Capitulo 21 (no es en NU)
"¿Como se encuentra el vago?"
"Ya despertó, y se durmió de nuevo"
"Oneechan encontró al marido mas perezoso de todos, mientras el duerme, nosotros nos deslomamos para arreglar todo esto y que quede decente"
"¿No pretenderás que mi ahijada nazca en una pocilga?"
"Quien te nombró padrino de la bebe, yo soy el mayor y merezco ser el padrino"
"Temari es la mayor, por si no lo recuerdas, además yo soy el kazekage, ¿tienes algún inconveniente con eso?
"No ninguno, ¿como yo iba a tener algún inconveniente, con que el Kazekage sea el padrino de mi sobrina? ¡Es un gran honor para mi!"
"Más te vale"
"Gaara se que no has venido a ver como ha quedado la casa de Temari o a que discutan quien será el padrino de la bebe, que es lo que pasa"
"Falta uno, y no me quedare tranquilo hasta que aparezca"
"El primo del Vago, lo se no he dejado de pensar en eso, aunque es solo uno, el Clan Nara es conocido por su inteligencia y habilidad estratégica"
"El anciano del clan Nara, me ha asegurado que ellos se encargaran de él pero…"
"No te preocupes Gaara, se lo que quieres, no dejare Konoha hasta que ese aparezca tu no puedes estar más tiempo fuera de la villa y lo más seguro es que regreses cuando tu ahijada nazca, por lo que puedes irte tranquilo"
"Sabia que podía confiar en ti, partiré mañana temprano, luego de hablar con la Hokage"
La noche grata, el principio de la primavera dejaba ver un grato calor en la aquella noche, la luna resplandecía opacando el brillo de las estrellas y su luz se colaba por la ventana cuando Shikamaru abrió nuevamente sus ojos. Miro la habitación y pudo ver en la cama de al lado a la rubia que dormía placidamente, su vientre comenzaba a abultarse y la sonrisa en sus labios le daba un toque radiante.
Se medio incorporo en la cama sin dejar de ver a la mujer, mientras las ideas se acomodaban en su mente, los últimos días habían sido muy raros, pero por fin estaba en casa. Su viaje había sido largo y por un momento pensó que no lograría llegar, pero después de todo, estaba en su hogar.
"Es una mujer muy valiente, has escogido muy bien Shika"
Shikamaru miro hacia la voz, la miro sin ninguna emoción en su rostro, mucho tiempo y muchas discusiones habían pasado.
"Si lo se"
La rubia de ojos azules se acercó hasta la princesa de Suna, tomando una manta la cubrió, "No se ha separado de ti en todos estos días"
"Ino, yo…"
"¿sabes?, le debo mucho a tu esposa, golpea duro" ella tomo un respiro y luego miro a su amigo y le pregunto "¿crees que podamos empezar desde un principio?"
"Ino han pasado muchas cosas, pero es muy problemático pensar en eso, pasar peleando es demasiado agotador y devolver el paso es muy fastidioso, es mas fácil olvidar todo. Además no ha sido todo tu culpa debí haberte dicho cuales eran mis planes"
"Siempre fueron tus planes casarte con ella, por eso inventaste esa misión para ir a Suna, querías ir a buscarla"
"Así es, de cierta forma, nos escribíamos casi a diario, pero cuando le escribí diciendo lo que sucedía con el clan y le propuse matrimonio no escribió devuelta, ella no volvió a responderme, me preocupaba mucho, por un momento pensé que se había enfadado con mi propuesta, cuando recibí una nota que decía que la fuera a ver, y me sorprendí mucho cuando la vi, no tuve tiempo de decirles nada ni a Chouji ni a ti, solo sabia que no podía dejarla ahí"
"¿Quien fue el que te escribió?"
"Era anónima, pero por la letra no fue difícil de descubrir quien fue, la nota me la mando su hermano Kankuro"
"Descansa Shika, que luego te tocara duro cuando nazca tu bebita, creo que te darán de alta mañana, y por lo que se te espera un alto de informes por revisar"
"Que problemático"
La rubia salio del la habitación, Shikamaru se alivió al saber que ya había limado sus asperezas con la que había sido una gran amiga por muchos años, pero había algo en los ojos de Ino su chispa y su alegría habitual ya no estaban. Pero ya tendrían tiempo de pensar en eso, por ahora él tenía otras cosas que hacer, como cambiarse de cama y acompañar en su esposa en sus sueños.
