancho para un ataque sorpresa en mi contra, ataque que casi termina con mi vida" explico el estratega con mas calma en su voz pero con el mismo semblante de disgusto.
"Esta asiendo acusaciones muy serias, será mejor que tenga pruebas" dijo el anciano tomando la palabra por primera vez.
"Las tengo y están en ese abanico, si lo mira bien en la segunda luna, hay una mancha que por el color no se nota, pero esa mancha es de sangre… es de mi sangre" dijo el moreno mostrando una cicatriz en su cuello.
"¿Gaara…?" se escucho la voz suave de la rubia.
El pelirrojo no volteo, seguía mirando por una pequeña ventan, su hermano parado al lado de la puerta mirando el suelo con sus manos cruzaban en su pecho.
Silencio nadie decía nada, el aire era misterioso, las miradas esquivas, se sentían como tres extraños que son obligados a estar en una misma habitación, el silencia se interrumpió por un leve sollozo, casi imperceptible sino fuera por el inmenso silencio que inundaba la habitación.
-Te lo dije Gaara- pensó el castaño negándose a levantar la vista. Por más que intentara hacerlo, no podía ver a su hermana a los ojos.
El Kage no movió un músculo siguió mirando por la ventana como el viento mecía suavemente las copas de los árboles, esa imagen le traía paz a su corazón y en ese momento la necesitaba.
"¿Kankuro…?" se escucho la misma voz esta vez casi imperceptible.
Nada, el silencio seguía inundando la habitación, cada uno encerrado en sus propias miserias, sin mirar las miserias de los demás. ¿O tal vez era otra cosa?.
-Por favor… digan algo- pensó la princesa mirando el suelo, arrugo la falda con sus puños "Si eso es todo, voy a salir quiero esperar a Shika" dijo tratando que su voz sonara firme.
La princesa se levanto se su sito, no miro a ningún lado, no quería esperar a Shikamaru, solo quería salir de aquel sitio, de esa atmosfera cargada de… no sabia que era… pero no lo quería saber…
"Somos un fiasco" se escucho la voz del Kage que seguía mirando por la ventan.
Por primera vez desde que los tres se encerraron en aquel cuarto de la mansión, Temari miro a su hermano, ¿Desde cuando su espalda se veía tan imponente?.
Kankuro entendía la palabras de su hermano, pero la rubia no, ¿a que se refería?, ¿Qué era lo que quería decir?. Pero las pregunta no salían de su boca, un miedo indescriptible recorrió su cuerpo.
Un enorme árbol de cerezo adornaba la parte trasera del gran jardín de los Hyuga, la joven oji- perla miraba tranquila el hermoso jardín trasero de la mansión, aquel lugar era muy tranquilo, y nadie rondaba, para la joven que el silencio y la soledad era un buen aliado era el lugar perfecto.
"Lindo lugar" la Hyuga no miro, esa voz la conocía… pero no le daban ganas de hablarle.
El silencia se sentía mientras el cantar de los pájaros anunciaba una nueva tormenta. Y las nubes en el horizonte presagiaban lo mismo.
Sakura camino un par de pasos pasando por el lado de Hinata sentándose en el suelo cubierto de un lindo césped.
"¿Sabes?" comenzó la Haruno sabiendo que obtendría respuesta de la joven a sus espaldas "Cuando niña siempre acepte estar locamente enamorada de Sasuke, siempre lo vi como el mas fuerte, a medida que el equipo 7 se fue consolidado me di cuenta que Naruto era tan fuerte como Sasuke, pero había algo muy diferente en el" dijo la pelirosa mirando el pasto a su alrededor
Hinata por su parte, se sentó a su lado, las palabras de la chica le parecieron muy sinceras y quería terminar de escuchar su relato.
"Cuado Sasuke se fue, me refugie mucho en Naruto, no se en que momento pero recuerdo que comencé a ver la espalda de Naruto y era como la de el, como la de Sasuke, pero sin sus defectos, el no me dejaría como lo hizo Sasuke, Naruto lucho y se gano con el tiempo la amistad y el respeto de todos" Sakura esbozo una sonrisa miro a su alrededor y prosiguió mirando el cielo
"recuerdo que fue durante al invasión de Pein que me di cuenta de tu gran amor por el, tu siempre lo amaste y pudiste ver todo lo que nosotros no fuimos capases de ver, pero en vez de sentirme feliz por el, sentí envidia de ti, egoístamente no pensé en su felicidad, pensé en la mía" Hinata solo pudo mirar con tristeza, nunca había sido amiga de Sakura, pero en este momento sentía una gran lastima por ella.
