2. Aferrándose a un recuerdo
Una a una las nubes iban desfilando ante los negros ojos de un joven. Desde que Akatsuki desapareciera en la última batalla ningún Ambu había tenido una misión relevante, mejor así.
La verdad para Shikamaru no seria nada agradable partir sin la presencia de su compañera. A pesar de haber transcurrido un mes él no podía olvidarla, siempre se la pasaba molestando y peleando pero a pesar de ello solamente esa chica podía hacerlo sonreír de vez en cuando. Solo ella lo sacaba de su contemplación en las nubes, solo ella había logrado que a pesar de su muerte el no dejara de pensarla.
El joven se incorporó, se hallaba en el techo de su casa, se le había echo costumbre subir allí a meditar un rato. Bostezando observo la calle, a ver si veía a alguien conocido. Un joven alto de cabello negro y que caminaba perdido en sus pensamientos llamo su atención. El joven Nara sonrió, definitivamente no era el único que se perdía en ensoñaciones y de un salto aterrizo en la calle para ir tras su amigo.
-Hola Sai. ¿Como estas?-la voz de Shikamaru saco al pelinegro de sus cavilaciones.
-Shikamaru, que sorpresa. Hace rato que no te veía-contesto el aludido frenando su caminar.
-Lo se. Pero dime ¿que andas haciendo por aquí?-interrogo curioso al ver que Sai llevaba un pergamino con un permiso oficial firmado por Tsunade.
-Vengo a hablar con Sakura. Al fin la Hokage nos dio el permiso para inspeccionar el lugar en donde…bueno, en donde...Ya sabes…en donde murieron nuestros compañeros-el semblante del pintor se torno triste y nostálgico.
- Aun no acepta sus muertes ¿verdad? Sobre todo la de él.
Sai negó con su cabeza y empezó a contarle lo que tres días atrás había ocurrido en el cementerio.
Flash Back
-¿Que haces aquí Sai?- interrogo secamente la pelirrosa secando sus lagrimas-Ya se acabo el espectáculo puedes irte a tu casa.
-¿Por que me hablas así? Hace rato que llevo viéndote pero no por diversión, esperaba el momento oportuno para acercarme a ti.
-No necesito de tu lastima-contesto mordazmente la ojijade. Ella había sentido la presencia del pelinegro pero no quería interrumpir su llanto. Era un homenaje, la ultima lágrima que derramaría por alguien a quien amaba. La ultima…
-No es lastima Sakura, tu eres mi amiga y no te voy a dejar sola.
La muchacha sonrió irónicamente y colocando la foto de Naruto en su respectivo lugar empezó a alejarse de allí.
-Curiosamente me siento mas sola que nunca y nada de lo que hagas va a cambiar eso- respondió la chica parándose frente a su amigo.
-No te hagas daño, para todos ha sido muy difícil pero apoyándonos mutuamente logramos salir. No te dejes hundir, estoy aquí para ayudarte-el muchacho extendió su mano como una muestra de apoyo pero la pelirrosa lo ignoró olímpicamente.
-Si de verdad quieres ayudarme, llévame al claro del bosque donde ellos perdieron la vida. Necesito cerciorarme y enterrar su recuerdo para siempre.
Sai observo los ojos de la chica, estaban cargados de rencor y odio. Eso lo asusto un poco, no podía entender que planeaba ella al ir allá.
-No te entiendo Sakura. ¿Para que quieres ir? Te vas a lastimar más.
-Eso no me importa. Quiero ir Sai y si de verdad eres mi amigo vas a ser lo posible para que yo vaya-diciendo esto la muchacha salio del cementerio rumbo a la casa de sus padres.
El pelinegro la vio marcharse atónito, jamás pensó que reaccionaria así. Algo en el le dijo que la Sakura que él conocía había sido enterrada junto al cuerpo de Naruto.
Fin del Flash Back
Shikamaru suspiró, era triste pensar que el alma inocente y risueña de Sakura haya sido convertida en una versión femenina de Sasuke. Solo faltaba que a la chica se le ocurriera ir por ahí con una espada en busca de venganza.