La mañana había llegado, en el palacio central de Konoha en joven peli-rojo se encontraba en la oficina, Tsunade afirmaba su cabeza las ojeras delataban las horas de sueño perdidos los últimos días.
"Como pretende que yo haga eso"
"La pequeña será muy importante tanto para Suna como para Konoha, mi hermana suele ser muy terca en lo que ayuda financiera se refiere, y no permitirá que yo la ayude, pero no podemos dejar que mi ahijada se críe en ese pequeño departamento, esa niña es especial para ambas villas…"
"Sin contar con que es su sobrina ¿no es así Gaara san?"
"Así es Tsunade dono esa pequeña es mi sobrina y no permitiría que crezca en un lugar tan pequeño siendo una niña tan importante para mi al igual que lo es mi hermana, Kankuro se quedara unos días, Quiero asegurarme de que…"
"El ultimo de los prófugos no intente nada contra Temari San, entiendo no tiene por que preocuparse dos de nuestros mejores rastreadores están tras su pista, me encargare de los detalles de la estadía de su hermano, ahora con su permiso, tengo que darle el alta a Shikamaru y creo que usted tiene que emprender viaje a Suna"
Un saludo fraterno y el Kazekage fue rumbo a buscar sus cosas, el viaje era largo y el había salido tan rápido de su villa que no tubo tiempo de preparar nada y ahora se encontraba preocupado por lo que sucedía ahí, el consejo no perdería tiempo en sacar ventaja de su ausencia.
Sus sentimientos se entremezclaban, por un lado tenía sus obligaciones para con Suna y sus habitantes, por otro estaba su hermana y su autoproclamada ahijada, no se podia quedar tranquilo, de alguna forma se sentía responsable.
Su trabajo y sus deberes para con su pueblo lo habían alejado de su hermana y habían permitido que todo aquello le ocurriese, sus llegadas tarde hasta la casa a la cual los tres compartían, sus salidas temprano, todas aquellas ocasiones en las cuales ella se negaba a salir de misión al saber quien la acompañaría.
En los últimos 6 años, fueron 4 las ocasiones en las cuales se vieron, la distancia entre cada una de ella le permitió ver lo bien que se sentía, y eso lo hacia sentirse más culpable.
Sentía que era él, el causante de sus males, por que otra razón su hermana solo con su distancia se sentía bien, y cuando el llegaba parecía que se marchitaba.
"Gaara sama a que hora partimos"
"En una hora más, prepara todo, Kankuro se quedara"
"Gaara sensei se encuentra bien"
"Si Matsuri, solo prepara todo que nos tenemos que marchar"
El joven se acercó a la ventana, mirando como los árboles comenzaban a brotar. Si mal no recordaba era un día de mucho calor aquel en el cual Temari se fue de su villa.
Hacia ya muchos meses con los cuales no cruzada mas de 3 palabras con ella, en un par de ocasiones se sorprendió pensando en la joven, en otras tantas al llegar hasta su casa pudo sentir sollozos proveniente desde su habitación, pero el cansancio del día le impedían abrir la puerta para saber que era lo que pasaba.
De todas formas ¿Qué tan malo le podía pasar?, ella era Sabaku No Temari, la kunoichi más fuerte de todo Suna, seguro y debía ser el cansancio, se dijo una y otra vez.
Uno de esos días Lidió con una muy pesada reunión con el consejo, Luego de eso, reuniones con el equipo decodificador y además lidiaba con una sequía de 3 meses, llego agotado hasta su casa, cerca de media noche, kankuro había llegado ese día de una muy pesada misión hacia mucho se había acostado, el silencio de esa noche era sepulcral y al pasar por el el frente de la puerta de su hermana.
Se obligo a detenerse a pesar de su cansancio, hacia ya cerca de 2 semanas que lo único que sentía de ella eran lamentos desde su habitación, pero aquel día no se sentía nada, ni un sollozo, ni un lamento nada.
Esto llamo su atención y decidió abrir la puerta, pero le fue imposible, se encontraba cerrada por dentro, un mal presentimiento se apodero de su mente y la necesidad de entrar le fue muy importante, uso su arena para derrumbarla.