"¿sabes?... ahora que a pasado el tiempo me doy cuenta que nunca ame a Naruto, es solo que me… recuerda tanto a el… me recuerda a Sasuke… Hinata… se que después de todo lo que a pasado, lo que voy a pedir sonara muy raro, pero Naruto es el ultimo nexo que tengo con el, es mi ultimo nexo con Sasuke, y te pediré algo que solo tu puedes hacer" dijo finalmente la pelirosa mirando a Hinata.
La Hyuga se estremeció con miedo a lo que le pudiesen decir, pero la chica a su lado se incorporo y sacudió sus ropas, con una sonrisa en su rostro, que extraño mucho a la ojiperla.
"Has feliz a Naruto, tu eres la única que puede hacerlo, y el se merece ser feliz" dicho esto Sakura se perdió por el mismo lugar por donde había venido.
Hinata se llevo su mano al pecho y suspiro fuerte, por un momento pensó que le pediría dejar a Naruto, pero no era eso, la chica solo quería lo mejor para el rubio y eso la tranquilizo, después de todo, era consiente del gran aprecio que sentía Naruto por ella.
Un gran sonrojo apareció en las mejilla de la pelinegra, el pensar que ella era lo mejor para Naruto, giro su cabeza con rapidez para encontrar a la Haruno pero solo pudo toparse con el rostro sonriente de Naruto.
El sonrojo se terno en un fuerte color carmín en la cara de la Chica, y no tardo nada en ver todo negro, Naruto bajo su cabeza resignado, esa costumbre nunca se le quitaría, sonrió mirando el angelical rostro de la chica, beso su frente con ternura y acomodo su cabeza entre sus piernas, esperaría a que Hinata despertara, aun cuando lo mas probable era que se desmayara cuando notara que estaba durmiendo en sus piernas.
"Las raíces de los árboles sueles ser muy fuertes, y por mas que el viento sople estas lo mantendrán fuerte en su lugar" un momento de silencio una ráfaga de viento hizo bailar la ventana por un momento. ¿Que quería decir con eso?
"Pero por mas fuerte que sean sus rices un viento fuerte puede hacer estragos en el, arrancarlo de su lugar y puede llagar a matarlo" volvió a decir con una voz neutra.
"¿sabes que es lo que puede hacer la diferencia?" nada… un había respuesta y el joven prosiguió su relato.
"El bosque a su alrededor, ellos se protegen unos a otros y pueden llegar a vencer al viento mas poderoso" dijo el kage dándose vuelta por primera vez desde que comenzó a hablar.
"No estas sola Temari, nosotros siempre estaremos a tu lado, no importa lo que pase" termino de hablar.
La rubia no pudo decir nada, por años resonó en su cabeza las palabras que los primos le decían, algo en su cabeza se rompió, como pudo en algún momento llegar a dudar de ellos, como pudo llegar a pensar que su existencia era tan ínfima que a nadie le importaría su ausencia, como pudo llegar a pensar…
Las lágrimas corrieron libres por su rostro, pero una sonrisa iluminaba su cara.
"Creo que tendrás que irte una buena temporada a Suna, te has vuelto muy llorona" le dijo sarcástico su hermano a sus espaldas, siempre era igual, Kankuro tenia la habilidad de echar a perder los momentos emotivos de la familia.
"No es ella" interrumpió el Kage "Son los cambios hormonales" dijo con la misma calma con la que había dicho esas lindas palabras.
"No digamos que su marido ayuda mucho" volvió a decir el castaño.
"¿Has pensado en el divorcio?, ¿tal vez te sirva de mucho?" volvió a decir el joven pelirrojo.
"¿Han pensado en llagar vivos a Suna?" fueron las primeras palabras que salieron de su boca
La normalidad llegaba a los hermanos de la arena, pero había muchas que hacer, y muchas cuentas que ajustar, y lo primero era esperar a que el Nara llegara.