-Suerte, amigo-sonrió el joven Nara.
Sai se despidió con su mano y corrió a la casa de su amiga con miles de preguntas sin respuesta bombardeando su cabeza.
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Estrujada en un rincón del suelo de la habitación una foto del ex grupo 7 demostraba que esos días no habían sido nada fáciles para cierta pelirrosa. Los recuerdos de sus compañeros la azoraban constantemente, sobre todo la de cierto rubio. Sus padres estaban sumamente preocupados por su actitud, apenas comía un bocado para mantenerse en pie y se había negado rotundamente a volver al hospital para hacerse una revisión, lo peor fue cuando la Hokage la visito y ella la recibió con la puerta en la nariz.
Estaba muy dolida, haber visto las tumbas de sus amigos la había convencido que eso no era una fantasía, que era real y que por más esfuerzo que hiciera nada iba a cambiar. Sus enormes ojos verdes se habían secado, ni una lagrima mas resbalaba por ellos lo que empeoraba su estado dado que el sufrimiento se iba acumulando por dentro. Solo había algo que la joven esperaba con ansias y era la visita de Sai, esperaba que al fin el consiguiera el permiso para salir al lugar del ultimo encuentro. No le importaba el dolor, solo quería cerciorarse, verificar que ninguna pista se le haya pasado por alto a los ninjas que estuvieron allí, que inspeccionaron el lugar, deseba comprobar que efectivamente allí sus amigos habían pasado los últimos momentos de su vida, comprobar tristemente que las corazonadas de que Naruto estaba vivo eran falsas.
-Hola feita-saludo tímidamente desde el alfeizar de la ventana un chico conocido para la propietaria de la habitación.
-Te he dicho como mil veces que no me llames así-contesto enojada la pelirrosa- ¿Qué noticias me tienes? Al fin tu Hokage acepto darme el permiso.
Sai la miro ceñudo.
A Sakura se le había dado por desentenderse de la aldea, ya no la consideraba su hogar, ni a la que fue su sensei por tanto tiempo, su amiga, de no ser por sus padres y su único amigo hace tiempo que se habría largado de allí a entregarse a la muerte. Se podría decir que el pelinegro se había transformado en su único soporte, de no ser por él, la muchacha hace tiempo hubiese mandado todo al infierno. Un gran resentimiento se había formado en su alma quien al no tener a quien culpar, culpaba a la aldea, aldea que jamás respeto a Naruto, que jamás lo hizo sentirse querido, aldea por la cual el rubio había sacrificado su vida.
-Si Sakura. Tsunade sama nos dio el permiso. Si quieres podemos ir ahora mismo.
-Bien-Sakura respiro hondamente y salio por la ventana a la radiante mañana que inútilmente trataba de darle animo.
Detrás iba el joven rogando que esa visita no fuera a empeorar las cosas. Pidiendo que su amiga al fin enterrara sus recuerdos y abriera sus puertas a una nueva vida…lo que realmente parecía imposible.
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-¿Porque lo hiciste?-pregunto un peliplateado algo confundido.
El hombre se había encontrado con Shikamaru, ex alumno de un fallecido amigo, quien al verlo no pudo evitar en la platica, decir que Sakura y Sai iban en ese momento al lugar en donde Naruto, Ino y Shino perdieron la vida. Tras esta noticia lo primero que se le ocurrió fue ir a exigir una explicación a la Hokage de Konoha.
-Es lo menos que puedo hacer Kakashi, quizá ver el lugar de sus muertes le sirva para reponerse de lo ocurrido-contesto desinteresadamente una rubia mirando por la ventana hacia la villa.
Le dolía el comportamiento de su ex alumna, pero no podía hacer nada más, tan solo esperar a que el tiempo y la distancia de la propia Tsunade curara las heridas del dolido corazón de la joven. Solo allí la rubia se acercaría de nuevo a su ex aprendiz.
Grave error, lo que mas necesitaba la kunoichi en esos momentos era el respaldo de alguien, alejarse de ella solo provocaría una hecatombe que ni la misma Hokage seria capaz de controlar.