Miro a su alrededor y la habitación estaba muy desordenada, pero no habían rastros de la joven por ningún lado, su cama estaba deshecha.
"Temari" la llamo con su tono tranquilo, y se quedo parado esperando respuesta.
"Temari" volvió a llamarla y afino su oído esperando respuesta.
Un imperceptible lamento se escucho, el joven quedo tranquilo analizando la procedencia del sonido, hasta ubicarla en el interior del armario.
Se acercó y abrió la puerta, trato de ocultar su sorpresa, al verla con su cabello enmarañado, ocultando su rostro entre sus piernas, en el rincón mas oscuro del armario.
El solo se sentó a su lado, acariciando su cabello, al primer contacto ella trato de apartarse, rápidamente, pero luego al ver de quien se tratabas se aferro a el, llorando amargamente.
Gaara se quedo con ella toda la noche, en la mañana fue al baño se lavo la cara y al tomar la toalla, vio en el suelo una caja, un Test. de embarazo.
Los pensamientos de él joven sacaron conclusiones, seguro que quedo embarazada y el responsable se había hecho el desentendido.
Esa tarde hubo una reunión de emergencia solos los dos hombres Sabaku No,
"Temari tiene un buen amigo en konoha no es así"
"Si es el vago del Nara ¿Por qué preguntas?"
"Por que ella necesitara uno, en Suna no tiene, abra que darle licencia, además tenemos el problema del consejo"
"Si esos viejos pondrán el grito en el cielo seguro, lo mas probable es que intenten dar un ejemplo con ella, diablos, ¡espera a que le descubra quien fue el mal nacido!"
"Ella aun no me ha dicho nada, por eso será mejor que tu le escribas la nota, hazlo de manera anónima, yo empezare a aplazar sus misiones hasta que sea necesario"
"Entendido Gaara, le escribiré ahora mismo, tal vez con el se desahogue, no ha querido salir de su habitación"
"¿Matsuri esta con ella?"
"Si, ahora iré a escribirle, luego a descubrir quien fue el idiota que se atrevió a ponerle las manos encima"
"Kankuro calma, recuerda que ella siempre dice que por esas cosas no tiene novio, no algo así como si la hubiesen violado"
El joven se había perdido en sus recuerdos, mirando los árboles como se mecían al son de la brisa, cuando la puerta se abrió nuevamente.
"Oye Gaara, te están esperando en el portón solo faltas tú"
"Si ya voy kankuro"
Al llegar al portón de salida de la villa se encontraban los hombres de Suna esperando su kage para marchar rumbo a Suna, también estaban ahí sus amigos de konoha, para desearles suerte en su camino a casa. Con su amigo Naruto un abrazo fraterno, saludos un par de palabras sigilosas entre los dos Sabaku No. Y luego solo quedaba la partida.
El peli-rojo, miro atrás cuando llevaba un par de metros fuera del portón, había jurado que sintió su nombre, seguro y fue su imaginación.
Pero nuevamente lo sintió, si lo estaban llamando, se giró y regreso un par de pasos, cuando la vio, su hermana venia corriendo hasta el portón
"¿acaso pensabas irte sin despedirte de mí?" le dijo mientras lo abrazaba con fuerza
"¿Temari acaso estas loca?, como andas corriendo por la calles, haber si le pasa al mi ahijada"
"Tú ahijada esta bien, es una terca y testaruda como su madre"
"Temari yo…"
"No digas nada, todo esta bien"
"Claro, claro ustedes abrazos y para kankuro nada, el se autodenomina padrino de mi sobrina, y nadie le dice nada, seguro y fuera yo me manda volar, pero no es Gaara…"
"Kankuro has el favor de guardar silencio" le respondió su hermano
"Si… si kankuro silencio, kankuro ve a construir el departamento, kankuro ve por agua, kankuro esto, kankuro lo otro"
"Te lo advierto"
"Ya… ya… guarde silencio… pero ni un misero apretón de manos…"
"Me estas hartando"
"Si ya entendí, ya guarde silencio" finalizo kankuro al ver el rostro serio de Gaara.
La rubia río de buenas ganas, atrajo al joven castaño que permanecía taimado a unos pasos de ella, los abrazó a ambos, estaba feliz y triste, pero sabia que ahora podría ir llevar a su niña y como decía recordar los colores del desierto