"¿Tienes helado de pistacho?" Neji se giro analizando la pregunta, se paro del lugar donde estaba prendiendo la chimenea, ¿Kankuro pidiendo helado?.
El castaño cruzo sus manos levanto sus hombros, y luego dijo "No me mires a mi, a Temari se le antojo"
Una tropa de ANBUS pasó corriendo por las calles, la dirección que llevaban, el joven Akimishi lo conocía muy bien, era el recinto de conferencia del Clan Nara,
Detuvo a uno de los ninjas que iban al final, preguntándole que pasaba, este conociendo la cercanía que tenia Chouji con esa familia medio contesto.
"No lo se con certeza, solo nos has dicho que una gran revuelta se ha generado en la sala de consejos del Clan Nara" dicho esto Sai desapareció con mucha prisa.
Unos minutos se demoro para captar la información, en una nube de humo el joven robusto desapareció.
En la entrada pudo ver a Yashino san, siendo afirmada por su marido en un esfuerzo sobre humano por detener la ira de su mujer, la que al enterarse de lo ocurrido nadie pudo evitar su ingreso al salón, y que recordar por que razón aquella mujer había llegado a ser Junín de Konoha asta su retiro.
Miro a todos lados tratando de encontrar algo o a alguien que le explicara que era lo que había pasado, en una muralla cercana un poco retirada del bullicio, y conversando con el anciano presidente del consejo se encontraba su amigo, pudo notar tanbien como algunos miembros del Clan le gritaban algunas cosas que no alcanzaba a escuchar, mientras otro grupo del mismo Clan se enfrentaban el.
Definitivamente el Clan Nara estaba claramente fracturado y eso todos los que estaban mirando lo podían notar, los ANBU llevaban consigo a uno de los miembros del Clan, -a interrogatorio- fue lo que escucho, ese hombre Chouji lo conocía, fue el quien armo el matrimonio entre Shikamaru e Ino,
"Kisho San" fueron sus palabras que salieron casi en un suspiro.
Miro sorprendido, seguía escuchando a Yoshino san que amenazaba con tirarse al cuello de aquel hombre. Realmente estaba disgustada.
Se habría acercado a su amigo pero no quería interrumpir su conversación, tampoco se acercaría a Yoshino San, eso seria un suicidio y no quería morir.
Luego de unos minutos, pudo ver que su amigo se despedía amistosamente del líder del concejo del Clan, se acerco a su madre y la abrazo algo le dijo al oído, la mujer se calmó un poco, pero su voz resonó en la calle.
"ME LAS PAGARA" grito zafándose de los brazos de su marido, camino en dirección contraria de su casa giro sobre sus talones miro a su marido "a ti mas te vale que ni te me acerques".
Su marida se puso de un tono blanco miro a su hijo "Y ahora que le hice".
"En líos de casados mas vale no meterse" dijo Shikamaru, metiendo sus manos en los bolsillos.
Su padre lo miro con el ceño fruncido "De que hablas, si esto es tú culpa", le grito mientras el joven Nara se alejaba en dirección de Chouji
Un pequeño movimiento de cabeza y el joven que había permanecido a la distancia siguió a su amigo, en dirección a la mansión Hyuga.
El silencio otorga, dicen y mientras caminaban el Nara entendía que su amigo quería saber que había pasado, "Los tuve que enfrentar" Dijo el estratega sin mirar a su amigo.
Chouji lo miro que quería decir con que lo tubo que enfrentar, por que solo se llevaron a uno y no a su hijo, por que iban a la casa de los Hyuga, ¿que había pasado?, era lo que se preguntaba el Ninja mientras veía a su amigo caminar con calma.
"Kouta escapo por eso no lo arrestaron con su padre, mientras Kisho nos entretuvo ese maldito se escapo y como por si fuer poco, Yami y Suko también andan prófugos" declaro el castaño, sin mucho animo.
"Para ser un hombre al cual no le gustan los problemas, estas metidos en muchos no crees Shikamaru" fue lo ultimo que le dijo su amigo cuando llegaron a las puertas de la mansión.