-Tú y yo sabemos que eso no va a pasar. Sakura al igual que Sasuke se esta entregando a la desolación lo que la va a llevar a seguir los mismos pasos que su ex compañero. La venganza-recordó el junnin.
-Venganza contra quien. Los miembros más poderosos de Akatsuki murieron en el último ataque gracias al esfuerzo de nuestros Ambus, a pesar de que se sacrificaron vidas. La muerte de Naruto fue cobrada, de una u otra manera. ¿Contra quien querría vengarse?
-Contra la aldea por ejemplo-susurró el ninja copia.
-Ella no haría eso, no nos haría eso-refuto la mujer observando al ninja fijamente.
-¿Porqué estas tan segura? En este momento ella se aferra con todas su fuerzas al único que miembro del equipo que aun no se ha apartado de su lado. El capitán Yamato esta agonizando y a Sai le va a tocar tomar su lugar dirigiendo a otros Ambus. ¿Que va a pasar entonces? Conozco muy bien a Sakura, su carácter cambia constantemente dependiendo de lo que dicta su corazón. Ahora siente dolor, soledad. Cuando su único apoyo se vaya, ¿qué va a pasar? Además recuerda muy bien que aun no le has dicho lo de Sasuke.
-¡¡Estas loco??-se altero la rubia- Para eso dime mejor que le entierre una kunai derechito en su corazón.
-No crees que el podría ayudarla-sugirió el peliplateado.
-Sasuke la abandonó, nunca ha estado para ella. ¿Crees que el hecho de saber que lo atrapamos y esta esperando la sentencia del consejo cambie en algo la situación por la que ella esta pasando?-pregunto dudosa la Hokage.
Kakashi asintió.
-Pues no, no lo creo-negó Tsunade observando al ninja-Escúchame, Sakura y Naruto unieron sus vidas por Sasuke, por ir tras un sueño, tras una esperanza. Debido a la existencia de la promesa que Naruto le hizo a Sakura, ellos jamás pudieron estar juntos, por una parte Sakura no sabia si lo que sentía por el chico era agradecimiento o amor y por otro lado Naruto amaba a Sakura pero no podía romper la promesa. La pregunta de "¿que pasaría si ellos formalizaran algo y Sasuke regresara?" flotaba entre los dos separándolos. Sakura jamás le va a perdonar a Sasuke eso, el echo de que cuando lo vieron casi los mata, de que cuando ella mas lo necesitaba él se fue dejándola desmayada, de que prefirió una estupida venganza antes que el amor y la amistad que ellos le ofrecían, contribuyó a que ella le tenga una gran antipatía. Dudo mucho que el Uchiha pueda hacer algo para cambiar eso, al contrario él podría empeorarlo todo.
-A mi no me parece. Quizás su presencia funcione como esperanza para qué ella se recupere-insistió el hombre.
-Sigue soñando Kakashi, que eso nunca va a ocurrir. Sakura ha cambiado, y Sasuke se ha vuelto más frío y violento que antes. Si pretendes que los junte te equivocas, yo nunca haría eso. Por dos cosas, Sasuke puede terminar dañando mucho a Sakura y ella jamás aceptaría tal aberración. Además no sabemos aun la resolución del consejo, Uchiha lleva esperando un mes desde su apresamiento en la prisión y no creo salga muy contento de allí.
-¿Crees que se va a desquitar con Konoha?-pregunto algo escéptico el ninja copia.
-No, porqué de quererlo hace tiempo lo hubiese hecho. Es muy fuerte y con unos cuantos golpes hubiese escapado del lugar en donde lo tenemos, mas hasta ahora no ha hecho eso. Sin embargo a pesar de lo que tú me dices no le tengo confianza-confeso la rubia.
-El solo quería venganza, y la obtuvo al fin esa noche matando a su hermano. Ahora regreso para cumplir con su siguiente objetivo.
-No me digas, reconstruir el clan Uchiha-sonrió burlona la mujer.
-¿Por qué ese tono?-interrogo el junnin.
