N/A: Ahora si me mataron :) MUCHISIMAS gracias por los reviews, con algunos me matè de la risa y acà me han quedado mirando feo :)

gracias por el "te seguiremos aunque sean mil caps màs" lo tendrè en cuenta cuando llegue al numero cuarentaytantos :P

bien, ya basta de distracciones. Hice un esfuerzo TREMENDO para venir hoy a actualizar.

otra cosa

Feliz cumpleaños adelantado para Laura :)

en fin.

nos vemos el fin de semana con otro cap, al menos eso espero :)

Disclaimer: Todo los personajes principales pertenecen absolutamente a FOX, Hart Hanson, Stephen Nathan y Kathy Reichs. Mi único aporte son los OC's, el Storyline y mi imaginación.


Capítulo dos

Viernes. Noviembre 12,2010

Abrió los ojos lentamente y miró el reloj que había en el velador, eran las 7:45 am y por primera vez en su vida deseó no salir de esa cama jamás. Intentó moverse pero lo único que consiguió fue que el cuerpo suave y cálido que tenia pegado a su espalda le cogiera de la cintura y se acercara aun más al suyo, si es que eso era posible. Sentía la suave respiración de Seeley Booth en su cuello y sonrió, luego recordó el porqué y cómo había llegado hasta ahí y le entraron unas inmensas ganas de llorar por enésima vez en las ultimas doce horas; suspiró tratando de contenerse y comenzó a darse la vuelta lentamente para mirarlo por última vez antes de irse a trabajar. Cuando lo hizo se encontró con un par de ojos color chocolate que la miraban fijamente.

"No te vayas…" le acarició la mejilla suavemente.

"Tengo que ir… bien. No me iré, a menos que me lo pidas"

"Eso no te lo pediré nunca." Sonrió antes de besarla y repetir, nuevamente, lo sucedido la noche anterior.

A las once de la mañana, ya vestidos y desayunados, bajaron hacia el estacionamiento tomados de la mano, en silencio. Booth condujo lentamente por las calles de DC tratando de disfrutar cada momento, tratando de recordar cada detalle de lo que observaba. Llegaron al colegio de Parker, donde el pequeño corrió feliz a abrazar a su padre y se dirigieron después a un hermoso parque a las afueras de la ciudad.

"¡Papá mírame!. Soy como un simio" le gritó Parker colgando de las barras, riendo feliz y despreocupado.

"Cuidado ahí, no te vayas a caer."

"Nah, imposible… ¡Soy el rey de las barras!" sonrió triunfante "¿Verdad, Huesos?"

"Sí, es verdad" dijo después de darse cuenta que Booth la miraba curioso.

"Deberías venir por mi más seguido, papá. Los viernes son aburridísimos, podríamos ir al zoológico, a la piscina de Huesos, a comer pie al Dinner, al cine, a los otros parques de la cuidad a…"

"Bueno… hay algo que tienes que saber, Parker."

"¿Es algo bueno o algo malo?" le preguntó sentándose a su lado en una de las bancas.

"Yo… creo… creo que iré por algodón" habló Brennan mientras divisaba un carrito de golosinas al otro lado del parque, no quería interrumpir ese momento, no quería ver la cara de Parker cuando su padre le dijera que quizás jamás se volverían a ver. "Volveré en unos minutos" se levantó rápido y comenzó a caminar.

"Verás, Parker… ayer he recibido una carta de esas que te manda el presidente cuando eres realmente bueno el algo."

"Ohh, ¡Huesos debe tener miles de esas! ¿Me darán una a mi también si me hago el mejor del club de ciencias?"

"Sí, creo que si" sonrió ante el entusiasmo de su hijo.

"Entonces le diré a Max que me ayude, ¿Puedo pedirle a Huesos también? ¿Y al tío Jack?"

"Claro, puedes pedirle todo lo que necesites a Max, a Huesos y a Hodgins también"

"¡Genial!... ¿Tendrás que ir a una ceremonia de esas en las que te vistes como pingüino?" rió.

"No exactamente" Suspiró, cada segundo que pasaba se le hacía más y más difícil "Tendré que irme del país por algún tiempo…"

"¿Irte? ¿Puedo ir contigo?"

"No, no puedes ir. Es solo para gente mayor"

"¿Cuándo volverás? ¿El próximo fin de semana?" le miró fijo, y fue en ese momento cuando se dio cuenta de que no sabía cuándo volvería diablos, ni siquiera sé si volveré pensó, trató de recordar el contenido de la carta no, no había ninguna fecha más aparte de la del embarque.

"No lo sé, Parker. Puede que sean unos meses, un par de años o quizás…"

"¿O quizás qué?" O quizás nunca.

"Quizás… sean más que un par de años"

"¡Pero eso es mucho tiempo!" El pequeño se levantó con los ojos llorosos. "¿Y si ya no quieres ser mi papá cuando vuelvas?"

"Escúchame bien…" lo cogió y lo sentó en sus rodillas mirándole fijamente "Jamás voy a dejar de ser tu papá, nunca"

"¿Lo prometes?"

"Lo prometo" se abrazaron durante unos minutos hasta que Seeley notó que Temperance caminaba lentamente por el parque en dirección hacia ellos.

"Ahora debes prometerme algo tu también…" Parker asintió con la cabeza, aun con lágrimas en los ojos "Debes prometerme… que cuidarás de Huesos mientras yo no esté."

"Ok, prometo cuidar a Huesos" sonrió.