-De verdad crees que en la aldea quede alguna mujer decente dispuesta a ser la esposa del traidor más grande de la villa.
Kakashi bajo su cabeza, era cierto. Por más que trataba de ignorar que nada había pasado, que todo seguía siendo normal allí todo había cambiado. Konoha perdió a tres ninjas muy valiosos recientemente, el traidor volvió, y la mejor kunoichi de la villa estaba a punto de convertirse en una sombra de lo que fue. Tsunade observo el gesto del hombre, ella lo entendía, el equipo 7 fue el mejor grupo que esa aldea pudo haber tenido pero como todo en esta vida, circunstancias fuera de control pueden terminar con la vida perfecta que las personas llevan. Con tantos problemas en la cabeza la rubia abrió una botella de sake, pasándole un vaso al peliplateado, procedió a beber.
Su prioridad velar porque Sakura no tomara una decisión precipitada y arruinara su vida para siempre,
Su máximo problema, si es que Sasuke salía evitar que este se acercara a Sakura y si no, evitar que su aprendiz supiera que el había estado allí en Konoha, para ser mas precisos recluido en una de las prisiones de la villa.
Sugerencias, volver a unir a Sakura y Sasuke, cosa que jamás haría a menos que se tratara de circunstancias muy especiales y urgentes. En lo que cabía ella le evitaría ese dolor a su alumna.
Solución Provisional, hundirse en una buena botella de sake y retomar su trabajo al día siguiente.
En conclusión, el destino de Sakura Haruno era incierto aun.
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La lluvia, el viento, los animales, inclusive los propios ninjas que cruzaban el lugar habían contribuido a borrar las huellas del la batalla que hace un mes se había realizado. El bosque se alzaba altanero ante los límites de Konoha como en una muda recriminación por la sangre que los humanos derramaban allí, las aves carroñeras rondaban el cielo aun con la esperanza de encontrar más carne pútrida para comer por allí, la tierra se mostraba normal, sin la sangre y los restos que hace un mes la habían invadido. Aparentaba ser un lugar tranquilo, sin ningún tipo de defecto pero solo los árboles, las plantas y los animales sabían lo que en ese lugar se había llevado acabo. Escenas que muchos prefirieron olvidar, escenas que agonizantes ojos lograron ver, escenas que trajeron dolor y tristeza a algunos ninjas de la hoja. Escenas que eran el comienzo de una gran batalla por tratar de descubrir la verdad.
De entre unos árboles dos figuras surgieron, la primera era una joven con el cabello rosa y unos ojos que en aquellos momentos se tornaron tristes y melancólicos, la segunda un muchacho cuyos ojos negros examinaba de cuando en cuando el rostro de su compañera. Lentamente la chica se dirigió al lugar en el que la batalla se había desarrollado, miro el sitio en donde habían permanecido escondidos.
Lo recordaba muy bien:
Siguiendo el plan de esperar para atacar, Yamato, Neji, Lee, Hinata y Kiba habían trepado a un árbol, el otro grupo conformado por la misma Sakura, Naruto, Sai, Ino, Shikamaru y Shino habían subido a otro. Cuando el rubio vio aparecer a su ex compañero en el campo de batalla casi arruina todo el plan, la misma Sakura se vio obligada a frenarlo. La pelirrosa quería que Naruto cumpliera la promesa que le había echo pero no a costa de la vida de sus demás camaradas. Con cautela el ojiazul volvió a su lugar, expectantes vieron como la lucha entre Hebi y Akatsuki se desarrollaba, hasta que para su desgracia, observaron la crueldad con que los miembros de Akatsuki actuaban, un muchacho de unos 18 años rogaba por su vida, pedía a gritos que lo dejaran ir, al principio pareció que esa partida de criminales iba a dejarlo marchar pero cuando el chico se puso a correr, el que parecía su líder lo golpeo y tras clavarle varias veces una kunai le arranco los brazos. Eso fue todo. Naruto era de las personas que no soportaban las injusticias, un ser puro e inocente que creía en la piedad y en el perdón. El chackra del biju dentro de su amigo empezó a desatarse, viéndose descubiertos los Ambus bajaron de los árboles listos para enfrentar a aquellas barbáricas personas sin piedad, sin emociones, sin alma.
-Sakura-las palabras de Sai sacaron de sus recuerdos a la pelirrosa.
-¿Que ocurre?-pregunto la nombrada.
-Estamos aquí. Este es el lugar. Puedes cerciorarte tu misma. Algunos árboles aun se recuperan de los golpes que recibieron y a pesar de no verse las señales de la batalla que ocurrió aquí, siguen allí. No te miento.
-¿A que viene todo esto Sai?-interrogo la joven- Claro que este es el lugar por si lo olvidas yo estuve aquí.
- Bien, quiero saber de una vez por todas ¿que es lo que planeas?
-De verdad. ¿Eso es lo que quieres?
El tono frío con que la muchacha hablo erizo los cabellos del pelinegro quien se arrepintió de haber demandado una explicación. La kunoichi aprovechó este silencio para seguir revisando el lugar. Cerca de ella se encontraban pequeñas huellas de que el suelo había sido resquebrajado anteriormente.
La mente de la chica divago de nuevo:
Naruto estaba furioso, jamás había visto tanta crueldad ni tantos deseos de matar, angustiada la pelirrosa intento calmarlo pero nada logró. Los Akatsukis se abalanzaron sobre ellos empeorando las cosas. Sakura se enfrentaba a un hombre con un peligroso poder sobre la tierra, viéndose obligada a golpearlo no pudo percatarse de lo que sus otros compañeros hacían. Solo escucho el grito de alguien, luego aterrada vio como un halo anaranjado rodeaba a su amigo. El recuerdo del día en que el rubio se convirtió en el terrible kiuby la distrajo por lo que su atacante aprovechó para golpearla fuertemente y mandarla algunos metros contra un árbol, limpiándose la sangre que salía de su labio, Sakura se dispuso a acabar con se tipo para ayudar al rubio. Después de varias patadas, puñetazos y removimientos de tierra al fin la pelirrosa mando a volar al Akatsuki. Desesperada observo como el ojiazul había perdido el control, con sus colas golpeaba a todo el mundo, tanto que mando lejos a Sai quien intentaba detenerlo. Tan atenta estaba a esto, tratando de encontrar la manera de salvarlo que no se percato que el asesino a quien supuestamente había vencido se le tiro encima clavándole una kunai, la sangre salía copiosamente de su herida, algo mareada empezó a acercarse hacia Naruto. Lo único que quería era que el volviera a la normalidad, su vida no le importaba. Sus ojos verdes se enfocaron en el kiuby quien burlonamente lanzo una de las colas hacia ella. Después de eso, no recordaba nada más, solo haber despertado en un hospital.
Moviendo rápidamente su cabeza la pelirrosa intento no recordar el tiempo que paso en el hospital, eso la sacaba de sus casillas y en ese momento no quería perder los estribos.
-¿Que pasa Sai? Parece que te comieron la lengua los ratones-sonrió irónicamente la chica.
-¿Que es lo que quieres Sakura?-pregunto nuevamente el joven-Todo este tiempo no eh hecho mas que tratar de ayudarte a reponerte, de estar a tu lado para que no estés sola pero parece que eso no ha valido la pena, tu ya no eres la kunoichi que conocí. Ahora ni siquiera sé si te conozco.
Esas palabras se clavaron en el corazón de la muchacha. Sai era su único amigo, en quien podía confiar y ahora lo estaba alejando, terminando para siempre con el infantil sueño de ser el gran equipo 7 de nuevo pero después de lo ocurrido no podía permitirse tener esa clase de sentimientos ni la amistad ni el amor estaban en su plan de vida.