Después de comer algo en el Dinner pasaron por el Jeffersonian, Parker tenía su clase semanal de ciencias con Max, tiempo que Booth aprovecharía para despedirse de los Squints mientras que Brennan recolectaría alguna de sus pertenencias pues no planeaba volver hasta el lunes.

Dejaron a Parker junto con los otros niños del club y caminaron de la mano hacia la plataforma, cuando los vieron ya a todos reunidos ahí se soltaron pero permanecieron lo más cerca posible mientras seguían su camino. Ángela fue la primera en divisarlos y se adelantó a los demás con una gran sonrisa en la cara mientras abrazaba a Brennan.

"Cariño, dime que no has venido hoy a trabajar porque pasaste la noche con Booth haciendo…"

"¡Ángela!, creo que no es eso lo que nos han venido a decir" replicó Cam mirando a Brennan quien se dirigía hacia su oficina con los ojos llorosos y a Booth que estaba evidentemente nervioso. "Seeley… ¿Ha pasado algo?"

"Sí… verán…" suspiró "He sido llamado a servicio otra vez, debo partir el domingo por la noche a Iraq así que quería despedirme ahora."

"Esto es una broma ¿Verdad?" preguntó Hodgins algo confundido.

"Creo que no lo es" le respondió Cam. "Lo siento, de verdad" se abrazó a él llorando "Te extrañaré"

"Yo también…" se separó de ella "Por Dios Hodgins, ¿Vas a llorar tu también?" rió.

"No seas idiota, Booth" se abrazaron fuertemente "Cuídate y ten cuidado con los terroristas" le dio unas palmaditas en el hombro.

"Oh, no te preocupes. Sé perfectamente cómo lidiar con ellos"

"Escúchame bien, Seeley Booth" le dijo Ángela al oído mientras lo abrazaba fuertemente también "Hagas lo que hagas, debes volver vivo… y entero ¿Me oyes? No creo que a Brenn le guste si te llega a faltar algo… ya sabes a qué me refiero."

"¡Ángela!" se quejó él.

"Ya te lo advertí" le besó en la mejilla.

Booth se despidió de todos y se reencontró con Brennan en su oficina, mientras caminaba hacia allí no podía evitar pensar en cuánto extrañaría ese lugar, pasó de odiarlo a quererlo en solo unos pocos meses. Extrañaría venir a informarles sobre un nuevo caso, extrañaría los locos experimentos de Hodgins, 'El rey del laboratorio' y a los internos; pero sin duda lo que más extrañaría sería venir a buscar a su compañera a cualquier hora del día para obligarla a comer con él, o a altas horas de la noche con tal de que se fuera a casa a descansar.

Cuando Brennan lo vio venir comenzó a recoger rápidamente sus cosas, no quería que la viese llorando otra vez, pero a esas alturas ya le era inevitable contenerse. Se había pasado los últimos diez minutos simplemente sentada en su sofá mirando hacia la nada mientras las lágrimas brotaban sin cesar de sus ojos, recordando cada cosa que habían vivido juntos en ese lugar, desde sus constantes discusiones sobre las cosas simples de la vida hasta un beso bajo el muérdago, pasando por abrazos, risas y llanto. Él solo la miró, no hizo ningún comentario, pero sin embargo, parecía saber perfectamente lo que había sucedido en esos diez minutos. Ella le miró también, agradeciéndole en silencio que no hiciera ningún comentario al respecto.

Salieron juntos nuevamente del laboratorio hacia otro lugar del Jeffersonian, ella le cogió de la mano nada más desaparecieron de la vista de sus compañeros y caminaron en silencio hasta alcanzar el salón de ciencias donde se sentaron en un sillón de la salita de espera que había en un costado. Él la abrazó y sin más preámbulos le besó suavemente en los labios, había estado deseando hacer eso desde la última vez que se habían besado antes de pasar por Parker al colegio y a juzgar por la forma en que Brennan le correspondía, ella también lo había deseado. Se besaron durante bastante rato, quizás minutos, pero en ese momento el tiempo era lo que menos les importaba simplemente porque se había detenido en el segundo en que sus labios se encontraron.

Ya a las once de la noche y luego de haber cenado pizza, a petición de él mismo, y de haber visto casi tres películas animadas el pequeño Booth dormía plácidamente sobre el sillón con su cabeza apoyada en las rodillas de su padre mientras Brennan la tenía en uno de sus hombros. Se sentía afortunado e incluso bendecido, pero sabía que todo lo bueno en algún momento tenía que terminar. Con mucho cuidado cogió a su hijo y lo cargó hasta su habitación donde lo recostó en su pequeña cama cubriéndolo con las mantas para luego besarle en la frente y salir de ahí en búsqueda de la segunda persona que debía cargar hasta la cama esa noche. La cogió entre sus brazos sonriendo mientras la llevaba hasta su propia habitación.

"¿Sabes?. Yo también sé caminar" se quejó.

"Lo sé, pero no quería despertarte" le besó en la mejilla.

"Gracias" le sonrió tímida. "¿Dormiremos juntos? ¿Qué pasa si Parker se despierta y viene en medio de la noche?"

"Pues, simplemente se dará cuenta de que el 'solo compañeros' era la mentira más grande que podía existir" se acomodó en la cama.

"¿Entonces que somos? ¿Amigos con beneficio?" se abrazó a él.

"No, somos más que eso."

"¿Amantes?"

"Aun más."

"¿Almas gemelas?" le miró a los ojos.

"Exacto. ¿Estás de acuerdo con esa categoría?"

"Completamente…" le besó.