Ahora solo quería enterrar a la niñita boba enamorada de un pedazo de hielo, enterrar a la estupida que por miedo y confusión no fue capaz de aceptar el amor que Naruto le entregaba, enterrar a la niñita cobarde que solo sabia llorar, enterrar a la debilucha, a la molestia, a la jovencita que creía en sueños, amigos, amores, príncipes azules, a la niñita tonta que había soñado con ser la kunoichi mas piadosa y fuerte de Konoha. A la estudiante de Tsunade que no pudo salvar a su amigo. Quería enterrar para siempre a la tan nombrada Sakura chan y junto con ella todas sus emociones, recuerdo y sentimientos sin embargo para hacer eso tenia que averiguar que fue lo que realmente pasó aquella noche. ¿Qué ocurrió cuando por azares del destino se vio separada de Naruto?
-No puedo decirte que planeo, ni siquiera yo lo se-contesto la chica-Únicamente trataba de encontrar algo con que aferrarme a un recuerdo, pero es inútil. Soy tan débil que ni proteger a mis compañeros pude, por despistada, por anteponer mis emociones me hirieron y caí. ¿Sabes como me duele? No recordar que paso después, pensar que contribuí en algo a la muerte de mis amigos, la duda de que pude hacer algo pero no lo hice, todo esto me carcome Sai. Tú estuviste allí, fuiste más fuerte que yo, te pido, te ruego que me cuentes lo que paso después de que perdí el conocimiento.
-Sakura no creo que deba…
-Por favor Sai. Ayúdame a olvidar. Si no me dices que paso, la incertidumbre no me dejara vivir-rogó la muchacha.
El pelinegro suspiro, tal vez esa era la solución, la única salida para que la Sakura que el conoció volviese. Mirando a su amiga empezó a relatar lo que había ocurrido:
-Naruto me lanzo lejos, yo estaba herido mas aun así intentaba detenerlo. La bestia se lanzo contra todos los akatsukis, los compañeros de Sasuke murieron después de luchar contra Kisame, todo se volvió un caos. Cuando intentaba incorporarme vi como te herían, intente ayudarte pero para mí horror mis piernas no respondían, creí que ese era tu fin pero para nuestra sorpresa alguien te salvo de que murieses frente al poder del biju, Sasuke con la poca fuerza que tenia se lanzo sobre ti evitando que Naruto te matara, al instante te desmayaste, comprensiblemente después de haber perdido tanta sangre…Aliviado al verte bien, concentre mi chackra en mis piernas, al fin pude moverlas, quizás tan solo fue el horror que las mantuvo quietas..Yo no lo se. Los pocos que quedamos vimos como al fin nuestro enemigo había sido sometido pero para nuestra desgracia el kiuby no parecía conformarse y nos ataco. El capitán Yamato intento someterlo pero su chackra estaba muy reducido, tuve que distraer al demonio para que se terminara el sellado, después de eso recuerdo que caí al suelo, mis heridas eran graves y para mi horror nadie quedaba en pie, el capitán después de regresar a Naruto a la normalidad cayo inconsciente al suelo. Observe como la silueta del kiuby se iba reemplazando con una figura humana, de allí el cansancio me domino y rendido me desplome. Poco después desperté en el hospital, con miles de vendajes y varias pomadas curativas. Solo hasta ese momento por medio de Kakashi me entere que Ino, Naruto y Shino habían muerto.
Sakura lo observo confundida, las palabras de su amigo entraban por su cerebro, mas por mas que las ordenase no tenían sentido. Sai no es un chico que se deje impresionar fácilmente, de echo la primera vez que se conocieron la que perdió la calma primero al ver su cinismo fue Sakura, él no, su carácter era tranquilo, en las misiones que tenían el pelinegro jamás se salía de sus cabales por ende no había razón para que en media batalla sus piernas se paralizasen. Además Sasuke salvándola, el no tenia motivos para hacerlo, cada vez que Naruto y ella lo encontraban no se cansaba de repetirle que los odiaba y que lo dejaran en paz, si el Uchiha la salvo entonces porque rayos tenia esa marca en su cuello, además al momento de desmayarse ella no sintió ningún dolor ni ningún cuerpo abalanzarse sobre ella.
¿Qué había pasado? De repente Sai se volvió cobarde y Sasuke el salvador. No, algo no encajaba en se relato.
Aparentemente nadie vio el preciso instante en que su amigo murió, porque según Sai el fue el ultimo en quedar inconsciente, eso le decía que algo o alguien había aprovechado ese momento para acabar con la vida de su amigo, pero quien. Pensándolo mejor, y si aun quedaba un Akatsuki con vida, alguien a quien nadie tomo en cuenta en la batalla, y si ese sujeto aprovecho la oportunidad y dejo un reemplazo llevándose al ojiazul, eso podría significar que tal vez su presentimientos tenían fundamento. Que quizá Naruto no estaba muerto como todos aseguraban. Que al menos podría aferrarse a algo.
Inconscientemente la joven cayo al suelo, miles de ideas cruzaban por su cabeza, la una si contarle sus sospechas al pelinegro, la otra que hacer para averiguar la cantidad de personas que murieron esa noche, otra como rayos averiguar quien se llevo a Naruto, como comprobar su teoría de que el que estaba enterrado en el cementerio de Konoha no era su amigo, en definitiva como demostrar que sus corazonadas no eran sandeces.
La única forma era entrar en el despacho de la hokage, pero como hacerlo, últimamente no se había comportado bien con ella y no quería hacerlo, a pesar de la alegría que en ese momento sentía al considerar la posibilidad de que Naruto estuviera vivo ella jamás le perdonaría la muerte de sus otros dos compañeros, el rencor no se va fácilmente de los corazones, ella lo sabia muy bien. Entonces que hacer. Volver a ser la niñita tierna, ingenua y dulce de antes o mostrar la mascara de algo que no era para conseguir lo que quería.
Ser la Sakura chan que todos conocieron le era imposible, si empezaba a amar, a querer de nuevo, a aferrase a sus amigos ¿que pasaría si se iban? Si la dejaban como Sasuke y Naruto, ella no podría soportar otro golpe así. Tantos años se aferro a la alegría que su hiperactivo amigo le daba, mas ahora no se sentía capaz de volver a ser la misma de antes. Así como Naruto le dijo una vez que Sasuke se había llevado su sonrisa, el rubio se había robado su esencia. Si no lo encontraba prefería volverse dura, fría, formar una coraza para que nadie la volviese a lastimar. Tomar la segunda opción era más loable, aparentar ser alguien quien en el fondo no era. Aparentar alegría, felicidad, aparentar seguir viviendo en una burbuja de aire. Solo aparentar.
Sai se acerco dispuesto a ayudar a su amiga, creía que la chica estaba llorando del dolor, destruida por el relato que le acaba de decir, tratando de asimilar lo ocurrido mas su sorpresa fue inmensa al verla sonriendo dulcemente como solía hacerlo antes. Con sus ojos llenos de luz y alegría.
-Sakura ¿estas bien?-se preocupo el pelinegro, eso no era normal. Al menos a él le tomo unas semanas acostumbrarse a la muerte de sus compañeros.
La pelirrosa lo observo no quería engañarlo, no quería fingir frente a su amigo, no deseaba mostrar un rostro falso, pero sabia bien que si le contaba de sus sospechas, la trataría como a una niña pequeña que se aferra a un viejo juguete. Además corría el peligro de que él le contara a la Hokage que ella se negaba a aceptar la muerte de Naruto y esta la mandara miles de kilómetros lejos de allí para tranquilizarla con lo que no lograría hacer nada. Así que fingiendo normalidad procedió a comenzar con su farsa.
-Estoy bien. Es solo que siento que me libere. Al menos ya entendí que no podía hacer nada para salvaros y me siento mejor. De veras Sai, dentro de algunos días volveré a ser la misma de antes-sonrió falsamente la joven.
El muchacho la observó algo desconcertado, poco a poco se alejo de ella, era imposible que en pocos minutos su amiga haya cambiado de Miss Cubito De Hielo a Miss Simpatía. Algo raro había ahí.
Sakura vio extrañada como su compañero se alejaba, si que eran raros los hombres, cuando estaba triste se esforzaba porque este feliz, y ahora que estaba feliz quería que estuviera triste. Pues ¿que mismo quería? Moviendo la cabeza de un lado a otro la pelirrosa intento incorporarse pero al hacerlo metió su mano en un pequeño hueco cerca de ella. De seguro era la guarida de un animalito pensó, mas un objeto dentro de esta le llamo la atención.
Era un cuaderno, discretamente lo saco y observo su contenido, algunas hojas habían sido arrancadas, otras carcomidas, tenia manchas de sangre seca sobre las tapas, el nombre de su propietario no era visible. Curiosa decidió abrirlo, quizás podría ser una pista para llegar a su amigo.
Las hojas estaban llenas de tierra por lo que era difícil leer lo que estaba escrito. Sin embargo un párrafo en las primeras hojas llamo la atención de la ojijade.
"¡¡Aquí Naruto Uzumaqui reportándose!! Sabes, hoy al fin aprobé el maldito examen. Deje a todos boquiabiertos, además me pusieron en el equipo de Sakura, una niña con la personalidad mas dulce del mundo, estoy tan feliz pero ella parece no notarme, estoy seguro que es por el baka de Sasuke Uchiha…No entiendo que le ven pero voy a lograr que ella me note, de echo voy a ser que toda la villa me respete ya que voy a convertirme en el próximo Hokage de Konoha, ¡¡de veras!!"
Era de él, ese objeto era de Naruto. Como había ido a parar allí no lo sabía pero era de él. Una sonrisa sincera curvo los labios de la muchacha. Al menos ahora tenia un recuerdo, su recuerdo para aferrase a él y luchar por encontrarlo. Eso no seria fácil pero no se iba a dar por vencida, así como el rubio se fortaleció para encontrar a Sasuke ella lo haría para encontrarlo a él y estaba segura que ese cuadernito ayudaría mucho. Guardándolo con cuidado la joven procedió a levantarse.
Sasuke. Ese nombre retumbo en la cabeza de la muchacha, hasta ese momento no había caído en cuenta de que él también había quedado desmayado allí, seguro los ninjas de Konoha lo atraparon pero ¿donde estaba? Sumida en la desesperación ni siquiera había preguntado por sus compañeros y mucho menos por el Uchiha.
-Oye Sai, hay algo que no entiendo-razono la pelirrosa deteniendo la huida de su compañero.
-Francamente si te vas a poner así no creo deba contestar lo que estas a punto de preguntar-señaló el joven.
-Vamos no me digas que preferirías verme triste y derrotada, dejando un río de lagrimas por toda la villa.
Sai sonrió. Era cierto, prefería haber recuperado a su amiga, sabia que algo extraño le pasaba pero por el momento era preferible no interferir de lo contrario podría terminar arruinando todo el progreso.
-Claro que no feita. ¿Que quieres saber?-interrogo el chico.
Sakura trago saliva y mirando a su amigo preguntó.
-¿Qué paso con Sasuke Uchiha?
El pelinegro palideció. Esa era una pregunta que el no podía responder. No sabía que efectos traería sobre su ya estable amiga. Con la excusa de que iría a visitar a Yamato al hospital el chico salio corriendo.
-¡¡Espera yo también quiero ir!!-grito la joven pero era tarde, Sai estaba varios metros lejos de ella.
La pelirrosa se quedo pensativa. En ese momento lo mejor era empezar con su plan, Sasuke le tenía sin cuidado siempre y cuando se mantuviera bien alejado de ella.
-Muy Bien Tsunade, es hora de que tu querida aprendiz regrese a tu lado-hablo fríamente la muchacha.
Tenia que engañar a sus amigos, a la que fue su maestra, mentir, fingir ser alguien quien no era, su único desahogo era la esperanza de que Naruto estuviera vivo y ese pequeño cuaderno al cual se aforraría con toda su alma para no hundirse por completo en las fangosas aguas del odio y del rencor.
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Snif, snif…TT Que emoción…Gracias amigos y amigas por dejarme un review…Aquí les dejo este capitulo que me salio de chiripazo…Igualmente espero sus comentarios y gracias por no mandarme al diablo con mis dos primeros capítulos…Sin nada mas que decir y con mil gracias les dejo esto….Hasta la proxima
